Este es el blog. Y esta es nuestra web, está todo más ordenadito, mejor.
Mostrando entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuba. Mostrar todas las entradas

2 de diciembre de 2016

Campanadas de la Historia (61) Cuba tras Fidel


Algunas fotos de la página BigPicture y un certero análisis de Ramón Lobo nos invitan a reflexionar tras la muerte de Fidel Castro y las posibles consecuencias que su muerte puede suponer para el pueblo cubano.



La hora de Cuba, pero ¿qué Cuba?

Ramón Lobo - 01/12/2016


Me dejan mal cuerpo las celebraciones de la muerte ajena. Entiendo que cada uno tiene una biografía que maneja como puede, que hay personas que se sienten agraviadas por años de dictadura y no pueden ocultar sus sentimientos. Esto, por lo general, se manifiesta en el ámbito privado. Lo que no entiendo es la celebración colectiva, la exhibición de la alegría. Lo ocurrido en algunos barrios de Miami tras la muerte de Fidel Castro dice poco de la calidad humana de los que festejaron y menos aún de sus propuestas políticas de futuro para Cuba. Su único programa es la revancha personal.

En América Latina hay poco que festejar, entre dictadores, guerras civiles, golpes de Estado, desaparecidos. En América Latina, y más al norte, en EEUU, hay poco de lo que presumir. Con la excusa de la Guerra Fría se laminó cualquier protesta.

Contrasta con ese bullicio, el silencio de los cubanos de la isla tras presentar sus respetos al líder muerto. Es difícil entrar en cada uno de ellos, conocer sus motivos. Los habrá por convicción, los habrá por miedo a significarse. Antes de seguir habría que dejar claro que hay muchos más fidelistas que amantes de lo que queda de la revolución. Una prueba es este texto de la web El Estornudo: A pesar de la realidad, lloré a Fidel.

Cuba necesita puentes, y saldrán de dentro. No existe un exilio cubano como tal, son muchos los exilios que se superponen en capas. Los más viejos, los que salieron con la revolución en 1959 y en los años posteriores ya no conocen Cuba. Existe una en su mente, en sus recuerdos y sentimientos, que nada tiene que ver con la actual. Esta afirmación sirve para los demás exiliados, más allá de los marielitos de 1980. Solo el exilio más reciente, el de antes de ayer, de hace diez años, por decir una fecha, sabe de qué Cuba habla. Pasó lo mismo en España: la solución vino de dentro, del propio régimen que mutó en una doble opción: Alianza Popular y UCD, frente a un PSOE liderado por Felipe González. Es posible que en Cuba pase algo parecido.

Con Donald Trump de presidente de EEUU a partir del 20 de enero y con el ultrareligioso Mike Pence de vicepresidente, Cuba regresa al túnel del tiempo, a los peores años de la Guerra Fría. La victoria de Trump en Florida le deja en deuda con el exilio cubano, que es el que salió a celebrar la muerte de Fidel Castro. No van a ser años de puentes. Van a ser años de confrontación. Con Venezuela sumida en su propia crisis, sin Barack Obama, Cuba solo tiene dos opciones: Rusia y China.

No creo que Vladimir Putin lleve la provocación hasta el patio trasero de EEUU. Lo que busca con el nuevo presidente es que le dejen tranquilo en el suyo, sobre todo Ucrania y Siria. La única opción sería el Gobierno (¿comunista?) de Pekín, convertido en el enemigo (comercial) número uno.

Es posible que al futuro presidente de EEUU se le acumulen tantos frentes en los primeros meses en la Casa Blanca, que una vez pasados los duelos y los fastos, Cuba caiga en cierto olvido, que deje de copar titulares y bravatas. Su objetivo es la revolución interna en EEUU con el populista Bannon de director de orquesta, acabar con el ISIS y expulsar a los inmigrantes sin papeles.

Raúl Castro tiene 85 años. Siempre ha sido el director de la orquesta de cada día. Fidel era el que trabajaba en la épica, en los sueños. Nada va a cambiar a corto plazo.

El éxito de Fidel Castro ha sido estar investido de épica revolucionaria hasta el día de su muerte cuando la épica y la Revolución desaparecieron a finales de los años sesenta, cuando pasó a ser una dictadura. Esa épica queda en decenas de canciones y en la memoria colectiva de la izquierda española que en muchos casos se niega a ver la realidad: Cuba no funciona, siempre ha estado subvencionada. El embargo de EEUU ha sido criminal y a la vez una excusa para todo, hasta para los más nimio, algo con lo que tapar sus propios errores.

