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29 de enero de 2021

Ciclo de cine de animación (42) Ciclo de cine europeo (41) 'Alois Nebel', de Tomáš Lunák



La película que hoy presentamos en feliz coincidencia de suponer la número 40 en nuestros ciclos de cine europeo y de animación es 'Alois Nebel' dirigida en 2011 por el checo Tomáš Lunák galardonada como mejor película de animación en los European Film Awards 2012

Lunák firmó con este trabajo su ópera prima, luego de haber trabajado en la elaboración de distintos vídeos musicales con la misma técnica cinematográfica rotostópica que utiliza en esta película. Consiste en filmar con imágenes reales que son posteriormente tratadas dibujando sobre cada cuadro de animación, plano por plano, lo que genera un efecto más real en la animación y en las expresiones de los personajes. Este realismo es una de las grandes virtudes de este film para retratar la soledad y melancolía de su personaje principal pero también la representación del paisaje físico y su gélida y densa atmósfera.

Evocando al muy recomendable clásico del cine checo 'Trenes rigurosamente vigilados' y a la 'Europa' de Lars von Trier (que inauguró nuestro cine de cine europeo), la historia está inspirada en una trilogía de novelas gráficas de Jaroslav Rudiš y Jaromir Svedjik que nos cuenta la historia de Alois Nebel, un empleado de una estación de trenes a finales de la Guerra Fría

Alois combate la crisis de su presente con sus recuerdos de la niñez cuando, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, los alemanes que allí vivían fueron expulsados de la región de los Sudetes en Checoslovaquia, una de las primeras zonas anexionadas por Hitler. 

El señor Nebel se siente atormentado por los fantasmas de su pasado, que siempre se le aparecen acompañados de una densa niebla ('nebel' en checo..) que lo traslada a ese momento crucial de su vida donde, en la misma vía del tren, fue separado de sus padres.

A su alrededor aparecen una serie de personajes que completan una trama que, con un ritmo pausado y una lograda estética de luces y sombras, nos conduce a través de la rutinaria y contemplativa vida de un hombre atormentado por los fantasmas de su pasado atrapados en la memoria de aquel hecho traumático que marcaría su existencia.

 
Alois Nebel (Tomáš Lunák, 2011)

Cine Maldito Nov 27 2012

Alois Nebel supone un golpe sobre la mesa mayúsculo en la producción animada europea reciente. Debut del realizador checo Tomáš Lunák a partir de la novela gráfica del mismo nombre ideada por Jaroslav Rudiš, hace honor a la arraigada tradición animada de su país con un retrato psicológico de un empleado de ferrocarril en la Eslovaquia que abraza el capitalismo, en la línea del clásico 'Trenes rigurosamente vigilados' de su compatriota Jirí Menzel. Eliminada en su carrera por los premios Oscar como representante de la República Checa a Mejor película extranjera, ha sido reivindicada en numerosos festivales como lo que es, una joya en bruto de tono reposado y contemplativo, cuya contenida animación en blanco y negro esconde unos ambiguos personajes marcados por un pasado atroz.

Retrata la historia de Alois Nebel, un funcionario de vida gris encargado de controlar el tránsito de trenes en una recóndita estación situada en la región oriental de la cadena montañosa de los Sudetes, frontera de la República Checa (en los tiempos del filme, Checoslovaquia) y Polonia. Numerosas alucinaciones en las que se funden el presente y un difuso pasado trastornarán la mecánica vida de Alois hasta el punto de cuestionarse su propia cordura. Al mismo tiempo, una misteriosa figura escapa de las autoridades a través de la frontera polaca, armado con un hacha. Ambas figuras se encontrarán sin mediar palabra, trenzando una relación cuyas raíces se hallan en los borrosos recuerdos del protagonista.

