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6 de diciembre de 2017

Creación audiovisual en corto (40) 'Cabezas parlantes', de Krzysztof Kieslowski: radiografía de una sociedad, radiografía del alma

En 1979 nuestro añorado ser humano Krzysztof Kieslowski proponía el documental más sencillo y a la vez profundo. Entrevistó a 79 personas de su país, desde varios niños hasta una viejita centenaria a los que hizo tres sencillas preguntas. ¿Quién eres tú? ¿Cuándo naciste? ¿Qué es lo que más te gustaría? En 'Gadajace glowy' (estrenado en 1980) cada persona ofrece su personal visión del mundo, sus expectativas de vida y entorno social en entrevistas tan concisas como reveladoras de algo esencial de los procesos por lo que pasan las personas a lo largo de su existencia, más simples al inicio y el final y más complejas en las etapas centrales de la vida

Con su característica mirada humanista y a través de fascinantes primeros planos que Kieslowski logra una breve y autodefinida disección del alma de un siglo y un país en el que latía, cada vez más fuerte, un anhelo de cambio y libertad política y personal que sin embargo aún tardaría otra década en materializarse. Pura antropología fílmica, puro Kieslowski.


En 1979, el realizador polaco, Krzysztof Kieslowski, decidió ejecutar una especie de sondeo. Realizó un total de 79 entrevistas a personas de entre uno y 100 años de edad para que respondieran tres preguntas: ¿Quién eres tú? ¿Cuándo naciste? ¿Qué es lo que más te gustaría?

Kieslowski eligió las respuestas de 44 personas y decidió colocarlas en orden cronológico en su cortometraje Gadające głowy (Talking Heads, 1980): desde un niño de un año de edad que es incapaz de articular palabras hasta una mujer de 100 años que no puede oír la pregunta y repite constantemente sus ideas poniendo de manifiesto que le gustaría vivir más tiempo.

El filme es una atractiva galería de cabezas parlantes –niños, alumnos de las escuelas primarias y secundarias, estudiantes universitarios, activistas comprometidos con una organización juvenil, un hombre en el umbral de su carrera profesional, un electricista, una enfermera, un ingeniero químico, un cura, una profesora de historia, una madre de dos hijos, un escritor, un filósofo, un sociólogo, un escultor, un taxista, una mujer aferrada a su catolicismo, entre muchos otros más. 

Este mosaico del ser humano es un ejercicio sociológico fascinante porque el espectador observa cómo los sueños de las personas se modifican con la edad. Al comienzo, un pequeño de dos años señala que le gustaría ser un automóvil, mientras que al final, una mujer de más de 90 años, que recientemente perdió a su marido, confiesa que ya no desea ni espera más de la vida.

Gadające głowy es una recopilación de los deseos personales; los sueños de la gente componen una imagen de la realidad que, de manera indirecta, hablan de sus carencias, de lo que les irrita, de aquello que no les convence y con lo que no están de acuerdo (“me gustaría que las faltas de respeto desaparecieran”, “esperaría que la gente haga algo por los demás y no sólo para sí mismos, “deseo una libertad que no favorezca sólo a los más fuertes”, “me gustaría que tuviéramos más coraje”, “anhelo que todas las personas puedan trabajar en torno al bien”, “que la gente no le tenga miedo a los demás”, “que existieran menos puños y más mentes y corazones”). 

Krzysztof Kieslowski, con medios fílmicos muy modestos, el cineasta evidencia ser un autor consciente de su identidad y del lugar en el que vive. Él es un observador muy cuidadoso de la cruda realidad que es difícil de aceptar, mostrando un ardiente y maduro anhelo de cambio para una posible y responsable revuelta social.

