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31 de octubre de 2022

Creación audiovisual en corto (48) Vocabulario Fundamental. Animales (62) Luchando por los animales 8 'Super Cow', de Dustin Brown

It’s really a great honor to have my music used in this beautiful, poignant, heartbreaking animation created by Dustin Brown for @Last Chance for Animals. Working for animal rights is my life’s work, and I’m always happy to contribute in any way that I can (Moby)

Creado por Dustin Brown para la organización animalista Last Chance For Animals y con el tema 'Why does my heart feel so bad?' del siempre comprometido Moby como banda sonora, publicamos el conmovedor corto de animación 'Super Cow', una mirada emocionada a la siempre oculta muerte de los seres vivos sintientes conocidos comúnmente como 'ganado'.

Cada ser, cada vida, importa y millones de ellas son inmoladas cada día en aras de nuestro desmedido consumo por la proteína animal, que además es una de las causas principales de la deforestación, el consumo de agua y la emisión de gases de efecto invernadero. 

Desde este blog queremos trasladar a nuestros seguidores, no muchos pero sí selectos, el consejo de intentar virar a una alimentación vegana o vegetariana como mejor forma, no sólo de protegerlos a ellos sino también nuestro planeta.
 

11 de octubre de 2022

Vocabulario Fundamental. Animales (61) 'Gunda', vida de un animal



Un film visionario de Viktor Kossakovsky que ganó el Premio a Mejor Película en DocsBarcelona en 2020. Gunda es la protagonista de este tríptico documental en blanco y negro. Cuida de sus hijos, los acompaña en sus descubrimientos y luego se toma un pequeño respiro para recargar energías. Se acerca curiosa a la cámara. ¿Sabe cuál será su destino? ¿Qué es lo que estará pensando? ¿Qué pensará de nosotros? Gunda es uno de los varios cientos de millones de cerdos que habitan en el planeta, junto con mil millones de reses (representadas en este documental a través de dos vacas), y más de veinte mil millones de pollos. Estén jugando en el barro, sacudiéndose las moscas o buscando gusanos, todos ellos son héroes. Y en esta obra, el ensayista Víctor Kossakovsky se muestra inflexible: después de verla, consumir carne simplemente no es posible. Filmaffinity

"Un vívido retrato de la vida de Gunda y sus cochinillos que nos devuelve a la pureza del cine de los orígenes. Una experiencia sensorial sin filtros que nos traslada a una granja para seguir las vidas de los animales que la habitan. El cineasta Victor Kossakovsky nos invita a bajar el ritmo y a sumergirnos en un entorno idílico, en un potente blanco y negro, sin diálogos ni interferencias. Desde una nueva perspectiva, nos hace meditar sobre la misteriosa conciencia animal, hecho que como sociedad hemos decidido ignorar para evitarnos dilemas difíciles de digerir.”- (Docsbarcelona.com/es/peliculas/gunda)

Premios: 2020: Premios del Cine Europeo: Nominado a Mejor documental 2020: Satellite Awards: Nominado a Mejor documental

Elsa Fernández-Santos: Diario El País
Luis Martínez: Diario El Mundo
Nando Salvá: Diario El Periódico
 
Han dicho de ella los directores Paul Thomas Anderson: "Es puro cine. [...] todo a lo que deberíamos aspirar los cineastas y los espectadores". Alfonso Cuarón: "Nos invita a vivir, mediante un retrato de sublime intimidad, el misterio y el poder de la existencia". Pawel Pawlikowski: "Una película donde la vida y el arte se unen de la forma más extraordinaria".


‘Gunda’, el amor de una cerda

Producido por Joaquin Phoenix, dirigido por Viktor Kossakovsky y coescrito y montado por Ainara Vera, este documental se sumerge en la naturaleza para defender los derechos de los animales


Producido por el actor Joaquin Phoenix, dirigido por el ruso Viktor Kossakovsky y coescrito y montado por la navarra Ainara Vera, Gunda es un documental mudo y en blanco y negro sobre los primeros meses de vida de una cerda y sus lechones. La película, que también se detiene en las horas de unas gallinas y de unas vacas, arranca con el parto de la cerda protagonista. Un plano fijo y frontal donde vemos a Gunda, nombre de la marrana, respirar con fuerza mientras unos minúsculos cerditos trepan como pueden por su enorme cuerpo. Lo que sigue carece de narración, de voz en off o de un orden que no sea el de la propia naturaleza. Con la cámara pegada al suelo, paciente y sigilosa, el espectador observa muy de cerca el comportamiento de Gunda con sus pequeños y el de los recién nacidos con su madre.


Por supuesto que Gunda es una película animalista, pero la estrategia de Kossakovsky no se encamina a hacer visibles ni subrayar los horrores a los que se somete a los animales de consumo masivo en las granjas. Al menos de entrada, no hay intención de aleccionar al espectador sobre la crueldad del hombre contra los animales, aunque el puñetazo final de la película no deje dudas al respecto y la única representación humana sea una demoledora abstracción. Lo que el cineasta propone es un acto de observación atenta que en sus increíbles detalles permita una comprensión profunda sobre un mundo animal que no nos debería resultar tan ajeno. Conocer la sabiduría animal, el amor de la madre y su manera de educar a su patulea es una puerta de entrada a una serie de preguntas sobre el maltrato a otras especies que incumbe a todos, veganos o no.