Es una película que supone un conocimiento previo por parte del espectador porque evita explicitar hechos que son una realidad en la vida del protagonista. Esto puede considerarse un error o virtud por ser insobornablemente fiel a su premisa, que es la de la narración desde la percepción de Alois Nebel. Aunque un desconocedor absoluto de la evolución de la historia europea a lo largo del siglo XX todavía podría disfrutar de la negrura y desesperanza que desprende el relato, no tendría ni punto de comparación con la experiencia del poseedor de unas nociones básicas, por la infinidad de matices que aportan, sobre todo a la construcción del protagonista. Procedo con una situación temporal para novatos entre los que me encuentro.

Su historia alterna dos tiempos, la acción principal transcurre en la Checoslovaquia de finales de los 80, mientras que las alucinaciones del protagonista se enmarcan en 1945. Estas visiones rememoran la expulsión de los alemanes étnicos de la antigua Checoslovaquia tras la Segunda Guerra Mundial por una supuesta colaboración o filia con la maquinaria Nazi. Este colectivo era mayoría en la región de los Sudetes donde se sitúa la acción principal de Alois Nebel y en su deportación sufrió un trato inhumano que desembocó en numerosas muertes, un hecho oscuro que se prefiere no recordar. Por otra parte la Revolución de Terciopelo a finales de los 80 supuso la caída del régimen y la entrada del capitalismo en el país, con la independencia de la República checa y la eslovaca.

El apellido de nuestro protagonista, Nebel, significa niebla en alemán, una metáfora que referencia lo difuso de la memoria, pilar fundamental de la obra de Lunák. Consecuentemente, todas las secuencias que retratan recuerdos estarán acompañadas de una bruma espesa e impenetrable. Estos pequeños retazos que se desprenden de la trastornada mente del protagonista nos remiten directamente a ese hecho sombrío, también presente en la propia constitución del personaje, sus andares y sus manías. Conocedor de la crueldad de la que el ser humano es capaz, se aferra a sus fieles horarios de tren, la única verdad realmente objetiva que puede apaciguar su desgarrada alma.

El empleo de la técnica de rotoscopiado con la que experimentara Linklater en A Scanner Darkly y Waking Life es utilizada aquí como medio para otorgar un realismo oscuro y turbio a la narración, capturando previamente la acción principal y movimientos de los personajes mediante una filmación convencional para posteriormente otorgarle su carácter animado. Esto permite definir una profundidad en los personajes basada en sus expresiones difícilmente alcanzables mediante animación tradicional. Por esto mismo destaca la veracidad de la construcción del protagonista, en una sobria y elogiable interpretación de Miroslav Krovot (The man from London, Béla Tarr), más aún en un personaje como el de Alois Nebel, cuya personalidad se evidencia por sus acciones y gestos.

En su estructura de relato negro de vertiente psicológica, nos aventura por los insondables rincones de la memoria, sugiriendo y dejando margen al espectador para que saque sus propias conclusiones en esta historia de rencor y venganza, de aceptación y deriva. Su exacerbado pesimismo no deja lugar a duda: podremos sobrellevar nuestra existencia con mayor o menor agrado, pero nunca conseguiremos deshacernos de nuestra pesada losa.

Creación audiovisual en corto (45) 'Una historia para los Modlin', de Sergio Oksman



A Story for the Modlins (Sergio Oksman)


Si les hablo de Rosemary’s Baby (traducida, como en muchos otros casos, nefastamente en España con el spoilerico título de La semilla del diablo) raro será a quien no le suene. Lo mismo con los nombres de Roman Polanski, su director, o Mia Farrow y John Cassavetes. Sin embargo, si les digo el nombre de Elmer Modlin con toda seguridad no sabrán quien es, algo lógico si tenemos en cuenta que este actor pasó su no muy dilatada carrera con más pena que gloria realizando de figurante en multitud de films, uno de ellos el ya citado clásico de terror (donde se le puede ver en la parte derecha del fotograma que encabeza).

