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30 de marzo de 2010

Haití en el recuerdo



Casi ocho meses después del seismo que asoló Haití el 12 de enero de este año 1,8 millones de personas viven en campamentos precarios, en condiciones sanitarias inadecuadas o inexistentes, sin electricidad y con muy poca seguridad, así como también sin ningún tipo de resguardo del calor intenso y las lluvias. La violación, el hambre y la desesperanza son amenazas constantes para la gente que está atrapada en los campamentos. Hace ocho meses, el mundo pareció unirse en el compromiso de ayudar a Haití a recuperarse. Ahora, ocho meses después, los escombros siguen en el mismo lugar y el sufrimiento envuelve los campamentos, sofocados por el calor, empapados por la lluvia. Fotos BigPicture

26 de marzo de 2010

Absurdeces, bocachanclismos y otros extravíos (9) Benedicto XVI (2)

Si hace un año iniciábamos esta sección de insensateces verbales con aquellas sabias palabras de Benedicto XVI sobre la más que dudosa efectividad del preservativo para prevenir el Sida, doce meses después su santa santidad vuelve a ser protagonista de nuestro blog.



Según va conociéndose la delictiva y vergonzante y epidemia de escándalos de pederastia, violaciones y malos tratos sistemáticos hechos durante décadas a niños (niños sordomudos es la última de estas aberraciones), niñas y seminaristas estallando desde hace meses por todo el mundo (a medida que las víctimas van perdiendo el miedo a denunciar los abusos que los traumatizaron), indignan más las palabras de este impresentable fulano cuando, además de su conocimiento demostrado de algunos de estos delitos intenta guardarse las espaldas invitando a sus fieles a "aprender de Jesús y no juzgar y condenar al prójimo" y lanzando la exculpatoria y deleznable frase "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra".

¿Llegará el momento deseo en que se acaben todos los privilegios de la Iglesia católica en nuestras sociedades y estos miserables infraseres puedan ser juzgados por sus terribles delitos y empiecen a desfilar a las cárceles donde puedan aprender otros aspectos del sexo forzado? En Redacción de "Vida y Tiempos" no lo creemos pero así lo deseamos.

*P.D. Incorporamos a la entrada, unos días después y desde el blog programastvonline de Bizzentte, el reportaje de En Portada "Los pecados de la Iglesia" para ilustrar mejor este lamentable capítulo, uno más, de la Iglesia católica.

23 de marzo de 2010

Ciclo de cine clásico USA (1) 'Freaks', de Tod Browning


El amor a la belleza es un sentimiento que se remonta a los inicios de la civilización. La repulsa hacia lo anormal, hacia los deformados y mutilados, procede de nuestros antepasados. Pero la mayoría de monstruos piensan y se emocionan normalmente. Viven una existencia poco natural, por lo que tienen entre ellos un código de ética para protegerse de la gente normal. Se aferran rígidamente a esas reglas. Herir a uno es herirlos a todos; la alegría de uno es la alegría de todos. Ahora la ciencia puede eliminar estos errores de la naturaleza. Avergonzados por las injusticias cometidas contra estas personas, sin poder alguno para controlar su destino, ofrecemos una sobrecogedora historia sobre la anormalidad y los no deseados.” (Tod Browning, sobre “Freaks”)

Comenzamos un nuevo ciclo de cine, esta vez para homenajear el gran cine clásico norteamericano que durante décadas ha creado grandes obras maestras del séptimo arte que forman gran parte del ideario cinéfilo del Juez Roy Bean desde que se recuerda. En nuestro ciclo incluiremos grandes producciones de Hollywood pero también cine independiente pues parece claro que ya son clásicos desde 'Doctor Zhivago', 'Río Bravo', 'Grupo salvaje' o 'Ciudadano Kane' a 'Reservoir dogs', 'Malas tierras' o 'Taxi driver'. Y lo hacemos con 'Freaks', de Tod Browning, aprovechando que en febrero se cumplieron 80 años de su estreno en 1932. 

Una película que entonces fue un completo desastre de taquilla, que horrorizó al público de la época e incluso a los propios directivos de la Metro, que la retiraron de las salas. Esta película estuvo prohibida en Gran Bretaña más de 30 años y tuvo que esperar hasta 1962 para ser re-presentada en el Festival de Venecia, donde fue recibida con entusiasmo. A partir de entonces la anteriormente película maldita se fue transformando en una película de culto y referencia dentro del género de "terror".

