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31 de diciembre de 2010

Concreciones (40) Tsunami


Seis años ya desde aquel 26 de diciembre 2004 en el que el mar se tragó la tierra y con ella a unas 230.000 personas e innumerables animales. Este espeluznante video muestra el comienzo de la tragedia. Pobre gente.

22 de diciembre de 2010

Ciclo de cine europeo (5) 'Caos calmo', de Antonio Luigi Grimaldi


Presentamos otra entrega de nuestro ciclo de cine hecho en nuestro continente con 'Caos calmo', una estupenda película realizada en el año 2008 por el director italiano Antonio Luigi Grimaldi, que adapta una novela de Sandro Veronesi y es protagonizada por el gran Nanni Moretti. Cine europeo del bueno para pasar mejor estos días navideños que tanta pereza dan. Les dejamos con la película y la crítica que Carlos Boyero hizo tras visionar esta película en la Berlinale 2008. Disfruten.

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No hay noticias estimulantes del cine italiano desde hace mucho tiempo, algo insólito en la tierra que parió el neorrealismo, tuvo directores y actores con arte torrencial y justificado prestigio internacional, realizó muchas y agridulces comedias que ya pertenecen al clasicismo más gozoso, respiraba heterodoxia y vitalismo. Hay muy pocos autores en los últimos años del cine italiano cuya obra sea apasionante y exportable, que despierte o renueve el interés de los cinéfilos de cualquier parte.

Uno de los escasísimos ejemplares de esa raza casi extinguida es un señor llamado Nanni Moretti, alguien dotado de inteligencia afilada, gracia, sentido crítico, mala leche, poder de comunicación y de convicción, un ojo privilegiado para captar el estado de las cosas, para lograr la identificación y la comprensión del espectador hacia las neurosis, miedos, angustias, incertidumbres, deseos, mordacidad y turbulencias íntimas que aquejan a esos personajes urbanitas que él se inventa e interpreta con naturalidad, cercanía emocional y matices.

Caos calmo la dirige Antonello Grimaldi, al que sería injusto y arriesgado quitar méritos, pero la escribe y la protagoniza Nanni Moretti, consiguiendo que su personalidad y su huella floten permanentemente en la temática, las obsesiones y el aroma que desprende esta atractiva y tierna película.

Moretti da vida a un alto ejecutivo de una empresa audiovisual al que el mundo se le viene encima cuando su mujer la palma y debe ocuparse de una hija pequeña a la que amenaza la parálisis emocional por esa insustituible pérdida. El aspirante a tiburón del mundo empresarial pasará olímpicamente de fusiones e intrigas para conseguir el poder, se dedicará íntegramente a vigilar que su cría no se derrumbe y vuelva a integrarse en la normalidad, abandonará sus responsabilidades profesionales para vivir en el microcosmos que rodea la existencia escolar y sentimental de la niña, llevará su pena y su desconcierto con aparente estoicismo, se hundirá, se impondrá la obligación de levantarse.

Todo ello está contado al estilo Moretti. El argumento puede sonar a ya visto y oído, pero su desarrollo es muy original. Aunque te esté hablando de una tragedia, su mirada sobre las personas, los sentimientos y las cosas mantiene el sentido del humor y la calidez, el toque surrealista y la inteligente humanidad para entender las razones de todos los pintorescos o normales personajes que pueblan Caos calmo.

En el monólogo interior de este tipo, en su desamparo, en su agobio, en su hallazgo de otra forma de vivir, en su excentricidad, podemos reconocernos subterránea o transparentemente la mayoría de los espectadores. 

La única pega que se puede objetar a esta deliciosa crónica sobre el caos maquillado de calma es una larga y absurda secuencia erótica, no sabemos si real o soñada por el protagonista, que no pega ni con cola en lo que nos están narrando. Al parecer, un escandalizado obispo italiano le acaba de hacer una gratuita publicidad a esta pecadora película al exigir a los actores como Dios manda que declaren objeción de conciencia cuando les pidan rodar escenas de sexo. Se supone que la castidad clerical no sabe nada de los regocijos de la carne, pero ellos siempre tienen que dar la brasa prohibiendo esos placeres a sus fieles aunque también humanos transgresores.

1 de diciembre de 2010

Vocabulario Fundamental. Basura y Contaminación (3) Nápoles, la ciudad de la basura

Nápoles, la ciudad de la basura

Tres mil toneladas de inmundicia inundan la capital de la Campania en una crisis que fractura a Italia

Eusebio Val - La Vanguardia 26/11/2010

Ni los poderosos tienen el recato de ocultar la vergüenza de Nápoles. A pocos metros de la sede del Gobierno regional de Campania, en la Via de Santa Lucia, se acumulan desde hace diez días los montones de basura sin recoger. El propietario de una ferretería se acerca a la pila de inmundicia y vierte sobre las bolsas, muchas de ellas reventadas, unos chorritos de un líquido. La escena es casi cómica. La desesperación le empuja a poner puertas al mar. "Es un desinfectante que se usaba en tiempos de la guerra –aclara el hombre–. Al menos combate un poco el hedor. El pescado putrefacto resulta insoportable".