Partiendo de un hallazgo en forma de caja con fotos y pertenencias de la familia Modlin, Sergio Oksman emplaza al actor en un fotograma de La semilla del diablo para presentárnoslo debidamente. Los primeros fotogramas pasan rápidamente por delante de los ojos del espectador para restarles importancia y llevarnos directamente a la imagen adecuada: una en la que Elmer Modlin aparece asistiendo a la escena cumbre del film de Polanski, rezagado entre un cúmulo de figurantes que simplemente tenían la misma función que la del actor: hacer acto de presencia. A partir de ese plano, armar Oksman el esqueleto de un relato entorno al material encontrado entorno a la familia que un día debieron ser los Modlin.

Acertadamente, el cineasta español decide prescindir de reconstrucciones escénicas y realiza un sorprendente hallazgo formal: lo único que ve el espectador son las fotografías de los Modlin tendidas sobre una mesa mientras la voz en off describe detalladamente una historia que el propio director ha reconocido ficcionar desde un buen principio. Así se evita la fatigosa reproducción de unas vidas que describen perfectamente tanto las fotografías encontradas por Oksman como algún que otro retal de video que es empleado como si de «found footage» se tratase.

Llama la atención el hecho de como sin recurrir a nuevo material más allá del encontrado, su director construye una nueva historia y reformula hábilmente códigos con tal de llegar a un punto determinado: ese punto es, ni más ni menos, que el de dotar de una marcada ambigüedad a la vida de unos personajes que realmente ni Oksman conoce. Es así como el espectador llega a un punto en el que no sabe si realmente eran gente muy rara, una particular familia o, directamente psicópatas. Un punto realmente cinematográfico si tenemos en cuenta que la raíz de la historia podría no serlo.

Así, lo que bien pudieran ser vidas normales y corrientes (con un punto excéntrico, todo sea dicho) son transformadas en un relato marcado por lo incierto y turbio del mismo, que pese a no mantener ese poder de sugesión que si tienen sus primeros minutos durante todo el metraje, se puede decir que otorgan un trabajo sólido en el que los límites del cine se vuelven a poner en entredicho en un fascinante ejercicio que no tiene desperdicio.

24 de enero de 2021

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (69) De Trump a Biden, ¿qué liderazgo americano?


Con la llegada de Joe Biden al Despacho Oval de la Casa Blanca, muchas cosas han cambiado o cambiarán próximamente: el regreso de EE. UU. al Acuerdo de París por el clima, el diálogo con Irán o el respeto del multilateralismo. No obstante, no se debe esperar demasiado del nuevo presidente. El mundo ha cambiado y EE. UU. también.
  
Contraseña para ver el vídeo: Roybean

22 de enero de 2021

Estupor y Temblores (73) En el corazón de la yihad


"Si queréis honor, venid hermanos. No dejéis que os arresten, que os humillen, que entren en vuestras casas por la noche y encuentren a vuestras mujeres descubiertas. Hermanos, temed a Alla, debéis responder al llamamiento del Califato."

"Es vuestro momento. Venid a la tierra del Islam. Si os resulta difícil vivir en vuestros países venid a hacer la yihad (hijrah), quienes tenéis excusa para no venir combatid a los infieles donde estéis poned explosivos bajo sus coches y en sus casas, en todas partes. Envenenad su comida o su bebida. Matadlos, envenenadlos, acabad con ellos."

Así, con estas simpáticas proclamas de combatientes extranjeros de DAESH comienza este (otro) estupendo reportaje de ARTE que esta vez sigue la pista de algunos ciudadanos suizos (y otros europeos) que fueron a Siria para hacer la yihad luchando por el Estado Islámico e, incluso, formar allí una familia. 