5 de diciembre de 2017

Música para camaleones (105) 'Metallic Cloud' de Damien Jurado



Here's a temporary fix In case you don't come down Metallic cloud Voice in the crowd Cheer yourself up there Three to be seen Geodesic eyes And your life on rewind Your name was on fire So we pulled the case How does it taste With your mouth from your face Here's a temporary earth In case you don't get out Melodic rain Your own choke chain Drove yourself here So you might as well stay You wanna be amazed And see the sky on delay Keep a close eye For the ships in the sky Resurrections signs To the numbers aligned Zodiac pain And the birds flew away Colors dont change When your life gets strange


25 de noviembre de 2017

Vocabulario Fundamental. Odio (10) Me cagüen TTM

Me cagüen TTM


En una misma semana hemos asistido a la justificación de los autores de unos hechos y a la detención jaleada de los de otros similares, sin despeinarnos, y con la única diferencia de la tendencia ideológica que movía a cada uno de los actuantes. Esta situación no es nueva en España, lo que nos habla de una tendencia. Una tendencia peligrosa. Una tendencia ante la que hay que reaccionar. La doble moral que recorre nuestra opinión pública no es tal sino una prevalencia clara de una tendencia ideológica y política sobre otra, de un discurso político sobre otro, de un relato que se quiere supremacista sobre los demás. Los españoles ya no son iguales ante la ley según lo que piensen y cómo lo piensen. Tampoco la moral, cuyos límites no son los del Código Penal, es la misma según a quién se juzgue. Unos repugnan y son laminados y otros... otros son justificados y tolerados. La única diferencia es la tendencia ideológica en la que manifiestan su ignominia.


El ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido. EFE


Voy a hablarles de seres por igual reprochables desde lo moral, y puede que desde lo penal, pero que han obtenido de sus acciones reacciones muy distintas. Unos eran servidores públicos y en un grupo de chat de 200 personas no sólo desearon la muerte de la alcaldesa Carmena, mostrándose además xenófobos, racistas y nazis, sino que amenazaron gravemente al compañero policía que les afeó la conducta y que finalmente les denunció. Otro era un chaval independentista de 20 años que festejó en su modesta cuenta de Twitter la muerte de Maza y dicen que amenazó con unas puñaladas al delegado del Gobierno en Cataluña, Millo. A los primeros salieron a defenderlos los sindicatos policiales y docenas de abnegados comentaristas que han estado dispuestos a tragar con el anzuelo de una supuesta privacidad del foro sin tener que contener las arcadas. Al segundo le ha dedicado hasta un tuit el propio ministro del Interior, orgulloso porque una detención haya acabado con el historial de este peligroso individuo. Les juro que hay intelectos dispuestos en este país a defender que las acciones no son iguales y los resultados no son distintos pero yo no escribo para ellos.

Es un ejemplo perfecto por su proximidad en el tiempo, su enorme semejanza y su ampliamente diferente acogida por parte de la opinión pública y de los gobernantes. Nadie ha detenido a los policías fascistas y xenófobos, se ha preferido poner escolta al amenazado. No se ha dudado en aplaudir una detención del joven nacionalista que dudosamente se hubiera podido acercar a un escoltado delegado gubernamental. Ambos casos igualmente repulsivos humanamente hablando.

La utilización espuria e ideológica de los denominados delitos de odio, de los delitos apologéticos y, en general, de toda esa carga penal sobre la opinión y su expresión que ya pesa en España está cobrando niveles no sólo inaceptables sino directamente inasumibles. Estamos tocando fondo y no respecto al odio sino respecto a la intolerancia de la libertad de expresión. Peligroso. Inaceptable. Perturbador. Hablan de odio pero es un odio de vía única. Odian los independentistas y los izquierdistas radicales. Odian los titiriteros terroristas y aquellos que no aman a algunas policías y a lo que representan. Odian los rojos de mierda. Mientras, utilizan su libertad de expresión para mostrar su diferencia los xenófobos, los fascistas, los franquistas, los de la aporofobia. Esta es la España que ha construido el Partido Popular con sus reformas penales y con su estilo de gobernar. Unos titiriteros acaban siendo terroristas a la par que descojonarse de los que aún tienen a sus víctimas de la injusticia del fascismo en frías fosas comunes, no es sino una crítica política.

Los discursos del odio están de moda. Odio. Odias. A la trena con él porque me critica o me insulta. Me está odiando. Los discursos del odio son perfectos para poner a prueba el músculo de un sistema democrático y de la libertad de expresión que rige en el mismo. La forma en que se producen, la acogida social que tienen o las barreras que se instalen para la libertad de expresión, hablan claramente de las convicciones de fondo que fundamentan el sistema y permiten realizar una diagnosis sobre la calidad de la democracia en cuyo seno se producen.