Están los éxitos de la medicina y la educación, con altas tasas de alfabetización, pero hace tiempo que no hay medicinas ni luz ni motivación para cambiar nada, ni profesores, que algunas clases se dan por televisión. Pese a estas carestías, Cuba envía médicos y maestros a Venezuela y otras partes del mundo. Esos gestos de solidaridad pertenecen a la propaganda.


Pese a todas las escaseces, Cuba es el país en mejor situación socio-económica de la región, el 67 en el índice de calidad de vida de la ONU. Es un país de claroscuros, de grises. La alegría de Miami y las frases de Trump, más propias de la Guerra Fría, no suponen una solución. La única vía para abrir la dictadura es la de Obama: normalizar, abrir, levantar el embargo, que los propios cubanos puedan cambiar su destino.

Y nos queda la música.

14 de agosto de 2016

Vocabulario Fundamental. Asesinato (15) 638 maneras de matar (o no) a Fidel Castro


Hoy que es noticia que el dictador cubano Fidel Castro ha cumplido 90 años publicamos el documental '638 ways to kill Castro', dirigido en 2006 por el británico Dollan Cannell, sobre la gran cantidad y variedad de las intentonas de asesinato que la CIA y los exiliados cubanos han tramado contra el líder cubano desde que la revolución que Castro encabezaba terminó con el corrupto gobierno de Fulgencio Batista en 1959. De hecho la muerte de Castro ha sido planeada hasta en ¡¡638!! ocasiones aunque, obviamente, ninguna tuvo éxito. Estos fueron algunos de los métodos ensayados:

El puro explosivo: El más conocido de todos los intentos, cuya misión era la de volar por los aires la cara de Castro. 

Moluscos explosivos: Conociendo la fascinación de Fidel por el submarinismo en las costas de Cuba, la CIA decidió invertir una gran cantidad de dinero en un inmenso número de pequeños moluscos caribeños, con una cáscara lo suficientemente grande como para contener una cantidad letal de explosivos. Estos serían pintados con colores llamativos para captar la atención de Castro. 

Traje de buzo infectado con hongos: Para provocarle una enfermedad crónica y debilitante. Bolígrafo-jeringuilla: Un agente de la CIA debía clavarle dicha jeringuilla, curiosamente, el día que murió Kennedy. 

Amantes 'a sueldo': La CIA contrató a una antigua amante del Comandante, proporcionando a la mujer unas píldoras venenosas que ésta debía ocultar el las cremas faciales que Castro se daba. Veneno de bacterias: La CIA trató de pigmentar las servilletas de té de máximo mandatario cubano con un veneno letal. Explosivos bajo el podium: El más reciente de los intentos, el que se produjo en 2000, durante la visita de Castro a Panamá, donde cuatro hombres, incluido el antiguo agente de la CIA Luis Posada Carriles, denunciado por el propio Fidel en 2001, tal y como publicó BBC , fueron detenidos por el equipo de seguridad personal del Comandante, cuando trataban de colocar 90 kg de explosivo bajo el podium donde el dirigente cubano iba a dar un discurso. Otros intentos destacados son, por un lado el de un antiguo compañero de clase de Castro, que planeó matarle al estilo mafioso, pegándole un tiro en plena calle, o la de un franco-tirador, que fue detenido en la Universidad de La Habana, cuando trataba de atentar contra Castro en una visita de éste a dicho centro.

El documental '638 maneras de matar a Castro' indaga en la relación entre Estados Unidos y Cuba durante las décadas siguientes a su toma de poder en La Habana a la vez que se van relatando los numerosos atentados contra el dirigente cubano, cada cual más estrafalario. Testigos presenciales de ambos bandos, tanto aquellos que intentaron materializar el magnicidio como los que se ocuparon de frustrar los atentados nos describirán estos complots y las torpezas y errores que los llevaron a fracasar uno tras otro. 

Un film que invita a la reflexión y revela mucho sobre los Estados Unidos contemporáneos y los del pasado y cómo distintas administraciones USA a lo largo de la segunda mitad del siglo XX llevaron a cabo, para proteger sus propios intereses, una intolerable e hipócrita guerra sucia en toda Latinoamérica para promocionar gobiernos títeres o deponer gobiernos legítimamente elegidos y cómo pergeñaron planes más o menos atinados para eliminar físicamente a los gobernantes considerados hostiles aunque con Fidel, parece claro, nunca pudieron. 


