21 de junio de 2021
Vocabulario Fundamental. Dolor (9) "donde más duele.."
27 de noviembre de 2020
La condena del refugiado (13) Vocabulario Fundamental. Dolor (8) El dolor de Aya, la madre de Jusuf
En este blog somos muy de Open Arms y por eso no podíamos dejar pasar sin publicar este video terrible que nos muestra una vez más las tragedias de la migración. Sólo en este 2020 cerca de 900 migrantes han muerto en el Mediterráneo tratando de llegar a Europa. Hace unos días nos estremecimos con el video del rescate del naufragio de una patera a la deriva y los gritos desesperados de una mujer que sólo podía repetir "I lost my baby" (perdí a mi bebé), tras desaparecer su hijo en el mar.
De hecho, los rescatistas de Open Arms lograron encontrarlo y subirlo a bordo de su barco pero no pudieron reanimarlo y terminó falleciendo. La foto que encabeza este post es del momento en que se lo dicen y ella simplemente queda por los suelos, destruida, como una Pietá moderna desposeída de lo que más quiere. Nada en su vida volverá a ser igual después de ese momento. Ella es Aya, la madre de Yusuf, y ya está en nuestro país. Desde aquí esperamos que pueda continuar con una vida digna aunque nunca olvidará el momento en que el mar le arrebató una parte, quizás la más importante, de sí misma.
"¡He perdido a mi bebé! ¡He perdido a mi bebé!". Ese es el grito desgarrador de una madre que acaba de perder a su hijo en el naufragio de una patera en el Mediterráneo central. El vídeo lo ha compartido en Twitter la ONG Open Arms, que ayer rescató a la embarcación, aunque no pudo evitar la muerte del bebé y de otras cinco personas.
10 de noviembre de 2020
Vocabulario Fundamental. Maldad (6) Las raíces del mal
¿El criminal nace o se hace? Investigadores en criminología coinciden en atribuir la violencia en el individuo a la combinación de tres factores: la genética, la primera infancia y la situación material, social y/o emocional. El estudio de las biografías de asesinos en masa como Anders Behring Breivik, autor de los ataques de Oslo y Utoya en 2011, es clave. Documental de ARTE dirigido por Gerrit Jöns-Anders y Amrei Topçu en 2020.
10 de mayo de 2020
Frontera D / Mis 5W (2.1) Who: Renacimientos / Prometeo en Malasaña
Me salieron unos bultos oscuros en la piel por el narcótico ingerido pero, tras despertar empapado en sudor, seguí negándome con instintiva terquedad a tomar las cucharaditas que insistía en darme la incompetente sanitaria hasta ponerme cianótico por la cerrazón de mi organismo a seguir ingiriendo aquel estupefaciente fatal.
Afortunadamente mis padres se acabaron dando cuenta del error a tiempo y pude salir de aquello. Fue mi primer coqueteo con la parca y probablemente el primer resacón de mi vida. Por lo visto la torpe enfermera fue despedida, lo que algunas veces me ha dado cierta culpa, al menos durante unos segundos.
La otra ocasión en que estuve a puntito de caramelo fue aquella maldita tarde de finales de mayo cuando fui a Burgos con mi moto a ver a unos amigos que vivían allí. Tras llegar a su piso los saludé y uno de ellos me pidió que le diera una pequeña vuelta por la urbanización en las afueras donde vivían.

Azares
Como suele pasar cuando un vehículo biciclo choca de frente con un obstáculo atravesado en medio de la carretera, el impacto hizo que yo saliera por los aires, chocando contra el coche y cayendo después contra el asfalto, donde quedé inconsciente. Los dos funestos individuos que viajaban en el coche se quedaron allí parados, como dos gilipollas, sin hacer nada, viéndonos tirados, a mi amigo gritando en el suelo con un brazo roto y yo derrumbado, en silencio. Dañadas gravemente mi arteria y vena subclavias derechas, me desangraba en el asfalto. La vida se me iba a borbotones en esa puta carretera.
Afortunadamente, en ese momento varios benéficos azares conspiraron para que ahora mismo pueda estar escribiendo esto. Uno, que un tipo desde lo alto de una construcción cercana había visto toda la escena y él sí avisó a Emergencias. En pocos minutos desde el Hospital General Yagüe (el nombre lo único reprobable), que afortunadamente -dos- estaba cercano pudo llegar una ambulancia a recogernos, justo a tiempo -tres- para sacarme de un primer shock hipovolémico por pérdida de sangre. Otro shock sucedió entrando en el hospital pero ya lograron sacarme de él los del equipo de cirugía vascular que -cuatro- estaban de guardia.
