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4 de enero de 2013

Vocabulario Fundamental. Memoria (19) La memoria de los 'moros' de Franco

Gracias al simpar Bizzentte hemos podido recuperar el magnífico documental "Los perdedores" que hace poco emitieron por La2. En esta coproducción de Alemania, España y Marruecos del año 2006 se muestra la verdadera historia de los  marroquíes que, entre engañados y obligados, sirvieron en el ejército franquista que los trajo a España para servir de carne de cañón en las ofensivas de sus tropas contra la República. 

Una vez en la península, estos soldados eran utilizados como tropas de choque, registrando las peores cifras de bajas de todo el ejército sublevado. Los que morían no eran enterrados como el resto de combatientes sino que eran dejados que se los comieran los animales. Los que sobrevivieron fueron menospreciados y olvidados una vez la guerra hubo acabado. Algunos cobran una pensión de cinco euros del Estado español. Esta es su memoria de aquellos años de guerra en tierra extraña y de la ingratitud de un país que los convirtió en otros de los perdedores de aquella guerra cruel. 

Los perdedores, de Driss Deiback

Esta es una historia nunca antes contada. La película hace un recorrido por episodios que vinculan los hechos históricos de los años 30 en España y anteriores con el creciente conflicto que actualmente enfrenta las culturas.

Durante siglos España ha sido un país en el que diferentes culturas se encontraron, se relacionaron, se amalgamaron o se combatieron. Hoy en día, España constituye la frontera sudoeste de la Unión Europea con África y el mundo islámico y uno de los puntos neurálgicos de los acontecimientos internacionales.

La Guerra Civil Española ha sido vista desde muy distintas perspectivas. Ya sea desde la de la participación de las Brigadas Internacionales como desde la de la colaboración de la Alemania nazi y del régimen fascista de Benito Mussolini con los militares encabezados por Francisco Franco que acabaron con la República Española. También se la considera con razón el preludio de la Segunda Guerra Mundial, en la que tomaron parte 72 países. Pero nadie se había ocupado hasta ahora en un filme documental del papel desempeñado en el conflicto español por soldados musulmanes reclutados a la fuerza o con engaños por Franco. Era hora de que, 70 años después de aquella sangrienta guerra civil, se otorgara la palabra, para que den su versión de lo ocurrido, a los muy pocos sobrevivientes de aquellos soldados musulmanes empujados a combatir en un conflicto ajeno. Ellos, sin saberlo, habían ayudado a decidir el destino de España e, indirectamente, el de Europa, en una guerra ganada por el bando en el que estaban, pero de la que salieron como verdaderos perdedores.

El desconocimiento y los prejuicios de los europeos con respecto a la cultura islámica tienen una larga tradición. Durante décadas nuestra perspectiva acerca de países como Marruecos y de los marroquíes y otros pueblos del Magreb ha estado en gran parte determinada por preconceptos.

¿Caricaturas y estereotipos referidos a los marroquíes? No son nada nuevo para los ex soldados musulmanes de Franco. Un importante papel en la victoria del general golpista fue probablemente desempeñado por la propaganda que atribuía una especial ferocidad a los bereberes integrantes del ejército insurrecto. Pero los bereberes, ignorantes de la sangrienta reputación que se les adjudicaba, fueron puestos por Franco en la primera fila de combate y miles de ellos murieron en la guerra, mientras que muchos más fueron gravemente heridos.

Uno de los sobrevivientes de esa terrible guerra, Mimon Kaddur, recuerda: “Vimos los dibujos sobre nosotros en cuanto entramos a un poblado. Allí se nos ponía con cuernos y cola. Una vez ví una caricatura en la que se veía a un musulmán con turbante que tenía unos dientes enormes y que estaba a punto de comerse a un bebé.” Ali Toufali agrega: “Alguien me contó que en Salamanca las madres todavía ahora advierten a sus hijos pequeños que si no terminan con la comida que se les sirvió van a venir ‘los moros de Franco’ y se los comerán vivos. Con semejante modo de educar a los niños no puede llamar la atención que piensen mal de nosotros.”

En el documental se incluye un muy interesante análisis del Profesor Corrales sobre las caricaturas publicadas durante la Guerra Civil en las que se muestra a los soldados musulmanes de un modo muy negativo. 

