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27 de abril de 2017

Vocabulario Fundamental. Animales (51) Animales esclavos 8 Zoocosis




Zoocosis (Estela de Castro)

El primer día que te vi dabas vueltas de un lado a otro de tu jaula, sin parar,
estabas herido y tenías la mirada perdida, posé mi mano sobre el cristal para
que sintieras que no estás sólo, que me importa tu dolor
Nunca he vuelto a verte caminar, supongo que estás sedado, para que nadie
se de cuenta cuenta de que tienes Zoocosis.
Vives dentro de una maqueta, el ser humano la ha creado para ti, juega a ser el
señor de la tierra, el dueño de los animales, el dueño del mundo. 
Tu vida es como una obra de teatro, una escenificación, cada día sales a un
escenario de cemento, cristal y vallas electrificadas, donde las personas se
paran a mkirarte con sus hijos, de la mano, y te sonríen como si eso te hiciera feliz, porque a los niños se les miente para no hacerles daño.
Pero recuerda que a mí lo que me importa es tu dolor.

Hace poco nos encontramos con el trabajo de la talentosa fotógrafa Estela de Castro (que ahora ha montado la exposición Fotógrafos) quien creó en 2016 la obra 'Zoocosis', su mirada desolada a la insoportable realidad en los zoos de unos seres creados para la libertad que son secuestrados para intentar atrapar su alma salvaje y condenados por el ser humano a prisión perpetua, a soledad y aburrimiento eternos.

El Zoo es esa prisión en las que viven encarcelados cientos de animales con el único objetivo de exhibirlos y ganar dinero con ello, intentan justificar su existencia con la conservación y estudio de las especies. Cárceles donde toda clase de animales son "expuestos" para que los niños puedan contemplarlos, haciéndoles creer que son felices.

Visitar una sola vez el zoo es suficiente para darnos cuenta de que en ellos, la libertad es la gran ausente, eso provoca en los animales conductas estereotipadas y repetitivas generadas por el estrés, la soledad y la apatía, dando lugar a un síndrome llamado Zoocosis.


26 de mayo de 2015

Vocabulario Fundamental. Animales (46) Animales esclavos 6 La cara oculta del Rocío

"Con el Rocío las cosas se tapan. Todo el mundo sabe lo que pasa pero cuando viene la peregrinación se mira a otro lado. Es como si esperásemos estas fechas con resignación (...) Viene el Rocío y nos tapamos la nariz. Y esto no puede ser" Juan José Negro. Director de la Estación Biológica de Doñana.

"La gente va borracha y no controla, he visto a caballos morir a palos" Arturo Pérez, Presidente de la Asociación Contra la Tortura y el Maltrato Animal (ACTYMA).

Ya no es que la romería del El Rocío me haya parecido siempre un acto de histeria colectiva inquietante, una beoda marabunta humana que todos los años se abate sobre buena parte de una Reserva de la Biosfera llamada Doñana (que no es de uso público ni se permite el turismo, salvo esos días y a esas personas..) camino de Almonte, donde grupos de sudorosos gañanes se hostian para discutirse el derecho a saltar una verja y sacar a pulso una estatua a la que aclaman hasta el delirio y confieren toda clase de poderes sobrenaturales, mientras le acercan niños aterrorizados -transportados en volandas por la histérica muchedumbre- que se supone serán bendecidos si son tocados por los lujosos tocados de la reverenciada escayola. 

Desde los monumentales cortes de tráfico durante todo el trayecto por el paso de miles de vehículos motorizados y carruajes pasando por las toneladas de basura abandonadas al paso de los rocieros, no son sin embargo todas estas prebendas lo que más nos indigna de esta descomunal celebración del postureo y la idolatría, sino que está construida sobre el abuso y el maltrato continuado de miles de bueyes, caballos, mulos y otros equinos, lo que cada año acarrea un vergonzante goteo de animales esclavizados y abusados hasta la muerte. 

La escasez de comida y agua, las jornadas agotadoras y la falta de descanso y atención veterinaria son algunas de las causas que llevan al maltrato y en ocasiones la muerte de los animales durante la romería. Aparte de que los desfases propios de la fiesta y el exceso de alcohol recaen directamente sobre los desgraciados animales obligados a participar de todo ello. Pero es sobre todo la inexistencia de una ley (que no ya una conciencia moral) que obligue tratar a los animales como los seres vivos que son y no como objetos que se puedan usar hasta que se rompan. El PACMA ha estado en El Rocío de este año 2015, documentando el maltrato y las muertes de caballos y otros équidos, reventados por el cansancio y la falta de cuidados. Con ello les dejamos. 