Nápoles vuelve a sufrir una emergencia muy seria, parecida –y para algunos, aún peor– a la del 2008, en la recta final del gobierno de Romano Prodi. ¿Está enviando la Camorra una señal al actual Ejecutivo, que puede hallarse también en fase terminal? ¿Se trata de una respuesta a las recientes detenciones de importantes capos mafiosos?

El dueño de la ferretería, por si acaso –"esto está complicado", se excusa– no quiere dar su nombre. Pero la paciencia ciudadana se está agotando en un Nápoles invadido por unas tres mil toneladas de basura. "Suerte que no hace calor", repite la gente.

Para Italia, lo que está ocurriendo es una metáfora de la impotencia del Estado y de su incapacidad de ser eficaz, de las connivencias entre política y crimen organizado, de la fractura irrestañable que existe entre norte y sur. Todo eso en vísperas de las celebraciones del 150.º aniversario de la unidad italiana.

Uno de los hechos más inquietantes de la presente crisis en Nápoles y Campania es la falta de solidaridad de las regiones del norte. Véneto, Lombardía y Piamonte se han negado a acoger y procesar la basura, pese a la insistencia del Gobierno central para que contribuyan a aliviar el problema. La paradoja es que, durante años, el rico e industrializado norte ha enviado la basura –y residuos tóxicos– a Campania, gracias a la intermediación de las empresas de la Camorra.

Desde hace 20 años, Campania se ha convertido en el vertedero de Italia y de buena parte de Europa por lo que respecta a residuos tóxicos. En estas tierras han sido sepultados o vertidos en ríos, de manera absolutamente ilegal, fangos industriales, hidrocarburos, metales peligrosos, asbesto, arsénico, cartuchos de tinta de las impresoras, todo lo imaginable. Incluso han ido a parar aquí desechos de cementerios y el plomo de las viejas liras, la desaparecida moneda italiana. A veces, la Camorra, nunca saciada en su ambición criminal, ha revendido residuos tóxicos como fertilizantes a ingenuos agricultores. Los mafiosos, por pura avaricia, no han dudado en envenenar su propia tierra hasta extremos espeluznantes.

Roberto Saviano denunció al mundo, en su libro 'Gomorra', el triste destino de esa Campania envenenada por el descomunal negocio camorrista de los residuos tóxicos. Saviano lo volvió a hacer el pasado lunes en un programa de la RAI que vieron casi 10 millones de espectadores. Pero hay otros muchos protagonistas anónimos de esta lucha: fiscales de distrito, carabineros, policías, periodistas locales. Los habitantes en las zonas cercanas a vertederos e incineradoras están en pie de guerra porque no se fían de la basura que se envía y del proceso para destruirla o almacenarla. Hay una desconfianza total hacia los políticos.

Los estudios realizados en las zonas de Campania más envenenadas muestran que la incidencia de tumores es muy superior a la media nacional. No es sólo, pues, cuestión de hedor y de estética. En la basura les va la vida.


23 de noviembre de 2010

Ciclo de cine Luis Gª Berlanga (2) La escopeta nacional




Ciclo de cine Luis García Berlanga (II) La escopeta nacional 


Un industrial catalán (Sazatornil) dedicado a la fabricación de porteros automáticos organiza una cacería para aristócratas y ministros del franquismo con el fin de poder extender su mercancía por todo el territorio nacional. La última gran película de Berlanga y el inicio de la popular trilogía del Marqués de Leguineche y familia completada por "Patrimonio nacional" y "Nacional III". Se trata de una comedia puramente berlanguiana, esto es, de notable coralidad y riqueza/superposición de personajes y situaciones dónde se combinan el humor escatológico y negro con el esperpento y la sátira. Es una película en la mejor línea de Berlanga, o sea, resulta una vil y divertidísima radiografía en este caso de los restos del franquismo, con su absurda estratificación de poderes, sus falsas apariencias, su  mediocridad latente, sus frustraciones y bajas pasiones, su anormal "normalidad", su amoral moralidad. 

Película ácida y certera, satírica y de fluido guión lleno de hallazgos (la afición tan particular del marqués - Luis Escobar - de coleccionar pelos de coño), con esa innata habilidad del maestro valenciano para ser capaz de que todos los personajes, por pequeños que sean, tengan su importancia en la sátira.  Película que todavía hoy denota y delata frescura, sano y subversivo  humor, y no deja de ser, en su lectura última, lo que cualquier obra clave de su director: una película pesimista que desnuda el egoísmo de esta sociedad y en la que en medio de tanta coralidad nos estalla en las narices el férreo, absoluto y rotundo personalismo en el que vivimos y por el cual lo mismo que al inolvidable Plácido a este industrial catalán nadie le hace realmente caso ni le ayuda, sino es en beneficio propio.

Gran reparto de secundarios con estupendas actuaciones de los ya indicados más Agustín González, Luis Ciges, José Luis López Vázquez, Amparo Soler Leal, etc.. Film Affinity

Versión española - La escopeta nacional



La escopeta nacional (Luis GªBerlanga, 1978)

21 de noviembre de 2010

In Memoriam, Luis García Berlanga

Se nos fue el gran Berlanga, hace ya diez días y por diversas circunstancias aún no habíamos podido dedicarle uno de nuestros In Memoriam. Lo cierto es que era de esperar que ya no durara mucho más, cuando lo vimos en la inauguración de la sala de cine que lleva su nombre se le veía ya escasito de fuerzas. Al menos ha muerto con el aplauso y la admiración de sus compañeros de profesión y de todo el que haya visto alguna de sus películas. Una persona sabia, inteligente e independiente, de las que este país no anda muy sobrado.