La heroica vida del ganado

El nuevo documental del ruso Viktor Kossakovski es una película única

'Gunda' se acerca a sus personajes -una cerda llamada Gunda y sus crías, una bandada de pollos, varias vacas- sin echar mano de narraciones o bustos parlantes, situándose a la altura de su punto de vista y no del nuestro y dejando que los detalles de su existencia hablen por sí solos; y en el proceso, mientras nos recuerda que esos animales de granja tienen vidas y personalidades propias, resulta increíblemente conmovedora.


La película, es cierto, no ignora el papel que el ser humano desempeña en el destino de Gunda y compañía y por eso, aunque no polemiza ni da lecciones, tal vez atraiga a algunos de sus espectadores hacia el veganismo. Pero lo que propone no es solo una llamada de atención, es mucho más: una poética reivindicación de todas las formas de vida, y una reconsideración de nuestra actitud frente al mundo natural. 'Gunda' nos despierta la empatía hacia sus protagonistas no porque demuestre que son como nosotros, sino por su sensibilidad a la hora de dejar claro que nosotros somos como ellos.

25 de septiembre de 2022

Vocabulario Fundamental. Animales (61) De los más de setenta millones de animales muertos en los incendios


Hace unos días recordé una imagen, una fotografía de hace ya casi cinco años, concretamente del 17 de octubre de 2017 tomada en la aldea gallega de Chandebrito, situada en el municipio de Nigrán, provincia de Pontevedra. Se podía ver a una perrita en una calle del poblado que llevaba en su boca lo que, a primera vista, podía parecer un pedazo de madera calcinado. Pero, si se observaba más de cerca, podían apreciarse cabeza, boca, orejas y las patas delanteras. Era un cachorro de perro completamente quemado, probablemente uno de su propia camada. Esta imagen que vi entonces se me había quedado en alguna parte de mi mente, tatuada al mismo fuego que había abrasado a ese pequeño y desdichado ser. 

En este blog ya analizamos en profundidad el, creo, peor incendio forestal de la historia de nuestro país, la catástrofe que destruyó casi la mitad de la zamorana Sierra de la Culebra debido a la negligencia criminal del gobierno del PP de Castilla y León. 
Pero hoy, que acabó el verano y con él la infernal estación que ha calcinado ¡¡más de 293.000 hectáreas!! en nuestro país, más que en los últimos cuatro años juntos. queremos acompañar la imagen de aquella devastada, traumatizada perrita, con un vídeo que vi en el Telediario de RTVE sobre algo que la gran mayoría de medios ignora cuando ofrece noticias sobre alguno de los terribles incendios que suceden en nuestro país, la cuantificación de los animales víctimas del fuego, para que al menos en sus tristes muertes puedan ser tenidos en cuenta por aquellos a quienes sí nos importan.

En el vídeo se utiliza el programa de cálculo que elaboró WWF para los incendios de Australia de hace dos años y que sólo tenía en cuenta mamíferos, reptiles, y algunas especies de reptiles y anfibios de hace dos años que daba una cantidad de 256 animales muertos por hectárea. Si se aplicara a los incendios de nuestro país (aunque evidentemente España no es Australia y las especies afectadas no son las mismas) saldría una cantidad que superaría los ¡¡73 millones de vidas perdidas!! 
sin tener en cuenta los animales domésticos ni los vilmente considerados ganado. 

Decenas de millones de preciosas vidas perdidas, una brutal tragedia que abruma al Juez Roy Bean, que no puede dejar de pedir perdón a la Madre Naturaleza por todos los ecosistemas perdidos, vaciados de vidas, por el inmenso, incalculable daño que nuestra especie causa a sus hijos todos los años, todos los días, siempre.

Los incendios arrasan con la vida animal de los bosques 

RTVE 28/08/2022 

Para hacer una estimación de la vida animal que ha perecido en los incendios hemos utilizado un estudio que hizo la Universidad de Sídney con WWF sobre los incendios de hace dos años en Australia. Un cálculo que tuvo en cuenta solo a mamíferos, reptiles, aves y ranas por hectárea calcinada. Aplicando ese cálculo al incendio de Losacio, el mayor de este año en España, habría 256 animales muertos y afectados por hectárea, lo que equivale a más de nueve millones en las 36.000 hectáreas quemadas.

14 de febrero de 2022

Vocabulario Fundamental. Animales (60) Luchando por los animales 7 Los primates de Lwiro: el amor sana todas las heridas



“La riqueza del Congo es precisamente lo que le lleva al desastre: allí donde encuentran minerales llegan los conflictos y la inseguridad para sus habitantes” (...) “Yo vine al Congo para trabajar con una de las víctimas menos visibles de este paisaje de violencia: los animales” Itsaso Vélez del Burgo

República Democrática del Congo. Uno de los países más conflictivos y violentos del mundo, con décadas de guerra entre las tropas del gobierno y decenas de milicias rebeldes, que han sostenido y sostienen su actividad armada asesinando y robando a las personas y expoliando los recursos naturales del país, sobre todo en la región de Kivu, en el este. La "maldición de los recursos" 'at its worst'. 

