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17 de noviembre de 2022

Vocabulario Fundamental. Energía y Materias primas (11) 'Winter is coming': el dilema energético alemán

'En Portada' bucea en las decisiones políticas que han provocado la gran dependencia alemana del gas de Putin. La guerra de Ucrania está causando tal crisis energética que un país como Alemania, tan dependiente del gas ruso, ha tenido que adaptarse con otras fórmulas. Entre ellas, seguir con el lignito, uno de los carbones más contaminantes. Un panorama que se muestra en la semana que empieza la Cumbre del Clima en Egipto, la COP27.


Ciudadanos de la primera potencia europea hacen acopio de leña o alternan casa para teletrabajar y compartir gastos de luz y calefacción. Alemania se enfrenta a una situación desconocida en siete décadas: una inflación de dos dígitos mientras busca gas en el mercado internacional a precios mucho más elevados que los pactados con el Kremlin, el proveedor del que se ha hecho cada vez más dependiente durante medio siglo a pesar de las advertencias de sus socios europeos y de Estados Unidos.

El gobierno de Scholz, formado por socialdemócratas, liberales y ecologistas, ha autorizado la vuelta al servicio de una treintena de centrales de carbón y ha prorrogado el cierre de sus centrales nucleares para hacer frente al invierno en un país extremadamente dependiente del gas para calefacción y para industrias como la química o la cervecera.

Un equipo de 'En Portada' ha recorrido 2.500 kilómetros por varios estados federados de Alemania para mostrar a vecinos expulsados de sus pueblos por la ampliación de minas de carbón a cielo abierto. Ha estado con economistas, empresarios, historiadores y trabajadores. También, ha entrevistado al portavoz de la Agencia Federal de Redes, el organismo encargado de decidir a quién le quita el gas si el país se queda sin este combustible.

Mientras, las explosiones en los gasoductos del Nordstream en el fondo del mar Báltico simbolizan el fin de una era de colaboración e interdependencia entre Alemania y Rusia. 

29 de octubre de 2022

Estupor y Temblores (82) Por qué las elecciones en Brasil te afectarán

Por qué las elecciones en Brasil te afectarán

Si tuviera consciencia climática, la población mundial pondría estos comicios en el centro de sus preocupaciones


El líder campesino de la Amazonia Erasmo Theofilo afirma que las elecciones presidenciales de 2022 son las más importantes de la historia de Brasil. Pero no pudo votar en la primera vuelta, el pasado 2 de octubre. Él, su mujer Natalha y sus cuatro hijos pequeños están, por quinta vez durante el Gobierno de Jair Bolsonaro, candidato a la reelección, escondidos para que los destructores de la Amazonia no los asesinen. A miles de kilómetros de su refugio, Ana Mirtes, desempleada, se despertó el día de las elecciones dispuesta a votar al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. Pero desistió. Vive en São Paulo, la ciudad más rica de Brasil, pero si se gastaba el dinero en el autobús hasta el colegio electoral, su hijo de 10 años no comería ese día. Su familia forma parte de los 33 millones de brasileños que pasan hambre y tienen que escoger entre votar o comer. Entre el protector de la selva que no puede votar en unas elecciones decisivas para su vida y la mujer desempleada que tuvo que elegir entre comer y votar se dibuja la tragedia que vive Brasil en este momento.

Un partidario del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, durante un evento religioso en Brasilia este lunes. ERALDO PERES (AP)

Una tragedia con final incierto. Lula obtuvo seis millones de votos más que Bolsonaro en la primera vuelta, pero no fueron suficientes para derrotar al actual presidente. Dada la situación de catástrofe social y ambiental de Brasil, los 51 millones de votos que recibió Bolsonaro son sorprendentes. En las últimas semanas antes de la segunda vuelta, el ultraderechista sigue utilizando la maquinaria del Estado para su campaña sin que las instituciones que quedan puedan impedirlo.

São Paulo, donde vive Ana, es el mayor colegio electoral del país, decisivo para el resultado de las elecciones que afectan a la vida de los defensores de la Amazonia y de la propia selva, que con el actual presidente ha sufrido la deforestación más intensa de los últimos 15 años. El 19 de agosto de 2019, Ana y toda la población del centro económico de Brasil vio cómo “el día se convertía en noche” en la gigantesca metrópolis debido a la ceniza de los incendios de la Amazonia. Era una señal de que lo que ocurre en la selva repercute muy lejos y sigue reverberando en cadena. Las elecciones brasileñas también deben entenderse así: el resultado de las urnas no afectará solo a Brasil, sino al planeta. Si tuviera consciencia climática, la población mundial pondría estas elecciones en el centro de sus preocupaciones.

El Congreso y gran parte de los gobernadores elegidos en la primera vuelta han aumentado todavía más el riesgo mundial. Si la actual Cámara de los Diputados ya alberga un gran número de enemigos de la naturaleza, la configuración que acaba de ser elegida reúne a un número todavía mayor de depredadores de la selva. En el Senado, el número de partidarios de Bolsonaro ha aumentado significativamente. Entre ellos está Tereza Cristina, ministra de Agricultura de Bolsonaro explícitamente favorable a la agroindustria predatoria. Al frente de la cartera hizo honor a su apodo, “musa del veneno”, al aprobar más de 1.600 pesticidas, algunos comprobadamente cancerígenos.

La guerra contra la naturaleza, que tiene en Brasil uno de sus principales campos de batalla, será más dura en los próximos años. En el campo democrático, unido en un frente amplio contra Bolsonaro, existe el consenso de que la Amazonia y Brasil solo tienen una posibilidad: que gane Lula. Y, aun así, será muy difícil.

Sin embargo, si Bolsonaro es reelegido, es mejor que el mundo se prepare para presenciar el fin de la Amazonia y, con ella, cualquier posibilidad de que los niños que ya han nacido tengan una vida de calidad.


"La debilidad de Bolsonaro es su gobierno, de malos resultados, pero también su violencia verbal, y el hecho de que no es capaz de mostrar empatía con los brasileños que están sufriendo a causa del Covid-19, que han perdido a sus seres queridos, que han perdido sus trabajos. Abunda el sentimiento de que ni siquiera le importa lo que le pasa a la gente". Flávia Biroli, profesora de ciencias políticas en la Universidad de Brasilia.

Estupor y temblores. Eso es lo que el Juez Roy Bean siente con la sola posibilidad de que mañana salga reelegido el falaz Jair Bolsonaro, un fulano de claras tendencias psicopáticas, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas (las más reñidas y polarizadas que se recuerdan) y en las que no sólo los brasileños, también el resto del mundo se juega mucho. La reelección de Bolsonaro, no sólo sería la reedición de un mandato peor incluso de lo esperado (por ejemplo, ahí están los centenares de miles de muertos por su infame gestión de la pandemia de Covid) sino que podría ser la puntilla para el ecosistema amazónico brasileño que durante su mandato ha sido llevado al borde del cataclismo ecológico.  

