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31 de octubre de 2011

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (7) Siete mil millones



Aunque probablemente ya lo eramos hace tiempo si contamos los millones de personas indocumentadas nacidas mayormente en Asia y África (con todas las papeletas para tener una vida esclava y miserable) este lunes se alcanzó oficialmente la cifra de 7.000 millones de personas. Siete mil millones de seres humanos que estamos llevando al planeta a límites nunca alcanzados. Porque nuestra especie nada respeta, todo lo invade y todo lo depreda. Porque para mantener esta descomunal población deforestamos millones de hectáreas de bosques, encerramos en auténticos campos de concentración y sacrificamos diariamente a millones de seres vivos, contaminamos ríos y océanos, agotamos acuíferos y terrenos fértiles, despilfarramos temerariamente ingentes cantidades de recursos, comida, y energía, emitimos millones de toneladas de productos contaminantes a nuestra atmósfera, degradamos ecosistemas, diezmamos y extinguimos especies salvajes irremplazables. Hasta cuándo soportará nuestro planeta este ritmo desmesurado de explotación es la gran pregunta que nos hacemos. En fin, bienvenido a este mundo, pequeño humano siete mil millones (y pico).

26 de octubre de 2011

Campanadas de la Historia (9) Rocroi, el ocaso imperial español

"Un hombre debe dominar cuatro idiomas: el francés para la diplomacia, el italiano para amar, el alemán para domesticar a los caballos y el español para pelear."
Carlos V
(fundador de los Tercios)
Leyendo un estupendo artículo en la web de Arturo Pérez-Reverte sobre un cuadro pintado por su amigo el pintor de batallas Augusto Ferrer-Dalmau sobre la batalla de Rocroi, hemos decidido dedicar una de nuestras campanadas de la Historia al 19 de mayo de 1643, cuando el imperio español regido por Felipe III (al que se le abrían frentes por todas partes) tuvo su particular y fatal "batalla de las Ardenas" en la villa francesa de Rocroi (departamento de Ardenas, a 3 kilómetros de la frontera belga).Esta batalla librada en el contexto de la Guerra de los Treinta Años (librada desde 1618 a 1648), significó la pérdida de la imbatibilidad internacional de los Tercios españoles (aunque fueran multinacionales), la célebre unidad militar de élite que había ejercido su dominio por Europa desde que fuera creada por Carlos V en 1534

Fue solo a mediados del siglo XVII cuando los tercios españoles sufrieron sus primeras derrotas (la primera en la batalla de Montjuic en 1641), en su mayor parte debidas a la inferioridad numérica y tecnológica y sobre todo a la debilidad económica y política de un Imperio en clara decadencia desde comienzos de siglo XVII (, aunque aún ejerciera su influencia sobre medio mundo.Pese a esta importante derrota que tuvo gran repercusión en la época, los tercios aún mantuvieron un alto grado de eficacia y operatividad y su aportación militar en las campañas contra Francia aún proporcionó algunas victorias significativas como la de Valenciennes en 1656, si bien es cierto que su esplendor y brillo nunca alcanzaron cotas pasadas. La decadencia del imperio hispánico, que duraría todo el siglo, daría paso al dominio mundial por parte de Francia e Inglaterra.

Con una introducción histórica a cargo de la muy recomendable página ArteHistoria que narra el desarrollo de la batalla y su épico final, la resistencia heroica del último Tercio español formado en rectángulo, representada en una escena de la película Alatriste (basada en la obra del escritor cartagenero), suscribiendo la frase de quien los había creado sobre el idioma de la guerra y que prologaba esta entrada. Despedimos con el artículo de Pérez-Reverte que la inspiró, sobre unos guerreros feroces y desesperados y un perro que les sigue hasta el final, "tan desafiante y cansado como ellos", pintados en un cuadro espléndido.


La batalla de Rocroi

A la muerte del cardenal infante don Fernando en 1641, fue nombrado como sucesor en el cargo de capitán general de Flandes don Francisco de Melo, portugués que, al sobrevenir el levantamiento de su país de origen, en 1640, se mantuvo fiel al rey de España. Don Francisco de Melo inauguró su mando militar con éxitos como la ruptura de las defensas de Aire-sur-le-Lys, y poco más tarde volvió a batir a los franceses en Hannecourt, donde, además, capturó 3.000 prisioneros y varios cañones. Posteriormente Francisco de Melo invadió Francia por la frontera de Luxemburgo y se dispuso a sitiar Rocroi, pueblo defendido por una pequeña guarnición que no debía representar un problema.
Nada más llegar ante Rocroi, Melo no efectuó demasiadas circunvalaciones de sitio y se dispuso a entrar en la villa, calculo que le falló porque los franceses, por uno de esos frecuentes achaques de la fortuna, tuvieron aviso de las intenciones de Melo y enfilaron a toda prisa el camino de Rocroi, para desembocar en el valle por el lado contrario que no estaba guardado. Esto obligó a Melo a replantearse la maniobra y dar vuelta al ejército, que paso a estar de espaldas contra la villa sitiada. 

El ejército francés estaba compuesto por una fuerza de 23.000 hombres (16.000 a pie y 7.000 a caballo), mientras que el español disponía de 19.000 a 20.000 hombres (18.000 a pie y de 1.000 a 2.000 a caballo). El 18 de mayo de 1643, a las 8 de la mañana, llegó la vanguardia de las fuerzas francesas al mando de Jean de Gassion. Posteriormente llegó el duque d'Enghien con todo el grueso del ejército y lo puso en movimiento.

Lo situó en el centro y dos alas, en dos líneas y una reserva. El ala derecha al mando de Gassion; la izquierda a las órdenes de François de L'Hopital y de Jacques d'Etampes, marques de La Ferté-Imbault, Espenau en el centro y Claude de Letoul, barón de Sirot, en la reserva. Por parte española, la disposición era parecida pero su frente algo más estrecho. El conde de Fontaines mandaba el centro, formado por cinco tercios; el duque de Alburquerque, la izquierda; el conde de Isembourg, la derecha. Unidades de mosqueteros cubrían los huecos entre los escuadrones de caballería, de forma que el frente aparecía compacto. Ambos ejércitos estaban separados unos 900 metros.

A las cuatro de la tarde comenzaron a disparar los 18 cañones de campaña de los españoles. Los 12 cañones franceses tardaron casi una hora en replicar. D'Enghien se incorporó entonces al mando del ala derecha, con Gassion a sus órdenes, mientras indicaba que el ala izquierda se limitara a sostener alguna escaramuza. Pero L'Hopital lanzó inesperadamente la caballería de La Ferté adelante, dejando el centro al descubierto. Isembourg, que esperaba ese momento, cargó con su caballería y puso la contraria en fuga. D'Enghien creyó llegado el desastre. Para postres, el ejército español se puso en movimiento, pero sólo era una rectificación de líneas; Melo desaprovecharía la ocasión ordenando a Isembourg que cesara el ataque. Llegada la noche, los combates cesaron. En el campo francés, un desertor informó a D'Enghien que Melo esperaba recibir en breve al 6° Tercio, que completaba el destacamento de Flandes. Asimismo, supo que Melo había dispuesto una compañía de mosqueteros emboscados en una zona cercana.


