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13 de abril de 2015

Esplendor y caída de Heisenberg / 'No half measures': acabando Breaking Bad





Primera parte - Principio de incertidumbre

"La química es el estudio de la materia, pero yo prefiero verlo como el estudio del cambio. Los electrones cambian sus niveles de energía, las moléculas cambian sus enlaces, los elementos se combinan y se transforman en compuestos (...) Es lo constante, es el ciclo. Solución, disolución, una y otra vez. Es crecimiento y decadencia. ¡Es transformación!"


No había visto aún ningún documental sobre una de mis series preferidas, la genial 'Breaking Bad' (en nuestro top 3 junto a 'The Wire' y 'The Sopranos') así que cuando lo encontré sabía que tenía que incorporarlo a este blog. Hace tiempo ya escribí un post sobre esta serie, por eso hoy quiero recordarla de otra forma, con unos cuantos gifs animados que recuerdan algunas memorables escenas de sus cinco temporadas, una selección musical con veinte de los mejores temas que suenan a lo largo de sus capítulos y con el documental que hemos introducido. 

Supongo que mi deseo secreto era que Walter y Jesse siguieran yendo todos los días al trabajo en el laboratorio de Gus y tomándose luego una cerveza juntos, y que Walt dejara de ser tan condescendiente y capullo con Jesse y fueran a los bolos y se hicieran amigos y tal, pero estaba claro que la historia tenía que evolucionar y el proceso de fagocitación de WW por Heisenberg tenía que completarse, apoderándose de su alma y determinando su destino y el de los personajes en su área de influencia. Porque al final de su historia Walter ya no se esconde tras más mentiras, ya no utiliza a su familia como excusa moral para justificar sus actos, sino que es consciente de que todo lo que había hecho -y las calamidades subsiguientes- lo había hecho por él, porque le gustaba, por su maldito ego como archivillano de la droga.

"Lo hice por mí. Me gustó. Era bueno en ello. Y yo estaba... realmente, me sentía vivo."

Porque la lucha del bien contra el mal en el interior de Walter la terminaba ganando siempre el ego de Heisenberg. Ese que se apoderaba de él mientras reía en el subsuelo de su casa o el que pedía a sus adversarios que dijeran en voz alta su nombre. Heisenberg se había apoderado de Walter mucho tiempo atrás, desde que empezó a notar el poder en sus manos (y encontrar su lugar en el mundo) mientras hacía lo que mejor sabía hacer, fabricar su icónica metaanfetamina azul. Ya no quedaba ni rastro de aquel profesor de química frustrado que sentía que había desaprovechado su potencial, ahora era un ser oscuro y poderoso que atemorizaba a sus enemigos (y su propia familia) y resolvía problemas expeditivamente, con el poder de su conocimiento y su ambición, de sus decrecientes escrúpulos y su cerebro superdotado. 

Breaking Bad dejó su impronta en el frenesí de sus capítulos, en su magistral montaje, en la forma de utilizar la cámara, en sus planos desde inopinados lugares, en el uso del color, de los luminosos paisajes de Nuevo Mexico, de la música etc, y ha lanzado al estrellato a unos actores que dotaron de vida a sus personajes a base de una difícil combinación de ternura, sufrimiento, desolación, maldad, inocencia, muchos toques de humor negro y una constante evolución, normalmente a peor. Porque Breaking Bad no planteaba situaciones en las que la moral de los personajes fuera estática o contradictoria sino adaptativa, apuntando a que esa moral era, siempre, una opción personal y cambiante según las circunstancias y las decisiones a tomar por ellos en las distintas y peliagudas situaciones que se les iban planteando. 

En fin, una serie divertidísima, trepidante, pero también compleja, inquietante y reflexiva, puro entretenimiento de calidad del siglo XXI, y que tuvo el final que tenía que tener cuando tuvo que tenerlo. Y que afortunadamente ha ocasionado que sus responsables, con Vince Gilligan al frente, hayan creado un spin-off con uno de sus mejores secundarios, el inefable abogado todo-terreno Saul Goodman. Y por lo que llevamos visto hasta ahora también es una serie estupenda, con carácter propio (y sería un error pedirla ser otra BB) aunque con algunos momentos que recuerdan poderosamente a su ilustre predecesora, empezando por la ciudad de Albuquerque. Larga vida pues a Saul Goodman-Jimmy McGill y al lacónico y pétreo Mike Ehrmantraut. Y que siga la fiesta. 


Segunda parte - La música en Breaking Bad

Porque también la extensa y ecléctica soundtrack de la serie es extraordinaria, aquí va nuestra particular compilación de temas que nos recordarán siempre las travesuras del simpar Walter White y demás inolvidables personajes. 