Cuando el Califato fue derrotado en la definitiva batalla de Baghuz por los kurdos de las SDF (Fuerzas Democráticas Sirias) apoyados por el indispensable apoyo aéreo de la Coalición internacional comandada por EEUU, los combatientes supervivientes que se rindieron y sus familias (además de las familias de los yihadistas muertos) fueron encarcelados en prisiones del norte de Siria (en la Rojava kurda), donde aún se mantienen. Allí los kurdos que los vigilan esperan infructuosamente que algunos de los países de origen de los prisioneros estén dispuesto a acogerlos de nuevo. Mientras, sus guardianes se ven impotentes para reducir el enorme poder que los prisioneros y mujeres de combatientes más radicales ejercen sobre el resto de habitantes del campo...

Vocabulario Fundamental. Humor (23) Vidas Conspicuas (17) Ibañez, genio del humor patrio


Hace unas semanas el programa Imprescindibles emitió un especial sobre Francisco Ibáñez, el genio que lleva siete décadas dibujando en viñetas la idiosincrasia española con su humor descacharrante, siete décadas siendo uno de los más preclaros talentos que ha dado nuestro país. 

El Juez Roy Bean pasó muchos años de su vida leyendo y releyendo (y ahora conserva como oro en paño) los cien primeros números de sus desopilantes aventuras largas de Mortadelo y Filemón, la edad de oro de la marca. Chapeau el EsmirriauMagín el MagoValor y al toro, El caso del bacalao... tantas obras cumbre del comic de humor patrio. 

Aquí les dejamos el programa, además de una entrevista con el maestro. Disfruten de la vida y obra de este grande de España, Francisco Ibañez.

Imprescindibles - Francisco Ibañez

Entrevista con Ibañez


Francisco Ibáñez (Barcelona, 1936) ha enseñado a leer a varias generaciones de españoles gracias a sus inmortales personajes como Mortadelo y Filemón, El Botones Sacarino o Rompetechos; además de reflejar los cambios sociales de los últimos 60 años en sus cómics. Sin duda uno de los personajes más conocidos, admirados y queridos de España, al que el programa Imprescindibles rendirá homenaje este domingo 20 de diciembre, a las 21:30 en la 2, con la emisión de Ibañez, un documental de Marcos Hernández y Marina Collazo que analiza la repercusión social de la obra del dibujante.

"En Imprescindibles hacemos documentales sobre los grandes personajes de la cultura española del siglo XX, y creo que si hay uno que realmente ha llegado con su obra a todas los estratos sociales, más ricos o más pobres, más o menos educados, ese ha sido Francisco Ibáñez -asegura Marcos-. No creo que haya nadie en España que no sepa quiénes son Mortadelo y Filemón. Apostaría a que después de Don Quijote, deben de ser los personajes de ficción más conocidos".

"Por tanto, es un nombre que nos habíamos planteado muchas veces, pero por diversos motivos nunca se ha acabado abordando. Esta vez decidimos poner toda la carne en el asador, y convencimos a la editorial y al dibujante; pero llegó lo que nadie esperaba: una pandemia. Por su edad y frágil salud, finalmente Ibáñez no se ha podido arriesgar a participar en los rodajes. Y me gustaría decir que además de honrar a Ibáñez también hemos querido homenajear al mundo del tebeo, el gran instrumento de diversión de los niños cuando no había televisión, ni internet, ni nada por estilo. Creo que es un mundo, el del cómic de tiradas millonarias y venta hasta por las calles, que se ha perdido, y a mí al menos, me provoca mucha nostalgia".

"Millones de españoles han empezado a leer con Ias historietas de Ibáñez"

El documental pone de manifiesto la importancia que ha tenido Ibáñez en la educación en España. "Aunque es algo difícil de comprobar -asegura Marcos-, creemos que muchísimos españoles, quizá millones, han aprendido a leer gracias a las historietas de Ibáñez. Nos basamos en que Ibáñez lleva publicando más tiempo que nadie, 68 años, y más que nadie (miles de historietas cortas y largas de Mortadelo y Filemón, 13 Rue del Percebe, Rompetechos, Botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio y muchos otros personajes)".