A las tres de la madrugada comenzó el ataque francés. D'Enghien mandó a Gassion con siete escuadrones a envolver el bosque por la derecha, mientras él lo hacía por la izquierda. El efecto de sorpresa fue total y la compañía de mosqueteros quedó desarticulada. Una hora después, D'Enghien y Gassion atacaron el ala izquierda española, lo que hizo que la primera línea se hundiera. Alburquerque se hizo fuerte en la segunda, pero ésta también cedió; entonces L'Hopital cometió el mismo error del día anterior: lanzó al galope la caballería al mando de La Ferté, quedando aquél al descubierto. La carga llego muy desunida a las líneas españolas. Mientras tanto, Isembourg, que estaba al acecho, se lanzó contra la caballería francesa, derrotándola. Treinta cañones españoles tiraban contra el centro francés, pero sólo Sirot se mantenía firme cuando todo parecía perdido para los franceses. Entonces D'Enghien suspendió la persecución de la caballería de Alburquerque y formó una columna que, pasó por detrás de la tercera línea española, para desplegarse y embestir contra la segunda línea del ala derecha, que estaba desprevenida y a la que derrotó. Melo se tuvo que refugiar en el centro.

Con la caballería española derrotada y huida, sólo quedaba en el campo de batalla los tercios formando el característico cuadro con las picas en ristre. D'Enghien dirigió la primera carga con un cuadro de tercios formado primero por los mosqueteros y después por las picas. Mientras los franceses avanzaban. De pronto, el conde de Fontaines, comandante de los tercios levantó el bastón; las picas se inclinaron para dejar paso al tiro de los cañones que enviaban su carga mortífera contra los atacantes, que tuvieron que retirarse con graves pérdidas. Tres asaltos sucesivos de los franceses fracasaron ante aquella muralla humana, cuyas brechas se cubrieron continuamente, pero durante el tercer asalto, los cañones enmudecieron por falta de munición. Se inició el cuarto asalto con todo el ejército y los refuerzos de última hora, pero aquí caería el conde de Fontaines, con lo cual los oficiales que quedaron se vieron en la necesidad de pedir cuartel al francés.

La batalla terminó a las nueve. El ejército español tuvo de 7.000 a 8.000 bajas y unos 6.000 prisioneros, en su mayoría heridos; perdió 18 cañones de campaña, 6 de batería, 10 pontones, unas 200 banderas, unos 50 estandartes y la paga de un mes. El Ejército francés tuvo 2.500 bajas. El duque D'Enghien mandó cuidar a los heridos sin distinción de bando.





El perro de Rocroi - Arturo Pérez Reverte

La vida concede ciertos privilegios, y tener algunos amigos leales, sólidos como rocas, es uno de los míos. Entre ellos se cuenta el mejor de los pintores de batallas españoles vivos: se llama Augusto Ferrer-Dalmau, y llegué a su amistad por el camino más corto: la admiración que siento por su obra. Un día fui a una exposición suya y se lo dije. Le hablé de cómo, en mi opinión, su pintura continúa y renueva una tradición clásica que en España, con breves excepciones, tuvo escasa fortuna. Pocos de nuestros pintores se ocuparon de un género que en Francia tuvo a Meissonier y a Detaille, y en Inglaterra a Caton Woodville. Por ejemplo.

Ahora Ferrer-Dalmau ha terminado un cuadro espléndido, que estos días puede admirarse en una exposición que sobre su obra y la de su paisano Cusachs se celebra en el venerable edificio de Capitanía de Madrid, esquina de Mayor con Bailén. Se llama `Rocroi. El último tercio´, y narra -pintar con talento es una forma de narrar tan eficaz como otra cualquiera- la situación en el campo de batalla de Rocroi hacia las diez de la mañana del 19 de mayo de 1643, cuando los veteranos de la destrozada infantería española, formando el último cuadro, esperaban impasibles el ataque final de la artillería y la caballería francesas. Último ataque, éste, que no llegó a producirse. Admirado el duque de Enghien por la resistencia de los españoles -murallas humanas, los llamaría Bossuet- permitió a los supervivientes capitular con todos los honores, en los términos que se concedían a las guarniciones de plazas fuertes.




El cuadro de Rocroi tiene para mí un sentido especial, pues nació de una conversación con el pintor mientras despachábamos un cordero con cuscús en un restaurante de Madrid. Un lienzo crepuscular, fue la idea, que reflejase la soledad y el ocaso, la derrota orgullosa, el impávido final simbólico de la fiel infantería que durante dos siglos, desde los Reyes Católicos a Felipe IV, hizo temblar a Europa. El retrato riguroso de aquellos soldados empujados por el hambre, la ambición o la aventura, que acuchillaron el mundo caminando tras las viejas banderas, desde las junglas americanas a las orillas lejanas del Mediterráneo, de las costas de Irlanda e Inglaterra a los diques de Flandes y las llanuras de Europa central: hombres brutales, crueles, arrogantes, amotinadizos y broncos, sólo disciplinados bajo el fuego, que todo lo soportaban en cualquier degüello o asedio, pero que a nadie -ni siquiera a su rey- toleraban que les alzase la voz.


Mete un perro en el cuadro, sugerí más tarde, cuando el artista me mostró los primeros bocetos: uno que, como sus amos, se mantenga erguido esperando el final. Un chucho español flaco, pulgoso, bastardo, que siguió a los soldados por los campos de batalla y que ahora, acogido también al último cuadro, abandonado por su patria y sin otro amparo que sus colmillos, sus redaños y los viejos camaradas, espera resignado el final. Y píntalo tan desafiante y cansado como ellos.


A Ferrer-Dalmau le gustó la idea. Y ahora he visto el cuadro acabado, y el perro está ahí, en el centro, entre un veterano de barba gris y un joven tambor de trece o catorce años que el artista ha pintado rubio porque, naturalmente, es hijo de madre holandesa y de medio tercio. En el lienzo no figura el nombre del perro; pero Ferrer-Dalmau y yo sabemos que se llama Canelo y es un cruce de podenco y galgo español de hocico largo y melancólico, firme sobre sus cuatro patas, arrimado a sus amos mientras mira las formaciones enemigas que se acercan entre el humo de la pólvora, dispuestas al ataque final. Vuelto a los franceses como diciéndose a sí mismo: hasta aquí hemos llegado, colega. Es hora de vender caro, a ladridos y dentelladas, el zurcido pellejo. El cuadro es soberbio, como digo. O me lo parece.

