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16 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Infancia (8) Infancia indígena

"En cada continente, desde las verdes profundidades de la cuenca amazónica hasta los extremos helados de la tundra ártica, los niños que crecen en comunidades indígenas aprenden las habilidades y valores que durante generaciones han hecho posible la supervivencia de sus pueblos."

En esta entrada homenajeamos algunas de las otras infancias -ni mejores ni peores, sólo distintas a las nuestras- que en el mundo son. A través de las bellas imagenes publicadas por Survival nos acercamos a las infancias de los pueblos indígenas que aún subsisten en algunos lugares del mundo, a pesar de los gobiernos y empresas que codician la tierra y los bosques en los que viven y para los que sólo son un estorbo más a quitarse de encima. Mientras, ellos aún juegan (y trabajan)
en sus comunidades como siempre han hecho allí los niños.

"Estamos aquí por nuestros hijos"

En Mongolia, a los niños tsaatanes se les enseñan las ancestrales habilidades para el pastoreo de sus padres agrupando a los renos en las praderas.


Los niños bosquimanos reciben arcos y flechas de juguete para que cacen ratas y pequeñas aves, y se les enseña cómo matar liebres o hacer mantas con la piel de un oryx. A los cinco años, las niñas ya ayudan a sus madres a recolectar plantas, bayas y tubérculos. Los pequeños aprenden a ser valientes pero humildes, y se les enseña que la generosidad es motivo de admiración y que el egoísmo no gusta. (En la imagen, niños bosquimanos, Botsuana).Al igual que otros niños indígenas, los jóvenes mokenes aprenden a “leer” la naturaleza a través de la experiencia y la observación. Han desarrollado una habilidad única para enfocar la vista bajo el agua, lo que les permite sumergirse para buscar comida en el lecho marino. (En la imagen, niños mokenes en las islas Surin, Tailandia).Bajo el cielo gris oscuro, entre las hierbas y los árboles de espinas del valle del Omo, en Etiopía, un chico del pueblo indígena bodi lleva a su cabra en brazos. Las tribus que habitan en las riberas del bajo Omo han desarrollado prácticas agrícolas que se adaptan intrincadamente a los ciclos de la crecida del río, y usan el rico cieno que las aguas depositan en las orillas al retirarse para cultivar diversos productos. (En la imagen, un niño bodi, Etiopía)


Los niños yanomamis aprenden a “leer” las huellas de los animales, usan la savia de las plantas como veneno y trepan a los árboles atando sus pies con lianas. Las niñas, por su parte, ayudan a sus madres a cultivar productos como la mandioca o yuca en sus huertos, llevar agua desde los ríos y cocinar en el “yano” comunal. Todos los niños aprenden que compartir es un pilar fundamental de la vida social y las decisiones de la comunidad se adoptan por consenso. (En la imagen, niño yanomami, Brasil).

Es posible que en el futuro los niños penanes se vean en la indigencia, si el Gobierno de Malasia no pone fin a todos los proyectos que se llevan a cabo en sus territorios sin el consentimiento de los indígenas. (En la imagen, niña penan en una barca de juncos, Sarawak, Malasia).
La deforestación sin fin que afecta a Mato Grosso do Sul, en el sur de Brasil, ha convertido las tierras ancestrales de los guaraníes en una región seca y sin árboles, de haciendas de ganado, campos de soja y plantaciones de caña de azúcar. “Quiero que los niños sean como eran antes, cuanto todo estaba bien”, dice un agente sanitario guaraní. (En la imagen, niños guaraníes, Brasil).Se desplazan de noche por la selva amazónica con antorchas de resina. Son los awás, uno de los dos únicos pueblos indígenas nómadas y cazadores-recolectores que quedan en Brasil. En la actualidad los awás están cada vez más amenazados por los madereros, los colonos y los ganaderos. Imágenes por satélite muestran que más del 30% de la selva en uno de sus territorios ya ha sido destruida. (En la imagen, un niño awá-guajá y un mono, Brasil).Su expulsión de sus tierras ancestrales ha tenido como resultado desempleo, problemas de salud crónicos como la diabetes y tasas récord de suicidio y consumo de drogas, como la gasolina esnifada, entre los niños innus. Si se les pide que describan cómo es crecer en los campos de reasentamiento, los jóvenes innus responden una y otra vez: “Nos hace avergonzarnos de ser innus”. (En la imagen, niños innus, Davis Inlet, Canada).Ser un dongria kondh es vivir en las colinas Niyamgiri, en el estado indio de Orissa. Ser la empresa británica Vedanta Resources es tener un interés comercial en el depósito de bauxita valorado en 2.000 millones de dólares que yace bajo la montaña que los dongrias reverencian como su dios. “¿A dónde iremos nosotros, los niños? ¿Cómo sobreviviremos?”, se preguntaba un niño dongria kondh al contemplar la posibilidad de tener que abandonar su hogar. “No, no nos rendiremos. ¡No abandonaremos nuestra montaña!”. (En la imagen, niño dongria kondh, Orissa, India).Es necesario un mundo en el que los niños indígenas sean libres de vivir en sus territorios de la forma que elijan. Y esto empieza con el reconocimiento de dos derechos humanos fundamentales: a la tierra y a la autodeterminación. (La imagen muestra a un grupo de niños aborígenes jugando en Pitjantjatjara, Australia).

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (3) Tardi y la Primera Guerra Mundial


Del blog El Nostromo Peregrino publicamos su magnífica entrada sobre Jacques Tardi, uno de los mejores dibujantes de comic actuales, que ha ambientado varios de sus trabajos en la Primera Guerra Mundial, retratando las falacias de los altos mandos que no dudan en sacrificar miles de soldados para conseguir supuestas glorias bélicas, el miedo de los soldados a la muerte y las amputaciones, a buscar ayuda recogiéndose las tripas, a agonizar enganchado a una barrera de alambre de espino, en fin, todo el catálogo de horrores de la guerra de trincheras.

Adjuntamos ripeado
el documental "Tardi y Verney en los campos del horror" que el mismo Tardi regala con su libro ¡Puta guerra! en el que el autor francés pasea junto al historiador Jean Pierre Verney por los antiguos campos de batalla franceses mientras recuerdan la gran guerra que diezmó toda una generación de jóvenes europeos.