Sobre los hate speech -expresión originaria de este concepto- los teóricos han explicado muy bien cómo las democracias liberales se dividen en dos clases en función del tipo de respuesta que articulen frente a ellos. Por un lado, hablan de las democracias tolerantes, cuyo mayor ejemplo sería la norteamericana, en las cuáles la fuerza de la libertad de expresión es máxima. En líneas generales, la Primera Enmienda de los Estados Unidos es de tal fortaleza que predomina siempre que no se trate de una llamada directa por la palabra para la comisión de un delito concreto. Un país en el que se permite quemar la bandera o manifestarse a un grupo nazi en un barrio judío en aras a la sacrosanta libertad de expresión.

Un país que condenó al secretario del Partido Comunista por conspiración aunque respaldando la fórmula por la cual los tribunales “deberían preguntarse siempre hasta qué punto la gravedad del mal justificaba coartar la libertad de expresión hasta lo necesario para evitar que aquel llegara a producirse, pero sólo tras haber considerado si la producción de los efectos dañinos es plausible” (United States contra Dennis, 1951) Y aquí cabría preguntarse ¿era posible la independencia catalana? ¿fue alguna vez plausible?

Por otra parte, se constata la existencia de unas democracias intransigentes, en el más puro estilo europeo, en las que se tiende a restringir la libertad de expresión de las ideas que podrían socavar los propios principios de la democracia. Robert Post, uno de los más destacados defensores de la desregulación de los discursos del odio, considera que la gran tragedia europea del siglo XX puede estar en el origen de esta diferencia aunque, en el caso español, no parece ser la causa de una tendencia a tolerar lo que asoma que huele a nazismo, franquismo y fascismo y a reprimir a sus antagónicas. La expresión discursos del odio es, como poco, equívoca, imprecisa y maleable y según Vives puede que pretenda cubrir la falta de legitimidad para castigar unas expresiones que no nos gustan pero que deberían quedar amparadas por la libertad de expresión.

La situación se agrava cada día más. Hay humoristas encausados y tuiteros a los que se piden años de cárcel en la Audiencia Nacional. Miles de ciudadanos se mesan los cabellos al descubrir que hay gente que se alegra de la muerte de otros en el país en el que no había labriego que no se ciscara en todos los muertos del de enfrente por un quítame allí esas pajas. Me cagüen TTM ha sido casi un grito de guerra rural. Polvo, sudor y hierro, la Inquisición cabalga.

20 de noviembre de 2017

Música para camaleones (104) Mojave 3 - Bluebird Of Happiness


En 2003 los británicos Mojave 3 (bueno, mayormente el genialoide Nel Halstead) publicaban su magnífico cuarto album ' Spoon and rafter', que comenzaba con 'Bluebird Of Happiness', una canción maravillosa, compleja e hipnótica, 9'16 minutos de pura emoción. Un tema que siempre que suena estremece al personal del Juzgado del Juez Roy Bean. En esta ocasión un usuario de youtube hizo una estupenda adherencia entre la versión album de esta canción y escenas de la mítica película 'Mirror' de Andrej Tarkovski. El resultado, éste. 



Gotta find a way to get home strong Gotta find a way back home Gotta find a light to guide me along Gotta find a way back home Running for your life won't get you so far Running for your life so far Gotta find to bring me home slow Gotta find a way back home The loving in your eye that holds you alive Gotta find a way back home Gotta find a way to get home strong Gotta find a way back home Gotta find a road that brings me back slow Gotta find a way back home Gotta find a way to get home strong Gotta find a way back home Saw you turning Big eyes burning on your way Nothing out there The time to tell you what you own Never wanted to feel this pain Never wanted to feel so sad Never wanted to feel this pain Today Today Never wanted to feel this pain Never watned to feel so sad Never wanted to feel this way No Today Today Never wanted to feel this pain Never wanted to feel this pain Gotta find a way to get home strong Gotta find a way back home Gotta find a light to guide me along Gotta find a way back home Never wanted to feel this pain Never wanted to feel this pain Gotta find a road that brings me back slow Gotta find a way back home The loving in your eye that holds you alive Gotta find a way back home Gotta find a way to get home strong Gotta find a way back home Gotta find a road that brings me back slow Gotta find a way back home Gotta find a way to get home strong Gotta find a way back home Gotta find a way back home Gotta find a way back home