El director de “Los perdedores”, Driss Deiback, creció en Melilla, enclave español en el Norte de África. Profundamente influido por su experiencia en esa ciudad, donde coexisten pacíficamente cristianos, judíos y musulmanes, Deiback busca dar voz a los que hasta ahora no fueron escuchados y despertar la conciencia de los espectadores sobre los padecimientos y sufrimientos infligidos a tantos hombres utilizados y luego desechados y olvidados por el régimen franquista y sucesivos gobiernos españoles. Asimismo, denuncia en su filme que, por oportunismo político e intereses del momento, una cultura es representada como la personificación de todo lo bueno y otra, en cambio, es vilipendiada.

Estamos en Castilla. En una árida colina coronada por un molino de viento, aparecen dos ancianos vestidos con ropas tradicionales norafricanas. Encorvados sobre sus bastones, se detienen por un minuto y miran hacia el desolado paisaje. Ellos habían estado allí mismo, en medio de feroces combates, hace al menos 70 años. Se tiene la impresión de que aún resuenan en sus oídos los atronadores ruidos de la guerra de entonces.

Juan Goytisolo, escritor, catalán, nacido en Barcelona, es considerado en su propia tierra como un verdadero disidente debido a sus incisivas críticas contra la España católica. Actualmente vive en Marruecos y todas las tardes toma su té en la famosa plaza Jemaa el Fna. “Uno lee que el pueblo español echó a los musulmanes y a los judíos fuera del país, pero para no faltar a la verdad debería decirse que los católicos españoles echaron a los musulmanes españoles y a los judíos españoles. La propagandística identificación de lo católico con lo español ha sido siempre una fuente de sufrimientos y de desdichas”.

Ciclo de cine europeo (18) 'Déjame entrar', de Tomas Alfredson


En Déjame entrar hace frío. Dentro de la casa y en la escuela, fuera, en el exterior nevado y esos columpios donde nadie juega. Oskar arrastra consigo el temblor de los hijos únicos de padres separados, de los niños raros perseguidos por los que no son tan rubios, tan dóciles. Tendrá que llegar un monstruo en forma de chica oscura de ojos grandes al piso de al lado, tendrá que pedirle que le deje entrar para que Oskar comprenda que la vida al final es aprender todas las criaturas tenebrosas que somos, permitir que crucen el umbral y vayan con nosotros, aunque sea dentro de una caja, en cada tren que cojamos. Patricia Esteban Erlés

'Déjame entrar', del amor y la sangre

En esta nueva entrega de nuestro ciclo de cine europeo les ofrecemos "Déjame entrar", película sueca dirigida en 2008 por el realizador sueco Tomas Alfredson y que amablemente ha introducido la gran Patricia Esteban Erlés. 

Recordando en ambiente y textura al cine de Kaurismaki o a películas como 'El dulce porvenir', Alfredson conduce con el ritmo y el equilibrio precisos una historia de amor y vampirismo, de atmósfera onírica y tono sombrío, transmisora de horror y piedad y realizada con elementos mínimos. El director sueco nos habla de la ternura, de ese frío permanente que apuntaba la Erlés, de la sangre como la esencia de la vida, de abrazar la venganza y la oscuridad y todo lo hace con maestría y gran delicadeza. Para ello cuenta con la ayuda de unos actores perfectos en sus papeles, una estupenda banda sonora y una poética y mortecina iluminación, que juega con los rostros, los cuerpos, las luces y las sombras, enmarcando con precisión planos y escenas.  

La película comienza mostrando cómo pueden operar los abusos, la incomunicación y otras disfunciones emocionales en el cerebro de algunos niños, lo que les genera terribles aislamientos mentales y sociales que suelen devenir traumas psicológicos imborrables y en casos extremos asesinatos múltiples en institutos. Oskar, el protagonista de la cinta es rescatado por unos ojos enormes, acuosos y tan solitarios e incomprendidos como los suyos y acepta su piel fría acostándose a su lado por la noche y contemplamos cómo estas dos soledades se encuentran y se abrazan, en la ternura y el asesinato.  
 
La ambigüedad de la relación entre ambos es la ambigüedad misma de las relaciones amorosas y si bien el espectador asiste con cierto estupor al reemplazo del ya obsoleto sirviente de Eli, la niña vampiro, por Oskar, lo acaba aceptando e impregnándose de su oscuridad y de los paisajes que hielan el corazón de algunas personas que lo mejor que pueden hacer es servir como dispensadores de sabrosa hemoglobina. 

