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3 de junio de 2021

Vidas Conspicuas (21) David Attenborough, una vida extraordinaria en nuestro planeta




“It seems to me that the natural world is the greatest source of excitement; the greatest source of visual beauty, the greatest source of intellectual interest. It is the greatest source of so much in life that makes life worth living.” ("El mundo natural me parece la mayor fuente de emoción, la mayor fuente de belleza visual y la mayor fuente de interés intelectual. Es la mayor fuente de tanto en la vida que hace que valga la pena vivirla.") 

"See the world. Then make it better." Sir David Attenborough


Amo con todo mi corazón a David Attenborough, sólo verle o escuchar su voz me conmueve por dentro. Él sustituyó la trágica pérdida de Félix Rodríguez de la Fuente en mi formación ecologista y animalista y ha sido a través de su presencia bonhómica, sus sempiternas camisas azules y su emocionada mirada al mundo natural que he ido construyendo mi propia educación sentimental profundamente conectada con la maravillosa y muy amenazada biodiversidad de nuestro planeta.

Sólo tuve una vez el placer de verle en persona y fue a finales de los noventa en una preciosa librería de Oxford. Él estaba rodeado por un grupo de personas con las que departía y circundado por la luz de una vidriera que le sumergía en una especie de aura de santidad. Yo, sobrecogido, no me atreví a acercarme a balbucearle mi admiración pero guardo ese momento (al menos así es como lo recuerdo) como uno de los highlights de mi vida. 

El pasado 8 de mayo, Sir David cumplió 95 magníficos años y a pesar de ello sigue activo, pletórico de vida y alma, sigue colaborando en documentales, en conferencias, en entrevistas, sigue aprendiendo y divulgando su inacabable sabiduría para seguir concienciando sobre la precariedad de la situación medioambiental en nuestro planeta. Pero llegará un día en el que se nos vaya y ese día lloraré como un niño y le echaré siempre de menos, pero me aferraré a seguir viéndoley oyéndole en su obra, en sus documentales, sus libros, sus conferencias, en su monumental legado, con su voz y su rostro iluminados por lo que más le emocionaba, el esplendor de la vida salvaje de nuestro mundo.

Pero por ahora sigue con nosotros y para celebrar estos 95 años de pura vida la BBC, la ejemplar cadena pública británica donde ha desarrollado casi toda su actividad profesional, ha publicado este video de 95 segundos, 95 momentazos Attenborough, que tenemos el placer de incluir en esta entrada-homenaje. 




A lo largo de los años David Attenborough ha ido construyendo (mayormente en la BBC pero no solo allí), un corpus de magistrales series documentales que a lo largo de cuatro décadas nos han mostrado las maravillas de la vida salvaje de nuestro planeta, al mismo tiempo que influenciando a sucesivas generaciones de documentalistas a entregarse a la bendita profesión de mostrar a la Humanidad la incomparable belleza de la Naturaleza. El efecto benéfico que su carrera profesional, que su inmenso legado, ha tenido en cómo millones de personas percibimos lo salvaje es incalculable. 

Durante todos estos años he podido ir viendo y coleccionando auténticas  obras maestras del cine documental que fueron escritos/dirigidos/presentados por Attenborough. Desde la seminal 'Life On Earth' (1979) a la que seguirían 'El planeta viviente' ('The Living Planet', 1984) y 'La vida a prueba' ('The trials of life', 1990) plasmada también en un magnífico libro, para componer la trilogía Life. 

A ellos siguieron, entre muchos otros, 'La vida secreta de las plantas' (The secret life of plants, 1994), 'La vida de las aves' (Life of birds, 1998), 'State of the planet' (2000), 'Planeta azul' (The blue planet, 2001), 'Life in the undergrowth' (2005), 'Planeta Tierra' ('Planet Earth', 2006), 'La vida a sangre fría' ('Life in cold blood', 2008), 'Galapagos' (2013), 'Africa' (2013), 'Planeta Tierra 2 ('Planet Earth 2', 2016) y 'Nuestro planeta' ('Our Planet', 2019). 

Mi intención es seguir publicando todas las que pueda en este blog (en la propia etiqueta que Sir David tiene), para ofrecer a todo el que quiera verlo este canon audiovisual fundamental que exhibe, con las más increíbles imágenes, el fascinante mundo natural de nuestro planeta, algo que en sí mismo debería ser patrimonio de la Humanidad.

Pero Attenborough no ha querido sólo mostrar los esplendores naturales de nuestro planeta sino también alertar de las consecuencias del impacto del ser humano sobre los ecosistemas salvajes y así lo ha ido reflejando también en su obra, reservando normalmente una parte final de los documentales para hablar de las amenazas que se cernían sobre ellos. 

Aunque siempre ha intentado dejar un mensaje positivo mostrando las oportunidades para revertir esas amenazas o al menos mitigarlas, la preocupación por la degradación de la Naturaleza se ha ido acentuando en sus trabajos de este siglo y más en la última década, según ese impacto, no sólo por efecto del cambio climático sino también por la depredación de los habitats y el tráfico de especies salvajes, se ha ido mostrando cada vez más dramático. 