Su creador, Tod Browning, artífice de la mayoría de los filmes terroríficos de Lon Chaney en el cine mudo, selló aquí su obra maestra que, sin embargo, acabó prácticamente con su carrera. La audiencia de la época estaba acostumbrada a ver los freaks de feria en escaparates como si se tratase de animales exóticos, no los consideraban completamente humanos y su tratamiento en el film mostrando comportamientos y emociones como el deseo, el sexo y la venganza como el resto de las personas, perturbó al público que iba a verla.

En un circo lleno de seres deformes, tullidos y personas con diversas amputaciones, Hans, uno de los enanos y prometido con una compañera de misma talla, hereda una fortuna. A partir de ese momento, Cleopatra, una bella trapecista, intentará seducirlo para hacerse con su dinero. Para lograr su objetivo, traza un plan contando con la complicidad de Hércules, el forzudo del circo. Sin embargo, su plan es descubierto por los fenómenos... En fin, no les contamos más. Si quieren pueden encontrar un estupendo análisis de esta película en la web Encadenados. Les dejamos con Freaks y sus seres anómalos, cantando eso tan lindo de "uno de nosotros, uno de nosotros"...

22 de marzo de 2010

21 de marzo de 2010

Vocabulario Fundamental. Animales (2) La vida a prueba 2 Encontrando comida / Cazando y escapando

Tras nuestra primera entrada dedicada a presentar los dos primeros capítulos -Llegando y Creciendo- de la canónica serie documental La vida a prueba, de Sir David Attenborough, les ofrecemos los dos siguientes, dedicados a las distintas estrategias usadas por los animales para intentar comer y no ser comidos.

3. Encontrando comida (Finding food)

El siguiente capítulo está dedicado a las diversas formas en que los animales consiguen reunir su sustento. Los animales no elaboran su propia comida, como hacen las plantas, por lo que deben dedicar grandes esfuerzos a encontrarla, comiendo a otros seres vivos.(Wikipedia)




4. Cazando y escapando (Hunting and escaping)


Este episodio observa a aquellos que cazan otras criaturas y las formas de evitar la captura. Matar o morir, es el fundamento de la vida salvaje, es un lucha diaria por escapar de unos y matar a otros. Podemos observar en todas las especies armas para atacar y defenderse.(Wikipedia)



19 de marzo de 2010

Talento desde Río de la Plata (2) Medianeras


Gustavo Taretto - Medianeras
Cortometraje del argentino Gustavo Taretto, realizado en el año 2005 y ganador de más de 40 premios internacionales, entre ellos el Grand Prix de Clermont Ferrand 2006, que nos habla de la ciudad y sus arquitecturas irregulares como el reflejo de las cotidianidades y los caracteres de quienes las habitamos. Les ofrecemos su magnífico prefacio y damos las gracias a Irenka, quien nos dio el chivatazo de esta estupenda obra.
"Buenos aires crece descontrolada e imperfecta, es una ciudad superpoblada en un país desierto, una ciudad en la que se yerguen miles y miles y miles y miles de edificios sin ningún criterio. Al lado de uno muy alto hay uno muy bajo, al lado de uno racionalista, uno irracional, al lado de un estilo francés hay otro sin ningún estilo.

Probablemente estas irregularidades nos reflejen perfectamente, irregularidades estéticas y éticas. Estos edificios que se suceden sin ninguna lógica demuestran una falta total de planificación. Exactamente igual es nuestra vida, la vamos haciendo sin tener la más mínima idea de cómo queremos que nos quede. Vivimos como si estuviésemos de paso en Buenos Aires. Somos los inventores de la cultura del inquilino. Los edificios son cada vez más chicos, para darle lugar a nuevos edificios, más chicos aún. Los departamentos se miden en ambientes, y van desde los excepcionales 5 ambientes con balcón terraza, playroom, dependencia de servicio, baulera, hasta el mono ambiente, o caja de zapatos.


