Visita nuestra web. Todo más ordenadito, mejor.

26 de junio de 2015

Ciclo de cine europeo (35) 'Black Mirror', de Charlie Brooker (2ª Temp.)



Tras aquella primera temporada aquí está la segunda entrega de la distópica e inquietante miniserie británica 'Black Mirror'. Disfrútenla. 


1. Be right back


2. White bear





3. The Waldo moment





'Black mirror', cuentos oscuros del futuro inminente

Por: Natalia Marcos | 01 de marzo de 2013

La primera temporada de Black Mirror nos dejó temblando. Tres capítulos de una hora de duración que consiguieron clavarse en nuestra retina. La creación de Charlie Brooker(Dead set) impactó con el primer episodio, El himno nacional, continuó indagando en el posible futuro cercano con 15 millones de méritos y terminó de atraparnos con el excelente Tu historia completa. Una ciencia ficción cercana y más posible de lo que nos gustaría es el hilo conductor de las historias independientes que forman esta serie y que en su segunda temporada vuelve a indagar en nuestros temores y en la aplicación de las nuevas tecnologías a la sociedad de un futuro distópico y no tan lejano.

Los tres capítulos que componen esta segunda temporada son tres historias autoconclusivas, con diferentes actores y personajes, diferentes puntos de vista, pero siempre inquietantes y que invitan a la reflexión. Porque en Black Mirror saben que lo que más miedo da es que lo que muestran estas historias podría convertirse en realidad. Nos sentimos identificados. Y eso nos aterra.

- Be right back

Posiblemente, el mejor capítulo de los seis emitidos hasta ahora. ¿Y si la muerte ya no fuera el final? ¿Y si nos pudiéramos comunicar con nuestros seres queridos incluso desde el más allá? En este episodio, la protagonista decide, algo reticente, contratar los servicios de una empresa que le permite comunicarse con una versión ficticia de su novio recién fallecido. Esa recreación virtual es posible gracias a los mensajes, tuits, fotos, vídeos, llamadas, correos... que la persona ha realizado en vida y que conforman su identidad digital. Sin embargo, los mensajes de texto con los que empiezan a comunicarse no serán suficiente y la relación entre la protagonista y el yo virtual de su novio avanzará hasta un punto de no retroceso.


Más allá de la posibilidad real de que exista una aplicación que nos permita mantener activos nuestros perfiles en las redes sociales (algo que va a convertirse en real en breve), el capítulo, sumamente inquietante en su sencillez y su realismo, invita a varias reflexiones: ¿qué versión de nosotros mismos compartimos a través de la tecnología? ¿Qué papel juega la moral en ese desarrollo de alter egos virtuales? ¿Te atreverías a dar el paso (o los pasos) que da la protagonista? Y si lo haces, ¿dónde echar el freno? El capítulo más escalofriante porque nos toca la fibra sensible, eso que diferencia a los humanos de las máquinas.

- White bear 

Se anunciaba como el tercer episodio, pero se ha emitido en segundo lugar en Reino Unido. Aquí, Brooker se adentra en una versión 2.0 del ojo por ojo de la ley de Talión y en el creciente voyeruismo de la sociedad actual. Una mujer despierta sin recordar nada, ni quién es, ni qué hace ahí, ni por qué esas personas la están grabando constantemente con el móvil pero no parecen dispuestos a ayudarla. Ni por qué esa gente disfrazada la persigue. Iremos descubriendo junto a ella qué es lo que ocurre realmente en ese mundo aparentemente tan diferente y en el que solo un lugar parece seguro: White bear.

Lenora Crichlow (Being human) protagoniza esta historia narrada con un ritmo frenético, que no concede ni un respiro al espectador, con una tensión constante que explota cuando descubrimos qué está ocurriendo realmente. La naturaleza humana puesta en cuestión, de nuevo. ¿Y si estamos caminando hacia una sociedad así? De nuevo el "¿y si...?" que tanto gusta a Brooker.

- The Waldo moment

En el ya mítico "El himno nacional" las redes sociales jugaban un papel fundamental en el hecho de que el primer ministro británico tuviera que someterse al ridículo público para satisfacer las demandas del secuestrador de la princesa. En la nueva entrega de Black mirror también hay un momento para la reflexión de la relación entre redes sociales y política. Pero el capítulo va mucho más allá y nos invita a ahondar en cuestiones tan relevantes como la propia identidad.