Así pues, aún con retraso, en este blog queremos rendir homenaje al director valenciano publicando algunas de sus películas más señeras porque, como hemos leído por ahí, a través de la obra de Luis García Berlanga (sin olvidar al gran guionista Rafael Azcona, media naranja creativa de Berlanga) el espectador aprende cómo ha sido la España del siglo pasado y más aún, de dónde vienen los actuales lodos en los que frecuentemente chapotea nuestro país.

De esta forma terminamos el Ciclo de cine dedicado a José Luis López Vázquez enlazándolo con el de Berlanga, uno acaba el otro empieza, con El verdugo y después La escopeta nacional, dos de las diez películas en las que ambos (también Azcona) colaboraron. En ellas el actor madrileño recrea dos de sus estupendos papeles secundarios, mención expresa al que realiza en La escopeta nacional (así como Patrimonio nacional y Nacional III, las otras dos de la trilogía) en las que interpreta el papel de Luis José (ja, qué cómico nombre...), el priápico hijo del Marqués de Leguineche (Luis Escobar). Y ese Saza superlativo...

A estas dos seguirán próximamente Bienvenido Mr. Marshall, Plácido y una de las mejores películas que se han hecho sobre nuestra guerra civil , La vaquilla. Ahora les dejamos con el estupendo programa de La2 La mitad invisible hecho hace bien poquito y dedicado precisamente a Berlanga y El verdugo y con estas dos grandes películas. Bueno, si al final resulta que después de morir vamos a alguna parte que mole López Vázquez, Rafael Azcona y Berlanga estarán juntos, preparando un plano secuencia cojonudo.

La mitad invisible. El Verdugo y Berlanga, la maestría en el cine
 

Luis García Berlanga logró, gracias a su humor soterrado burlar la censura de la dictadura franquista y mostrar una España sórdida y real. En el documental veremos cómo se gestó y produjo esta película, la forma de rodar de Berlanga y otros aledaños de esta película inolvidable. El presentador hablará con el montador de la película, visitará un garrote vil y encontrará expertos que le enseñen La mitad invisible de esta ya mítica película de nuestro cine. A través de 'El Verdugo', el séptimo film del director y una de sus obras maestras, el reportaje nos desvela los pormenores de un film, que consiguió burlar la férrea censura franquista, y del universo particular del director, tan personal como mágico.



Ciclo de cine Luis García Berlanga (I) El verdugo

Director: Luis G. Berlanga. Intérpretes: José Isbert, Nino Manfredi, Emma Penella, José Luis López Vázquez. 

José Luis Rodríguez (Nino Manfredi) es un empleado de Pompas Fúnebres que desea casarse con Carmen (Emma Penella), la hija del verdugo Amadeo (José Isbert). Cuando éste alcance el período de jubilación, José Luis no tendrá otro remedio que suceder a su suegro en sus tareas, hecho que no termina de contentarle del todo.

Junto a "Plácido" y "Tamaño natural", la mejor película de Luis G. Berlanga y una de los títulos esenciales de la cinematografía española. El támden Azcona-Berlanga carga con su tono acerbo y esperpéntico contra la realidad social y política de su contexto, desarrollando una mordaz comedia coral, utilizada como alegato en contra de la pena de muerte. A base de planos secuencia, Berlanga pone en juego por medio de un espléndido guión y unos brillantes diálogos, con irrupciones continuas de personajes que le ayudan a configurar un divertido muestrario sociocultural de la época, una diatriba, junto al tema principal del film, de los problemas más usuales de la España de su tiempo, como la carencia de vivienda, la excesiva burocratización, la diferencia de clases, la emigración y el turismo emergente en la década de los sesenta. 

Excepcional duelo interpretativo de Pepe Isbert y Nino Manfredi, acompañados por una pléyade de soberbios actores y actrices, como Emma Penella, José Luis López Vázquez, Maria Luisa Ponte, Alfredo Landa o Chus Lampreave. "El verdugo" es una obra maestra del humor negro que expone la iniquidad de la pena capital desde una gradación cáustica, en un escenario final rebosante de música, luz y vida, contrapunto a la cetrina profesión que da título al film.