Jacques Tardi: La guerra de las trincheras

Hace unos días quedé petrificado con un documental sobre el último día de la primera guerra mundial. A las 11, del día 11, del mes 11 de 1918 terminó la primera guerra mundial. La victoria se había asegurado y ya se había llegado a un acuerdo sobre los territorios. Entonces ¿ Por qué en ese día murieron más soldados que el día D ?. La verdad es que cuesta bastante de entender y digerir lo monstruoso de la historia. Un ejemplo: El último día de la guerra, a pesar de estar firmada la paz, hubieron varios ataques aliados para llevarse el mérito de haber realizado el último ataque. Escudándose en que ellos no habían recibido la orden por escrito murieron ese último día unos 15 mil hombres, para que algún general se llevase una medallita. Ese último día se envió (entre otros) un batallón de soldados negros al combate. Solo se dedicaban a mantenimiento, no tenían formación. Cayeron el 60 por cien. A pesar de la pérdida en vidas humanas, no se obtuvo nada, ya que los territorios ganados aquél día fueron finalmente devueltos a Alemania.

Inevitablemente estas anécdotas y muchas otras sobre la barbarie humana me vienen a recordar a uno de los mejores comics anti-bélicos del noveno arte, y uno de mis comics favoritos de siempre. Se trata del clásico de Jacques Tardi " La Guerra de las Trincheras 1914-1918 ", una obra de lectura obligada e imprescindible para entender bajo otro punto de vista la vida y los padecimientos sufridos en carne viva de unos seres humanos con nombres y apellidos concretos.

Pero según palabras de Tardi " ...No se trata de plasmar la historia de la primera guerra mundial en un comic, si no de una sucesión de situaciones no cronológicas vividas por hombres manipulados e involucrados, visiblemente descontentos de encontrarse donde estaban y con la única esperanza de vivir una hora más, deseosos sobre todo de volver a sus casas... ¡ En una palabra que la guerra terminara ! no hay " héroes " ni " personaje principal " en esta lamentable aventura colectiva que es la guerra. Solamente hay un enorme y anónimo grito de agonía... ".


A Jacques Tardi lo descubrí precisamente por este comic, que por entonces lo publicaban por capítulos en la revista El Cairo, allá por los primeros años ochenta, y ya desde un principio me llamó la atención su dibujo, un dibujo engañosamente simple, pero que sin embargo transmite con enorme precisión las diversas situaciones por las que tienen que atravesar los personajes en semejantes y penosas condiciones de vida: el trabajo gráfico de Tardi, es además cuidadoso y documentado hasta los detalles más minuciosos de la época. Para La Guerra de las Trincheras el autor contó con la colaboración del historiador Jean Pierre Verney para documentar aspectos concretos de la vida militar de aquel tiempo como los consejos de guerra o la organización de las trincheras que dan al libro una mayor intensidad.

La Guerra de las Trincheras debe leerse en clave documental. La obra se divide en pequeñas historias donde Tardi también demuestra un especial don narrativo para tratar la deprimente atmósfera de la vida en las trincheras, y sus personajes " Pero no tiene un protagonista fijo, porque el personaje central muere al poco de lo conozcamos, para ser sustituido por otros que pronto correrán la misma suerte: el protagonista es coral, los rostros y los nombres de los hombres uniformados son intercambiables, el relato se organiza como una sucesión de anécdotas, que según avanza la lectura, se deshilachan en meras impresiones de combate, datos, detalles, instantáneas cargadas de patetismo y de drama ".


Tardi elude los héroes y sus convenciones. En cierta medida, sus personajes resultan inexpresivos, carentes de vida. Como el mismo señala: " Si pudiera hacer historias sin personajes, tan sólo basados en el escenario, lo haría. Sé bien que eso no es posible. [...] Pero dibujando atmósferas creo decir más sobre la gente de lo que ellos mismos podrían contar ".


Tardi no tuvo que buscar testimonios reales demasiado lejos; los recuerdos de las dos guerras formaban parte de su vida familiar. " Cuando era un crío, mi abuelo, superviviente de la guerra del catorce, me contaba los horrores de la contienda. Yo tenía cinco años, le veía muy a menudo; creía que lo hacía por hacerme rabiar. Era un hombre tranquilo y dulce. Venía a buscarme a la salida del colegio, le gustaba cantar El tiempo de las cerezas al terminar de comer. Al morir intenté analizar a este hombre, quería dar cuenta de su historia ". Pero su abuelo no fue el único antecedente militar en su familia ". Más tarde, quedé conmocionado por la guerra de mi padre. [...] Estuvo prisionero durante seis años y volvió a casa con las ilusiones perdidas. Como dejó sus estudios por completo debido a la guerra, decidió reengancharse en el ejército. Durante toda su existencia adoptó la actitud de un hombre vencido ". En 1945 su padre fue destinado a Alemania como parte de las fuerzas aliadas que ocuparon Alemania tras la derrota y Tardi conoció, junto con la decepción de los vencidos, la presencia de la cultura Norteamericana. Siempre ha reconocido la influencia paterna en su evidente pesimismo: " Me impregnó con sus decepciones y sus desilusiones. [...] Volvía siempre sobre la guerra y sobre lo que había vivido. Mi carencia de optimismo viene desde luego de él. Quedé marcado por la mentalidad de esta generación que tiene el sentimiento de haber perdido todo ".


Esta obsesión por la guerra de Jacques Tardi muestra su aspecto más sombrío en La Guerra de las Trincheras. " Creo que este lado sombrío viene de lo que me rodea. Basta que encienda la radio, que escuche las noticias, que lea el periódico para no estar muy intusiasmado ".


En La Guerra de las Trincheras, más que las gestas militares. Tardi quiere retratar la absurdidad del conflicto y las historias a pie de trinchera en un comic claramente antimilitarista. " Lo que yo quiero es mostrar al pobre tío que está en el frente, que pasa frío bajo la tempestad y quiere volver a casa. Nada de superhéroes, yo tengo más capacidad para identificarme con el que sufre. Por eso he querido mostrar la miseria del día a día en las trincheras ", explica Tardi ante sus viñetas, que en ocasiones no ahorran en realismo y muestran las ratas y el agua putrefacta en la que se hincaban las botas de los soldados. Esos a los que las balas sí alcazaban ".