Retrata a la pobre y dura España de toda la vida: el soldado ciego con una espada en la mano, al que un compañero mantiene de pie y vuelto hacia el enemigo; los que rematan sañudos a los franceses moribundos; el tranquilo arcabucero que sopla la mecha para el último disparo; el desordenado palilleo de picas que eriza la formación, tan diferente a las victoriosas lanzas que pintó Velázquez. Y sobre todo, la expresión de los soldados que miran al enemigo-espectador con rencor asesino. Acércate, parecen decir. Si tienes huevos. Ven a que te raje, cabrón, mientras nos vamos juntos al infierno. Realmente da miedo acercarse a esos hombres; y uno entiende que les ofrecieran rendirse con honor antes que pagar el precio por exterminarlos uno a uno. Son tan auténticos como el buen Canelo: españoles desesperados, tirados como perros, olvidados de Dios y de su rey. Y pese a todo, arrogantes hasta el final, fieles a su reputación, temibles hasta en la derrota. Peligrosos y homicidas como la madre que nos parió.

Vocabulario Fundamental. Felicidad (1) Bhutan, el camino medio a la felicidad


Comenzamos nuestras entradas dedicadas a la felicidad, ese target vital que todos ansiamos pero cuya realización absoluta es, nos tememos, literalmente imposible para un ser humano consciente de sus propias circunstancias y las del mundo que le rodea.

Y lo hacemos conociendo Bhutan, un país único en el mundo, un pequeño Shangri-La de paz y equilibrio escondido en la cordillera del Himalaya que ha hecho de la consecución de la felicidad su objetivo nacional.

Enclavado entre dos gigantes, China e India, el territorio de Bután permaneció durante siglos semiaislado del mundo, ajeno a las influencias externas. Es por ello que conserva casi intactas su cultura y tradiciones y la tradición budista de Bután entiende la felicidad no como un apego a los bienes y servicios, sino como el resultado de la reflexión interior y la compasión hacia los demás seres vivos con los que conviven.

En Bután, el desarrollo no es medido por el crecimiento del producto interior bruto (PIB), sino por la felicidad nacional bruta (GNH, Gross National Happiness, en inglés). La felicidad de sus habitantes viene condicionada por la cultura, la educación y la armonía con la naturaleza con la que conviven y no por el crecimiento económico que son capaces de generar.El rey y el gobierno que rigen el país destinan el presupuesto nacional a preservar el medio ambiente, a mejorar la sociedad mediante la mejora paulatina de la educación, los servicios sanitarios y las infraestructuras sostenibles. Están decididos a asegurar que los beneficios del crecimiento lleguen a todos sus habitantes, sin importar la región o el nivel de ingresos, intentando conseguir una felicidad sostenible en sus habitantes que combine bienestar material con salud humana, conservación ambiental y resistencia psicológica y cultural.

Para acercarnos a su realidad les ofrecemos el documental (subido directamente de La2), "Bután, el camino medio a la felicidad" un interesante (y bastante complicado de encontrar en la Red) documental sobre este país singular en el que la televisión llegó en 1999 e Internet un año después. Sin embargo, y a pesar de que tras el advenimiento de las mismas ya se empezaron a notar sus efectos secundarios negativos, los bhutaneses intentan dosificar y asimilar los usos y abusos del turismo y la globalización para que aporten en términos de conocimiento del mundo más allá de sus fronteras, pero no interfieran en su desarrollo como una nación de personas sencillas que no quieren perder su inocencia y su felicidad.


24 de octubre de 2011

Paradojas, sarcasmos e ironías de la vida (8) Simoncelli y Rossi, en la amistad y la muerte

Se había cortado su característica melena rizada ante las elevadas temperaturas del circuito indonesio de Sepang, donde hacía tres años se había proclamado campeón de 250 cc. En la segunda vuelta de la carrera de Moto GP, en pleno pique de adelantamientos por la cuarta plaza con Álvaro Bautista y a la salida de la curva 11, Marco Simoncelli perdió el control de su Honda.Intentando evitar la caída, se aferró al manillar con fuerza, lo que le llevó a impactar contra la moto de Colin Edwards y ser atropellado por la de su mentor, vecino y amigo del alma Valentino Rossi. Su casco salió despedido y casi desintegrado en el violento lance, quedando su gran cuerpo tendido en la pista, con los rizos al viento, sin dar señales de una vida que se le escapaba ante el estupor y desesperación de su padre y su novia. No podemos por menos que estremecernos por este siniestro sarcasmo del azar cuyo pesar probablemente atormente a Rossi hasta que muera. Esperemos que pronto lo supere y pueda vivir con ello. Valentino y Marco unidos para siempre en la amistad y la muerte. Ciao, descansa en paz, Marco Simoncelli.

20 de octubre de 2011

Campanadas de la Historia (8) El fin de Gadafi y ¿el fin de E.T.A.?

El 20 de octubre de 2011 será recordado por haberse producido dos hechos históricos, el fin de dos entes criminales y mafiosos que han distorsionado durante más de 40 años la historia de dos países mediterráneos como Libia y España. Pero estos dos fines merecen ciertas consideraciones.

En el primero, los rebeldes libios completaban la liberación de su país con la toma de Sirte y terminaban con la vida y matanzas de quien había dirigido su nación con mano cruel y despótica durante los últimos 42 años, Muamar el Gadafi. Después se han ido conociendo los últimos momentos de vida de un Gadafi aterrado y suplicando clemencia, mientras es linchado por la turba de rebeldes que lo han capturado y que, ebrios de rabia y victoria, se ensañan con su cuerpo agonizante para terminar rematándole de un tiro en la sien.Subido al poder con apenas 27 años por sus compañeros militares tras un incruento golpe de estado contra el rey Idris en el año 1969 , el anticolonialismo, el panarabismo y su sistema político conocido como la jamahiriya fueron la base de su ideología en sus comienzos. Astuto y excéntrico, desarrolló un enfermizo culto a la personalidad y controló férreamente un Estado policiaco, que extirpó cualquier libertad y recurrió sistemáticamente a la cárcel, el asesinato y la tortura.

De cara al exterior comenzó
a financiar grupos terroristas solo a condición de que añadiesen a su nombre "anticolonialista" o "antiimperialista". Tras descubrirse en 1992 que estaba detrás de varios atentados como el de Lockerbie (Escocia) en 1988 que causaron centenares de víctimas, comenzaron desde la ONU y los países occidentales las sanciones que le convirtieron en un paria internacional ("mad dog" le llamó Ronald Reagan).Sin embargo, siete años después y tras entregar a los autores de aquel terrible atentado, el estrafalario dictador libio comienza una nueva etapa de promoción internacional ayudado por las seductores y enormes reservas petrolíferas de su país. De esta forma y tras renunciar a sus planes de hacerse con armamento de destrucción masiva, pasa a ser recibido con honores en la ONU, Estados Unidos y la Unión Europea (Gallardón le entregó las llaves de Madrid), mostrando las hipocresias de muchos y haciendo gala en todas partes de sus estrafalarias maneras. Cabe reseñar como dos grandes patanes de la política internacional como Hugo Chávez y Silvio Berlusconi se llevaban genial con él, el primero por aquello de su antiimperialismo desbocado, el segundo por su desvergonzado machismo.Hasta que comenzaron las revueltas de la primavera árabe y el pueblo libio, harto de su despotismo, también se levantó contra él. Entonces quienes le habían apoyado pudieron ver su cara más cruel y sanguinaria, reprimiendo despiadadamente a su propio pueblo. Sin embargo, éste tras seis meses de lucha miles de muertos y heridos y la decisiva ayuda de la OTAN, ha podido al fin acabar con el tirano. En fin, lamentando su brutal muerte (no muy distinta de la que él reservó para miles de sus compatriotas), celebramos el final de su dictadura y esperamos que Libia no caiga en más revanchismos y que a través de la reconciliación y la llegada de la democracia los libios podrán construir y decidir su propio destino.



