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20 de enero de 2014

Vocabulario Fundamental. Memoria (22) Rejas en la memoria

“Una sociedad sin memoria no puede crear un civismo sano” Juan Gelmán
"Espléndido ejemplo de cine documental, comprometido y combativo (...) potente ataque a la amnesia colectiva (...) homenaje tan sentido como emocionante"
Miguel Ángel Palomo: Diario El País

El documental 'Rejas en la memoria' (narrado por Rosa María Mateo) y un interesante artículo de Olga Rodríguez nos ayudan a reclamar una vez más justicia y memoria sobre los centenares de miles de represaliados por el franquismo, los que fueron asesinados y los que tuvieron que penar muchos años de cárcel y/o trabajos forzados en las prisiones del régimen. Y a clamar contra la impunidad de aquellos crímenes pues, como Olga Rodríguez apunta, "la impunidad del pasado contribuye a legitimar la impunidad del presente, a perpetuar el todo vale", instalando en la psique de nuestra sociedad la sensación de que la corrupción, el fraude y la injusticia no serán castigadas dependiendo de quien las cometa. Contra el olvido que muchos pretenden, memoria. 

Rejas en la memoria

El Congreso de los Diputados de España condenó en el año 2002 el golpe de Estado de 1936 contra el Gobierno democrático de la República. Habían pasado 28 años desde la muerte de Franco y el país había logrado una transición pacífica a la democracia. Sin embargo, la voz de los vencidos, olvidados y borrados de la geografía española durante cuarenta años de dictadura no ha alcanzado la memoria colectiva democrática del país. El exilio interior, formado por miles de presos contrarios ideológicamente a la dictadura franquista, comienza en 1936 en el devastador conflicto fratricida que fue la guerra civil española y concluye prácticamente con la muerte del dictador en 1975. 

El documental se sumerge en la voz de los prisioneros y prisioneras de cárceles y campos de concentración que surgen durante la guerra civil y que prolongan su existencia durante décadas en la larga posguerra. Aunque la función de los campos durante el conflicto fue la de la clasificación de prisioneros para su posterior reutilización bélica, al terminar la guerra el 1 de abril de 1939, sus objetivos se trasformaron. Con el apoyo de la Iglesia y la permisividad internacional, los campos de trabajadores se organizaron y se diseminaron por la España de posguerra reconstruyéndola, realizando miles de obras públicas y privadas.



Desde las cunetas del subconsciente

Olga Rodríguez 24/09/2013

Cuando, al hablar de los crímenes del franquismo, se dice que aquello fue una guerra -”y en una guerra ya se sabe...”-, se está contando tan solo una pequeña parte de la historia más reciente de nuestro país. Cuando se recurre a la equidistancia con el argumento de que “en ambos bandos se cometieron atrocidades” se oculta que la guerra civil tuvo un claro responsable que dio un golpe de Estado contra un gobierno democrático y que impulsó un plan sistemático destinado a acabar con un grupo ideológico o político. 
 


Fotografías de desaparecidos en el franquismo (Efe)

Son miles los pueblos y ciudades en los que nunca se libró una guerra, porque los golpistas tomaron el control desde el primer día, y en los que, sin embargo, se asesinó e hizo desaparecer a un elevado porcentaje de personas. “Los mataron como a conejos”, cuenta un anciano del pueblo de mi familia, recordando cómo los golpistas fueron casa por casa buscando a todos aquellos que se habían significado por sus ideas políticas, por su apoyo a la democracia, por su oposición al golpe de Estado.



Pueblo por pueblo, ciudad por ciudad, gente que nunca había empuñado un arma pero que era afín a la República fue arrestada, torturada, humillada, fusilada, y desaparecida. Por eso a día de hoy España es, después de Camboya, el país del mundo con más fosas comunes. Hay más de cien mil desaparecidos que nunca han podido ser llorados en una tumba por sus seres queridos. Y los responsables de semejante atrocidad tuvieron la desfachatez de actuar en nombre de Dios y de la moral cristiana, la misma que no niega a nadie -a nadie- una tumba. 



Pero el castigo no acaba ahí. Las víctimas y sus familias se vieron obligadas a ocultar su dolor, a caminar de puntillas para no sufrir más castigo, a asumir que ni siquiera podían reclamar el cuerpo de un ser querido. Hasta 1977 muchas sufrieron prisión, torturas y represión. Luego vino la Transición, construida sobre el olvido de nuestros desaparecidos, de los muertos, de los represaliados, de los encarcelados, de los torturados. Un pueblo que da la espalda a su historia es un pueblo indefenso. “Una sociedad sin memoria no puede crear un civismo sano”, ha dicho en alguna ocasión el poeta Juan Gelman, que sufrió durante la dictadura argentina el desgarro que provoca el fascismo.



La impunidad del franquismo ha continuado hasta nuestros días y sobre ella se ha construido esta maltrecha democracia, que sigue excluyendo de los libros de texto de escuelas, institutos y universidades buena parte de los crímenes de la dictadura. Solo quienes eligen dentro de la carrera de Historia la especialización en esa época abordan el estudio de lo ocurrido. Todo un símbolo. 

No hay en el empeño por rescatar la memoria ningún deseo de revancha, sino una reivindicación de justicia y una defensa de los derechos humanos, imprescindible para evitar que la historia se repita. Esa es una de las finalidades de la justicia: tener carácter ejemplarizante.