Los edificios como casi todas las cosas pensadas por el hombre están hechas para que nos diferenciemos, los unos de los otros. Existe un frente y un contrafrente, están los pisos bajos y los altos. Los privilegiados son identificados con la letra A, o excepcionalmente la B, cuanto mas progresa el abecedario menos categoría tiene la vivienda. Las vistas y la luminosidad son promesas que rara vez coinciden con la realidad. Que se puede esperar de una ciudad que da la espalda a su río?. Estoy convencido de que las separaciones y los divorcios, la violencia familiar, el exceso de canales de cable, la incomunicación, la falta de deseo, la abulia, la depresión, los suicidios, las neurosis, los ataques de pánico, la obesidad, las contracturas, la inseguridad, el estrés y el sedentarismo son responsabilidad de los arquitectos y empresarios de la construcción. De estos males, salvo el suicidio padezco todos. MARTÍN. Este es mi mono ambiente, este soy yo. Rodríguez Peña. 1136. 4to. H.

Todos los edificios, absolutamente todos tienen una cara inútil, inservible, que no da ni al frente ni al contrafrente, la medianera. Superficies enormes, que nos dividen y nos recuerdan el paso del tiempo, el smog y la mugre de la ciudad. Las medianeras muestran nuestro costado más miserable, reflejan la inconstancia, las grietas, las soluciones provisorias. Es la basura que escondemos debajo de la alfombra, solo nos acordamos de ella excepcionalmente, cuando vulneradas por las inclemencias del tiempo dejan infiltrar sus reclamos.
Las medianeras se han convertido en un medio mas de la publicidad, que en raras excepciones han logrado embellecerlas. Por lo general, son dudosas indicaciones que nos separan de los grandes supermercados o de las comidas rápidas, anuncios de lotería que nos prometen mucho a cambio de casi nada, etc etc etc. Aunque últimamente nos recuerdan la terrible crisis que nos dejo así, desocupados. Los aire acondicionados son unas erupciones irregulares que padecen las medianeras producto de la antigüedad de los edificios que no contemplaban sistemas de refrigeración adecuados para una ciudad cada vez más calurosa.

Contra toda la opresión que significa vivir en estas cajas de zapatos, existe una salida, una vía de escape, ilegal, como todas las vías de escape. En clara contravención al código de planificación urbana, se abren unas minúsculas, irregulares e irresponsables ventanas que permiten que unos milagrosos rayos de luz iluminen la oscuridad en la que vivimos. Este es mi dúplex, esta soy yo, MARIANA. Avenida Santa Fé. 1107. 8vo. 810."


Jorge Luis Borges - El Aleph


Historia de los dos reyes y los dos laberintos


Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Ba­bilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hom­bres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simpli­cidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró el socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía un laberinto mejor y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día.

Luego re­gresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribó sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz, y le dijo: «¡Oh, rey del tiempo y sustancia y cifra del siglo!, en Babilonia me qui­siste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que te veden el paso».

Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con Aquel que no muere.


R.F. Burton, The Land of Midian Revisited (1879)

Ernesto Sábato - Sobre héroes y tumbas (1)

Pero una convicción más profunda, aunque tácita, lo inclinaba a pensar que el tiempo de los seres humanos no vuelve nunca para atrás, que nada vuelve a ser lo que era antes y que cuando los sentimientos se deterioran o se transforman no hay milagro que los pueda restaurar en su calidad inicial: como una bandera que se va ensuciando y gastando (le había oído decir a Bruno). Pero su esperanza luchaba, pues, como pensaba Bruno, la esperanza no deja de luchar aunque la lucha esté condenada al fracaso, ya que, precisamente, la esperanza sólo surge en medio del infortunio y a causa de él. ¿Acaso alguien después podría darle a ella lo que a él le había dado? ¿Su ternura, su comprensión, su limitado amor? Pero en seguida la palabra “después” aumentaba su tristeza, porque le hacía imaginar un futuro en que ella no estaría más a su lado, un futuro en que otro ¡otro! Le diría palabras semejantes a las que él le había dicho y que ella había escuchado con ojos fervorosos en momentos que ya le parecían inverosímiles; ojos y momentos que él había creído que serían eternamente para él, que permanecerían para siempre en su absoluta y conmovedora perfección, como la belleza de una estatua. Y ella y ese Otro cuya cara no podía imaginar andarían juntos por las mismas calles y lugares que había recorrido con Martín; mientras él ya no existiría para Alejandra, o apenas sería un recuerdo decreciente de pena y ternura, o acaso de fastidio o comicidad. Y luego se empeñaba en imaginarla en momentos de pasión, pronunciando las palabras secretas que se dicen en esos momentos, cuando el mundo entero y también y sobre todo él, Martín, quedan horrorosamente excluidos, fuera del cuarto en el que están sus cuerpos desnudos y sus gemidos; entonces Martín corría a un teléfono, diciéndose que después de todo bastaba discar seis números para oír su voz. Pero ya antes de terminar el llamado lo interrumpía, porque tenía ya la suficiente experiencia para comprender que se puede estar al lado de otro ser, oírlo y tocarlo, y no obstante estar separado por murallas insalvables; así como una vez muertos nuestros espíritus pueden estar cerca de aquel que quisimos y sin embargo, separados angustiosamente por la muralla invisible pero insalvable que para siempre impide a los muertos tener comunión con el mundo de los vivos.