23 de enero de 2015

Campanadas de la Historia (53) La odisea africana de Cuba

Nuestro amigo Ignacio López-Calvo nos ha recordado un muy interesante documental, 'Cuba, una odisea africana', que narra una  poco conocida historia sobre la Guerra Fría y el continente africano, o sobre la derrota de un ideal, el internacionalismo que intentaba exportar el modelo de socialismo cubano en otros países del mundo. En África, a principios de la década de 1960, se enfrentaron cuatro adversarios con intereses encontrados: los soviéticos y los estadounidenses que buscaban recursos naturales y extender su influencia también en África, los antiguos imperios que trataban de revivir su débil poderío colonial y las jóvenes naciones que defendían su recién ganada independencia y buscaban aliados que les ayudaran ideológica y militarmente. Y fue la Cuba de Fidel Castro, que buscaba relevancia internacional para su país y su causa, quien se ofreció para ello.


De esta forma miles de soldados cubanos, entrenados para la guerra de guerrillas, acudieron a la llamada de revolucionarios africanos como Patrice Lumumba, Amilcar Cabral y Agostinho Neto para que les ayudasen en su lucha contra los últimos reductos coloniales, sobre todo los portugueses, que defendían con decreciente fiereza sus posesiones africanas como Mozambique, Guinea Bissau y Angola. Los hombres de Fidel Castro desempeñaron un papel principal en el devenir histórico del continente negro, desde la tragicómica aventura del Che Guevara en el Congo hasta el triunfo de la batalla de Cuito Cuanavale en Angola. En este documental 'Cuba, una odisea africana', dirigido por la egipcia Jihan el Tahri en 2007 se relatan los acontecimientos, en gran parte desconocidos, que se desarrollaron entre 1961 y 1989, respaldados con información de archivo y entrevistas, relatando la historia de aquellos internacionalistas que ganaron las batallas pero acabaron perdiendo la guerra.

18 de diciembre de 2014

Vocabulario Fundamental. Animales (43) Cuba, paraíso por casualidad

Ahora que Barack Obama (y Raúl Castro) han decidido comenzar una nueva etapa en su controvertida relación desde la revolución que expulsó al corrupto Batista, la frustrada invasión de Bahía de Cochinos y el establecimiento del embargo desde hace más de cincuenta años, nos hemos acordado de un estupendo documental que teníamos en nuestra base de datos y que muestra la espléndida diversidad vegetal y faunística de la isla caribeña, mantenida por una gestión adecuada y sensata (a pesar de los pocos recursos). Pero también por el propio hecho de que, al no poder los estadounidenses acceder masivamente desde Florida, se han podido evitar las consecuencias del turismo masivo, recurrente dilapilador de biodiversidad y recursos naturales. Desde este blog nos alegramos de este hecho, con mucho recorrido e incógnitas todavía, que puedan normalizarse las relaciones de ambas naciones y ello ayude a la progresiva llegada de la libertad a la sufrida nación cubana, pero esperamos que eso no suponga a medio plazo una invasión desbocada de turistas y empresas estadounidenses que desnaturalicen y trastoquen su ejemplar equilibrio con su medio natural. 

Los múltiples paisajes de esta pequeña isla, su localización en el corazón del Caribe y su larga permanencia en medio de la guerra fría se han combinado para preservar algunos de los más ricos e inusuales entornos naturales del todo el hemisferio. Desde hace décadas los paisajes naturales de Cuba permanecen inalterados, mientras que sus vecinos caribeños envenenan y pavimentan sus entornos salvajes. Ahora los incalculables tesoros de Cuba se enfrentan a una avalancha. El turismo está en aumento y los expertos predicen que aún puede llegar a doblarse cuando finalice el embargo comercial al que se ve sometida por los Estados Unidos. ¿Qué le ocurrirá a la espléndida biodiversidad de la isla? La biodiversidad de una isla repleta de anfibios, reptiles y la mayor abundancia de peces de agua dulce distintos de la región.



6 de agosto de 2014

Campanadas de la Historia (46) 'La historia no contada de Estados Unidos', de Oliver Stone

“Formo parte del imperio americano, vivo en Nueva York, he sido bendecido con un montón de privilegios, pero debes rebelarte contra esos privilegios. Roosevelt lo hizo en su presidencia. Si no, todos acabaremos como en Rebelión en la granja o 1984 de Orwell. Yo soy un cineasta con alma de historiador” Oliver Stone


Para comenzar el año publicamos una estupenda serie documental emitida hace unas semanas en La2, 'La historia no contada de Estados Unidos', producida y dirigida por Oliver Stone. Este vasto trabajo, construido con abundante material audiovisual y la voz del propio Stone (aunque lamentablemente esté doblado al castellano), pasa revista al lado oscuro de la historia estadounidense en los últimos 120 años. 