10 de noviembre de 2017

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (66) 'Sobrecargados', los costes ocultos del transporte marítimo

Intro

Entramos en una tienda, vamos en busca de una chaqueta para la fiesta de fin de año. Hay una negra con botones pequeños que cumple con nuestras expectativas. Por simple curiosidad mientras aguardamos para pagar nos preguntamos por el origen de aquella prenda. La etiqueta nos quita, parcialmente, la duda: Bangladesh. Decimos parcialmente porque eso es una pequeña parte de la información. En aquel país ubicado en el sudeste asiático se ensamblan finalmente todas las piezas que acabarán con la confección de la chaqueta, pero son muchos los kilómetros que cada parte de ella ha recorrido antes. El algodón proviene de Estados Unidos, que previamente es tejido y teñido en la India. Por su parte, los botones llegan desde Vietnam donde han sido fabricados con restos de plástico recogido en Europa y que fue procesado en China. Así, la vestimenta que luciremos para recibir el año ha recorrido unos 48 mil kilómetros antes de llegar a nosotros. Pero ¿cómo se transporta todo de un lado a otro? ¿cuáles son los costes ocultos de esta prenda que no figuran en la etiqueta?

El 90% de los productos que consumimos en Occidente se fabrican en el extranjero y nos llegan por barco. La industria del transporte marítimo es la pieza clave en la economía mundial y constituye la base de nuestro modelo de civilización moderna; sin ella, sería imposible cumplir con las crecientes demandas de nuestras sociedades. No obstante, el funcionamiento y las normas de este negocio siguen siendo en gran medida desconocidas para muchos, a pesar de que los costes ocultos que se derivan de él nos afectan a todos. Quinientos millones de contenedores dan la vuelta al mundo cada año y sólo el 2% es revisado. Quinientas millones de contenedores que podrían transportar cualquier cosa, con todo el riesgo que eso conlleva.


(Rutas marítimas mundiales en 2011) Hacer click en la imagen para agrandarla

El transporte marítimo mundial

El documental que hoy publicamos responde a preguntas como: ¿Quién mueve los hilos de este negocio de miles de millones de dólares? ¿Cómo afecta esta industria al medio ambiente por encima y por debajo del nivel de mar?.  En 'Sobrecargados' ('Freightened' es su título original, literalmente 'Aterrados', ahora veremos por qué) el director francés Denis Delestrac (un asiduo en nuestro blog) nos invita a un viaje a través de los mares mientras investiga sobre la cara más oscura del transporte marítimo mundial y las consecuencias ambientales y económicas de esta industria mayormente desconocida, desgranando sus entresijos y revelando lo que hay detrás de las etiquetas de los productos que consumimos a diario.

La industria invisible del transporte marítimo es un negocio que mueve la economía global a costa de un enorme coste social y medioambiental que nosotros, los consumidores finales, no conocemos o no nos permiten conocer. Porque lo cierto es que resulta cuanto menos curioso que de esta omnipresente industria, -su empresa más importante, MAERSK,  factura lo mismo que Microsoft- apenas sepamos nada, no tenemos ideas ni de los auténticos propietarios de los barcos, ni de las banderas bajo las que navegan ni de las empresas que los gestionan. "Es una industria rara, porque es oscura y tremendamente desconocida", alerta otro de los expertos en este documental.


Nunca nos detenemos a pensarlo, pero desde la energía que gastamos, los alimentos, la ropa o los dispositivos electrónicos con los que nos divertimos, casi todo nos ha llegado por barco. La globalización comercial y nuestra vorágine consumista han logrado que el transporte marítimo planetario haya cambiado las reglas del juego y cumpla un papel fundamental (y mayormente nocivo) en la historia del capitalismo consumista en que estamos inmersos.

Las distancias parecen ya no existir y aunque los productos recorren miles de kilómetros eso no hace que aumente su valor de cara al mercado ¿Cómo es esto posible? ¿Cómo pueden permitirse las empresas asumir los costes de semejantes traslados?. "Hemos llegado a un punto en el que los productos locales resultan más caros que los que nos llegan desde las antípodas y está claro, que en esa ecuación hay algo que falla", afirma Elizabeth Cline, una experta en filosofía política en este film.