Sobre héroes y tumbas (Ernesto Sábato)

*Texto extraido del blog Cosas de últimamente

18 de marzo de 2010

John S. Sargent, Velázquez resucitado

Ángeles García. El País 15/03/2010

Para John Singer Sargent (1856-1925), Velázquez era Dios y su obra sagrada, Las meninas. Sargent, paisajista y retratista estadounidense nacido en Florencia viajó numerosas veces a Madrid para copiar, Las meninas; algo que han hecho muchos de los grandes maestros de la historia del Arte. El registro de visitas del museo recoge tres entradas en diferentes fechas.

El resultado de esa fascinación creativa es Las hijas de Edward Darley Boit, un lienzo pintado en 1882, propiedad del Museo de Arte de Boston que durante tres meses se va a poder ver en la galería central del Museo del Prado. Los Austrias y los Boit, juntos. Las inquietantes miradas de la infanta Margarita y de Julia Boit, son el centro de composiciones similares. Cuando Sargent expuso la obra tenía 27 años. Un crítico estadounidente escribió que Velázquez había resucitado.

17 de marzo de 2010

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (4) En Portada y las cien caras de Israel



El programa En Portada de TVE sigue ofreciendo cada semana estupendos reportajes que intentan desentrañar algunas de las claves del mundo actual. Les ofrecemos Las cien caras de Israel (subido por Bizzentte), un estupendo documental que indaga en la sociedad israelí para encontrar las razones de una sociedad nacida en la guerra y programada para ella. Una sociedad fragmentada y contradictoria en la que caben todos los pronunciamientos políticos pero que hasta ahora no ha conseguido ningún gobierno con la voluntad política de lograr acuerdos firmes con los palestinos para alcanzar con ellos una paz duradera y el definitivo establecimiento de un estado palestino que acaben con el sufrimiento eterno de aquella disputada tierra.

En Portada - Las cien caras de Israel

Pilar Requena 13/03/2010

Este es uno de esos reportajes que quería hacer desde hace tiempo, bucear en el interior de la sociedad israelí, intentar encontrar las claves de cómo es posible, por ejemplo, su gran desarrollo a nivel científico y en alta tecnología inmersa en el conflicto con sus vecinos árabes desde la misma creación del Estado de Israel, en 1948. Y, a la vez, analizar cómo es también posible que lleven una vida a espaldas del conflicto, una vida normal en un país anormal.
Nuestro periplo nos llevó a Jerusalén y Tel Aviv, pero también a Nazareth, la ciudad árabe más grande de Israel, Haifa o al kibutz Degania. Hablando con unos y con otros, desde profesores, empresarios, diputados o estudiantes a contables o administrativos, pudimos palpar su instinto de supervivencia, pero también su fragilidad.

"Los israelíes son duros y fuertes" nos contaba el escritor y pacifista David Grossman, "cuando en realidad en lo más profundo se sienten frágiles, muy inseguros sobre sus posibilidades de estar en Israel, de ser aceptados" en la zona. La verdad es que conversar con este escritor israelí reconforta. No pierde la esperanza, sueña con la paz y lucha por ella. No renuncia y eso que la vida le ha asestado el más duro golpe: la muerte de su hijo, Uri, en la guerra del Líbano, en el 2006. Paradojas de la vida, en aquel momento estaba escribiendo la que es su última novela "La vida entera" que narra la angustia de una madre cuando su hijo es movilizado por el ejército.