Rápidamente me cortaron un trozo de vena de mi fémur izquierdo, y pudieron empalmar con ella los vasos sanguíneos dañados tras romper mi clavícula derecha para poder acceder internamente y así realizar el injerto sanador. Gracias a esta operación pudieron parar la hemorragia y logré superar mi crítico estado. Y también gracias a las enfermeras de la UCI donde estuve varios días, dándoles bastantes problemas.
Cuando desperté de la operación mi mente funcionaba errática, sin recordar lo ocurrido, deliraba, no entendía qué hacía allí, que me ocurría, pensaba que me habían secuestrado, no sabía por qué tenía mi brazo derecho inmovilizado, me quitaba los tubos de respiración hasta que perdí los nervios y tuvieron que atarme a la camilla, lo que provocó una cascada de blasfemias e insultos por mi parte. Lo siento chicas, aquel no era yo...
Al cabo de cinco días pude recuperar la razón, salir de la UVI, pasar a Planta y conocer el alcance de mis lesiones. Aparte de algunas costillas rotas, fractura interna de la mandíbula y el mayor chichón que se puede tener en la cabeza sin que derive en fractura craneal, me comunicaron que había sufrido una flexopatía, una gravísima lesión en el plexo braquial de resultas del choque contra el coche y posterior caída sobre el hombro, una lesión común en motoristas accidentados.
El plexo braquial conecta el sistema nervioso central con el periférico, llevando las señales nerviosas desde la médula a los músculos de las extremidades. Varias de mis raíces nerviosas cervicales habían sufrido lesiones, se había producido un arrancamiento de algunas de las fibras nerviosas que salen de la médula que afectaba a las raíces cervicales C6, la C7, la C8 (la única que se arrancó entera) y la T1, la primera dorsal. Por eso apenas podía mover mi brazo derecho y por eso sentía en él unos dolores tan extraños y tan cabrones, era la presentación en primera persona del dolor neuropático. Lo que aún no sabía es que, corregidos y aumentados a través del paso del tiempo, esos dolores entrarían a formar parte consustancial de mi ser y me acompañarían probablemente el resto de mi vida.
Tras dos semanas en planta en el hospital y pedir el alta para terminar de recuperarme físicamente en casa, viajamos a la ciudad suiza de Lausanne donde me operó un especialista en estas lesiones para intentar reparar algunas de las conexiones rotas, encauzando los nervios desde la médula para que en su lentísimo crecer fueran reinervando los músculos correspondientes del brazo para al menos poder recuperar la pinza de la mano. Esa época de choque post-trauma, depresión galopante y lacerantes dolores fue claramente la peor de mi vida.
Con el tiempo pude recuperar músculos del brazo pero no del antebrazo, lo que me ha complicado bastante la vida, física y psicológicamente. Porque además el dolor, el puto dolor, los distintos dolores, han permanecido siempre conmigo como indeseables compañeros de vida, impertérritos, impredecibles, casi invulnerables, manifestándose cada día, cada hora, cada minuto, la única diferencia es la intensidad y en qué zona del antebrazo y la mano los siento. Desde el dolor de guardia que por defecto embute mi mano en un guante tres tallas menor a la tenaza que machaca incansable los nudillos, o el que atrapa mis dedos en los goznes de una puerta que se abre y cierra o "el de la C8", una insufrible tortura que me desgaja el exterior del antebrazo desde el meñique hasta el codo, una picana eléctrica que recorre incansable ese trayecto desquiciándome con insoportables calambrazos de 20 o 30 interminables segundos cada minuto..., y así puede estar durante horas, a veces días, destruyéndome por dentro.

Los dolores neuropáticos son muy difíciles de paliar de por sí, pero los que provienen de una flexopatía más aún ya que son dolores reflejos, es decir, en mi caso, los siento en la mano y el antebrazo derechos pero no se producen ahí, se generan en las cicatrices que dejaron en la médula las fibras nerviosas al desgajarse. Es decir, los seguiría sintiendo aunque hubiera perdido el brazo. Son como los chispazos que brotan de un cable de la luz al ser arrancado de un tirón y su perverso resultado es que se produce dolor donde antes se generaba movimiento y sensaciones.
Esta percepción heladora añade pesar al sufriente, que intenta aprender a no exteriorizarlo para no leer en otros rostros el cansancio o la incomodidad por una repentina situación malrrollera, lo que le lleva a, si está en público y le resulta imposible apartarlo mentalmente y no retorcerse, buscar una privacidad donde pueda sufrir a gusto.