Realizada en colaboración con el historiador Peter Kuznick la serie toma como comienzo del imperialismo norteamericano la doctrina del Destino Manifiesto y la guerra contra España de 1998 en Cuba y Filipinas y hace un recorrido por la política exterior de su país en el siglo XX y la primera década del XXI. Pasando por la guerra civil española y el aislacionismo que preconizaba antes de Pearl Harbor a la obsesión anticomunista a finales de la Segunda Guerra Mundial, prefacio de la carrera nuclear y las décadas de guerra fría, que terminarían con la caída del bloque soviético y el siglo XXI post-11S, con las administraciones de Bush Jr. (y las guerras de Irak y Afganistán) y Barack Obama y la guerra de los drones. 

Stone emplea como principales herramientas narrativas noticiarios de época, viejas películas y piezas de propaganda, pero también incluye un fuerte componente crítico y especulativo. Así determina varios momentos cruciales que podrían haber cambiado la historia de Estados Unidos y por extensión la de todo el mundo. La primera cuando, en la convención demócrata de 1944, Henry A. Wallace (seguidor a ultranza de las políticas progresistas y sociales de Roosevelt y partidario de un entendimiento con los soviéticos) fue sustituido por Harry Truman, un halcón dentro del partido Demócrata, como vicepresidente de Roosevelt (quien apenas le conocía) en una votación manipulada. Esto hizo que fuera Truman quien sucediera a Roosevelt tras la muerte de éste en abril de 1945 lo que tendría una importancia capital en la Historia, pues sería él quien gestionaría la ya segura victoria aliada sobre las potencias del Eje y quien diera la orden al lanzamiento de las bombas nucleares sobre Japón como una forma de advertir a la Unión Soviética del poderío estadounidense. Este luctuoso hecho inauguraría la carrera nuclear y la guerra fría así como las intervenciones contra el comunismo real e imaginario que marcarían la política exterior estadounidense en las décadas siguientes. 

Otros momentos en los que se elucubra sobre las ucronías posibles que hubieran podido cambiar la historia estadounidense es señalado con la abruptamente interrumpida presidencia de Kennedy al que retrata como uno de los pocos que realmente luchó por alcanzar la paz con los soviéticos (aparte de su actuación el la Crisis de los Misiles cubanos) y en tercer lugar resalta la presidencia de Howard Carter quien a su juicio “lo intentó, pero tuvo que ceder y su presidencia acabó convertida en uno de los peores exponentes del imperio americano”. Y que daría paso a la revolución neoliberal de Reagan, cuyo apoyo a los muyahidines afganos contra la URSS crearía tiempo después a los talibanes., Al-Qaeda y el 11S. En fin, les dejamos con un artículo de la web Historia y Cine que pormenoriza esta magnífica serie documental, clave para entender la historia norteamericana y mundial, y los docus debajo. 


La historia no contada de los Estados Unidos, de Oliver Stone

The Untold History of the United States (USA, 2012)
-Autor del artículo: José Luis Urraca Casal-

Un maestro del cine como es Oliver Stone nos ha acercado a lo largo de su filmografía a algunos de los hechos, personajes y momentos que han marcado durante la segunda mitad del Siglo XX la historia de los Estados Unidos. Y lo ha hecho mostrándonos siempre el lado más incisivo, más dramático y más crítico con la política de su país. Ahora llega a España la serie documental ‘La historia no contada de los Estados Unidos’ la cual repasamos en Historia y Cine, y que narrada por el propio Stone, realizada en colaboración con el historiador Peter Kuznick y ayudada de abundante material audiovisual, nos ofrece fundamentalmente un punto de vista diferente al de la historia oficial.


El presidente Kennedy, para Stone uno de los pocos que se enfrentaron al sistema.

Desde los días de la Segunda Guerra Mundial hasta la propia presidencia del actual inquilino de la Casa Blanca, Barack Obama, pasando por los mandatos y la política nacional e internacional de presidentes como Roosevelt, Truman, Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Reagan, Bush padre, Clinton, y Bush hijo. Serán diez capítulos emitidos de lunes a jueves a partir de las 21:00 horas en La 2 de TVE. Aunque la serie completa en realidad la conforman doce, los dos últimos Oliver Stone los añadió a la serie para retrotraerse a los tiempos de la Guerra de Cuba en 1898 y las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, a modo de contexto previo para explicar la posterior política estadounidense.

¿Pero qué nos cuenta el director que magistralmente nos enfrentó a la teoría conspirativa que acabó con la vida del presidente Kennedy, o que ha narrado en numerosas ocasiones el horror vivido y provocado por los soldados norteamericanos en la Guerra de Vietnam? En realidad un discurso diferente al oficial acerca de la historia que se consagra desde las altas instancias del poder y por parte de los vencedores, con interpretaciones diferentes en las que cobran protagonismo héroes desconocidos o en las que ayudado por imágenes y discursos originales de los propios protagonistas, revela una faz completamente distinta de los mismos. Y todo ello con un uso del material audiovisual, escenas de películas, fotografías, recreaciones realizadas por ordenador… que se suceden rápidamente ante nuestros ojos sin entrevistas, sólo presentando los hechos, de modo trepidante, vertiginoso y especialmente pensado para atraer a escolares y al público joven en general.


