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6 de marzo de 2014

Vocabulario Fundamental. Literatura y Escritores (13) In Memoriam, el último de los Panero / El desencanto' y 'Después de tantos años'


"No creo en la bestia de la inspiración, yo cultivo el espanto como una ciencia"

"La locura existe, no así su curación. Al contrario de lo que se piensa, lo malo es el consciente, no el inconsciente. Como decía Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo vuelve monstruoso"

"Yo, que todo lo prostituí, aún puedo prostituir mi muerte y hacer de mi cadáver mi último poema"

"Ante todo era poeta. Vomitaba poesía. Era como su alimento natural, y eso hacía que no le prestara mucha importancia al lector, él escribía porque le nacía" 
Antonio Huerga, su editor. 


Murió a los 65 años Leopoldo María Panero, y según parece lo hizo en paz, más de la que pudo disfrutar en vida, que transcurrió en buena parte en establecimientos psiquiátricos como el de Las Palmas, donde ha fallecido. Sin ser muy conocedor de su obra, de la que reconozco apenas he leído algunos poemas -que sí muestran una alucinada lucidez, su oscuridad gestada en los insondables paisajes de una mente hiperestésica, distinta-,  sí recuerdo el impacto que me produjo hace años la visión de dos descarnados documentales (o docudramas) que mostraban el decadente, disfuncional e hipercreativo medioambiente en el que crecieron él y sus hermanos Juan Luis (muerto hace seis meses) y Michi, fallecido en 2004. El primero "El desencanto", de Jaime Chávarri realizado en 1976 y el segundo casi veinte años después "Después de tantos años", de Ricardo Franco. Ambos suponen un doble documento desolador, el sórdido ajuste de cuentas de una saga maldita y más allá de las probables melodramatismos o imposturas que siempre pueden existir en este tipo de obras, diseccionan a la perfección los demonios de la memoria y la genialidad, la tragedia del paso del tiempo y de las desintegraciones familiares. 

Descanse en paz el último de los Panero, Leopoldo María.

El laberinto Panero

FilmAffinity 9 de Mayo de 2008

A pesar de que Michi Panero ya murió hace unos años, en Después de tantos años dirigida por el también defenestrado Ricardo Franco; asistimos perplejos a la revelación de la absoluta decadencia de los personajes de El Desencanto: A un Leopoldo María cada vez más loco, a un Juan Luis cada vez más evasivo y a un Michi que se consume poco a poco, atreviéndose a rascar cada vez más en el interior de las miserias familiares de los Panero.

Si en El Desencanto eramos capaces de vislumbrar el interior de personajes como Felicidad Blanch, verdadero eje conductor de la película muy a pesar del fantasma del poeta Panero; y esbozar las ruinas personales de cuatro individuos; en Después de tantos años, a través de un Michi enfermo y envejecido encontrarmos una realidad más desolada. La que abre las puertas del final más absoluto. Para mi estas dos películas, más que un símbolo de la decadencia del franquismo, son una atrevida apuesta por explorar en los entresijos de las relaciones familiares, con la interesante, sin duda, elección de una familia burguesa intelectual del postfranquismo español venida a menos. Sus forma de hablar: Felicidad Blanch más que hablar recita, Leopoldo María representa una tragedia, Juan Luis declama al viejo estilo y Michi, simplemente,se descojona de todos. Su forma de abrir su intimidad a la cámara, su forma de interpretar personajes que llevan toda la vida ensayando, su elegancia y saber estar , incluso con muchas copas de más, es asombrosa.


En definitiva, a pesar de que esta segunda parte no tiene la frescura y naturalidad de la cinta de Chavarri, y hay un exceso de licencias visuales ajenas al relato y la banda sonora tampoco es demasiado adecuada; el dolor contenido de Michi es tan real y tan transparente su sinceridad que has de darle la razón: "Lo peor que se puede ser en la vida es un coñazo".
Además de verdad, Michi.


El desencanto (Jaime Chávarri, 1978)



El poeta Leopoldo Panero murió en 1962 en Astorga, su ciudad natal. Catorce años más tarde Felicidad Blanc, su viuda, y sus tres hijos evocan aquel caluroso día de agosto. Y a partir de ese recuerdo surgen otros que se van encadenando. Y a través de la palabra y del recorrido por habitaciones, objetos, calles y lugares perdidos, se desvela la historia de unos años y de unas personas unidas por vínculos familiares que en ningún momento huyen de la expresión de sus diferencias y de sus identidades.


Después de tantos años (Ricardo Franco, 1994)




Continuación de la película "El desencanto" (Jaime Chávarri, 1976). Los años han pasado para la familia Panero. Desaparecida Felicidad Blanc, la viuda y madre, ya sólo quedan los tres hijos del llamado «poeta del franquismo». Estos han seguido trayectorias vitales muy distintas pero que convergen en el olvido, la ruina y la desesperanza.