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22 de julio de 2016

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (28) 'Apocalipsis: la Primera Guerra mundial'



Hace un par de años publicamos un post dedicado a los orígenes y desarrollo de la Segunda Guerra Mundial con dos series documentales de la saga franco-canadiense 'Apocalipsis', que recurre a coloreadas y poco conocidas escenas de los dos grandes conflictos mundiales del pasado siglo para contar, desde el punto de vista bélico (táctico y estratégico) pero también a través de las personas que las vivieron, sobrevivieron o murieron, cómo se gestaron y se desarrollaron estas hecatombes humanas en las que murieron más de 70 millones de personas, cayeron dos imperios y comenzó a cincelarse a sangre y bombazos el mundo contemporáneo. 


Hoy volvemos a recurrir a la serie 'Apocalipsis' para mostrar, en cinco episodios, la primera de ellas, la Gran Guerra, ese conflicto que surgió inopinadamente, casi de la nada, con el asesinato de un príncipe austro-húngaro en Sarajevo por el nacionalista serbio Gavrilo Princip. A los 37 días que pasaron entre este magnicidio y el comienzo de la guerra también les dedicamos un post, con la excelente serie documental británica '37 days', que de esta forma introduce los cinco capítulos de 'Apocalypse: la 1ère Guerre Mondiale' (dirigidos por Isabelle Clarke y Daniel Costelle en 2014) con los que ya les dejamos. 

Sinopsis: ¿Pudo ser evitado el sacrificio de una generación entera? ¿Como un conflicto tan cruel fue posible? ¿Como, hombres y mujeres, pudieron afrontar este horror durante cuatro largos años? La serie responde a estas cuestiones fundamentales a través de un aporte estratégico y global, aunque también y en especial a través de una mirada intima y sensible. 'Apocalipsis: la I Guerra Mundial', la serie de Isabelle Clarke y Daniel Costelle realizada a partir de más de 500 horas de archivos cinematográficos, la mayoría inéditos y con imágenes coloreadas que nos llevan al campo de batalla pero también a la vida cotidiana de los civiles.




Capítulo 1 - Furia

El origen de la 'furia' que inundó el mundo y durante cuatro años provocó el choque de imperios y el hundimiento de países. Los soldados marcharán a la guerra en un acto de inconsciencia colectiva, con el empuje de pensar que será una campaña corta y gloriosa.




Capítulo 2 - Miedo

Millones de hombres vivieron atrapados por la maquinaria de una guerra que según sus dirigentes iba a ser breve y gloriosa, pero que se convirtió en una guerra de desgaste y miedo. El enfrentamiento de los ejércitos ruso y alemán en Tannenberg fue el más decisivo de toda la guerra. Es el momento de las grandes batallas, como la del Marne. Francia y Gran Bretaña reclaman la ayuda de sus colonias: canadienses, australianos, neozelandeses, senegaleses, marroquíes y argelinos entran en la guerra, el conflicto ya es mundial.












Capítulo 3 - Infierno

Europa entera está en llamas. Los combaten alcanzan una violencia desconocida hasta entonces. En Francia los alemanes lanzan una gran ofensiva en Verdún. Después vendrá la batalla del Somme, la más sangrienta desde el comienzo de la guerra.







Capítulo 4 - Rabia

Ya hay cinco millones de muertos. Crece la 'rabia' entre los soldados, que necesitan que esta masacre termine. El estado mayor alemán tomará una decisión que cambiará el curso de la guerra. Dentro de su guerra submarina, decidirá atacar a todos los barcos en el Atlántico, lo que incluirá los americanos. EEUU entra en la guerra.








Capítulo 5 - Liberación


En 1917, el estadounidense general Pershing desembarca en Francia en un nuevo golpe de efecto hacia la 'Liberación'. Con el refuerzo norteamericano, las fuerzas aliadas irán de victoria en victoria hasta la rendición alemana el 11 de noviembre de 1917. Europa comienza a cerrar sus heridas y a construir su futuro, pero la derrota alemana y la conferencia de Versalles . Pero las cicatrices tardarán apenas veinte años en abrirse de nuevo.


19 de julio de 2016

Creación audiovisual en corto (34) 'Los perfeccionistas', de Tucker Dávila Wood



"La mirada más personal entre todos los cortometrajistas pertenece a Tucker Dávila, que en 'Los perfeccionistas' sigue fiel a su humor absurdo y poderosísimo sentido visual al descubrir a un grupo de teatro cafre -algo así como los nihilistas de 'El gran Lebowski'-, que lleva el método Stanislavski hasta las últimas consecuencias." (Oscar L. Belategui, Diario El Correo, 16/11/2012)

The Perfeccionists

Sinopsis: “La alquimia del arte es un experimento inútil. La vida también.” Y con estas palabras, Isaías se construyó un bote. weblink: mankuso.com



18 de julio de 2016

Un mundo mejor es posible (38) Dinamitar el Valle de los Caídos

Este 18 de julio más que nunca el gran Jon Lee Anderson (La caída de Bagdad', 'La herencia colonial y otras maldiciones'...) nos ha quitado las palabras de la boca. 