Sin embargo, nunca había visto a Sir David tan abatido, tan triste, tan superado por la conciencia de la pérdida como en este extraordinario documental que hoy presentamos en nuestro blog, 'David Attenborough: A life in our planet' -David Attenborough: Una vida en nuestro planeta-, dirigido por Alastair Fothergill, Jonathan Hughes y Keith Scholey en 2020. 

Una vida en nuestro planeta

"El mundo natural se desvanece. Hay pruebas por todas partes. Ha ocurrido durante mi ciclo vital. Lo he visto con mis propios ojos. Este documental es mi testimonio y mi visión sobre el futuro."

Este documental ha sido concebido, efectivamente, como su testamento vital y en él Sir David nos va desgranando algunos de los viajes y expediciones que a lo largo de su carrera profesional de más de 60 años ha realizado por todo el mundo, conociendo algunos de sus más increíbles parajes naturales y los fascinantes seres que los habitaban. Pero también mostrándonos cómo a lo largo de los 93 años (en aquel momento) de su ciclo vital el planeta Tierra ha ido sumando varios miles de millones de habitantes humanos (y miles de eficientes corporaciones empresariales de la depredación natural, añadimos) que han devorado todos los años millones de hectáreas de Naturaleza por todo el mundo a mayor gloria del capitalismo neoliberal. 

Attenborough muestra su amargura al relatar cómo esa sobrepoblación, el desaforado desarrollo económico y la contaminación por plásticos e ingentes cantidades de gases de efecto invernadero han ido creciendo exponencialmente a lo largo del tiempo de su vida, invadiendo los ecosistemas naturales, devorando lo salvaje, diezmando la asombrosa biodiversidad que aún alberga nuestro planeta, esos maravillosos seres y parajes silvestres que él había conocido en su esplendor y que ahora ve amenazados por el colapso y la extinción. Así, nos va dejando algunos mensajes desolados en el que muestra su aflicción por todas las vidas perdidas, por tanta belleza destruida...

Sir David recuerda con gran tristeza hechos cómo cuando volvió algunas décadas después a un arrecife de coral en el Pacífico en el que había realizado su primer buceo, al comienzo de su carrera. Ese lugar que le había maravillado con su exuberante vida marina, con el colorido y las formas de multitud de animales, algunos a los que ni siquiera conocía le recordó, años después, a un cementerio. Los corales se habían blanqueado y habían muerto por el efecto del calentamiento global, los peces y otros seres marinos habían desaparecido por la sobreepesca y la visión de ese hábitat desolado le ofreció a Sir David un terrible ejemplo de lo que estamos haciendo al mundo natural.

Esto debería importarnos por el simple hecho de la incomparable belleza de cada especie, de cada uno de los milagros evolutivos que habita nuestra biosfera y su importancia mayúscula en el mantenimiento del intrincado entramado del equilibrio natural y deberíamos tener la sensibilidad de apreciar esa belleza. Pero si no la tenemos debería importarnos aunque fuera egoístamente porque ese equilibrio sostiene la existencia misma de las civilizaciones humanas y si la Naturaleza colapsa también lo haremos nosotros. 

Las inquietantes ruinas de Prypiat, con la destruida central nuclear de Chernobyl al fondo, sirven a Attenborough para enmarcar la evidencia de algo que sabemos pero que decidimos situar en esa frontera difusa entre obviar o desatender: que el ser humano es capaz de construir paraísos con la fuerza de su intelecto y destruirlos con sus errores. Y que la Naturaleza nos sobrevivirá y prosperará cuando ya no estemos.

A lo largo del documental Attenborough nos abre su corazón: 

"Tengo 94 años. He tenido una vida extraordinaria. Sólo ahora me doy cuenta cómo de extraordinaria. He tenido la suerte de explorar los lugares silvestres de nuestro planeta. He viajado por todo el mundo. He contemplado a los seres vivos de cerca en todas sus variedades y maravillas. La verdad es que no podía imaginarme mi vida de otro modo. Siempre me ha apasionado explorar, correr aventuras, aprender más de la fauna y la flora. Y sigo aprendiendo, tanto como cuando era niño. Cuando era joven sentía que estaba en la Naturaleza experimentando el mundo natural salvaje pero era sólo una ilusión (...) La gran tragedia de nuestro tiempo ha estado ocurriendo a nuestro alrededor, apenas perceptible día a día, la pérdida de nuestras tierras salvajes, de su biodiversidad. Yo he sido testigo de este declive. (...) "La humanidad se encuentra en una encrucijada, el mundo natural está seriamente amenazado y las consecuencias pueden ser apocalípticas", advierte Attenborough que, sin embargo, dedica la última media hora de programa a dar cuenta de las soluciones que ya están aquí para detener la emergencia climática: desde la agricultura urbana a las energías renovables, desde las zonas de exclusión de pesca en los océanos a la drástica reducción del consumo de carne, desde los proyectos de renaturalización hasta el reaprovechamiento total de los recursos.