"Secuencias de pobres desgraciados, alemanes o franceses, de mirada perdida, la angustia y el miedo son visibles. A menudo me he hecho esta pregunta: ¿Cómo podían descansar bajo el fuego? ¿Cómo podían dormir? ¿Cómo se despertaban? ¿De dónde sacaban un poco de esperanza para tener aquella energía? La lluvia, el barro, la tristeza, el frío, los obuses... comprendo las mutilaciones voluntarias, los amotinados, la deserción... No lo he relatado -todo- pues sería un trabajo inhumano. Tras las charlas de mi abuelo, se apoderó de mí la necesidad de dar testimonio de principios de siglo. Me he informado en una extensa selección de libros, los cuales me sirvieron de inspiración frecuentemente, sirviéndome de gran ayuda como punto de partida para un episodio -romántico-. Mi intención no era hacer un catálogo del armamento o de los uniformes -aunque me haya documentado a fondo, - y menos de realizar estadísticas: número de obuses por metro cuadrado, o número de hombres caídos en tal o cual ofensiva... "


"He eludido todos los hechos -históricos- que durante tanto tiempo después constataron y analizaron los historiadores, o mejor, relatados por testimonios; y fue precisamente de estos últimos de quienes conseguí las mayores facilidades para determinadas informaciones, pues cabe remarcar que las -cifras oficiales- son muy diferentes de una obra histórica a otra. Yo no estuve allí, y tuve que apoyarme tanto en citas discutibles como no discutibles, algunas dudosas o contradictorias: y aun así, los -especialistas- tendrán algo que decir... No me intereso más que en el hombre y en su sufrimiento, y mi indignación es grande."



"Me he limitado al bando francés por dos razones evidentes. ¿ Cómo reaccionaron en combate los ingleses ? ¿ Cómo era el estado anímico de los italianos ? Es muy difícil imaginar la mentalidad de un joven en 1914... Por supuesto, la mayoría de las naciones participantes en el conflicto salen mencionadas y se hace constante alusión a los alemanes como -los boches-... (he empleado este término sin desprecio, pues era el que se usaba en esa época). Espero haber sido lo suficientemente claro para que nadie hable sobre sentimientos de venganza o nacionalistas. He querido hacer alusión a las pobres gentes de nuestras -colonias- alegremente invitadas a participar en la -fiesta-. Quien ha llamado mi atención es el hombre, sea cual sea su color o nacionalidad, el hombre de quien se dispuso, el hombre cuya vida no valía nada en manos de sus superiores... pues esa banal constatación hoy en día tiene un valor."


Entre las breves historias de La Guerra de las Trincheras. Tardi recoge algunas anécdotas que le relataban su familia siendo un niño" Disparos de ametralladoras... El soldado se arroja al suelo, se tiende boca abajo. La culata de su Lebel le propina un golpe en los riñones. La sopa se derrama por el suelo, siente la tibieza del caldo contra el muslo. Se esfuerza por desprenderse del fusil, y se traba con las cintas de los zurrones, con los dedos llenos de barro.¡ Es la confusión, el follón, el pánico y sobre todo no hay que moverse ! Disparan de firme y desde no muy lejos. Hace dos minutos, la calma chicha, pero ahora no tiene punto de comparación. Las balas se estrellan a escasos centímetros de su cuerpo. Fijo que le alcanza una, ahí como un idiota, tirado en el barro... tirado en la mierda, sí... ¡ Y apesta !... ¡ Seguro que cerca de allí hay un boche pudriéndose ! Ya nadie hace caso de los cadáveres, hay tantos, por capas, franceses, alemanes, se camina sobre ellos, ya nadie se molesta en cubrirlos... Se vive con ellos y hasta te son útiles; cuelgas la cantimplora de un pie que sale de la pared de la trinchera... ¡ Pero el muerto esta ahí cerca desprende un tufo que tira de espaldas ! Es un mal menor. [...] Se ha hecho de día. Los ardores guerreros se calmaron un poco y luego se hizo el silencio. Ahora ya se puede ver y el soldado se percata de que ha pasado la noche tendido sobre un muerto, con las manos metidas en su vientre. Lo que creía barro a resultado ser carne putrefacta, infecta. Por más que uno se crea endurecido, acostumbrado al horror, indiferente al mondongo caliente que se devana de los cuerpos reventados, una cosa así no te deja frío... ¿ Y las enfermedades ? ¿ Y si se hubiera hecho un corte en las manos ?... El tétanos, la gangrena y vete a saber qué más... Su primer pensamiento: encontrar agua... lavarse las manos en un repugnante charco. [...] El soldado ha pasado la mañana buscando agua, pero no ha encontrado... Se ha limpiado las manos en los faldones de su capote. Esto pasó en Verdún. Mi abuela me contó esa historia, la historia de mi abuelo. Yo tenía cinco años; mi abuelo se había chupado toda la guerra, y había sufrido el ataque de los gases... "


La vitalidad de su obra se impone sobre otras consideraciones. Es un decidido antimilitarista que ha producido una obra que va mucho más allá del relato panfletario. Sin duda, la imagen más intensa que la literatura haya dado de aquella guerra monstruosa, está en las páginas que Tardi ha dibujado. Imprescindible...



Documental - ¡Puta guerra!



Entradas relacionadas:
Vocabulario Fundamental. Puta guerra (I) ¡Puta guerra!

15 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Mares y Océanos (3) El mar llama

The sea calls - Richard Hawley

The sea calls, out to an old hand / To go sailing to new lands / They pay for your worth / Bread drink and a berth...Ah honey I've got to go / The ship took the crew off to new lands / The boson piped all hands / And with it you'll go / A journey to the unknown...Ah honey I've got to go


The road bends, back to where we sent / The signals out to the men / Did they make it on board / With fire and the sword?

Ah honey I've got to go / Can you hear the winds blow? / It shakes your spirit and your soul / I've tried, to stay true and stay on land / But the call of the ocean / Is so hard to ignore / It's why I'm leaving your door...Ah honey, I've got to go

I've seen, a ship with a black sail / When the wind howls and the ghosts wail
Dead men they don't bite / Their faces haunt me at night
Ah honey I've got to go / Can you hear the waves roar? / And no sound of the shore / It shakes you spirit and your soul
I dream of sailing the oceans / In a galleon all golden / Dead trees in the hearth / The way they burn it warms the heart...Ah honey I've got to go

The years passed, we travelled and sailed west / I'll buy you a new dress
With all of my gold / Free your spirit and your soul / Ah honey, I've got to go
Can you hear the winds blow? / Shakes your spirit and your soul / I've got to go... 