Dinamitar el Valle de los Caídos

Jon Lee Anderson  Eldiario.es 17/07/2016

Un 20 de noviembre, hace algunos años, visité el Valle de los Caídos en las afueras de Madrid. No esperaba ver lo que encontré allí. Un recinto sepulcral y silencioso enclavado en un bosque, resguardado por discretos policías. Dentro había un puñado de sombríos visitantes, incluyendo dos hombres de bigotes cortos y largos chaquetones de cuero negro, quienes, de pronto, delante mío, dieron saludos fascistas al unísono ante las tumbas de los hombres allí enterrados. Al hacerlo, intercambiaron miradas cuasi clandestinas, y salieron a una gran terraza que hay afuera, presidida por la gran columna de piedra y la cruz que se alza al cielo azul. Ahí se encontraron con sus miradas de complicidad para caminar juntos. Por un rato les observé deambular con un aire de propiedad y de pertenencia. Me di cuenta de que allí yo era el forastero, y que ellos estaban en su lugar. Es más, quedó claro que era un sitio exclusivamente reservado para ellos, los últimos fascistas, protegido por un Estado inexplicablemente complaciente.Sentí que estaba en un lugar maldito, y que ese lugar debía ser destruido, que mientras existiese, fascistas como esos hombres podrían reunirse y sentirse de alguna manera reivindicados en sus ideologías nefastas, e inclusive soñar con la posibilidad de un retorno al poder. Me parecía una ofensa a la conciencia humana que ese monumento siguiera en pie y protegido inclusive por el Estado español mientras que el cuerpo del poeta Federico García Lorca, víctima de los mismos hombres allí enterrados, está todavía tirado en un barranco anónimo, en lugar de tener una sepultura digna. Él y unas decenas de miles más, claro.

Como hijo de un país que tuvo su propia guerra civil hace siglo y medio, en el que se pueden visitar museos dedicados al tema desde ambos bandos e incluso alguno de los principales campos de batalla -conservados y protegidos como monumentos históricos- siempre me había extrañado que en España no hubiera un lugar oficial en donde ir a recordar la cruenta contienda que desangró al país de 1936 a 1939, y que fue la antesala de la mismísima Segunda Guerra Mundial. Al visitar el Valle de los Caídos, dejé de extrañarme. Entendí que en España nunca hubo una reconciliación nacional, sino una victoria aplastante de unos en contra de los otros, y fue a esa realidad a la que se adaptó la gran mayoría de la gente.

Cuando pregunto a españoles cuál es el monumento nacional a la Guerra Civil, me dicen que no existe o, después de pensar un momento, sugieren que es el Valle de los Caídos. Yo les pregunto: ¿Acaso no es ese lugar la tumba de Francisco Franco y de Jose Antonio Primo de Rivera? Sí, me dicen. Y además, pregunto, ¿no fue mandado construir por Franco con la mano de obra forzada de prisioneros de guerra de la vencida República? Sí, me dicen. Entonces, pregunto, ¿no es el Valle de los Caídos un monumento a la victoria de Franco? Pues sí, me dicen, casi siempre algo incómodos. Casi todos me aseguran que ellos personalmente nunca han visitado el Valle de los Caídos, y que es un punto nulo para ellos, porque ya no tiene ninguna relevancia en sus vidas, ni tampoco para la España moderna. Que lo han consagrado al olvido junto con todo lo demás –monjas, la cruz, las iglesias a donde solo van las viejas, junto con las familias numerosas, el servicio militar obligatorio y la tauromaquia–. "Tomate otra caña, Jon Lee", me dicen, "y deja de joder".

Pero no puedo. Siempre me ha inquietado la tendencia española a la amnesia colectiva y también su tolerancia a convivir con lugares temibles como el Valle de los Caídos. Comenzando con el pacto del olvido que fue el eje de la la famosa Transición post franquista, me parece que este empecinamiento español en negar la verdad de su propia historia es la gran flaqueza de su precaria democracia. Esta amnesia hacia lo propio también se extiende a la Segunda Guerra Mundial, –ya que Franco simuló neutralidad en la contienda– y ha hecho posible que los españoles se sientan libres de toda responsabilidad moral en aquello. Esto es extremadamente ofensivo y de hecho se asemeja a la actitud de los turcos con su obstinada negación histórica de la carnicería a la que sometieron a los armenios, y que es de alguna manera la piedra fundacional del Estado turco que vemos hoy en día –tan intolerante, tan poco dispuesto al debate civil, tan poco democrático–. España y Turquía tienen algo fuerte en común: la negación de su propia historia.

La derrota de Alemania, en cambio, obligó a los ciudadanos de ese país a enfrentar los horrores que habían cometido en nombre del Tercer Reich. Decidieron borrar de la faz de la tierra el lugar exacto de la muerte de Hitler, su búnker en Berlin, justamente porque no quisieron legar a sus nefastos discípulos un lugar de peregrinaje. A través de los años los alemanes también han podido enfrentar sus demonios y hoy en día, en debate abierto y consciente, asumen su responsabilidad ante el genocidio que cometieron.