Pero ellos no son el único peligro que acecha a la Naturaleza congoleña, pues hay que sumar la plaga de la deforestación (la legal y la ilegal), las muy contaminantes minerías de diamantes, oro y coltán y el furtivismo galopante 
llevado a cabo tanto por milicianos como por los pobladores humanos de la zona sobre las más representativas especies de la fauna que aún allí habita. 

Estos desdichados animales son capturados o asesinados, bien para ser devorados como 'bush-meat' (en un país donde ocho de cada 10 ciudadanos viven con menos de 1,25 dólares diarios..), como ingredientes de estúpidas medicinas tradicionales o esclavizados como en el infame tráfico de animales, sobre todo de las crías, para zoológicos y colecciones privadas de humanos de alma podrida. Recordemos que este tráfico con la vida es equiparable por volumen de negocio al tráfico de drogas y armas. En fin, un panorama desolador.

Sin embargo, en pleno corazón geográfico del conflicto congoleño, en la provincia de Kivu Sur y a cuatro kilómetros del Parque Nacional Kahuzi-Biega (uno de los últimos reductos para especies como el gorila oriental de llanura, y ahora también ocupado por refugiados de guerra), se encuentra, como un faro en la oscuridad, el Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro (Lwiro Primate Rehabilitation Centre). 

Allí, un grupo de personas de corazón descomunal, tan anónimas como imprescindibles, tan talentosas como valientes, entre las que se encuentran dos españolas, Itsaso Vélez del Burgo y Lorena Aguirre (directora de la ONG Coopera en RDC, quien lleva 14 años en el país e inició este proyecto), que dirigen el centro para intentan recuperar a 94 chimpancés incautados por las autoridades congoleñas, además de 104 primates de otras especies. 

Pero Itsaso y Lorena no están solas, trabajan codo a codo en su impagable esfuerzo con 46 empleados congoleños (rangers, veterinarios y cuidadores) entre quienes se halla Mama Zawadi, que es la protagonista de este magnífico corto documental dirigido por Pablo de la Chica y que hoy les ofrecemos (que también puede verse en RTVE) y que además acaba de ganar el Goya 2022 en su categoría. 

Mama, que como se muestra en el film ha vivido una existencia tan trágica como la de los animales a los que cuida, encuentra en el Centro y junto a ellos el único lugar en el mundo donde el amor incondicional puede curar las heridas de la violencia sufrida y salvar a humanos y simios de su terrible pasado. Esta gente es el Bien Absoluto, si pueden ayudarles en su labor el Juez Roy Bean les estará muy agradecido.

 

RTVE Play estrena 'Mama', el corto más conmovedor que opta a los Goya 2022

La historia de una víctima de violencia sexual que se convierte en "madre" de bebés chimpancés
Ganador del premio RTVE al Mejor Corto Iberoamericano en el Festival de Cine de Almería
Mama (2020) está nominado a Mejor Cortometraje Documental en los premios Goya 2022


En el corazón de la vibrante selva del Congo, entre la fauna salvaje, la guerrilla y las minas de diamantes, se encuentra una de las últimas trincheras seguras para los primates en extinción. Un pequeño territorio protegido del Parque Nacional Kahuzi-Biega cuyos habitantes, Mama Zawadi y sus chimpancés, parecen llevar una vida que transcurre ajena a la realidad que acecha fuera: cazadores furtivos, tala de árboles y uno de los contextos más violentos y peligrosos del mundo.

Mama Zawadi y sus bebés chimpancé en Lwiro

Pablo de la Chica, el director de Mama (2020), el corto documental que aspira al Goya 2022, era consciente de que tenía casi todo en contra cuando decidió adentrarse en la profundidad de aquellas tierras, en las que, además, acababa de estallar un nuevo brote de Ébola. Pero hay historias que necesitan ser contadas, como la de Mama Zawadi di Balanza, una mujer que reconvirtió las heridas de su pasado en un amor sanador por aquella especie en extinción.

El cuerpo de las mujeres, un campo de batalla

Víctima de tres agresiones sexuales, la primera cuando tan solo era niña, Zawadi es una de miles de mujeres que cada año sufren violaciones en la República Democrática del Congo. De la Chica conoció su historia a través de Lorena Aguirre e Itsaso Vélez, las dos mujeres al frente del Centro de Rehabilitación de Primates de Lwiro (CRPL).

“Al llegar a Lwiro, Mama Zawadi nos estaba esperando para abrir su corazón y narrarnos su historia de lucha y resiliencia, en uno de los lugares más oscuros del mundo”, explica el director del corto. “Allí, entre tanta oscuridad y maldad humana, encontré en Mama Zawadi y sus bebés chimpancés una historia de lucha por buscar su lugar en el mundo, una historia real de luz y amor y, sobre todo, una historia que el mundo debe conocer”.