Churchill y Roosevelt. La Segunda Guerra Mundial es abarcada en el primero de los episodios.

Así en lo referente al primer episodio, dedicado a la Segunda Guerra Mundial, Stone sostiene y defiende que la Segunda Guerra Mundial y más concretamente la amenaza de la todopoderosa Alemania nazi se venció gracias a la resistencia y lucha del pueblo ruso y la determinación de Joseph Stalin, minimizando la intervención aliada a raíz del Desembarco, encumbrada dentro de los propios Estados Unidos. Y, he aquí un ejemplo, desmitificando al presidente Harry Truman a través de algunos de sus discursos previos a suceder a FDR o la demonización de los soviéticos. El capítulo también repasa la Guerra Civil Española y el papel de la comunidad internacional respecto a los dos bandos en contienda. En ‘Roosevelt, Truman y Wallace’, Oliver Stone tras presentarnos en el anterior episodio al vicepresidente Henry A. Wallace, el secretario de Agricultura durante los años de la Gran Depresión, como el verdadero héroe tras FDR, en esta entrega repasa cómo éste fue sustituido en el cuarto mandato de Roosevelt por Harry S. Truman. Continuando con los inicios de la Guerra Fría, las relaciones entre los tres grandes, Roosevelt, Churchill y Stalin en Yalta, y la división confirmada a partir de esta conferencia.


Roosevelt y quienes serían sus dos vicepresidentes, Harry S. Truman y Henry A. Wallace.

La Guerra Fría y el presidente Truman ocupan transversalmente varios episodios de la serie, pero el tercero en concreto está dedicado al arma que convirtió a los Estados Unidos en una potencia capaz de destruir a sus enemigos y al mundo entero. ‘La bomba’ analiza la estrategia detrás de su uso para acabar la guerra contra Japón, argumentando cómo no era necesario su uso para lograr su rendición y la importancia de la intervención soviética en Asia. También cubre la destrucción causada por los aliados con los bombardeos sobre ciudadades alemanas y japonesas. El cuarto episodio ‘La Guerra Fría: 1945-1950’, siembra la duda sobre quién comenzó el conflicto bipolar, recogiendo momentos como el discruso de Churchill en Fulton, donde acuñó su famoso discurso sobre el telón de acero, la Guerra Civil en Grecia o la caza de brujas emprendida por el senadorMcCarthy desde el Congreso de los Estados Unidos.

‘Los Años 50: Eisenhower, la Bomba y el Tercer Mundo’ analiza el período tras la llegada de Eisenhower a la presidencia junto al Secretario de Estado John Foster Dulles, la Bomba H y la Guerra de Corea. ‘JFK al Borde’ explora la participación del presidente Kennedy en Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles de Cuba que a punto estuvo de desencadenar la guerra total, los comienzos de Vietnam, los intentos del presidente de establecer la paz con Khrushchev y el asesinato de JFK.


La presidencia de Reagan, analizada en 'Reagan, Gorbachov y el Tercer Mundo, la rebelión de la derecha'

‘Johnson, Nixon y Vietnam: Cambio de Fortuna’ nos muestra el horror causado por los Estados Unidos en su intervención en Vietnam, y cómo la guerra llegó a punto de no retorno provocando el cataclismo. También la traición de Richard Nixon. ‘Reagan, Gorbachov y el Tercer Mundo: La rebelión de la derecha’ muestra como los sueños de cambio de Jimmy Carter dieron paso a la llegada de Ronald Reagan, a quien Gorbachov redimió, dando lugar a nuevas oportunidades para encontrar la paz. Este octavo capítulo también debate sobre el legado de Reagan.

‘Bush y Clinton: La Paz desperdiciada - Nuevo Orden Mundial’ aborda como la intervención de George W. Bush en Irak y Afganistán provocó una guerra sin fin “canibalizando” la propia economía de los Estados Unidos. Y la creación de unos nuevos Estados Unidos, en función de la Seguridad Nacional. El último episodio, titulado ‘Bush y Obama: La Edad del Terror’ se adentra en la presidencia de Barack Obama mostrándole como alguien plegado al sistema y a la idea de Imperio Americano, convertido en un gestor mucho más eficaz que su predecesor en la gestión del estado de seguridad nacional.