La pequeña vecina nación de Portugal también tuvo su dictadura fascista pero, aunque fuera tardía, los portugueses tuvieron su Revolución de los Claveles, y se sacaron algunos clavos. En España, en cambio, los españoles se quedaron acurrucados durante cuarenta largos años con su dictador, excusando su comportamiento con la supuesta dictablanda de los últimos años (que incluía ejecuciones con garrote vil hasta meses antes de su muerte), y cuando les tocó la hora de buscar un cambio, optaron por la paz de los muertos y una amnesia artificial a cambio del advenimiento del turismo, del bikini, y de un paísBenidormido, en donde no pasa nada porque todo pasa.

Hoy, cuando se cumplen 80 años del "levantamiento" que lideró Franco en el verano de 1936, que provocó la Guerra Civil y terminó con las vidas de por lo menos medio millón de españoles y el exilio de otros tantos –además de alentar a Hitler en su invasión de Checoslovaquia y a emprender la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto– sería conveniente reconciliarse con la historia, y, en un acto solemne, con la aprobación del Parlamento, volar con poderosos explosivos ese monumento a la brutalidad que se llama Valle de los Caídos.

Allí, entre los escombros de ese lugar tenebroso, España finalmente podría tener su monumento nacional: un sitio en donde no sólo los verdugos serían recordados, sino también sus víctimas.

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Apoyan este artículo de Jon Lee Anderson los periodistas Martín Caparrós,Gumersindo Lafuente e Ignacio Escolar. 


La lista de adhesiones está abierta.

Campanadas de la Historia (60) Madrid, 18 de julio de 1936

Hace 80 años en la capital española el día se sucede con normalidad y es solo cuando termina el día cuando la noticia comienza a propagarse... España comenzaba el peor periodo de su historia moderna como nación, una pesadilla de muerte, represión y fascismo que no murió con el tirano. Ocho décadas después sus sucesores ideológicos aún nos gobiernan, nos parasitan, medran y se multiplican, nos mienten y se corrompen, tan encorbatados y dignos ell@s, revestidos de un impostado manto de democracia. 

Madrid, 18 de julio de 1936




Día de San Camilo. Sábado. Mucho calor. Las 43 líneas de tranvía funcionan sin incidentes.


Los vecinos de Embajadores lloran a la niña muerta ayer. La Policía ha localizado al responsable de su atropello, Torcuato V., conductor de la camioneta con matrícula 3.236 de Zaragoza. El entierro es esta mañana. En otra iglesia, no lejos de allí, un grupo de mujeres enlutadas hace cola para poder ver al Jesús de Medinaceli, que ya se sabe que de tres cosas que se le piden, al menos concede una.

Confluencia de Alcalá con Gran Vía en una imagen tomada antes del inicio de la Guerra Civil. EFE

Hay muchos temas que tratar en la tertulia del café. Agustín de Foxá -aristócrata, cornudo y gordo feliz- llega tarde. Se ha acostado de madrugada celebrando la confirmación de su nuevo destino diplomático: Bombay, en la exótica India.

En la mesa todavía colean el funeral de José Calvo Sotelo y el atentado frustrado en Londres contra Eduardo VIII de Inglaterra. Entre tanto magnicidio, alguien menciona las piernas de la vedette Tina de Jarque, triunfadora en el Teatro de la Zarzuela, y el caso Sánchez Gallego, que ha puesto en jaque a la Brigada de Investigación de la Policía. Se desconocen todavía las causas del asesinato de este joven de 18 años conocido como Pepe el de los perros, encontrado muerto en la carretera que une Húmera con Pozuelo. La última pista policial es una carta acusadora. El sospechoso denunciado está siendo interrogado.

El conde de Foxá todavía huele a whisky y churros en una ciudad que hace unos días ha despedido la verbena de San Pedro con botijos, tiestos de albahaca y puestos de almendras garrapiñadas. Aún no sabe que la Historia no le dejará ir a Bombay y quizás sí sepa que lo que hoy vea lo describirá en su Madrid, de Corte a checa, una novela tan hermosa como parcial.

A pesar de la tensión política, Madrid se ha levantado con mejor ánimo que ayer. Dos huelgas se han desconvocado. Tanto los trabajadores del sector de la madera como los obreros de calefacción y ascensores han logrado sus reivindicaciones. El ministro se ha comprometido con los primeros a que la jornada laboral sea de 40 horas y los segundos fuerzan un acuerdo con la Patronal.

El día es de paseo. Son muchos los que buscan la sombra de los edificios de la Gran Vía. Otros prefieren los bulevares de la Castellana, rodeados por palacetes que van desde Cibeles hasta los terrenos del hipódromo, donde el Gobierno ha iniciado la construcción de los Nuevos Ministerios. Los únicos que no temen al calor son los niños. Se juntan en descampados y plazas para jugar al fútbol, cazar lagartijas y presumir de las cicatrices de guerra de sus rodillas desolladas. La bebida más cotizada por todos es la horchata.

Quienes se lo pueden permitir escapan a los cines refrigerados, que echan maratones de películas. En el Astur se puede ver el último estreno cinematográfico de Carlos Gardel, mientras que el Royalty proyecta Princesa por un mes, con Cary Grant. Por una peseta los amantes del boxeo disfrutan, en el cine Actualidades de Callao, de imágenes del combate celebrado entre el gran púgil negro Joe Louis y Max Schemeling, símbolo de la Alemania nazi, además de un resumen de la Vuelta Ciclista a Francia.