23 de febrero de 2015

Vocabulario Fundamental. Animales (45) Animales esclavos 5 La realidad de los circos de animales en una imagen desoladora


Captada por el fotógrafo chino Yongzhi Chu, esta fotografía tomada en un circo en la provincia china de Suzhou ha sido elegida primer premio en el World Press Photo en la categoría individual de Naturaleza. Ese sub-humano acercándose con un látigo ante la mirada aterrada de un desdichado macaco... No hay mucho más que decir que ¡¡¡NO A LOS PUTOS CIRCOS CON ANIMALES!!! ¡¡¡NO A LA EXPLOTACIÓN ANIMAL!!!

Entrada relacionada:
Vocabulario Fundamental. Animales (35) Animales esclavos III Blackfish
Vocabulario Fundamental. Animales (12) Animales esclavos II
Vocabulario Fundamental. Animales (10) Animales esclavos I Romper el alma a un elefante

10 de febrero de 2015

Vocabulario Fundamental. Animales (44) Animales esclavos 4 'Febrero, el miedo de los galgos'


El año pasado tuvimos el placer de asistir a la proyección en Matadero del documental 'Febrero, el miedo de los galgos', documental producido por Waggingtale Films, que retrata la realidad del galgo en España sin caer en el sensacionalismo y la recreación de la intolerable violencia que sufren estos animales por parte de muchos cazadores sin alma, valga la redundancia. Y lo hace a través de la historia de Mila, una galga abandonada con mucho miedo a las personas, que es rescatada y trasladada a Barcelona por la ONG SOS Galgos, a la espera de una operación importante tras ser atropellada en Arahal, un pueblo de Sevilla. La caza de la liebre, práctica común en zonas rurales, expone al galgo a una vida de miseria y crueles entrenamientos. La temporada de caza acaba en febrero y el número de galgos abandonados en esta época del año se dispara. Al igual que Mila, la mayoría de ellos no llega a los tres años de edad. Acá les dejamos su documental (dirigido por Irene Blánquez) y un mensaje suyo, por si quieren echarles un mano en su admirable esfuerzo. Porque en España los galgos corren hasta morir.

El documental 'Febrero, el miedo de los galgos' ha sido producido con mucha ilusión y esfuerzo. Tanto el trabajo de preproducción, como el de producción y postproducción ha sido realizado por profesionales sin remuneración. No ha existido ningún tipo de crowdfunding ni sponsorship. La cesión del film y toda la gestión y promoción en la gira oficial y educativa (más de 80 pases por todo España) también ha sido altruista ya que no ha habido ningúna distribuidora detrás de este proceso. Es por este motivo que agradecemos mucho tu colaboración tanto si nos ayudas con una donación, como adquiriendo nuestra bolsa solidaria. De esta forma nos echarás una mano para recuperar parte del trabajo realizado en los dos últimos años dando impulso a Waggingtale Films, waggingtale.org, productora emergente con muchas ganas de continuar produciendo films que defiendan tanto el medioambiente como los animales.

Puedes hacer tu donación:
Mediante Paypal a través de este link: febreroeldocumental.com/ayuda
A través del botón TIP JAR / BOTE DE PROPINAS de Vimeo
A través de transferencia bancaria: TRIODOS BANK 1491 0001 25 2095873127
Adquiriendo nuestra bolsa solidaria: febreroeldocumental.com/tienda

16 de abril de 2014

Vocabulario Fundamental. Animales (39) De caballos y hombres I


Intro

Hace 6000 años aproximadamente empezó la relación del hombre con el caballo, que a sus lomos ha difundido sus ideas y desarrollado sus culturas y comunicaciones, ha guerreado y creado ciudades e imperios, siendo pues vital en la historia de las civilizaciones humanas sobre la Tierra. 

La domesticación de equinos herbívoros supuso una revolución energética para el ser humano pues pudo aprovechar la enorme reserva de energía nacida directamente del sol que es la hierba, cuya celulosa impide al ser humano su digestión directa. 

A la capacidad racional del ser humano se le unieron una velocidad, fuerza y capacidad de transporte (8 o 9 veces la de un humano) extras que fueron diferenciales en la configuración de las civilizaciones humanas. Que no hubiera caballos en el Nuevo Mundo cuando se desarrollaron los imperios prehispánicos como el inca y el azteca hizo que estos fueron minúsculos en relación a los grandes imperios euroasiáticos, desde Alejandro Magno al Imperio romano o los enormes imperios mongoles. Sólo cuando fueron introducidos en América a través de los conquistadores españoles pudieron ser domados por los nativos norteamericanos y tribus como comanches, apaches la nación sioux pudieron expandirse por el norte del continente gracias a ellos. 