La segunda campanada la dio ayer ETA anunciando el fin definitivo de su actividad armada. Este anuncio es una gran noticia para todos (sobre todo para lo que han vivido tantos años amenazados) pues acaba con su dictadura de sangre y terror, acaba con el miedo inoculado en el espíritu de las sociedades vasca y española a través de la violencia. Una violencia explícita de coches bomba y tiros en la nuca como modus operandi preferidos e implícita, a través de la intimidación diaria y las pintadas amenazantes, contra quienes no compartieran su fanática visión de Euskal Herria.

Los continuos golpes policiales (sobre todo con Alfredo Rubalcaba de ministro de Interior, por más que le duela a la derecha recalcitrante), el descabezamiento sucesivo de sus cúpulas, la colaboración internacional (principalmente de Francia), la resistencia y el rechazo de la sociedad vasca y por extensión de la española y la presión de la propia izquierda "abertzale" han hecho que la organización terrorista haya tenido que dar este paso.

En Vida y Tiempos nos congratulamos de este anuncio pero pensamos que aún quedan algunos temas importantes por dilucidar. Porque estos tres fulanos aún con pasamontañas no han dicho nada de su disolución, de entregar las armas, de entregarse a la Justicia los buscados por ella pero, sobre todo, se han olvidado, como siempre han hecho, de las víctimas, las que mataron, las que hirieron y mutilaron, las que intimidaron, las que obligaron a marcharse fuera del País Vasco. Todo eso está por ver, todo eso está, esperemos, por llegar.

Vocabulario Fundamental. Mujeres (3) Las mujeres según Galeano

La vida según Galeano / Mujeres


19 de octubre de 2011

China, el Imperio del Centro (2) Escalofrío moral en China

Un escalofrío ha recorrido China con la muerte cerebral de la tristemente célebre niña atropellada dos veces e ignorada en su desgracia varias más. Es el remordimiento de una sociedad que tras renunciar a su libertad por conseguir el progreso económico parece que también ha renunciado a la empatía y la compasión. Uno de los detenidos por los atropellos había señalado a la prensa que era consciente de que en caso de que la niña muriera debería pagar, según la legislación china, unos 2.000 euros de multa. En cambio, si hubiera sobrevivido, se vería obligado a hacerse cargo de todos los gastos de la recuperación.

18 de octubre de 2011

Música para camaleones (7) MGMT - Time to pretend

Extraída del album Oracular Spectacular del año 2008, esta canción mezcla electrónica y pop psicodélico y critica los tópicos de las estrellas de rock con sus desfases habituales tales como modelos, drogas y muerte entre vómitos. Temazo tremendo, oiga.

17 de octubre de 2011

Vocabulario Fundamental. Comida (7) Mil millones de hambrientos no son noticia

Por cuestiones de agenda no habíamos podido componer nuestra entrada sobre el hambre que aún asola demasiadas partes del mundo, en especial en el Cuerno de África, así que re-transmitimos el estupendo post multiformato de Ramón Lobo en El País sobre el inmenso sarcasmo que supone que ayer se celebrara el Día Mundial de la Alimentación del año 2011 y haya 1.000 millones de personas (a saber de animales) que viven con el fantasma del hambre comiéndoles el cuerpo y el alma.


Mil millones de hambrientos no son noticia


Ramón Lobo | 17 de octubre de 2011 El País











Ayer fue el Día Mundial del Hambre, que oficialmente se denomina Día Mundial de la Alimentación. Pese a la gravedad del problema apenas se encuentran noticias en los medios de comunicación internacionales. The New York Times publicó este fin de semana un artículo de Holly Epstein Ojalvo junto a un dibujo demoledor de Matt Rota y The Independent títula: "Viven en un mundo de abundancia pero uno de cada siete se irá esta noche a la cama con hambre". En Twitter (#WorldFoodDay) solo fluyen mensajes de ONG, organizaciones humanitarias y algunos blogs.


Los datos de 2011, que ofrece la FAO, no son trending topic: cerca de mil millones de personas pasan hambre cada día. El aumento de los precios de los alimentos, debido a la crisis económica y a la especulación. condena a millones a la pobreza extrema. UNICEF recuerda que 22.000 personas mueren diariamente de hambre o de enfermedades relacionadas con él. En cuatro días los muertos podrían llenar un estadio de fútbol. En 10 días habrán muerto casi tantos como en el tsunami de 2004.
Pese a la magnitud de la catástrofe son invisibles. Médicos Sin Fronteras ha lanzado una campaña de firmas bajo un título contundente: "Hambrientos de atención".
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La ONU asegura que en los países donde el hambre es mayor, peor resulta el trato a la mujer. En el blog La pobreza importa, del diario The Guardian, se informa de los efectos en la población: descontento y estrés. Según Oxfam, los precios alimentarios se duplicarán en 2030. Un tercio de los alimentos que se producen cada año en el planeta acaban en la basura, cerca de 1.300 millones de toneladas. En el mundo desarrollado se desperdicia el 40% de la comida después de la cosecha, es decir, en nuestras neveras.
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Entradas relacionadas:
Vocabulario Fundamental. Comida (VII) Planeta en venta

12 de octubre de 2011

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (6) Jóvenes españoles: ¿una generación perdida?



Hoy publicamos el interesante documental ¿Generación perdida? (emitido por
Documentos TV) sobre la primera generación de jóvenes españoles nacidos en democracia que han visto como el desempleo galopante provocado por las terribles crisis económica, política, financiera -sistémica en definitiva- zarandean nuestra sociedad y tiñen de incertidumbre y precariedad su presente y su futuro.

Desde este blog confiamos en que la desesperanza no les haga perder las riendas de su propio destino y que a base de talento, conocimiento, esfuerzo y esa palabra tan de moda, la resiliencia, logren superar estas amenazantes circunstancias y salir adelante
.



Documentos TV -
¿Generación perdida?

05.10.2011


Son los jóvenes con más formación académica de toda la historia de España, aunque también fueron muchos los que dejaron los estudios en busca de unos ingresos inmediatos. Ahora, gran parte de éstos, viven con trabajos cada vez más precarios o sufren un desempleo, que duplica la media europea.
Después de haberlo tenido todo, se encuentran con que una crisis global hace tambalear las bases del sistema, y con ello su futuro. Los expertos anuncian que, si no hay un cambio drástico, sus condiciones de vida irán empeorando progresivamente y algunos alertan de que se pueden convertir en una generación perdida.

