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23 de noviembre de 2010

Ciclo de cine Luis Gª Berlanga (2) La escopeta nacional




Ciclo de cine Luis García Berlanga (II) La escopeta nacional 


Un industrial catalán (Sazatornil) dedicado a la fabricación de porteros automáticos organiza una cacería para aristócratas y ministros del franquismo con el fin de poder extender su mercancía por todo el territorio nacional. La última gran película de Berlanga y el inicio de la popular trilogía del Marqués de Leguineche y familia completada por "Patrimonio nacional" y "Nacional III". Se trata de una comedia puramente berlanguiana, esto es, de notable coralidad y riqueza/superposición de personajes y situaciones dónde se combinan el humor escatológico y negro con el esperpento y la sátira. Es una película en la mejor línea de Berlanga, o sea, resulta una vil y divertidísima radiografía en este caso de los restos del franquismo, con su absurda estratificación de poderes, sus falsas apariencias, su  mediocridad latente, sus frustraciones y bajas pasiones, su anormal "normalidad", su amoral moralidad. 

Película ácida y certera, satírica y de fluido guión lleno de hallazgos (la afición tan particular del marqués - Luis Escobar - de coleccionar pelos de coño), con esa innata habilidad del maestro valenciano para ser capaz de que todos los personajes, por pequeños que sean, tengan su importancia en la sátira.  Película que todavía hoy denota y delata frescura, sano y subversivo  humor, y no deja de ser, en su lectura última, lo que cualquier obra clave de su director: una película pesimista que desnuda el egoísmo de esta sociedad y en la que en medio de tanta coralidad nos estalla en las narices el férreo, absoluto y rotundo personalismo en el que vivimos y por el cual lo mismo que al inolvidable Plácido a este industrial catalán nadie le hace realmente caso ni le ayuda, sino es en beneficio propio.

Gran reparto de secundarios con estupendas actuaciones de los ya indicados más Agustín González, Luis Ciges, José Luis López Vázquez, Amparo Soler Leal, etc.. Film Affinity

Versión española - La escopeta nacional



La escopeta nacional (Luis GªBerlanga, 1978)

21 de noviembre de 2010

In Memoriam, Luis García Berlanga

Se nos fue el gran Berlanga, hace ya diez días y por diversas circunstancias aún no habíamos podido dedicarle uno de nuestros In Memoriam. Lo cierto es que era de esperar que ya no durara mucho más, cuando lo vimos en la inauguración de la sala de cine que lleva su nombre se le veía ya escasito de fuerzas. Al menos ha muerto con el aplauso y la admiración de sus compañeros de profesión y de todo el que haya visto alguna de sus películas. Una persona sabia, inteligente e independiente, de las que este país no anda muy sobrado.

Así pues, aún con retraso, en este blog queremos rendir homenaje al director valenciano publicando algunas de sus películas más señeras porque, como hemos leído por ahí, a través de la obra de Luis García Berlanga (sin olvidar al gran guionista Rafael Azcona, media naranja creativa de Berlanga) el espectador aprende cómo ha sido la España del siglo pasado y más aún, de dónde vienen los actuales lodos en los que frecuentemente chapotea nuestro país.

De esta forma terminamos el Ciclo de cine dedicado a José Luis López Vázquez enlazándolo con el de Berlanga, uno acaba el otro empieza, con El verdugo y después La escopeta nacional, dos de las diez películas en las que ambos (también Azcona) colaboraron. En ellas el actor madrileño recrea dos de sus estupendos papeles secundarios, mención expresa al que realiza en La escopeta nacional (así como Patrimonio nacional y Nacional III, las otras dos de la trilogía) en las que interpreta el papel de Luis José (ja, qué cómico nombre...), el priápico hijo del Marqués de Leguineche (Luis Escobar). Y ese Saza superlativo...

A estas dos seguirán próximamente Bienvenido Mr. Marshall, Plácido y una de las mejores películas que se han hecho sobre nuestra guerra civil , La vaquilla. Ahora les dejamos con el estupendo programa de La2 La mitad invisible hecho hace bien poquito y dedicado precisamente a Berlanga y El verdugo y con estas dos grandes películas. Bueno, si al final resulta que después de morir vamos a alguna parte que mole López Vázquez, Rafael Azcona y Berlanga estarán juntos, preparando un plano secuencia cojonudo.

La mitad invisible. El Verdugo y Berlanga, la maestría en el cine
 

Luis García Berlanga logró, gracias a su humor soterrado burlar la censura de la dictadura franquista y mostrar una España sórdida y real. En el documental veremos cómo se gestó y produjo esta película, la forma de rodar de Berlanga y otros aledaños de esta película inolvidable. El presentador hablará con el montador de la película, visitará un garrote vil y encontrará expertos que le enseñen La mitad invisible de esta ya mítica película de nuestro cine. A través de 'El Verdugo', el séptimo film del director y una de sus obras maestras, el reportaje nos desvela los pormenores de un film, que consiguió burlar la férrea censura franquista, y del universo particular del director, tan personal como mágico.