Con su ayuda las sociedades humanas crecieron y se desarrollaron hasta que fueron progresivamente sustituidos por el motor de explosión (cuya potencia medimos en caballos...) desde principios del siglo XX hasta nuestros días. A través de dos documentales abordamos la relación entre caballos y hombres en dos momentos del último siglo, la Primera Guerra Mundial (donde fueron obligados a servir y morir en todos frentes) y la España actual, donde la crisis ha hecho que sean abandonados o sacrificados muchos caballos que fueron comprados cuando el dinero bullía, cuando era un capricho más. Sin embargo, su inestimable colaboración como animal doméstico aún hoy en día, no debe hacernos olvidar lo que fundamentalmente es, un animal magnífico, un bello, emocional e inteligente ser vivo al que debemos cuidar y respetar según su naturaleza y al que en esta bitácora queremos dedicar este post. Con un relincho y un elegante piafar comenzamos.

Primera parte - Los caballos y la guerra

A lo largo de casi toda la historia bélica del mundo los ejércitos han usado los caballos para acarrear armas y suministros además de como arma de ataque y persecución. Los ataques de las fuerzas de caballería impusieron su rapidez y eficacia contra las tropas de tierra desde los carros de guerra asirios a los jinetes númidas que lucharon en ambos bandos en las guerras entre Roma y Cartago. Fue a lomos de pequeños y resistentes caballos esteparios como los cuasi-invencibles jinetes mongoles de Genghis Khan y Tamerlán que invadieron medio mundo conocido, fueron centenares de miles de equinos los que soportaron la insensata aventura de Napoleón a los confines de Rusia, los que fueron muriendo de frío y agotamiento y sirviendo de alimento a la épica y desesperada retirada francesa. Y también a caballo se realizaría la célebre y suicida carga del Regimiento Alcántara en el lecho del río Igan en el Rif, para intentar socorrer a los miles de soldados españoles que huían del desastre de Annual en julio de 1921, funesto hecho de armas de nuestra historia al que algún día dedicaremos un post.

Sin embargo, y de la misma forma que las batallas de Crecy y Agincourt anunciaron la decadencia de la caballería pesada medieval frente a los proyectiles de los arqueros ingleses y sus longbow, a mediados del siglo XIX fue en la guerra de Crimea (y la famosa Carga de la Brigada Ligera en Balaklava), donde las tropas montadas mostraron su vulnerabilidad ante la aparición en los campos de batalla de la artillería con balas explosivas. Unas décadas después, ya iniciada la Primera Guerra Mundial, sería el alambre de espino pero sobre todo la aparición de armas de tiro rápido y eficacia letal como las ametralladoras, las que bañaron en sangre las antaño gloriosas cargas de caballería. La Gran Guerra fue la última conflagración en la que los caballos participaron de manera masiva. La certificación de la muerte de la caballería montada como arma de guerra llegaría con las inútiles cargas de los jinetes polacos contra las tropas alemanas al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. No obstante sobre todo los ejércitos alemanes y soviéticos emplearon caballos hasta el fin de la guerra, no sólo para el transporte de municiones y equipos, sino también para efectuar tareas de reconocimiento y aplacar revueltas civiles.

En la primera gran contienda mundial sirvieron varios millones de caballos y mulas en todos los frentes de la guerra, arrastrando grandes piezas de artillería y ambulancias, llevando y trayendo tropas, alimentos, heridos y cadáveres, cayendo enredados en las alambradas, muriendo por explosiones, por los efectos del gas mostaza o en cargas disparatadas de los regimientos montados contra las ametralladoras enemigas. Podemos imaginar el inenarrable sufrimiento y terror al que se vieron sometidos aquellos desdichados seres que enfrentaron con resignación su destino en aquella guerra cruel y sangrienta y cumplieron los deberes impuestos por sus dueños humanos hasta su último aliento. Más allá incluso de su entrega física era conocido su efecto benéfico sobre la moral de las tropas que los tenían cerca, que los veían como compañeros de fatigas y sufrimientos en unas circunstancias terribles a las que, como ellos, estaban de forma obligada.