El amor como terapia

Al igual que muchos de los chimpancés que llegaban al santuario, hace cuatro años, Mama Zawadi llegó para superar su dolor y reconvertir sus experiencias traumáticas en superación. La conexión entre Zawadi y aquellos bebés de primate fue muy profunda. “No hay mejor terapia que el amor”, dice la psicóloga Aguirre en el documental. Mama es una conmovedora historia que viaja de la oscuridad a la luz, para revelar con delicadeza el poder curativo del amor entre los seres humanos y los animales con los que compartimos el 98,8 % de nuestro ADN.

La Republica Democrática del Congo, en la que De la Chica estuvo rodando Mamá durante 24 días, es el país más importante para frenar la extinción del chimpancé, pero el grave conflicto que vive el país desde hace décadas, junto al tráfico ilegal y la perdida de áreas verdes, hace casi imposible su conservación. La segunda guerra de RDC acabó en 2003, pero las heridas del conflicto siguen abiertas. A día de hoy, las organizaciones internacionales estiman que hay decenas de grupos rebeldes que luchan por el control, el uso y el acceso a los recursos naturales del país.
Cinco Continentes - Las secuelas de las violencias sexuales en RDC - Escuchar ahora (11min.)

“El santuario de Lwiro se sitúa en uno de los lugares más peligrosos del mundo, hay más de 100 grupos rebeldes activos, eso significa que cada noche hacen incursiones en poblaciones civiles, violan, roban, matan..”, cuenta en el corto Lorena que junto a sus compañeras está acostumbrada a lidiar con el ruido de tiroteos por la noche, procedentes de los enfrentamientos entre los grupos rebeldes y el ejército.

Frente a las cazas furtivas, la salvaje destrucción de las áreas verdes y el conflicto armado, el santuario se erige como un oasis que transita la vida con otro pulso. Los pocos ejemplares que son rescatados son entregados al centro de Lwiro. Allí llegaron hace algunos años chimpancés como Kalima, Busakara, Musa, Nishuli… decenas de bebés a los que Mama Zawadi da nombre y acoge como a sus hijos. Los acuna en su pecho, les prepara el biberón y les colma de amor. Un cariño que viaja en las dos direcciones y que consigue que, aunque permanezcan imborrables, las heridas puedan sanar. Kalima fue la primera chimpancé que cuidó Mama Zawadi


Mama (2020), disponible en RTVE Play, podría lograr el Goya al Mejor Corto Documental en los próximos premios Goya 2022, que se celebrará el 12 de febrero en Valencia. Se trata de la primera producción española que se incluye en la serie de documentales de The New Yorker y que ha ganado ya varios galardones.

Entre ellos, el de Mejor Cortometraje Documental del Festival de Cine Madrid Integra 7arte; el Premio RTVE al Mejor Cortometraje Iberoamericano en el Festival Internacional de Cine de Almería; la Mención de Honor en Bannabáfest; el Best International Documentary Short en el Galway Film Fleadh - Shorts; y el Premio del Jurado y del Público en el certamen de Cortos contra la Violencia de Género de Montaverner.

3 de junio de 2021

Vidas Conspicuas (21) David Attenborough, una vida extraordinaria en nuestro planeta




“It seems to me that the natural world is the greatest source of excitement; the greatest source of visual beauty, the greatest source of intellectual interest. It is the greatest source of so much in life that makes life worth living.” ("El mundo natural me parece la mayor fuente de emoción, la mayor fuente de belleza visual y la mayor fuente de interés intelectual. Es la mayor fuente de tanto en la vida que hace que valga la pena vivirla.") 

"See the world. Then make it better." Sir David Attenborough


Amo con todo mi corazón a David Attenborough, sólo verle o escuchar su voz me conmueve por dentro. Él sustituyó la trágica pérdida de Félix Rodríguez de la Fuente en mi formación ecologista y animalista y ha sido a través de su presencia bonhómica, sus sempiternas camisas azules y su emocionada mirada al mundo natural que he ido construyendo mi propia educación sentimental profundamente conectada con la maravillosa y muy amenazada biodiversidad de nuestro planeta.

Sólo tuve una vez el placer de verle en persona y fue a finales de los noventa en una preciosa librería de Oxford. Él estaba rodeado por un grupo de personas con las que departía y circundado por la luz de una vidriera que le sumergía en una especie de aura de santidad. Yo, sobrecogido, no me atreví a acercarme a balbucearle mi admiración pero guardo ese momento (al menos así es como lo recuerdo) como uno de los highlights de mi vida. 

El pasado 8 de mayo, Sir David cumplió 95 magníficos años y a pesar de ello sigue activo, pletórico de vida y alma, sigue colaborando en documentales, en conferencias, en entrevistas, sigue aprendiendo y divulgando su inacabable sabiduría para seguir concienciando sobre la precariedad de la situación medioambiental en nuestro planeta. Pero llegará un día en el que se nos vaya y ese día lloraré como un niño y le echaré siempre de menos, pero me aferraré a seguir viéndoley oyéndole en su obra, en sus documentales, sus libros, sus conferencias, en su monumental legado, con su voz y su rostro iluminados por lo que más le emocionaba, el esplendor de la vida salvaje de nuestro mundo.