Banderas de conveniencia

Es allí donde entran en juego una de las principales fichas: las banderas de conveniencia. Varios factores llevan a un armador a preferir un registro de conveniencia en algún país de laxa legislación: tasas de registro muy baratas, impuestos muy bajos o inexistentes y la libertad de contratar mano de obra infrapagada. De esta manera, el anonimato y sus enormes beneficios hacen que el coste en la comercialización se rebaje hasta en un 65%. Un negocio oscuro y redondo que contribuye a la evasión fiscal, se lleva por delante los derechos de los trabajadores a los que expone a condiciones deplorables y genera un desastre ecológico en el entorno natural en el que se mueven, nuestros océanos.

Conscientes de los daños e irregularidades que les rodean, las empresas navieras buscan alejarse de la costa y trasladar sus inmensos barcos de carga fuera de la vista del público detrás de las barreras y puntos de control. La falta de mantenimiento convierte a las naves en altamente tóxicas ya que cuando hacen labores de limpieza derraman miles de toneladas de sustancias contaminantes que van a parar al agua. Asimismo la enorme contaminación acústica que producen en su navegación distorsiona los sonidos naturales de los océanos afectando sobre todo a los mamíferos marinos, desorientándoles y produciéndoles graves daños internos.

Además estos barcos causan un ingente gasto en combustible altamente contaminante que es el responsable del 4% de los gases de efecto invernadero de la Tierra y "un cuatro por ciento es una cifra muy alta si se trata de abordar un reto tan grande como el cambio climático", como afirma el experto medioambiental Deron Lovaas. Por último no debemos olvidar el coste económico, laboral y ecológico de los desguaces de estos colosales barcos cuando finalizan su vida útil, un tema que ya abordamos en un post que publicamos hace un tiempo en el que incluíamos el documental 'Embarrancados'.

En 'Sobrecargados', Denis Delestrac y su equipo buscan ponernos en alerta sobre nuestros actos de consumo para que demandemos una trazabilidad realmente transparente en los productos que compramos, así como una racionalización y modernización del transporte marítimo mundial para que se reduzcan sus costes ocultos y aumente su sostenibilidad.

Versión Completa Subtitulada



Versión 52' (Doblada)



La voz de Gabilondo (66) A patriotismo limpio

2 de noviembre de 2017

Música para camaleones (103) Cigarettes After Sex - K.

I remember when I first noticed that you liked me back We were sitting down in a restaurant waiting for the check We had made love earlier that day with no strings attached But I could tell that something had changed how you looked at me then [Chorus] Kristen, come right back I've been waiting for you to slip back in bed When you light the candle [Verse 2] And on the Lower East Side you're dancing with me now And I'm taking pictures of you with flowers on the wall Think I like you best when you're dressed in black from head to toe Think I like you best when you're just with me And no one else... [Chorus] Kristen, come right back I've been waiting for you to slip back in bed When you light the candle [Verse 3] And I'm kissing you lying in my room Holding you until you fall asleep And it's just as good as I knew it would be Stay with me I don't want you to leave [Chorus] Kristen, come right back I've been waiting for you to slip back in bed When you light the candle

Vocabulario Fundamental. Muros y Fronteras (10) Fronteras de alto coste

Fronteras de alto coste (Guillaume Pitron, 2016)

Los esfuerzos por blindar las fronteras del primer mundo constituyen un lucrativo negocio en alza. Las empresas armamentísticas y los traficantes de inmigrantes son los principales beneficiados. Miles de millones invertidos por los países ricos para 'protegerse' de los pobres que llaman a su puerta


Alambradas, perros guardianes, cámaras de vigilancia y la más sofisticada tecnología para disuadir a los inmigrantes. ¿Son eficaces esos dispositivos? ¿Cuánto cuesta la protección de nuestras fronteras? ¿Se puede detener la inmigración?. Son preguntas que plantea el documental ‘Fronteras de alto coste’ y que va respondiendo a través de las investigaciones realizadas durante un año en cuatro continentes. 

La conclusión a la que llegan es clara: las fronteras se han convertido en un nuevo y gigantesco negocio para la industria del armamento, que incluso se expone en salones para captar nuevos clientes. ‘Aquí en Estados Unidos, el ejército compra menos, así que buscamos nuevas salidas a nuestros productos’, explica un industrial americano. Parecen enfrentarse a una guerra en la que el enemigo no es un soldado, sino un inmigrante clandestino.