15 de noviembre de 2010

Vocabulario Fundamental. Literatura y Escritores (4) Agustín Fdez. Mallo, la mirada oblicua




Publicado en el blog
Vocabulario Fundamental del Juez Roy Bean

Boris Vian. No me gustaría palmarla (2) No quisiera morir


No quisiera morir

Croquis de Martin Matje. Traducido por Javier Krahe y Andy Chango

No quisiera morir / antes de conocer / los monos del Brasil / que duermen sin soñar, / los zorros de Moscú / devorando el jardín, / las arañas de plata, / de seda y de rubí. / No quisiera morir / sin saber que la luna / redonda disimula / el filo de una hoz. / Si en las cuatro estaciones / caben tres primaveras, / si hace frío en el sol. / Sin haber paseado / vestido de mujer / por un gran bulevar. / Sin haber penetrado / en las turbias miradas, / sin entrar en tu casa / por la puerta de atrás. / no quisiera morir / sin conocer las llagas / ni cualquier enfermedad / que nos hace sufrir. El contagio del mal / O el contagio del bien / si se estrenan en mí / me echaría a reír. / Y también, cómo no, / lo que ya conocí / en el fondo del mar, / donde bailan un vals / el pulpo y el delfín

y la hierba de abril / y el olor a resina / y el perfume en la piel / de mi clara madame. Mi amante, mi heroína, / mi peluche cruel, / mi eterno manantial. / No quisiera morir / sin haber agotado / mis labios en sus labios, / mi todo con su todo, / su todo con mis manos, / su infinito tesoro, / mi amor desmesurado. / No quisiera morir / sin que se haya inventado / la rosa permanente, / el ocio laboral, / el mar en la montaña, / la montaña en el mar, / el dolor que no daña / y la sombra en color. / A los niños volando / y al ingenio inventando / la vacuna total. / La aventura espacial, / fontaneros baratos. los monarcas en cueros, / arquitectos modestos, / abogados sinceros, tantas cosas que ver, / tantas cosas que oír, / tanto por esperar contra la oscuridad.

Y ahora veo el final / que se acerca hacia mí, / que me quiere besar / con besos de marfil, / que me quiere llevar. / No quisiera morir / sin dejar de probar / a la gélida novia, / la de gusto más fuerte, / el sabor que me agobia. / No quisiera morir / sin dejar de probar / el sabor de la muerte.

9 de noviembre de 2010

Comer y cantar (2) Croquetas de jamón y pollo

PapáPop, nuestro guía culinario de confianza, nos ofrece la segunda de sus recetas de comida sana y casera que dedica esta vez (junto a tres temas musicales que acompañan su elaboración) una humilde joya de nuestra gastronomía, nada menos que la croqueta -la bien hecha, claro-, ubicuo y delicioso manjar siempre bien recibido en la mesa del Juez Roy Bean.


Hazlo tú mismo. Comer y cantar (2)


Hoy, Croquetas (o Cocletas como dice mi suegra)

Las croquetas… ¿hay algún plato que guste tanto a la afición y con el que niños y mayores siempre están de acuerdo? Ya pueden estar rellenas de lo que sea que siempre triunfan. Pero claro, las mejores croquetas siempre son las de tu madre, por eso cuando vuelves a casa de visita se las pides a mamá -hijo, a ver cuándo aprendes a hacerlas que son bien fáciles-. Pues sí, una vez más le vamos a dar la razón a tu madre: las croquetas son fáciles, tanto que las vas a hacer tú mismo. Verás.

Pero antes, unos temas. Yo creo que un plato tan nuestro como las croquetas merecen un acompañamiento acorde; por ejemplo Lori Meyers que para mí es la mejor banda española de los últimos años. Ahora han sacado su cuarto disco y este es su primer single, simplemente soberbio.

Claro que si nos referimos a clásicos españoles como las croquetas, no podemos olvidar a los míticos Ilegales. Son como las croquetas, frías o calientes en invierno o en verano, siempre me gusta disfrutar de algún tema suyo. Este por ejemplo:


Y ya que estamos con debilidades patrias, mi última son Los Directivos. Atento a sus letras con grandes homenajes al fútbol y demás cosas que nos apasionan. Además, puedes bajarte gratis el disco desde su web http://losdirectivos.bandcamp.com/ ¡Grandes!

Paso 1


Venga, ponte el delantal y al lío. Las croquetas que vas a hacer hoy son las míticas de jamón y pollo, para mí las más ricas.

Ingredientes: Leche, Harina, Aceite de Oliva Virgen, Mantequilla, Jamón Serrano, restos de Pollo Asado, un Huevo, Pan Rallado, Sal, Pimienta y Nuez Moscada. Como ves, nada extraordinario pero es curioso como de unos ingredientes tan sencillos salga algo tan glorioso.

Picas el jamón y el pollo en la cantidad que quieras (que no quede ni muy abundante ni muy escaso) y lo dejas al tamaño de “tropezón” que más te guste. Lo puedes hacer con un cuchillo o en la picadora.

Paso 2


Ahora toca hacer la salsa bechamel. No te asustes, es fácil y cuando aprendas te dará mucho juego. Dependiendo del plato que hagas, la bechamel tendrá una textura más o menos espesa. En este caso será una bechamel densa.

Lo más importante es la relación aceite/mantequilla y harina. Si echas 100g. de aceite y/o mantequilla, tendrás que echar 100g. de harina. Siempre tiene que ser la misma cantidad de una cosa y de otra. Para la bechamel de hoy usaremos una mezcla de aceite de oliva y mantequilla a partes iguales. Para 1 litro de leche, 160g de aceite y mantequilla (80+80) y 160g. de harina y así te quedará una salsa espesita. En una sartén echas el aceite y la mantequilla y lo pones a calentar a fuego moderado.