Cuando cae el sol, el rumor de la siesta ya es noticia confirmada en corralas y comercios: el ejército de África se ha levantado contra el Gobierno. Madrid mantiene la calma. Como cada día, sus vecinos salen a la fresca de la calle con su silla para charlar o ver pasar los pocos coches que circulan. Con las ventanas de las casas abiertas de par en par, la banda sonora de la ciudad son las coplas de Estrellita Castro y Concha Piquer.

Diplomático como Foxá, poeta y comunista, Pablo Neruda regresa de la embajada de su país, Chile, a su residencia, conocida como la Casa de las Flores, en el barrio de Argüelles. Tiene un par de entradas que le ha regalado su compatriota el locutor Bobby Deglané para presenciar mañana una pelea de wrestling (lucha libre casi teatral) en el Circo Price. No le entusiasma el plan, pero hace unos díasconvenció para que le acompañara a su amigo Federico García Lorca. Les espera una coreografía de mamporros con luchadores bautizados como el Troglodita Enmascarado, el Estrangulador Abisinio y el Orangután Siniestro.

Lo contará Neruda casi 40 años después en su libro de memorias Confieso que he vivido: «Federico faltó a la cita. Ya iba camino de su muerte. Ya nunca más nos vimos».

16 de julio de 2016

Un mundo mejor es posible (37) Colombia, el precio de la paz


Colombia, el precio de la paz

Después de medio siglo de lucha entre el Gobierno y las FARC, la paz parece posible. Un equipo de En Portada se ha desplazado hasta el país sudamericano

En Portada 04.11.2015 Alicia G. Montano @aliciagmontano

¿Habrá sido el pasado 23 de junio el último día de la guerra en Colombia? Así lo entendían en La Habana el presidente Santos y el guerrillero en jefe de las FARC, Timochenko, cuando anunciaban ese día un alto el fuego indefinido. Un conflicto que dura más de medio siglo y ha costado la vida a 225.000 personas, el 80 por ciento civiles. El conflicto de Colombia se ha contado desde muchos ángulos, aunque el más dramático es el de las víctimas, un colectivo del que forman parte fallecidos, secuestrados, desplazados y desaparecidos.

El equipo de En Portada viajó a Colombia para contar uno de sus episodios más tristes, y puede que de los menos conocidos: el de los llamados Falsos Positivos. O dicho de otra manera, del asesinato de civiles inocentes a quienes miembros del ejército hicieron pasar como guerrilleros muertos en combate.

Pero la realidad a veces retuerce las intenciones del periodista. La llegada a Bogotá coincidió con el apretón de manos de dos enemigos irreconciliables, Las FARC y el Gobierno y este hecho, el anuncio del acuerdo, nos obligó a reconducir el reportaje por una senda imprevista: ¿Qué pasará cuando llegue la paz? ¿Quedaran impunes muchos crímenes cuando se decrete una amnistía que beneficie a las partes en conflicto? ¿Qué dirán las víctimas que llevan años reclamando justicia?

La conclusión provisional de nuestro trabajo es que la paz tiene un precio y que habrá que buscar una fórmula para evitar una “piñata de impunidad”; para que las alfombras de la paz no escondan crímenes sin castigo. Es la hora de la política y de la pedagogía y hasta los más firmes defensores de la paz, saben que no será posible contentar a todos, especialmente a las víctimas, cuyo dolor es infinito y la reparación casi imposible.

Pero habrá que intentarlo. Se trata de poner fin a un conflicto del que casi nadie recuerda cómo empezó cuando, a finales de los años 50, se organizaron los primeros grupos armados campesinos, disconformes con la distribución de la tierra. Años más tarde, Colombia se convertiría en tierra de narcotraficantes y al necesitar tierra para sus cultivos, provocaron el desplazamiento de millones de campesinos. El negocio de la droga no fue privativo de los sicarios y más tarde se extendería tanto a la guerrilla como a los grupos paramilitares que nacieron para combatirla.

Imagen de la sala donde ha sido juzgado Robinson González del Río, uno de los pocos mandos militares condenados por casos de falsos positivos


Falsos positivos, falsos guerrilleros

En medio de este escenario, sin un único verdugo, las fuerzas armadas actuaban con impunidad, urgidas por el “todo vale” de su histórica misión. Así surgieron prácticas crueles, -casi impropias de seres humanos-, como los casos de los llamados “Falsos Positivos”. Se estableció un sistema de recompensas económicas, ascensos y otros privilegios para los miembros de las fuerzas armadas que presentasen un buen expediente en la lucha contra la guerrilla. Y en esta espiral, las bajas de insurgentes en combate, eran muy apreciadas.