Retrato de una generación

El documental ¿Generación perdida? es el retrato de una juventud tachada por algunos de ‘ni-nis’ y de apáticos. Un equipo de ‘Documentos TV’ ha entrado en sus vidas para escucharles y verles de cerca. Ocho jóvenes de entre 20 y 30 años hablan sobre trabajo, paro, política o educación, pero también confiesan sus miedos, sus frustraciones y sus esperanzas en el futuro. Cada uno con una situación, desde el que se estrelló en el espejismo inmobiliario que vivió el país hace unos años, el ingeniero que se va al extranjero en busca de una oportunidad; la portavoz de una plataforma reivindicativa, un joven emprendedor, un ambicioso que ha invertido todo lo que tenía en un máster que para llegar a cumplir su sueño de ser operador de bolsa o una madre parada de larga duración.

Forman una generación que afronta el reto de aprender a vivir en un mundo marcado por la incertidumbre económica y vital, pero también intenta alzar la voz y crear un espacio en mitad de una crisis que ha movido los cimientos de su existencia. Además de los protagonistas indiscutibles, el documental cuenta con opiniones de expertos que analizan el fenómeno y con voces tan autorizadas como la de José Luis Sampedro, quien asegura: "Hay quienes dicen que otro mundo es posible. Yo digo más, yo digo que otro mundo es seguro. Éste no seguirá permanentemente".

11 de octubre de 2011

Vocabulario Fundamental. Gorriones (3) La señora de los gorriones

Encontramos en el blog de Luis Miguel Domínguez "La tierra que nos parió" un post suyo de hace unos meses en el que cuenta la entrañable historia de una señora (a la que no ha vuelto a ver) que daba de comer a los gorriones en el parque del madrileño Palacio de Oriente cuando filmaba una de sus primeras series documentales de Naturaleza, "Fauna callejera", en la que nos mostraba las especies animales que, a pesar de nosotros, siguen poblando nuestras ciudades. Unos amantes de los gorriones como somos en este blog no podíamos dejar pasar esta oportunidad de recoger este momento mágico, aunque lamentablemente perdido en el tiempo, de epifanía entre una mujer y los pajarillos que amaba.

La señora de los gorriones - Luis Miguel Dominguez

Han pasado muchos años y no he vuelto a saber nada de esta mujer diez. Hoy en el mismo lugar en el que ella cada día se ganaba la confianza de miles de gorriones se extiende la alfombra roja de la Gala de los Goyas. La plaza de Oriente en el centro de Madrid, fué el teatro de operaciones de Fauna Callejera, esa serie de televisión que con tanta ilusión afronté. Allí compartí mañanas, pájaras y pájaros con Magda, toda una señora que llegó a entablar una relación tan estrecha con estas aves libres como yo no he visto nunca a ningún ser humano. Un dia desapareció y nunca mas supe de ella.

Lo malo es que con su marcha se fué un tiempo de luz y frescura que aún ando buscándo. Sumergiros en el video y os prometo que vereís volar a los gorriones como colibríes. ¿Hablamos en gorrionés?
Vocabulario Fundamental. Gorriones (II) Miguel Hernández y los gorriones

7 de octubre de 2011

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (4) Diez años de guerra en Afganistán

Se cumplen en estos días diez años desde que las tropas norteamericanas invadieran Afganistán prometiendo la caída del régimen taliban y la llegada de la democracia al país asiático. Una invasión que fue bien acogida tanto por la comunidad internacional como por una mayoría de afganos hartos de los rigores fundamentalistas de los talibanes.

Sin embargo esa invasión fue mal pensada, librada y liderada por la obtusa Administración de Georges W. Bush, lo que permitió que los líderes talibanes y del Al Queda pudieran escapar a la escarpada área de Tora-Bora y después a Pakistán. El nefasto empeño personal de Bush y Blair de enfangarse en la guerra de Irak restó los recursos de tropas y soldados necesarios para haber conseguido una victoria fundamental sobre los talibanes y el resto de grupos extremistas donde realmente estaban. Los norteamericanos cometieron múltiples errores por su arrogancia al minusvalorar al enemigo y su desconocimiento del carácter y la realidad socio-política afganos, lo que permitió el resurgimiento de la insurgencia a partir de 2006 a través de la porosa frontera con Pakistán.



Tras estos diez años, los liberadores de entonces son vistos como invasores, la situación apenas ha mejorado y la inestabilidad y la corrupción continúan presentes cada día en un país dividido. La violencia sigue cobrándose víctimas, la penúltima el que fuera Alcalde de Kandahar, Ghulam Haider Hamedi, asesinado poco después de ser entrevistado por el equipo de Televisión Española que hizo el reportaje que les ofrecemos más abajo.

Los grupos terroristas resisten con la determinación y pocos escrúpulos que les da su fanatismo y continúan financiándose con la producción y el tráfico de opio. Sus coches-bomba y sus cuasi-artesanales artefactos explosivos camineros (IED) siguen causando muchas bajas y quebraderos de cabeza a unas tropas internacionales equipadas con la mejor tecnología militar, mientras se
llevan por delante miles de víctimas civiles, aunque eso no parezca importarles.

El tour de force de Obama poniendo 50.000 soldados más sobre el terreno para recuperar la iniciativa en la guerra afgana y arrinconar a la insurgencia no ha dado todos los resultados esperados, al mantener los extremistas el pulso a las tropas internacionales con el apoyo desde sus bases en Pakistán, además del que directamente les ofrecen los servicios secretos de este país.

La ilusión de una isla democrática en Asia Central se esfumó hace tiempo. En E.E.U.U. ya nadie se acuerda de las mujeres afganas a las que iban a liberar, pero como parece que Al Qaeda (sustituida por la red Haqqani) ha desaparecido prácticamente del país asiático, los norteamericanos pueden mirar a otro lado. En el horizonte está la fecha de retirada marcada para 2014, cuando se supone que las fuerzas armadas y la policía afganas se habrán de hacer cargo de la seguridad del país, fecha en principio inamovible para unas fuerzas internacionales con ganas de salir de ese avispero que desangra sus tropas y sus economías.

L
a guerra cuesta al contribuyente estadounidense es de unos 9.000 millones de dólares mensuales y se calcula que el coste de mantener un soldado durante un año desplegado en Afganistán es de un millón de dólares. Para Obama, que en el 2008 llegó a la Casa Blanca repudiando la mala guerra de Iraq frente a la guerra buena de Afganistán, la prioridad ahora es una retirada lo más ordenada posible, que evite a la superpotencia perder la cara y garantice una estabilidad mínima en un país que ya venció a los imperios británico y soviético.