A pesar de que en los últimos meses de la guerra fue sustituido en algunas de sus misiones por el tanque y otros vehículos a motor, muchos de los equinos supervivientes tras el fin de la contienda vieron recompensado su esfuerzo sirviendo de alimento a las hambrientas columnas de refugiados y prisioneros de guerra que se formaron en buena parte de Europa a finales de 1918. Del millón de caballos ingleses que fueron al frente sólo regresaron a la isla unos 62.000. El documental "Caballo de batalla. La verdadera historia", aprovecha la atención que sobre la suerte de los caballos de guerra puso Steven Spielberg con su -por otra parte decepcionante- película 'Caballo de batalla' (War horse, 2011) y cuenta la historia real de los caballos y de los hombres que los montaron y cuidaron, contribuyendo decisivamente en el esfuerzo bélico de Gran Bretaña. 

Despedimos esta primera parte con nuestro homenaje a los caballos de la guerra con uno de los monumentos más hermosos que se han hecho sobre la especial relación entre los caballos y los soldados, compañeros forzados de los horrores de las contiendas humanas. Puede verse en la localidad francesa de Chipilly y en él un soldado británico acuna la cabeza de su caballo herido en la batalla de Amiens. Con ellos y el documental les dejamos. 







Segunda Parte - Los caballos en la España actual



Para la segunda parte del post nos trasladamos a la España de hoy en día. De la mano del refugio para animales 'El valle encantado' conoceremos la historia de Camino, un caballo abandonado por sus anteriores dueños al que han acogido para intentar recuperarlo; los responsables de este refugio denuncian el mundo de la hípica y el polo donde son cosificados y obligados a comportamientos antinaturales y en cuanto dejan de dar el rendimiento esperado son abandonados o sacrificados. 

Tras este pequeño reportaje será el programa de La2 'El Escarabajo Verde' que ha querido comprobar cómo son tratados muchos caballos que fueron comprados como capricho en los tiempos de bonanza económica y son ahora abandonados a su suerte hasta que mueren o son furtivamente sacrificados entrando como carne barata en la cadena alimentaria, con los correspondientes riesgos sanitarios, como demostró el escándalo de la carne de caballo encontrada en algunas marcas de comida precocinada. A través de la historia de 'Un caballo llamado Hombre', el documental narra la historia del auge y declive que han vivido los caballos en nuestro país que han pasado de ser un objeto de lujo a un gasto innecesarioo simplemente una herramienta a utilizar hasta que se rompe. Véanse por ejemplo las cifras de caballos y mulas muertos cada año en esa romería de fantoches que se reune para ir al Rocío. 

La historia de Camino



El Escarabajo Verde - Un caballo llamado Hombre

El documental da voz a veterinarios que advierten que los caballos pueden ser medicados sin que el dato aparezca en su pasaporte. El equipo del programa compra fenilbutazona sin receta veterinaria, un medicamento que está prohibido para animales destinados a consumo humano. Se muestra un cementario ilegal donde los caballos se sacrifican sin contemplaciones o se abandonan a su suerte hasta que mueren.

El Escarabajo Verde 08.06.2013

La crisis de la carne de caballo en productos de vacuno se ha cerrado como un fraude en el etiquetado y no como un problema de seguridad alimentaria. Sin embargo, el documental da voz a veterinarios que advierten que los caballos pueden ser medicados sin que el dato aparezca en su pasaporte. El Escarabajo Verde también ahonda en la situación de abandono que sufren los équidos y que deja escenas tan poco halagüeñas como la de un cementerio ilegal de caballos en Algeciras.

A través de la historia de un caballo llamado Hombre, el documental narra la historia del auge y declive que han vivido los caballos en nuestro país. Estos animales han pasado de ser un objeto de lujo a un gasto innecesario. Los primeros en notarlo han sido los tratantes, personas que se dedican a su compra y venta. El Escarabajo Verde entrevista a uno de ellos para saber más sobre la caída de este animal en el mercado.

Coincidiendo con el momento en que más caballos se han sacrificado, Europa detecta que algunos productos precocinados de vacuno contienen hasta un 5% de carne de caballo. Por eso, el Escarabajo Verde ha querido entrevistar a responsables del matadero de Mercasevilla, uno de los que más caballos sacrificó en el 2012, pero denegaron nuestra petición. En el momento del rodaje, las instalaciones acababan de cerrarse cautelarmente después de una inspección de técnicos europeos. Meses más tarde, se ha hecho pública la razón de este cierre: hasta 1.700 caballos podrían haber sido sacrificados y vendidos allí sin el control veterinario obligado.