Paso 3


Mientras, echa el litro de leche en un cazo y lo calientas.

Cuando la mantequilla esté bien disuelta, echa la harina, con unas varillas lo mezclas bien y vas dando vueltas hasta que coja color. Esta pasta se llama técnicamente Velouté y es una base para hacer muchas otras cosas aparte de la bechamel. Algún día lo veremos.






Paso 4


Retira la sartén del fuego y echa la leche caliente poco a poco sobre la velouté mientras das vueltas. Este es el secreto para que no haga grumos.
Pon de nuevo la sartén al fuego, salpimenta a gusto y echa una pizca de nuez moscada (si no tienes no pasa nada). Sigue dando vueltas a la mezcla. El fuego debe ser siempre medio.

Paso 5

Cuando veas que la mezcla empieza a hacer burbujas y a coger una cierta textura, echa los taquitos de jamón y pollo y sigue dando vueltas durante unos minutos. Es importante no dejar de mover la mezcla para que ésta no se queme.













Paso 6



Pasados estos minutos, la bechamel estará hecha. Entonces la echas en una fuente que previamente habrás untado de aceite. La metes en la nevera para que se enfríe. Al cabo de un par de horas la masa estará suficientemente fría para poder trabajar. En un plato bate el huevo y en otro echa pan rallado.




Paso 7


Con una cuchara sopera coge un poco de masa. Esa será la medida para cada croqueta.














Paso 8


Amasa con una mano.













Paso 9


Echa la croqueta en el huevo, la rebozas y la recoges dejando escurrir el huevo que sobra.














Paso 10


Echa la croqueta sobre el pan rallado y con la otra mano la rebozas (Este juego de manos es importante porque así no se mezcla el pan rallado con el huevo y evitas que te quede un engrudo con el que es peor trabajar).




Paso 11


Coloca la croqueta en otro plato.

Paso 12

Y así vas haciendo hasta acabar con la masa y llenar los platos de croquetas listas para freir.




Paso 13

Pon en una sartén una buena cantidad de aceite de oliva y llévala a fuego caliente. Cuando haya alcanzado la temperatura (cuidado que no salga humo para que no se queme el aceite), echas las croquetas una a una y con cuidado para que no salpique.

Paso 14

Dos o tres minutos para que se doren (cuidado que no se te quemen) y las das la vuelta. Prepara un plato con papel de cocina absorbente y cuando tus croquetas estén listas, las sacas una a una dejando que escurran un poquito sobre la sartén y colocándolas sobre el plato.

Paso 15

Ya están. A comer que se quedan frías. Más fácil imposible y lo has hecho tú mismo.

Paso 16


La próxima vez que venga tu madre a casa, sorpréndela con tus croquetas.

Esto ha sido Comer y Cantar. Otro día, más y mejor.

20 de octubre de 2010

Boris Vian. No me gustaría palmarla (1) La vida es como una muela

La vida es como una muela

Ilustrado por Lionel Koechlin. Traducido por Begoña Díez Learsolo







La vida es como una muela
Primero ni se piensa en ella
Uno se contenta con masticar
Y de repente se empieza a picar
Y aunque duela, uno se aferra
Y la tratamos y los problemas
Y para que ya nunca duela,
Hay que arrancarla, la vida

Boris Vian. No me gustaría palmarla (Je voudrais pas crever, 1962)



Gracias Bea Contel.

14 de octubre de 2010

Vocabulario Fundamental. Dolor (1) El dolor en el cuerpo, en el cerebro, en el alma

Da igual que la espalda se desgarre, la cabeza martillee o se pinche la pantorrilla; el dolor nace siempre en el cerebro. El dolor es algo más que una mera experiencia somática. Al tiempo que despierta sensaciones, sucumbe a la fuerza controladora de la mente. Dr. Burkhart Bromm. El origen del dolor

Visto con ojos primitivos, el dolor corporal es la verdad única, irrefutable, no perturbada por nada externo (el martirio, el sacrificio por otra persona). Es curioso que el dios del dolor no fuese la principal divinidad de las primeras religiones (quizá lo haya sido de las posteriores). Franz Kafka. Diario personal

Cuánto sufrí ayer por la noche: el talón y las costillas... qué tormento. No hay palabras que puedan expresarlo, se necesitan gritos. Alphonse Daudet. En la tierra del dolor

Dolor, s. Estado de ánimo ingrato, que puede tener una base física, o ser puramente mental y causado por la felicidad ajena. Ambrose Bierce. Diccionario del diablo


Primera parte. El dolor en el cuerpo y el cerebro

Todas las personas experimentamos dolor. Se trata de uno de los síntomas más frecuentes y difíciles de tratar. Esta sensación es debida a las señales que emiten las terminales nerviosas para el dolor, denominadas nociceptores, y que viajan a través de los nervios periféricos que recorren el cuerpo hacia el sistema nervioso central, el cerebro y la médula espinal. Se reúnen en el cuerno posterior medular, una región que actúa clasificando los mensajes del dolor. 

