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28 de mayo de 2020

Vocabulario Fundamenta. Asesinato (19) "No puedo respirar", otro asesinato policial en Estados Unidos


Aún nos dura el escalofrío con las imágenes del asesinato de George Floyd el pasado martes 26, ese oficial de policía apoyando todo su peso durante diez minutos en el cuello de una persona que le pide ayuda porque está muriendo, porque lo está matando. Cada vez en más grabaciones puede verse que Floyd en ningún momento se resiste mientras se le esposa y se le detiene sacándole bruscamente de su coche donde estaba cuando la muerte le vino a ver vestida de azul. 

Parece que los cuatro oficiales de policía de Minneapolis le culpaban por haber supuestamente pagado con un billete falso de 20 dólares. Ellos han sido despedidos pero eso, claro, no basta. Esos cuatro hombres pero sobre todo el puto loco que le rompe el cuello con la rodilla durante 8,46 insoportables minutos deberían ser procesados inmediatamente por asesinato. 

Este es el enésimo caso de intolerable brutalidad policial sobre afroamericanos en Estados Unidos. Como ha dicho el alcalde de la ciudad, Jacob Frey no siguieron la primera máxima de la policía, ayudar a una persona que pedía ayuda. Mientras, la ira popular se manifiesta en las calles y ya son tres las noches de protestas pacíficas y algunos disturbios en Minneapolis, extendiéndose a otras grandes ciudades del país, como Denver, Washington, Los Angeles o Nueva York, entre otras.

El mismo Jacob Frey ha opinado al respecto de las protestas: "lo que hemos visto en los últimos días es el resultado de tanta ira y tristeza acumulada que se ha arraigado en nuestra comunidad negra, no sólo por diez minutos de horror, sino por 400 años

Desde aquí, el Juez Roy Bean también siente su indignación y su rechazo absolutos contra estos crímenes racistas que asolan el país norteamericano desde el comienzo de su historia como país. Descansa en paz, George Floyd. 



Un mundo mejor es posible (56) Coronavirus, la normalidad como nunca la has visto

Se aproxima el momento de abrir por fin la puerta. Los menores de 14 años podrán pisar la calle ¿Cómo será el lento camino hacia la normalidad? ¿Cómo lo están haciendo otros países? Distancia entre personas, limitaciones de aforo en las tiendas, mascarillas por todas partes, control tecnológico… ¿Cómo cambiará nuestra vida? La naturaleza demuestra que no nos necesita, pero nosotros a ella sí ¿Debemos retomar la situación anterior en nuestra relación con ella? Recuperar los hábitos saludables, preocuparnos por los que hemos echado de menos, la hora de implantar el teletrabajo… Se acerca el momento de volver a empezar ¿Lo retomaremos todo donde lo dejamos?

27 de mayo de 2020

Un mundo mejor es posible (55) Bienvenido a Barcelona, Nacho Padilla

El Juez Roy Bean quiere mucho a Nacho M. Padilla, no sólo por su extraordinario trabajo como Director Creativo del Ayuntamiento de Madrid en la añorada etapa de Manuela Carmena sino también por la amistad que nos une desde hace más de treinta años. De hecho en este blog tenemos una etiqueta de cuando hace años trabajaba en la agencia Biernes. Ahora el Ajuntament de Ada Colau ha tenido el buen criterio de llevárselo a la preciosa capital catalana. Desde aquí le deseamos suerte en su nueva etapa laboral (aunque estamos seguros de que le va a ir muy bien) y vital y también le mandamos un gran abrazo. ¡¡Benvingut a Barcelona volgut Ignasi!!

Bienvenido a Barcelona, Nacho Padilla

La incorporación de Nacho Padilla como director creativo del Ajuntament de Barcelona no puede ser más que valorada como un acierto

ADG-FAD, 25 mayo de 2020

Campaña de Apéritif (©Ayto. Madrid)


Nacho Padilla


Desde la añorada época dorada de la comunicación institucional durante la etapa Maragall, la ciudad de Barcelona andaba un tanto errática en cuanto a su compromiso con el diseño y la calidad de sus campañas.