Autor del artículo: José Luis Urraca Casal. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria. Para www.HistoriayCine.com


1. La Segunda Guerra Mundial



2. Roosevelt, Truman y Wallace



3. La bomba



4. La Guerra Fría 1945 - 1950


5. Años 50, Eisenhower, la bomba y el Tercer mundo


6. JFK, al borde del abismo


7. Johnson, Nixon y Vietnam, un revés del destino


8. Reagan, Gorbachov y el Tercer Mundo. El ascenso de la derecha


9. El triunfalismo americano y el nuevo orden mundial


10. Bush y Obama, la era del terror

31 de julio de 2014

Campanadas de la Historia (45) Cuba, del sueño a la desilusión

Interesante documental canadiense que busca en la memoria de cubanos refugiados en ese país para relatar cómo la esperanza del pueblo cubano en la revolución que había removido del poder y la sociedad el corrupto régimen de Batista se había ido desvaneciendo con el paso del tiempo. Las pulsiones autoritarias del régimen castrista y las ineficacias del propio sistema socialista implantado en la isla instaló la desesperanza en gran parte de la población cubana y provocó que fueran legión los que, ante la falta de oportunidades y libertad, decidieron lanzarse al mar intentando llegar a Miami, la tierra prometida de la diáspora cubana. Si ya en 1965 fueron unos 30.000 los que consiguieron salir de la isla, este éxodo masivo de refugiados cubanos a Estados Unidos tuvo su culmen en 1980, en la célebre 'crisis de 'los marielitos' cuando unas 125.000 personas decidieron salir en masa, lo que supuso la caída del pedestal del antiguo ídolo de masas y líder, Fidel Castro. Los ideales de la revolución de Castro se pierden en el camino y con ellos la sociedad basada en la igualdad, justicia y no discriminación que él proyectó en 1959 al pueblo cubano. 

Le dedicamos esta entrada a Danny, un talentoso médico cubano que nos encontramos en Botswana que nos expuso su propia decepción en aquello que en colegio le habían enseñado y cómo al crecer y experimentarlo por sí mismo comprobó que todo aquel ideal revolucionario no era más que una quimera.

23 de enero de 2014

Vocabulario Fundamental. Extinción (33) La caída del imperio español


Interesante y didáctico documental que muestra cómo cayó lo que quedaba del imperio español en Cuba y Filipinas. Analiza la evolución del imperio colonial español en América y la idea de la emancipación surgida en la última de sus colonias americanas, Cuba. Desde 1868 comienzan las guerras coloniales contra la metrópoli, sufriendo España una enorme sangría económica y unas pérdidas humanas cercanas a los 100.000 hombres. Los EE.UU. ofrecen varias veces a España la posibilidad de comprar la isla de Cuba (como habían hecho con Alaska), pero el Gobierno español las rechaza.

El panorama político internacional, difícil y delicado en ese momento, junto con el polémico incidente de la voladura del acorazado Maine -y la labor quintacolumnista de medios de comunicación como los del imperio Hearst- en aguas de La Habana, deciden a los EE.UU. por la intervención militar, declarando la guerra a España. Durante los 113 días que dura esta fase final de la guerra (hispano-cubana-norteamericana), los EE.UU. despliegan una enorme actividad política y militar, invadiendo la isla (a pesar de la resistencia española) y destruyendo las escuadras españolas de Cavite y Santiago de Cuba, momento que la historia recoge con el sobrenombre de “El Desastre del 98”.

La firma del Tratado de Paz hace perder a España su soberanía en los territorios de Cuba, Puerto Rico, Guam, el archipiélago de las Marianas y las islas Filipinas y finiquita el proceso de decadencia del imperio español que comenzara a mediados del siglo XVII con la decisiva derrota de Rocroi (que ya recogimos en otro post de este blog). Cuba comienza el siglo XX estrenando República, pero sometida económica y políticamente a los EE.UU., que afianza su creencia imperialista del "Destino Manifiesto" y su surgimiento como potencia mundial. 

2 de abril de 2013

Vocabulario Fundamental. Extinción (26) Cimarrón, el último esclavo


En 1963, Miguel Barnet conoció en Cuba al último cimarrón superviviente de América, un ex esclavo que logró huir a las cimas de los montes de la provincia de Las Villas: Esteban Montejo, de 103 años de edad. Durante más de tres años, Barnet apuntó la historia de su vida, dándole un orden cronológico, y la escribió con toda su fuerza documental y literaria conservando el sabor y el color del lenguaje de su protagonista. El libro 'Biografía de un cimarrón' era un documento único e irrepetible que contaba las distintas etapas de la existencia de un esclavo: desde la dureza de su vida, la huida y el aislamiento, el trabajo en las plantaciones de caña de azúcar, las costumbres o las ceremonias de los santeros de las religiones afrocubanas, hasta la guerra de la Independencia de España. El Cimarrón fue publicado en 1966 en Cuba y obtuvo inmediatamente un gran éxito internacional. 