"Además -continúa-, la mayor parte de este tiempo ha sido el autor más vendido con diferencia (incluyendo historietistas y escritores de todo tipo). Hablamos de millones y millones de ejemplares vendidos. Si entras en foros de seguidores de Ibáñez, es algo que mencionan habitualmente, y como ejemplo sirva que varios de nuestros entrevistados -Pepe Viyuela, Eva Amaral y Carlos Areces- aseguran que ellos aprendieron a leer sus primeras palabras con los bocadillos de Ibáñez".

Casi 70 años haciéndonos reír

En un mundo tan cambiante como el del humor, Ibáñez lleva casi 70 años haciéndolnos reir. En el documental también se analizará ese fenómeno, aunque marcos nos adelanta algunas claves: "En los últimos 30 años -la segunda parte de su extensa vida-, la clave para que Mortadelo y Filemón hayan seguido interesando y vendiéndose ha sido adaptarlos a la actualidad; es decir, introducir personajes y temas reales dentro de las tramas. En los últimos años tuvo mucho éxito El tesorero, en el que Mortadelo se relacionaba con un trasunto de Luis Bárcenas. Pero hay decenas de álbumes dedicados a los mundiales, olimpiadas, elecciones e incluso pandemias, como aquella casi inocua de la gripe A".

Ibáñez se las apañó para burlar la censura

"Y aunque antes de los años 90 no lo hiciera tan explícitamente -añade el subdirector de Imprescindibles-, creo que la obra completa de Ibáñez muestra casi como nadie la historia española del siglo XX. Aunque suene atrevido decirlo, creo que en cierta manera es heredero de Valle-Inclán y también, aunque fueran contemporáneos, de Berlanga y Azcona. De hecho, es un diálogo que proponemos en el documental, las viñetas de Ibáñez con las películas de esto dos genios. Ibáñez, como ellos y como Valle-Inclán, emplea un espejo deformante, como los famosos da callejón del Gato, para retratar nuestro país y nuestra sociedad".

DDT, con la primera aparición de El Botones Sacarino

Una de las cosas que comentan los entrevistados del documental es cómo Ibáñez se las apañó para burlar la rígida censura de la época: "La censura era rígida y las revistas no se podían arriesgar a sufrir rechazos a sus publicaciones por el perjuicio económico que conllevaba -comenta Marcos-, así que los dibujantes solían utilizar trucos que funcionaban bastante bien para recibir el visto bueno de los censores, como incluir policías extranjeros o monedas extranjeras, vamos, que no fueran ni guardias civiles ni pesetas".

"Y aun así -continúa-, aunque las historias estuvieran descontextualizadas de una forma un poco burda, la crítica estaba ahí presente. Con esos espejos deformantes que decía antes, que servían para ridiculizar, reducir al absurdo, o crear personajes estrambóticos, Ibáñez acababa entrando de lleno en cuestiones capitales -y muy delicadas durante el franquismo- como las relaciones laborales, que según varios expertos es el gran tema de su obra. Mortadelo y Filemón, Pepe Gotera y Otilio y el Botones Sacarino son historias de jefes y empleados. No obstante, él nunca ha reconocido que hiciera esa crítica conscientemente. Él únicamente quería hacer reír".

Primera página de '13 Rue del Percebe' (1961)

Cambió el cómic con su manejo de los gags

Ibáñez también fue un gran innovador del lenguaje de la historieta, como veremos en el documental y nos comenta Marcos: "La principal innovación de Ibáñez como historietista ha sido la inclusión continua de gags. Antes de que él empezara a hacerlo, las historietas acababan con un único chiste al final, pero en su caso, casi cada viñeta tenía un chiste. Y además, dentro de las propias viñetas podía haber incluso varios más, con pequeños detalles salpicados por cualquier lado. En el documental mostramos uno que me hace mucha gracia: un perro pegándose un tiro en una esquina. Así, sin más, sin venir a cuento. Y por eso es tan gracioso".