Los estímulos dolorosos que se mantienen en el tiempo exigen una alta atención diaria que agota la energía física y mental y obviamente afecta al rendimiento cerebral, pudiendo provocar importantes reacciones emocionales que potencien el sufrimiento que lleva asociado, afectando a todas las áreas vitales (laborales, emocionales y sociales) de las personas que los sufren.
Quien padece dolor crónico se encuentra pues con un atolladero vital del que le será imposible salir, una maldición de carácter casi mítico como la de aquel Prometeo, osado Titán que, tras robar el preciado fuego (símbolo de la vida, la energía y la inteligencia) de los dioses para entregárselo a los humanos, aquellos, siempre picajosos con sus cosas de divinidades, le condenaron a ser encadenado a una roca en una montaña del Cáucaso, donde todos los días sería visitado por un águila que le comería el hígado. Debido al carácter inmortal de Prometeo la víscera se regeneraría para, al día siguiente, volver a ser devorada por la hambrienta rapaz y así para siempre, a mayor gloria del dolor perpetuo.
Afortunadamente para él, el mito continuaba con un deus ex machina de libro en forma de la aparición en escena de Heracles, hijo de Zeus, que pasaba por allí de camino al Jardín de las Hespérides. Fue donde Prometeo se hallaba y compadeciéndose de él mató al águila de un certero flechazo. Esta hazaña de su hijo logró hacer recapacitar a Zeus sobre el castigo a Prometeo, consintiendo en liberar al desdichado de su cruel destino. Eso sí, siempre habría de llevar con él un anillo con un fragmento de la roca a la que estuvo encadenado para no olvidar aquellos tiempos de sufrimiento legendario.
Sólo espero que algún día gracias a los avances médicos en regeneración de nervios se puedan reparar en mi médula las conexiones nerviosas dañadas, hasta entonces seguiré encadenado a mi tormento diario como indeseable compañero de vida, siempre conmigo, retorciéndome por dentro, el puto dolor siempre detrás mi pensamiento, de mis palabras, semper dictante dolore.
25 de noviembre de 2017
Vocabulario Fundamental. Odio (10) Me cagüen TTM
1 de octubre de 2017
Vocabulario Fundamental. Odio (9) El odio según José Antonio Guardiola

"La llama del odio" es un proyecto global, con una guión compartido con Alicia Gomez Montano, la realización de Teresa Mora y el montaje de Javier Mula. Y la colaboración, entre otros, de Yolanda Alvarez, Carlos Franganillo, Luis Pérez Lopez, Marisa Rodríguez, Miguel Angel Garcia Tve, Almudena Ariza, Elena Ochoa Ruiz, Aurora Mínguez y Oscar Mijallo. (José Antonio Guardiola)
La llama del odioEn Portada 25.10.2017 José Antonio Guardiola
Y le añadió La Rue a Marisa Rodríguez, corresponsal de TVE en París: “Muchas personas prefieren enterarse de la vida a través de lo que comparten con sus familiares, amigos. Eso se vuelve para ellos en símbolo de la verdad, la noticia del día. Sea efectivamente cierto o no. Porque no hay procesos de verificación.”4 de septiembre de 2017
Vocabulario Fundamental. Asesinato (17) 'Seré asesinado', de Justin Webster
"Lamentablemente, si ustedes están viendo este mensaje es porque fui asesinado por el presidente Álvaro Colom... la razón de por qué estoy muerto se debe a que fui el abogado de Khalil Musa y su hija Marjorie, que fueron salvajemente asesinados también por el presidente Colom".
'Seré asesinado'
Con la participación de Eduardo Rosenberg, hijo del personaje central de esta historia, y del fiscal español Carlos Castresana, entonces al frente de la Comisión Internacional Contra la Impunidad de Guatemala (CICIG), encargado de dirigir la investigación del caso real como narradores de los hechos, ponen en imágenes una historia inquietante que sacudió las bases institucionales de Guatemala.
20 de agosto de 2017
Vocabulario Fundamental. Odio (8) La Internacional del odio
InfoLibre - Ramón Lobo 20.08.2017
Despreciar al enemigo, considerarlo bárbaro o tonto, es el camino más fácil hacia la derrota. Para vencer es necesario aceptar que nos enfrentamos a personas inteligentes que tienen un plan y unas razones. Atacan a nuestros civiles porque sienten que nosotros bombardeamos a los suyos. Atentan porque sienten que atentamos contra sus países. Es necesario enfrentar su narrativa con otra narrativa. No bastan las declaraciones pomposas, por lo general, huecas. Nos movemos en una guerra de percepciones. La de la seguridad, la del miedo. La percepción de que todos somos objetivo. Es un campo propenso para la manipulación política.