Pero por ahora sigue con nosotros y para celebrar estos 95 años de pura vida la BBC, la ejemplar cadena pública británica donde ha desarrollado casi toda su actividad profesional, ha publicado este video de 95 segundos, 95 momentazos Attenborough, que tenemos el placer de incluir en esta entrada-homenaje. 




A lo largo de los años David Attenborough ha ido construyendo (mayormente en la BBC pero no solo allí), un corpus de magistrales series documentales que a lo largo de cuatro décadas nos han mostrado las maravillas de la vida salvaje de nuestro planeta, al mismo tiempo que influenciando a sucesivas generaciones de documentalistas a entregarse a la bendita profesión de mostrar a la Humanidad la incomparable belleza de la Naturaleza. El efecto benéfico que su carrera profesional, que su inmenso legado, ha tenido en cómo millones de personas percibimos lo salvaje es incalculable. 

Durante todos estos años he podido ir viendo y coleccionando auténticas  obras maestras del cine documental que fueron escritos/dirigidos/presentados por Attenborough. Desde la seminal 'Life On Earth' (1979) a la que seguirían 'El planeta viviente' ('The Living Planet', 1984) y 'La vida a prueba' ('The trials of life', 1990) plasmada también en un magnífico libro, para componer la trilogía Life. 

A ellos siguieron, entre muchos otros, 'La vida secreta de las plantas' (The secret life of plants, 1994), 'La vida de las aves' (Life of birds, 1998), 'State of the planet' (2000), 'Planeta azul' (The blue planet, 2001), 'Life in the undergrowth' (2005), 'Planeta Tierra' ('Planet Earth', 2006), 'La vida a sangre fría' ('Life in cold blood', 2008), 'Galapagos' (2013), 'Africa' (2013), 'Planeta Tierra 2 ('Planet Earth 2', 2016) y 'Nuestro planeta' ('Our Planet', 2019). 

Mi intención es seguir publicando todas las que pueda en este blog (en la propia etiqueta que Sir David tiene), para ofrecer a todo el que quiera verlo este canon audiovisual fundamental que exhibe, con las más increíbles imágenes, el fascinante mundo natural de nuestro planeta, algo que en sí mismo debería ser patrimonio de la Humanidad.

Pero Attenborough no ha querido sólo mostrar los esplendores naturales de nuestro planeta sino también alertar de las consecuencias del impacto del ser humano sobre los ecosistemas salvajes y así lo ha ido reflejando también en su obra, reservando normalmente una parte final de los documentales para hablar de las amenazas que se cernían sobre ellos. 

Aunque siempre ha intentado dejar un mensaje positivo mostrando las oportunidades para revertir esas amenazas o al menos mitigarlas, la preocupación por la degradación de la Naturaleza se ha ido acentuando en sus trabajos de este siglo y más en la última década, según ese impacto, no sólo por efecto del cambio climático sino también por la depredación de los habitats y el tráfico de especies salvajes, se ha ido mostrando cada vez más dramático. 

Sin embargo, nunca había visto a Sir David tan abatido, tan triste, tan superado por la conciencia de la pérdida como en este extraordinario documental que hoy presentamos en nuestro blog, 'David Attenborough: A life in our planet' -David Attenborough: Una vida en nuestro planeta-, dirigido por Alastair Fothergill, Jonathan Hughes y Keith Scholey en 2020. 

Una vida en nuestro planeta

"El mundo natural se desvanece. Hay pruebas por todas partes. Ha ocurrido durante mi ciclo vital. Lo he visto con mis propios ojos. Este documental es mi testimonio y mi visión sobre el futuro."

Este documental ha sido concebido, efectivamente, como su testamento vital y en él Sir David nos va desgranando algunos de los viajes y expediciones que a lo largo de su carrera profesional de más de 60 años ha realizado por todo el mundo, conociendo algunos de sus más increíbles parajes naturales y los fascinantes seres que los habitaban. Pero también mostrándonos cómo a lo largo de los 93 años (en aquel momento) de su ciclo vital el planeta Tierra ha ido sumando varios miles de millones de habitantes humanos (y miles de eficientes corporaciones empresariales de la depredación natural, añadimos) que han devorado todos los años millones de hectáreas de Naturaleza por todo el mundo a mayor gloria del capitalismo neoliberal. 

Attenborough muestra su amargura al relatar cómo esa sobrepoblación, el desaforado desarrollo económico y la contaminación por plásticos e ingentes cantidades de gases de efecto invernadero han ido creciendo exponencialmente a lo largo del tiempo de su vida, invadiendo los ecosistemas naturales, devorando lo salvaje, diezmando la asombrosa biodiversidad que aún alberga nuestro planeta, esos maravillosos seres y parajes silvestres que él había conocido en su esplendor y que ahora ve amenazados por el colapso y la extinción. Así, nos va dejando algunos mensajes desolados en el que muestra su aflicción por todas las vidas perdidas, por tanta belleza destruida...