"El futuro de la vida en la Tierra depende de nuestra capacidad para tomar medidas. Muchas personas están haciendo lo que pueden, pero el verdadero éxito sólo puede venir si hay un cambio en nuestras sociedades, nuestra economía y en nuestra política. He sido afortunado en mi vida por ver algunos de los mayores espectáculos naturales que el mundo ofrece. Sin duda, tenemos la responsabilidad de dejar para las generaciones futuras un planeta que sea saludable, habitable para todas las especies." (...) "Los periódicos sólo hablan del virus, y está bien porque todos queremos saber", se lamenta Attenborough, que prosigue: "El problema es que el cambio climático ha desaparecido de los titulares porque se percibe como un futuro distante. La temperatura de la Tierra ha aumentado un grado desde que yo nací, y puede aumentar entre tres y cuatro grados este siglo si no cambiamos de rumbo. El cambio climático está ya aquí: los jóvenes hacen bien en recordárnoslo". 

Vamos terminando este homenaje y nuestra felicitación
por su 95 cumpleaños (perdona el retraso, David) con otra de sus frases: "'Una vida en nuestro planeta' es mi declaración como testigo y mi visión para el futuro. Es la historia de cómo hemos llegado a hacer esto, nuestro más grande error, y cómo, si actuamos ahora, aún podemos enmendarlo. Tenemos una oportunidad final de crear el perfecto hogar para nosotros mismos restaurando el maravilloso mundo que hemos heredado. Lo único que necesitamos es la voluntad para hacerlo." 

Aunque me temo que él sabe que la creación de ese hogar común para todos (y con ello la salvación de la biodiversidad planetaria y, por ende, la nuestra) es prácticamente imposible por la gran cantidad y enorme poder de los factores en contra, entre ellos unos horizontes temporales de actuación que son sistemáticamente sobrepasados sin cumplir las promesas que albergaban. 

Sin embargo Sir David intenta mantener el optimismo, porque debemos seguir intentándolo, porque existen las alternativas a que el colapso termine sucediendo, o al menos poder mitigar las consecuencias. La lucha por la conservación natural es la mayor y la más perdida de todas las causas perdidas pero precisamente por ello no hay que dejar nunca de luchar por ella, por saber que al menos nosotros hicimos lo que pudimos. 

En fin, 'Una vida en nuestro planeta' es el colofón a la carrera de un hombre que ha dedicado su vida a la difusión de la naturaleza y a su conservación para placer y maravilla de varias generaciones de espectadores, entre ellos este viejo y melancólico juez que intenta imponer la ley a este lado del río Pecos. Esperemos que lo disfruten y que junto a nosotros luchen hasta el final por esta bella causa y por todo lo que representa.
 

23 de agosto de 2017

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (23) Planeta Arena

En otra de las miradas a nuestro mundo publicamos la serie documental de cinco capítulos 'Planeta Arena' (Planéte Sable, 2015) dirigida por Thierry Berrod sobre los desiertos que cubren un tercio -y creciendo- de la superficie terrestre emergida de nuestro planeta . Desde el enorme Sahara y las medidas que están tomando para evitar su expansión hasta el hostil a la vida Atacama o el antropogénico desierto creado donde antes había un mar, el de Aral (al que ya dedicamos otra entrada). Además un desierto como un continente casi entero en Australia o la lucha de los chinos para contener la creciente aridez de ingentes áreas de su territorio. 

Tan hermosas como inhóspitas, nos fascinan, pero sabemos muy poco de ellas, y por una razón: son las áreas menos antrópicas del mundo. Sin embargo, hoy parece que el rastro del hombre se siente claramente. El fenómeno es tal que la estimación actual es que cerca de 4.000 millones de hectáreas están amenazadas por la desertificación, poniendo a más de 250 millones de personas en una situación grave. Cada año, la pérdida de suelo es equivalente a la superficie de Suiza. Por lo tanto, se estima que en veinte años, una superficie equivalente a los Estados Unidos se transformará en tierra firme. Fenómeno aún más preocupante en que la propagación de los desiertos es el elemento más amenazante para satisfacer las necesidades alimentarias mundiales. Además, en muchos países en desarrollo, las zonas rurales pobres y las zonas áridas a menudo se superponen.


Cuando el hombre repara el medio ambiente

Dada la magnitud de los daños, hoy es difícil no echar la culpa al comportamiento egoísta del hombre que durante años ha desviado los ríos, ha secado lagos, ha deforestado grandes áreas y ha vuelto infértiles tierras disponibles. ¿Cómo devolver el agua a un antiguo lago drenado, rehabilitar la tierra de desecho? En una palabra, ¿cómo reparar lo irreparable? Este es el desafío hoy para los investigadores, científicos y personas que trabajan juntos para encontrar soluciones para frenar esta desertificación. Y por una vez hay un montón de iniciativas positivas.

Sahara, reconquistando las tierras perdidas

En 'Sahara, reconquistando las tierras perdidas', veremos cómo la superficie de tierra fértil está desapareciendo por el avance imparable de los desiertos en todo el planeta. En África, el desierto del Sahara ha avanzado un un siglo más de 250 kms en una frente de 6000 kms de longitud, extendiéndose a lo largo de seis países.


Atacama (Chile), la búsqueda del agua

El desierto de Atacama, en Chile, está considerado como uno de los desiertos más secos del planeta. No llueve nunca y no hay vida, ni vegetal ni animal. Es el lugar más hostil del planeta.