Fue cuando se puso en marcha un mecanismo para “fabricar”, a partir de pruebas falsas, “falsos guerrilleros”: inocentes ejecutados a quienes el ejército presentaba como terroristas muertos en combate. Los primeros casos se remontan a los años 80 y se multiplicaron durante los 8 años de presidencia de Álvaro Uribe. Naciones Unidas hizo un informe sobre el terreno, en el año 2010, en el que concluyó que aunque no había pruebas para poder afirmar que los asesinatos respondían a una política de Estado, tampoco podía decirse que eran hechos aislados. En junio de 2015, Human Right Watch dió un paso más al ofrecer pruebas de que en casi todas las divisiones del ejército se habían producido casos de “falsos positivos” y que estas prácticas no podían llevarse a cabo sin conocimiento de los superiores.

Carmen Hernández perdió a su hijo mayor en febrero de 2015. Fue uno de los falsos positivos

Y en esto llegó la paz o para ser más exactos, el anuncio de que la paz está cerca y de que el precio a pagar podría ser la libertad de los asesinos de tantos inocentes. Los más firmes defensores del proceso, creen que culminarlo llevará al menos una década y que el perdón sólo llegará si a cambio los victimarios cuentan la verdad. ¿Hasta dónde subirá el grado de responsabilidad? ¿Qué pasará entonces? Son preguntas que no se pueden responder.

Habrá que volver a Colombia y hacer muchos más En Portada, para saberlo. Entretanto, me quedo con el mejor patrimonio de un periodista: el haber conocido, gracias a este reportaje a personas maravillosas: a las madres de Soacha, a otras madres en carne viva, como Carmen Hernández; a José Miguel Vivanco, de Human Right Watch y a Alejandro Matos, de Intermón Oxfam. Todos, seres humanos a la altura de las causas más nobles.

     

14 de julio de 2016

Ciclo de cine clásico USA (27) 'La extraña pareja', de Gene Saks


Para este nuevo clásico del cine norteamericano publicamos 'La extraña pareja '(The odd couple), una divertidísima comedia dirigida por Gene Saks en 1968 y protagonizada por Jack Lemmon y Walter Matthau, acompañados de un gran plantel de secundarios. Esta película está basada en una obra teatral de Neil Simon sobre dos divorciados que comparten apartamento en Nueva York. 

Felix (Jack Lemmon) es un maniático de la limpieza, meticuloso, neurótico y recién divorciado, sólo interesado en cocinar, cuidar de la casa y contar sus penas (y la añoranza de su ex-mujer) a cualquiera que se preste a escucharle. Su compañero de piso Oscar (Walter Matthau) es todo lo opuesto: desordenado, despreocupado y tarambana, sus aficiones son intentar ligar y jugar a cartas con los amigotes.

Esta contraposición de caracteres opuestos en los protagonistas de una película ha sido repetida en numerosas ocasiones en la historia del cine y de hecho constituye un género propio, las 'buddy movies', aunque pocas veces con la química de estos dos grandes actores. De hecho, esta película fue la segunda vez en que esta conspicua pareja cómica se reuniría, tras otra master piece de la comedia como 'La bandeja de plata' (The fortune cookie, 1968), volviendo a hacerlo en la también estupenda 'Primera plana' (The front page, 1974), filmes ambos que también intentaremos publicar en este ciclo de cine. 


Siete años después se buscó repetir la fórmula en 'Aquí un amigo' (Buddy buddy, 1981) incluso ya entrados los noventa en 'La extraña pareja otra vez' (The odd couple, 1998), aunque sin la magia de sus anteriores encuentros. Las soberbias actuaciones de todo el elenco interpretativo y la capacidad del guión del célebre Neil Simon para penetrar con gracia en las psicologías de los caracteres de los personajes construyendo memorables situaciones cómicas son la base principal para este film sumamente entretenido, con música de Neal Hefty y la ligera y chispeante narración de su director Gene Saks (del que francamente no conocemos más de su obra fílmica).

Las personalidades contrapuestas de la pareja protagonista (y las de sus amigos) dan lugar a unas divertidas y ácidas escenas humorísticas con unos excelentes diálogos y una excepcional química entre ellos, conformando un magnífica comedia inteligente y madura sobre lo difícil que puede resultar para los seres humanos mantener una relación de convivencia ya sea amistosa o marital, un hilarante y perdurable clásico que sigue conservando su vigencia y frescura casi medio siglo después

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (27) 'Las huellas de la guerra': Naturaleza en la línea de fuego


El documental 'Las huellas de la guerra' (Natur unter Beschuss. Ökologische Folgen des Krieges) es una producción francesa de 2013 dirigida por el alemán Maximilian M. Mönch que analiza las consecuencias en el medio ambiente de las más de doscientas guerras que arrasaron nuestro planeta el siglo pasado. Porque ¿cuáles son los efectos de los conflictos bélicos en el medio ambiente? ¿Cuáles son las consecuencias ecológicas de las guerras del siglo XX?

Todo comenzó con La Primera Guerra Mundial, entre 1914 y 1918, el primer gran conflicto del siglo XX, la primera guerra industrializada, la primera en que se hacía un uso masivo de la artillería, la primera en el uso de armas químicas. Se multiplicaba así el daño causado al medioambiente donde se combatía. Y de ella nacieron las otras grandes catástrofes bélicas que desde entonces asolan el mundo, cada una más destructiva que la anterior. Desde entonces hasta hoy, la Naturaleza está en la línea de fuego y no sólo cuando se combate, las consecuencias fatales de los conflictos bélicos continúan tras ellas. Las huellas de la guerra están por todas partes y son terribles e inconfundibles.