Con el cierre de Bruguera no pudo seguir dibujando a Mortadelo

Sin embargo no todo fueron alegrías y éxitos en la carrera de Francisco Ibáñez. Con la crisis de la editorial Bruguera Ibáñez y otros compañeros como Vázquez (Anacleto), perdieron los derechos de los personajes y tuvieron que acudir a los tribunales. "Los derechos de los personajes no pertenecían a los dibujantes que los creaban sino a la editorial Bruguera -afirma Marcos-. Cuando ésta entró en crisis a principios de los años 80, algunos dibujantes no tuvieron más remedio que buscarse las habichuelas en otra parte, y para ello debieron inventarse nuevos protagonistas. Mientras, sus personajes antiguos, como Mortadelo y Filemón, se seguían publicando en Bruguera mediante refritos o historietas nuevas elaborados por negros".

"Inicialmente yo pensaba que éste sería el momento más delicado -añade-, el nudo dramático de la historia de Ibáñez, pero luego hablando con gente que lo vivió de cerca, tanto de Ibáñez como de Josep Escobar, descubrí que sí había sido duro para ellos (el no poder dibujar a sus hijos de tinta y papel), pero que lo tenían bastante asumido porque el mundo entonces era así. Ahora nos parece inconcebible, pero entonces los derechos de autor brillaban por su ausencia".

Autorretrato de Ibáñez

Joyas del archivo de rtve.es

Aunque no se haya podido contar con Ibáñez para el documental, si encontramos numerosas declaraciones suyas de los archivos de RTVE. "Una de las joyas que hemos descubierto en nuestro archivo es el programa Asterix, los bárbaros, los vikingos y Conan, que estaba dedicado al cómic en los 80, y en que el gran Carlos Giménez, autor de Paracuellos -posiblemente la serie de cómic más prestigiosa de nuestro país-, presentaba una sección".

"Me sorprendió, primero, porque no sabía que Giménez hubiera presentado un programa de TVE, y después, por lo bien que hablaba de Ibáñez -añade Marcos-. En este mundo, como en todos los de la cultura, las envidias y los celos abundan. Y Giménez, en uno de los capítulos dedicado al dibujante barcelonés, lanza un discurso mirando a cámara en el que enaltece con admiración la figura de Ibáñez y el alcance incomparable de su obra. “Hay quien no conoce al Lazarillo o al Alcalde de Zalamea, pero todos conocen a Mortadelo”, llega a decir".

Grandes nombres de la cultura

El documental incluye los testimonios de grandes nombres de la cultura española que nos descubrirán muchas cosas que desconocíamos sobre Ibáñez, pero si tuvieramos que destacara a uno de ellos sería al actor Carlos Areces. "Además de ser un tipo generoso e inteligente como pocos, tiene una de las mayores colecciones de tebeo español de todo el país -afirma Marcos-. De Bruguera lo tiene todo. De lo que nos ha enseñado, en el documental hemos incluido las piezas más útiles para la narración, los principales hitos en la carrera de Ibáñez, como el primer Mortadelo y Filemón o el primer dibujo de Ibáñez que fue publicado cuando era niño".

Carlos Areces tiene una de las colecciones más completas de tebeos españoles

"Seguramente a él le habría gustado más que incluyésemos otras piezas que son realmente únicas, y que sobre todo valoran los coleccionistas, pero por desgracia no había espacio. De ellas, me gustó especialmente un ejemplar de Mortadelo y Filemón censurado, o redibujado, y no en España sino en Alemania, porque hablaba del Muro de Berlín y aquello era un tema delicado para el mercado alemán" -añade Marcos-.

Marcos destaca a otros de los protagonistas del documental: "Me llamó mucho la atención que Luis Alberto de Cuenca, poeta y académico de la Historia, con esa imagen tan formal y solemne que tiene, profese un amor absoluto por 13 Rue del Percebe. De hecho, cree que es uno de las mejores historietas del mundo. También hemos entrevistado a Carlos de Gregorio, un psiquiatra enamorado del tebeo, que nos ha hecho un análisis psicológico de Mortadelo que ayuda a explicar por qué cae tan bien a la gente".