Y entonces llega el magnífico desenlace, que mezcla violencia y sutileza y que cierra de forma perfecta la historia, aunque podemos ver cómo ésta continúa en un vagón de tren, mientras unos dedos tamborilean caricias en morse en una caja de cartón y otros les responden. Es una película de vampiros, pero sobre todo es una perturbadora e hipnótica película de amor y muerte, y aquí se la ofrecemos por si no la han visto o quieren volver a sumergirse en ella. Merece la pena cambiar por dos horas la luz de Madrid por esta delicada flor del mal surgida de la nieve y la sangre.

1 de enero de 2013

El 2012 de Greenpeace

Un mundo mejor es posible (25) Otro sistema financiero es posible

Hace unos días emitieron en Documentos TV un interesante documental sobre los diferentes modelos de banca ética que desde hace tiempo existen en nuestro país, en contraposición a la banca tradicional que tanto está mostrando sus vergüenzas en estos tiempos que vivimos. Estas entidades  y cooperativas financieras han surgido para dar respuestas a los que buscan un uso responsable y sostenible para su dinero, hartos de que éste sirva a intereses turbios y operaciones especulativas que han contribuido en gran medida a la crisis financiera que ha sacudido el mundo en que vivimos. 

Documentos TV. "Finanzas éticas"


Desde hace aproximadamente una década, Tríodos Bank, FIARE-Banca Ética o Coop57 son una opción alternativa a la banca convencional para aquellas personas y organizaciones que buscan un uso responsable de su dinero acorde con sus valores. En los últimos años, se está produciendo un aumento progresivo de personas que prefieren el beneficio social antes que el monetario y deciden confiar sus ahorros a las entidades que les dicen en qué y para qué usan su dinero.

Un incremento del 1000%

Según datos del Observatorio de las Finanzas Éticas, en 2011 había unos 575 millones de euros en depósitos y unos 600 millones en préstamos. “En comparación al sistema financiero español es una cantidad muy pequeña pero el ritmo de crecimiento es muy alto”, valora Xavier Teis, economista y miembro de la organización FETS, quien añade que la banca ética parece haber encontrado su momento en la crisis económica y financiera que vive España puesto que el crecimiento reciente ha sido del 1000% tanto en depósitos como en crédito. Para Carlos de Ahumada, de la cooperativa La Olivera, el aumento de la participación en estos últimos años demuestra que “hay fórmulas alternativas de financiación que hay que ir descubriendo y poniendo sobre la mano de la gente dispuesta a ceder sus ahorros para que tengan un sentido”.

El modelo Tríodos

“Poner conciencia en el mundo de la economía, en el mundo del dinero, pero desde la sociedad civil, desde los ciudadanos, yo creo que es una revolución de este siglo XXI.”, afirma en el documental Joan Antoni Melé, subdirector de Tríodos Bank en España, un banco de origen holandés que abrió su primera oficina en Barcelona en 2004 y que hoy ya tiene representación en doce ciudades españolas.

Los modelos de intermediación financiera que se ofertan en el abanico de la denominada banca ética son distintos en sus orígenes y planteamientos pero coinciden en aspectos fundamentales: en lugar de la economía especulativa promueven la economía real en el entorno más cercano, practican la transparencia, ya que publican todas las inversiones, y orientan sus operaciones hacia los beneficios sociales y medioambientales.

El modelo FIARE

“La palabra ética va inevitablemente unida a la economía. El alejar la ética y el marco valórico de las decisiones económicas no es inocente.” asegura Peru Sasia, presidente de FIARE un proyecto impulsado desde el País Vasco que se ha extendido a varias comunidades autónomas.


La Cooperativa Peñascal es una de las organizaciones cómplices en la construcción de FIARE. Nació en 1986 a partir del un pequeño Taller-Escuela creado con la ayuda de Caritas Diocesana. Hoy es un gran centro para la capacitación profesional y la inserción en el mercado laboral.


FIARE no busca clientes sino una red de personas y organizaciones socias. Opera en España mediante la ficha bancaria de la Banca Popolare Ética de Italia, una cooperativa de crédito sin ánimo de lucro que es referencia en el sur de Europa por su modelo organizativo dentro del sistema financiero alternativo.

En FIARE cada socio significa un voto, independientemente del capital que haya aportado y en el 2013 también ofrecerá en España productos de banca comercial como cuentas corrientes, domicilio de nóminas y recibos o tarjetas de débito.