Otro de los datos que causó alarma durante la crisis de la carne de caballo, fue la posibilidad de que se hallaran restos de fenilbutazona, un medicamento prohibido para animales destinados a consumo humano, que se puede suministrar en los caballos de ocio. Pese a que las muestras oficiales fueron negativas, El Escabajo Verde entrevista al presidente de la Sociedad Científica de Veterinaria de Salud Pública, SOCIVESC, Marco Aurelio Sánchez que advierte de que los équidos podrían ser medicados sin que el dato aparezca en el pasaporte. Para corroborarlo, nuestro equipo intenta comprar este fármaco sin receta veterinaria y lo consigue sin ningún problema.


Pero esta crisis también ha perjudicado temporalmente a ganaderos de equino que buscan la máxima calidad. Así lo cuenta el presidente de la “Federación del Caballo Pirenaico Catalán”. Joan Moret gestiona una explotación equina en Girona que visitaremos para conocer lo que diferencia esta carne con la que procede de los caballos destinados a ocio.

Algunos propietarios, en vez del matadero, deciden deshacerse de sus caballos dejándolos en el monte. Por eso, el albergue de équidos CYD Santa María, en Málaga, está al máximo de su capacidad. Para mostrar la gravedad de la situación, la asociación llevará a nuestro equipo hasta a un cementerio ilegal donde los caballos son abandonados a su suerte hasta que mueren o son sacrificados sin contemplaciones.

31 de enero de 2014

Vocabulario Fundamental. Animales (38) Animales esclavos 3 'Blackfish'


“Yo nunca le digo a la gente que no vaya a SeaWorld. Solamente espero que si obtienes algo de la película, entiendas lo que estás viendo cuando un animal actúa para ti. Sólo porque sea increíble y precioso no quiere decir que sea nuestro”

Magnífico documental del año 2013 que retrata el sórdido negocio de los delfinarios basado en el secuestro, manutención en cautiverio y perpetua condena de Tilikum, una orca que trabaja en fue responsable de la muerte de tres personas, entre ellas una experimentada entrenadora. "Blackfish" muestra las consecuencias, a veces devastadoras, de secuestrar de su habitat marino y después mantener a esas inteligentes y sensibles criaturas en cautiverio durante toda su vida.

Las orcas son auténticos nómadas del mar que pueden desplazarse a miles de kilómetros, viven en sociedades formadas por familias, distribuidas en grupos diferentes, como los seres humanos, cada una con su lenguaje propio, su "tribu" o estructura social. ¿Entonces cómo se puede aspirar al control de animales salvajes como estos, seres individuales y con distintas personalidades, en muchos casos de diferentes procedencias que tienen que convivir juntos en una mini piscina de la que no pueden escapar si alguno se mosquea con el otro? Obviamente eso degenera en animales deprimidos (esas aletas dorsales caídas no mienten) con comportamientos erráticos o estereotipados, ataques entre animales y, como denuncia el documental, a los propios entrenadores. Entrenadores por otro lado muy coaccionados por los directivos del parque para sacar el máximo posible de los animales con la máxima rapidez, sin importar separar a madres de sus crías o sin importar frustrar al animal a través de ejercicios mal recompensados y mal comprendidos.

'Blackfish', un término nativo-americano para referirse a la orca o ballena asesina (miembro de la familia de los delfines), empezó con una premisa inocua: Gabriela Cowperthwaite, la directora, quería examinar cómo las personas se relacionaban con grandes depredadores. Tal y como Cowperthwaite, que vive en California, afirma, ella no era una activista por los derechos de los animales y no tenía intención de hacer una película polémica. “No podría haber sido más ingenua sobre la situación en SeaWorld”. Yo normalmente llevaba a mis hijos mellizos allí como recompensa, como regalo. Veía a cientos de niños riendo y pensaba '¿Cómo puede algo que hace a la gente tan feliz, ser algo tan malo?' Todos nosotros somos cómplices, empezando por yo misma”.

De forma parecida a la imprescindible The Cove (que ya publicamos hace tiempo en nuestra web), en 'Blackfish' la directora estadounidense Gabriela Cowperthwaite denuncia el negocio espurio de los parques acuáticos en un valiente y necesario alegato en contra de mantener esta especie y por extensión el resto de especies animales en cautiverio para el entretenimiento humano. La proyección de este documental en Estados Unidos ha supuesto una gran conmoción pública y ha provocado unas cuantas cancelaciones de grupos musicales en los conciertos en Seaworld, así como una bajada considerable de la afluencia de público a los parques acuáticos del país. 