Luis Alberto de Cuenca es uno de los entrevistados

"Y Miquel Pellicer, que fue editor de la editorial Bruguera, y vivió junto a Ibáñez las décadas de mayor éxito, los 70 y 80, nos ha hablado de la famosa encuesta a los lectores de 1968, que era algo conocido por muchos, pero que no habíamos visto narrado por nadie que estuviera allí y lo viviera. Pellicer asegura que fue un sorpresón para todos los empleados y directivos de la editorial descubrir que Mortadelo y Filemón eran los personajes favoritos de la gente, seguidos muy de lejos por Zipi y Zape y Superlópez".

El documental también incluye testimonios de Santiago Segura, Eva Amaral, Alaska, Pepe Viyuela, Eva Hache, Sergi Escobar (nieto del creador de Zipi y Zape), Miguel Pellicer, Antoni Guiral, Carlos de gregorio, Manuel de Cos y Paco Baena.

Rompetechos es el personaje favorito de Ibáñez

250.000 ejemplares semanales

Actualmente cualquier editorial soñaría con vender, en unos añitos, lo que Ibáñez vendía cada mes. "Tras conocerse que Mortadelo y Filemón eran los personajes favoritos del público, comenzaron a publicarse historietas largas por entregas, como El sulfato atómico o Valor y al toro, y poco después se lanzó una cabecera con el nombre de Mortadelo, en la que se incluían historietas de Mortadelo y Filemón, pero también de otros dibujantes. Pues bien, esta revista llegó a tirar 250.000 ejemplares semanales, lo que significa alrededor de un millón al mes".

"Y no solo se vendían las series en España. Mortadelo y Filemón ha sido la historieta española con más con éxito en el extranjero, especialmente en Alemania. Rastreando la prensa de la época, hemos comprobado que allí se llegó vender más que Asterix. Estuvimos en contacto con aficionados alemanes, pero finalmente la grabación no salió adelante".

Un documental que a muchos nos recordará por qué amamos los tebeos. Yo recuerdo que mi tía me regalaba los tebeos de mortadelo cuando mis primos ya los habían destrozado. Pero para mí eran auténticos tesoros. Una sensación que esperamos que sea similar a la que sintáis cuando veáis este eestupendo documental, que se emitirá en Imprescindibles este domingo, 20 de diciembre, a la 21:30 en la 2 de TVE. 

8 de enero de 2021

Estupor y Temblores (72) El asalto al Capitolio



“Pensaba que Trump era una amenaza existencial para Estados Unidos, y ha sido 100 veces peor de lo que me temía” Grant Woods, ex fiscal general de Arizona y ex-jefe de Gabinete de McCain


El pasado 6 de enero se concentraron a la puerta del Capitolio en Washington, sede de la soberanía popular de la más antigua democracia del mundo, una recua de trumpistas acérrimos, filofascistas, fundamentalistas cristianos, conspiracionistas de QAnon y supremacistas blancos. El propio Donald Trump los había concentrado allí el mismo día en el que se iba a certificar en el Congreso la victoria de Joe Biden en las elecciones. Tal y como han señalado numerosos analistas, este asalto al Capitolio puede suponer un punto de inflexión en la estrategia y la acción de las extremas derechas de todo el mundo.

Si algo nos recuerda, una vez más, el asalto al Capitolio de las hordas trumpistas es que las palabras nunca se dicen en vano. Donald Trump lleva meses clamando contra la legitimidad de las elecciones del pasado mes de noviembre (incluso antes de que se celebraran), difundiendo la idea de el Partido Demócrata y las "élites" les habían "robado las elecciones", tachando de ilegítimo al gobierno de Biden, dando pábulo a teorías conspirativas...y al final las mentiras han calado entre sus seguidores. 