Y lo que ocurre en el Amazonas no se queda sólo en Brasil, donde el humo de las decenas de miles de incendios provocados por madereros, ganaderos y otros ladrones de terrenos públicos con la anuencia gubernamental, no solo ha cegado grandes ciudades como Sao Paulo o Río de Janeiro o declarado sequías bíblicas por todo el país sino que sobrealimenta la crisis climática que está zarandeando el mundo. Como escribía la gran Eliane Brum, enemiga declarada de Bolsonaro, en el artículo que abre este post, "
si tuviera consciencia climática, la población mundial pondría estos comicios en el centro de sus preocupaciones". 

Por si acaso, y al más puro estilo Trump, Bolsonaro ha vuelto a poner en duda la legitimidad de las elecciones presentando una denuncia en la Corte Suprema contra los magistrados del Tribunal Superior Electoral (TSE) por "intentar perjudicarle". Arenga a sus seguidores con retahílas de calamidades si gana Lula, apoyado en el poder de la triada "Bueyes, biblias y balas", o sea, el agronegocio de soja y ganado, los evangélicos y el Ejército, a los que hemos de sumar a grandes empresarios (que amenazan a sus plantilla si Lula gana), a los madereros, la minería legal y la ilegal (las dos igual de destructivas), los que matan a los indígenas, todos los que hacen negocio con la Amazonia. Todos estos poderes fácticos y sus millones de seguidores presionan para que Bolsonaro siga sometiendo al país a sus dictados personales y permitiendo la impunidad más absoluta para que ellos puedan seguir haciendo negocio. 

Bolsonaro ganó las elecciones presidenciales de octubre de 2018 con el 55% de los votos prometiendo regeneración política y mano dura y viéndose beneficiado del descrédito que sufrían los partidos tradicionales, del apoyo recibido por los evangélicos y del rechazo al Partido de los Trabajadores, embarrado entonces por los escándalos de corrupción.

El exmilitar ultraderechista y nostálgico de la dictadura brasileña ha asegurado que "solo Dios le sacará del poder", se mostraba entonces como un ferviente católico que defendía hasta la saciedad los valores tradicionales y la familia y acabó cosechando un 78% del voto evangélico. En mitad de una caótica situación política tras la destitución de Dilma Rouseff y el encarcelamiento de Lula da Silva, la victoria del ultraderechista fue transversal, conquistando incluso el voto de las mujeres, sector en el que ahora apenas cosecha apoyos.

En su contra estará el sindicalista Luiz Inácio Lula da Silva, que estuvo encarcelado 20 meses por acusaciones de corrupción que nunca reconoció, incluso cuando aceptarlas podría haberle librado de la prisión. Pero tras ese tiempo fue liberado 
y vio recuperados sus derechos políticos tras ser absuelto por el Tribunal Supremo, que revocó su condena alegando que el juez que analizó el caso, Sergio Moro, el después ministro de justicia de Bolsonaro, no contaba con la "competencia jurídica" requerida.

Lula ha insistido en sus mensajes hacia las clases trabajadoras prometiendo repetir las políticas sociales que sacaron de la pobreza a millones de brasileños y prometiendo que disminuirá la terrible desigualdad que vive la sociedad brasileña. 

Ahora, pese a los intentos del mandatario por recordar la estancia entre rejas de su adversario, las encuestas, aunque reñidas, apuntan a una victoria del líder del PT ante un Bolsonaro que ha perdido muchos apoyos y ha generado rabia e indignación entre distintos colectivos. Su gestión de la pandemia, marcada por su negacionismo y su insensibilidad ante las víctimas, así como su ferviente apoyo a la tenencia de armas o sus actitudes machistas, han sido algunos de los motivos.

El Brasil de Bolsonaro lleva pistola

"Un pueblo armado jamás será esclavizado". Esta frase, pronunciada por el líder brasileño sirve para entender sus esfuerzos en facilitar e incentivar el uso de armas en Brasil donde, desde que Bolsonaro llegó al poder, las licencias de armas como cazadores, tiradores o coleccionistas ha crecido un 500%.

Desde el comienzo de su mandato, Bolsonaro ha facilitado la compra de armas en Brasil, pero defiende que su discurso no incentiva a la violencia en mitad de una campaña en la que dos de sus seguidores han matado a simpatizantes de su principal adversario, Lula da Silva.

Comparte su apoyo al uso de armas de fuego con Donald Trump, que se refirió a él como el 'Trump tropical' mientras alababa el "gran trabajo" realizado por el líder brasileño, pero también ha llevado a cabo una estrategia que recuerda a la seguida por el expresidente de los EE.UU. en la carrera electoral librada (y perdida) contra Biden, que desembocó en el Asalto al Capitolio.


Mientras las encuestas seguían colocando como ganador a Lula, Bolsonaro se ha ido esforzando en desacreditar esas predicciones, así como en poner en cuestión el sistema electoral brasileño. Llegó a decir, incluso, que aceptaría los resultados de las urnas "siempre y cuando" las elecciones fueran "limpias y transparentes". Por ello, el temor a su reacción tras una posible derrota, ha ido creciendo.

En fin, publicamos varios análisis de estas elecciones, este primero de 9 minutos de la periodista brasileña Carol Pires en El País y los otros dos de RTVE, uno en En Portada y otro en Informe Semanal sobre estas elecciones y sobre en qué punto de su presente vive y qué futuro tiene el gigante sudamericano. Y contenemos el aliento ante lo que voten mañana los brasileños. 

Informe Semanal - Brasil, el país del eterno futuro

Un equipo de ‘Informe Semanal’ se ha desplazado a Sao Paulo para testar el ambiente a las puertas de una cita en las urnas, en las que Jair Bolsonaro busca la reelección y el expresidente Lula da Silva, su regreso por la puerta grande tras haber pasado por la cárcel.

Los simpatizantes de los dos principales aspirantes a la presidencia hacen un balance muy diferente de lo que ha sido la era Bolsonaro. María Eliza cree fervientemente que, con él “el país está cambiando y la corrupción se está terminando”. Para Lira, situada en el bando contrario, “el proyecto de Bolsonaro es genocida y fascista”.

Los retos son enormes. La Amazonía se destruye, el cambio climático no ha sido una prioridad estos últimos años. Sobra la comida, pero la gente pasa hambre. Es el complicado equilibrio de la supervivencia que también se traslada, con otro baremo, a otros escenarios. El agronegocio ha sido la gran apuesta, pero la riqueza se acumula en pocas manos. Mientras tanto, en las grandes ciudades, los centros industriales carecen de la fortaleza necesaria. Y así es cómo se ha llegado a este Brasil del siglo XXI que se aleja de la idea de aquellos que siempre han hablado de su eterno potencial.