La incorporación de Nacho Padilla como director creativo del Ajuntament de Barcelona no puede ser más que valorada como un acierto. Con un impecable currículum profesional en el sector como licenciado en Publicidad y RRPP por la UCM, y una carrera extensa como director creativo en agencias como Contrapunto BBDO, McCann Erickson o Tiempo BBDO, en 2010 funda Viernes, un estudio que aplica la creatividad a proyectos de movilidad sostenible, administración pública, tercer sector, RSE y economía e innovación social.

Cartel del estudio barcelonés Atipus (©Ayto. Madrid)


Su “know how” como director creativo -que destaca especialmente por los grandes aciertos de la comunicación de la ciudad de Madrid durante la etapa Carmena- aporta siempre un soplo de aire fresco y presagia probablemente la vuelta del rigor, la profesionalidad y la ética a la comunicación de nuestro Ajuntament. Sobre todo, en una ciudad que cuenta con un bagaje de diseño excepcional pero poco tenido en cuenta por los políticos o los recientes alcaldes de la ciudad. 

Padilla entroncó en Madrid con una generación de jóvenes y nuevos diseñadores capaces de dar un giro a la casi siempre aburrida y poco profesionalizada comunicación institucional. Como destacó el jurado de los premios Graffica 2019, formado por profesionales del diseño nacional: 

“Se le concede por ser un ejemplo de cómo organizar el diseño oficial de una institución. Por sostener un relato urbano diferente. Por organizar un sistema de contratación que profesionaliza y da estabilidad a los proveedores, y pretende estructurar esa relación a largo plazo. Por simplificar la documentación oficial, reduciendo la complejidad del léxico burocrático a través de estructuras visuales más simples.” 

Creemos que este breve párrafo es un buen resumen de lo que Padilla puede y quiere aportar a nuestra ciudad. En cuanto a otros temas más cercanos a ADG-FAD, Nacho Padilla, que es Jurado Laus en la edición de este año, ha trabajado también con algunos de nuestros socios en encargos galardonados en ediciones anteriores, como Libro como ventanas de Atipus, Madrid te abraza de Erretrés o Madrid frente a las soledades urbanas de Tres Tipos Gráficos. 

Entre los estudios de diseño con los que ha colaborado podemos encontrar también a los catalanes Família, Requena Office o Cristina Daura, los murcianos Rubio y del Amo, las valencianas Yinsen o los madrileños Koln, Apéritif y Tres Tipos Gráficos.

Carteles del estudio valenciano Yinsen (©Ayto. Madrid)

Desgraciadamente, como ya viendo siendo habitual desde la irrupción de las redes sociales, el estreno de Padilla en nuestra ciudad ha causado gran revuelo y, desde la ignorancia y la arrogancia, se está mezclando su tarea y cargo con asuntos políticos, cuestionamiento de su profesionalidad o la manipulación sobre datos en un momento sensible donde debe evitarse el dispendio económico. 

La presencia de Nacho Padilla no puede más que celebrarse por parte de los profesionales del diseño. Desde ADG-FAD esperamos que la labor que le espera en nuestra ciudad nos depare una evolución y dignificación de la profesión que tanto necesitamos como sector. Bienvenido.


Cartel de los murcianos Rubio y del Amo y E.Guillamón ©Ayto. Madrid

21 de mayo de 2020

Campanadas de la Historia (72) La Historia de Europa

1. Los orígenes

Un continente definido más por las culturas que por la geografía, Europa deriva su nombre de la seducción mítica de la Reina Europa por Zeus, rey de los antiguos dioses griegos. Desde allí, todos los caminos conducen a Roma, que extiende su imperio por Europa a medida que el paganismo cede ante el cristianismo. Un sistema legal uniforme, moneda común, economía comercial y cultura surgen y proporcionan una identidad compartida. Con el tiempo, el poder de Roma disminuye lentamente, dando paso a las tribus germánicas cada vez más dominantes del noroeste.