En fin, un documental impactante y necesario que ejerce la labor que debe realizar el cine documental, poner sobre la mesa hechos dados como naturales en la vida diaria, desarrollarlos como conflicto y motivar la reflexión. Por cierto para firmar contra los espectáculos con cetáceos en España puedes firmar aquí.



'Blackfish’ es uno de los documentales más impresionantes de los últimos años. Cuenta la historia de la orca Tilikum, responsable de la muerte de tres personas, entre ellas una importante entrenadora. Pero ‘Blackfish’ es mucho más. Es una historia sobre la caza de estos animales y su sobreexposición mediática en espectáculos en vivo en parques acuáticos, con testimonios de entrenadores, cazadores, técnicos y profesionales que cuentan toda la verdad sobre estas crueles prácticas.



Una de las cosas más interesantes de ‘Blackfish’, a parte de lo que cuenta, es el cómo lo cuenta. En este apartado hay que destacar especialmente la realización y el montaje, que entremezcla videos promocionales y spots de televisión de parques acuáticos -como “Seaworld”-, que muestran el éxito y lo maravilloso de esos espectáculos, junto con noticiarios de la época y cortes de audio de la policía hablando de las diferentes tragedias ocurridas en el parque acuático.

Otro punto destacable del documental son los testimonios de entrenadores de “Seaworld“, el parque acuático donde trabajaban junto con las orcas. Es curioso como la mayoría de ellos se arrepiente de algunas prácticas y reconocen que esos animales no son felices en cautiverio. Hay que tener en cuenta que estas orcas están almacenadas en módulos de 20 metros, sin iluminación ni estimulación, prácticamente inmóviles. Unos animales que, gracias a numerosos estudios psicológicos, se ha demostrado que su cerebro procesa emociones más complejas que los humanos y que tienen un sentido de vinculación y de sí mismos fuera de lo habitual.

Todo esto contrasta con la versión oficial del parque. Sus responsables en ningún momento asumen responsabilidades. En todas las ocasiones en las que se producía una tragedia, culpaban al entrenador de un error humano, exculpando directamente a los animales. Para ellos podía suponer el cierre de un negocio millonario.

18 de septiembre de 2012

Vocabulario Fundamental. Animales (20) Animales esclavos 2 Osos de collar y macacos

Si hace unas semanas hablábamos de los elefantes asiáticos arrancados de sus madres y sometidos a la práctica del phajaan para servir toda su vida al hombre, hoy la web Planeta Consciente son trae otros dos ejemplos -macacos indonesios y osos de collar en el este de Europa- de animales salvajes esclavizados para el divertimento imbécil de turistas inconscientes. Si estas prácticas le ofenden dentro como a nosotros les dejamos los enlaces para firmar a favor de su erradicación.


El espectáculo callejero brindado por los monos, es una forma común de entretenimiento barato en Yakarta, Indonesia y en muchos países asiáticos como la India. Los monos macacos, son los elegidos para dar este lamentable espectáculo, conocidos como "Topeng monyet", como verán en las imágenes muchos de ellos son encadenados a sus jaulas. Este tipo de actuaciones, por lo general involucra el uso de máscaras, que pueden ser cabezas de muñecas o atuendos para imitar los seres humanos. La pobreza lleva a los propietarios de los monos, a explótarlos con la esperanza de ganar algo de dinero. Aunque ello, ni nada justifica someter a este impiadoso trato a los monos.


Firma y difunde:



Osos bailarines


¿Cómo un hombre puede someter a un oso que puede llegar a pesar 300kg?
Colocan al osezno sobre placas metálicas calientes, y al alternar las patas para evitar quemarse aprende a “bailar”. Mientras su dueño toca la “galduka”, una especie de rabel. Los osos asocian música con dolor. Les emborrachan para que bailen con más alegría. Cuando los osos no actúan, son encadenados en un patio. Varias asociaciones se han constituído para luchar contra esta práctica tan extendida en ciertos países. En Bulgaria, Rumania, Grecia, Croacia, Georgia han construido santuarios para osos.


Firma y difunde las peticiones:
http://www.thepetitionsite.com/takeaction/849/186/104/

15 de julio de 2012

Vocabulario Fundamental. Animales (15) Animales esclavos 1 Romper el alma a un elefante

"Romper el alma es un crimen espiritual. La expiación entonces, presumiblemente ha de ser también espiritual. Habrá un castigo y la responsabilidad de este crimen será compartida entre los perpetradores de la captura y los domadores del animal, y también por aquellos que los ayudan y los inducen, zoológicos, dueños de circos y accionistas y todos aquellos que promueven o impulsan la exhibición del "artículo terminado" -y esto incluye a aquellos que pagan por ver a los animales actores-".