Ciclo de cine Luis García Berlanga (I) El verdugo

Director: Luis G. Berlanga. Intérpretes: José Isbert, Nino Manfredi, Emma Penella, José Luis López Vázquez. 

José Luis Rodríguez (Nino Manfredi) es un empleado de Pompas Fúnebres que desea casarse con Carmen (Emma Penella), la hija del verdugo Amadeo (José Isbert). Cuando éste alcance el período de jubilación, José Luis no tendrá otro remedio que suceder a su suegro en sus tareas, hecho que no termina de contentarle del todo.

Junto a "Plácido" y "Tamaño natural", la mejor película de Luis G. Berlanga y una de los títulos esenciales de la cinematografía española. El támden Azcona-Berlanga carga con su tono acerbo y esperpéntico contra la realidad social y política de su contexto, desarrollando una mordaz comedia coral, utilizada como alegato en contra de la pena de muerte. A base de planos secuencia, Berlanga pone en juego por medio de un espléndido guión y unos brillantes diálogos, con irrupciones continuas de personajes que le ayudan a configurar un divertido muestrario sociocultural de la época, una diatriba, junto al tema principal del film, de los problemas más usuales de la España de su tiempo, como la carencia de vivienda, la excesiva burocratización, la diferencia de clases, la emigración y el turismo emergente en la década de los sesenta. 

Excepcional duelo interpretativo de Pepe Isbert y Nino Manfredi, acompañados por una pléyade de soberbios actores y actrices, como Emma Penella, José Luis López Vázquez, Maria Luisa Ponte, Alfredo Landa o Chus Lampreave. "El verdugo" es una obra maestra del humor negro que expone la iniquidad de la pena capital desde una gradación cáustica, en un escenario final rebosante de música, luz y vida, contrapunto a la cetrina profesión que da título al film.

15 de noviembre de 2010

Vocabulario Fundamental. Literatura y Escritores (4) Agustín Fdez. Mallo, la mirada oblicua




Publicado en el blog
Vocabulario Fundamental del Juez Roy Bean

Boris Vian. No me gustaría palmarla (2) No quisiera morir


No quisiera morir

Croquis de Martin Matje. Traducido por Javier Krahe y Andy Chango

No quisiera morir / antes de conocer / los monos del Brasil / que duermen sin soñar, / los zorros de Moscú / devorando el jardín, / las arañas de plata, / de seda y de rubí. / No quisiera morir / sin saber que la luna / redonda disimula / el filo de una hoz. / Si en las cuatro estaciones / caben tres primaveras, / si hace frío en el sol. / Sin haber paseado / vestido de mujer / por un gran bulevar. / Sin haber penetrado / en las turbias miradas, / sin entrar en tu casa / por la puerta de atrás. / no quisiera morir / sin conocer las llagas / ni cualquier enfermedad / que nos hace sufrir. El contagio del mal / O el contagio del bien / si se estrenan en mí / me echaría a reír. / Y también, cómo no, / lo que ya conocí / en el fondo del mar, / donde bailan un vals / el pulpo y el delfín

y la hierba de abril / y el olor a resina / y el perfume en la piel / de mi clara madame. Mi amante, mi heroína, / mi peluche cruel, / mi eterno manantial. / No quisiera morir / sin haber agotado / mis labios en sus labios, / mi todo con su todo, / su todo con mis manos, / su infinito tesoro, / mi amor desmesurado. / No quisiera morir / sin que se haya inventado / la rosa permanente, / el ocio laboral, / el mar en la montaña, / la montaña en el mar, / el dolor que no daña / y la sombra en color. / A los niños volando / y al ingenio inventando / la vacuna total. / La aventura espacial, / fontaneros baratos. los monarcas en cueros, / arquitectos modestos, / abogados sinceros, tantas cosas que ver, / tantas cosas que oír, / tanto por esperar contra la oscuridad.

Y ahora veo el final / que se acerca hacia mí, / que me quiere besar / con besos de marfil, / que me quiere llevar. / No quisiera morir / sin dejar de probar / a la gélida novia, / la de gusto más fuerte, / el sabor que me agobia. / No quisiera morir / sin dejar de probar / el sabor de la muerte.

9 de noviembre de 2010

Comer y cantar (2) Croquetas de jamón y pollo

PapáPop, nuestro guía culinario de confianza, nos ofrece la segunda de sus recetas de comida sana y casera que dedica esta vez (junto a tres temas musicales que acompañan su elaboración) una humilde joya de nuestra gastronomía, nada menos que la croqueta -la bien hecha, claro-, ubicuo y delicioso manjar siempre bien recibido en la mesa del Juez Roy Bean.


Hazlo tú mismo. Comer y cantar (2)


Hoy, Croquetas (o Cocletas como dice mi suegra)

Las croquetas… ¿hay algún plato que guste tanto a la afición y con el que niños y mayores siempre están de acuerdo? Ya pueden estar rellenas de lo que sea que siempre triunfan. Pero claro, las mejores croquetas siempre son las de tu madre, por eso cuando vuelves a casa de visita se las pides a mamá -hijo, a ver cuándo aprendes a hacerlas que son bien fáciles-. Pues sí, una vez más le vamos a dar la razón a tu madre: las croquetas son fáciles, tanto que las vas a hacer tú mismo. Verás.