Las señales se transmiten al tálamo y la corteza cerebral, donde la sensación se hace consciente. El procesamiento psico-físico puede variar según la personalidad, el estado de ánimo y la educación. El dolor provoca también reacciones vegetativas, como la taquicardia, el aumento de la presión arterial, la sudoración y el aumento de la frecuencia respiratoria. El dolor es considerado hoy como una parte del sistema protector, advirtiendo oportunamente al organismo acerca de estímulos nocivos externos. zonamedica.com.ar

Tres 14 - Dolor

El dolor es un mecanismo que nos protege de las agresiones externas. Hay personas que no sienten dolor y mueren pronto porque dañan su propio cuerpo sin darse cuenta. Aguantarlo puede provocar consecuencias graves en las funciones cognitivas cerebrales. 

¿Qué es el dolor? ¿Qué nuevas formas hay para controlarlo? ¿Por qué no todos sentimos por igual el dolor? ¿Cómo influye en el cerebro soportarlo? Tres14 entrevista a Carlos Belmonte, catedrático de fisiología e investigador del Instituto de Neurociencias de Alicante, que nos explica todo sobre los mecanismos del dolor y las nuevas formas que hay para controlarlo.





Segunda parte. Dictante dolore, el lenguaje del dolor
"Los anocheceres de morfina, el efecto del cloral. El Erebo, el caudal negro, opaco, más el sueño a flor de vida, la nada. ¡Qué inmersión, qué deleite cuando te sumerges ahí! Sentir que te atrapa, que te arrastra. Por la mañana, dolores, dentelladas, pero la cabeza libre, más aguda quizá... o descansada, sin más. Intentos de sueño sin cloral. Párpados cerrados. Se abren abismos a derecha e izquierda. Amodorramientos de cinco minutos, con la angustia de pesadillas en que resbalo, me despeño: el vértigo, el abismo. Dolor, siempre nuevo para el que lo padece y que va pareciendo trivial a quienes lo rodean. Todos se acostumbrarán a él, menos yo. (...) Contractura del pie derecho con reflejos hasta las costillas. Todos los tirones de hilos del hombre orquesta que enarbola sus instrumentos. En la carretera de Draveil, con hilos en los codos y en los pies... El hombre orquesta del dolor, ése soy yo." Alphonse Daudet. En la tierra del dolor


Este redactor cree hablar en nombre de todos cuando afirma que ante un dolor súbito e intenso, verbigracia el producido por un encuentro carnal no deseado a la altura de la tibia con un bolardo de hierro pintadito de gris camuflaje y plantado en la acera de alguna calle madrileña, un buen juramento a juego con el objeto que nos haya dañado o una rotunda blasfemia que nos salga de las tripas es lo más procedente para al menos concedernos cierto desahogo moral ante el percance. 

Sin embargo, cuando el dolor nos invade y se nos instala dentro, perpetuándose en algún área de nuestro cuerpo, maldecirlo con vehemencia se nos queda corto así que además de sufrirlo a machete porque no nos queda otra, podemos reflexionar sobre él, interiorizarlo, ponerle cara, hablar de él con alguien (lo que siempre ayuda) y si sabemos juntar letras con cierto criterio escribirlo.

Alphonse Daudet (1840-1897) fue un escritor francés que a finales del siglo XIX escribió "En la tierra del dolor" (La doulou), cuaderno de notas preclaro y conmovedor sobre los años en los que sufrió los síntomas de una neurosífilis terminal conocida como tabes dorsal (que provoca ataxia, es decir, la progresiva incapacidad para controlar los movimientos propios) que acabaría con su muerte. Daudet contrajo la enfermedad cuando tenía diecisiete años, aunque no notó los primeros síntomas hasta 1884, entrando a formar parte del grupo de escritores sifilíticos como Flaubert, Baudelaire y Guy de Maupassant.