En Portada - Brasil, buscando el rumbo

'En Portada' ha estado en Brasil para mostrar de primera mano cómo están las cosas en el país y cuál podría ser el rumbo que tome en los próximos cuatro años. El duelo está entre la continuidad de Bolsonaro y la apuesta por un expresidente, Lula da Silva, al que las encuestas sitúan como favorito.

Después de cuatro años de mandato del ultraderechista Jair Bolsonaro, los brasileños votan para elegir a su próximo presidente. ¿Qué cambios ha sufrido el país en este tiempo? ¿Hacia dónde se mueve el gigante de América Latina? Brasileños que han visto cómo les ha cambiado la vida se lo cuentan a 'En Portada'.

La gestión de la pandemia de la Covid, con más de 680.000 muertos, el segundo país con más fallecidos del mundo sólo por detrás de EEUU, también ha provocado críticas a un presidente negacionista. Incluso el Senado pidió que Bolsonaro fuera imputado por crímenes contra la humanidad. Una crisis sanitaria que ha provocado otra crisis, la económica, que ha llevado al país a tasas de hambre que no se veían desde hacía 30 años.

10 de octubre de 2022

Vocabulario Fundamental. Energía y materias primas (10) Europa, la cuenta atrás energética

'Documentos TV' aborda cómo la transición de las energías fósiles a las verdes permitirá luchar contra el cambio climático y alejará de la dependencia energética. En los próximos ocho años, la Unión Europea se ha comprometido a reducir drásticamente las emisiones de CO2 para no aumentar la temperatura media en más de 2º grados centígrados.

‘Europa, la cuenta atrás energética’

La guerra en Ucrania ha evidenciado la gran dependencia energética que tiene Europa. La energía es el motor de nuestro estilo de vida moderno, y hemos construido nuestra prosperidad sobre la energía fósil que ha desencadenado el preocupante cambio climático. Por este motivo, la Unión se ha comprometido a alcanzar la neutralidad de carbono de aquí a 2050. Esto significa emitir la misma cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera que la que se retire por diversos métodos, lo que se denomina huella cero de carbono. Para conseguirlo, el continente necesita cambiar radicalmente su manera de producir y consumir energía.


Es lo que se determinó en el acuerdo de París: que la temperatura media no aumente más de 2ºC de aquí a 2030. Y para conseguirlo se ha acometido una transición energética que pasa por ir abandonando los combustibles fósiles y sustituirlos por las energías renovables como la eólica, la solar y el hidrógeno. “Si hubiéramos desarrollado las renovables más rápido en Europa, hoy seríamos mucho menos dependientes del carbón, del gas y del petróleo, en particular, ruso”, confiesa Laurence Tubiana, directora ejecutiva de la Fundación European Climate.

Pero la transición ecológica, además de ser compleja, tiene velocidades y sensibilidades distintas. Mientras Polonia es autónoma en energía gracias a sus minas de carbón, que proporcionan el 80% de su energía y 80.000 puestos de trabajo, los daneses han alcanzado ya la neutralidad de carbono y producen el 50% de su electricidad en sus parques eólicos. “Dinamarca le demuestra a Europa que se puede invertir en tecnologías verdes y que resulta rentable”, declara Napier orgullosa de pertenecer al primer país europeo que ha conseguido cumplir con varios de los objetivos del Pacto Verde Europeo, como emisiones de carbono cero y acciones para lograr un continente sostenible y más parco en recursos.

‘Europa, la cuenta atrás energética’ aborda el actual panorama energético europeo y se pregunta, si seremos capaces de hacer la transición energética integral antes de que llegue la catástrofe climática.

17 de noviembre de 2021

Vidas Conspicuas (25) Music Kills Me (18) Aunque tú no lo sepas: In Memoriam, Enrique Urquijo


Siempre me gustaron Los Secretos, sobre todo en la época de Enrique Urquijo de front-man. La época tras su muerte, con Álvaro liderando, me pilló escuchando otra música y ya no les he seguido, aunque hayan seguido sacando discos y dando conciertos. Siguen siendo un grupo de buenos tipos que han sobrevivido a grandes tragedias y que siguen haciendo la música que les sale del corazón. 

Enrique murió el 17 de noviembre de 1999, cinco años antes de que yo llegara a la casa de Malasaña donde vivo, a unas pocas decenas de metros del portal de la calle Espíritu Santo donde fue encontrado aquella aciaga noche de otoño, parece que con una mala mezcla de Tranxillium, pasta base de cocaína y bastante mala suerte, esa a la que había hecho una canción. De hecho murió en el momento en que tenía mayor estabilidad profesional (habiendo vuelto a reunir al grupo tras su aventura en solitario con Los Problemas) y personal, superando sus problemas psicológicos y con su mujer, Pía Manchot (con la que iba a casarse) y su hija María esperándole en casa. 

Su desaparición, 
con apenas 39 años, me impactó bastante pues siempre había empatizado con este melancólico músico que tanto había cantado al amor pero en especial a esas otras partes indivisibles del mismo como el desamor y la soledad. Temas como 'Buena chica' (que siempre me recordó a aquella amiga mía que se mató esquiando cuando era sólo una adolescente..), 'Por el túnel', 'Otra tarde', 'Cambio de planes', 'Colgado', 'Volver a ser un niño', 'Ojos de gata', 'No me imagino', 'Aunque tú no lo sepas', 'Sólo pienso en ti'... muchas grandes canciones que me acompañaron durante la primera época de mi vida escuchando música.

En estos días se está conmemorando tanto el aniversario de su muerte como el lanzamiento del libro de Álvaro 'Siempre hay un precio', en el que cuenta la historia del grupo y cómo ha ido superando sus sucesivas desgracias personales. Así lo presenta:

Los Secretos es mucho más que un grupo de pop rock español. Es mucho más que «Déjame» o «Pero a tu lado». Es mucho más que una historia de canciones y público. La historia de Los Secretos es la suma de grandísimos momentos creados a partir de retos imposibles, de situaciones muy complicadas, de momentos muy difíciles. La historia de Los Secretos es única en la música española, por cómo empezó, por las ausencias, por las tragedias y las caídas. Pero siempre, siempre, siempre nos volvimos a levantar con la ayuda de nuestro público.

Sé que para llegar hasta donde estamos hemos tenido que pagar un precio carísimo. Si pudiera volver atrás, cambiaría muchas cosas, pero la vida ha sido así, y por eso quiero ponerla por escrito para que no nos olvidemos de nuestro pasado. Esta es la historia de Los Secretos tal y como yo la he vivido. Apasionante, triste y a la vez divertida y, sobre todo, muy emocionante. Una historia que demuestra que nuestro mayor éxito siempre fue sobrevivir.