Aralkum, el desierto más joven del mundo

A finales del siglo XX apareció un nuevo desierto en Asia Central: el del Mar de Aral, el desierto más joven del mundo. La desecación y salinización del suelo está contribuyendo a este nuevo eclave desértico. Los habitantes están llevando varias políticas medioambientales para paliarlo.



Australia, el continente desértico

El 75% del continente australiano es árido o semiárido. Las sequías son frecuentes y salvajes, llegando a alcanzar en verano temperaturas superiores a los 50ºC. Aquí, por la propia sequía, los vientos y la salinidad del suelo, la desertificación se ha intensificado.


Desierto de Gobi: China, en guerra contra El Dragón Amarillo 

En China se están formando nuevos desiertos. Para frenarlos se están construyendo grandes muros verdes, como en el Oasis de Minqin, entre dos desiertos, actuándose en la llamada grieta en la 'boca del tigre', zona débil que permite la entrada de la arena del desierto.

3 de diciembre de 2016

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (58) 'Diez mil millones', la superpoblación mundial según Stephen Emmott

"Si alguien nos dijera que el 3 de junio de 2080 un meteorito va a chocar contra La Tierra y que se prevé que su impacto acabe con el 70% de la vida del planeta o que su choque implicará el fin de esta civilización tal y como la conocemos, estoy convencido que darías por hecho una movilización planetaria sin precedentes que aunara los recursos de universidades, gobiernos, industria, etc. con el fin de acabar con esa amenaza. Estaríamos preocupados, pero solo más o menos, ya que todo el mundo se pondría manos a la obra para afrontar y eliminar la amenaza. Pues bien, la situación no es cierta (al menos que se sepa) pero las consecuencias de las que hablo sí, y bastante. Sin asteroide, tranquilos. En este caso, la amenaza somos nosotros mismos, el ser humano, su crecimiento y la sobrepoblación del planeta en su actual contexto. Lo más preocupante es que, a pesar de conocerse la amenaza, nadie hasta ahora se ha planteado solución alguna… y peor aún, que tampoco se prevé que nadie tome cartas en el asunto a corto o medio plazo. Y para el largo plazo, suponiendo que alguien se tomara en serio este silencioso ultimátum, la cosa pinta irremediable." Stephen Emmott (catedrático y científico- Reino Unido)


Hace 10 años, el profesor Stephen Emmott formó un equipo interdisciplinar de científicos de todo el mundo con la misión de predecir el futuro de la vida en la Tierra y estudiar qué retos tendría que afrontar la humanidad en las próximas décadas para sobrevivir. Sus investigaciones se basaban en las proyecciones demográficas que apuntan a que en 2050 la población mundial alcanzará los 8500-9000 millones de personas y a finales del siglo XXI nuestro planeta tendrá aproximadamente diez mil millones de habitantes humanos (otros científicos estiman que pueden llegar hasta 28.000 millones), una pesadilla para un mundo con recursos limitados.

Los hechos son simples: la población mundial crece y lo seguirá haciendo a pesar de que en algunos países del mundo desarrollado como España el crecimiento demográfico sea ligeramente negativo. Sin embargo, en otras zonas como África, India, China y sudeste asiático se producirá un boom demográfico a medida que en las próximas décadas centenares de millones de personas se incorporen desde las clases bajas a las clases medias (como se prevé ocurra y de hecho ya está sucediendo). 

Los recursos naturales y la capacidad que la Naturaleza tiene para regenerarlos año tras año, estación tras estación, tienen un límite y las consecuencias de explotarlos desmedidamente están cambiando de forma irreversible las condiciones de vida de nuestro planeta. Así, tras arduas investigaciones, el catedrático inglés escribió un documentado y demoledor ensayo que anticipaba el futuro de nuestro planeta a medio y largo plazo y alertaba sobre los peligros de la superpoblación y el desigual reparto de los recursos. Basado en este ensayo, publicado en más de veinte países, nació el documental 'Diez mil millones' (dirigido por Peter Webber en 2015) en el que se ofrece la charla en la que el propio Emmott expuso sus tesis y conclusiones en el Royal Court Theatre de Londres. 

El equipo de Webber estudió la situación actual y las proyecciones futuras -hasta el fin del siglo XXI- en temas capitales del estado del planeta como el clima global, la comida, el agua y la energía que van a demandar las civilizaciones humanas, la decreciente biodiversidad natural que vamos a seguir depredando y sobre ellos, el inquietante crecimiento de la demografía humana.



La mayoría de los recursos energéticos, alimenticios, tecnólogicos etc que hacen posible el mantenimiento y crecimiento de las sociedades humanas son finitos y sin embargo hacemos uso y abuso de ellos sin pensar en que su utilización repercute de forma decisiva en el clima, en la cantidad de terreno cultivable o dedicado a la ganadería que robamos cada año a los ecosistemas naturales lo que, en definitiva, afectará cada vez más el marcapasos del planeta, que a este ritmo será incapaz de mantener los ciclos originales que posibilitaron el boom consumista. A este hecho, ya preocupante de por sí, hay que añadirle que además consumimos de forma diferente, a más y peor. A medida que las distintas sociedades pretenden -de forma legítima- un mayor bienestar exigen un mayor consumo de recursos alimenticios, principalmente proteína animal (carne, pescado y derivados), así como ingentes cantidades de agua y energía para su producción.