En su libro consignaba los efectos de los distintos dolores de creciente intensidad que su enfermedad le provocaba, así como las dolorosas e inútiles curas a las que sometía la medicina del siglo XIX a los que la padecían, lo que además le convirtió en adicto al alcohol, el láudano y la morfina. Su escritura, que orbitó alrededor del dolor a lo largo de más de diez años, muestra una desasosegante mirada a su sufrimiento, su miedo y su patética humanidad. En el ensayo colectivo El dolor: los nervios culturales del sufrimiento Francisco González reflexiona sobre la obra de Daudet de esta forma:
"Para esta obra tan singular Daudet había encontrado un epígrafe revelador. Dictante dolore. Jubilada la musa, es el dolor el que dicta al escritor las palabras. La empresa que acomete Daudet es un combate desesperado porque las únicas armas de las que dispone son precisamente las palabras y éstas están bajo el imperio del dolor. En efecto, el dolor se resiste a ser expresado ("Cuánto sufrí ayer por la noche: el talón y las costillas... qué tormento. No hay palabras que puedan expresarlo, se necesitan gritos. Y además, ¿de qué sirven las palabras para todo aquello que se siente a fondo en el dolor (y también en la pasión)?").
Incapaz de referir el sufrimiento, el lenguaje deberá entonces recurrir a las metáforas. ("A veces bajo el pie, un corte muy, muy fino: un pelo. O tajos de navaja bajo la uña del dedo gordo. En los tobillos, el tormento de la bota. Dientes de rata agudísimos que roen los dedos del pie"). Pero la mayoría dei tiempo el dolor impide la escritura ("A ratos, imposibilidad de escribir, de tanto como me tiembla la mano"), y cuando le permite al escritor coger la pluma le cambia la letra, condiciona la sintaxis de sus frases o le deja simplemente vacío frente a la página deslumbrante de blancura.
Despojado del lenguaje, el escritor sufre una transformación radical: "me siento como una criatura mitológica cuyo torso estuviera encerrado en una caja de madera o de piedra y, poco a poco, se fuera entumeciendo y solidificando. A medida que la parálisis va apoderándose de él, de abajo a arriba, el enfermo se vuelve un árbol o una roca, igual que una ninfa de Las metamorfosis de Ovidio". O un insecto monstruoso. Porque la metamorfosis que años más tarde escribirá Kafka es una figuración de los efectos que provoca el dolor en un individuo y en su familia. al despertar Gregor Samsa, convertido en un bicho gigantesco, recordará haber imaginado muchas veces tener en la cama un ligero dolor. Ese dolor es en realidad el preludio del sufrimiento moral y físico que le acarreará su nueva naturaleza, porque poco a poco, ningún miembro de su familia querrá ocuparse de él pues, como bien escribe Daudet, a propósito de su propia dolencia, "quienes nos rodean ya se han acostumbrado a ese dolor, que a nosotros nos parece siempre nuevo; no tardaría en convertirse en una lata para todo el mundo, incluso para quienes más nos quieren. La compasión se embota". Presa del dolor, el escritor se ha metamorfoseado en un animal que no sale de su cuarto."
En entradas posteriores dedicadas al dolor seguiremos publicando extractos de este libro para ver cómo la respuesta de Daudet al dolor que se había enseñoreado de su cuerpo, su espíritu y su escritura era, además de intentar ahorrárselo a quienes amaba, procesarlo física y mentalmente, verbalizarlo y transformarlo en lenguaje para ilustrar las sensaciones terribles que este sufrimiento continuo inflingía a su cuerpo y su espíritu.


Tercera parte. Dolor crónico, dolor tóxico


Así pues consideramos como tal aquel dolor que simplemente no te deja nunca, así que, en esta y entradas posteriores intentaremos conocer las diversas causas, calibres y manifestaciones del dolor crónico, patología que puede atormentar la vida de una persona de forma practicamente continua durante años, que pone a prueba caracteres, amistades y trabajos, que martiriza los días y las noches de quienes lo padecen.
 
Cuando el dolor (que es un mecanismo genéricamente necesario y beneficioso para nuestro organismo) se cronifica se convierte en algo pernicioso y torturante, que puede ser más grave para el organismo que la propia enfermedad o traumatismo que lo ha causado. Los estímulos dolorosos que se mantienen en el tiempo exigen una alta atención diaria que agota la energía y el rendimiento cerebral, pudiendo provocar importantes reacciones emocionales que potencien el sufrimiento que lleva asociado, afectando a todas las áreas vitales (laborales, emocionales y sociales) de las personas que lo sufren.

Según datos de Wikipedia, el dolor crónico es el que dura más de seis meses, y puede ser maligno y no maligno. Maligno es el dolor producido por tumores y metástasis óseas al comprimir determinadas estructuras como huesos, plexos, raíces, nervios periféricos o vísceras o los producidos por las propias terapias anti-tumorales como la quimioterapia. No maligno es aquel dolor que sufre una persona cuya patología no compromete la supervivencia a corto o medio plazo. Por su origen puede clasificarse en reumatoideo, vascular, traumatológico, psicológico o neuropático.
 
Profundizamos un poco en este último, el dolor neuropático, uno de los dolores más obcecados e insufribles dentro de la alegre pandilla de los dolores crónicos y que se calcula es sufrido por un 1-1'5% de la población. 

Según la Asociación Internacional para el estudio del Dolor (IASP) se define como "un dolor que se inicia o es causado por una lesión primaria o disfunción en el sistema nervioso debida a alteraciones de los nervios centrales o periféricos". Esta definición conlleva el concepto de que cuando se produce una lesión en un nervio, las alteraciones de las vías nerviosas hacen que se produzca un dolor crónico en ausencia de un estímulo continuo. De esta manera el dolor neuropático difiere totalmente del dolor nociceptivo (el normal, si te pinchas, duele) ya que éste resulta de la activación de los axones sensoriales por estímulos dolorosos que suelen ser finitos y localizados y que desaparecen cuando se eliminan las causas.

Es esta ausencia de relación causa-efecto entre lesión o estímulo y el dolor propiamente dicho, característica del dolor neuropático que emite mensajes sensoriales patológicamente distorsionados, lo que lo hace especialmente imprevisible y desquiciante. Suele producirse a causa de alteraciones crónicas del sistema nociceptivo que conllevan determinadas percepciones anómalas: por un lado, la alodinia (estímulos normales son percibidos como dolorosos) y, por otro, la hiperagelsia (estímulos dolorosos que son percibidos exageradamente).

