Sin embargo, Ruiz-Gallardón ha declinado precisar cuántos se harán realidad el próximo año. Aunque si en un espacio como el de Madrid-Río estos carriles ya se han diseñado mal (con los viandantes y las bicis estorbándose, no pudiendo circular estas a más de la absurda velocidad 6km/h) no queremos pensar como serán los que tengan que robar espacio en las principales calles de la ciudad a los omnipresentes coches.
Hace poco la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) elaboró un análisis de los servicios de públicos de alquiler de bicicletas implantados en muchas de las grandes ciudades de nuestro país y que permiten moverse por la ciudad sin necesidad de poseer una. En él, se realiza una comparativa entre las características de la prestación de bicis en estas capitales, las cuales varían considerablemente si se tienen en cuenta factores como el tamaño de la ciudad o el tiempo que lleva implantando el servicio.
Así que nada Alberto, para cuando quieras.