Les recomiendo el artículo “As Vehicle Attacks Rise, an Ordinary Object Becomes an Instrument of Fear”, de Amanda Taub en The New York Times. Cita el trabajo de Marc Hetherington y Elizabeth Suhay, dos expertos en Ciencia Política. Sostienen que cuando las personas más propensas a confiar en el otro se sienten en riesgo de sufrir un ataque, suelen ser las más dispuestas a sacrificar parte de sus libertades a cambio de seguridad. Recuerdan que en EEUU mueren entre 30.000 y 40.000 personas al año en accidentes de automóvil, muchos más que los muertos por terrorismo en todo el mundo. Pero nadie se siente amenazado al subirse a un coche. No percibimos el accidente de tráfico como un riesgo inminente. Pero nuestra cabeza no funciona igual con los atentados.
El miedo nos empuja a dividir el mundo entre "ellos" y "nosotros", a levantar muros físicos y muros de prejuicios. La primera victoria de los terroristas es que no sepamos diferenciar entre asesinos y víctimas. Un estudio del think thank Chatham House, citado por Taub, revela que más de un 50% de los europeos están de acuerdo con prohibir la inmigración procedente de países musulmanes. Igual que Donald Trump. El virus de la intolerancia también está entre nosotros, no solo afecta a los yihadistas.
Por qué nos atacan
Para el universo salafista, del que surgen Al Qaeda y Estado Islámico, España pertenece a la coalición que libra una guerra contra el islam. José María Aznar nos puso en el mapa con su foto en las Azores. Es increíble que el hombrecillo insufrible tenga la indecencia de seguir dando consejos en lugar de pedir perdón e irse de una vez a su casa. España ha tenido tropas en Irak y en Afganistán, y mantiene instructores en Irak. Somos parte de "los cruzados", como nos llaman.
Las empresas europeas del sector vendieron en 2016 armas por valor de 80.000 millones de euros. De esa cantidad, 25.000 millones proceden de ventas a Arabia Saudí, que apenas tiene 30 millones de habitantes. España vendió a Riad por valor de 116 millones de euros, de los que 34,7 fueron en municiones. Arabia Saudí es uno de nuestros grandes socios no importa quién esté en la Moncloa. Gran parte de esas armas y municiones sirven para matar personas en Yemen y Siria. No somos inocentes.
Francia y Reino Unido participan, junto a EEUU, en misiones de bombardeo en Siria. Por muy inteligentes que sean las bombas que lanzan, mueren civiles. Tan civiles como los nuestros.
Nuestros aliados en Oriente Próximo
Nuestro principal aliado en la zona es nuestro principal problema: Arabia Saudí. Le compramos petróleo y le vendemos armas sin preguntar demasiado. Parece un buen negocio. Arabia Saudí gasta miles de millones en extender por el mundo su versión rigorista del islam, el wahabismo, que empezó como una corriente herética dentro del islam suní, pero si tienes mucho dinero te puedes comprar que deje de serlo. El año que el ISIS conquistó Raqqa, su ‘capital’ en Siria, utilizó libros de texto saudíes para las escuelas. Están en la misma frecuencia ideológica.
Riad financia a miles de asociaciones políticas y organizaciones religiosas. De ese universo surgen los grupos armados y gran parte del terrorismo actual. Esa red tenía dos objetivos, extender el wahabismo y la hegemonía saudí en la región frente a Irán, el país de referencia de la otra gran corriente del islam, el chiísmo, y alejar lo más posible a los grupos más radicales. No funciona porque la monarquía saudí también es un objetivo de los más radicales.
Buscan mezclar terroristas con refugiados sirios, a los que hemos cerrado la puerta. Estos refugiados huyen de atentados como el de Barcelona o los del 11M. Solo existe una diferencia: los suyos son diarios. Más de la mitad de la población siria se ha visto forzada a dejar sus casas por la violencia de una guerra en la que tenemos mucha responsabilidad.
Tres lecturas necesarias:
- Oriente Medio, Oriente roto, de Mikel Ayestaran.
Cuál puede ser la respuesta
No existen las soluciones mágicas. No existe una solución militar. Haber derrotado al ISIS en Mosul, y estar más o menos cerca de conseguirlo en Raqqa, no garantiza nada. Se trasladará a otra zona de Siria. Por si toda falla han activado el plan B: el ISIS busca la manera de asentarse en Afganistán en competencia con los talibanes.