Y así, con la dulce nostalgia de aquella época que ahora siento, desde aquí mi homenaje al cantante de mirada triste que tanto me emocionó, que tanto me emociona, con una nueva lista de música 'Music Kills Me' (la 18ª ya) con sus canciones que más me gustan, el video de esa preciosidad que es 'Aunque tú no lo sepas' y el documental que la serie Imprescindibles de RTVE dedicó a su vida y obra. In Memoriam siempre, Enrique Urquijo. 

Music Kills Me (18) Aunque tú no lo sepas: Enrique Urquijo en el recuerdo



'Imprescindibles' presenta este documental sobre la figura del que fuera fundador y líder del mítico grupo 'Los Secretos'. Una producción propia de RTVE, con gran cantidad de material inédito de la vida del que es, aún a día de hoy, uno de los músicos más admirados de la década de los 80 y 90. 

Los espectadores descubren vídeos de su infancia y su adolescencia rescatados del archivo familiar de los Urquijo y escuchar documentos sonoros hasta ahora desconocidos para el gran público. 

A través de las voces de sus propios hermanos, sus compañeros de colegio, sus profesores y sus amigos, la cinta profundiza en la atípica personalidad de Enrique Urquijo, alguien de carácter aparentemente frágil, que encontró en la música la forma de evadirse de un mundo en el que nunca acabó de encajar del todo.


25 de septiembre de 2021

Vidas Conspicuas (24) Canciller Merkel

Ninguna otra figura política representa mejor la Alemania del siglo XXI que Angela Merkel. Nacida en la RFA, la canciller comenzó su carrera política en la Alemania unificada. Tras 16 años en la cancillería, un excelente historial económico y un récord de popularidad, la líder se retira del escenario político tras las elecciones de mañana domingo. En este reportaje de ARTE.tv, sección 'El revés de los mapas' realizado en 2020 nos proporciona una semblanza de la posición de Alemania en Europa y en el mundo. 

Después un documental de Documentos TV dirigido por Pilar Requena se ocupa de descubrirnos cuál ha sido el bagaje político de la Merkel en sus 16 años como máxima dirigente alemana. Más criticada en su país que fuera, donde ha dado sensación de estabilidad y a veces de rigidez pero seguro una de las grandes políticas de la escena internacional de lo que llevamos de siglo XXI.

Alemania: una potencia llamada Merkel -El revés de los mapas- (ARTE, 2020)

'Documentos TV' estrena ‘Canciller Merkel’, un documental que tiene como protagonista a Angela Merkel, la primera mujer canciller de Alemania. Una producción propia de RTVE, con guion y realización de Pilar Requena, directora del programa, el documental aborda el secreto de Merkel a través de diferentes testimonios.

El próximo 26 de septiembre se celebran elecciones generales en Alemania. Por primera vez en 16 años, Angela Merkel ya no es candidata a la cancillería. La que ha sido la primera mujer canciller de Alemania se retira de la política.

Pragmática, camaleónica, austera, reflexiva, estoica, racional, negociadora incansable, gestora de crisis, enigmática… Son algunos de los calificativos con los que se intenta describir a esta política que vivió hasta los 35 años bajo el régimen comunista de la extinta RDA. De formación científica -estudió Física- entró en política tras caer el Muro de Berlín y en apenas 15 años se convirtió en canciller de la Alemania unificada. Nadie podía imaginar entonces que batiría el récord de permanencia en el poder de Konrad Adenauer y que igualaría el de su mentor, Helmut Kohl.


Celebrando un gol en un partido de fútbol

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, varios de sus biógrafos, el que fue su asesor en Seguridad y Defensa, el general retirado Erich Vad, y otras voces autorizadas desgranan la personalidad y forma de gobernar de una política distinta en la escena nacional e internacional. Todos coinciden en que ha dado estabilidad y seguridad a los alemanes. Pero tuvo que abrirse camino en un partido conservador, la CDU, dominado por los hombres.

‘Documentos TV’ se traslada también a Templin, porque, como dice Rainer Eppelmann, cofundador del Despertar Democrático, “si se quiere conocer a Angela Merkel, se tiene que haber estado en Templin, hay que saber cómo creció Angela Merkel”.

21 de junio de 2021

Vidas Conspicuas (22) Berlanga, cien años de sentimiento austrohúngaro



Coincidiendo con el centenario del nacimiento de Luis García Berlanga, 'Imprescindibles' estrena este documental, planteado como un autorretrato del gran cineasta, contado a través de sus propias palabras y sus películas, algunas de las más conocidas y significativas de la historia del cine español, como 'Bienvenido Mr. Marshall', 'Plácido', 'El verdugo' o 'La escopeta nacional', apoyado también en los testimonios de algunos de los que trabajaron estrechamente con él.

Celebramos el centenario del nacimiento del valenciano universal, Luis García Berlanga, en Imprescindibles 


¡Viva Rusia!, es la cuarta entrega de la trilogía nacional de Berlanga que ha desvelado el Instituto Cervantes

10.06.2021 / Raquel Elices

Berlanga, 100 años del sentimiento austrohúngaro 

Nadie desnudó a España como lo hizo el cine de Luis García Berlanga. Sus películas alumbraron todas nuestras curvas, con sus cicatrices y sus pliegues. Desde el perfil más cruel y triste, al más tierno y divertido. Comedias cínicas, con regusto a cocido, crítica social y mucho humor. Basta una sola línea de uno de sus diálogos para retratar a todo un país. 

Este 12 de junio se cumplen 100 años del nacimiento de este valenciano universal, un centenario que el programa Imprescindibles de La 2 celebra el domingo con el estreno de Berlanga. El sentimiento austrohúngaro (2021), un documental dirigido por Alberto Bermejo y David Herranz que bucea entre recuerdos y fotogramas para acercarnos la figura del hombre que cambió el cine español.

Autor de títulos clave de nuestro cine como Bienvenido Míster Marshall (1953), Plácido (1961) o El verdugo (1963), su estilo fue tan genuino que tenía su propio adjetivo: berlanguiano. Una palabra que la Real Academia Española formalizó hace unos meses rindiendo homenaje a su legado y cuyo término materializa la huella que su obra ha dejado en la cultura española. Berlanguiano es lo grotesco y lo absurdo; personajes infelizmente cómicos; planos secuencia que acaban en una mesa con puchero; es la risa y el llanto; el caos y el orden, y la picaresca más sublime. La vida, a fin de cuentas, tan fea y tan llena de belleza. Una existencia patria que Berlanga plasmó entre el realismo y la fábula.

Berlanga, un fanfarrón negativo

“Yo no he odio nunca hablar del complejo de Dios, pero creo que es el que tengo y por eso soy director de cine y por eso hago planos secuencia. Creo que es el límite máximo al que puede llegar un ciudadano para ser Dios, aunque sea un poco chapucero”. La voz del propio Berlanga, recuperada a través de grabaciones inéditas y entrevistas de archivo, abre el documental y nos acompaña durante cerca de dos horas en las que se revisan recuerdos, rodajes y anécdotas de toda una vida. Al de Berlanga se unen los testimonios de quienes mejor le conocieron, empezando por su hijo, José Luis García Berlanga, que nos descubre el inmenso material que su padre donó a la Filmoteca Nacional. “Era una especie de Diógenes, lo guardaba todo”, cuenta en la cinta. 