La ciudad de Nogales, entre Arizona y Méjico está dividida por un muro que puede alcanzar los 10 metros. ‘Es de acero reforzado con hormigón. Tiene una estructura doble en el interior que lo hace muy difícil de seccionar’, explica un agente. En el sector de Tucson hay 416 kilómetros de frontera similar con 4.200 guardias fronterizos. Construir un muro de 12.000 kilómetros de toda la frontera terrestre norteamericana sería imposible de financiar, así que idearon las barreras virtuales: biometría, cámaras térmicas, radares y drones.

La estrella del mayor salón dedicado a la seguridad de las fronteras, que se celebra en Fénix, Arizona, es el dron ‘Quadcóptero’, totalmente autónomo. ‘En realidad se trata de tecnología militar aplicada a la seguridad nacional’, explica uno de los vendedores. El coste de cada dron es de 17 millones de dólares. Después de unos años de pruebas, el proyecto de barrera virtual de la frontera con Méjico ha resultado ser un fracaso que le ha costado al contribuyente más de mil millones de dólares.

Europa vive la crisis migratoria más grave desde el final de la segunda guerra mundial. Hombres, mujeres y niños luchan y se dejan la vida por entrar, mientras que Europa cierra sus fronteras. Una de las primeras barreras europeas que se construyó fue la de Melilla. Desde 2005 una valla de acero separa España de Marruecos con 650 guardias civiles vigilando los 11 kilómetros de muro, cuya remodelación costó 33 millones de euros.



Uno de los principales puntos de paso hacia el espacio Schengen a través de la isla de Lesbos es el puerto de Izmir, en Turquía. En el Khave Café se dan cita traficantes e inmigrantes que llegan hasta aquí después de un periplo de meses con sus pertenencias a cuestas. ‘Los refugiados son como un gran pastel. Los barqueros ganan mil dólares por cada inmigrante que llevan a Europa. Un barco son 5.000 dólares de beneficio en un solo día de trabajo’, explica un captador de inmigrantes para los traficantes que cobra de media 100 dólares por cada uno, ‘cuanto menos segura sea la frontera, más dinero se gana’, reconoce.

Según ‘The Migrant Files’, una investigación publicada en 2015 por periodistas europeos, la entrada de inmigrantes clandestinos a Europa habría generado en 15 años, un negocio de al menos 16.000 millones de euros.

18 de octubre de 2017

Un mundo mejor es posible (45) Gambia sonríe de nuevo


Intentamos impregnarnos con algo de optimismo con En Portada, que nos lleva a Gambia, pequeño país de la costa occidental africana de turbulento pasado y esperanzador presente pues se ha convertido en una referencia democrática en África. Su transición es un modelo pero no está exento de amenazas. El pasado enero, en un hecho sin precedentes en la historia reciente de África, caía el régimen del dictador de Gambia con cierta resistencia pero sin derramamiento de sangre, hecho que dio paso a la democracia. Pilar Requena y su equipo nos explican cómo el pueblo de Gambia lo ha conseguido. 

Gambia sonríe de nuevo 


Durante muchos años los turistas visitaron la Costa Sonriente de África, como también se conoce a Gambia, ignorando que detrás del sol, la playa y el mar, se escondían las más atroces violaciones de los derechos humanos. Durante 22 años el país estuvo sometido a la terrible represión de un dictador, Yahya Jammeh, un iluminado que creía tener la cura para el SIDA y otras enfermedades y que llegó al poder en 1994 por un golpe de estado.

Pero todo empezó a cambiar a partir de las elecciones de diciembre de 2016. Una coalición opositora con Adama Barrow al frente ganó las elecciones presidenciales. Comenzaba el principio del fin para el dictador, Se negó a abandonar el poder hasta que fue obligado a irse al exilio ante la amenaza de una intervención militar de la ECOWAS (Comunidad Económica de Países del África Occidental). El país más pequeño del continente africano y uno de los más pobres del mundo empezó a ser visto como modelo para acabar con regímenes dictatoriales o autocráticos a través de una combinación de diplomacia y amenaza militar.