Mientras los crímenes franquistas continúen impunes se estará transmitiendo un mensaje enormemente peligroso y dañino para todos: que los regímenes totalitarios pueden campar a sus anchas, matar, cometer genocidios o crímenes de lesa humanidad e irse de rositas. Una premisa tan sumamente grave es capaz de extenderse por todos los recovecos de una sociedad, como un virus invasivo. Y de hecho este país se caracteriza por una cultura de la impunidad que facilita la corrupción, el enchufismo, la injusticia. 



Existen los mecanismos legales necesarios para abordar los crímenes del franquismo. Lo que falta es voluntad. Como me decía recientemente Carlos Slepoy, uno de los abogados impulsores de la querella argentina, “un juez español que se atreviera podría establecer que la Ley de Amnistía de 1977 es inaplicable según el derecho internacional. No hay obstáculo judicial. El obstáculo es absolutamente político.” Además, estamos hablando de crímenes que nunca prescriben, por mucho que la Fiscalía española haya dicho lo contrario.



La propia Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha pedido a España -al igual que a otros países con cuestiones pendientes, como Yemen o Haití- que derogue la ley de amnistía, “puesto que no es conforme con las leyes internacionales de Derechos Humanos”, que procese y castigue a los responsables vivos de los crímenes franquistas, y que asuma su deber hacia las víctimas. Además, ha recordado la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad y ha subrayado que “las violaciones graves de los derechos humanos son incompatibles con el pacto [de Amnistía]”. 

Pero España tiene una democracia mutilada, que niega a los familiares de las víctimas del franquismo su derecho a reclamar, que tiene miedo a llamar criminales a los criminales y torturadores a los torturadores, que concede a los verdugos el beneficio de la duda mientras silencia e invisibiliza a las víctimas.

Por eso la querella argentina contra los crímenes del franquismo es tan importante. Ya de por sí la simple orden de busca y captura contra cuatro torturadores de la dictadura -que ya ha llegado a la Interpol- ofrece una reparación a las víctimas y a sus familiares. Además, Argentina ha anunciado algo que la democracia española no ofrece: la apertura de todos sus consulados para acoger denuncias contra el franquismo. Para que en un país donde se han cometido atrocidades se aborde un proceso judicial se necesita de una voluntad política que en España nunca ha existido. Y así, la impunidad del pasado contribuye a legitimar la impunidad del presente, a perpetuar el todo vale. Como indica Naciones Unidas, la verdad, la justicia y la reparación son derechos indiscutibles: Pilares fundamentales para que un país pueda extraer de las cunetas de su subconsciente tanta impunidad.

Muchos pueden seguir diciendo que los crímenes han prescrito, contradiciendo así a Naciones Unidas y la ley internacional. Pero esta vez el caso no depende solo del poder judicial y político español -defensores hasta hoy del pacto de silencio- sino de una jueza de un país que sabe de la lucha contra la impunidad de los crímenes de lesa humanidad.

Gabilondo - Injusticia legal

Vocabulario Fundamental. Corrupción y Fraude (14) Cultura de falsificaciones

Documental canadiense dirigido en 2013 por Geoff D'Eon que explora el peligroso mundo (a veces mortal, como en el caso de los medicamentos falsos) de la cultura de la imitación de toda clase de productos que se venden por todo el mundo. 'Counterfeit Culture' expone cómo la industria de la imitación tiene una larga historia, pero durante los últimos 25 años se ha multiplicado exponencialmente, basada sobre todo en China y otros países asiáticos como proveedores y los países occidentales como compradores. Ahora se falsifica todo, desde bolsos, ropa y dispositivos electrónicos hasta medicinas, repuestos de aviones, piezas para armamento militar o tiendas de IKEA. Es una plaga mundial, un mercado negro que lastra la economía global y fomenta un fraude de centenares de millones de euros alimentado por la vanidad de cada persona que compra un producto de imitación. 

 

18 de enero de 2014

Estupor y Temblores (31) 'The Gatekeepers', el Shin Bet desde dentro


"Estamos haciendo insoportable la vida de millones de personas, su sufrimiento es permanente, dejamos la decisión de lo que se realizará en un soldado que lleva pocos meses en el ejército (...) está ahí de pie al frente de un padre con su bebé en brazos y tiene la decisión si lo golpea o no, si lo deja pasar o no."

Es curioso cómo en la edición de los Oscar 2012 compitieran en la categoría de Mejor Documental (que ganaría Searching for Sugar Man) dos trabajos que retrataban el conflicto palestino-israelí desde los puntos de vista del ocupado y reprimido y del ocupante y represor. El primero, el palestino "5 cámaras rotas", ya lo publicamos hace unos meses en este blog, y hoy podemos incorporar a nuestra web (subido a Internet por Bizzentte) el documental 'The Gatekeepers', dirigido por el israelí Dror Moreh, que nos presenta, por primera vez, el testimonio descarnado de seis directores del Shin Bet (el servicio de inteligencia interior israelí) sobre las últimas décadas de lucha entre el estado hebreo y el pueblo palestino y las decisiones que tuvieron que tomar cuando trabajaban en esta organización. Recomendamos también el documental "One shot" sobre las reflexiones de antiguos francotiradores del ejército hebreo. 


Desde la Guerra de los Seis Días de junio de 1967 Israel no ha logrado transformar su aplastante victoria militar en una paz duradera y desde entonces estos jefes del Shin Bet se situaron en el centro de la toma de decisiones del estado hebreo, especialmente en los asuntos relacionados con la seguridad de su país contra el terrorismo palestino. Trabajaron en estrecha colaboración con todos los primeros ministros de Israel y sus evaluaciones y percepciones tenían -y siguen teniendo- un profundo impacto en la política israelí.