Intro

Hace unos años viajé con un amigo por el Norte de la India y recuerdo un monumental atasco saliendo de Delhi en el que, en medio del pandemonium de bocinazos por doquier, calor y contaminación, llegamos con el coche a la altura de un tipo subido encima de un elefante cargado hasta los topes que aguantaba parado a que la fila de vehículos de todo tipo en la que se encontraba se moviera. Sentado encima de su cuello el mahout gobernaba al paquidermo dándole toques en las orejas con un gancho metálico y a mí se me arruinó el día al mirar a esa pobre bestia inmersa en ese medio tan hostil a su naturaleza y la infinita tristeza que traslucía su mirada resignada, derrotada.


Días después volvimos a ver un grupo de estos animales, en la ciudad rajastaní de Jaipur. Estaba prohibido subir con coches o autobuses hasta la puerta misma del fuerte Amber así que los pacíficos gigantes decorados a la hindú se pasaban el día subiendo y bajando sudorosos turistas encantados de vivir la exótica experiencia.

El rato que estuvimos esperando me dediqué a caminar entre ellos, tocar sus pieles apergaminadas y ancestrales, a acariciarles sus delicadas orejas y a preguntarme si yo también debía subir en uno de ellos. Me
daba cuenta de que ello me haría partícipe de su explotación, mi dinero sostendría la cadena que los mantiene esclavizados desde pequeños, pero al menos ello también haría que su dueño cuidara de ellos, aunque sólo fuera por seguir sacándoles provecho. Difícil tesitura.

Al final el sofocante calor reinante y la insistencia de nuestro conductor hicieron que subiéramos en uno de los paquidermos hasta la misma plaza central del magnífico fuerte Amber, pero también que en mi conciencia se grabara otra muesca indeleble, no ya por aquel viaje subidos a su lomo, sino por haber conocido de cerca, aunque fuera un momento, la vida de esos desdichados seres,
lo suficiente para empatizar con ellos y su sufrimiento y grabárseme todo en algún profundo lugar de mi mente, donde se refugian las cosas que duelen.


Primera parte. Amenazas para la especie / El terrible phajaan

Las amenazas principales que pesan sobre el elefante asiático son la destrucción de su hábitat, la caza furtiva, las guerras (y las miles de minas que quedan detrás causan la muerte y mutilación de miles de animales) y la presión de las poblaciones humanas, siempre numerosas y siempre reclamando más tierras. A todo esto hay que sumar las enormes cuotas de captura para la domesticación. Estas circunstancias y el hecho de que los animales domesticados tienen una tasa muy baja de reproducción han situado a la especie al borde de la extinción en estado salvaje. De la subespecie de Sumatra (Elephas maximus sumatrensis) apenas quedan entre 2.400 y 2.800 ejemplares en estado salvaje, la mitad de los que había en 1985, tras perder el 70 por ciento de su hábitat en las últimas dos décadas. La gran mayoría de los al menos 15.000 elefantes que son usados por el hombre en el sudeste asiático tanto para fines turísticos como para acarrear árboles en la tala de bosques han sido capturados en la Naturaleza.

Para lograr el total sometimiento de los paquidermos en Thailandia y otros lugares de Asia se le somete a la práctica del Phajaan, el “adiestramiento” o “domesticación” de elefantes que se lleva a cabo desde hace siglos y que trata, en esencia, de "romper el alma" del animal. Básicamente los pequeños elefantes son separados de sus madres a temprana edad y los atan, los enjaulan y los muelen a golpes durante tres días.

Durante este periodo se les priva de comer y dormir y son sometidos mediante castigos físicos y psicológicos para conseguir esclavizarlos para el hombre.
En este proceso es frecuente ver a los «mahouts» empleando el «ankus», la herramienta tradicional para entrenar a los elefantes y que consiste en un palo largo con puntas de metal afiladas en su extremo, y que se utiliza para controlar a los elefantes. La simple amenaza de su uso, recuerda a los elefantes el dolor y permite que sean entrenados, lo que hace posible el manejo de los animales. Por supuesto, muchos de los pequeños elefantes mueren en el proceso.