El modelo Coop57

“Hace 40 o 50 años, quién hablaba de ecología, quién hablaba de sostenibilidad, o de modos sostenibles, nadie, sectores muy pequeños y muy marginales. Yo creo que la gran semilla de un proyecto como el nuestro es eso, que es una semilla”, apunta Ramón Pascual, coordinador de Coop57 en España, una cooperativa de servicios financieros fundada en Barcelona en 1996 por iniciativa de un grupo de trabajadores de la antigua Editorial Bruguera.

El objetivo fue y sigue siendo dotar a sus socios de un instrumento para financiarse y promover el cooperativismo. Hoy este modelo autogestionado de intermediación financiera se ha extendido a Aragón, Galicia, Andalucía y Madrid y procura ser un motor para las actividades de la economía solidaria.

“Si hemos montado empresas también podemos crear un sistema financiero acorde a nuestras necesidades y valores”, dice Marina Martínez de la cooperativa Tiebel, socia cofundadora de Coop57 en Aragón. Su testimonio junto con los de las cooperativas Trabensol, Peñascal, La Veloz, o Mol-Matric manifiestan un deseo de coherencia y responsabilidad en los actos económicos

Perspectivas para el futuro

Francisco Álvarez, asesor financiero y ex directivo en las bolsas de Paris y Valencia, considera que la crisis financiera actual ha despertado la conciencia de un gran número de ciudadanos. Para él hay preguntas clave que con solo plantearse producirían efectos muy positivos: “Solamente con el hecho de que vayamos a una entidad financiera a preguntar: ¿me puedes decir, por favor, qué haces con mi dinero? ¿En qué lo utilizáis? Me interesa saber qué uso se hace de un dinero que es mío. Si eso se hiciese, tendría unas consecuencias muy interesantes porque los propios empleados dirían: “oye, que empiezo a tener clientes que me preguntan qué hacemos con el dinero.”



31 de diciembre de 2012

Vocabulario Fundamental. Fantasmas (8) Fin de año, fiesta de espectros









Para terminar el año nada mejor que este cortito estremecimiento de la gran Patricia Esteban Erlés en torno a unas presencias que reaparecen cada año para recordar que siempre han estado ahí. 
Que el 2013 sea mejor de lo que se le espera. 


No nos lo decimos, pero recordamos lo que contaban las abuelas. La última noche del año vendrán a visitarnos los que se fueron. Se asomarán sus almas al cristal de las copas buenas, nos mirarán reír y comer y brindar, discretos espíritus amados, de pie junto a nuestras sillas. Cada fiesta de despedida es un reencuentro de fantasmas queridos que recorren los cuartos y nos ven envejecer, añorando la vida igual que un sabor, sin amargura. No nos atrevemos a decirlo pero todos podemos verlos, aquí mismo. Sí, elegantes y delgados, bellos como radiografías.

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (14) "Las guerras son muy racionales"

Joan Esteban, investigador del CSIC; sec. gral. de la International Economic Association 



"Las guerras son muy racionales"


Tengo 67 años. Nací en Barcelona y me doctoré en la UAB y en Oxford. Casado, dos hijas. Hemos demostrado matemáticamente que las guerras no surgen de la sinrazón, sino del cálculo que hacen las élites de incentivos y desincentivos. Me siento comprometido con los débiles. 


Tengo 67 años. Nací en Barcelona y me doctoré en la UAB y en Oxford. Casado, dos hijas. Hemos demostrado matemáticamente que las guerras no surgen de la sinrazón, sino del cálculo que hacen las élites de incentivos y desincentivos. Me siento comprometido con los débiles.
Foto: Kim Manresa 



Ciencia por la paz


Las guerras son demenciales, pero surgen del cálculo racional de intereses de las élites que las financian y se hacen con la hegemonía cultural -el control de los media- para mutar la tensión por la desigualdad de rentas en conflictos de patria o interétnicos. Así, la lucha de clases de antaño es sustituida por el actual choque de culturas. Más allá de la retórica, el equipo de Joan Esteban, Debraj Ray y Laura Mayoral, financiados por AXA Research Fund, ilustra este proceso con un innovador modelo matemático que resulta de gran utilidad para quien quiera evitar -comprometámonos nosotros- las guerras y, en especial, las peores, las inciviles... ¡Feliz 2013 en paz, amigos!
La Contra Lluís Amiguet 28/12/2012


Desde 1960 la humanidad ha padecido 280 guerras civiles y, en cambio, sólo 23 guerras internacionales. Un tercio de todos los países de la tierra han sufrido conflictos internos sangrientos y la mayoría han sido por motivos étnicos.