Sir David recuerda con gran tristeza hechos cómo cuando volvió algunas décadas después a un arrecife de coral en el Pacífico en el que había realizado su primer buceo, al comienzo de su carrera. Ese lugar que le había maravillado con su exuberante vida marina, con el colorido y las formas de multitud de animales, algunos a los que ni siquiera conocía le recordó, años después, a un cementerio. Los corales se habían blanqueado y habían muerto por el efecto del calentamiento global, los peces y otros seres marinos habían desaparecido por la sobreepesca y la visión de ese hábitat desolado le ofreció a Sir David un terrible ejemplo de lo que estamos haciendo al mundo natural.

Esto debería importarnos por el simple hecho de la incomparable belleza de cada especie, de cada uno de los milagros evolutivos que habita nuestra biosfera y su importancia mayúscula en el mantenimiento del intrincado entramado del equilibrio natural y deberíamos tener la sensibilidad de apreciar esa belleza. Pero si no la tenemos debería importarnos aunque fuera egoístamente porque ese equilibrio sostiene la existencia misma de las civilizaciones humanas y si la Naturaleza colapsa también lo haremos nosotros. 

Las inquietantes ruinas de Prypiat, con la destruida central nuclear de Chernobyl al fondo, sirven a Attenborough para enmarcar la evidencia de algo que sabemos pero que decidimos situar en esa frontera difusa entre obviar o desatender: que el ser humano es capaz de construir paraísos con la fuerza de su intelecto y destruirlos con sus errores. Y que la Naturaleza nos sobrevivirá y prosperará cuando ya no estemos.

A lo largo del documental Attenborough nos abre su corazón: 

"Tengo 94 años. He tenido una vida extraordinaria. Sólo ahora me doy cuenta cómo de extraordinaria. He tenido la suerte de explorar los lugares silvestres de nuestro planeta. He viajado por todo el mundo. He contemplado a los seres vivos de cerca en todas sus variedades y maravillas. La verdad es que no podía imaginarme mi vida de otro modo. Siempre me ha apasionado explorar, correr aventuras, aprender más de la fauna y la flora. Y sigo aprendiendo, tanto como cuando era niño. Cuando era joven sentía que estaba en la Naturaleza experimentando el mundo natural salvaje pero era sólo una ilusión (...) La gran tragedia de nuestro tiempo ha estado ocurriendo a nuestro alrededor, apenas perceptible día a día, la pérdida de nuestras tierras salvajes, de su biodiversidad. Yo he sido testigo de este declive. (...) "La humanidad se encuentra en una encrucijada, el mundo natural está seriamente amenazado y las consecuencias pueden ser apocalípticas", advierte Attenborough que, sin embargo, dedica la última media hora de programa a dar cuenta de las soluciones que ya están aquí para detener la emergencia climática: desde la agricultura urbana a las energías renovables, desde las zonas de exclusión de pesca en los océanos a la drástica reducción del consumo de carne, desde los proyectos de renaturalización hasta el reaprovechamiento total de los recursos.


"El futuro de la vida en la Tierra depende de nuestra capacidad para tomar medidas. Muchas personas están haciendo lo que pueden, pero el verdadero éxito sólo puede venir si hay un cambio en nuestras sociedades, nuestra economía y en nuestra política. He sido afortunado en mi vida por ver algunos de los mayores espectáculos naturales que el mundo ofrece. Sin duda, tenemos la responsabilidad de dejar para las generaciones futuras un planeta que sea saludable, habitable para todas las especies." (...) "Los periódicos sólo hablan del virus, y está bien porque todos queremos saber", se lamenta Attenborough, que prosigue: "El problema es que el cambio climático ha desaparecido de los titulares porque se percibe como un futuro distante. La temperatura de la Tierra ha aumentado un grado desde que yo nací, y puede aumentar entre tres y cuatro grados este siglo si no cambiamos de rumbo. El cambio climático está ya aquí: los jóvenes hacen bien en recordárnoslo". 

Vamos terminando este homenaje y nuestra felicitación
por su 95 cumpleaños (perdona el retraso, David) con otra de sus frases: "'Una vida en nuestro planeta' es mi declaración como testigo y mi visión para el futuro. Es la historia de cómo hemos llegado a hacer esto, nuestro más grande error, y cómo, si actuamos ahora, aún podemos enmendarlo. Tenemos una oportunidad final de crear el perfecto hogar para nosotros mismos restaurando el maravilloso mundo que hemos heredado. Lo único que necesitamos es la voluntad para hacerlo." 

Aunque me temo que él sabe que la creación de ese hogar común para todos (y con ello la salvación de la biodiversidad planetaria y, por ende, la nuestra) es prácticamente imposible por la gran cantidad y enorme poder de los factores en contra, entre ellos unos horizontes temporales de actuación que son sistemáticamente sobrepasados sin cumplir las promesas que albergaban. 