Si 2020 ya fue un año saturado de acontecimientos impensables, este 2021 ha arrancado con un sobresalto político cuyos efectos no seremos capaces de calibrar hasta dentro de unos años. Joe Biden, el presidente electo de los Estados Unidos, se verá obligado a lidiar con una sociedad polarizada como nunca y una extrema derecha desatada, que también ha tomado al asalto al partido republicano.


Lo que sucedió en el Capitolio plantea otra cuestión de gran calado sobre la naturaleza y el funcionamiento de las instituciones y las fuerzas de seguridad estadounidenses. Resulta difícilmente comprensible cómo, en un país en el que la policía se caracteriza por ser muy fácil de gatillo en las situaciones más inofensivas, una turba de insurrectos fuera capaz de tomar la sede de la soberanía popular sin esfuerzo e incluso con la anuencia de algunos de los policías del Capitolio.

Estados Unidos lleva varios meses sumido en episodios de tensión y protestas generadas por el movimiento Black Lives Matter, siempre duramente reprimido por la policía, y los supremacistas blancos que se oponen a ellos. Basta ver dos imágenes para comprobar el diferente trato que reciben de la policía los manifestantes antirracistas y las protestas de extrema derecha. 

De lo que se trata es de saber hasta qué punto estos movimientos filofascistas y supremacistas blancos cosechan simpatías entre los agentes de policía y los militares estadounidenses. No en vano, una de las cuatro manifestantes muertas en el asalto era Ashli Babbitt, una soldado retirada de la Fuerza Aérea que estuvo destinada en Afganistán y en Irak. 

Desde los primeros momentos se sospechó que los asaltantes pudieron tener ayuda desde el interior del Capitolio, tanto por parte de miembros de las fuerzas de seguridad como de congresistas republicanos. La cuestión está siendo investigada, pero no sería muy sorprendente conocer que la agenda ultraderechista de Trump haya llegado a infiltrarse en el mismo núcleo del Estado.

Cuando empezaron a circular las imágenes del asalto del Capitolio, todo el mundo quedó en vilo, expectante ante un acontecimiento insólito, imprevisible y, en cierto modo, también impensable. Por mucho que Trump haya sido un presidente estrambótico, con pensamiento y maneras sobradamente autoritarias y ningún respeto por las reglas del juego democrático, no parecía posible que en el país que presume de ser la democracia más antigua y asentada del mundo pudiésemos a ver algo así. 

Pero fue posible y lo vimos, lo cual es clarísima prueba de lo frágiles e imperfectos que son siempre los pilares de un sistema democrático que, mal que bien, respeta las libertades de los ciudadanos y no debería regirse por la voluntad única de un déspota ni por los caprichos de una masa enfurecida.

Porque, ¿quiénes eran esas miles de personas que se congregaron para tomar el Capitolio por asalto?, ¿pertenecen todos al Partido Republicano?, ¿qué piensan?, ¿son todos lo mismo?, ¿estaban coordinados?

Por lo que se ha podido saber, los asaltantes conforman más bien un variado catálogo de grupúsculos políticos y religiosos antes que un movimiento único y organizado. Esa es la relativa ventaja que tendrá a su favor el demócrata Joe Biden, presidente de Estados Unidos desde el 20 de enero. 

El día de su toma de posesión, y los previos, se desplegó en Washington un desproporcionado dispositivo militar y policial para evitar nuevas intentonas insurreccionales de los trumpistas. Ese clima de amenaza e incertidumbre es muy parecido al que deberán afrontar el tándem Biden-Harris en su ciclópea tarea de gobernar un país cada vez más dividido, cada vez más enfrentado, en medio de una pandemia que ya ha matado a más de 400.000 estadounidense y sumido al país en una enorme crisis económica que se ha llevado por delante millones de empleos. Desde este blog les deseamos la mejor de las suertes. Los problemas siguen pero al menos la pesadilla naranja ha terminado.