Es de destacar su opinión sobre la moralidad de sus propios actos, sobre los colonos y los fundamentalistas hebreos y sionistas, sobre la ocupación y la posición de fuerza de su país sobre los palestinos y sobre sucesos históricos decisivos en la historia de ambos pueblos, como el fracaso de los Acuerdos de Oslo (saboteado por extremistas de ambos bandos) o el decisivo asesinato de Isaac Rabin en noviembre de 1995, que terminó de enterrar las esperanzas de una paz fundamentada en dos estados que vivieran juntos en progreso y seguridad. En fin, un documental revelador -y bastante pesimista- para entender un poco mejor este conflicto de odio e incomprensión mutuos que emponzoña Oriente Medio desde hace más de 65 años.




Dror Moreh: “Desde el 67, Israel camina hacia el desastre”


El director de cine israelí, Dror Moreh, en el Matadero, de Madrid. / Carlos Rosillo

Al final, The Gatekeepers no ganó un Oscar, pero sí se ha ido ganando poco a poco a los espectadores, hasta convertirse en la tercera película israelí más taquillera de la historia en Estados Unidos. El dato sorprende, si se tiene en cuenta que se trata de un documental tirando a deprimente y rodado sin excesivos fuegos de artificio. Una habitación, una silla, imágenes de archivo y hasta seis entrevistados que se asoman a la cámara de Dror Moreh. La clave está en la identidad de los entrevistados y en su excepcional entrega al proyecto que logra el director. Los que hablan ante la cámara son los seis jefes de los servicios secretos internos israelíes vivos, los mismos que han ordenado asesinatos selectivos e interrogatorios inhumanos a los palestinos y que han convertido Cisjordania en un lugar infernal. La suma de confesiones de estos hombres maduros se convierte en una radiografía perfecta de la ocupación israelí desde 1967 y en un lúcido recorrido por la historia reciente del Estado judío.

En la película no hay propaganda, ni eslóganes políticos, ni denuncias que valgan. Hay hechos y testimonios. El resultado es cristalino: un alegato en contra de la ocupación a los palestinos y la convicción de que Israel ha elegido el camino equivocado si lo que busca es la paz. De que puede que el gigante militar de Oriente Próximo sea capaz de ganar una y mil batallas, pero que como dice uno de los protagonistas de la película, es incapaz de ganar la guerra y mucho menos la paz.

Moreh pasó por Madrid, donde The Gatekeepers se proyectó en el festival Documenta Madrid y conversó con este diario. Dice que después de rodar 72 horas de entrevistas con los jefes de los servicios secretos y de ver miles de horas de imágenes de archivo sobre la historia de su país se ha convertido en una persona más pesimista; tanto que está pensando emigrar de Israel, en un intento de dejar atrás un conflicto al que no le ve solución posible si de los actuales gobernantes depende.

Pregunta. Recuerdo el estreno de su película en la filmoteca de Jerusalén. David Grossman, políticos, militares. La élite del país estaba en aquella sala que se quedó muda cuando al final aparecieron los títulos de crédito. Alguno incluso lloraba. Daba la sensación de que aquello se convirtió en una sesión catártica. ¿Era ese el objetivo principal de su película?

Respuesta. Sí. En Israel, estamos sometidos a titulares terribles a diario. Si quieres cambiar algo, tienes que desatar un terremoto y solo los jefes del Shin Bet, los servicios secretos podían hacerlo. Ellos son los que mejor conocen el conflicto israelo-palestino y las consecuencias para los dos bandos. A ellos se les escucha. Cuando ellos dicen “no a la ocupación”, eso supone un dilema para el centro-derecha, porque esos seis hombres son los que han ordenado asesinatos selectivos y torturas a los detenidos. Ahora son ellos los que dicen que eso no sirve, que hay que cambiar de estrategia.


P. ¿Cómo consiguió que los jefes de los servicios secretos se abrieran y le confesaran sus pecados?

R. Primero decidí que las entrevistas tenían que desarrollarse en su terreno para que se sintieran cómodos. Unos eligieron su casa y otros la oficina. Había leído muchísimo y me había preparado una montaña de preguntas, pero decidí no interrogarles. Dejé que fueran ellos los que dirigieran la conversación y así fueron hablando durante horas. Cada sesión duraba tres o cuatro horas. En total fueron unas 75 horas sentado con ellos. Yo creo en las entrevistas largas.

P. A veces pensamos que los dirigentes toman decisiones porque no son conscientes de las consecuencias que tienen sobre la gente. En la película sorprende el grado de conocimiento del sufrimiento de los palestinos por parte de los jefes del espionaje.

R. Claro, porque conocen a la perfección el terreno. Han sido agentes que han crecido profesionalmente en las cloacas de los campos de refugiados palestinos.

P. ¿Por qué se escucha con tanta atención a los militares en Israel?

R. Porque la gente está harta de los políticos. A los militares se les considera profesionales, técnicos.

P. ¿Qué ha aprendido después de escuchar a estos hombres y de ver tantas de imágenes?

R. Los tres investigadores que trabajaron conmigo quieren ahora irse de Israel. Yo también me lo estoy pensando. Cuando te expones a miles de horas de imágenes, resulta muy deprimente darse cuenta de cuantas oportunidades hemos perdido. No hemos aprendido de nuestros errores. El Estado de Israel ha cometido los mismos errores una y otra vez. Yo era mucho más optimista antes de hacer la película. Ahora conozco de cerca la incompetencia de los líderes israelíes. Les ha venido grande su trabajo. Soy más pesimista y me he vuelto más izquierdista. Desde la victoria militar del 67, Israel solo camina hacia el desastre. Y lo digo desde una perspectiva sionista. Desde entonces, nos hemos convertido en ocupantes, perdimos nuestra identidad de nación civilizada. Nos convertimos en un Estado colonial y yo no conozco en la historia ninguna ocupación que haya triunfado.