Waldo es un personaje de animación, un oso azul manejado por Jamie Salter, que se convierte en protagonista del escenario político. Los comentarios groseros y ofensivos que se permite hacer gracias al escudo del anonimato le valen para ganarse el favor del público y para alterar la campaña electoral. Una reflexión sobre el peligro del populismo y el hastío de unos votantes que, hartos de las promesas de siempre, se vuelven hacia entes con ofertas diferentes, con los que conectan más, pero que no hacen política, sino televisión. Una fábula que invita a la reflexión y a extrapolar ese mundo posible a nuestra loca realidad.



Una vez más, Black mirror nos lanza la pregunta: ¿es este el futuro que nos merecemos?¿Es el futuro hacia el que caminamos?

13 de junio de 2015

Vidas Conspicuas (10) 'Los dos Escobar': narcofútbol y violencia en la Colombia de los noventa

'Los dos Escobar' ('The two Escobars') es un excelente documental dirigido en 2010 por los realizadores estadounidenses Jeff y Michael Zimbalist, que ilustra con crudeza la violencia y el narcotráfico que dominaban en la Colombia de los años ochenta y noventa, narrando en paralelo las vidas de dos de los más célebres personajes de la época, Pablo Escobar, el narcotraficante más famoso y Andrés Escobar, baluarte de la selección de fútbol dirigida por "Pacho" Maturana. Pablo Escobar, el más poderoso traficante de drogas del mundo, creador de un imperio del terror como líder del cártel de Medellín e inventor del llamado "narcofútbol" y Andrés Escobar, defensa del Nacional de Medellín (propiedad del anterior Escobar, el chungo), capitán e icono de la selección colombiana, no tenían parentesco común pero sus destinos se cruzaron trágicamente. 

Todo ello en una época marcada por la violencia del narcotráfico y la guerra sucia entre el Estado y los grupos guerrilleros, una época en la que la selección de fútbol logró cambiar la imagen del país y dar esperanza a los millones de personas que sufrían las consecuencias de la guerra de cárteles, la corrupción política y las drogas. 

El equipo nacional colombiano, con Andrés Escobar como líder indiscutible y una generación de grandes jugadores como Valderrama, Freddy Rincón, René Higuita o el “Tren” Valencia, había logrado clasificarse para la Copa del Mundo de 1994 por primera vez en 28 años, con una derrota en 22 partidos y humillando en su propia casa a la selección argentina, convirtiéndose en una de las favoritas del mundial que se celebraría en Estados Unidos. Sin embargo, la desgracia llegaría en una desafortunada primera fase del mundial, cuando un gol en propia puerta del propio Andrés Escobar, terminaría por eliminar a la selección cafetera. La eliminatoria acabaría por costar la vida al jugador, asesinado a tiros por sicarios en un restaurante de la ciudad de Medellín, contratados por narcotraficantes del clan de los Pepes (quienes habían colaborado con las fuerzas policiales para asesinar a Pablo Escobar), quienes habían perdido millones de dólares en apuestas a favor de la selección de su país.

Con decenas de entrevistas e imágenes que ilustran la época y los orígenes y vida de sus dos personajes principales, este documental es una pieza imperdible para los amantes de la historia y el fútbol, de los estrechos y extraños vínculos del deporte con los diferentes ámbitos de las sociedades humanas, una fascinante revisión de las intersecciones del deporte, el crimen y la política.

Vocabulario Fundamental. Infancia (28) 'Camino a la escuela', de Pascal Plisson




'Camino a la escuela' (Sur le chemin de l'école, 2012) es un documental dirigido por el francés Pascal Plisson que narra las cuatro historias diferentes de Jackson, Carlos, Zahira y Samuel, cuatro niños de distintos rincones del planeta (Kenia, Argentina, Marruecos e India respectivamente) que han de esforzarse diariamente en recorrer grandes distancias para poder llegar a las respectivas escuelas donde estudian. Aunque nunca se hayan visto ni se lleguen a conocer jamás, los cuatro comparten el mismo deseo de aprender. Pese a las largas distancias que han de salvar y las complicaciones que les surgen en el camino, Jackson, Carlos, Zahira y Samuel entienden lo importante que para ellos es asistir a la escuela, por lo que cada día se embarcan en una aventura en la que arriesgan sus vidas. 

Jackson debe atravesar la peligrosa sabana keniata durante 15 km, Carlos ha de cruzar 18 km a lomos de un caballo por las llanuras de la Patagonia argentina, Zahira recorrer las montañas escarpadas marroquíes y Samuel emprender su viaje hacia la escuela de la India en silla de ruedas empujada por sus hermanos, pero todos ofrecen todo su coraje y determinación para obtener una educación fundamental que les puede abrir la posibilidad de un futuro mejor. 

Los chicos de Días de Cine nos introducen en el documental y el propio género de aprendizajes en el mundo. Después el propio docu, disfrútenlo. 