Las huellas de la guerra

Los efectos de la guerra en el medio ambiente van mucho más allá de los causados por el propio conflicto bélico. Sólo en los preparativos bélicos se consumen unos quince millones de kilómetros cuadrados de materia prima, el seis por ciento de toda la que hay en el mundo. El siglo XX es un tiempo en que la guerra, entendiendo por guerra los preparativos, el conflicto bélico y los que sucede después, todo ese conjunto, ha tenido un impacto mucho mayor en los ecosistemas naturales. Es un problema ecológico surgido de las guerras industrializadas del siglo veinte al que debemos enfrentarnos en el siglo veintiuno. Los residuos radiactivos contaminan campos y mares, millones de toneladas de munición yacen en los océanos, agentes químicos contaminan nuestros paisajes, el uso militar es el responsable de alrededor del diez por ciento de las emisiones globales de dióxido de carbono.

Millones de toneladas de municiones sobrantes de la II Guerra Mundial yacen en las costas de Canadá. Los residuos radiactivos procedentes de submarinos soviéticos fueron lanzados al mar durante la guerra fría y siguen contaminando las aguas de Noruega y Rusia. En Vietnam el llamado 'agente naranja' lanzado desde el aire por Estados Unidos durante 10 años destruyó el 15 por ciento del ecosistema vietnamita. En el mar Báltico se encuentra un barco alemán hundido con armas químicas en su interior. Y algunas islas paradisiacas del Pacífico ofrecen un alarmante testimonio de 5 décadas de entrenamientos militares.

13 de julio de 2016

Vocabulario Fundamental. Mujeres (16) La violencia contra las mujeres 4 Del cero al uno

Del cero al uno


Desde 2008, todos los 7 de julio en Pamplona se recuerda algo más que San Fermín. Se recuerda a Nagore Laffage, una chica de 20 años que esa noche se encontró a un médico de 27, José Diego Yllanes; fue asesinada por él. Hay un documental de Helena Taberna, Nagore, y una muy extensa hemeroteca sobre el crimen, pues el chico era de buena familia y con éxito social, signifique eso lo que signifique. No hay perfil que más cachondos nos ponga a los periodistas que el del chico 10, como se le llamó en titulares, caído en desgracia. Entre otras razones porque se da por hecho que cayó en desgracia el asesino, no la muerta.

La presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos y Asun Casasola, madre de Nagore Lafage, durante la concentración del día 7 en la Plaza del Ayuntamiento de Pamplona. VILLAR LÓPEZ EFE

También él lo creyó desde el primer momento, por eso tras matarla pidió ayuda a un amigo, pensó en descuartizarla (le cortó un dedo), la metió en una bolsa, la depositó en un bosque y limpió de huellas el piso. La sentencia consideró todos los atenuantes propuestos por la defensa: su confesión (fueron vistos por testigos y grabados por cámaras), la reparación del daño (dinero para la familia de la víctima) y la intoxicación etílica. De este modo fue condenado por homicidio, no por asesinato; el día en que se conoció la sentencia lloró la familia de Laffage. Doce años de prisión, permisos de libertad en breve y una petición del condenado: la del indulto al Gobierno en 2014, que fue denegado.

Del juicio sobrevive una frase involuntariamente esclarecedora. La pronunció la madre de Diego José Yllanes: “Me resulta imposible aceptar que asfixió a esa chica sin más”. La declaración oculta lo mismo que exhibe: es posible aceptar que tu hijo asfixió a la chica por un motivo. El que se aireó en el juicio tiene relación con la familia y su posición social: la mató para evitar que la chica lo denunciase tras ser agredida y de este modo dañar su imagen y la de su apellido. Tras el crimen dedicó a eso sus acciones: él y su posición, su clase.

La madre de Nagore se ha preguntado estos días si ninguno de los cincos acusados de violación en Pamplona pensó en algún momento: “Qué estamos haciendo”. Es probable que si alguno lo hizo fuese en relación con las consecuencias del delito. En crímenes con tanta tradición es complejo apartar el foco de quien patrimonializa la violencia hasta terminar arrogándose el papel de víctima. Ni siquiera en el lenguaje bienintencionado se huye de la trampa. En posiciones tan contundentes como la del Ayuntamiento de Pamplona, que ha anunciado “tolerancia cero” con las violaciones, se invita a pensar en quién y cuántas veces ha aplicado la “tolerancia uno”.