P. ¿Con qué reacciones se ha encontrado en Israel?

R. El primer ministro [Benjamín Netanyahu] dice que no la ha visto y que no piensa verla. A la derecha nacionalista israelí no les ha gustado nada. En general, ha tenido mucho impacto. Tanto, que ahora la primera cadena de la televisión va a emitir una versión larga de cinco horas. Es más agresiva y subversiva. Espero que el Gobierno no la censure.

P. ¿Por qué en España no se va a estrenar en los cines?

R. Me han explicado que aquí la gente no va al cine, que se baja las películas [de Internet].

17 de enero de 2014

Creación audiovisual en corto (27) 'The Facts in the Case of Mr Hollow', de Rodrigo Gudiño y Vincent Marcone
















Premiado en Sitges 2008 como Mejor Cortometraje de Animación, “The Facts in the Case of Mr Hollow” (La verdad sobre el caso del Sr. Hollow), dirigido por dos realizadores, el mexicano Rodrigo Gudiño y Vincent Marcone, que nos presentan un film con toda la impronta de Edgar Alan Poe. En esta historia una antigua fotografía que retrata un grupo de amigos en un viaje de campamento revela una siniestra historia debajo, cuando se mira más de cerca y se profundiza en los detalles.

16 de enero de 2014

Vocabulario Fundamental. Felicidad (5) La felicidad según Vicente Ferrer





El documental analiza a través de quienes compartieron su vida y su obra, la biografía y el legado de un hombre dedicado a los más débiles en la India. Familiares y colaboradores de Vicente Ferrer hablan de la gran labor humanitaria acometida por el cooperante español en la India. Su lucha por ayudar a los más desfavorecidos queda documentada con archivos del No-Do, TVE, británicos y del país asiático.

 

15 de enero de 2014

Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (27) Treinta años de En Portada

Celebramos los treinta años que cumple el espacio de nuestra televisión pública En Portada, treinta años de reportajes impagables hechos por algunos de los mejores periodistas de nuestro país que nos han mostrado muchas de las pequeñas y grandes historias que han acontecido en el mundo en este tiempo. Y lo hacemos con un programa especial, que recuerda su trayectoria y analiza junto a Rosa María Calaf, Javier Reverte y Alfonso Armada las claves del reportaje perfecto. Recomendamos el Especial del LAB de RTVE.es para recorrer los programas que han hecho 30 años de En Portada . 


En Portada analiza las claves del reportaje perfecto para celebrar su 30 aniversario

El programa se emitió por primera vez en TVE el 5 de enero de 1984. Se estrenó con una entrevista exclusiva a Fidel Castro y gran revuelo mediático. Desde entonces ha elaborado casi 600 grandes reportajes internacionales. El reportaje perfecto se estrenó el 9 de enero de 2014 en La 2

RTVE 07.01.2014

En Portada cumplió el 5 de enero 30 años en Televisión Española. Para recordar sus tres décadas, el equipo del programa ha realizado un especial que reúne algunas de las imágenes más impactantes y emotivas rodadas durante este tiempo; el recuerdo de algunos de sus grandes trabajos y una conversación sobre cómo narrar un reportaje con maestros del relato, la novela y el periodismo. 

El reportaje perfecto analiza documentos que han marcado una época y que sirven como ejemplo de forma de narrar: Uganda, la historia interminable (1986), El corazón de las tinieblas (1992),Una historia del muro (1999) o Allende, caso cerrado (2009). Además, se recogen testimonios exclusivos de algunas de las personas que han compartido con este espacio su forma de pensar: Nelson Mandela, Lech Walesa, Fidel Castro, Willy Brandt, Hugo Chávez o Margaret Thatcher.

En busca de las claves del reportaje perfecto


Una conversación, rodada en el Palacio de Cristal del Retiro de Madrid, servirá para profundizar en los aspectos esenciales de la narración de un reportaje de la mano de Rosa María Calaf, Javier Reverte yAlfonso Armada. La conversación, moderada por el director del programa, José Antonio Guardiola, culminará con las reflexiones sobre cómo se enfrenta al reto de contar historias del premio Nobel de Literatura,Mario Vargas Llosa.

En Portada se estrenó el 5 de enero de 1984. Desde entonces se han emitido casi 600 grandes reportajes. Es raro el país del mundo en el que En Portada no haya contado lo que pasa.

30 años, nueve directores e innumerables premios

Los premios que ha recogido En Portada en estas tres décadas son innumerables. Tiene los más prestigiosos de ámbito internacional (Peabody de Nueva York, el festival de Montecarlo, el World Media Festival de Hamburgo, premio Italia, festival de Nueva York, premio CIVIS…) y también de ámbito nacional (Rey de España de Periodismo, premio Defensa, premio Manos Unidas, premio Colombine, premio Derecho de la Infancia, premio Derechos Humanos CGAE…). Durante los dos últimos años, ha sido elegido por los académicos de televisión como el mejor programa documental de España.

En Portada' cuenta con una redacción estable, aunque se enriquece con el trabajo de periodistas del área de Internacional de los Servicios Informativos de TVE y con su red de corresponsalías. Desde el inicio de sus emisiones ha contado con nueve directores: José Abril, Asunción Valdés, Rafael Herrera, Manuel Leguineche, Elena Martí, Fernando de Giles, Daniel Peral, Juan Antonio Sacaluga y José Antonio Guardiola. El equipo actual lo componen José Antonio Guardiola (director), Susana Jiménez Pons (subdirectora), Pilar Requena, Esther Vázquez, Yolanda Sobero y Alicia G. Montano (redacción), Ángel Barroso, Teresa Mora y Miguel Ángel Viñas(realización) y Ana Pastor y Lourdes Calvo (producción).

