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5 de agosto de 2019

Campanadas de la Historia (70) Las 13 rosas: Que sus nombres no se borren de la Historia


El documental 'Que mi nombre no se borre de la Historia' y un texto de Toni Álvaro, uno de nuestros autores de referencia, nos recuerdan a las trece jóvenes (siete de ellas menores de edad) conocidas como 'Las trece rosas' asesinadas vilmente por la policía franquista hace 80 años, el 5 de agosto de 1939, contra un muro del cementerio de la Almudena. En su memoria, en la nuestra. 

‘Querido, muy querido hijo de mi alma, 

en estos últimos momentos tu madre piensa en ti. Sólo pienso en mi niñito de mi corazón que es un hombre, un hombrecito, y sabrá ser todo lo digno que fueron sus padres. Perdóname, hijo mío, si alguna vez he obrado mal contigo.

Voy a morir con la cabeza alta. Sólo por ser buena: tú mejor que nadie lo sabes, Quique mío. Sólo te pido que seas muy bueno, muy bueno siempre. Que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca. Las personas buenas no guardan rencor y tú tienes que ser un hombre bueno, trabajador. Enrique, que no se te borre nunca el recuerdo de tus padres. Que te hagan hacer la comunión, pero bien preparado, tan bien cimentada la religión como me la enseñaron a mí. Hijo, hijo, hasta la eternidad. Recibe después de una infinidad de besos el beso eterno de tu madre’. Blanca Brisac.


Hace 80 años asesinaban a trece mujeres en Madrid, en la tapia del cementerio de la Almudena. Las asesinaban por mujeres y por comunistas. Las asesinaron junto a 50 varones, uno de ellos un chaval de 14 años. De las trece mujeres, nueve tenían entre 18 y 20 años, es decir, eran menores de edad. La mayor, Blanca Brisac Vázquez, tenía 29 años y un hijo, y nunca militó en partidos de izquierda. El resto militaba en las JSU en distinto grado. Hace 80 años, quizás parezca demasiado tiempo.

Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente fueron las asesinadas.

La excusa para el asesinato era el atentado que costó la vida al comandante de la Guardia Civil y destacado miembro del Servicio de Información y Policía Militar, Isaac Gabaldón Irurzun. Lo asesinaron en la carretera de Extremadura, cerca de Talavera de la Reina, junto a su hija Pilar, 17 años, y el chófer José Luís Diez, 23 años. Un crimen oscuro. En los días posteriores fueron asesinados varios colaboradores de Gabaldón. El crimen se adjudicó rápidamente a la JSU, convertida en poderosa organización terrorista del comunismo internacional cuando era una organización infestada de delatores que cayó en 48 horas. La gran mayoría de los militantes que fueron a Consejo de Guerra y fueron fusilados habían sido detenidos antes de cometerse el atentado.

La estrella de la operación de la caída de la JSU y los posteriores interrogatorios fue el comisario infiltrado Roberto Conesa, reputado torturador que llegó a jefe de la Brigada Político Social, colaborador de la Gestapo, nombrado jefe superior de policía en Valencia en 1976 por Manuel Fraga Iribarne y condecorado con la Medalla de Oro al Mérito Policial el 1977 por Rodolfo Martín Villa. También participó en los interrogatorios el por entonces capitán Manuel Gutiérrez Mellado, futuro vicepresidente primero del Gobierno de 1976 a 1981 y presidente de la Sección Primera del Consejo de Estado hasta 1995, hace 24 años. 24 años igual sigue pareciendo un buen trecho de tiempo.

El comisario Roberto Conesa tuvo un alumno aventajado al que enseñó todo lo que sabía sobre sevicia, esa medalla que lucen tantos fieles servidores del Estado, Antonio González Pacheco, que haciendo honor a su mentor empezó a acumular medallas en el historial por su labor en la Brigada Central de Información. En marzo de 2019 el juzgado de instrucción número 49 de Madrid abría diligencias para investigar a González Pacheco, alias Billy el Niño, y a por un delito de lesa humanidad. Marzo de 2019…



¿Quiénes fueron las 'Trece Rosas' y por qué las fusiló el franquismo hace 80 años?