El eterno conflicto árabe-israelí está en el trasfondo de todo y afecta a todos. El servicio militar es obligatorio para hombres y mujeres y luego permanecen durante años en la reserva. Durante su tiempo en el ejército se dan de bruces con el conflicto porque éste siempre está ahí aunque intenten vivir a espaldas a él. Un estudiante e investigador, Dror, nos comentaba que una vez al año lo sacan del laboratorio y lo llevan a vigilar fronteras.

Aunque el pacifismo activo ahora es minoritario, son las propias organizaciones israelíes de derechos humanos y civiles las que denuncian violaciones de los derechos humanos en Cisjordania y Gaza. Además, los palestinos-israelíes, un 20% de la población del país, se quejan de que no gozan de los mismos derechos ni oportunidades que los judíos. Es una democracia pero con todavía importantes asignaturas pendientes.

En el kibutz Degania, el primero que se levantó hace un siglo, se mantiene parte de la esencia que causaba tanta admiración en jóvenes de todo el mundo, pero ha habido muchas reformas. Muchas cosas han cambiado en Israel en las últimas décadas y, quizás, una de las que más preocupan sea el aumento de los ultraortodoxos y de los extremistas. La propia sociedad israelí vive un conflicto interno entre los religiosos, especialmente los más conservadores, y los seculares.

Es una sociedad dinámica que se mueve entre la tradición y la modernidad, un mosaico de múltiples caras, tantas como las más de cien naciones de las que proceden los israelíes. Anhelan la paz pero parecen incapaces de encontrar el camino para llegar a ella. Y asegura Grossman faltan líderes con el coraje suficiente.



12 de marzo de 2010

Vocabulario Fundamental. Literatura y Escritores (2) In Memoriam: Miguel Delibes / 'Los Santos Inocentes'



Murió el gran Miguel Delibes, autor de libros magistrales como El hereje, Las ratas y Cinco horas con Mario, así que el retén de guardia de "Vida y Tiempos..." quiere expresar su pequeño y sentido homenaje al escritor vallisoletano con un artículo de Borja Hermoso escrito en El País y la película de otra de sus grandes obras maestras (y quizá la más conocida), la inolvidable Los santos inocentes, de Mario Camus.


"y, de pronto, sucedió lo imprevisto, y como, si entre el Azarías y la grajilla se hubiera establecido un fluido, el pájaro se encaramó en la flecha de la veleta y comenzó a graznar alborozadamente.

¡quiá, quiá, quiá!

y en la sombra del sauce se hizo un silencio expectante y, de improviso, el pájaro se lanzó hacia delante, picó, y ante la mirada atónita del grupo, describió tres amplios círculos sobre la corralada, ciñéndose a las tapias y, finalmente, se posó sobre el hombro derecho de Azarías y empezó a picotearle insistentemente el cogote blanco como si le despiojara y Azarías sonreía, sin moverse, volviendo ligeramente la cabeza hacia ella y musitando como una plegaria,
milana bonita, milana bonita."

En la Arcadia de los santos inocentes

Borja Hermoso 12/03/2010




Tres décadas ya desde que el buen tonto Azarías masticaba la nada con el culo pegado al tajuelo del hogaril, rutando su mundo loco, acunando a la Niña Chica, que, una tarde sí y la otra también, teñía de miedo el aire con alaridos de monstruo sordo. Tres décadas ya, pero parecieran siglos, de aquel mundo arcaico de Miguel Delibes en forma de libro, seis lustros de evocación y memoria de Los santos inocentes, criaturas de papel y tinta que contaron a lo bestia el vía crucis de los desharrapados del campo español, prolongación brutal de aquella Arcadia habitada por Daniel el Mochuelo que el gran bardo de la tierra castellana plasmó en El camino.