Vocabulario Fundamental. Corrupción y Fraude (5) 'Inside job', dentro del mayor fraude financiero de la Historia


Hoy se cumplen tres años de la mayor quiebra de la Historia, la de Lehman Brothers, la otrora poderosa corporación norteamericana que precipitó el colapso del sistema financiero mundial, marcando el comienzo de la actual crisis económica y que mostraba de forma flagrante el enorme fraude gestado en las tripas del capitalismo salvaje. Es por ello que les ofrecemos un gran documental, Inside Job, dirigido por Charles Ferguson y narrado por el siempre comprometido Matt Damon. Aunque este documental lleva circulando por la Red desde hace tiempo, estábamos esperando que lo retiraran de los cines, donde ha permanecido meses desde su estreno, algo sorpresivo para un documental socio-económico.

Pero es que tal como está la cosa, un documental como este era necesario para la correcta interpretación del tremendo quilombo en que anda metido el mundo de hoy por culpa de años de desregulación financiera y neoliberalismo desbocado, un mundo auspiciado por (no sólo por ellos) la infame presidencia de George W. Bush y las de sus adláteres preferidos, Tony Blair y José María Aznar.

Les ofrecemos este documental tan revelador como ameno que cuenta de forma didáctica y estremecedora el fraude masivo gestado por las grandes entidades financieras que petó en septiembre de 2008 y que ha colocado la economía mundial al borde del colapso.




Inside Job, documental de Charles Ferguson

Por Eva Pereiro López (Revista digital Ojos de papel)

El segundo documental de Charles Ferguson, Inside Job, Oscar al mejor documental 2010, es meticuloso, elegante, eficaz y riguroso. Expone cronológicamente la crisis financiera del 2008, partiendo de su origen, la desregulación del sector financiero que emprendió Reagan en los años 80, y que sucesivos gobiernos, republicanos y demócratas, incentivaron o simplemente dejaron hacer, incluido el de Obama. Inside Job, es tan escandalosamente indignante como necesario. No desvela nada que no supiésemos, pero traza las causas y consecuencias con una claridad cristalina, nombrando a todos los personajes clave responsables, altos ejecutivos, académicos, políticos y Secretarios del Tesoro que vergonzosamente han salido impunes de sus acciones y desidia.

De izquierda a derecha: Paulson, Bernanke y Geithner

¿Cómo pudo ocurrir?, se pregunta Ferguson, muy fácil, porque los que debían regular y controlar eran los que se estaban poniendo las botas. Hubo un fallo abismal pero consentido de todo el sistema: Bear Stearns, Lehman Brothers, AIG, Goldman Sachs, Citigroup, y las agencias de calificación señaladas como culpables por el congreso de EEUU, como por ejemplo Moody’s (de la que Warren Buffet es accionista mayoritario), que otorgaba máxima solvencia (la famosa triple A) a las entidades que se declararon en bancarrota poco después por las hipotecas basura, y cuyos ejecutivos han salido de la crisis con bonus récords mientras su presidente desde 2005 Raymond McDaniel apuntó hace unos días: “Los inversores no deberían confiar en las calificaciones para comprar, vender o mantener valores”. No está mal. O Goldman Sachs, que apostaba en contra de las recomendaciones que daba a sus clientes. Sin remordimientos, cual aves de rapiña, siguen repartiéndose el pastel tras mencionar ante la comisión investigadora, “lo siento, no lo volveremos a hacer, créanos".

Inside Job es un documental sobre el “todo vale”, sobre un atraco a nivel mundial cuyos protagonistas han salido impunes y todavía más ricos, si cabe. El film empieza de manera pausada y reflexiva – comenzando por Islandia, el país europeo que tenía mayor renta per cápita -, pero a medida que van desvelándose los entresijos de la locura y codicia exacerbadas de brokers y altos ejecutivos ciegos de cocaína a los que no les importa pasar gastos de prostitutas de lujo a sus respectivas empresas, el enojo va creciendo a la par que la incredulidad ante un sistema corrupto cuyo control ha fallado calamitosamente por inexistente.

Inside Job quiere ser punitivo. Profetas sin honor son entrevistados por Ferguson –muchos altos cargos declinaron la invitación -, arguyen que la complejidad de los mercados no permitía la previsión de las desastrosas consecuencias de sus actos cuando se les insta a reconocer su falta de profesionalidad y una voz sarcástica, la de Ferguson, el entrevistador, les espeta: “You can’t be serious!” - ¡No puede estar hablando en serio! - cuando se ignoraron sistemáticamente las voces de alarma que se dieron desde distintos ámbitos, incluido el FMI.

Nada era un secreto: la desregulación financiera, el riesgo de los derivados, la burbuja inmobiliaria, las hipotecas basura y, sin embargo, mientras los de Wall Street se enriqueciesen, los gobiernos no pusieron trabas porque muchos, apuntalados por aquellos en posiciones de alto nivel, eran los mismos peces gordos. El colapso del edificio especulativo era inevitable, con la consiguiente pérdida de empleos generalizada en todo el mundo, casas, pensiones y confianza política. Y el narrador Matt Damon exhorta a los espectadores a que pidan cuentas a sus gobiernos. Mientras, gente como Robert E. Rubin (en Goldman Sachs durante 26 años, posterior Secretario del Tesoro de 1995 a 1999 con la administración Clinton y finalmente Chairman de Citigroup), Alan Greenspan (ex-presidente de la Reserva Federal de 1987 a 2006), Henry M. Paulson (alto ejecutivo de Goldman Sachs y posterior Secretario del Tesoro de 2006 a 2009), Ben Bernanke (al frente de la Reserva Federal con Bush y ahora con Obama) y Timothy F. Geithner (actual Secretario del Tesoro), entre otros muchos, siguen tan tranquilos disfrutando de sus privilegios y desempeñando sus funciones sin haber sido ni siquiera amonestados.

Inside Job es imprescindible.