El 5 de agosto de 1939, trece mujeres fueron ejecutadas frente a las tapias del Cementerio de la Almudena de Madrid, acusadas de "adhesión a la rebelión" y condenadas injustamente a la pena de muerte.

laSexta.com Madrid | 05/08/2019

"Que mi nombre no se borre de la historia", pedía en una carta a su madre Julia Conesa, poco antes de morir fusilada ante las tapias del Cementerio del Este el 5 de agosto de 1939, hace 80 años. Fue asesinada junto a otras doce mujeres, acusadas de rebelión militar por el régimen franquista. Ellas eran las 'Trece Rosas'.

Hacía cuatro meses desde que Franco se había proclamado vencedor de la Guerra Civil, el 1 de abril de 1939, y en Madrid la posguerra se vivía entre ruinas, pobreza y propaganda franquista. El dictador juraba en sus discursos "aplastar y hundir" a quien se interpusiese en su camino, y las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) eran uno de sus objetivos.

Las 'Trece Rosas' habían sido arrestadas entre mayo y junio de 1939, acusadas de pertenecer a esta asociación política. Las jóvenes, de entre 18 y 29 años, eran compañeras en la cárcel de Las Ventas, donde estaban arrestadas por "adhesión a la rebelión". El 29 de julio, el comandante de la Guardia Civil Isaac Gabaldón fue asesinado junto a su hija y su chófer. El crimen fue atribuido a militantes de las JSU y a una supuesta red comunista, entre ellos las trece acusadas. Cinco días más tarde, el Tribunal de las Salesas hacía pública su sentencia contra ellas: pena de muerte para todas. Fue una condena injusta, pues las jóvenes se encontraban ya en prisión cuando sucedió el asesinato del comandante, lo que las hacía inocentes.

No obstante, en la noche del 4 al 5 de agosto, las 'Trece Rosas' fueron conducidas hasta el Cementerio del Este, actual Cementerio de la Almudena, para ser fusiladas. "Voy a morir con la cabeza alta. Sólo te pido que quieras a todos y que no guardes nunca rencor a los que dieron muerte a tus padres, eso nunca", expresaba Blanca Brisac Vázquez a su hijo de once años unas horas antes.

"La funcionaria que las acompañó se presentó para decirnos que habían muerto muy serenas y que una de ellas, Anita, no había fallecido con la primera descarga y gritó a sus verdugos: '¿es que a mí no me matan?'", explica Mari Carmen Cuesta, una de las entonces presas de la cárcel de las Ventas, en una entrevista a 'El País'. Las 'Trece Rosas' murieron frente a las tapias del cementerio, donde en 1988 se colocó una placa en su homenaje. Fueron un símbolo de la lucha por la libertad y su fusilamiento mostró la crueldad de la represión franquista. Estas eran las 'Trece Rosas':

1. Julia Conesa Conesa (19 años)

Julia nació en Oviedo, Asturias, pero se mudó a Madrid muy joven con su madre y sus dos hermanas. Ella se encargaba de la monitorización de las instalaciones deportivas de las Juventudes Socialistas Unificadas. Un compañero de su novio la traicinó, denunciándole en 1939 y causando su detención. Su última carta a su madre decía: "Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar… Que no me lloréis. Que mi nombre no se borre de la historia".

2. Blanca Brisac Vázquez (29 años)

Blanca era de San Sebastián, País Vasco, pero se había mudado a Madrid. Ella era católica y de derechas. Trabajaba como pianista, pero comenzó a ejercer como modista cuando se casó con el comunista Enrique García Mazas 'Aguado'. Fue detenida y su fusilamiento dejó huérfano de madre a un niño de once años. De él se despidió en una carta "hasta la eternidad".