Sin embargo Sir David intenta mantener el optimismo, porque debemos seguir intentándolo, porque existen las alternativas a que el colapso termine sucediendo, o al menos poder mitigar las consecuencias. La lucha por la conservación natural es la mayor y la más perdida de todas las causas perdidas pero precisamente por ello no hay que dejar nunca de luchar por ella, por saber que al menos nosotros hicimos lo que pudimos. 

En fin, 'Una vida en nuestro planeta' es el colofón a la carrera de un hombre que ha dedicado su vida a la difusión de la naturaleza y a su conservación para placer y maravilla de varias generaciones de espectadores, entre ellos este viejo y melancólico juez que intenta imponer la ley a este lado del río Pecos. Esperemos que lo disfruten y que junto a nosotros luchen hasta el final por esta bella causa y por todo lo que representa.
 

25 de mayo de 2021

Vocabulario Fundamental. Animales (59) Los animales y su ausencia 6 Afrontar la pérdida de nuestros animales

El gallo que no cesa - Afrontar la pérdida de nuestros animales

Conversamos con la veterinaria Pilar Muñoz Rascón, impulsora del primer Congreso Virtual sobre Duelo Animal, celebrado el pasado mes de marzo. Reflexionamos sobre el tabú que supone hablar del duelo cuando perdemos a nuestros animales. También destacamos el cariño inigualable que pueden dar a nuestras vidas y las ventajas que nos pueden aportar en el día a día. RTVE - El gallo que no cesa

22 de mayo de 2021

Vocabulario Fundamental. Animales (58) Luchando por los animales 6 Al borde del abismo


El escarabajo verde - Al borde del abismo: Episodio 1

RTVE 30 abr 2021

Al borde del abismo es un evento paneuropeo sobre historia natural. Un programa de una hora, que se emite en dos partes y que quiere celebrar el duro trabajo, dedicación y compromiso de muchos seres humanos para salvar especies amenazadas europeas en tiempos de pandemia.

 

En esta segunda parte veréis como Suiza se esfuerza por oscurecer sus calles para crear pasillos para el vuelo de su colonia de murciélagos. Eslovenia quiere conservar un pequeño pez nativo en peligro por las transformaciones modernas de los ríos y la introducción de especies invasoras. Noruega protege a su escasa población de zorro ártico de la competencia de otro invasor: el zorro rojo. Barcelona ha tenido este verano la primera nidificación de tortuga boba de que se tiene constancia. Los veterinarios y biólogos del Centro para la Recuperación de Animales Marinos (CRAM) se han encargado de datar, medir y ayudar que estas primeras tortugas lleguen al mar sin incidentes. Un fenómeno creciente en todo el mediterráneo español. Y para acabar en Irlanda del Norte se está controlando la población de la voraz ardilla gris americana introducida a principios del siglo XX y ayudando a la autóctona ardilla roja gracias al cuidado de su depredador natural la marta.


11 de diciembre de 2020

Vocabulario Fundamental. Tigre (4) El tigre volador, por Mithun H

 
Sigo desde hace tiempo a Mithun H, un magnífico fotógrafo de fauna salvaje indio que muestra con magníficas imágenes las maravillas de la biodiversidad salvaje de su país. En una de ellas, The Flying Tiger, nos deslumbra con el vuelo del gatazo rayado que obsesionaba a Borges y Kipling. Desde luego, ellos le hubieran dado un like. 

10 de diciembre de 2020

Vocabulario Fundamental. Extinción (53) Endgame 2050: nuestra última oportunidad es ahora



Endgame 2050

¿Cómo será el futuro en el año 2050? A solo tres décadas de distancia, la mayoría de nosotros esperamos seguir existiendo. Entonces, ¿en qué tipo de futuro nos estamos adentrando? Endgame 2050 nos da una idea de ese futuro, y la situación no se ve muy bien. La humanidad se ha acorralado con muchos problemas ecológicos a medida que nos acercamos a mediados de siglo. Con la participación de el músico Moby y de prominentes científicos, Endgame 2050 expone la realidad de que, a menos que actuemos con urgencia ahora, estamos acelerando nuestra propia destrucción.

Nací y crecí en Guadalajara, México. Asistí a la escuela de medicina allí y, como estudiante, mi sueño era ayudar a las personas como médico. Dediqué una década completa de mi vida a la formación médica con ese fin. Con el tiempo, sin embargo, mi perspectiva cambió en lo que creo que es más urgente. He llegado a comprender que los humanos, incluida yo mismo, estamos literalmente destruyendo el planeta en el que vivimos. La humanidad no solo está haciendo que el planeta sea inhabitable para la civilización humana, sino también para innumerables otras especies con las que compartimos este mundo. Creo que este es un crimen como ningún otro y siento un profundo sentido de preocupación, en particular, por todos los otros animales que están siendo diezmados por las actividades humanas. 

Hice Endgame 2050 porque quiero que las personas se den cuenta de la gravedad de la situación antes de que sea demasiado tarde. Creo que muchas películas medioambientales no muestran la realidad claramente ni la magnitud de los cambios que son necesarios. A veces no quieren incomodar a la gente. Pero creo que eso perjudica gravemente al público y al planeta. Quería que esta película presentara claramente la grave situación en la que nos encontramos, y la responsabilidad de estos problemas globales que todos tenemos. Creo que le debemos al planeta, a otras especies y a nosotros mismos no enterrar nuestras cabezas en la arena. 