13 de septiembre de 2011

Estupor y Temblores (15) Muerte, miedo y asco en Tordesillas

"Que nadie ose tratar mal al toro, ni vivo ni muerto, ni de palabra ni de obra"
"Ambos, toro y torneante, han de estar en igualdad de condiciones naturales"
"El que asistiere de otras partes del mundo o universo y quisiere ser torneante, tendrá derecho a ser informado muy cumplidamente; mas si su intención, Dios no lo quiera, fuera denostar e infamar este torneo, teniéndole por necio ante tal circunstancia, despídasele en mala hora" Patronato del Toro de la Vega 

Hoy 13 de septiembre, con un desdichado toro de profético nombre "Afligido" como involuntario protagonista, se celebra como cada año en el pueblo vallisoletano de Tordesillas una nueva edición del llamado El Toro de la Vega, consistente en el acoso, persecución y tortura a lanzazos de un toro por parte de una multitud vociferante y un numeroso grupo de jinetes. Van armados de lanzas y lo acosan y acuchillan a discreción hasta que, malherido, arrinconado y vomitando sangre, el animal recibe el lanzazo final, para regocijo de los allí congregados. Eso si tiene suerte y no tienen que descabellarle con cuchillos o destornilladores. Ascopena de gente, oiga.

El comportamiento rayano en la psicopatía de (casi) todo un pueblo que babea de excitación ante el sanguinario espectáculo de la larga agonía del astado, nos muestra cada año una de las más cafres y obtusas caras de nuestro país (aunque hay más, como en Algemesí o los correbous, o tantos miles de festejos), para más desgracia catalogada como
Fiesta de Interés Turístico Nacional. Si aún no lo han visto, aquí lo tienen, en toda su crudeza. Así se mata al Toro de la Vega en Tordesillas:





Pero hay otro punto que hace especialmente siniestra esta celebración, la ley del silencio que impide a cualquier tordesillano expresar en público su rechazo a este festejo cruel. A este respecto les ofrecemos un reportaje de El País y el estupendo reportaje de Gonzo, colaborador del Gran Wyoming en El Intermedio, de La Sexta realizado el año pasado en Tordesillas, intentando encontrar en el pueblo alguien a quien no le guste esta sádica celebración. No tiene desperdicio. Para intentar parar esta salvajada vergonzante, rompe una lanza contra el Toro de la Vega.


Tordesillas, otra vez

Carmen Morán Tordesillas El País 15/09/2010

Tordesillas. Otra vez. Año del Señor de 2010. Docenas de caballistas esperan al toro en el campo, al otro lado del Duero. Cientos de lanzas, miles de piernas. Hasta allí llega Platanito con su gallardía entera y el arenal descansa sus cascos, que ardían calle abajo, en el asfalto. 550 kilos de bravura y casta van a estrellarse aturdidos contra las picas de los feroces mozos. La mayoría luce palmito y botas encima de sus monturas enjaezadas. Todo lo más contribuyen a la inmensa polvareda que pone fin al espectáculo para los visitantes. Pero el toro sigue dentro de aquella nube, rodeado de acero, y en su piel negra se van abriendo grietas. La mortal la asestó este año Marcos Rodríguez, un tordesillano de 26 años, muy orgulloso de su hazaña. Lo mató de tres lanzadas y a caballo. Y a caballo, con el rabo de Platanito clavado en lo alto de su pica, volvió al pueblo. Como manda la tradición. La charanga le abría paso, paró la montura un momento delante de la Virgen, en la mitad del puente, y siguió calle arriba aplaudido desde los balcones. Apenas 20 minutos antes había bajado Platanito por la misma calle, ahora solo subía su rabo.

El muchacho, que se había "jugado la vida" hacía nada, no podía ahora contener la mandíbula y tenía los ojos húmedos. Más de media vida soñando con eso, decía después de que la alcaldesa le pusiera la insignia. Misión cumplida, ahora va "a ser papá en abril" y posiblemente abandone las actividades de riesgo. "Me faltan las palabras".


La fiesta, a pesar de que cada año arrecia la polémica, parece que va a más por el gentío que allí se congrega para ver un trozo de toro y largos minutos de polvo denso. La ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, se vio obligada ayer a pronunciarse sobre el asunto en el Senado, todo prudencia: la cosa está en manos de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de Tordesillas.

La alcaldesa, María del Milagro Zarzuelo (PP), dice que no se puede dulcificar más el asunto. Porque solo cabría ya dejar al toro vivo y no es el caso. Hace años se prohibió que le cortaran los testículos. Pero si se los cortan o no lo sabrán los hombres del camión, donde subieron a Platanito ya muerto. Nadie diría que es el momento más tenso. Pues lo es; para algunos incluso el más peligroso, porque ahí es donde los lugareños aúllan contra las cámaras de televisión, de fotos: "Fuera las cámaras, fuera las cámaras", gritan desde el remolque. Y uno de los subalternos se esmera en frotar con la arena los manchurrones de sangre que han quedado en la carrocería antes de arrancar.

Pero las cámaras cada año se empeñan en retratar la agónica muerte del toro en el campo. Y así seguirá siendo si persiste el respeto que, dice la alcaldesa, impera en el pueblo. Zarzuelo estaba feliz de que este año el torneo haya sido "fantástico, limpio y rápido". "Una lanzada de muerte", dijo. El propio matador habló de tres. Y hubo más. Platanito nació en 2005 y su muerte ha costado al Ayuntamiento "7.500 euros más IVA". El orgullo del matador no tiene precio: "No entro en polémicas, ellos no lo entienden".

12 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Fantasmas (5) Temporada de fantasmas




No vienen a buscar pareja, ni para desovar. No necesitan reproducirse. Tampoco es posible cazarlos. No tienen entidad suficiente para caer en las redes de la lógica, los atraviesan las balas de la razón. Breves, esenciales, despojados de su carne, vienen aquí a mostrarse, vienen para agitar ante los observadores sus húmedos sudarios. Y sin embargo, no se exhiben ante los ojos de cualquiera. El experto observador de fantasmas sabe que debe optar por una mirada indiferencte, nunca directa, aceptar esa precepción imprecisa, de costado, sin tratar de apropiarse de un significado evanescente que se deshace entre los dedos: textos translúcidos, medusas del sentido.
Se abre la Temporada de Fantasmas.