¿Las guerras entre Estados son peores?

Las guerras civiles han causado tres veces más víctimas que las interestatales. Y son más onerosas. El Banco Mundial advierte que algunas regiones siguen estancadas en la miseria por su conflictividad interna.

¿Por qué hay tantas guerras civiles?
Empecemos por descartar que se traten de mera locura momentánea de los pueblos que llegaría al paroxismo en el genocidio.

Hannah Arendt describe la "banalidad del mal" que inhibe la culpa y frivoliza el genocidio hasta el exterminio de bebés.
Esa banalidad criminal en todo caso surgiría tras un cálculo racional de intereses. El genocida puede abandonarse a la locura al asesinar, pero sabe bien por qué asesina.

En La lista de Schindler el nazi dispara al azar sobre judíos para distraerse.
La guerra es demencial en los actos, pero la decisión de hacerla surge de un cálculo de coste-oportunidad por el que las élites la instigan tras calibrar incentivos y desincentivos.

Así dicho suena peor que la locura.
Es la historia. Después de un expolio, como el de los judíos por los nazis, el incentivo para el genocidio era que con él los nazis se evitaban reclamaciones posteriores.

Primero les robas y luego les asesinas para que no te vuelvan a molestar.
Son actos criminales, pero racionales. Trabajamos con Laia Balcells de la Universidad de Duke en cálculos similares para la guerra civil española.

Pues manténgame informado.
Nosotros no somos moralistas, sino economistas: hemos creado un modelo teórico inédito en Teoría de Juegos que demuestra que las guerras responden a un cálculo y, por tanto, siguen unas pautas predecibles.

¿Las guerras sólo se empiezan para obtener un beneficio?
Sin incentivos no hay guerra.

¿Por qué se llega a matar?
Aquello que determina si inicias o no un conflicto es lo que esperas sacar de él. Si no hay expectativa de beneficios, no hay conflicto. Y siempre existen dos ejes de conflictividad: el intergrupal (interétnico, interreligioso, intercultural, interlingüístico)...

... El choque de civilizaciones.
Y el social: descrito por Marx como lucha de clases: las diferencias grupales de renta.

¿Cuál es más decisivo?
Sufrimos muchas más guerras por conflictos interétnicos que por lucha de clases.

¿Por qué?
Porque a las élites no les interesa la lucha de clases. Por eso, desvían la tensión que generan las desigualdades en la distribución de la renta hacia el conflicto interétnico o patriótico. Y nuestro modelo lo demuestra.

Veamos.
En cada sociedad analizamos dos índices cuantificables matemáticamente: el de conflictividad o fraccionalización (probabilidad de que si escoges dos individuos al azar sean de grupos diferentes)...

Que existan muchas tribus diversas.
Y el de polarización, que mide el grado en que esos grupos con intereses opuestos tienen un tamaño y poder similar.

Y, por tanto, les permite iniciar la guerra con posibilidades de ganar.
La polarización es relevante cuando la disputa se inicia para que toda una etnia o nación logre bienes intangibles colectivos, como implantar la charia o rehabilitar su cultura marginada por otra etnia.

¿Y si la lucha es por el petróleo?
Entonces es la fraccionalización la que decide si hay guerra. Porque cuando está en juego la riqueza de un país, cuantas más etnias se la disputen, más conflictividad hay.

Porque es más probable que la que se lleve el botín no sea la tuya y guerrees.
Otro escenario prebélico sería: mucho poder en juego -represión de un grupo por otro- y gran polarización étnica, porque, para guerrear, los oprimidos deben tener un tamaño y poder similar al de sus opresores.

¿Y si hay grandes divisiones de clase dentro de una misma etnia?
Imaginemos un país de ricos y pobres, pero en el que hubiera blancos pobres y blancos ricos; y negros pobres y negros ricos...

¿Qué es más decisivo para hacer estallar una guerra? ¿Quién pelea con quién?
Las élites siempre tienden a evitar el enfrentamiento entre clases y lo enmascaran o sustituyen por el interétnico, así que los blancos -ricos y pobres- acabarían en ese caso enfrentándose a los negros -ricos o pobres.

¿Por qué?
Porque la estrategia ganadora para las élites es cohesionar a ricos y pobres de su etnia para enfrentarlos a la otra. Por eso hay tantas guerras civiles en apariencia por motivos culturales o tribales y tan pocas por desigualdades de renta entre clases.