Basada en ese libro el director y guionista también cubano Juan Carlos Tabío ('Fresa y chocolate') creó el documental, 'Cimarrón, historia de un esclavo' en el que confluyen dos apasionantes historias. Por un lado, el autor de la obra narra a los espectadores cómo conoció a Esteban Montejo en la década de los 60, cuando ya tenía 104 años de edad y vivía recluido en una residencia de La Habana. La segunda parte del relato tiene como protagonista la vida del propio Esteban, quien comparte con los espectadores las tres etapas de su larga y azarosa vida: la esclavitud en una hacienda española de la ciudad de Trinidad, su huida como cimarrón por los campos y montañas de Cuba y, finalmente, su alistamiento con los mambises (guerrilleros independentistas cubanos) para luchar en la guerra de la independencia cubana frente a los españoles. 



Les dejamos con la fascinante historia del último esclavo (bueno, ahora existen otras modalidades más cínicas), un hombre que empezando en las peores circunstancias a las que se podía enfrentar una persona, supo con su carácter indómito, su astucia y capacidad de supervivencia lograr lo más preciado para cualquier persona, su capacidad de vivir y tomar decisiones por sí solo, su libertad. 


17 de octubre de 2012

Estupor y Temblores (20) La crisis de los misiles cubanos


"No quiero especular sobre lo que hubiéramos hecho, pero sí sé que al salir de la Casa Blanca aquel sábado por la noche sentí el temor de no vivir para ver la siguiente noche del sábado" 
Robert McNamara 



Hoy volvemos la mirada a la llamada Crisis de los Misiles -o Crisis de Octubre, como es conocida en Cuba- ocurrida hace 50 años y que tuvo al mundo en vilo durante trece tensos días en los que estuvo a punto de desatarse un conflicto nuclear de impredecibles resultados. Esta crisis, junto al Bloqueo de Berlín son las mayores crisis entre ambas potencias durante la Guerra Fría y en la de Cuba es donde más cerca se estuvo de una guerra nuclear.

Los orígenes de este conflicto residen en la decisión del Partido Comunista soviético de apoyar más directamente al gobierno de Cuba al mando de Fidel Castro, debido al antecedente que se creó con la operación fracasada de Bahía de Cochinos y otras medidas hostiles de la Administración Kennedy, que mostraban el hecho de que los Estados Unidos no iban a permitir un gobierno pro-soviético en su backyard, a escasos kilómetros de sus costas. 


Por ello, el líder soviético Nikita Khrushchev y su gobierno decidieron aprovechar la hostilidad cubana tras la fallida incursión y asegurarse una base en el patio trasero USA para la instalación de bases de misiles capaces de alcanzar casi todas las grandes ciudades de Estados Unidos. La URSS vio en Cuba la base necesaria para el apoyo a nuevas oleadas revolucionarias pro-soviéticas en países americanos, así como por su cercanía a Florida, una base militar desde donde poder amenazar a los Estados Unidos con misiles sin que éstos tuvieran tiempo de reacción, igualando así la amenaza que significaba para los soviéticos los misiles estadounidenses emplazados en Turquía, estado fronterizo con la URSS, y la República Federal alemana.

El 15 de octubre de 1962 una serie de fotografías aéreas de Cuba obtenidas por aviones-espía norteamericanos U2 revelaban que los soviéticos estaban construyendo en la isla caribeña lanzaderas de misiles con capacidad nuclear que podrían alcanzar gran parte de los Estados Unidos.

Empezaba una crisis silenciosa en las entrañas de la Casa Blanca en la que halcones y palomas rodearon a JFK poniendo a prueba su prudencia y sentido de Estado. Los debates se multiplican en la Casa Blanca, y los generales abogan por ataques aéreos, e incluso por la invasión de Cuba, mientras que el secretario de Defensa, Robert McNamara, y los diplomáticos prefieren el bloqueo de la isla para impedir que las naves soviéticas sigan entregando armamento.


El 22 de octubre, JFK anuncia por televisión la situación a los estadounidenses, ordena el bloqueo total de la isla y pone a las fuerzas estadounidenses en estado de alerta máxima. La mayoría de los buques soviéticos da media vuelta y el mundo suspira aliviado. Pero entre bambalinas el drama continuó. Kennedy y Khrushchev intentan hallar una salida pero no se pueden comunicar directamente y los mensajes a veces parecen ambiguos y contradictorios.