14 de enero de 2014

Ciclo de cine clásico USA (10) 'El hombre elefante', de David Lynch



"Siempre amé al hombre elefante. Le escribía cartas en blanco y negro y sufría porque nadie entendía su cara de nube, porque nadie más que yo cerraba los ojos y sabía ver en el atormentado cráneo de Jack Merrick un mapa, un paisaje de acantilado inglés oculto tras la niebla. Nunca contestó pero yo le escribía a cada circo y soñaba que los sobres llegaban a su carromato verde. Jack Merrick, Circo Insólito, barraca número 13, su mano de animal rasgando el papel, su mano de caballero alisando el pliego perfumado, leyéndome a la luz de una vela, a la vuelta de la función nocturna. Jack Merrick lloraría salvajemente sobre mis letras heridas, avergonzado de aquel horroroso llanto de mamut, vestido aún con su traje oscuro, calzado con los botines lustrosos de médico, sentado sobre la paja seca, recién cambiada por su amo." Patricia Esteban Erlés

Para nuestra décima entrada sobre el cine clásico norteamericano y complementar el post anterior (y teniendo en cuenta que 'Freaks', de Tod Browning, ya la publicamos hace tiempo en el blogrecurrimos a ese gran clásico de David Lynch que "El hombre elefante", un film que nos muestra cómo han sido tratados durante mucho tiempos muchos seres humanos por el simple hecho de tener alguna conspicua minusvalía o deformidad corporal, convirtiendo sus vidas en una maldición. La inolvidable película de Lynch nos cuenta la verdadera historia de Joseph Merrick (llamado John Merrick en la película) un hombre gravemente deformado que vivió en Londres durante el siglo XIX. Este film, protagonizado por John Hurt, Anthony Hopkins y Anna Bancroft, tiene un guión adaptado por Lynch de los libros "El Hombre Elefante y Otras Reminiscencias (1923)" de Sir Frederick Treves y "El Hombre Elefante: Un Estudio de la dignidad humana" (1971) de Ashley Montagu. 


Esta brumosa, dickensiana y conmovedora obra maestra, llena de sugerentes claroscuros, evoca las grandes películas de siempre, transportándonos a Londres en los últimos estertores del siglo XIX, con las calles infestadas por toda una fauna de pícaros y trabajadores pobres y desastrados que malviven en una sociedad victoriana de moral hipócrita, industrial y contaminada, carente de escrúpulos y compasión. Y allí, en una caseta de feria de freaks, oculto con un saco y explotado por un amo mezquino y brutal, pena sus días un desdichado ser humano que es anunciado como "El hombre elefante". Hasta que un hombre justo se cruza en su camino para devolverle la dignidad. 

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (29) Jarawas, zoológicos humanos y hombres elefantes: del ser humano como atracción de feria

“La ruta a través de la reserva tribal fue como un safari, ya que viajábamos por una densa selva tropical, buscando animales salvajes, a indígenas jarawas, para ser específicos” Una turista en la Andaman Trunk Road.

La campaña que Survival International para denunciar la invasión y acoso a los que el turismo de masas está sometiendo a una tribu recientemente contactada, los jarawa, que habitan las islas Andaman nos lleva a ahondar en una de las lacras de la condición humana, la que nos lleva a mirar al Otro, al distinto, al deforme, al desvalido, como una atracción morbosa y exótica. 

Comenzamos con los Jarawa. Esta tribu de las Andaman, -un grupo de islas situadas en el Océano índico y bajo soberanía india- de la que ya hablamos en otro post de este blogestá siendo sometida a un acoso intolerable a su dignidad y su modo de vida al permanecer abierta al turismo la carretera (declarada ilegal por la Corte Suprema india en 2002) que atraviesa la reserva donde viven. Survival ya destapó este escándalo hace muchos años y el año pasado el periódico británico The Observer publicó un video que probaba que la policía estaba implicada en estos ‘safaris humanos’, aceptando sobornos de los turistas para obligar a mostrarse y a bailar a los jarawa.

Sin embargo, la Andaman Trunk Road continua abierta por la administración local y los turistas siguen circulando por la tierra de los jarawa, intentando atraerlos con galletas y dulces para poder filmar y fotografiar a los exóticos 'salvajes' y echarse unas risas por sus aspecto y costumbres. En fin, un breve pero esclarecedor reportaje de VICE aborda estos hechos lamentables que siguen ocurriendo en pleno siglo XXI. Como el director de Survival Stephen Corry declaró “esta situación apesta a colonialismo y a los repugnantes y degradantes ‘zoos humanos’ del pasado. Claramente, las actitudes de algunas personas sobre los pueblos indígenas no han cambiado un ápice. Los jarawas no son animales de circo que bailen para el primero que pase por ahí”.

Esto nos lleva a abrir plano y, a través del documental "Zoológicos humanos" volver al momento en que se pusieron de moda las llamadas 'exposiciones etnológicas' o más bien zoológicos humanos que se dieron en la ensoberbecida Europa colonialista desde 1870 hasta las primeras décadas del siglo XX e incluso la imagen de al lado fue tomada en Bruselas en 1958, con una señora muy civilizada ofreciendo un plátano a una niña del Congo. Pueblos de los más lejanos rincones del mundo eran normalmente arrancados de sus tierras mediante engaños o a la fuerza y exhibidos como animales (muchas veces en los propios zoos) en actos supremacistas y racistas que excitaban de exotismo la curiosidad de la gente. Estas personas fueron expuestas no sólo a la mirada morbosa de los europeos, sino que también, sometidos a distintos tipos de abuso físico y sicológico, ocasionando la muerte de la mayoría de éstos en tierras totalmente ajenas a sus vidas, tradiciones y condiciones materiales y espirituales.