2. El imperio de las religiones

Desde la Edad Media, Europa ha visto el cristianismo como el centro de su identidad occidental. Si bien es cierto que muchas religiones, creencias e ideas que dan forma a Europa, incluido el cristianismo, se originan en Oriente. Mucho antes del nacimiento de Jesús, el judaísmo se extiende por todo el imperio romano; Los musulmanes moros dominan la Península Ibérica desde el siglo VIII al XV. Las iglesias sufre el cisma este y oeste, solo para reunirse periódicamente en cruzadas contra la amenaza musulmana común. La Iglesia se astilla aún más en la Reforma.

 

3. Edad Media, luces y sombras

A principios de la Edad Media, Europa entra en flor. Las agujas de las catedrales se elevan al cielo, los comerciantes establecen intercambios bancarios y comerciales, florecen el arte y la literatura. Entonces, la peste, el hambre y la guerra extendieron la miseria y el sufrimiento por toda Europa, sacudiendo los cimientos mismos del Occidente cristiano y diezmando a un tercio de su población. Pero Europa encuentra identidad e inspiración comunes dentro de su sufrimiento compartido. El Renacimiento provoca un redescubrimiento del arte y la ciencia antiguos, allanando el camino a la modernidad.



4. La era de las revoluciones

A partir del siglo XVII, Francia establece el estándar para toda Europa. Primero, el rey sol francés Luis XIV se convierte en el modelo y la envidia de todos los gobernantes europeos, luego el emperador Napoleón amenaza el orden establecido. La noción de 'liberté, égalité, fraternité', nacida de la Ilustración y la Revolución Francesa de 1789, captura la imaginación de las personas en toda Europa. Sin embargo, la Primavera de las Naciones de 1848 es sangrientamente reprimida. Todavía no es el momento adecuado para los sueños europeos de paz y libertad.



5. Colonización

Desde el siglo XV hasta muy avanzado el siglo XX, los europeos conquistan el mundo. En 1492, Colón descubre América mientras busca una nueva ruta marítima a la India. Los conquistadores desencadenan la enfermedad y la destrucción en el Nuevo Mundo, mientras que los europeos llevan millones de esclavos africanos negros como mano de obra barata. Europa disfruta de una "Edad de Oro" a consta de sus colonias. A finales de 1800, los países europeos se apresuran a África por "un lugar en el sol". La lujuria por el territorio de ultramar conduce a la Primera Guerra Mundial.



6. Guerra y paz

Hasta 1914, Europa domina el mundo a través de sus industrias y colonias. Después de 1945, todo está en ruinas. Los Estados Unidos en el oeste y la URSS en el este son las nuevas superpotencias mundiales que compiten por la preeminencia. Entre ellos, el telón de acero desciende lentamente por Europa. Bajo la protección estadounidense de la "amenaza roja" comunista, Francia y Alemania reviven y parchean sus relaciones, convirtiéndose juntas en la fuerza impulsora para unir a Europa. Pero las crisis financieras y de refugiados ahora plantean nuevos desafíos a la unidad.

10 de mayo de 2020

Frontera D / Mis 5W: Who (2.1) Renacimientos / Prometeo en Malasaña

Mis 5W (2) Who

2.1 Renacimientos / Prometeo en Malasaña

"La tragedia es un momento y la vida que resiste es todo el resto". Patrizia Cecconi

A mi madre le gusta decir que yo he nacido tres veces. La segunda fue justo después de la primera, cuando, siendo un recién nacido de prominente frente y gesto determinado, una enfermera incompetente confundió el suero que tenía que administrarme oralmente con un líquido anestésico. Según el relato paternal, a pesar de mi enconada y en principio incomprendida resistencia a ingerir aquella sustancia, terminé perdiendo la consciencia, algo poco recomendable para un neonato. Me salieron unos bultos oscuros en la piel por el narcótico ingerido pero, tras despertar empapado en sudor, seguí negándome con instintiva terquedad a tomar las cucharaditas que insistía en darme la incompetente sanitaria hasta ponerme cianótico por la cerrazón de mi organismo a seguir ingiriendo aquel estupefaciente fatal. 