Les dejamos con el reportaje "Afganistán: Esperanzas quebradas" de Informe Semanal, sobre estos diez años de guerra en un país que desde hace más de treinta años (cuando fue invadido por los soviéticos) no conoce otra forma de vida y muerte.

Seguidamente podrán ver dos magníficos documentales sobre los soldados que han luchado en esta guerra. Uno, el premiado Restrepo,
dirigido por Tim Hetherington (muerto recientemente en Libia) y Sebastian Junger en 2010, la crónica de las vidas de un pelotón de soldados estadounidenses que combaten en el valle del Korengal, donde se produce una quinta parte de los combates que ocurren en todo el país. El segundo, Afganistán: detrás de las líneas enemigas, que durante unas semanas hace el seguimiento de un grupo de los muyahidines que combaten a las tropas internacionales en el norte del país.

2011 - Afganistán, esperanzas frustradas


Restrepo, de Tim Hetherington y Sebastian Junger (2010)







Afganistán: detrás de las líneas enemigas




Así ha cambiado Afganistán (o no) en 10 años 

Laura Riestra 07.10.2011
  
Aproximadamente 33.000 víctimas mortales, atentados casi a diario, negociaciones de paz fallidas, una insurgencia cada vez más poderosa y una violencia que ha aumentado en un 40% en lo que llevamos de año. Es la cara más visible de un Afganistán que, tras diez años de guerra, se prepara para la salida de las tropas internacionales el próximo 2014. Con un contexto así, la pregunta que surge una década después del comienzo del conflicto es la misma para muchos: ¿Está realmente preparado el país para funcionar por sí mismo?

En los tres años que faltan hasta que se cumpla el plazo dado por las potencias internacionales los retos que aún quedan pendientes son muchos. Se ha avanzado, sí, el gran objetivo con el que se empezó esta guerra ya se ha cumplido: el de encontrar al autor del 11-S, Osama Bin Laden, pero aún quedan asignaturas pendientes. Y no es un secreto. "Todavía queda mucho trabajo por hacer", aseguraba el jefe de las tropas de EE.UU. y de la OTAN en Afganistán, David Petraeus, en un discurso durante una ceremonia militar en Kandahar hace ahora un mes. Aún así, la fecha está clara: el 2014 las tropas se habrán replegado y al gobierno afgano le corresponderá asumir la dirreción de un país que para muchos aún no es capaz de funcionar independientemente, aunque también haya mejorado muchos aspectos. 

Lo que ha cambiado para bien...
 "

Afganistán es uno de los países donde se dan la mayoría de violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos. En este sentido, nos enfrentamos a una situación igual que hace diez años o incluso peor. Aún así, es cierto que hay elementos positivos que han mejorado desde el 2001, principalmente entre las mujeres y niños, en materia de educación y de libertad de expresión", explica a RTVE.es la portavoz de Amnistía Internacional en España, Olatz Cacho.

En este sentido, el gobierno afgano ha llevado a cabo la promulgación de leyes relativas a los derechos humanos, también se ha reducido la discriminación contra las mujeres y ha mejorado el acceso a la educación y atención médica.

"En 2011 siete millones de niños pueden ir a la escuela mientras que en 2001 solo podían hacerlo 900.000. En cuanto a las niñas, hace diez años estaban escolarizadas 5.000 y ahora lo están 2,5 millones", explica Cacho.
 En estas mejoras tiene mucho que ver la nueva Constitución redactada por el gobierno afgano en la que se otorga una condición de igualdad a hombres y mujeres y, además, designa un cupo de un cuarto de los escaños del Parlamento a las mujeres.

También se ha creado un ministerio de ayuda a las mujeres en el que pueden denunciar cualquier tipo de agresión, así como en las casas de acogida que se han instalado con este fin por múltiples puntos de Afganistán. Pero aún no es suficiente.
 "La parte buena de los avances tiene también otro lado menos positivo porque mientras el Gobierno afgano hace avances de este tipo aprueba leyes que suponen un retroceso, como la Ley Shia, de estatuto personal y aprobada en 2009, que formaliza la discriminación a la mujer", asegura Cacho....

y lo que sigue igual o peor
  
El principal escollo que queda en Afganistán ante la salida de las tropas internacionales reside en el futuro que va a quedar diseñado. Las negociaciones de paz, que hasta ahora encabezaba el expresidente afgano Burhanuddin Rabbani, deben dejar definido cómo enterrar la violencia de los insurgentes, cuya fuerza parece ser ahora mayor que nunca, como han puesto de manifiesto con los recientes asesinatos de Rabbani y del hermano del presidente Hamid Karzai, entre otros. 

Staffan De Mistura, jefe de la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA), presentó el pasado mes de septiembre al Consejo un informe del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el que agregaba que tras el asesinato de Rabbani, "es el momento de que los afganos se replanteen que hay que pedir la unidad nacional entre los líderes y el pueblo".
 Sin embargo, precisamente esa implicación que De Mistura pide a los afganos es la que algunos analistas echan de menos en las negociaciones de paz. No porque no quieran, sino porque no se les permite: "Ninguna potencia internacional ha mostrado un verdadero interés en la expansión del diálogo nacional.

Con el gobierno de Karzai en caída libre, la insurgencia que va ganando terreno y las divisiones étnicas en aumento, parece que el conflicto se está reactivando y en ese contexto de retirada de tropas en 2014", recoge el analista sobre Afganistán Candace Rondeaux en Foreing Policy.
 "Las potencias extranjeras están muy interesadas en salir pero deben aclarar qué panorama van a dejar. La fecha clave es el 5 de diciembre, en la conferencia de Paz en Bonn en la que unos y otros dejen confirmar que lo que nunca va a ser una moneda de cambio son los derechos humanos. Sin derechos humanos no hay paz posible", defiende Cacho.
  
El proceso de paz iniciado a principios de 2010 supuso el primer paso hacia la reconciliación con los talibanes y otros grupos insurgentes. Sin embargo, el denominado "Alto Consejo para la Paz", compuesto por 70 miembros, solo tiene entre sus filas a 9 mujeres y los afines a ellas ya han manifestado su preocupación a que los avances que han logrado hasta hora sean una moneda de cambio para negociar un alto al fuego en el futuro. Es más, según un reciente estudio de Action Aid, de cada 10 mujeres, 9 temen por su derechos en el caso de un eventual acuerdo de paz que implique un regreso de los talibanes al gobierno. "Además, también es necesario como salvaguarda de los derechos humanos que se termine con la impunidad total que parece que hay en Afganistán. La CPI debe investigar los crímenes de guerra cometidos por talibanes e insurgentes pero, además, debe analizar las muertes provocadas entre civiles por la OTAN. Y debe hacerlo la CPI porque está claro que hoy en día es imposible que un tribunal interno investigue estos crímenes", explica Cacho.