6 de julio de 2016

China, el Imperio del Centro (10) Bienvenido Mr. Wang

Equipo de investigación - Bienvenido Mr. Wang

Wang Jianlin es noticia por la operación de compra del 20% del Atlético de Madrid. Pero fue su adquisición del edificio España lo que le llevó por primera vez a las portadas de todos los periódicos. La pregunta ahora es ¿quién es Wang Jianlin?, ¿qué hay detrás de la llegada de uno de los chinos más poderosos del mundo a España? El viernes, Equipo de Investigación descubre quién es el magnate millonario. Cómo vive un hombre con una fortuna de más de diez millones de Euros. Y por qué quiere invertir en España. Los reporteros del programa les mostrarán cómo son sus centros comerciales en China, tiene 160. Además de 52 hoteles de cinco estrellas, y cinco de superlujo. Y más de mil salas de cine. Es el mayor constructor de China y ahora quiere suelo español. Pero el desembarco en este país lo hace a través del fútbol. El magnate se fija en los equipos españoles más endeudados y con mayor patrimonio inmobiliario. Promete liquidez. Le sobra dinero. Por eso le ponen la alfombra roja allí donde quiere llevar sus proyectos. Incluidos los del sector turístico. El millonario chino se ha convertido en un gran tour operador y quiere tener a España entre sus mejores destinos. Un buen negocio viniendo de un país con mil trescientos millones de personas. La batalla cultural está servida. Y podría ser sólo el comienzo. Tras el fracaso de Eurovegas, no ha habido un inversor de este calibre en España. Hoy todos dicen, Bienvenido Míster Wang.



El secreto mejor guardado de Wang Jianlin: convertir a España en la meca del turismo chino

El secreto de Wang es que sabe que a España no llegan tantos visitantes chinos como creemos. Este año sólo han venido 300.000, de los casi 100 millones que han salido a recorrer mundo. Son el mayor mercado turístico del planeta y el multimillonario chino quiere traerlos a España. Los turistas de Wang huyen del sol y la playa: buscan un turismo cultural y exclusivo, y lo pagan. Los hosteleros españoles ya les están haciendo hoteles a medida. No importa que no se adapten. Como los trajes, les confeccionamos una España a su medida.


23/01/2015

En su reunión anual, las élites empresariales hispano-chinas parecen charlar, pero están sentando las bases de transacciones millonarias. No sólo está ICBC, el banco más grande del mundo. También Huawei, el tercer fabricante de teléfonos inteligentes del planeta, Minmetal, la quinta compañía del metal mundial, y la mayor aerolínea china, Air China.

Todos quieren trabajar con ellos. Los currículums buscan el dinero de los otros Wang. ¿En qué otros negocios está metido Wang en España? Uno de ellos, el turismo. El secreto de Wang es que sabe que a España no llegan tantos visitantes chinos como creemos. Este año sólo han venido 300.000, de los casi 100 millones que han salido a recorrer mundo. Son el mayor mercado turístico del planeta y Wang ya tiene aliados para traerlos a España: la compañía aérea estatal china. Prepara el terreno para la llegada masiva de sus compatriotas.

Los turistas de Wang huyen del sol y la playa. Buscan un turismo cultural y exclusivo. Y lo pagan. Los hosteleros españoles ya les están haciendo hoteles a medida. Visitamos un hotel que cumple a rajatabla las reglas del Feng shui: con habitaciones cuadradas, la cama alejada de la puerta, y con cabecero para tener respaldo en la vida. Pero no gastan en comida: prefieren el lujo. Estos nuevos turistas de Wang tienen dinero, por eso estos autobuses salen tres veces al día. Casualmente, frente al mítico edificio que acaba de comprar el millonario chino. Van hacia al paraíso de las compras chinas, un outlet de grandes marcas que se ha convertido en la meca de este turismo. Todas las indicaciones están en su idioma. No importa que no se adapten. Como los trajes, les confeccionamos una España a su medida.

Pero, ¿dónde está el responsable de todo eso? Después de semanas de búsqueda, una experta en inversiones chinas con contactos en el Gobierno del gigante asiático nos lleva al cuartel general del magnate con media España a sus pies. En una oficina alquilada podrían estar decidiendo cómo y cuántos miles de millones de euros entrarán en España.

4 de julio de 2016

Vocabulario Fundamental. Lobos (20) El negocio sucio que rodea al lobo

El negocio sucio que rodea al lobo

La Guardia Civil ha imputado a 20 ganaderos y guardas forestales por falsificar ataques a las reses para cobrar compensaciones en Asturias

El País - Madrid 3 Julio 2016 Manuel Planelles

Un grito recorre desde hace años Asturias de cabo a rabo: "¡Que viene el lobo!". Llega y ataca al ganado. Cada año, el Principado de Asturias destina alrededor de un millón de euros para compensar las dentelladas de este animal a las vacas, los caballos, las cabras y las ovejas de esta comunidad autónoma. En 2014 —el último año del que el Gobierno regional ha ofrecido datos cerrados—, los ganaderos de esta región recibieron compensaciones por los daños causados en 4.555 cabezas de ganado. De media, 221 euros por cada animal.

Cabeza de un lobo colgada de una señal de tráfico en La Doriga (Asturias). EFE ATLAS

Pero alrededor de este sistema de pago con dinero público para compensar los ataques del lobo existe una sombra de duda. "Llevamos años alertando al Principado de que hay indicios de abusos o presuntos fraudes. Aunque sean minoritarios, encienden la llama del conflicto y ayudan a que el lobo se tome como un chivo expiatorio", sostiene Alberto Fernández Gil, biólogo y miembro de la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL). "Aunque no sé cómo de grande es el problema", reconoce Fernández Gil, quien también forma parte del consejo consultivo que supervisa el programa de gestión de esta especie en Asturias.