Safaris humanos en las islas Andaman


Jarawas en la carretera que atraviesa su reserva, Andaman Trunk Road, y que los expone al riesgo de enfermedades para las que no tienen inmunidad.

Nuevos planes del Gobierno enfrentan a los jarawas a la amenaza de los “safaris humanos” durante todo el año

Ariberto De Blasoni Survival 27 septiembre 2013

Mientras el mundo celebraba el Día Internacional del Turismo, la administración de las islas Andamán de la India se prepara para promover que las islas pasen de ser un destino turístico temporal a anual, lo que impediría respiro alguno para los jarawas de los turistas que realizan “safaris humanos” a través de su hogar en la selva. Actualmente la temporada abarca desde el mes de septiembre hasta mayo, época en la que miles de turistas toman un “safari humano” cada semana al pasar a través de la selva de la tribu para “comerse con los ojos” a los jarawas recientemente contactados. Pero ahora la tribu tendrá que enfrentar este escandaloso nivel de intromisión durante todo el año. Un conductor de taxi dijo: “Algunas personas van para darles galletas y tomarles fotografías…Tan solo verlos es un juego, ¿sabes? Como un entretenimiento”.

El señor C.G. Vijay de la Dirección de Información, Publicidad y Turismo anunció recientemente, en ferias de turismo en la India y en el exterior, los planes de promover actividades tales como “safaris en la selva y senderismo para promover las islas como un destino para todas las temporadas”. El anuncio ha saltado las alarmas de los que han mostrado su preocupación por la tribu jarawa. El director de Survival, Stephen Corry, dijo hoy: “Antes de que las autoridades de las Andamán comiencen a mercadear las islas como un destino turístico para todo el año, primero debería poner su propia casa en orden. Los ‘safaris humanos’ en la selva de los jarawas son una afrenta a la dignidad humana. No quiero ni imaginar la idea de que ni siquiera durante la temporada de lluvia los jarawas no tengan descanso de la intromisión en sus vidas”.

Desde que Survival hiciera un llamamiento al boicot turístico en las islas Andamán a hace unos meses, miles de personas han pedido que las islas no sean visitadas hasta que se prohíba a los turistas el paso por la carretera que atraviesa la selva de los jarawas, y que sea implementada una ruta marítima alternativa. La administración local de las Andamán se ha comprometido a abrir una ruta marítima alternativa para marzo de 2015, pero incluso esta lamentable fecha tardía parece aún incierta pues los planes aún esperan los informes de impacto ambiental desde Dehli.

13 de enero de 2014

Estupor y Temblores (30) 'The act of killing', autorretrato indonesio del horror



"Esperaba asesinos y me encontré gente ordinaria a la que puedes querer y por la que te puedes preocupar" Joshua Oppenheimer

Hoy les ofrecemos el ejemplo más escalofriante de aquella célebre 'banalidad del mal' que acuñó Hannah Arendt (y de la que la Historia ha dado tanta casuística) de la mano de 'The act of killing', un documental profundamente perturbador que se desarrolla como una delirante representación bufa de la maldad, la crueldad y la ignorancia humanas. 

Recordemos el momento histórico que quienes hacen el documental quieren recordar. En 1965 se pone en marcha en Indonesia un golpe de estado orquestado por la C.I.A. y ejecutado por el ala derecha del ejército para quitar del poder al general Sukarno, primer presidente indonesio tras la independencia en 1949 del antiguo poder colonial de los Países Bajos, para sustituirle por el general Suharto, que regiría manu militari el destino del país asiático durante más de tres décadas.

La purga perpetrada por escuadrones reclutados y armados por el Ejército entre 1965 y 1966, borró del mapa político al partido (que por entonces, con tres millones de afilados, era el mayor de Indonesia) ejecutando al menos a medio millón de personas en Java, Sumatra y Bali, encarcelando a otro millón de personas e instaurando el terror entre los supervivientes y la minoría china.

Más de cuatro décadas después, aquellos asesinos de masas agrupados en la autodenominada "Juventud Pancasila", viven en la más absoluta impunidad y continúan intimidando y extorsionando a aquellos que sobrevivieron a las masacres y sus descendientes, sin sentir el más mínimo remordimiento por los crímenes, violaciones o torturas que cometieron. 

Es por ello que cuando el director norteamericano Joshua Oppenheimer junto con el alemán Werner Herzog como productor pensaron hacer un documental sobre aquellos desconocidos y terribles hechos, decidieron no hacer un film al uso, con archivo histórico de imágenes y expertos que lo explicaran sino que fuera la propia mirada de los asesinos la que contara lo que ocurrió, ofreciéndoles una cámara frente a la que recrean impunes aquellos días de locura homicida.

Y lo hacen a conciencia, mostrando toda su estúpida maldad, su mal gusto, su ignorancia, su cruel y patética humanidad, de las que conviene alejarse de vez en cuando dejándonos llevar por una risa nerviosa que nos distancie de lo que estamos viendo. 