Para entender el problema deberíamos remontarnos a las revoluciones agrícola, ganadera e industrial que permitieron abaratar la comida a precios insospechados frente a otras etapas del desarrollo humano. Esto ha determinado que las personas inviertan su dinero en otros bienes (moda, tecnología, transportes, artículos de lujo…) que al mismo tiempo requieren de la explotación de mayores recursos naturales difícilmente retornables. Cuestión que amplía la necesidad de un mejor y mayor estado de bienestar (o más bien comodidad) que a medida que se consigue favorece el crecimiento poblacional, un bucle perverso que se retroalimenta y, mucho nos tememos, seguirá creciendo hasta el colapso final. Parece que el desarrollo y crecimiento humano, según el modelo capitalista-consumista en el que estamos, sólo puede hacerse a costa de unos ecosistemas que están llegando a su límite.

Si nos detenemos a analizar la situación, una de las cosas que más debería de alarmarnos es la falta de soluciones en el horizonte. Tengamos en cuenta que estas propuestas han de partir de la clase política, pero como bien apunta Emmott, todas las posibles soluciones pasarían por adoptar impopulares medidas de restricciones al consumo, por lo que resulta bastante evidente que los políticos no querrán abordar este problema a conciencia ni hablarán de las medidas que son necesarias. Parece que mientras la situación no se haga insostenible ante nuestros propios ojos, cuando se vean comprometidos los recursos que afectan nuestro nivel de vida etc, seguirá siendo buena la táctica del avestruz, si no se ve el problema parece que no existe. 

Sin ir más lejos, la falta de compromiso se puede ver en el fracaso de iniciativas globales con resultados reales y diferenciales en la aplicación de los acuerdos en la lucha contra el cambio climático, la desertificación, la pérdida de biodiversidad, etc, preocupaciones que siendo evidentes para una buena parte de la población y la comunidad científica, no están siendo contrarrestadas debidamente. ¿Qué podemos esperar de un asunto, el de la sobrepoblación, que ni siquiera es considerado dentro de los problemas que pueden afectar a nuestro planeta?

Este documental nos ofrece una cruda mirada al futuro próximo al que se encamina nuestra existencia en el planeta. Aún con algunos puntos discutibles o ampliables, es uno de los mejores y más completos que se han hecho sobre uno de los dilemas más urgentes e importantes que la humanidad ha afrontado en toda su historia. Estamos en rumbo de colapso, o como dice el propio Stephen Emmott al final de su clase magistral: Estamos jodidos. Duro, pero alguien tenía que decirlo. Un documental imprescindible para entender que el problema somos nosotros.

30 de octubre de 2016

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (22) 'Human', el planeta humano según Yann Arthus-Bertrand


"Solo soy uno de los siete mil millones de hombres que viven en la Tierra. Vengo fotografiando el planeta y la diversidad humana desde hace 40 años, y me da la impresión de que la humanidad no avanza. Nunca hemos logrado vivir juntos en armonía. ¿Por qué? He buscado la respuesta en el hombre, no en estadísticas o estudios." Yann Arthus-Bertrand

Otra vez Yann Arthus-Bertrand vuelve a hacer gala de su espíritu canónico y enciclopédico y nos regala otra de sus obras definitivas sobre las civilizaciones humanas y su relación con la Naturaleza, parte todos de la biosfera del único planeta que nos cobija y nos seguirá cobijando, para bien o para mal, en el futuro. Esta vez es una mirada antropológica directa y fascinada al fondo del ser humano. Una obra magna emocionante y voluminosa, un brutal ejercicio de empatía que conviene degustar en varios días y del que seguro se sale mejor persona. Una obra magna que no podía dejar de estar en nuestro blog, para deleite de quien quiera.



¿Qué es lo que nos hace humanos? ¿Que amamos, que luchamos, que reímos, que lloramos? ¿Es nuestra curiosidad? ¿La búsqueda de descubrimientos? Dirigido por estas preguntas, el cineasta y artista Yann Arthus-Bertrand pasó tres años recogiendo historias de la vida real de 2000 hombres y mujeres de 60 países. Trabajando con un equipo dedicado de traductores, periodistas y cámaras, Yann captura temas muy personales y profundos que nos unen a todos: la lucha contra la pobreza, la guerra y la homofobia y el futuro de nuestro planeta, todo ello mezclado con momentos de amor y felicidad.


HUMAN es un díptico de relatos e imágenes de nuestro mundo que nos permite llegar a lo más profundo del ser humano. Mediante testimonios repletos de amor, felicidad, odio y violencia, HUMAN nos confronta al otro y nos remite a nuestra propia vida. Ya sean minúsculas historias cotidianas o relatos de vida increíbles, estos encuentros conmueven por su sinceridad extrema, destacan lo que somos, resaltando lo mejor y lo peor del ser humano. La Tierra, nuestra Tierra, se ve realzada con insólitas imágenes aéreas, acompañadas de una música con aires de ópera. Las imágenes transmiten la belleza de nuestro planeta y propician una ráfaga de oxígeno, un momento de introspección. HUMAN es una obra comprometida que nos permite captar la condición humana y reflexionar sobre el sentido mismo de nuestra existencia.