3. Carmen Barrero Aguado (20 años)

Carmen vivía en el barrio madrileño de Cuatro Caminos, junto a sus ocho hermanos. Procedía de una familia humilde y comenzó a trabajar a los 12 años. Pronto empezó a militar en el Partido Comunista, para el que trabajaba bajo un nombre falso. Su padre murió antes de que estallara la guerra, por lo que tuvo que hacer un gran esfuerzo para ayudar en casa. Al acabar el conflicto armado, se convirtió en la mujer responsable del PCE en la ciudad de Madrid.

4. Martina Barroso García (22 años)

Martina había nacido en un pequeño municipio de Ávila, pero vivía desde que era niña en Chamartín de la Rosa, en Madrid. Militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas desde muy joven y trabajaba como modista. Durante la Guerra Civil se dedicó a coser ropa para los soldados en uno de los talleres de la Unión de Muchachas.

5. Luisa Rodríguez de la Fuente (18 años)

Luisa era de Chamartin de la Rosa, Madrid, y desde muy joven pertenecio a las Juventudes Socialistas Unificadas. Nunca ocupó ningún cargo destacado, pero justo al finalizar la Guerra Civil fue propuesta para dirigir un grupo político.

6. Elena Gil Olaya (20 años)

Elena era de Madrid y pertenecía a las Juventudes Socialistas Unificadas desde 1937. Cuando terminó la Guerra Civil, comenczó a trabajar en el grupo socialista de Chamartín.

7. Pilar Bueno Ibáñez (27 años)

Pilar nació en el municipio de Sos del Rey Católico, en Zaragoza, Aragón. Era modista y se había afiliado al Partido Comunista al comenzar la guerra. Fue voluntaria en las casas cuna, que se recogían a huérfanos e hijos de milicianos que marchaban al frente. También fue la secretaria de organización del Radio Norte y reorganizó el PCE en ocho sectores de Madrid.

8. Adelina García Casillas (19 años)

Adelina era de Hoyocasero, un municipio en la provincia de Ávila. Comenzó a militar en las Juventudes Socialistas Unificadas en 1937 y era hija de un guardia civil. Ella accedió voluntariamente a someterse a un interrogatorio ordinario, pero fue detenida y nunca más volvió a casa.

9. Virtudes González García (18 años)

Virtudes nació en Madrid y trabajaba como modista. Militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas desde 1936 y fue detenida tras ser denunciada por un compañero suyo sometido a tortura. Fue acusada de intentar reconstruir las JSU y de intervenir en "actos de sabotaje e intentos de complot".

10. Ana López Gallego (21 años)

Ana era de Jaén y militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas. Durante la Guerra Civil fue secretaria de Radio Chamartín. En marzo de 1939, su novio, también comunista, le propuso mudarse con él a Francia, pero ella prefirió quedarse con su familia en Madrid. Los testigos explican que, tras no morir en el primer fusilamiento, gritó: "¿Es que a mí no me matan?".

11. Joaquina López Laffite (23 años)

Joaquina nació en Asturias, hija de un comandante del Ejército. Se afilió a las Juventudes Socialistas Unificadas en 1936 y ocupaba el cargo de secretaria femenina del Comité Provincial clandestino, siendo responsable de Agitación y Propaganda. Fue el número dos de las JSU quien la denunció.

12. Victoria Muñoz García (18 años)

Victoria era de Madrid y empezó a militar en las Juventudes Socialistas Unificadas en 1936, a los 15 años, en el grupo de Chamartín. Su hermano también murió fusilado.

13. Dionisia Manzanero Salas (20 años)

Dionisia nació en el barrio de Cuatro Caminos, en Madrid. Era modista de profesión y durante la Guerra Civil trabajó de enfermera en el hospital de las Brigadas Internacionales. Fue al frente con el batallón Octubre y se afilió al Partido Comunista en 1938.