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24 de enero de 2013

Vocabulario Fundamental. Fundamentalismo (10) "Lávese la boca cuando quiera hablar de Sevilla"



A través del Facebook de Ignacio Escolar, que se preguntaba si el alcalde de Sevilla -una ciudad con muchos problemas reales-, no tenía otra cosa mejor que hacer que criticar a la revista satírica Mongolia por su cartel de presentación en la ciudad andaluza, nos enteramos de lo que ha supuesto la polémica en las redes sociales. 

La imagen de la Macarena diciendo de "decidme ustedes si no para llorar" ha exacerbado la actitud de esos sevillanos profundos, como se autodenomina alguno de los autores de los tweets de más abajo, que más o menos los mismos, la montaron parda con Arturo Pérez Reverte tras unas palabras de éste sobre la película Grupo 7 y la Sevilla real que según el cartagenero mostraba el filme. Fanáticos de una idea de una hermosa ciudad con muchas caras, algunas de ellas cerriles y obtusas. Habitantes de una ciudad que se presuponen con humor pero que tienen muy poco si les tocan algunas de sus sagradas tradiciones y dogmas de cómo debe ser el ser sevillano, en este caso relativa a una reverenciada estatua de escayola revestida de mantos bordados de supersticiones. Esa parte de Sevilla que da tanta pereza. Aquí les dejamos las dos movidas, para que se hagan una idea. 

Críticas y alguna amenaza a la revista Mongolia por un cartel con la imagen de la Macarena de Sevilla 

Eldiario.es Héctor Juanatey Ferreiro - Madrid 21/01/2013

Que la revista Mongolia es satírica no es discutible. Que pese a ello sus contenidos -aquellos que no salen en su sección de noticias reales Reality News- se tomen a veces más en serio que, por ejemplo, lo acaecido en los últimos días en el Partido Popular respecto a Luis Bárcenas, tampoco. El próximo jueves 24, parte del staff de Mongolia se trasladará a Sevilla para presentar la publicación en la Casa de la Provincia de la ciudad. Para anunciar el acto, han utilizado el siguiente cartel con la imagen de la Macarena:


El cartel no ha sentado nada bien al sector más religioso de la ciudad, tanto que hasta el propio alcalde sevillano, Juan Ignacio Zoido (PP), lo ha censurado:

Juan Ignacio Zoido@zoidoalcaldeLa libertad de unos termina donde empieza la de otros. Hay necesidad de ofender los sentimientos de los sevillanos?pic.twitter.com/Qwyt2uxP

Las palabras de Zoido, aún con la advertencia, son de las más amables que ha recibido la revista. Unos ejemplos:

Revista Mongolia@revistamongolia21 ene 13
Se nota que el Alcalde de Sevilla no ha visto nuestras contraportadas. pic.twitter.com/rZcD33mw


Ale Rubio@AleRuubio
@revistamongolia normal que luego pasen las desgracias que pasan con gente con tan pocos escrupulos y respeto como vosotros
21 ene 13 Responder Retwittear Favorito


Pablo Ruiz@RTPablo
Me la suda la Semana Santa, pero que los de@revistamongolia son subnormales es algo que viene de hace tiempo eh.
21 ene 13 Responder Retwittear Favorito


Jose Antonio@jose_sfc1905
Lo de la @revistamongolia roza lo vomitivo y lo asqueroso. Os tendrías que meter la puta revista esa por el culo. Mongolos es lo que sois.
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Pedro Domínguez@pedrodominguezf
Lo de la @revistamongolia demuestra que la estupidez humana no tiene límites y la libertad de expresión sí: cuando se usa para herir.
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Manuel Razo Martín@mrazomartin
Que harto estoy de tontoprogre de las revistitas... Una buen pico y una pala a ver si así sabéis lo que es trabajar
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manuel jesus r rechi@manueljrrechi
Una revista que hace honor a su nombre. Encima le ceden instalaciones en la ciudad. Pobres @revistamongolia.revistamongolia.com/sevilla-estare…

21 ene 13 Responder Retwittear Favorito

Ismael Ruiz@Ismael_RuizP
@revistamongolia no tenéis educación vergüenza ni respeto alguno. Estudiad periodismo, y veréis hasta que punto lo vuestro es DENUNCIABLE.
21 ene 13 Responder Retwittear Favorito


Sevillano Profundo@Ranciosevillano 21 ene 13 Lo de hacer caricaturas de Mahoma es menos peligroso que lo que ha hecho @revistamongolia

Ernesto de V. Rosety@EVRosety @Ranciosevillano ciriazo para @revistamongolia,pero nada figurado. Ir a la presentación con un cirio tiniebla y partirselo en la cabeza
21 ene 13 Responder Retwittear Favorito




La respuesta de Mongolia vino en forma, cómo no, de cartel y hace referencia al fajín del militar golpista Gonzalo Queipo de Llano -enterrado en la basílica de la Macarena- que tradicionalmente llevaba la imagen en las procesiones de la Semana Santa de Sevilla:

Hemos recapacitado y aquí tenéis un nuevo cartel para que nadie se ofenda en Sevilla. cc felipealcarazm twitter.com/revistamongoli…

Las críticas han sido también alimentadas por medios de comunicación como el diario ABC, que ha publicado una información en la que denuncian que Mongolia ha hecho una "utilización indebida" de "la Semana Santa y sus imágenes".