El autor

Yann Arthus-Bertrand nace en 1946. Siempre ha sido un apasionado del mundo animal y de los espacios naturales. Rápidamente empieza a utilizar la fotografía para ilustrar sus observaciones como complemento de la escritura. En 1992, durante la primera conferencia de Río, Yann pone en marcha un gran proyecto fotográfico sobre el estado del mundo y sus habitantes: La Tierra Vista Desde el Cielo. Este libro será un éxito internacional: más de 3 millones de ejemplares vendidos. Su exposición fotográfica al aire libre, presentada en unos cien países, fue vista por aproximadamente 20 millones de personas.

Fiel a su compromiso con la causa ambientalista, Yann crea la Fundación GoodPlanet. Desde 2005, dicha organización -reconocida de utilidad pública- viene fomentando la educación medioambiental y la lucha contra el cambio climático. Este mismo compromiso le permitirá distinguirse como “Embajador de buena voluntad” del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente en 2009, año en el que también realizará su primer largometraje: HOME, una película sobre el estado de nuestro planeta que fue vista por casi 600 millones de espectadores.

Compuesta de imágenes y de testimonios, la película del fotógrafo y cineasta Yann Arthus-Bertrand retrata la humanidad de hoy en día. Rodada en 60 paises durante más de 2 años, las 2.000 personas entrevistadas entregan testimonios auténticos y profundos, abarcando temas universales como la lucha contra la pobreza, la guerra, la homofobia pero también el amor, la familia y el futuro de nuestro planeta. Una combinación de testimonios y planos aéreos hacen de Human un documental único. Esta experiencia es una introspección sobre el ser humano como individuo y como ser perteneciente a una comunidad. A través de las guerras, las desigualdades y las discriminaciones, Human nos confronta con la realidad y la diversidad de la condición humana. Más allá del lado oscuro, los testimonios muestran también la empatía y la solidaridad de las que somos capaces.

El VOL.1 trata los temas: amor, mujeres, trabajo y pobreza.




El VOL.2 trata los temas: guerra, perdón, homosexualidad, familia y vida después de la muerte.



El VOL.3 trata los temas: felicidad, educación, discapacidad, inmigración, corrupción y significado de la vida.


8 de septiembre de 2016

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (22) 'Terra', de Yann Arthus-Bertrand


'Terra' narra la historia de la vida. Yann Arthus-Bertrand y Michael Pitiot nos revelan la formidable epopeya del vivir. Desde los primeros líquenes hasta los bosques gigantes, empezando por los monos de la jungla y hasta llegar a los grandes animales míticos de la sabana. En apenas 10 000 años, la vida terrestre ha sufrido un profundo cambio a causa del formidable desarrollo de la humanidad. La actual sociedad de los hombres se encuentra cada vez más sola en la Tierra. ¿Qué podemos apreciar aún del mundo viviente que nos rodea? ¿Cómo han evolucionado en él las relaciones? Terra es un viaje dentro de la historia del ser vivo, ahondando en la búsqueda del animal que llevamos dentro. Es, sin duda alguna, el encuentro de la propia humanidad. 

Terra no es un documental animal, ni un film de investigación militante. Terra es un ensayo, en el sentido literario de la palabra, sobre la especie humana y su vínculo con todo lo que cobra vida. Proponiendo reanudarse con el respeto hacia la vida salvaje, TERRA pretende ser una oda a la especie humana, una película humanista y voluntariamente positiva, para mostrar que la humanidad es aún capaz de “recuperar la esencia”.


14 de julio de 2015

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (19) 'Planeta humano', de la BBC


Incorporamos a nuestro proyecto una serie antropológica excepcional, 'Planeta Humano' (Human Planet, 2011) otra de las canónicas series documentales que hemos de agradecer a la BBC, paradigma de cómo una televisión pública con recursos e ideológicamente independiente puede convertirse en un vector público de educación tan didáctico como entretenido. Dividida en ocho capítulos, cada entrega hace un retrato de cómo el ser humano se ha relacionado un hábitat natural particular, de los océanos a los desiertos pasando por las urbes, las selvas o los ríos. Y nos muestra a sus habitantes que, desde tiempos remotos, han tenido que buscar soluciones creativas para sobrevivir; en lucha con el medio natural o en simbiosis con él. Así que nada, a disfrutarla. 

Siguiendo los pasos de los grandes documentales de historia natural, 'Planeta Humano' es una celebración épica e íntima sobre la desafiante relación entre los seres humanos y la naturaleza. Somos los últimos animales, la especie más exitosa. Los únicos capaces de adaptarse a todas las condiciones ambientales: desde el gélido Ártico, hasta las húmedas selvas, de la isla más pequeña y remota a los desiertos más áridos, hemos encontrado la manera de sobrevivir en todas las situaciones. Ocho impactantes episodios. Ocho sorprendentes historias que nunca antes habían sido rodadas. Ocho entornos únicos para la supervivencia: océanos, desiertos, árticos, selvas, montañas, praderas, ríos y nuestro hábitat natural, las ciudades. 