Intervinientes: Moby, Boris Worm, Paul Ehrlich, Claire Kremen, Bill Ryerson, Malcolm Potts, Alicia Graves, David M. Romps, Daniel H. Miller, James Gerber, Philip Wollen, Kim A. Williams, Josh LaJaunie, T. Colin Campbell, Bandana Chawla, Munish Chawla, Michelle McMacken y Robert Ostfeld

Gorriones (10) El declive de nuestros gorriones, según Jalis de la Serna


En 1958, el dictador chino Mao Tse Tung decretó la movilización popular para acabar con los gorriones, pues se suponía que se apropiaban de la cosecha trabajada por los seres humanos. Por todos los medios imaginables, la población china se lanzó en masa a exterminar a los gorriones y se calcula que fueron eliminados varios millones. El resultado, por supuesto, fue muy distinto del esperado, pues las plagas de insectos se dispararon a partir de ese momento y destruyeron buena parte de las cosechas chinas de los años siguientes.

Con esta poco conocida 
historia que ilustra a la perfección los desastrosos efectos de la intervención humana en la Naturaleza, comienza el reportaje que el periodista Jalis de la Serna dedicó a la delicada situación de esta especie, tan querida por el Juez Roy Bean, en nuestro país.

Desde el pasado mes de septiembre el reportero presenta y dirige en La Sexta "Natural", una serie de ocho didácticos reportajes que se centran en el impacto de los humanos en el medioambiente que nos rodean y la necesidad de reconectar con la Naturaleza para cambiar el rumbo de nuestro relación con ella. El primero de ellos ha sido el dramático declive de gorriones que viene dándose en los últimos años: hasta 30 millones de ejemplares de esta ave han desaparecido en los últimos diez años de nuestras ciudades, víctimas de la contaminación, la falta de espacio para sus nidos y una deficiente alimentación, producto de nuestros malos hábitos alimenticios y la competencia con otras aves urbanitas. "El declive de los gorriones, un reflejo de la sociedad", es el elocuente título de este interesante reportaje, con el que les dejamos. 



Jalis de la Serna habla con Quique Marcelo, un fotógrafo animales, que captura gorriones comunes y le explica cómo está siendo el declive de estas aves en Natural. 
El fotógrafo asegura que en la última década, más de un 20% de gorriones han desaparecido, unos 30 millones en nuestro país. Es decir, uno de cada cinco ejemplares han desaparecido en 10 años. Además, Marcelo enseña a De la Serna su equipo de fotografía con el que sigue la evolución de los carboneros comunes. Incluso en una de las cámaras captura una garza real, un ejemplar que es la primera vez que ve en ese lugar.

El fotógrafo señala que cuando los gorriones crían acuden muchos más al comedero porque están alimentando a los pollos. Según Marcelo, los gorriones siempre están asociados al ser humano, a poblaciones a zonas urbanas. Es decir, donde hay personas, hay gorriones "pero el declive ha sido bestial", alerta.

Beatriz Sánchez, ambientóloga de la Sociedad Española de Ornitología, explica en Natural el porqué del declive de los gorriones en nuestro país. Nuestra dieta rica en grasas, en aditivos y pobres en vitaminas y ácidos grasos tiene mucho que ver. "Funcionan como indicador de que algo estamos haciendo mal", asegura. "Hay mucha comida pero no de calidad", asegura mientras un ejemplar come una miga de pan. "Son aves muy cercanas al ser humano y las ciudades se han especializado en comer nuestras sobras", señala la experta.

Beatriz Sánchez cuenta que los gorriones se alimentan sobre todo de restos, "de lo que desperdiciamos los seres humanos de patatas, de migas de pan, restos de hamburguesa, restos de magdalenas, de bollos...". En definitiva, de comida procesada. Comidas ricas en grasas, en aditivos y pobres en vitaminas y ácidos grasos que son tanto malas para nosotros como para los gorriones.

Para ayudar a que las cifras de gorriones en nuestro país no sigan cayendo, Sánchez explica que lo primero que hay que hacer es "integrar la conservación de la biodiversidad en la planificación y diseño de nuestras ciudades" con la plantación de arbustos y árboles en los que se puedan refugiar. Según señala, hay múltiples estudios que dicen que la biodiversidad nos beneficia a nuestra salud física y mental. "Incluso en barrios con más aves las personas son más felices", afirma.

Frente a este declive, se encuentra el caso de Vitoria, una ciudad que ha aumentando la población de gorriones en un 5% gracias a la calidad del aire. Tranvía eléctrico rodeado de zonas verdes, 150 kilómetros de carril bici, aceras amplias, huertos urbanos... estos son algunos de los elementos que han hecho que Vitoria sea un ejemplo de ciudad verde tal y como ha podido comprobar Jalis de la Serna en Natural.