El 26 de octubre por la noche los soviéticos proponen retirar sus misiles a cambio de garantías de Washington de que no invadirá Cuba. Al día siguiente exigen además públicamente que Estados Unidos retire sus misiles de Turquía. Sin embargo, el sábado 27 un avión U2 es derribado mientras sobrevolaba la isla lo que hace que la tensión crezca y la situación parezca descontrolarse. El Pentágono comienza los preparativos para bombardear masivamente la isla a partir del martes siguiente e invadirla luego con 120.000 hombres.

El miedo a la represalia nuclear achanta a todos y Kennedy acaba concediendo que no invadirá Cuba y que retirará, de tapadillo y meses después, sus 56 misiles instalados en Turquía, cercanos a la frontera sur de la URSS, mientras que Khrushchev promete sacar los 42 misiles de alcance medio de Cuba. Este pacto fue (y sigue siendo) muy contestado por el otro actor principal de este drama, Fidel Castro, quien lo consideró una traición por parte de los soviéticos, pues veía en los misiles una forma de que Washington temiera y respetara a su pequeño país. Los estadounidenses se enterarían más tarde de que la Unión Soviética tenía decenas de misiles tácticos en la isla, equipados con cabezas nucleares que hubieran podido pulverizar a cualquier fuerza invasora.

50 años después de aquella crisis Cuba sigue siendo un país comunista a los pies de EE.UU., con el tumor que le supone la polémica base estadounidense de Guantánamo y aún vive sometida al bloqueo económico estadounidense. La Habana acusa a Washington de seguir cometiendo terrorismo de estado contra la isla y Fidel Castro es el único líder superviviente de los tres líderes que llevaron al mundo al filo de una guerra nuclear. En el documental que les ofrecemos podrán regresar otra vez a aquellos trece días de agosto en los que la guerra fría pudo acabar abruptamente en un apocalíptico amanecer atómico.

 

16 de septiembre de 2012

Vocabulario Fundamental. Extinción (17) 'El telón de azúcar' o el ocaso del comunismo cubano

Así crecí yo. Usé ese mismo uniforme y dije que sería como el Che. Eso fue hace más de veinte años y recuerdo que Cuba era como un paraíso. Un lugar sin preocupaciones, sin angustia y sin violencia. Aquí el dinero no tenía valor, lo material no tenía importancia y no existían ni el desempleo ni la religión. En esta isla calurosa la solidaridad reinaba en todas partes, todos nos sentíamos iguales y en las calles no había ni publicidad ni apuro. Recuerdo que fui muy feliz.

Así comienza 'El telón de azúcar' documental que pudimos ver la pasada semana en La2 (y que hemos conseguido gracias al gran Bizzentte) , con guión y dirección a cargo de La chilena -criada en Cuba- Camila Guzmán Urzúa, que muestra el desvanecimiento del sueño cubano, los desencantos e ilusiones de toda una generación de cubanos, la de aquellos pioneritos de 1977 que vivieron el último sueño de la creación de un socialismo de soporte e inspiración soviética en su país.

Porque cuando el tiempo pasó y esos niños crecieron se dieron cuenta de que las cosas no eran tan idílicas como pensaban. La revolución acaudillada por Fidel Castro, que había terminado con las enormes desigualdades y excesos de la época Batista y tenía en sus sistemas sanitario y educativo sus grandes logros sociales, mostraba sus modos dictatoriales e ineficiencias estructurales y en el 89 cayó el Muro y en el 91 colapsó la U.R.S.S, el gigante que había sostenido económica e ideológicamente la utopía cubana y entonces Cuba se dio de bruces con la realidad. Llegó el llamado "periodo especial" y llegó la crisis y el recrudecimiento del embargo norteamericano y muchos de aquellos pioneritos no vieron otra salida que marchar por el mundo en busca de la libertad y las posibilidades laborales que les otorgaba su formación y que su país no podía satisfacer.Este documental (centrado principalmente en gentes de La Habana) hace un melancólico y emotivo recorrido por la memoria y los sueños rotos de toda una generación tan preparada como frustrada por la falta de libertad y oportunidades que se ha visto en su mayoría forzada a emigrar, un capital humano que sostiene con sus divisas desde el extranjero la economía de la isla.Mientras los cubanos que permanecen, resisten y miran a su futuro con cierta desesperanza. La propia directora, Camila Guzmán, declaraba en una entrevista que veía el futuro con escepticismo. "Yo no sé si la muerte de Fidel va a cambiar gran cosa y eso lo hemos visto con la enfermedad", señalaba. A través de las imágenes de este documental vemos su mirada nostálgica sobre ese sueño colectivo que compartió una nación entera y que en la actualidad se encuentra como gran parte de la capital cubana, en ruinas.