Pasado ese tiempo, el animal obedecerá al escuchar la voz de su amo. Y su precio se habrá multiplicado
: hasta 45.000 euros puede valer un elefante domestico en Thailandia. Durante siglos, estos animales fueron símbolo del país. Hoy, explotados por la industria turística dentro o al margen de la ley, se encuentran en peligro de extinción.
En este articulo de Brian O'Biren llamado "Como romper el corazón de un elefante", se relata con detalle este terrible proceso.

Las imágenes del phajaan

La mirada del horror

Este pequeño elefante tiene apenas tres años, la edad perfecta para someterse al phaajaan, un cruel ritual de doma practicado por la tribu karen, del norte de Thailandia.

Adiós, mamá

El pequeño es conducido lejos de su madre, con ayuda de dos elefantes ya crecidos, que hace tiempo atravesaron ese mismo calvario. Cada año cien retoños pierden la vida durante el ritual de doma. Las hembras adultas pueden ser muy agresivas y a menudo son asesinadas.

Elefantes y mazmorras

Tres días sin comida ni bebida. Tres noches sin dormir, inmovilizado y golpeado a cada rato para que no logre conciliar el sueño. Al final obedecerá al hombre, por la cuenta que le trae: conoce el castigo que le espera si no hace caso o comete errores.

Herramientas de trabajo

La imagen muestra a los domadores tratando de encerrar al pequeño paquidermo en su jaula. Muchos de los palos tienen garfios en su extremo para golpear al animal hasta que obedezca. Ellos conocen bien sus puntos débiles: los oídos y la boca.

Magia negra y fuerza bruta

Un chamán participa de todo el proceso. Él es el responsable de aplicar los ritos de magia encargados de doblegar el espíritu del animal. Junto a él, los mahout, como se llaman los domadores de la tribu Karen, se encargan del trabajo físico.

Grita libertad

No importa cuantos decibelios alcance el llanto. Ya nada cambiará el futuro que le espera en circos para turistas o en las calles de las ciudades thailandesas, como gancho para conseguir unas limosnas más generosas. El turismo, sin saberlo, alimenta este negocio cruel.

Artículo de Palani Mohan, publicado el 08/08/04 en el suplemento semanal "Magazine".



La triste suerte del elefante en Thailandia (video)





Segunda parte. Afortunadamente también existen personas admirables...


...que luchan con todo lo que tienen para salvar de los maltratos a estos animales, tan grandes como indefensos ante la maldad humana. En este enlace conocerán a Tony Nevin, un osteópata que en la Fundación Triángulo de Oro atiende a elefantes que han sufrido maltratos y en este otro conocerán la historia de Lek, una niña que desde que conoció su sufrimiento ha dedicado su vida a protegerlos y darles una existencia digna. 

Cuando Lek denunció la práctica del cruel phajaan en Thailandia recibió agresiones y amenazas de muerte de personas preocupadas por que su labor pudiera dañar la industria turística del país. Ahora regenta el Parque Natural de los Elefantes, a 56 kilómetros al norte de Chiang Mai, en el norte de Thailandia. Bean-recomendable. Asimismo les dejamos el enlace a la muy recomendable web Turismo Responsable, que informa de qué santuarios de elefantes (y otros animales como cocodrilos, tigres, o tortugas) thailandeses pueden llamarse como tales o son simples sacaperras de turistas. 

Muchos falsos refugios permiten tocar a los animales, bajo la supervisión del «mahout» (el entrenador de los elefantes), que espera, claro, una propina por este servicio. En algunos de estos pseudo-santuarios, los visitantes pueden verlos haciendo payasadas, pintando cuadros, ver cómo se alimentan a las crías o incluso hacerlo ellos mismos – pagando un suplemento en la mayor parte de los casos. Sin embargo hay otros como el ya citado Parque Natural de los Elefantes, el Thailand Wildlife Friends Foundation, el Boon Lott's Elephant Sanctuary o el Elephant Transit Home en Sri Lanka que sí se preocupan por la rehabilitación de los elefantes huérfanos, heridos o rescatados de los maltratos y en la medida de lo posible de reintegrarlos a la Naturaleza donde pertenecen.

Así pues si alguno de los que leen este blog es tan afortunado de poder viajar a alguno de estos países y sienten la curiosidad de conocer más sobre estos magníficos y nobles animales intenten si pueden visitar alguno de estos centros y si ven en alguna parte alguno de ellos siendo manipulado o humillado les rogamos no participen de la rueda de codicia que los esclaviza y destruye su alma salvaje.