Sólo tres décadas de aquel universo arcaico de boinas caladas y boñigas en los zaguanes, de aquella epopeya rural de pantalones a la altura de las corvas en la que Paco El Bajo, el Azarías, la Régula, el señorito Iván y su mundo en sepia de ridiculez aristocrática echaban en los campos la simiente de otros tiempos, de otras cosas. Pero el Azarías ya no corre el cárabo en los cerros, ni tontea su idilio ingenuo con la milana -"¡quiá, quiá!, milana bonita, milana bonita"- ni se mea en las manos para que no se le resquebrajen con el frío, ni se va de vientre en la corralada, ni ahorca señoritos de sangre azul porque en un siesnoés le han matado el pajarraco. Todas esas vidas y todas esas muertes relató Miguel Delibes en el que es y siempre fue su artefacto literario predilecto, Los santos inocentes, o lo que es lo mismo, "los humillados y ofendidos de la vida campesina, por el gran escritor de la Castilla actual", tal y como rezaba la portada de la edición original de Planeta en 1981, en un libro que el autor dedicó a su amigo Félix Rodríguez de la Fuente y que Mario Camus convertiría en la película del mismo título, película que nos regaló a nosotros las interpretaciones imborrables de Paco Rabal y Alfredo Landa y, a ellos, un premio de interpretación en Cannes.

Ya no es 1981, y mucho menos 1964, año en que diversos estudiosos de la obra sitúan la acción del relato. Decir acción es quizá excesivo. Porque claro que importó a Miguel Delibes hace tres décadas y media el qué: la exposición y consiguiente denuncia de la opresión rural de los señoritos de las fincas sobre los desheredados del campo. Pero más pareció vivir en sus intenciones el deseo del cómo: la plasmación emotiva y brutal, en apenas 120 páginas, de semejante galería psicológica.
Y por supuesto, no cabe olvidar el deseo del mensaje: "Una clara intención moral que aún existe", según contestaba hace unos años el propio autor por escrito desde su casa de Valladolid cuando se le preguntaba si esta novela era sólo literatura o también una alegoría de la pugna entre los de arriba y los de abajo...

Y si se le seguía preguntando a Miguel Delibes y se le consultaba si continúan existiendo hoy en las fincas privadas de España los mismos estigmas del vasallaje y el servilismo que retrata su libro, el autor de Las ratas y El camino contesta: "Esto ha evolucionado para bien. La gran diferencia entre pobres y ricos se ha atenuado, aunque sigue siendo lamentable. En Castilla, la tierra está más repartida".

Incrustación inolvidable de los fantasmas de la España negra en pleno siglo XX -y aunque algunos perviven-, Los santos inocentes ajusta cuentas con la historia. Ya no se mea Azarías / Paco Rabal en los pantalones con gatera, ya no cruje la pata herida de Paco el Bajo / Alfredo Landa bajo el yunque aristócrata y hortera del cacique / Juan Diego... ya no le rasca Azarías "con el índice de la mano derecha los pelos del colodrillo" a la Niña Chica, que, inmóvil, indiferente, se dejaba hacer...

El tonto heroico frente a la oligarquía campesina y el feudalismo rural.
La honra del desharrapado frente a la ruina moral del idiota encumbrado.
Los santos inocentes, libro indispensable. Tres décadas ya.

11 de marzo de 2010

Sísifo en el Bernabéu

Parece que ya da igual cómo se hagan las cosas, que haya un presidente calamitoso u otro ilusionante, da igual el entrenador (y eso que se han probado unos cuantos), que la plantilla sea mediocre como estos años pasados o sobresaliente como el actual, que el equipo juegue bien o mal o que aún conserve la casta de vencedor en otras lides menos primordiales. Cada año, y van seis aunque parecen cien, el Real Madrid promete demostrar a Europa que esta es su auténtica competición, que la Liga está muy bien pero sabe a poco, que es en la Champions League donde se realizan los más húmedos sueños de todos los madridistas.

Seis años ya cayendo miserablemente en octavos de final (y ocho ya sin ganarla), perdiendo un poco más del enorme prestigio que aún le queda a un club de leyenda, pero menos. Y este año con el plus de la cara de tonto que se nos queda al no comprender bien qué es lo que se ha hecho mal y la cara de pánico que se nos queda si pensamos en el Barça ganando la Champions en el Bernabéu, hecho apocalíptico que provocaría la desconexión colectiva del fusible del futbolerismo en el cerebro de los redactores de Vida y Tiempos del Juez RB.

Como aquel mitológico Sísifo condenado en el infierno a empujar eternamente colina arriba una roca que antes de llegar a la cima siempre rodaba colina abajo, cada año el equipo madridista empuja y arrastra su orgullo perdido y su autocomplacencia y es atropellado por ellos, coleccionando afrentas y trafalgares, tratando inutilmente de vencer el oscuro maleficio que lo persigue y obsesiona.