Decidimos que sería interesante ver cómo recuperaban la sonrisa, la confianza y la esperanza sus habitantes y recordar las atrocidades cometidas por el dictador. Un periodista y activista de derechos humanos, Sainey MK Marenah, que volvió del exilio tras la caída del dictador, fue nuestro cicerone y también el hilo conductor de este reportaje. Cuando le conocimos, estaba empezando de nuevo.

Estuvimos con varios antiguos presos políticos, algunos como Sainey también acabaron en el exilio. Ellos son los protagonistas principales de nuestra historia y la muestra también de que nadie se libraba, si se oponía al dictador, de acabar en sus mazmorras, la peor la llamada cárcel del infierno Mile 2, a la que el dictador denominaba su hotel de cinco estrellas.

Desde el actual ministro de Asuntos Exteriores, Ousainou Darboe, líder de la oposición a Jammeh, hasta el músico de kora, Pa Bobo Jobarteh, pasando por el imán Baba Muktar Liegh, por la ahora diputada Fatoumata Jawara o por la actual ministra de comercio, Isatou Touray, estas dos últimas detenidas por su defensa de los derechos de la mujer. Todavía no han superado el trauma y a muchos les cuesta hablar de su tiempo en prisión y de las torturas sufridas.

Conocimos también a la familia de Solo Sandeng, un opositor al dictador cuya detención y muerte por torturas, en abril de 2016, fue uno de los factores que desencadenó el cambio. Estuvimos con su hijo Mohammed que se ha prometido a sí mismo seguir con la lucha de su padre por la justicia, la igualdad y la libertad. 

Unas semanas antes de nuestro rodaje había comenzado la repatriación voluntaria desde el infierno libio de jóvenes gambianos atrapados en ese país en su intento de llegar ilegalmente a Europa. Omar, Saikou y Buba nos contaron las vejaciones y violaciones de sus derechos sufridos en Libia.

Buceamos también en la situación de las mujeres en Gambia, donde en diciembre de 2015, fue prohibida la ablación. Según Unicef, tres cuartas partes de las mujeres la han sufrido, como la activista Isatou Jeng, una joven fuerte que ahora lucha por mejorar la situación de las mujeres desde la Red contra la violencia de género. La nueva Gambia sigue anclada en la pobreza pero dispuesta a cambiar y mejorar como las mujeres del huerto cooperativa de Sanyang puesto en marcha con la ayuda de la ONG española Mujeres por Africa.

Kanilai, el pueblo del antiguo dictador, fue quizás el lugar más complicado para rodar. Es la plaza fuerte de los seguidores de Jammeh y hacía poco que se habían producido allí violentos incidentes. La situación era muy tensa. Esta es una de las amenazas a la seguridad con las que tiene que lidiar el nuevo gobierno gambiano. Pero también tiene que hacer frente a la nefasta situación de la sanidad, la educación, la electricidad o el agua potable. El dictador esquilmó los recursos del país.

¡Cómo no!, no podía faltar, en el país de Kunta Kinteh, una visita a Juffureh, el pueblo del esclavo más famoso de la historia y a la isla que lleva su nombre. Y no hay nada como vivir y oler el bullicio de lugares como la playa de Tanji, cuando, con la caída de la tarde, los pescadores regresan de la faena. Son de esas imágenes africanas que nunca desparecen de la retina de uno y que hacen a África tan especial.

Estupor y Temblores (59) Arde Galicia (y Portugal)


“Esta imposibilidad o esta negativa a limpiar el monte hace que algunos propietarios usen el fuego para ahorrarse la limpieza o la posible multa. Y aquí tenemos uno de los factores claves de por qué hay tantos incendios en Galicia. Este es un tema tabú en Galicia y la gente prefiere echar la culpa a todo menos a nosotros mismos. Y mira, te voy a decir una cosa: aquí nadie viene de fuera a plantarnos fuego. Ni tampoco viene de Portugal o aparecen de la nada. Los que queman Galicia son gallegos. Y eso duele escucharlo". (Agente forestal gallego)

Van llegando las lluvias al noroeste de la península, unas lluvias más necesitadas que nunca para ayudar a sofocar los múltiples y devastadores incendios que llevan días asolando Galicia, Asturias y el centro y norte de Portugal, donde ya han muerto más de treinta personas que se suman a las docenas de fallecidos en los incendios de principio de verano. En el país luso sigue habiendo más de 500 focos activos, hay carreteras y autopistas cortadas y varias aldeas han tenido que ser evacuadas por el peligro de las llamas que se expanden. Todos los medios de que dispone el país están trabajando para la extinción. Todo el centro y el norte del país está en alerta roja, un horror.