1. Océanos (Oceans - Into the blue)



2. Desiertos (Deserts - Life in the furnace)




3. El ártico (Arctic - Life in the deep freeze)




4. Junglas (Jungles - People of the trees)





5. Montañas (Mountains - Life in thin air)




6. Praderas (Grasslands - Roots of power)





7. Ríos (Rivers - Friend and Foe)




8. Ciudades (Cities - Surviving urban jungle)



28 de mayo de 2015

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (19) 'La sal de la Tierra', el mundo según Sebastião Salgado

En este emocionante documental del año 2014 el director alemán Wim Wenders nos muestra la vida y obra artística del gran fotógrafo brasileño Sebastião Salgado, contando para ello con la inestimable complicidad del propio hijo del artista, que codirige el proyecto. 

Las impactantes fotografías recogidas en los distintos viajes de Salgado a escenarios estremecedores como las minas de oro de garimpeiros en Brasil, los conflictos étnicos y genocidas en el Africa central o las hambrunas en el Sahel componen un mosaico humano a la vez fascinante y espantoso, fiel reflejo de la crueldad y la miseria moral a la que puede llegar nuestra especie, pero también hablan de su inmenso amor y compasión por los seres humanos que ha retratado durante su trayectoria profesional y vital. Sus fotografías son una reflexión sobre las desigualdades y los interrogantes que plantea este conspicuo retratista de la realidad de nuestro tiempo. 
 
Pero la convivencia con tanto horror no sale gratis, y el propio Sebastião llegó a un estado de malestar - "se me enferma el alma", dice- que no podía seguir con esa labor
y dió un giro a su carrera para dedicarse a retratar los paisajes naturales, los escasos territorios vírgenes que aún quedan, descubriendo la fauna y la flora silvestres en el marco de un proyecto fotográfico gigantesco, tributo a la belleza del planeta. Esa búsqueda epifánica de comunión con la Naturaleza le lleva a reforestar una amplia zona de los bosques que había conocido en su niñez y que habían sido degradados por la codicia humana. 


Este film imprescindible es pues una mirada al hombre detrás de las icónicas fotografías, una cautivadora conversación en imágenes que componen un apasionante doble retrato, el antropológico y el desesperanzado, sobre el impacto de la raza humana sobre sí misma y su entorno, pero también es el legado de un gran artista gráfico y un humanista impenitente (a pesar de todo) sobre la descomunal belleza de nuestro planeta Tierra y los maravillosos seres que lo habitan.


3 de diciembre de 2014

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (17) ¿Cuánta gente cabe en el planeta?




La población humana de nuestro planeta se encuentra en continuo crecimiento. Tal es así que se estima que en las próximas cuatro décadas podríamos superar los nueve mil millones de habitantes. El canal Odisea aborda este interesante -e inquietante- tema de la mano de la BBC y el gran David Attenborough, que introduce este documental ('How many people can live on planet Earth?', 2009) planteando cómo cuando el nació (1923) en el mundo había menos de dos mil millones de personas y ahora somos probablemente ya más de 7000 millones. 

México, Ruanda o China serán algunos de los países que se recorren para analizar el impacto que este factor demográfico puede llegar a tener en los recursos y los ecosistemas del planeta. Gracias al trabajo de ecólogos, demógrafos, ingenieros y especialistas en planificación familiar abordaremos la complejidad de esta problemática pues las necesidades de alimentación, agua, saneamientos, energía, transporte, prendas para vestirse, vivienda y demás recursos que ponen al límite los ecosistemas y la capacidad de regeneración del planeta. Los datos hablan por sí solos, si el ritmo de nacimientos no baja de 400.000 al día, ¿cuántas personas podremos vivir en el planeta sin llevarlo al colapso? ¿Existen medidas para moderar este imparable crecimiento?

18 de octubre de 2014

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (16) Paisajes transformados, planeta manufacturado


Un travelling de más de 7 minutos a lo largo de una interminable cadena de producción china donde trabajan 26000 personas que después formarán en el exterior de la fábrica con disciplina militar, donde su trabajo será juzgado en público. 
 
Así comienza 'Manufactured Landscapes', documental dirigido en 2006 por la canadiense Jennifer Baichwal que sigue al fotógrafo Edward Burtynsky mientras viaja por todo el mundo retratando los cambios en el paisaje natural que se producen como consecuencia del desarrollo industrial humano. 

Éste basa la mayoría de sus tomas en localizaciones en China, el nuevo gigante industrializador que ha ido sustituyendo en estas lides fabriles a los países occidentales. Para poder grabar allí, los productores de “Paisajes transformados” tuvieron cuidado de no criticar explícitamente las desarrollos industriales que retratan, aunque la película habla sobre los problemas que acarrea la industrialización y la globalización y muestra los impactos irreparables que todo ello tiene sobre el mundo natural. 