El abogado de la revista, Gonzalo Boye, ha asegurado que estudiarán si emprenden medidas legales o no contra el alcalde sevillano. "Nuestro cartel es penalmente inocuo pero lo que no es inocuo es que Zoido nos impute un hecho constitutivo de delito, el atentar contra los sentimientos religiosos", ha afirmado. Para Boye, el problema no son tanto las amenazas y las críticas que han recibido, sino la circunstancia de que el alcalde los haya puesto "en el disparadero". Sobre el futuro, el abogado de Mongolia ha explicado que quizás comiencen a centrarse "menos en vírgenes y más en sobres con contenido desconocido" ya que, en su opinión, no deja de ser una "cortina de humo" para distraer la atención de lo verdaderamente importante.



Bruto es un hombre honrado

Arturo Pérez Reverte XLSemanal - 21/5/2012

El tercer acto de la tragedia Julio César contiene un ejemplo interesante de lo que, desde la Logse o por ahí cerca, llamamos comprensión lectora, y que hasta hace poco se conocía por simple sentido común. Para levantar al pueblo romano contra Bruto y los otros asesinos de César, el Marco Antonio de Shakespeare empieza su famoso discurso aludiendo varias veces a Bruto como «un hombre honrado». Y el pueblo, voluble pero no completamente imbécil, termina captando el sentido de la ironía y acaba queriendo hacer picadillo a los magnicidas. Dicho de otra forma, la comprensión lectora de los romanos fue en este caso, y en términos generales, la apropiada.


No sé qué suerte correrían Marco Antonio y su discurso, de difundirse a través de lo que hoy llamamos redes sociales. Si algo caracteriza lo que circula es la superficialidad y falta de rigor. A más simpleza, mayor difusión. Por situar un ejemplo, un mensaje típico de Twitter sería: «Dice Einstein que todo es relativo», seguido de treinta mil comentarios a favor o en contra de que todo sea relativo: un tercio de ellos procedentes de quienes no saben quién fue Einstein, y otro tercio escrito por osados analfabetos que no es ya que ignoren quién fue Einstein, sino que ignoran el significado de la palabra relativo.

Salvando categorías, citaré un caso personal. Hace poco, elogiando Grupo 7 en Twitter, me congratulé de que la película muestre también esa otra Sevilla real, turbia, de putas, yonkis, marginación y gentuza que nunca sale en el Hola, en vez de remachar sólo el camelo constante de bares, ferias, semanas santas y carretas camino del Rocío. A los pocos minutos, una página de Internet que no se distingue por el rigor de sus contenidos y reseñas, lanzaba en la red el siguiente titular: Pérez-Reverte: «La Sevilla real son yonkis, putas y gentuza».A partir de entonces, fue ese mensaje el que empezó a difundirse en la red. Y sobre él, no sobre los razonados mensajes originales, surgió el proceso de viralidad común en estos casos. Alguno de ustedes sabe la que se lio: tres mil tuiteos el primer día y cinco mil la semana siguiente. Con la particularidad de que, tratándose de Sevilla, fértil en cofradías, equipos de fútbol y otras instituciones, una legión de capillitas, penitentes, aficionados al deporte rey, a la hípica, a los toros, a la feria, al flamenco y a las tapas de garbanzos con espinacas, se pusieron como tigres hircanos. Una hora después, unos pedían la retirada de mis libros de las librerías y otros exigían al alcalde que articulara mecanismos legales para prohibirme volver allí. Luego empezaron a intervenir los sensatos, los que saben leer sujeto, verbo, predicado y lo que hay detrás de cada cosa, y el asunto se fue equilibrando hasta derivar en debate, ya ajeno a mí, sobre si había razón o no en mis afirmaciones originales: Sevilla como bella ciudad escasa de autocrítica, barrios marginales, endogamia cultural y otros detalles. Fue, desde luego, una buena experiencia más sobre la torpe condición humana, la cultura o la ausencia de ella, la inteligencia de los lúcidos y la estupidez fanática de los menguados. Hubo detalles asombrosos. Llevo veinte años escribiendo esta página, que allí se publica con el ABC. Supongo que ciertos ciudadanos me habrán leído alguna vez, y eso incluye artículos premiados sobre Sevilla, dos novelas que escribí con ella como escenario, e innumerables alusiones afectuosas a una ciudad que, además, me concedió el premio de Turismo «por difundir positivamente la imagen de Sevilla en el mundo». Y pese a tales antecedentes, gente culta, sensata, que tiene contexto, que lee periódicos y libros, incluso algunos comunicantes que se declararon lectores míos de toda la vida, juraban no volver a leer un libro escrito por mí. «Lávese la boca cuando quiera hablar de Sevilla». Etcétera.También, en esto de pasar buenos ratos echando pan a los patos, fue interesante el alto número de sevillanos varones que mencionaron a mi madre como argumento estrella. Nunca había ocurrido antes, aunque llevo tiempo de broncas en Twitter, incluso con nacionalistas furibundos y feministas radicales en materia de lenguaje. Y me parece significativo. Brindo el dato a los sociólogos, a la hora de considerar el peso de las madres en la mentalidad de cierta población masculina de Sevilla. En cualquier caso, hubo dos mensajes notables que atesoré con entusiasmo coleccionista. Uno, famoso al difundirse luego con mucha guasa en la red, fue el que solicitaba para mí la pena de Garrote Bil. El otro, resumen fantástico de todo el disparate, me parece perfecto para ilustrar este artículo: «Debe pedir perdón por ofender a todos los andaluces y todas las andaluzas». O sea: España resumida en dos tuits.