Su viuda y su voz
De las cañerías provenía un ruido fuerte y triste al que ella suponía la voz de su marido muerto. Todas las cañerías hacen ruído, argumentaban sus amigos. En todas las cañerías se manifiesta su espíritu, decía ella. Todas las cañerías hacían ruído cuando él estaba entre nosotros, argumentaban sus amigos. Pero solamente ahora me hablan de amor, decía ella.
Ana María Shua. Temporada de fantasmas (2004)

Entradas relacionadas:
Vocabulario Fundamental. Fantasma (IV) Xapiripë y Utupë

Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (3) Mara Torres

Para nuestra tercera entrada sobre algunos de los periodistas de cabecera hemos elegido, tras Ana Pastor, a otra de los magníficos profesionales de la información que forman parte de RTVE, en este caso Mara Torres, la ejemplar presentadora de La2 Noticias, un informativo moderno, humanista y concienciado con las nuevas tecnologías y el medio ambiente.

Durante años conductora del programa de radio "Hablar por hablar", ha escrito dos libros y lleva desde 2006
presentando el informativo más premiado de la historia de la televisión (con más de 150 galardones desde que en 1994 comenzara su emisión). Y además hace otras cosas, como escribir en el blog del programa. Les dejamos con la última entrada del blog de La2 Noticias donde se marca un relatito a cuentas de un fragmento del libro Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (del escritor japonés Haruki Murakami) inspirando a quienes la escuchan y leen a escribir otros trocitos de su imaginación al respecto. Lean si no los comentarios de la gente que respondió a su reto. Grande Mara Torres.

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Relatos La2 Noticias / Mara Torres. 20 jul 2011
"Desde una arboleda cercana llegaba el chirrido regular de un pájaro, un ric-ric, como si estuviera dándole cuerda a algún mecanismo. Nosotros hablábamos de él como del pájaro-que-da-cuerda. Fue Kumiko quien lo llamó así. No sé cúal es su auténtico nombre. Tampoco sé cómo es. Pero, se llame como se llame, sea como sea, el pájaro-que-da-cuerda viene cada día a la arboleda que hay cerca de casa y le da cuerda a nuestro pequeño y apacible mundo."

He pensado que este fragmento de una de las obra emblemáticas del japonés Murakami podría abrir la veda de los relatos que cada verano hacemos en este blog de La2N. Se trata de abrir la caja de la imaginación y echarla a volar para que nos lleve a lugares distintos. Las opciones son múltiples: seguir el relato, inspirarse para escribir uno nuevo, dejar una reflexión, recomendar otros fragmentos de otras obras que nos den pistas para nuevas lecturas, vínculos a músicas, sugerencias de películas... El abanico de posibilidades es ilimitado.

Dicho esto, siguiendo la tradición y con cierto pudor porque siempre me toca la primera, empiezo:


"Sonó el despertador. Se dio la vuelta en la cama y vio el espacio revuelto y vacío del otro lado. Acarició las sábanas despacio y las olió. Inspiró profundamente. Era incapaz de saber qué sentimiento le provocaba aquel olor. Ya no acertaba a definir si era ternura o hastío, ni siquiera sabía si era su olor o era su olor. Giró hacia su propia almohada, clavó la mirada en el techo blanco de la habitación para quedarse un rato escuchando a la mañana colarse por la ventana y al cabo de unos minutos, se inquietó. No se oía nada. Cerró los ojos para concentrarse bien, agudizó los oídos y buscó. Nada. El ric-ric también había desaparecido."

11 de septiembre de 2011

Campanadas de la Historia (7) El instante en que cambió el mundo


Nos sumamos en esta bitácora a las conmemoraciones del décimo aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y nos fijamos en un instante, cuando a las 15.03 del día 11 de septiembre el segundo avión secuestrado enfilaba la torre sur del World Trade Center. En ese momento, el mundo se dió cuenta de que, de repente, los tiempos habían cambiado. Porque el segundo avión disipaba las dudas de qué estaba pasando. Estados Unidos estaba siendo atacado y esta vez el terror ocurría en su propia casa.

Porque lo cierto es que los Estados Unidos llevaban décadas creándose enemigos con sus turbios manejos políticos y actuaciones bélicas por el mundo, desde el Plan (u Operación) Cóndor que distorsionó a la medida de Washington la política iberoamericana durante la segunda mitad del siglo XX a las manipulaciones políticas, guerras declaradas y operaciones encubiertas realizadas en el sudeste asiático, Oriente Medio e incluso África durante décadas.

Pero fueron sobre todo la arrogancia e incompetencia criminal de la Administración Bush antes y después de los atentados y la flagrante incomunicación, errores de interpretación e incluso celos entre la C.I.A. y el F.B.I., los que propiciaron que los ataques se llevaran a cabo. Desde la Casa Blanca que tenía que tomar decisiones hasta los que debían haber atado los numerosos cabos que circulaban en los informes y bases de datos, todos subestimaron el peligro del integrismo islámico e ignoraron todas las alarmas y avisos de que algo así podía ocurrir.

Les dejamos con un buen análisis de Marc Bassets sobre la decadencia de E.E.U.U. en este comienzo de siglo XXI desde esta funesta fecha y la mirada de Michael Moore sobre los hechos caecidos antes y después de los atentados, recogidos en su película-documental Fahrenheit 9/11. Éste, al recoger la Palma de Oro del Festival de Cannes del año 2004 se la dedicó "a mi hija, a los niños y niñas estadounidenses, y a Iraq, y a todos aquellos que en el mundo entero están sufriendo por nuestras acciones."

La obsesión del declive lastra a EE.UU.

La Vanguardia Marc Bassets. 04.09.2011


Washington Estados Unidos conmemora en una semana el décimo aniversario de los atentados del 11-S ensimismado, dividido y crispado, y obsesionado con el declive como potencia mundial, mientras el presidente Barack Obama abre una era de repliegue y multilateralismo.

El país asustado del 2001, que por primera vez en décadas se sintió vulnerable pero convencido de que su poderío militar y económico podrían con todo, flirtea ahora con la recesión, duda de su posición en el mundo, a días parece ingobernable, y está atrapado en un pesimismo que desmiente el tópico del optimismo estadounidense.


La década arrancó con un atentado terrorista y una respuesta militar en Afganistán e Iraq. Diez años después, los efectos del atentado terrorista se diluyen y es el golpe de la crisis del 2008 lo que sienten los estadounidenses, y lo que, según los agoreros, precipitará el ocaso del último imperio.