Vocabulario Fundamental. Animales (10) Los animales y su ausencia 2






(dedicado a Yesa, siento tanto haberte dejado tan sola)




Ya tratamos en una anterior entrada (en la que publicábamos el cuento El canario, de la escritora norteamerica Katherine Mansfield) el enorme agujero que se abre en nuestro alma cuando los animales con los que compartimos nuestras vidas, soledades y juegos nos dejan. Son
esos momentos de inconsolable desolación cuando sólo nos queda esperar que eso de la reencarnación de las almas sea verdad y la nuestra se pueda encontrar en otro momento con las suyas, afectuosas, nobles e inocentes, transmigradas en otro de nuestros futuros amigos del alma.




Primera

Comenzamos con el recuerdo agradecido y canonizante de un blogger al ya desaparecido burro de su familia, ese inteligente animal de mirada dulce y resignada que siempre me ha conmovido y cuyo secular padecimiento al servicio del hombre tanto ha ayudado al progreso de la raza humana.

Recordando a mi burra


En realidad no era mi burra, era la burra de mi padre o más bien la burra de la familia. Comparada con otros burros del pueblo era pequeña aunque bien proporcionada; de pelo negro con algunas canas más debidas a la edad que a la genética. La parte inferior de la barriga era blanca y blanca era una pequeña estrella que adornaba su negra frente, lo mismo que sus belfos poblados por sensibles pelos duros y largos.

Cuando yo era chaval no tener un burro era casi como ahora no tener un vehículo de transporte. El borrico era el animal más socorrido y más utilizado. Al campo se iba cómodamente aposentado a lomo del rucio y a la vuelta se le cargaba con un feje de trébol para los conejos o con lo que se terciara. A veces se le utilizaba como bestia de tiro como podía ser aricar o incluso tirar del carro y cuando ya estaba viejo solía terminar acompañando a los jamones y chorizos del cerdo en el mismo humero.

Prácticamente todas las familias tenían su borrico o borrica y cuando los dueños llegaban a la jubilación era el último animal del que se deshacían, sobreviviendo a veces el jumento a sus amos. Recuerdo al tío Miguelín Burgo, hombre jovial y de poblado bigote blanco, llevando en una mano el barril de vino (recipiente de barro forrado de esparto ya en desuso) y con la otra tirando del ramal de su borrica blanca, siempre dispuesto a parar a pegar la hebra con cualquiera para hacer su pronóstico del tiempo o contar sus aventuras en la guerra de Cuba o Marruecos donde peleó como soldado. O al tío José, (creo que hermano del anterior y a quien llamábamos el "Bobo", mote que no le hacía precisamente justicia porque indicaba todo lo contrario de lo que era, un hombre muy inteligente y sin duda el más ilustrado del pueblo) siempre acompañado de una burra grande y cana, noble animal que le acompañó siempre en su soltería, no se si elegida o forzada por los prejuicios de una asfixiante comunidad que condenaba a los desertores del seminario casi al ostracismo.
También perduran en mi recuerdo las hermanas Ángela y María, a quienes llamábamos "Las Niñas", quienes siendo ya ancianas y liberadas de las labores del campo seguían manteniendo a su burro como uno más de la familia. Que decir de Manuel Molero, a quien he visto hasta hace pocos años tirando del ronzal de su borrica de casa a la cueva y de la cueva a casa como si el jumento fuera una prolongación de si mismo. Podría citar a otros muchos, pero recuerdo a estos paisanos porque llegaron a viejos y siguieron conservando como compañero a ese noble animal que es el burro.

Creo que ya no queda en el pueblo ni un solo burro (de cuatro patas), incluso hay una justificada alarma por la posible desaparición de esta magnifica especie. La tecnificación del campo ha barrido de sus pastizales y praderas a caballos y mulos, los otros dos animales de tiro que junto con el burro hacían las tareas más ingratas. Aunque de los tres el burro es, de lejos, el animal más noble e inteligente y, paradójicamente, siempre el peor tratado. Los castigos más crueles eran siempre para el pobre burro, tuviera o no la culpa. A quien se le restaba el pienso era al burro. El lugar peor situado en la cuadra era el del burro. Las cargas más pesadas y extenuantes siempre caían sobre las espaldas del burro.

Hace ya tiempo que he canonizado a mi burra, que por cierto no tenía nombre, y la mandé directamente al paraíso de los burros, que para purgatorio e infierno ya tuvo el suyo mientras estuvo entre los humanos. Habrá quien se escandalice porque haya santificado a aquel buen animal, pero no tuve más remedio en atención a los milagros preventivos que hizo en vida. A saber: me libró de agotadoras caminatas por caminos tortuosos y llenos de barro que de haberlos transitado en lugar de ir cómodamente sobre su lomo me habrían causado lesiones y enfermedades que probablemente me hubieran mandado al otro mundo. Tiró con ímprobo esfuerzo de los cangilones de la noria de la "Veiga" y otras norias con cuya agua regábamos las patatas y alubias que nos libraron de una hambruna segura.

Llevó sobre sus costillas las más pesadas cargas que de haber tenido que soportarlas cualquier miembro de la familia le hubiera causado serios problemas físicos. Hay un largo etcétera de servicios milagrosos, pero con solo los citados ya es más que suficiente para santificarla, que por mucho menos hemos visto hacer santo a cierto cura de la Santa Mafia. Cierto que, y haciendo de abogado del diablo, he de poner de manifiesto que me causó algunos contratiempos que me pudieron costar caros, pero estos fueron debidos más a la propia estulticia humana que a la maldad de la noble bestia.

(...) Cierto que mi burra no tenía maldad, pero andaba sobrada de inteligencia y de una astucia que los seres nobles se ven obligados a desarrollar para sobrevivir en un mundo hostil y en este caso por las putadas que yo maquinaba. En las cuadras de ahora cada animal tiene su bebedero, pero cuando yo era chaval no había agua corriente en las casas así que había que llevar a los animales a los abrevaderos que entonces eran la laguna de Tres Corrales (o Tras Corrales) que era de agua estancada de lluvia (situada en el lugar que hoy ocupa el deposito de agua) o la laguna de La Puente (situada donde está el instituto) que estaba a alimentada por una pequeña fuente, hoy cegada, que llamábamos "El Cañín". Yo llevaba el ganado a beber a esta última laguna y las vacas, sedientas, bebían aquel agua estancada, grisácea y medio corrompida sin ningún problema, pero la inteligente burra no quería saber nada de aquella infecta charca y sin hacer caso de palos o tirones del ramal se me escapaba corriendo hasta donde manaba el agua fresquita y cristalina. Más de una vez nos quedamos en el campo sin el pan de la merienda porque tenía una portentosa habilidad para meter el morro en las bolsas de las alforjas y merendar ella primero.