En fin, les dejamos con el corte definitivo, el Director's Cut de esta inquietante obra maestra del género documental, un surrealista y espeluznante autorretrato del mal que ha roto en Indonesia un silencio de décadas en torno a uno de los más oscuros capítulos de su historia. VER EL DOCUMENTAL EN VK
 



 
'The Act of Killing', el terror visto por sí mismo
En la breve introducción a The Act of Killing que su joven director, Joshua Oppenheimer, ofreció en el pasado festival SXSW antes de su proyección en el Alamo Drafthouse Cinema de Austin, lo más importante fue el permiso que concedió a los espectadores para reír cuando lo pidiese el cuerpo. Sin censuras. El aviso a navegantes puede que suene excéntrico, pero es una necesaria absolución preventiva para cada una de las muchas veces que no se puede refrenar la carcajada mientras se ve este documental sobre asesinos en masa en la Indonesia de los años 1960.

Con un estilo visual que podríamos considerar loquísima mezcla entre Quentin Tarantino, Pedro Almodóvar y Apichatpong Weerasethakul, y heredero de Werner Herzog -que produce la cinta-, Oppenheimer ha creado una magnífica obra documental que ha cosechado desde dicho estreno numerosos premios, incluyendo el Primer Premio y el Premio del Público de Documenta Madrid, y que aspira a ser el Searching for Sugar Man de esta temporada.

La premisa de la película es jugosa. En 1965, el gobierno indonesio del dictador Suharto llevó a cabo una persecución contra el comunismo que dejó un millón de muertos en el país asiático. Esas matanzas fueron perpetradas por mercenarios, por bandas de gánsteres sin inclinaciones ideológicas. En The Act of Killing, Oppenheimer pide a algunos de ellos, héroes en sus entornos cotidianos, que recreen escenas de esas ejecuciones para una película y graba el proceso de producción, a modo de making of.

Oppenheimer vivió en el país asiático y descubrió con sorpresa que uno de sus vecinos había llevado a cabo cientos de ejecuciones. Quería hacer un documental sobre el tema, pero se dio cuenta de que si quería hacerlo de una forma segura tendría que enfocarlo desde la mirada de los asesinos, sin contar con grupos de derechos humanos o supervivientes. Lo que de entrada suena brutal, macabro y salvaje deriva en un acercamiento al misterio del mal que en ocasiones parece un mockumentary por la extravagante ingenuidad de sus protagonistas y el juego entre realidad y ficción con el que se despliega la historia.

"Esperaba asesinos y me encontré gente ordinaria a la que puedes querer y por la que te puedes preocupar", explicaba Oppenheimer. Ordinarios como Anwar Kongo, el principal protagonista y motor de la historia. Se nos presenta al inicio del filme como un tipo dicharachero y normal, que cuenta lo que hizo sin convertirlo en una hazaña, pero con la candidez de quien siente que hacía lo que tenía que hacer.

Esa candidez que es crudeza a la hora de confesar la mecánica para asesinar -the act of killing-, la galería de personajes que acompaña al protagonista y que en ocasiones roza lo freak, y algunos toques de surrealismo en la puesta en escena de la historia que se rueda dentro de la historia, difuminan los contornos de la realidad y permiten que el espectador pueda distanciarse hasta la risa. Y, sin embargo, tras esa rara embriaguez el balance emocional es estupor y turbación.

El crimen lo define el vencedor

A medida que avanza está "especie de anticatársis" para Kongo vamos penetrando en ese misterio, el de "esa completa fantasía de un mundo dividido en malos y buenos, la moral "Star Wars", como etiqueta el cineasta tejano. "La verdad, lo que lamento... Nunca pensé que iba a parecer tan horrible", dice Kongo casi al final de la película, cuando Joshua le muestra el montaje de la recreación de la masacre en un pueblo indonesio que fue borrado del mapa. No era consciente del destino de ese viaje que comenzó tan ufano.


Uno de sus compadres en el crimen, casado y con dos hijas, al que convoca para grabar algunas escenas, es más consciente de lo que aquello puede suponer y se muestra remiso a rodar, critica que lo hagan, confiesa que no le da vueltas al tema y que eso le ha permitido dormir con la conciencia tranquila. "Lo que se considera crimen de guerra está definido por los vencedores", replica cuando la cámara le pregunta si no es consciente de que aquello que considera era un deber puede llevarle a La Haya. "Que me lleven", desafía.

Exterminar "de una manera más humana"

"Esto no es lo característico de la Pancasila Youth [juventud paramilitar al servicio del Estado], como si nos gustase beber sangre", justifica en el set de rodaje de la citada masacre el ministro de Juventud y Deporte, que ha acudido a apoyar el rodaje pero que parece también darse cuenta al verse desde fuera lo que están haciendo. "Debemos exterminar a los comunistas, pero debemos aniquilarlos de una manera más humana", dice con toda llaneza.

Gracias a The Act of Killing se habla por primera vez abiertamente en Indonesia de este crimen masivo, gracias a proyecciones clandestinas o reducidas, ya que la censura no permitiría la proyección de un documental cuyo rodaje fue convirtiéndose en algo cada vez más peligroso y en cuyos créditos hay varias decenas de miembros del equipo técnico que están acreditados como "anónimos". "Si queremos prevenir con seriedad que nos matemos unos a otros, tenemos que mirar a los motivos de la violencia frente a frente", defiende Oppenheimer. "¿He pecado... y todo esto vuelve ahora a mí? Espero que no", dice Kongo, cuyo personaje hubiera sido de imaginar por un guionista. "Sé que estaba equivocado, pero tenía que hacerlo".

No es este un acto de denuncia al uso (pero lo es, por muchas carcajadas que el espectáculo provoque, y prueba de ello es que los supervivientes de la matanza son los primeros que quieren distribuir la película en Indonesia). Es, sobre todo, "cómo un régimen de terror se imagina a sí mismo", en palabras del propio director.