Afortunadamente mis padres se acabaron dando cuenta del error a tiempo y pude salir de aquello. Fue mi primer coqueteo con la parca y probablemente el primer resacón de mi vida. Por lo visto la torpe enfermera fue despedida, lo que algunas veces me ha dado cierta culpa, al menos durante unos segundos.

La otra ocasión en que estuve a puntito de caramelo fue aquella maldita tarde de finales de mayo cuando fui a Burgos con mi moto a ver a unos amigos que vivían allí. Tras llegar a su piso los saludé y uno de ellos me pidió que le diera una pequeña vuelta por la urbanización en las afueras donde vivían. Tras dejar mi casco porque no teníamos otro, bajamos a por la moto. Mientras circulábamos tranquilamente por la solitaria urbanización junto a un coche que iba algunos metros por delante de nosotros, en el carril paralelo a nuestra derecha, éste dio un súbito volantazo a la izquierda cruzándose inopinadamente en nuestro camino. En mis últimos recuerdos, frenar a tope sabiendo que el impacto era inevitable y un ínfimo conato de consciencia de que a partir de ese momento brevísimo mi vida iba a cambiar, para siempre. 


Azares

Como suele pasar cuando un vehículo biciclo choca de frente con un obstáculo atravesado en medio de la carretera, el impacto hizo que yo saliera por los aires, chocando contra el coche y cayendo después contra el asfalto donde quedé inconsciente. Los dos funestos individuos que viajaban en el coche se quedaron allí parados, como dos gilipollas, sin hacer nada, viéndonos tirados, a mi amigo gritando en el suelo con un brazo roto y yo derrumbado, en silencio. Dañadas gravemente mi arteria y vena subclavias derechas, me desangraba en el asfalto. La vida se me iba a borbotones en esa puta carretera.

Afortunadamente, en ese momento varios benéficos azares conspiraron para que ahora mismo pueda estar escribiendo esto. Uno, que un tipo desde lo alto de una construcción cercana había visto toda la escena y él sí avisó a Emergencias. En pocos minutos desde el Hospital General Yagüe (el nombre lo único reprobable), que afortunadamente -dos- estaba cercano pudo llegar una ambulancia a recogernos, justo a tiempo -tres- para sacarme de un primer shock hipovolémico por pérdida de sangre. Otro shock sucedió entrando en el hospital pero ya lograron sacarme de él los del equipo de cirugía vascular que estaban de guardia.

Rápidamente me cortaron un trozo de vena de mi fémur izquierdo, y pudieron empalmar con ella los vasos sanguíneos dañados tras romper mi clavícula derecha para poder acceder internamente y así realizar el injerto sanador. Gracias a esta operación pudieron parar la hemorragia y logré superar mi crítico estado. Y también gracias a las enfermeras de la UCI donde estuve varios días, dándoles bastantes problemas. 

Cuando desperté de la operación mi mente funcionaba errática, sin recordar lo ocurrido, deliraba, no entendía qué hacía allí, que me ocurría, pensaba que me habían secuestrado, no sabía por qué tenía mi brazo derecho inmovilizado, me quitaba los tubos de respiración, perdí los nervios y tuvieron que atarme a la camilla, lo que provocó una cascada de blasfemias e insultos por mi parte. Lo siento chicas, aquel no era yo...

Al cabo de cinco días pude recuperar la razón, salir de la UVI, pasar a Planta y conocer el alcance de mis lesiones. Aparte de algunas costillas rotas, fractura interna de la mandíbula y el mayor chichón que se puede tener en la cabeza sin que derive en fractura craneal, me comunicaron que había sufrido una flexopatía, una gravísima lesión en el plexo braquial de resultas del choque contra el coche y posterior caída sobre el hombro, una lesión común en motoristas accidentados.