Un mundo mejor es posible (34) Por fin, Manuela...

Hermoso discurso de Manuela Carmena, nueva alcaldesa de Madrid, tras la constitución del Ayuntamiento el día 13 de Junio de 2015. Primeras decisiones, renuncia a asesores externos, garantizar tres comidas diarios a niños en riesgo de desnutrición y vivienda a los afectados por desahucios. ¡¡Vamoos Manuela, que esta ciudad tiene 25 años de caspa que quitarse de encima!! 



En cuanto a su execrable predecesora y a quien ha manipulado hasta el último momento ambicionando su puesto pues nada, que a ver si revientan entre vómitos de bilis y mala baba. 

12 de junio de 2015

Campanadas de la Historia (55) 'Cautivos en la arena': los últimos exiliados de la República

'Cautivos en la arena' es un documental dirigido por Joan Sella en 2006 en el que aborda la historia pocas veces contada de los últimos españoles que pudieron escapar a las tropas franquistas al acabar la Guerra Civil, las más de tres mil personas que pudieron embarcar en el 'Stanbrook', el último barco que pudo zarpar desde el puerto de Alicante rumbo a Argelia. Sin embargo, sus desdichas no habían hecho más que empezar, pues al desembarcar en Argelia, malvivieron exiliados y serían en su mayoría deportados al desierto del Sahara durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Los hombres fueron llevados a campos de concentración franceses en Argelia y las mujeres a una antigua cárcel, fueron mirados como enemigos y obligados a construir el imposible ferrocarril trans-sahariano como semiesclavos. Afortunadamente la intervención de las tropas aliadas cambió la suerte de algunos de estos españoles republicanos. De los campos de concentración de españoles en el norte de África salieron los soldados de la Nueve, una compañía que se unió a la División Leclerc y cuya increíble historia ya contamos en una de nuestras Campanadas de la Historia, siendo los primeros en entrar en París para liberarla. En fin, un apasionante documental para seguir la azarosa historia de los últimos españoles libres de la Segunda República. No se lo pierdan.



"Cautivos en la arena", un documental sobre la odisea de unos héroes del exilio español

Joan Sella 23.03.2012 / RTVE

Una de las emociones más intensas que he vivido en mis treinta años como reportero fue encontrar las tumbas de cuatro republicanos españoles enterrados en la infinidad del desierto del Sahara. ¿Fue encontrar una aguja en un pajar? A la vista del resultado, no, porque los datos documentales que había obtenido para localizar las sepulturas, antes de iniciar el viaje, eran – o seguían siendo- exactos. Pero eso, de antemano y habiendo pasado casi 70 años desde que acontecieron los hechos que dan pie a este relato, no podía saberse con seguridad absoluta, con lo cual el viaje al Sahara se presentaba como una vertiginosa operación de buscar -ni tan siquiera encontrar- una aguja en un pajar. Pero antes de iniciar la narración de la búsqueda creo interesante contar algunos de los hechos que me llevaron al Sahara en búsqueda de vestigios de republicanos españoles.

Hacia el exilio en Argelia

Tras la capitulación de Madrid (marzo de 1939), el ejército republicano abandonó todos sus frentes y decenas de miles de personas que temían las represalias franquistas no tuvieron otro remedio que intentar abandonar el territorio español echándose al mar porque las fronteras con Francia y Portugal ya estaban cerradas. Alicante era el último puerto de la esperanza y, en menos de 48 horas, llegó allí una multitud desesperada. No había barcos para todo el mundo y el ejército vencedor seguía estrechando el cerco. Salieron algunos barcos hacia Orán, en Argelia, la orilla segura más próxima. Eran barcos patera, en los que "si sacabas un pie del suelo ya no podías volverlo a meter", como recordaba Ignacio López Maroto, uno de los que tuvieron la suerte de poder embarcar.

Llegaron a Orán decenas de miles -familias incluidas- de refugiados, al tiempo que el cuartel general del Generalísimo Franco emitía el último parte militar de la Guerra Civil, el primero de abril de 1939: "Cautivo y desarmado el ejército rojo..." La suerte de los republicanos españoles refugiados en la colonia francesa de Argelia contuvo toda la gama de calificativos que se pueden pronunciar entre lo adverso y lo trágico. Quienes peor lo pasaron fueron quienes fueron obligados a trabajar, por el régimen colaboracionista francés de Pétain, en la construcción del Ferrocarril Transahariano, un proyecto quimérico que pretendía unir el Mediterráneo con el río Níger, cruzando el Sahara de Norte a Sur. Lo del Transahariano -recuerda López Maroto- fue lo más parecido a un campo de exterminio. La disciplina, cruel; el calor derretía hasta los sesos y el trabajo, simplemente, mataba.