12 de enero de 2014

Ciclo de cine de animación (15) 'Father and daughter', de Michal Dudok de Wit







'Father and Daughter' es un excelente y emotivo cortometraje animado realizado por el holandés Michaël Dudok de Wit, ganador del Oscar en su categoría en el año 2000.


A Floren.

11 de enero de 2014

Vocabulario Fundamental. Animales (37) Lilica y amigos

No sé cómo no habíamos traído aún a nuestro blog la historia de Lilica, una perrita, una cadelinha que vive en un basurero brasileño junto a las personas, gatos, pollos y demás animales que con ella conforman una mágica red de amor y solidaridad interespecies. Así se comportan las almas en su estado emocional primario, como las que tienen los animales y afortunadamente aún muchas personas. 


Lilica vive en un deposito de chatarra en Sao Carlos Brasil, fue abandonada y Neile fue quien la encontró y se la llevo a vivir con ella, pero hubieron tiempos difíciles y eran muchos en casa y la comida no alcanzaba. Lilica decidió ir a buscar ayuda. Cada noche tiene una rutina, viaja varios kilometros a lo largo de una carretera oscura para reunirse con Lucía, quien se hace cargo de perros y gatos callejeros desde hace 30 años. Lucía ha desarrollado una rutina especial con la perrita: se encuentran a las 9:30h de la noche, Lilica come algo de comida y luego lleva el resto de la bolsa con comida al deposito para alimentar a los demás animales. Lucia dijo: "Me di cuenta que ella comía y se luego se quedaba mirando la bolsa. Un dia cogió la bolsa intentando llevar el resto de la comida y termino por caerse toda, ya que no estaba atada. Un vecino dijo a Lucia que tal vez Lilica queria llevarse el resto consigo. Desde ese momento Lucia ata la bolsa para que Lilica emprenda el camino de vuelta a casa, así un día la siguió para ver a donde la llevaba. El panorama que vió la dejo sin palabras... suavemente coge la bolsa y viaja de regreso a casa para ofrecer la cena, muy apreciada, a su familia.

Neile: "Lilica ha estado haciendo la entrega de comidas todas las noches durante tres años, es una perra especial. Algunas personas se esconden y no quieren compartir lo que ellos tienen con los demás. Ella no, ella comparte."


4 de enero de 2014

Ciclo de cine europeo (28) 'Trilogía Paraíso: Amor', de Ulrich Seidl


Hoy incluimos en nuestro ciclo de cine europeo 'Amor', la primera parte de la trilogía Paraíso del director austriaco Ulrich Seidl, que narra en tres películas tres historias sobre tres mujeres, tres vacaciones y tres amores. Las otras dos, 'Fé' y 'Esperanza' esperamos poder publicarlas en entradas posteriores de nuestro ciclo de cine europeo. 

En esta primera parte, dirigida por Seidl en 2012, una obesa cincuentona austriaca viaja a Kenya en busca del amor a través del turismo sexual, lo que sirve al director para presentar de la manera más cruda el abismo que existe entre el Norte y el Sur, ofreciéndonos una descarnada y y particular visión de una de las formas del amor, ni más desesperada ni tramposa que otras, en el siglo XXI. 




Paraíso: Amor. Otra visión del amor en el cine del 2012

FilmAffinity 3 de Enero de 2013 

Seidl, conocido por su cine sin censuras y para algunos desagradable, porque incomoda muchas veces ver la realidad. Aunque Seidl sea un poco o bastante explícito, nada de lo que me muestra me parece desagradable (al menos en esta película). Al contrario, Seidl consigue hipnotizar a los espectadores, tanto a los que disfrutan con su cine, como a los que lo detestan, para ver el filme hasta el final. Porque detrás de lo que muestra, se esconde una de las historias más tristes del año. Y una completa realidad. Para los que les parece asqueroso ver a una mujer con sobrepeso y un hombre negro teniendo relaciones sexuales, es simplemente porque tienen una idea implantada por la misma industria de tener a personajes atractivos tras la pantalla. Pero la realidad no siempre es así. Es más, casi nunca.


Teresa emprende su viaje a Kenya en busca del amor. Se confunde enormemente de lugar, ya que los chicos africanos tienen muy claro lo que hacen. Busca que los hombres la vean a los ojos y vean dentro de su alma, que la acaricien despacio y con amor, quiere sentirse amada. Se choca contra una cruel realidad cuando se da cuenta que en ese lugar no encontrará lo que busca, aunque algunos le hagan creer lo contrario y la ilusionen.

Es una película que cuenta con una destacada dirección, con encuadres muy buenos y tomas cuidadas. Muy buena fotografía con una estética limpia y armoniosa que mezcla los objetos y los colores de gran forma. Hay mucho arte en su composición. Y la actriz principal, que interpreta a Teresa, Margarete Tiesel, hace un excelente trabajo, es natural en todo momento y pueden sentir lo que siente, comprenderla e indignarte con lo que le pasa. Otra de las actuaciones femeninas del año.

En síntesis, un filme que plasma una realidad, sobre la ilusión del amor, sobre la tristeza y la soledad. En fin, un buen trabajo en la primera parte de esta trilogía.

Vocabulario Fundamental. Cerebro e Inteligencia (17) El derrame de iluminación de Jill Bolte Taylor







La neurocientífica Jill Bolte Taylor tuvo una oportunidad de investigación muy poco común para los científicos dedicados al estudio del cerebro. Sufrió un derrame cerebral y pudo observar cómo se interrumpían, una por una, las funciones de su cerebro, el movimiento, el habla, la conciencia. En esta apasionante charla TED podremos conocer la asombrosa historia del día en que un derrame cerebral cambió su vida y su conciencia de sí misma.