El plexo braquial conecta el sistema nervioso central con el periférico, llevando las señales nerviosas desde la médula a los músculos de las extremidades. Varias de mis raíces nerviosas cervicales habían sufrido lesiones, se había producido un arrancamiento de algunas de las fibras nerviosas que salen de la médula que afectaba a las raíces cervicales C6, la C7, la C8 (la única que se arrancó entera) y la T1, la primera dorsal. Por eso apenas podía mover mi brazo derecho y por eso sentía en él unos dolores tan extraños y tan cabrones, era la presentación en primera persona del dolor neuropático. Lo que aún no sabía es que, corregidos y aumentados a través del paso del tiempo, esos dolores entrarían a formar parte consustancial de mi ser y me acompañarían probablemente el resto de mi vida.


Dictante Dolore. En la tierra del dolor

Tras dos semanas en planta en el hospital y pedir el alta para terminar de recuperarme físicamente en casa, viajamos a la ciudad suiza de Lausanne donde me operó un especialista en estas lesiones para intentar reparar algunas de las conexiones rotas, encauzando los nervios desde la médula para que en su lentísimo crecer fueran reinervando los músculos correspondientes del brazo para al menos poder recuperar la pinza de la mano. Esa época de choque post-trauma, depresión galopante y lacerantes dolores fue claramente la peor de mi vida. 

Con el tiempo pude recuperar músculos del brazo pero no del antebrazo, lo que me ha complicado bastante la vida, física y psicológicamente. Porque además el dolor, el puto dolor, los distintos dolores, han permanecido siempre conmigo como indeseables compañeros de vida, impertérritos, impredecibles, casi invulnerables, manifestándose cada día, cada hora, cada minuto, la única diferencia es la intensidad y en qué zona del antebrazo y la mano los siento. Desde el dolor de guardia que por defecto embute mi mano en un guante tres tallas menor a la tenaza que machaca incansable los nudillos, o el que atrapa mis dedos en los goznes de una puerta que se abre y cierra o "el de la C8", una insufrible tortura que me desgaja el exterior del antebrazo desde el meñique hasta el codo, una picana eléctrica que recorre incansable ese trayecto desquiciándome con insoportables calambrazos de 20-30-40 interminables segundos cada 2-3 minutos, y así puede estar durante horas, destruyéndome por dentro.


Los dolores neuropáticos son muy difíciles de paliar de por sí, pero los que provienen de una flexopatía más aún ya que son dolores reflejos, es decir, en mi caso, los siento en la mano y el antebrazo derechos pero no se producen ahí, se generan en las cicatrices que dejaron en la médula las fibras nerviosas al desgajarse. Es decir, los seguiría sintiendo aunque hubiera perdido el brazo. Son como los chispazos que brotan de un cable de la luz al ser arrancado de un tirón y su perverso resultado es que se produce dolor donde antes se generaba movimiento y sensaciones. Como expresaba el escritor francés Alphonse Daudet en su muy recomendable libro autobiográfico 'En la tierra del dolor' (en el que relataba los terribles padecimientos derivados de una tabes dorsal, una variante de neurosífilis), "no hay palabras que puedan expresarlo, se necesitan gritos".

El advenimiento del dolor crónico te convierte en un ser traumado, anhelante y poco divertido, mientras entra, al asalto, a formar parte de tu vida, de ti mismo, como un döppelganger malvado que intenta continuamente tomar el poder en tu pensamiento. Sin embargo, al poco tiempo tu dolor cotidiano deja de ser noticia para la gran mayoría de personas con quien te relacionas y por tanto, motivo de solidaridad y cuidados, e inevitablemente empiezas a notar como la compasión de los otros, con escasas excepciones, se va embotando. Como escribe Daudet: "Dolor, siempre nuevo para el que lo padece y que va pareciendo trivial a quienes lo rodean. Todos se acostumbrarán a él menos yo." 