La Unidad Central Operativa de Medio Ambiente, perteneciente al Seprona de la Guardia Civil, lleva meses siguiendo el rastro de esos presuntos fraudes. Dentro de esta operación ya están investigadas —la antigua figura conocida como imputación— 20 personas en Asturias. Se trata de nueve ganaderos y 11 guardas del medio natural, dependientes del Principado, que presuntamente falsificaron expedientes para cobrar ayudas por ataques de lobo simulados. Los guardas forestales son los encargados de certificar que las marcas que aparecen en las reses son de este cánido.

Las engañifas detectadas pasan, por ejemplo, por la utilización para varios expedientes de una misma fotografía de un ataque real de lobo a una vaca, según detallan fuentes de la investigación. O por la falsificación de firmas de los supuestos afectados.

Xurde Gayol es guarda del medio natural en Asturias. Y habla de la "picaresca" que rodea al lobo en su tierra. "He tenido que denunciar ya a varios ganaderos por estafa", apunta. Él es unos de los encargados de certificar que las muertes que le presentan son verdaderamente por lobo. "A medida que pasa el tiempo es más complicado determinar la causa de la muerte".

"Picaresca hay mucha", admite. Recuerda, por ejemplo, el ganadero que le llamó y le mostró tres vacas fulminadas por un rayo. Quería que le certificaran esos fallecimientos como un ataque de lobo. "Los guardas tienen mucha presión. A mí me han amenazado. Las presiones existen", apunta Gayol.

Parque de Ponga

En el caso abierto por los agentes del Seprona una parte importante de la investigación se ha desarrollado en el parque natural de Ponga, ubicado al sur del Principado, lindando ya con Castilla y León. Los agentes han imputado allí a cinco guardas y cuatro ganaderos. Fuentes de la investigación afirman que se había creado un entramado de forestales y ganaderos para cobrar compensaciones que el Seprona pone en duda. El caso de esa misma foto utilizada en varios expedientes —que se viraba con un pequeño retoque fotográfico para que pareciera otra— corresponde a esta zona de Asturias y a este grupo de guardas.

Según los datos recogidos en el informe elaborado por el Principado sobre el Programa de Actuaciones de Control del Lobo de Asturias 2015-2016, los daños al ganado en la comunidad han aumentado un 26,6% entre 2009 y 2014. Los más afectados son los equinos, que suponen el 36,31% de las 4.555 cabezas que han sufrido algún daño. Este "patrón" de ataques, según este informe, se repite desde la década de los años ochenta del siglo pasado y "tiene que ver con el modo de manejo de este ganado en la región [los caballos se dejan pastar solos en el monte] y la especial vulnerabilidad de los potros".

Pero también con este tipo de animales hay "picaresca". "Algunos ganaderos compran potros sin valor en Galicia y los sueltan en zonas loberas para que les ataquen y cobrar las ayudas, que son más altas de lo que les ha costado comprar el potro", apunta Gayol. Estas prácticas también las está investigando la Guardia Civil.

"Los caballos son los más atacados, pero también los que tienen menos relevancia económica para el ganadero", detalla el biólogo Fernández Gil. "Las vacas, las más valiosas y las más abundantes, están muy poco afectadas", añade. En 2014, 836 cabezas bovinas sufrieron ataques de lobo en Asturias, según el censo del Principado. La menor incidencia en estas reses responde, según este biólogo, a que mantienen un "componente de defensa" que estos animales han perdido en otros territorios.

Doble cobro

La picaresca sobre las ayudas por ataques de lobo no es nueva, afirma Fernández Gil. Recuerda el caso registrado hace un par de años también en Asturias. La fiscalía especializada en medio ambiente acusó entonces a cerca de 200 ganaderos de una estafa relacionada con las indemnizaciones. "Fue una empresa de seguros ganaderos la que alertó", rememora. "Cobraban doble por la muerte de una res". Primero presentaban el fallecimiento ante la aseguradora para recibir esa indemnización. Luego, sin avisar de que ya habían dado ese paso, registraban la reclamación ante el Principado para que se les compensara por un ataque de lobo.

"Aquí se paga todo, no se hacen preguntas", se queja Gayol. "Y, como el lobo no tiene sindicatos que lo protejan, es el que acaba pagando", ironiza este guarda del medio natural.

Rechazo social

Ocurrió el 30 de mayo. En una carretera, a la altura de la localidad asturiana de La Doriga, apareció colgada de una señal de tráfico una cabeza de lobo. Era algo parecido a una advertencia. El rechazo a este animal es muy alto entre algunos colectivos, que reclaman más batidas de las Administraciones para reducir las poblaciones. "No hay evidencias de que los controles [a través de la caza] estén minimizando los daños achacados a los lobos", sostiene el biólogo Alberto Fernández Gil.

En su informe sobre el programa de control de esta especie, el Principado de Asturias reconoce que "resulta difícil medir la conflictividad social". Pero añade: "El lobo es un tema recurrente en los medios de comunicación escritos regionales".