Muerto Osama bin Laden, el enemigo ya no es tanto Al Qaeda como el déficit presupuestario y el paro. Y Washington, donde los demócratas controlan la Casa Blanca y el Senado, y los republicanos la Cámara de Representantes, no encuentra soluciones para relanzar la primera economía mundial. Ensayos recientes como El mundo postamericano, El síndrome de Ícaro o La superpotencia frugal, leídos y estudiados en la Casa Blanca de Obama, definen el espíritu de la época. El autor de La superpotencia frugal, Michael Mandelbaum, argumenta que EE.UU., obligado por las restricciones presupuestarias, será más modesto en sus ambiciones globales.

"Nada dura para siempre, pero los inminentes límites económicos en la política exterior norteamericana durarán un tiempo, porque las obligaciones económicas que estos límites impondrán, como el alto coste de la sanidad y las pensiones para los estadounidenses mayores, continuarán durante décadas", dijo Mandelbaum tras publicarse el libro.

La década del 11-S ha modificado el lugar en el mundo del país que Madeleine Albright, secretaria de Estado con Bill Clinton, llamó "la nación indispensable". La arrogancia imperial de George W. Bush en Iraq ha cedido el paso a la prudencia de Obama en Libia, ejemplo de multilateralismo en tiempos de fatiga bélica.

Esta ha sido, también, la década de China. Ascenso económico, y militar. También político: una parte de las élites occidentales ve con envidia la agilidad en la toma de decisiones del autoritarismo chino respecto al contraste con los bloqueos de las democracias.
"Más que impedir el ascenso de competidores, las intervenciones de Estados Unidos en el extranjero, sumadas a los males presupuestarios y económicos en casa, han colocado a Washington en clara desventaja respecto a sus rivales, notablemente Pekín", escribe el historiador Melvyn Leffler en el último número de la revista Foreign Affairs.
 
Fareed Zakaria, autor del El mundo postamericano, habla del "ascenso del resto". En un artículo en Time, publicado en marzo, recordaba que, en el ranking educativo de la OCDE, los adolescentes estadounidenses ocupan hoy el decimoquinto puesto en ciencias y el 25.º en matemáticas, que la infraestructura de este país es sólo es la 23.ª mejor del mundo, que EE.UU. es el 27.º en esperanza de vida y el número uno en obesidad. "Hace sólo unas décadas, EE.UU. estaba arriba en estos rankings. Ya no", escribe.

La Rand Corporation, el laboratorio de ideas californiano cuyo primer cliente es el Pentágono, acaba de publicar un libro en el que evalúa los éxitos y fracasos de EE.UU. en los últimos diez años. Entre los éxitos, cita el debilitamiento de Al Qaeda, la mejora en los servicios de espionaje y la preparación de los estadounidenses ante un eventual ataque. Entre los errores, "la excesiva confianza en la reconstrucción de Afganistán, el lanzamiento de una guerra en Iraq que hizo poco para debilitar a Al Qaeda, y muchas acciones que ayudaron a los yihadistas a reclutar al fomentar el resentimiento contra Estados Unidos, como los abusos cometidos en la prisión de Abu Graib".
 
"Iraq y Afganistán han sido experiencias muy muy difíciles para Norteamérica. Y espero que hayamos aprendido de ellas. Mi punto de vista es que Estados Unidos debe ir con mucho cuidado con las futuras intervenciones", dice el veterano Lee Hamilton, ex congresista, vicepresidente de la comisión de investigación del 11-S y copresidente del Grupo de Estudios sobre Iraq que en el 2006 propuso una estrategia para acabar la guerra.

Pero Hamilton, como otras personas consultadas, no cree en el declive de EE.UU. "En este país tenemos problemas muy severos pero también tenemos un sistema muy resistente. Y la energía, el genio, la capacidad de emprender del pueblo estadounidense es un factor poderoso. No conozco ningún país del mundo que sea más fuerte que nosotros hoy. Creo que en términos relativos EE.UU. en muchos aspectos sigue siendo preeminente", dice.

La economía norteamericana sigue siendo hegemónica: aunque el producto interior bruto chino supere al estadounidense en los próximos años, en ingresos per cápita puede tardar décadas en igualarlo. Y militarmente ningún país hace sombra a EE.UU., cuyo gasto militar multiplica por seis el de China.
James Thomson, presidente de la Rand Corporation, recuerda que "el sentimiento de declive es una historia muy antigua en EE.UU.". "En los ochenta, Japón era el futuro", dice. Y añade: "Los norteamericanos siempre estamos muy preocupados por ser el número 2, 3 o 4, pero no hay pruebas de que esto vaya a ser así".

Expertos como George Friedman, de la consultora Stratfor, sostienen que es precisamente este estado de alerta permanente lo que le permite prosperar y mantener la hegemonía.
Según Thomson, de la Rand Corporation, el declive, si llega, no llegará por un ataque terrorista sino por el endeudamiento, la recesión y las divisiones políticas. "El gran tema –dice– es el dinero. Lo que está debilitando a EE.UU. es la deuda y el bloqueo político. El partidismo extremo está haciendo que sea muy difícil gobernar EE.UU.".

















Fahrenheit 9/11, de Michel Moore (2004)



Vocabulario Fundamental. Puta guerra (2) Adiós a las grandes guerras

Les ofrecemos un estupendo artículo del corresponsal de La Vanguardia Marc Bassets en Washington, repasando la evolución de las guerras libradas por Estados Unidos en esta primera década del siglo XX tras los atentados del 11-S y cómo los analistas militares prevén se realizarán las guerras futuras de la gran superpotencia. Éstas habrán de ser más baratas, serán cada vez menos letales (al menos para los soldados norteamericanos), más tecnológicas (los éxitos de los drones están siendo reveladores) y serán soportadas cada vez más por fuerzas especiales y mercenarios privados. Es de destacar el distanciamiento de una gran parte de la sociedad estadounidense respecto a los sacrificios en vidas humanas propias (y por supuesto) ajenas que provocan los conflictos que libra su país.
Fotos: Big Picture

"Adiós a las grandes guerras"