Una hipotética pérdida total del territorio les dejaría sin una pieza esencial en la construcción de la narrativa del Califato, que es el principal atractivo del ISIS, y la principal diferencia con Al Qaeda. Su alternativa sería potenciar la vía del terrorismo masivo, como el que ya practicó en sus orígenes en Irak.Es necesaria una respuesta policial, anticiparse como se ha hecho en España desde 2004. Ha tenido éxito hasta el jueves. La seguridad total no existe.
Detenciones de yihadistas en España
Es necesario buscar la implicación de las comunidades musulmanas europeas. Los atentados de París y Bruselas pusieron de manifiesto la paupérrima cooperación entre las policías de un mismo país y entre las del resto de la UE. Esa cooperación y la de los servicios secretos es clave. Debería haber una especie de FBI europeo. No puede ser que la gran mayoría de los imanes que predican en Europa estén formados en países extranjeros no democráticos.
¿Qué tipo de valores de tolerancia pueden predicar los que han sido educados en la intolerancia? Arabia Saudí es el principal controlador de esas mezquitas legales, como la de la M30. Hay que pactar con las comunidades musulmanas que los imanes se eduquen en Europa, en nuestros valores, para que puedan enseñar convivencia. La investigación de Ripoll ya tiene su imán salafista en el centro de la radicalización. Estos son los que vienen de fuera. Y están las mezquitas clandestinas.
¿Perseguimos a todos los imanes que predican el odio? ¿Haríamos los mismo con el arzobispo de Alcalá y otros que atacan derechos, leyes y personas?
Es necesaria un política de integración mutua, que las dos partes recorran la mitad del puente para que el encuentro sea posible. Los minutos de silencio ayudan a vencer el miedo, a sentir la pertenencia de la que hablaba al principio. Pero ayudan más cinco minutos de acción política más allá del postureo, la propaganda y los prejuicios.
14 de junio de 2017
Ciclo de cine europeo (40) Vocabulario Fundamental. Odio (7) La Haine: el odio según Mathieu Kassovitz

"Esta la historia de un hombre que cae de un edificio de 50 pisos. Para tranquilizarse mientras cae al vacío, no para de decirse: hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien, hasta ahora todo va bien..."
Así comienza la película que hoy publicamos en otra entrada de nuestro ciclo de cine europeo así como otro post de nuestro vocabulario fundamental sobre el odio. En 1995 el director y actor francés Mathieu Kassovitz mostraba la guerra de clases en las degradadas banlieues (barrios periféricos) parisinas con una película despiadada que sacudió las conciencias de la acomodada sociedad francesa, que ignoraba sistemáticamente las demandas de sus ciudadanos más desfavorecidos.
Kassovitz y el excelente elenco de actores de este film (entre ellos el siempre brillante Vincent Cassel en el papel del siempre irascible Vinz) mostraban un desolador retrato de los suburbios urbanos de los 90’ pero bien podría describir la realidad actual, a la que habría que añadir el siniestro componente del terrorismo yihadista, tan presente en nuestros días y que por aquel entonces aún no se había manifestado. Los conflictos sociales, la desigualdad, el paro y la falta de oportunidades, todos ellos son los vectores que alimentan el odio y la rabia latentes que llevan décadas germinando y que convulsionan la sociedad gala en estallidos de violencia cada vez más frecuentes.
'La Haine' relata 19 horas desesperadas en la vida de tres amigos en un deprimida banlieu a las afueras de Paris. Vinz, Saïd y Hubert, un judío, un negro y un árabe que, enfrentados a una vida sin futuro, poco más tienen que hacer que vagabundear por su barrio, malgastando las horas de sus días, rumiando su frustración, mostrando su hostilidad contra todo el que se cruza en su camino.Tras una revuelta popular que desemboca en enfrentamientos con la policía y que dejado el barrio y sus corazones envueltos en llamas, Abdel, un buen amigo suyo, ha sufrido una fuerte paliza de la policía y está en coma. Vinz, que ha encontrado una pistola perdida tirada en el suelo, quiere venganza. Mientras tanto, Hubert no para de decir que "la haine attire la haine!", el odio lleva al odio...
Tanta vigencia sigue teniendo esta película (ya un clásico indiscutible del cine francés), que en 2005 a los diez años de su primera proyección, se presentó el documental 'Les dix ans de La Haine' (Los diez años de La Haine) dirigido por Benjamin Geffroy. Centrado en entrevistas al director, productor y actores de la película que retrataban el inquietante contexto social que se vivía en Francia una década antes y cómo pensaron mostrarlo en la película, así como las dificultades del rodaje y cómo consiguieron superarlas. Aquí mismo se lo ofrecemos:









