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21 de abril de 2011

¡¡Así gana el Madrid!!

Emoción y alegría infinitas en el mejor partido de la temporada para alivio y regocijo del alma de una afición muy necesitada. Cómo mola el fútbol.

"¡Así, así, así gana el Madrid!" - Alfredo Relaño 21.04.2011

Un solo gol en ciento veinte minutos, pero un gol hermoso en su clasicismo, en su perfección, en su contundencia. Centro del extremo izquierda ("el mundo necesita democracia y extremo izquierda") y cabezazo impecable del nueve, papel que ayer asumió Cristiano. El único gol de una final, pero no supo a poco. Fue una final hermosa, intensísima, en la que los dos equipos mostraron hasta el fondo sus virtudes y sus temores. Magnífico el Madrid en la primera parte, encogiendo al Barça. Magnífico el Barça en la segunda, con su fútbol preciso y preciosista. Magníficos los dos en la prórroga.


"¡Así, así, así gana el Madrid!". El grito que nació en Gijón para zaherir al Madrid fue adoptado por los madridistas desde hace años para las ocasiones especiales, heroicas. Y fue el primer grito que estalló en Mestalla, en el fondo blanco, mientras el blaugrana se disolvía discretamente. Era una ocasión heroica, en efecto. Porque el Madrid había batido al Barça, un equipo realmente superior, porque reconquistaba la Copa, olvidada desde hace dieciocho años, y porque esa victoria es una promesa cara a las inminentes semifinales de Champions. Pocas victorias le han sabido nunca tan bien al Madrid.

Mourinho lo hizo. Para eso vino, y aunque la Liga ya es culé, esta Copa anuncia que puede estar por llegar un tiempo nuevo. El mérito es que el Barça que se le opuso anoche fue un Barça íntegro, con todas sus piezas, con todo su funcionamiento. Ante eso plantó un equipo corajudo, nada que ver con el medroso grupo de la primera hora del Bernabéu. En la primera mitad desarticuló al Barça; en la segunda, resistió su rearme; en la prórroga, lo batió. Sí, Mourinho lo hizo, y aunque hay que reprocharle bastantes cosas, se puede insistir en un concepto: los viejos valores del Madrid sí están sobre el campo.