En total, más de 50 cajas que reconstruyen toda una vida y en las que puede encontrar correspondencia de Berlanga desde niño, cuadernos escolares, los planes de rodaje de sus películas, e incluso radiografías y citas médicas. Unos archivos, que como cuenta su hijo en el documental estarán digitalizados en un par de años.

"Berlanga. El sentimiento austrohúngaro" recorre la filmografía del cineasta valenciano desde su debut como director en 1951 con la película Esa pareja feliz, una cinta que codirigió junto a Juan Antonio Bardem y que selló una profunda amistad. “Nos conocimos en 1946, en la escuela de cine. Empezamos a hablar de Eisensteiny llegamos a la conclusión pedantísima de que éramos los dos únicos que sabíamos de cine allí”, se escucha decir al propio Berlanga. “Hubo un flechazo”, añade el propio Bardem. Ambos, llegaron a esta ópera prima, influenciados por el neorrealismo italiano y con la intención de mostrar una España más real que la que se solía vender en las comedias de CIFESA de la época. “La idea era acercarnos a unas señas de identidad más reales que las que mostraba el cine de la España de aquel momento y creíamos que el realismo que íbamos a hacer nosotros iba a reflejarlo, pero tampoco fue así, porque me parece que Bienvenido Mister Marshall, por ejemplo, y las primeras películas que hicimos en función eran más fabula que realidad”, explica Berlanga en el documental. 

Testimonios imprescindibles

La cinta recoge además testimonios imprescindibles de su cine como: Fernando Fernán Gómez o Luis Ciges, de los que este año también se celebra este año su centenario; José Sacristán; Elvira Quintanilla; Alfredo Landa; José Luis López Vázquez o Antonio Resines, entre otros muchos. Por su puesto, no podía faltar el relato de Rafael Azcona, con quien Berlanga escribió gran parte de sus guiones, el último desvelado por el Instituto Cervantes este 11 de junio, tras darse a conocer el legado que el cineasta donó en 2008 a la institución que en el que se ha descubierto ¡Viva Rusia!, el guion de la cuarta parte de la trilogía nacional de Berlanga que completan La escopeta nacional, Patrimonio Nacional y Nacional III. "Hasta que yo no sabía el final no me ponía a escribir. Pero no teníamos método, a veces las historias llegaban por una noticia, por anécdotas", cuenta Azcona.

Berlanga durante el rodaje de 'La escopeta nacional'

Berlanga luchó para sacar adelante un cine que hoy sirve para conocer y situar la sociedad de una época determinada. Eso inevitablemnte pasa por el aspecto político, pero Berlanga no creía en un cine comprometido o político. Pero ocurrió que sus cintas dejaban al descubierto las contradicciones de un régimen franquista que en esos años quería abrirse al exterior para mostrar su mejor cara mientras en el interior se ejercía una política represiva, dura, contra todo aquello que significara una apertura real democrática. 

Austrohúngaro, la palabra fetiche

El título del documental, Berlanga. El sentimiento austrohúngaro hace referencia a una de las palabras fetiches de cineasta valenciano. Tras rodar su segunda película, Novio a la vista (1954), Berlanga se dió cuenta de que "austrohungaro" se repetia en numerosas escenas de forma natural y dentro del contexto propio de la palabra. "La convertí en una palabra fetiche, totalmente absurda, que decidí meter con calzador. Por ejemplo, en Las cuatro verdades alguien me avisó de que no había metido la palabra y decidí colarla justo al final", cuenta en el documental.

El cine berlanguiano es, como apunta Sacristán en este documental, "la capacidad para mirar al ser humano en toda su profundidad, despojándola de toda retórica". Una mirada que más allá de la tragicomedia, pone el foco en las costumbres, la familia, la amistad y las ceremonias. Un universo creativo que llega de forma más directa en su última película París-Tombuctú (1998) lo pone en evidencia de la una manera más brutal y directa. "He sido siempre pesimista y no se porqué, habiendo nacido en un sitio como Valencia, donde el pesimismo está prohibido", concluye Berlanga. Unas palabras que podrán verse y oirse este domingo, 13 de junio, a las 22.00h en el Imprescindibles de La 2.

Vocabulario Fundamental. Dolor (9) "donde más duele.."


Una desoladora ilustración de Paco Catalán y un reportaje de Informe Semanal nos llevan al espanto que está viviendo la madre de las niñas Olivia y Anna sabiendo que nunca volverán del mar donde las enterró su inmundo padre, Tomás Gimeno, en un aterrador ejemplo de lo que se ha dado en llamar violencia vicaria. Descansen en paz las dos pequeñas. 

Golpear donde más duele

El hallazgo del cadáver de la niña de 6 años secuestrada junto a su hermana pequeña por su padre en Tenerife confirma la peor de las hipótesis. Tomás Gimeno y las dos niñas, Olivia y Anna, desaparecieron el 27 de abril. Él le había dicho a la madre que no las volvería a ver. Todo apunta a que ha cumplido su amenaza de la forma más cruel. Un buque ha localizado esta semana los restos de Olivia en una bolsa atada a un ancla a mil metros de profundidad, a tres kilómetros de la costa. La búsqueda de la hermana continúa.

'Informe Semanal' aborda el reciente repunte de los asesinatos machistas, con especial atención a la llamada violencia vicaria. El hombre busca causar daño a la madre a través de los hijos. 39 menores han muerto asesinados por sus padres o la pareja de sus madres desde 2013. El programa ha hablado con psicólogos y expertos sobre esta forma de violencia extrema y del rápido aumento de los asesinatos machistas desde el levantamiento de restricciones por la pandemia.

22 de mayo de 2021

Vocabulario Fundamental. Animales (58) Luchando por los animales 6 Al borde del abismo


El escarabajo verde - Al borde del abismo: Episodio 1

RTVE 30 abr 2021

Al borde del abismo es un evento paneuropeo sobre historia natural. Un programa de una hora, que se emite en dos partes y que quiere celebrar el duro trabajo, dedicación y compromiso de muchos seres humanos para salvar especies amenazadas europeas en tiempos de pandemia.

 

En esta segunda parte veréis como Suiza se esfuerza por oscurecer sus calles para crear pasillos para el vuelo de su colonia de murciélagos. Eslovenia quiere conservar un pequeño pez nativo en peligro por las transformaciones modernas de los ríos y la introducción de especies invasoras. Noruega protege a su escasa población de zorro ártico de la competencia de otro invasor: el zorro rojo. Barcelona ha tenido este verano la primera nidificación de tortuga boba de que se tiene constancia. Los veterinarios y biólogos del Centro para la Recuperación de Animales Marinos (CRAM) se han encargado de datar, medir y ayudar que estas primeras tortugas lleguen al mar sin incidentes. Un fenómeno creciente en todo el mediterráneo español. Y para acabar en Irlanda del Norte se está controlando la población de la voraz ardilla gris americana introducida a principios del siglo XX y ayudando a la autóctona ardilla roja gracias al cuidado de su depredador natural la marta.


26 de febrero de 2021

Estupor y Temblores (74) Brasil, Bolsonaro y la COVID-19, un desastre anunciado


"Todo ahora es pandemia, hay que acabar con eso. Lamento los muertos, los lamento. Todos nos vamos a morir algún día, aquí todos van a morir. No sirve de nada huir de eso, huir de la realidad. Tienen que dejar de ser un país de maricas" Jair Bolsonaro

Votar a un sociópata para ocupar el poder conlleva sus riesgos y si no que se lo pregunten a los brasileños. Los casi 58 millones de votos que Jair Bolsonaro sacó en las elecciones de 2018, tal vez condicionados en su momento por un hartazgo con la clase política y un profundo malestar con las enormes desigualdades sociales, están saliéndoles muy caros a los brasileños. 

Desde el comienzo de la pandemia mundial, hace ahora un año, el presidente carioca no ha dejado de tener una actuación irresponsable y homicida, con un negacionismo recalcitrante del que presumía, despreciando la enfermedad, burlándose de las vacunas y de quienes las necesitaran e incluso promocionando remedios supuestamente milagrosos sin validez científica como la cloroquina, lo cual parece que, afortunadamente, puede traerle problemas legales, como comentaremos más abajo. 

Porque la mentira también mata, sobre todo en medio de una pandemia y más cuando se perpetra desde el poder. Esto es lo que le reprocha al presidente brasileño la campaña "La verdad desnuda", impulsada por Reporteros sin Fronteras. Los activistas llaman precisamente a mostrar "la verdad desnuda, la realidad de los hechos más allá de acusaciones disparatadas o manipuladoras", una manera simbólica de colocar frente a la realidad de los hechos al presidente Bolsonaro.

En Brasil, el tercer país del mundo (y el primero en América latina) más afectado por la pandemia con casi 11 millones de infectados y más de 260.000 muertos por Covid-19, su presidente culpa a la prensa de todos los males del país (fake news también para él) para desentenderse de su nefasta gestión de la enfermedad. Su principal objetivo ha sido sacarse de encima la responsabilidad de la crisis y trasladarla a los gobernadores, alcaldes y otras instituciones, como el Supremo Tribunal Federal.

"El trabajo de los periodistas es fundamental para dar a conocer los hechos y para informar a la ciudadanía sobre la realidad de la crisis sanitaria. El derecho a la información, estrechamente vinculado al derecho a la salud, debe ser defendido más que nunca en Brasil”, ha explicado Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras. Brasil ocupa el puesto 107 entre 180 países en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa que elabora dicha organización.

¿Negligencia o genocidio?

Jair Bolsonaro nunca ha ocultado el desprecio que siente hacia los pueblos indígenas que viven en el Amazonas brasileño. Para él el único interés de la mayor selva del planeta se reduce a su madera y otros recursos naturales que generen beneficio económico. 

El cuidado medioambiental y el respeto a los pueblos que habitan en la zona desde hace siglos no tienen para él la menor importancia (el año pasado dijo que "el indio estaba evolucionando, que era cada vez más un ser humano como nosotros") y desearía poder acabar con esos incordios para explotar el Amazonas sin polémicas, ni cortapisas legales ni activistas medioambientales tocapelotas. 

En ese sentido, la covid-19 ha sido una gran aliada de la genocida estrategia del presidente lo que le ha generado una cascada de críticas nacionales e internacionales, siendo su Gobierno ha sido acusado de llevar a cabo una "estrategia institucional para la propagación del coronavirus".

La pandemia ha golpeado muy duro entre los pueblos indígenas, según datos de la Articulación de Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), más de 600 han muerto y al menos 22.000 han sido contagiados. Esta organización ha denunciado un genocidio debido a la omisión del gobierno de Bolsonaro. Según leemos en Survival International (y esta gente sabe de lo que habla) y con datos actualizados de febrero de este año "la organización indígena APIB ha confirmado que 962 indígenas han muerto por el virus en Brasil, mientras que 48.405 han dado positivo en test de contagio. En enero, diez niños murieron solo en dos comunidades yanomamis. 

Según las cifras de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Amazonia Brasileña (COIAB), las tasas de mortalidad e infección entre los indígenas de la región amazónica son escalofriantes: mueren un 58% más indígenas que población general por coronavirus, mientras que el contagio es un 68% superior."

Para intentar ponerle remedio a esta situación, el pasado mes de agosto la Corte Suprema de Brasil ratificó por unanimidad instar al gobierno su obligación de proteger de la pandemia a las comunidades indígenas. Por ello sancionó en julio del año pasado un ley que fue aprobada por el Congreso que ya preveía medidas para prevenir la diseminación del virus en territorios indígenas. 

Sin embargo, el líder ultraderechista hizo gala de su proverbial perversidad vetando varios artículos del texto, entre ellos el que buscaba asegurar el acceso a agua potable y la distribución gratuita de material de higiene y desinfección entre las comunidades indígenas.  También rechazó la puesta a disposición, con carácter de urgencia, de camas en hospitales y unidades de terapia intensiva a los indígenas, así como la adquisición o facilitación de respiradores para ellos, la elaboración de material informativo sobre el patógeno y la instalación de puntos de internet en las aldeas.

Hace pocos días falleció por coronavirus Amoim Aruká, el último superviviente de la tribu amazónica de los Juma, otra cultura que desaparece de la faz de la Tierra, qué gran tragedia... Probablemente Bolsonaro habrá emitido una macabra risotada al enterarse.

"Estos pueblos están amenazados por el expolio y por la minería, la covid-19 ha llegado a través e los mineros y no se ha hecho nada para evitarlo. El presidente no se está preocupando por los muertos de Brasil porque están muriendo los negros y los indígenas, amenazados todos por una enfermedad traída de fuera y de la que no reciben información",
ha dicho la líder indígena Fernanda Kaingáng.

La necesidad de oxígeno en los hospitales de Manaos, la capital del estado brasileño de Amazonas, es extrema. Los tubos llegan con retraso y los médicos no tienen forma de asistir a los enfermos de coronavirus que necesitan respirar para superar al virus. En los últimos días, la escasez de oxígeno ha acabado con la vida de varios pacientes, lo que ha llevado a los propios hospitales a racionarlos.

Ante esta situación, son los propios familiares de los ingresados por COVID-19 los que intentan hacerse con el oxigeno como y donde pueden soportando largas colas. Y no solo para aquellos que se encuentran hospitalizados, también para tratar a otros enfermos que necesitan el respirador.