Esta percepción heladora añade pesar al sufriente, que intenta aprender a no exteriorizarlo para no leer en otros rostros el cansancio o la incomodidad por una repentina situación malrrollera, lo que le lleva a, si está en público y le resulta imposible apartarlo mentalmente y no retorcerse, buscar una privacidad donde pueda sufrir a gusto.

Los dolores pueden aparecer por sorpresa, o a veces es un cambio de posición o un leve movimiento de cuello lo que desencadena las crisis o, sin mediar causa ninguna, se abalanza sobre mí estando durmiendo, convirtiendo literalmente mis sueños en pesadillas, martirizando y mediatizando mis días y noches y sólo puedo paliarlo, en parte, enganchado a elevadas dosis de fentanilo. Pero en demasiadas ocasiones ni siquiera los opiáceos pueden con él y me inunda el cuerpo y el cerebro de un sufrimiento brutal, desquiciante, que me puede inhabilitar durante horas. La marihuana me ayuda cuando el dolor no es muy intenso, su labor difuminadora me ayuda a mantenerlo mentalmente en segundo o tercer plano de pensamiento y así intentar no exteriorizarlo pero, cuando está en modo despiadado y el THC no puede con él, puede llegar a ser contraproducente ya que la intensificación de sensaciones propias del cannabis puede magnificarlo y llenarme el cuerpo, el cerebro, de un dolor negro, abismal, todopoderoso.


Los estímulos dolorosos que se mantienen en el tiempo exigen una alta atención diaria que agota la energía física y mental y obviamente afecta  rendimiento cerebral, pudiendo provocar importantes reacciones emocionales que potencien el sufrimiento que lleva asociado, afectando a todas las áreas vitales (laborales, emocionales y sociales) de las personas que los sufren. 

Quien padece dolor crónico se encuentra pues con un atolladero vital del que le será imposible salir, es una maldición de carácter casi mítico como la de aquel Prometeo, osado Titán que, tras robar el preciado fuego (símbolo de la vida, la energía y la inteligencia) de los dioses para entregárselo a los humanos, aquellos, siempre picajosos con sus cosas de divinidades, le condenaron a ser encadenado a una roca en una montaña del Cáucaso, donde todos los días sería visitado por un águila que le comería el hígado. Debido al carácter inmortal de Prometeo la víscera se regeneraría para, al día siguiente, volver a ser devorada por la hambrienta rapaz y así para siempre, a mayor gloria del dolor perpetuo

Afortunadamente para él, el mito continuaba con un deus ex machina de libro en forma de la llegada de Heracles, hijo de Zeus, que pasaba por allí de camino al Jardín de las Hespérides, fue donde Prometeo se hallaba y compadeciéndose de él mató al águila de un certero flechazo. Esta hazaña de su hijo logró hacer recapacitar a Zeus sobre el castigo a Prometeo, consintiendo en liberar al desdichado de su cruel destino. Eso sí, siempre habría de llevar con él un anillo con un fragmento de la roca a la que estuvo encadenado para no olvidar aquellos tiempos de sufrimiento atroz 

Sólo espero que algún día gracias a los avances médicos en regeneración de nervios se puedan reparar en mi médula las conexiones nerviosas dañadas, hasta entonces seguiré encadenado a mi tormento diario como indeseable compañero de vida, siempre conmigo, retorciéndome por dentro, el puto dolor siempre detrás mi pensamiento, de mis palabras, semper dictante dolore

9 de mayo de 2020

Creación audiovisual en corto (43) A dos metros de distancia

El corto sobre el confinamiento que conmueve en Internet

El gaditano Alfonso Rodríguez Naranjo y la sevillana María Díaz Megías firman "A dos metros de distancia"



Un hombre baila con una escoba y tiende sus calzoncillos. Y su vecina, que le mira desde la ventana de enfrente de su patinillo, se ríe. Él se da cuenta, se avergüenza, se esconde, pero decirle echarle cara y aparece un poco después vestido de esmoquin. Así arranca el cortometraje A dos metros de distancia y así arranca también la amistad entre dos personajes, con la cara desdibujada por una máscara, que estaban, hasta ese momento, absolutamente solos en medio del confinamiento forzoso del coronavirus.