Marc Bassets | Washington 05/09/2011

Una década de conflictos irresueltos deja paso a operaciones secretas | Libia, la muerte de Osama bin Laden y los 'drones' señalan la vía futura | El gasto militar se ha doblado, y la factura bélica supera el billón de dólares | EE.UU. tiene un ejército secreto y de élite formado por 25.000 soldados | Los gran mayoría de estadounidenses ha vivido estos años sin sacrificios | "Al final deberás tener a gente sobre el terreno", afirma un historiador militar.
La década del 11-S empezó con una exhibición de fuerza abrumadora de las fuerzas armadas más poderosas de la historia. Y termina con un país en el que la distancia entre la sociedad y los militares se ahonda y sin apetito para más conflictos. Estados Unidos, reacio a volver a enviar decenas de miles de tropas a lugares remotos e incomprensibles, opta con la Administración Obama por un nuevo tipo de guerra secreta con bombardeos con aviones sin piloto y operaciones con fuerzas especiales que escapan al escrutinio público.
En conversaciones con historiadores y expertos en seguridad en EE.UU., emerge un diagnóstico: para la inmensa mayoría de los estadounidenses, más del 90% de la población que no es militar ni tiene vínculos familiares con los militares, las guerras de esta década han sido guerras invisibles, lejanas. Hay una desconexión. No hubo, tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, de los que el domingo se cumplirán diez años, un discurso de sangre, sudor y lágrimas. Al contrario: el entonces presidente George W. Bush animó a sus compatriotas a consumir.
"Excepto para las familias de los soldados que han servido varias veces en ultramar y que han realizado sacrificios enormes, para el resto de norteamericanos no ha sido una ocasión para el sacrifico. No hay un sensación de participación universal", constata Brian Michael Jenkins, que lleva cuatro décadas estudiando la amenaza terrorista en la Rand Corporation, el laboratorio de ideas de referencia en materia de seguridad, cuyo primer cliente es el Pentágono. Esta ausencia de sacrificio, en opinión de Jenkins, se disfrazó de alardes hiperbólicos de patriotismo.
Un motivo de este distanciamiento es que, para EE.UU., Afganistán e Iraq han sido mucho menos letales que guerras anteriores como Vietnam. En Vietnam murieron unos 60.000 estadounidenses. En Afganistán, una guerra más larga que Vietnam, han muerto unos 1.600. En Iraq más de 4.000. En Vietnam, además, el reclutamiento era obligatorio, lo que socializó el dolor. Todas las familias conocían a alguien que estaba en la guerra, o que había muerto. Ahora no. La superpotencia ha externalizado la guerra a los voluntarios, un segmento que no llega al 1% de la población.
"Nunca diría que el país no se preocupa. Pero la gente sigue con sus vidas –dice John McManus, historiador militar en la Universidad S&T de Misuri–. A veces me pregunto si este es el motivo por el que estas guerras hayan durado tanto. Sólo afectan una parte muy pequeña de la población, muy respetada, pero la mayoría de los americanos no tienen ningún vínculo con las fuerzas armadas y quizá no conocen a nadie que esté en ellas". La escasa implicación social en las guerras reduce la presión política para terminarlas.
Pero la ausencia de victoria en Iraq y Afganistán y el coste han hecho mella. Ambas guerras han costado 1,3 billones de dólares, según cálculos recientes. En estos diez años el presupuesto militar casi se ha doblado. Hay fatiga bélica, entre los ciudadanos y los gobernantes. "Esto puede hacer que Gobierno y población sean muy reticentes a ir a guerra y usar fuerza militar en grandes proporciones. Pero no creo que sea porque estas guerras no hayan tenido éxito, sino porque estas guerras han durado tanto y no se han decidido", dice Richard Kohn, profesor emérito de historia militar en la Universidad de Carolina del Norte.
En febrero, el entonces secretario de Defensa, Robert Gates, dijo que "cualquier secretario de Defensa que aconseje a un presidente volver a enviar un gran ejército terrestre a Asia, a Oriente Medio o a África debería hacérselo mirar". Hace unos días, su sucesor, Leon Panetta, presentó la intervención en Libia, en la que EE.UU. ha sido fundamental pero ha estado en un plano secundario, como un modelo para intervenciones futuras. Gates y Panetta resumían el arco que va de 2001 a 2011, de las intervenciones terrestres en Afganistán y, sobre todo, Iraq, a Libia y la muerte de Osama bin Laden en mayo.
El número de fuerzas especiales ha pasado de 1.800 antes del 11-S a 25.000 ahora, según ha revelado The Washington Post, que las define como "el ejército secreto de EE.UU." Bajo la dirección del Mando Conjunto de Operaciones Especiales, este ejército, que incluye a los Navy Seals, el grupo de élite que mató a Bin Laden, actúa no sólo en Iraq y en Afganistán sino en países con los que EE.UU. no está en guerra como Yemen, Pakistán, Somalia, Filipinas, Nigeria y Siria. En paralelo, la CIA ha desarrollado un brazo militar que, entre otros cometidos, controla los bombardeos con aviones no pilotados –zánganos, o drones, en inglés– que han liquidado a más de 2.000 supuestos terroristas desde el 2001.
La guerra secreta plantea problemas legales y éticos. Las muertes de civiles en operaciones nocturnas o en bombardeos, además, son contraproducentes para los intereses estadounidenses. Y algunos dudan de su efectividad. "La tecnología es importante, pero los drones sólo te llevan hasta cierto punto. Al final deberás tener a gente sobre el terreno que alcancen tu último objetivo, sea cual sea. Es muy difícil hacerlo usando sólo drones", dice McManus, autor un libro sobre los soldados rasos desde la Segunda Guerra Mundial hasta Iraq.
El profesor Kohn prevé que la fatiga bélica propicie cambios en las fuerzas armadas similares a los que ocurrieron tras la desmovilización posterior a guerras pasadas. Un precedente, añade, son los años veinte y treinta. El tamaño de las fuerzas armadas se redujo pero adoptaron nuevas tecnologías como tanques, camiones, aviones y submarinos. Kohn recuerda que también fue la época de las pequeñas guerras en países como Nicaragua o Haití. "Y en cierto modo –concluye– se luchaban del mismo modo que ahora luchamos contra los terroristas en distintas partes del mundo como el Cuerno de África y el sudeste asiático". En las guerras futuras resuenan ecos arcaicos.