A Horse With No Name - America / Beautiful Emilie - Keziah Jones / Crystal Blue Persuasion (Tommy James And The Shondells) / Island Blues - Koop feat. Ane Brun / Waiting Around To Die - The Be Good Tanyas / Who's Gonna Save My Soul - Gnarls Barkley / Tush - ZZ Top / Negro Y Azul - Los Cuates De Sinaloa / Timetakesthetimetimetakes - Peder / Uh - Fujiya and Miyagi / Out of Time Man - Mick Harvey / Red Moon - The Walkmen / On A Clear Day (The Peddlers) / Somebody Just Like You (Mack Owen) / It's Such a Good Night (Scoobidoo Love) - Paul Rothman / Pick Yourself Up (Nat King Cole) / Thin Man Skank - The Lions / Los Pistoleros - Jonaty Garcia / In the Valley of the Sun - Buddy Stuart / Softly Baby - The Red Garland Trio with Eddie ''Lockjaw'' Davis




Tercera parte - No Half Measures: Creating The Final Season Of Breaking Bad


Este es un documental del año 2013 que el fan de BB disfrutará plenamente aunque no es el documental DEFINITIVO sobre la serie, que la analice profusamente y ofrezca todas sus claves. En él se muestra la creación y grabación de su última temporada, con numerosas anécdotas y detalles interesantes sobre la misma. Reuniones de producción, repaso de guiones, ensayos, detrás de cámara y testimonios de diferentes protagonistas de la serie tanto delante como detrás de cámara y una escena realmente remarcable donde Aaron Paul y Bryan Cranston, leen por primera vez y frente a cámaras, el capitulo final. Sin embargo, lo más emotivo son las declaraciones de los actores según la serie llegaba a su final, al ser conscientes de que su enorme trabajo durante cinco años estaba llegando a su fin y había ayudado a construir una obra maestra de la ficción televisiva (y cinematográfica) y un fenómeno cultural contemporáneo. Mucha gente talentosa, gente que mola. Que lo disfruten.


13 de diciembre de 2012

Breaking Bad al estilo The Wire

Publicamos un vídeo que hará las delicias de los seguidores de dos obras maestras de la televisión como Breaking Bad y The Wire, series de estilos contrapuestos, una de ritmo reposado y otra puro vértigo, que no sólo son puro entretenimiento sino que reflejan de forma maestra algunas luces y muchas sombras de la sociedad norteamericana. Las distintas covers que versionan el "Way down in the hole" de Tom Waits y el inconfundible estilo de la serie de HBO son transfundidos con distintos planos de las cinco temporadas de Breaking Bad, adhiriéndose, como suele pasar con las cosas buenas, a la perfección. 

3 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Droga (7) Breaking Bad, pura adicción

Parece que esta edad dorada de las teleseries que estamos viviendo no deja de darnos gratas sorpresas. Series hechas para la televisión (mayormente norteamericanas) que en su mayoría retratan de forma impecable el mundo en mutación que estamos viviendo en general y las miserias de la vida norteamericana en particular. Pensábamos que las magníficas The Sopranos, Mad Men, Boardwalk Empire y The Wire (sobre todo ésta última), tenían, cada una en su estilo, un nivel difícil de alcanzar, pero de repente entramos en Breaking Bad y volvemos a disfrutar del puro goce de estar viendo en nuestros televisores un producto de ficción extraordinario.

Es una historia creada por el hasta ahora desconocido Vince Gilligan que comienza cuando a Walter White, un profesor de química de instituto en Alburquerque (Nuevo Méjico) le diagnostican a sus 50 años un cancer de pulmón que está acabando con su vida. Entonces decide liarse la manta a la cabeza, acabar con su mediocre vida y aprovechar sus vastos conocimientos de química para cambiar su destino (y el de su familia) fabricando la más pura de las metaanfetaminas para así reunir el dinero suficiente que permita a su mujer y sus hijos (uno un poco impedido, otro al llegar) poder vivir sin él en sus vidas. Para ello se junta con un antiguo alumno y traficante de medio pelo, Jesse Pinkman, que le introducirá en los manejos de la distribución de droga. A lo largo de los episodios se van presentando los distintos e impagables personajes que comienzan a orbitar alrededor de la nueva y secreta ocupación de Walter, interpretado por Bryan Cranston, actor al que hasta ahora no conocíamos.

Por qué Walter White delinque es una cuestión, en realidad, menor, una mera justificación o detonante. Lo transgresor aquí es ir descubriendo cómo en realidad disfruta corrompiéndose”, cómo se convierte en un hombre nuevo, más feliz, más completo, más vivo, gracias a la violencia y al poder que le confiere su nueva careta de “Heinsenberg”, el traficante de anfetas más peligroso de la ciudad. Walter White comprende capítulo a capítulo que en realidad era un hombre castrado, anulado por su trabajo, su familia, por la enfermedad y la abulia vital.

Ésa revelación radical le convierte en un personaje único. La cercanía de la muerte, la necesidad de contrarrestar la decepción provocada en sus seres queridos y el deseo de redención de lo que él considera una vida fracasada, le llevan a recorrer un camino del que ya no podrá regresar y que, para su desgracia, acabará poniendo en peligro precisamente todo aquello que trata de proteger. Breaking Bad es una fábula moral que nos habla del destino, del autoconocimiento, del poder del dinero, de la familia y del amor, del crimen y la muerte, mientras nos muestra las sombras de sus personajes colocándoles en situaciones límite que cuestionan las difusas fronteras de la ética personal.


En sus capítulos todo aporta y nada sobra, en ellos se suceden los sorprendentes puntos de giro, los detalles significativos y los dobles significados, las ironías, los sarcasmos y un humor tan negro como un tumor. Y para homenajearla les ofrecemos una de las grandes escenas que conforman estas aprox. 30 horas del mejor cine, cuando Jesse Pinkman intenta cocinar metaanfetamina por libre mientras su atolondrado colega Badger no dejar de dar por saco y suena 'Uh', de Fujiya & Miyagi. Vean Breaking Bad, una serie cojonuda y tan adictiva como la mejor metaanfetamina.