En Galicia cerca de 40.000 hectáreas han sido arrasadas por los ochenta incendios que se han registrado estos días. Paisajes carbonizados y desolación, angustia humana y animal, daños irreparables en casas, campos, bosques, montañas, aldeas, tres personas fallecidas, así como innumerables animales, tanto daño causado, tanta naturaleza muerta. Qué espanto.



Para intentar explicar lo que había ocurrido el periodista gallego de El Intermedio Gonzo entrevistaba al también periodista gallego Nacho Carretero, quien afirmaba que se sabe que hay unas 100-150 personas incendiarias, una especie de parque móvil de criminales pirómanos que cuando ven que las circunstancias ambientales alcanzan ese temido factor Triple 30 (30 o más grados de temperatura, menos de un 30% de humedad del ambiente y más de 30 km/h de velocidad del viento) salen a prender fuego al monte. Que en cada aldea hay uno. Y parece que esta industria del fuego se acepta como parte del paisaje de la tierra. Algo que los gallegos deberían hacerse mirar. Estos criminales deben ser castigados porque el daño que causan es inmenso. 



Si a esto le sumamos el abandono de muchos minifundios forestales gallegos, la negligencia en el uso del fuego para desbrozar de muchos propietarios, o de ganaderos para obtención de pastos, así como el recorte de medios de prevención y combate de las llamas y la falta de un plan de política forestal a largo plazo (esto en el debe de la Xunta de Galicia), además de los cada vez más flagrantes efectos del cambio climático que cada año provocan más días con factor triple 30, todo junto posibilita que cada año se den más de estas tormentas perfectas de fuego y destrucción, brutales megaincendios que hace décadas no eran posibles. Como vemos el tema es muy complejo y tiene difíciles soluciones.

Esperemos que las investigaciones lleven de una vez a la detención de los causantes de tanto daño y que se aprenda de estos horrores para intentar que no se repitan. Al menos se ha visto otra vez cómo el pueblo gallego se crece en la adversidad y que la solidaridad vecinal llega donde no lo hacen los medios oficiales.

En fin, que esto acabe cuanto antes, que los que lo han perdido todo (como esta pobre perrita) sean ayudados a volver a empezar, que llueva lo necesario para la completa extinción de los fuegos controlados pero aún vivos pero por ahora no más, para que el agua no arrastre a los ríos y rías las cenizas y la tierra que será necesaria para regenerar la cubierta vegetal de los bosques. Y que a la hora de replantar los árboles quemados se recurra a las especies autóctonas y se olviden de las plantaciones de especies alóctonas y pirófitas, como los pinos o los putos eucaliptos.

Porque como el propio Gonzo dice"A pesar del fuego e os fillos de puta, Galicia sigue siendo imponente. Miña terra, meu lar."

14 de octubre de 2017

Música para camaleones (102) Leonard Cohen - Leaving the table



Unas semanas antes de su muerte, Leonard Cohen publicó su póstumo y magno album 'You Want It Darker', del que ahora llega el videoclip (dirigido por Christopher Mills) de la preciosa 'Leaving The Table', con la que se despedía del mundo para siempre. Así su espíritu vuelve a sobrevolarnos, para recordar a Cohen, para nunca dejar de hacerlo.


I’m leaving the table I’m out of the game I don’t know the people In your picture frame If I ever loved you, oh no, no It’s a crying shame If I ever loved you If I knew your name You don’t need a lawyer I’m not making a claim You don't need to surrender I’m not taking aim I don’t need a lover, no, no, no The wretched beast is tame I don’t need a lover So blow out the flame There’s nobody missing There is no reward Little by little We’re cutting the cord We’re spending the treasure, oh no, no That love cannot afford I know you can feel it The sweetness restored I don’t need a reason For what I became I’ve got these excuses They’re tired and they’re lame I don’t need a pardon, no no, no no, no There’s no one left to blame I’m leaving the table I’m out of the game I'm leaving the table I'm out of the game