La contaminante industria del carbón, las masivas factorías de montaje, la construcción (y desmantelamiento, en Bangla-Desh) de enormes buques mercantes, las inmensas heridas en el paisaje de la megaminería y las megapresas hidroeléctricas, las sobrecogedoras escalas y cicatrices del planeta industrializado. VER DOCUMENTAL ONLINE EN VK


11 de junio de 2014

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (15) ''Home', historia de un viaje', de Yann Arthus-Bertrand


Yann Arthus-Bertrand nació en Paris el 13 de Marzo de 1946. Ha sido siempre un apasionado del mundo de los animales y de los espacios naturales. En 1967 se instala en el centro de Francia para dirigir una reserva natural. Con treinta años viaja a Kenia con su esposa Anne. Allí, en la reserva del Masai Mara y durante 3 años, lleva a cabo un estudio sobre el comportamiento de una familia de leones. Para ilustrar sus observaciones escritas, empieza a utilizar una cámara fotográfica. Para ganarse la vida, compagina estas actividades con las de piloto de globo aerostático. En esa época descubre realmente el mundo visto del cielo, la visión global de un territorio y de sus recursos le anima a estudiarlo desde las alturas. Así descubre su vocación: plasmar en imágenes la belleza de la Tierra para hacer comprender la importancia de su preservación.

Este es Yann Arthus-Bertrand, un tipo talentoso y afortunado por haber podido dedicar su vida a viajar por todo el mundo retratando desde el aire la inmensa belleza de nuestro planeta, lo que le ha permitido tomar conciencia de los grandes problemas que lo afectan, como son la pérdida de la biodiversidad, la globalización de la agricultura, el aumento de la población y la pobreza y los terribles efectos del cambio climático antropogénico. Bueno, todos son problemas creados por el ser humano, aunque a ellos hemos contribuido unos más que otros. 

'Home, historia de un viaje', es una secuela de 'Home' (película del año 2009 que ya publicamos en este blog hace tiempo) en la que el fotógrafo y documentalista francés volvió a los países que había visitado durante los 30 años como fotógrafo y mostraba su enamorada y dolida mirada a nuestro planeta y apelaba al cambio individual para salvarlo. 'Home, historia de un viaje' tiene su origen en el visionado de las 500 horas de pruebas de cámara de Home y en sus dos capítulos nos va trasladando por decenas de lugares por todo el mundo, desde la ciudad fantasma de Pripiat, cerca de Chernóbil, hasta las ruinas de Petra o los menguantes manglares del sudeste asiático, pasando por los barcos encallados en el desaparecido Mar de Aral, los campos de tulipanes de Holanda o los inmensos glaciares antárticos para conectar realidades planetarias, planteando algunas de las grandes paradojas sobre cómo el impacto del hipertrofiado desarrollo humano está forzando los límites de regeneración del planeta, de cómo el cambio climático y la degradación de los ecosistemas está destruyendo su biodiversidad a un ritmo estremecedor. 

En fin, dos documentales imprescindibles para conocer mejor el presente y el futuro de nuestro mundo que fueron programados la semana pasada por La2 (aunque, como siempre, doblados) y que ahora publicamos en nuestro blog.

Tulipanes Holanda1ª Parte: Deforestación y cambio climático

En Kenia se observa cómo el deterioro del territorio obliga a muchas especies a vivir en reservas. En Tanzania muestra cómo las nieves del Kilimanjaro desaparecen a consecuencia del cambio climático. Algunas de las imágenes más impresionantes llegan de Islandia, tierra de volcanes y magma congelado; así como de la Antártida. El fotógrafo sobrevuela la Gran Muralla China, Corea del Sur y la zona desmilitarizada que la separa de Corea del Norte. Otras paradas dejan asombrosas imágenes de la deforestación en Indonesia, Tailandia y sus amenazados manglares o la riqueza de la biodiversidad en Costa Rica. Estados Unidos y las imágenes de sus grandes reservas naturales. Burkina Faso, Kazajstan, con sus barcos encallados en el Mar de Aral por la reducción de sus aguas; Argentina, Brasil, Rusia, el Círculo Polar Ártico, Canadá, Groenlandia, Nigeria o Mali, se ven en esta primera parte del documental.




PARISEpisodio 2: París-Dakar

La segunda parte del documental arranca en París que se redescubre desde el globo. El viaje sigue por Swazilandia, al sur de África, uno de los países con menos esperanza de vida. Sudáfrica, con grandes desigualdades y bañado por las corrientes de tres océanos. También el contraste entre la frondosidad de un Santo Domingo bien conservado y los desolados parajes de Haití. Madagascar muestra su pobreza y la espectacularidad del parque natural de Tsingy. Chad, Mauritania y Senegal le conducen hacia el estrecho de Gibraltar, que suscita al fotógrafo una reflexión sobre la tragedia de los inmigrantes que tratan de cruzarlo. En España se ve la posibilidad de aprovechar la energía del sol con paneles solares. Grecia, Holanda, Francia, Ucrania (con la ciudad fantasma del Chernóbil al norte del país), Australia, Nueva Zelanda, Dubai, Arabia Saudí, Israel, Jordania y Gabón se ven también a vista de pájaro, en un recorrido que acaba en una playa de Dakar. Capturar la belleza de la naturaleza es uno de los fines del fotógrafo, un medio para conmover y denunciar los estragos que causa la mano del hombre en la Tierra.