A la búsqueda de las tumbas de la memoria

Las tumbas anónimas que salimos a buscar -temiendo desde el principio que el desierto habría devorado- pertenecen a cuatro españoles que fueron ejecutados en un campo de castigo destinado a amansar los esclavos más rebeldes del Transahariano. La existencia de las tumbas, junto a los restos del trazado del ferrocarril, probarían que la barbarie del régimen filonazi francés contra los republicanos españoles había existido.

El único dato que teníamos sobre la existencia de las sepulturas se encuentra en las memorias de un ex-represaliado en el campo de castigo de Hadjerat M'Guil, José Muñoz Congost, que apuntó en 1943 las señas para la localización de las tumbas con el fin que no se perdiera la memoria de las mismas.


Congost dejó escrito que, una vez superado el campo de castigo de Hadjerat (hoy cuartel militar) por la carretera que avanzaba hacia el sur, a unos dos kilómetros a la derecha un desvío conducía hacia un pequeño oasis. Las tumbas se encontraban en lo alto de una colina.

En casi 70 años podían haber pasado muchas cosas, entre ellas que el oasis se hubiera secado y la carretera desaparecido. Pero había que intentar llegar hasta las sepulturas de unos muertos republicanos totalmente olvidados para dar carta de naturaleza al hecho de que habían existido. Encontrarlas sería como si nos hubiera tocado la lotería.

Albaricoques en el desierto

Así que una mañana de primavera el productor Ángel Villoria, el cámara Ramón Pazos, el realizador Miguel Mellado, el técnico de sonido Christian Marín y quien escribe nos lanzamos a buscar las sepulturas en el desierto. Cuando llevábamos 750 km de viaje llegamos a Hadjerat M'Guil y la carretera seguía avanzando hacia el Sur. Congost hablaba de dos kilómetros y a la derecha. Allí aparecía una pista de tierra. Parecía que llegábamos a un oasis. La pista terminaba en una alquería donde dos jóvenes estaban recogiendo albaricoques. Preguntamos por lo que buscábamos. Respondieron que en lo alto de la colina próxima había unas tumbas de judíos. Les pedimos que nos acompañaran en el coche.


Llegamos hasta dos pequeños panteones que no eran de judíos sino de militares coloniales franceses. Todos estábamos muy ansiosos. Ramón comenzó a sacar planos y me pidió que me avanzara para reconocer el terreno. Solo di dos pasos y en la cara posterior de los panteones apareció un cuadrilátero, del tamaño de una habitación doble convencional, cerrado por un murete de piedras en el que aún destacaban los túmulos de las tumbas excavados en la arena del desierto. Habíamos encontrado la aguja en el pajar.

Quisimos agradecer el favor que nos hicieron los agricultores comprando – y pagando Villoria al precio que la ocasión merecía- una ingente cantidad de los albaricoques que habían cosechado aquella misma tarde. El crepúsculo se ceñía entre las dunas, la luz pintaba los contornos de color de albaricoque y yo me llevé a la boca una de las frutas recién cosechadas. No recuerdo haber comido en mi vida un albaricoque más sabroso.

Vocabulario Fundamental. Agua (15) La restauración fluvial de nuestros ríos






¿Qué es y qué no es restauración fluvial? ¿Por qué tenemos que conservar y restaurar nuestros ríos?. En este video del Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF), encontrarás las respuestas. Video didáctico sobre la importancia de la restauración y conservación de los ríos.

11 de junio de 2015

Ciclo de cine de animación (30) 'The heart of Amos Klein', de Michelle y Uri Kranot

'The heart of Amos Klein' (El corazón de Amos Oz) es un excelente corto de animación del año 2008 de los directores, guionistas y animadores Michal Kranot y Uri Kranot, daneses de ascendecia israelí. Su sinopsis es: durante una operación de transplante de corazón, mientras se debate entre la vida y la muerte, el condecorado ex-soldado israelí Amos Klein rememora momentos importantes en el transcurso de su vida, que se corresponden con momentos clave en la historia de su país. 

Además de dotarle de un contexto histórico y cultural, los distintos lenguajes visuales utilizados en el film proporcionan una estilizada mirada emocional al decadente alma del ex-soldado según los distintos acontecimientos de su vida la fueron dando forma, envileciéndole como persona. El viaje retrospectivo por su vida es una reflexión sobre la corrupción moral, el militarismo y el adoctrinamiento, así como una alegoría sobre la pérdida de la inocencia y la compasión.