Para entrar en profundidad en el tema publicamos dos breves pero estupendos vídeos de ARTE.tv. En el primero, de la sección "El revés de los mapas" y hecho durante el confinamiento, el realizador franco-brasileño Aurélien Francesco Barros nos explica cómo fue la desastrosa respuesta inicial a la pandemia del presidente y cómo ésta se cebó con los territorios y clases sociales más desfavorecidas. En el segundo, profundizará en cómo la pandemia se cebó en las clases sociales y territorios más desfavorecidos y cómo acentuó algunas de las flagrantes desigualdades y carencias que asolan el país.
 
Covid-19, una lección de geopolítica (El revés de los mapas, 2020) (Contraseña para ver el vídeo: Roybean)



Brasil, el COVID-19 divide al país (ARTE - Karen Naundorf, 2020)

 
Después, otra mirada, otro reportaje, esta vez de Informe Semanal y también de 10 minutos, nos mostraba cómo iba afrontado el país en junio de 2020 esa gripezinha de la que se reía Bolsonaro. Recordemos por cierto que hasta Twitter ha llegado a borrar tweets suyos (como hizo con su admirado Donald Trump, ese otro estercolero humano) por ir en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. 

Por cierto, hace poco, a mediados de febrero de este año, supimos que el Tribunal Supremo de Brasil pidió a la Fiscalía investigar a Bolsonaro por la insensatez de promover cloroquina para tratar el covid, más que nada porque lejos de ser indicada contra la Covi-19 puede ser de hecho perjudicial. Veremos en qué queda todo pero sería demasiado bonito que el gran bufón brasileiro empezara a pagar por todo el mal causado a su propio país. 



Para finalizar, y si tienen ganas de más (el Juez Roy Bean siempre tiene) un estupendo reportaje en profundidad publicado el pasado mes de mayo en la revista 5W nos muestra, a través de algunas fotografías comentadas del fotoperiodista Felipe Dana, los fatales efectos que ha tenido la desinformación emanada desde el poder en la amazónica ciudad de Manaos, una de las poblaciones más castigadas por esta pandemia coronavírica que está zarandeando nuestro mundo. Vean, lean y estremézcanse. 

Brasil: Muertes entre la negación y la desinformación 

Estos son los efectos de la pandemia en Manaos, donde reinan el negacionismo y la confusión por los mensajes de los líderes políticos 


Llamó “gripezinha” al coronavirus. Dijo que los brasileños tienen “los anticuerpos” para evitar que se propague. Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la COVID-19 como una pandemia, la actitud pública y la gestión del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, han encadenado polémicas: la destitución del ministro de Salud y casi inmediata dimisión de su sucesor, su insistencia en usar la hidroxicloroquina pese a los estudios que apuntan a su falta de eficacia y posibles efectos secundarios, sus ataques contra los gobernadores locales que sí decretaron medidas como la cuarentena o el aislamiento social...

Mientras todo esto ocurría, los casos y los muertos aumentaban. Brasil se ha convertido ya en uno de los países del mundo con más fallecidos: unos 26.000, según los datos oficiales. ¿Pero son datos reales? El fotoperiodista de Associated Press Felipe Dana (Río de Janeiro, 1985) y la reportera Renata Brito (Londres, 1991) llevan semanas documentando los efectos que la COVID-19 está teniendo en Manaos, uno de los lugares más afectados por la pandemia en Brasil. Allí se descubren los efectos —en forma de más muertos— de la desinformación, los mensajes contradictorios de los líderes políticos y la negación.

Manaos es la capital del estado de Amazonas, una región al norte de Brasil con la mayor tasa de fallecidos per cápita de todo el país. Más de 2.000 personas han muerto hasta la fecha por coronavirus en esa región, aunque la falta de test hace imposible determinar la cifra real, que se estima muy superior. El número de muertos en Manaos en abril y mayo casi ha triplicado los datos habituales.

El negacionismo de buena parte de la población también influye en la dificultad de cálculo. Más del 65% de la población votó aquí por Bolsonaro en las últimas elecciones. Por eso, si el presidente sale en la televisión diciendo que el virus es en realidad una gripe por la que no merece la pena paralizar la actividad laboral, la gente lo cree. “Estamos hablando de personas que necesitan de su trabajo para el día a día, que necesitan trabajar hoy para tener algo que comer mañana”, explica Dana.

Justo antes de viajar a su Brasil natal, Dana estuvo dos meses documentando los efectos de la pandemia en España. Las diferencias que ha encontrado entre ambos contextos, dice, son notables. “En España el confinamiento era total, pero en Brasil, sobre todo en la zona de Manaos, la gente está en la calle sin mascarillas ni distancia de seguridad, y muchos bares y comercios están abiertos”. Otra diferencia: Dana hizo estas fotografías en Brasil porque logró acceso, pero cree que en España se ha intentado esconder lo que está pasando. “Si lo que está pasando es chocante, hay que mostrarlo; la gente tiene derecho a saberlo”, sostiene.

A través de varias fotografías comentadas por el mismo Dana, recorremos las contradicciones de la pandemia en Brasil y su traducción en sufrimiento y muerte.

Las personas que transportan el féretro son miembros de SOS Funeral, un servicio municipal que ofrece servicios funerarios gratuitos a las personas que no tienen recursos para costear un entierro. En circunstancias normales comprueban el estado financiero de la persona, pero durante la pandemia no hay tiempo ni recursos logísticos, así que están atendiendo a todos los que llaman.

Para mí esta imagen es muy representativa de lo que es Manaos: un espacio ubicado en el interior de la Amazonia y rodeado por el río Amazonas y el río Negro. Buena parte de la población de la zona son ribeirinhos, personas que viven en pueblos pequeños en la ribera de los ríos a los que se accede con dificultad. En este caso era una anciana de 86 años que había presentado síntomas de COVID-19. Me gusta esta foto también porque refleja algo que no estamos acostumbrados a ver: que el virus ha conseguido llegar incluso a sitios a los que solo se puede acceder con embarcaciones de este tipo.

Me ha sorprendido la amabilidad de la gente para dejarnos acceder con estos equipos al interior de las casas. Son momentos difíciles para las familias y entendería que no quisieran a reporteros allí, pero aquí la gente es muy abierta. Casi todo el mundo me abría sus puertas y me dejaba trabajar.

Algo que me ha llamado la atención es que la mayoría de la gente se apresuraba a decir que lo que había ocurrido con su familiar no era un caso de COVID-19. Decían que ya era muy mayor, o que tenía alzheimer, o cáncer. Pero entonces empezaban a hablar de síntomas como fiebre alta o problemas respiratorios: una descripción perfecta del coronavirus. En cualquier caso, el médico que firmó su certificado de fallecimiento no llegó a ver a este paciente antes de determinar que la causa de la muerte había sido por “parada cardiorrespiratoria”.