 
Cuando pacía por los caminos mientras le quitábamos las hierbas a la remolacha sabía perfectamente cuando tenía que atacar a las hojas o roer los nabos sopesando el peligro que corría de recibir unos cuantos palos en función de la distancia a la que se encontrara de nosotros. Si estábamos cerca no osaba tocar el fruto porque sabía que los palos eran seguros; a media distancia se arriesgaba un poco más aunque le podía caer una pedrada de propina o todo lo más algunos bocinazos que solían sonar algo así como "¡Burra, hija putaaa.!" Con el bocinazo se retiraba discretamente a pastar las hierbas del camino esperando otro descuido para volver a atacar la remolacha. Sería una bestia, pera era una verdadera gourmet de las buenas hierbas. Si había abundancia no comía sino las más suculentas y exquisitas, pero si había escasez y hambre no tenía reparo en engullir los cardos a los que trababa entre sus belfos con una delicadeza prodigiosa y sin que jamás le hicieran ninguna herida en la boca.

Cuando había poca faena en el campo la paseaba por los caminos para que pastara hierba primaveral y en mi ignorancia no acertaba a explicarme porque había hierbas aparentemente hermosas que no osaba tocar. Para ponerla a prueba de lo que a mi me parecía una manía le arrancaba de entre los trigos algún manojo de hierbas que a ella le gustaban mucho y en el medio le metía una cuantas hierbas de las que evitaba, poniendo todo el manojo en el suelo del camino. Por supuesto siempre quedaban allí las malas hierbas. Pero mi malvado afán por putearla iba más lejos. Tomaba un puñado de exquisitas hierbas, no muchas para que las pudiera tomar de un bocado, y en medio le metía una hierba mala. Era un espectáculo ver como con sus elásticos belfos iba colocando las buenas hierbas hasta engullirlas y dejando en último lugar a la mala hasta dejarla caer al suelo. No la pude engañar si una sola vez y mejor así porque de haber ingerido una de aquellas malas hierbas le hubiera costado un grave percance de salud o quizás le hubiera causado la muerte.


Sabía perfectamente, según el camino tomado, cual era el lugar de destino y una vez llegado a él se paraba sin necesidad de ninguna orden. Para entrar en casa yo no me bajaba de su lomo para abrir la puerta que estaba siempre entornada y sin llave. Bastaba con que le diera la orden de "abre" para que el animal empujara con su morro la puerta y los dos fuéramos camino de la cuadra tan campantes.


Mi burra, lo mismo que la bíblica burra de Balaán (Los Números 22.21), se dirigió a mi muchas veces aunque yo en mi necedad ni la escuché ni la entendí, por entonces me faltaba la sensibilidad para comprender que ella y yo estábamos hechos del mismo barro, con la única diferencia que ella se había encarnado en burra y yo en humano. Tuvieron que pasar años para que se me abrieran las entendederas. Nunca me hizo reproches por los malos tratos recibidos aunque aún veo en sus grandes ojos dulces un interrogante de asombro por la irracionalidad de mis reacciones. Y ese es el castigo que me persigue por haber hecho sufrir gratuitamente a aquel noble e inteligente animal. No me cabe ninguna duda de que estará pastando suculentas hierbas en los verdes prados que hay en el paraíso de los burros. Amén.

J. Villadangos (Alias "Percha")


Segunda

Encontramos en el blog Labana una emocionada evocación de su perro de la periodista de RTVE Mara Torres cuando encuentra un proustiano rodillo para quitar pelos que le trae el recuerdo de su compañía, de los viajes realizados juntos, de su alegría de vivir y de su ausencia.

Mi perro y yo (por Mara Torres)


He subido al coche para ir a hacer la compra, y al abrir la guantera para buscar no sé qué papel, he empujado sin querer el rodillo ese que tiene una pega para quitar las pelusas de la ropa y que para nosotros siempre ha sido el ‘rodillo de los pelos del perro’. Ha rotado por la guantera y lo he pillado al aire. Y me he quedado así, quieta, con el rodillo en la mano sin saber muy bien qué hacer con él porque tú ya no vas a volver.


Eras un perro gigante. En casa llevaban doce años tomando decisiones en función a ti: ‘Al final, ¿qué?, ¿nos vamos de viaje este puente?’. ‘Pues es que las niñas (las ‘niñas’ por nosotras, qué risa) también se van fuera y no puede quedarse nadie con el perro’. Los viajes, la fiesta que hace no sé quién fuera de la ciudad, que si la cartilla del veterinario, que si no te olvides de traer el saco de pienso, que vigiléis que el cacharro del agua esté lleno, que dice papá que si le acompañas a dar una vuelta con el perro, que si dónde hemos dejado la correa, que si otra vez está malo de los oídos. Y el coche. Nosotros siempre tuvimos uno familiar no porque fuéramos numerosos, sino porque éramos una familia con perro. De hecho, controlábamos cómo estabas por cómo te subías al maletero: ‘Mami, ¿qué tal está el perro?’. ‘Fenomenal, se sube al coche de un salto’.

Cuando íbamos a la playa te tirabas toda la mañana inquieto, te ponías al lado de donde estaba tu correa y mirabas a la correa y nos mirabas a nosotros. A nosotros y a la correa. Y hasta que no decíamos lo de ‘tranquilo, que no te vamos a dejar aquí‘, no parabas de mirar. En los trayectos, te acoplabas en la parte de atrás hecho un ovillo y apenas te movías, pero en cuanto notabas el olor del mar, te volvías loco... Te levantabas tan excitado que te dabas con la cabeza en el techo del coche y nosotros nos partíamos de risa de lo torpe que eras y de lo contento que te ponías. Luego sacabas el hocico por la ventanilla de atrás y te quedabas con los ojos semicerrados durante un buen rato.

Me acuerdo del último viaje que hicimos juntos. Yo ya no vivía en casa y me había tocado quedarme contigo el fin de semana, así que nos fuimos a la casita que tenemos cerca de un pantano a las afueras de Madrid. Y no veas cómo lo pusiste todo de pelos. Había bajado los asientos traseros para que cupieras en mi maletero y los pelos llegaron hasta el salpicadero. La tapicería negra se puso blanca y los cristales de atrás perdidos de babas porque anduviste olisqueándolo todo. Llovía a cántaros, pero dio igual; nos pasamos horas caminando por el pinar que hay detrás de la casa. Yo te gritaba: ‘¡Que no te metas en los charcos!’, pero como tú a esa frase siempre le hiciste oídos sordos, esperabas a que te tirara otra vez la pelota, salías corriendo a por ella por la parte más embarrada, profunda y blanda del camino y volvías cubierto de fango hasta las cejas, con la bola en la boca y con cara de ‘aquí no ha pasado nada’.


Y sólo ha pasado que ya no estás. Que tengo un rodillo en la mano que es tuyo, de tus pelos. Que los cristales de mi coche están limpios, pero yo querría que tuvieran babas, y que la tapicería me parece hoy más negra que nunca.

Mara Torres para la revista Autoclub (julio 2008)




Última ausencia




Para terminar les ofrecemos el conmovedor episodio "Ladrido Jurásico" de la serie Futurama, de Matt Groening, en el que conocemos qué ocurrió con el perro de Fry cuando éste cayó dentro del futuro. Recomendamos no dejar lejos los pañuelos.

Futurama - Ladrido jurásico