León Daudet, hijo del escritor Alphonse Daudet supracitado comentaba acerca de cómo puede cambiar el carácter de las personas afectadas de este sufrimiento continuo:
«La enfermedad nerviosa multiplica por dos —eleva al cuadrado, como dicen los algebristas- tanto las cualidades como los defectos de aquellos a quienes toca. Los afila como lápices, como solía decir mi padre. El tacaño se hace avaro [...]. El celoso supera a Ótelo, el amante se vuelve frenético [...]. Por el contrario, las almas nobles, generosas, desinteresadas, enfrentadas a un dolor que no cesa, adquieren un renovado sentido del altruismo; dimana de ellas una bondad casi santa. Tal era el caso de Alphonse Daudet», Dettant la douleur, León Daudet.
Por no hablar del impacto emocional que un dolor crónico puede causar en las personas. Hace dos años un grupo de científicos de la Universidad Northwestern de Illiniois demostraron cómo el dolor crónico, vaya, no sólo duele sino que además puede dañar el cerebro de las personas que lo padecen, demostraron la relación directa entre el hecho de sufrir dolor y trastornos que sufren frecuentemente estos pacientes como la alteración de la atención, el sueño o la depresión.

Se sabía que aun cuando una persona sana no hace nada, el cerebro sigue activo, aunque funcionando por defecto en equilibrio. Cuando una parte del cerebro se activa más, otra parte se debe desactivar un poco para mantener ese equilibrio. El conjunto de partes que intervienen en ese equilibrio se denomina 'red de estado de reposo cerebral' y es la que se encarga de mantener el cerebro correctamente balanceado. En los casos de personas con dolor crónico, aunque pueda desarrollarse un umbral cierta tolerancia por el dolor basal en cambio, el cerebro no está nunca en reposo, incluso cuando deciden mantener la mente en blanco, porque tienen el dolor manifestándose, permanentemente por lo que tienen muchas menos zonas apagándose, indicando un desequilibrio global de la red.

Los investigadores observaron que había zonas localizadas en la parte frontal del cerebro que seguían trabajando cuando debían estar descansandoPrecisamente, esas zonas del cerebro están involucradas en el procesamiento de emociones, la toma de decisiones y las propiedades cognitivas más elaboradas. La activación continua de las neuronas que se encuentran en esas áreas podría llevar a la muerte de las neuronas o a que se alteren sus conexiones con otras o a cambios en la estructura de redes neuronales.

Como hemos visto, quien padece dolor crónico se encuentra con un atolladero vital del que le será difícil salir, una maldición de carácter casi mítico como la de aquel Prometeo que tras robar el fuego de los dioses para entregárselo a los humanos, aquellos, siempre picajosos con sus cosas de divinidades, le condenan a ser encadenado a una roca donde todos los días será visitado por un águila que le comerá el hígado. Éste volverá a regenerarse para al día siguiente ser devorado de nuevo por la rapaz y así para siempre, a mayor gloria del dolor perpetuo.

13 de octubre de 2010

Amazônia, última llamada (6 y 7, de 13) Alas para Brasil / Precio a la vida

Les ofrecemos dos nuevos documentales de la serie Amazonia, última llamada, realizada en 2002 para La2 por el gran biólogo Luis Miguel Domínguez, en los que éste nos presentará la increíble variedad de especies de aves que habitan el país brasileño y denunciará el tráfico de especies exóticas entre Brasil y mayoritariamente los países occidentales, preciosa vida sacrificada en aras de la codicia de unos y la vanidad de otros.

6. Alas para Brasil

Un sinnúmero de especies de la avifauna brasileña nos sorprenden en este capítulo por su comportamiento y variedad. En la impresionante biodiversidad del país cobran especial protagonismo miles de aves que allí se reproducen.



7. Precio a la vida

En este capítulo nos adentraremos en los caminos seguidos por los biopiratas para robarle naturaleza a Brasil. Seguimos los pasos y últimos avances del Departamento de Fiscalizacao del IBAMA, en su lucha contra el tráfico internacional de especies.




9 de octubre de 2010

Ciclo de cine clásico USA (3) 'El resplandor', de Stanley Kubrick

Aprovechando el trigésimo aniversario del estreno de El Resplandor (The Shining, 1980) dirigida por Stanley Kubrick (y que ya utilizamos para nuestra primera y bucólica entrada sobre el asesinato) y una de las cumbres del cine de terror de todos los tiempos. Aquí se la ofrecemos en HD y versión original subtitulada, evitando su lamentable doblaje al español, paradójicamente supervisado por el mismo Kubrick. Es una película que a pesar de algún exceso y las muchas veces que la hemos visto, sigue conservando su capacidad de angustiar al espectador con escenas memorables. 

El relato de Stephen King fue trasladado a la pantalla con una narración inquietante, por momentos angustiosa. El poder de la imagen del maestro neoyorquino consiguió, además de una atmósfera opresiva, algunas de las escenas más impactantes del cine de terror de las últimas décadas. El mérito es aún mayor cuando, a diferencia de lo habitual en el género, el director no se refugia en la oscuridad para provocar miedo o tensión. Como muestra: pocas veces en la historia del cine una simple escena como un niño montado en un triciclo, paseando por los pasillos de un hotel, provocó un suspense tan extraño, tan inquietante, tan sobrecogedor. VER LA PELÍCULA EN VK