Eliete das Graças, la mujer que aparece en la fotografía, es una persona que tiene mucho contacto con la realidad, que trabaja ayudando a personas pobres, pero se negaba a admitir que su padre había muerto por COVID-19.

Pensaba que podría hacer un velatorio en casa para darle una despedida digna, pero este tipo de actos se han prohibido por la pandemia. “Una persona ya ni puede morir con dignidad”, nos dijo entre lágrimas. “¡Pasará la noche en un congelador cuando podríamos estar velándolo en casa!”. Es otro de los motivos por los que mucha gente oculta la presencia del coronavirus: creen que las normas solo se aplican a sus víctimas.

Esta fotografía está tomada un domingo por la noche en un barrio pobre de Manaos. La gente se agolpaba en el bar sin ningún tipo de distancia de seguridad. Intenté comprar una botella de agua allí y casi no podía entrar. Aparte del hombre que está jugando a las cartas y la lleva en la barbilla, creo que yo era la única persona con mascarilla.

No tienen miedo. Una de las personas me dijo: “Si nos toca morir, nos toca morir”. Muchos confían en lo que les dice el presidente, que sale por la televisión quitando hierro a la situación.

No es así en todas partes, pero en barrios humildes como este no hay ningún tipo de control. Aunque no hay decretado un confinamiento oficial, este bar, por ejemplo, no debería estar abierto. En el centro de la ciudad, quizá por la imagen pública, sí se controla más y los establecimientos están cerrados.

También he acompañado al servicio de emergencias. En esta imagen están trasladando a un anciano con síntomas de COVID-19 que estaba muy enfermo.

El personal sanitario me comentaba que la gente espera al último momento para llamarlos, porque existe la creencia de que el virus está en los hospitales. Hay personas enfermas en casa que ni se plantean que puedan tener coronavirus y que no quieren ir al hospital por miedo a infectarse allí. Por eso la cifra de muertes en casa es tan elevada: cuando el servicio de emergencias llega, ya es demasiado tarde.

Esta es una imagen hecha con dron en Educandos, uno de los barrios de Manaos. Muestra bien el tipo de viviendas humildes que existen en estas zonas.

El virus llegó a esta región en plena época de lluvias, según las autoridades sanitarias. La particularidad de la zona es que es remota e internacional a la vez. Remota porque solo una precaria carretera conecta la ciudad con el resto del país y para acceder a pueblos aledaños son necesarios viajes en barco que duran horas. Internacional porque sus paisajes atraen cada año barcos llenos de turistas y su espacio de zona franca hace lo mismo con empresarios.

El primer caso mortal de la zona por COVID-19 se registró el 25 de marzo, y desde entonces la cifra no ha dejado de aumentar. Sin embargo, la falta de test ha provocado que solo el 6,5% de los más de 4.500 fallecidos entre abril y mayo hayan sido confirmado como casos de coronavirus.

Este es otro caso de una persona fallecida en casa. Tenía cáncer desde hacía años y los familiares me contaban que en los últimos días había tenido una gripe, pero insistían en que no era COVID-19. Estaba en una habitación muy pequeña y los familiares y amigos tuvieron que ayudar a sacarlo por la ventana.

Hay otro problema en la ciudad del que todo el mundo es consciente porque sale constantemente en la televisión: la saturación de los cementerios. Hay una decena en Manaos, pero solo uno público, el Nossa Senhora Aparecida, tiene aún espacio. En el resto se requiere tener una sepultura familiar ya comprada.

Pero el espacio en el público también es limitado y empezaron a recibir tantos fallecidos que no les daba tiempo a enterrarlos uno a uno. Empezaron a construir fosas comunes, una especie de cuevas horadadas con excavadoras para colocar unos cinco ataúdes juntos. En un momento dado llegaron a ponerlos unos sobre otros, pero hubo mucha indignación y dejaron de hacerlo.

Este es otro factor que empuja a la gente a negar que sus familiares han muerto con COVID-19. Ven las imágenes en la televisión, piensan que los enterrarán allí y no quieren que eso pase con sus seres queridos. La ironía es que las personas enterradas en esta zona son casos no confirmados de COVID-19, porque apenas se están haciendo test. Los confirmados, muy pocos en el cómputo total de muertos, se entierran en nichos individuales en un rincón de un espacio nuevo que crearon en lo que antes era un bosque. Tuvieron que talar los árboles para tener espacio.

De nuevo una persona mayor: Luis da Silva, 82 años, con problemas médicos previos pero que en las últimas semanas había experimentado dificultades para respirar. Murió en casa.

La mujer que lo abraza es su compañera. Era el momento en que iban a sacar el cuerpo y estaba muy emocionada. Probablemente tenía COVID-19, pero no lo sabemos, porque no se realizan test a personas fallecidas en casa. Ella seguramente ni lo pensaba: solo quería darle un abrazo de despedida.

Este es un hospital de campaña público —con apoyo privado— que se montó en una escuela de Manaos.

Los pacientes utilizan una especie de cápsula que es en realidad un método de ventilación no invasiva. Se utiliza en personas que tienen dificultades para respirar, pero que todavía no necesitan ser intubadas. El sistema crea una presión negativa en su interior y además tiene un filtro que permite mantener el aire que viene del exterior menos contaminado durante más tiempo. Se trata de un invento propio. Las primeras pruebas parecen estar dando buenos resultados.

Este avión transportaba a un paciente desde Santo Antonio do Iça a Manaos. Su hija nos confirmó hace poco que murió un par de días después. El viaje duró tres horas porque es un lugar en plena Amazonía donde la mayor parte de la población es indígena. No hay vuelos comerciales ni aeropuerto, solo una pequeña pista o la posibilidad de viajar durante varios días en barco. Y el virus llegó hasta allí.

Este es un espacio poco poblado pero muy extenso. El acceso es complicado, no hay hospitales y mucho menos unidades de cuidados intensivos. No hay respiradores ni posibilidad de rellenar los escasos tanques de oxígeno existentes. Las pocas máquinas presentes en algunas poblaciones son casi imposibles de utilizar debido a los constantes cortes de electricidad.

Este tipo de aviones son imprescindibles para poder trasladar a la gente hasta hospitales. Son espacios peligrosos porque estás confinado con personas que están muy enfermas dentro de un sitio donde no circula el aire. Pero nos dejaron documentarlo porque, al fin y al cabo, es una muestra del Gobierno tratando de salvar a pacientes. Por eso me sorprendió mucho que en España no nos dejarán apenas acceder a sitios.

Llevo años trabajando en contextos de todo tipo en Oriente Medio, África y Latinoamérica, y nunca me había encontrado un control de la prensa como el que vi en España, sobre todo al inicio de la pandemia. Llegué a escuchar en Barcelona que no querían mostrar todo lo que estaba ocurriendo para que la gente no se asustara, para que no tuviera miedo. No me esperaba eso en un país europeo.