A dos metros de distancia es obra del gaditano Alfonso Rodríguez Naranjo y la sevillana María Díaz Megías, que conviven en un mismo domicilio de Madrid. Los dos han sufrido el coronavirus. "A mí me ha dado más fuerte que a ella", relata Alfonso en una entrevista en Radio Cádiz, "debe de ser la cosa de la edad". Se ríen ya del virus porque lo han pasado y porque no les tocó demasiado fuerte para necesitar de hospital. Y se han reído del virus de la mejor que puede reírse de algo negativo un artista con talento: crear una obra de arte a partir de él.

"La idea surgió al descubrir unas máscaras que teníamos en casa y que usamos hace años", cuenta María. Se inventaron la historia y en apenas cuatro días la rodaron. "Lo más duro fue tener que hacerlo con los síntomas del virus"; añade ella. Lo colgaron en Youtube y empezaron a compartirlo en sus redes sociales y a enviárselo a sus amigos. Y la magia de Internet hizo su trabajo. Enseguida empezaron a llegar las felicitaciones, los elogios, los aplausos generalizados.

"Nosotros sabíamos que habíamos creado algo bonito. De hecho, alguna vez nos pillamos en casa con los ojos llorosos y nos decíamos: acabas de ver el corto, ¿verdad? Y era así. Pero no nos esperábamos tantas reacciones bonitas", explica María.

A dos metros de distancia no tiene diálogos. Avanza con una delicada banda sonora y el sonido del cordel del tendedero, clave en el desarrollo y conclusión de esta película. Los personajes con máscara no necesitan la expresión de sus caras para emocionar, una de las mayores grandezas de esta película. Sus rostros sin facciones universalizan una historia que conmueve porque evoca a tantos mayores (padres, abuelos...) que han tenido que pasar el confinamiento en medio de una brutal soledad. "Son los grandes olvidados", resume Alfonso a modo de justificación de su película.

Alfonso y María son actores y se enfrentan a la incertidumbre que esta pandemia ha llevado a su profesión. "Esta es una profesión en permanente crisis", admite María, "pero no me veo haciendo otra cosa". Alfonso tampoco se ve. Así que en medio de la fiebre, el miedo y los cientos de dudas han decidido hacer lo que mejor saben: interpretar, crear, emocionar. Así ha nacido esta historia, condensada en una película profundamente hermosa.


7 de mayo de 2020

Vocabulario Fundamental. Gatos (11) Vigo y Po, duelo de titanes


Del Facebook de nuestra amiga Ana Delgado importamos una simpática instantánea costumbrista de la cat people de su casa, el flemático gato Vigo (a la derecha de la imagen) y la ciclónica gatita Po calculando su siguiente trastada. What happened next? 

3 de mayo de 2020

Concreciones (96) 'Legión', de Manuel Moyano

"Legión", de Manuel Moyano

InfoLibre 01.05.2020

Las civilizaciones se doblegan ante mí. Puedo arrasar imperios. Puedo detener la historia. Puedo sembrar el olvido. Viajo con el viento –como el polen o como tu voz– y nadie me manda. Al igual que los dioses, soy ubicuo. No me importa el tiempo, pero me muevo deprisa. Te aguardo en los pomos de las puertas, en los muebles que usas, en los libros que lees, en la ropa que llevas puesta, en el vaso del que bebes. No puedes verme. No puedes olerme. No puedes oírme. No esperes clemencia de mí. No pretendo nada, sólo ocurro. No pienso en nada, sólo existo. No odio a nadie, sólo destruyo. Ni las estrellas del cielo ni los granos de arena me aventajan en número. Soy uno. Somos muchos. Somos nadie.