Pero antes, unos temas. Yo creo que un plato tan nuestro como las croquetas merecen un acompañamiento acorde; por ejemplo Lori Meyers que para mí es la mejor banda española de los últimos años. Ahora han sacado su cuarto disco y este es su primer single, simplemente soberbio.

Claro que si nos referimos a clásicos españoles como las croquetas, no podemos olvidar a los míticos Ilegales. Son como las croquetas, frías o calientes en invierno o en verano, siempre me gusta disfrutar de algún tema suyo. Este por ejemplo:


Y ya que estamos con debilidades patrias, mi última son Los Directivos. Atento a sus letras con grandes homenajes al fútbol y demás cosas que nos apasionan. Además, puedes bajarte gratis el disco desde su web http://losdirectivos.bandcamp.com/ ¡Grandes!

Paso 1


Venga, ponte el delantal y al lío. Las croquetas que vas a hacer hoy son las míticas de jamón y pollo, para mí las más ricas.

Ingredientes: Leche, Harina, Aceite de Oliva Virgen, Mantequilla, Jamón Serrano, restos de Pollo Asado, un Huevo, Pan Rallado, Sal, Pimienta y Nuez Moscada. Como ves, nada extraordinario pero es curioso como de unos ingredientes tan sencillos salga algo tan glorioso.

Picas el jamón y el pollo en la cantidad que quieras (que no quede ni muy abundante ni muy escaso) y lo dejas al tamaño de “tropezón” que más te guste. Lo puedes hacer con un cuchillo o en la picadora.

Paso 2


Ahora toca hacer la salsa bechamel. No te asustes, es fácil y cuando aprendas te dará mucho juego. Dependiendo del plato que hagas, la bechamel tendrá una textura más o menos espesa. En este caso será una bechamel densa.

Lo más importante es la relación aceite/mantequilla y harina. Si echas 100g. de aceite y/o mantequilla, tendrás que echar 100g. de harina. Siempre tiene que ser la misma cantidad de una cosa y de otra. Para la bechamel de hoy usaremos una mezcla de aceite de oliva y mantequilla a partes iguales. Para 1 litro de leche, 160g de aceite y mantequilla (80+80) y 160g. de harina y así te quedará una salsa espesita. En una sartén echas el aceite y la mantequilla y lo pones a calentar a fuego moderado.

Paso 3


Mientras, echa el litro de leche en un cazo y lo calientas.

Cuando la mantequilla esté bien disuelta, echa la harina, con unas varillas lo mezclas bien y vas dando vueltas hasta que coja color. Esta pasta se llama técnicamente Velouté y es una base para hacer muchas otras cosas aparte de la bechamel. Algún día lo veremos.






Paso 4


Retira la sartén del fuego y echa la leche caliente poco a poco sobre la velouté mientras das vueltas. Este es el secreto para que no haga grumos.
Pon de nuevo la sartén al fuego, salpimenta a gusto y echa una pizca de nuez moscada (si no tienes no pasa nada). Sigue dando vueltas a la mezcla. El fuego debe ser siempre medio.

Paso 5

Cuando veas que la mezcla empieza a hacer burbujas y a coger una cierta textura, echa los taquitos de jamón y pollo y sigue dando vueltas durante unos minutos. Es importante no dejar de mover la mezcla para que ésta no se queme.













Paso 6



Pasados estos minutos, la bechamel estará hecha. Entonces la echas en una fuente que previamente habrás untado de aceite. La metes en la nevera para que se enfríe. Al cabo de un par de horas la masa estará suficientemente fría para poder trabajar. En un plato bate el huevo y en otro echa pan rallado.




Paso 7


Con una cuchara sopera coge un poco de masa. Esa será la medida para cada croqueta.














Paso 8


Amasa con una mano.













Paso 9


Echa la croqueta en el huevo, la rebozas y la recoges dejando escurrir el huevo que sobra.














Paso 10


Echa la croqueta sobre el pan rallado y con la otra mano la rebozas (Este juego de manos es importante porque así no se mezcla el pan rallado con el huevo y evitas que te quede un engrudo con el que es peor trabajar).




Paso 11


Coloca la croqueta en otro plato.

Paso 12

Y así vas haciendo hasta acabar con la masa y llenar los platos de croquetas listas para freir.




Paso 13

Pon en una sartén una buena cantidad de aceite de oliva y llévala a fuego caliente. Cuando haya alcanzado la temperatura (cuidado que no salga humo para que no se queme el aceite), echas las croquetas una a una y con cuidado para que no salpique.

Paso 14

Dos o tres minutos para que se doren (cuidado que no se te quemen) y las das la vuelta. Prepara un plato con papel de cocina absorbente y cuando tus croquetas estén listas, las sacas una a una dejando que escurran un poquito sobre la sartén y colocándolas sobre el plato.

Paso 15

Ya están. A comer que se quedan frías. Más fácil imposible y lo has hecho tú mismo.

Paso 16


La próxima vez que venga tu madre a casa, sorpréndela con tus croquetas.

Esto ha sido Comer y Cantar. Otro día, más y mejor.