Unas enmascaran a las otras.
Y por eso el choque de civilizaciones de Huntington ha sustituido desde los años sesenta a la lucha de clases de Marx.

30 de diciembre de 2012

Vocabulario Fundamental. Extinción (20) Los últimos leones

A principios de 2012 publicamos una entrada sobre la situación actual del león africano (Panthera leo), una especie en clara regresión en estado salvaje debido a la pérdida de hábitat, la caza furtiva y la infame caza deportiva, pasando sus poblaciones, en apenas unas décadas, de 450.000 a menos de 20.000. Lo peor es que de esa cifra sólo 4.000 son grandes machos pues son sobre los que se ceban esos miserables con rifle con mira telescópica. Esos magnicidios desestructuran las manadas y debilitan las líneas genéticas de las poblaciones que aún viven en África.


En aquella entrada los sudafricanos Dereck y Beverly Joubert, dos verdaderos apasionados de la vida salvaje en general y de los leones en particular, hablaban con Jacinto Antón sobre las razones de este declive y adjuntábamos una gran charla TED suya en la que contaban algunas lecciones de vida que les habían dado algunos felinos salvajes que a lo largo de su carrera como documentalistas habían conocido.

Hoy publicamos un magnífico documental suyo (y producido por National Geographic) llamado "Los últimos leones" que cuenta la historia de una hembra de león, bautizada MadiTau ("madre de leones", en tsuana), expulsada de su manada y con tres cachorros que, como una metáfora de su especie, lucha por la supervivencia en Duba, una isla en los pantanos del Okavango, en Botsuana. Es una película de gran dramatismo, con tremendas imágenes de los leones luchando, muriendo, cazando búfalos (un duelo en la cumbre entre dos de los animales más poderosos del mundo) en el agua y bueno, la única pena es que sólo lo hemos conseguido doblado así que nos perdemos la narración original del gran Jeremy Irons. Que lo disfruten.

28 de diciembre de 2012

Música para camaleones (30) Cat Power - Lived in bars




we've lived in bars / and danced on the tables / hotels trains and ships that sail / we swim with sharks / and fly with aeroplanes in the air / send in the trumpets / the marching wheelchairs / open the blankets and give them some air / swords and arches bones and cement / the lights and the dark of the innocent of men / we know your house so very well / and we will wake you once we've walked up / all your stairs



there's nothing like living in a bottle / and nothing like ending it all for the world / we're so glad you will come back / every living lion will lay in your lap / the kid has a homecoming the champion the horse / who's gonna play drums guitar or organ with chorus / as far as we've walked from both of ends of the sand / never have we caught a glimpse of this man / we know your house so very well / and we will bust down your door if you're not there

we've lived in bars / and danced on tables / hotels trains and ships that sail / we swim with sharks / and fly with aeroplanes out of here / out of here

27 de diciembre de 2012

Vocabulario Fundamental. Cerebro e Inteligencia (13) "Nuestro cerebro también piensa sin palabras"

Steven J. Schiff, neurocirujano; dirige el Centro de Ingeniería Neuronal (Univ. de Pensilvania)


Tengo 56 años que me han permitido combinar la neurocirugía y la ingeniería: el conocimiento no tiene departamentos, los pone la burocracia. Nací en Nueva York. Su ordenador y usted evolucionan juntos. Colaboro con la Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació.

"Nuestro cerebro también piensa sin palabras"

¿Quién es usted? 

Schiff explica la paradoja del implante total: si usted sustituye poco a poco sus miembros y órganos dañados o simplemente viejos por otros nuevos biomecánicos o de cultivo celular y, al mismo tiempo, su cerebro es rejuvenecido con implantes de neuronas hasta que llega un momento en que no queda nada del cuerpo y el cerebro con los que nació, ¿seguiría siendo usted? El doctor Schiff enriquece la paradoja señalando mi teléfono inteligente y preguntándome cuánto de mi identidad hay en ese ordenador: "Direcciones, vivencias en correos de todo tipo, mensajes, fotos, mapas que usted ha recorrido... Si la identidad es la memoria, usted también está ahí dentro".

Luis Amiguet - La Contra 05/12/2012


Pensamos porque hablamos o hablamos porque pensamos?

Nuestro pensamiento precede al lenguaje. Lo comprobamos en pacientes que quedan en coma tras un accidente: les pedimos que se imaginen jugando al tenis...

...
Y vemos en la resonancia de su cerebro que se activan las áreas del movimiento y, cuando les sugerimos que recorran mentalmente su casa, activan las áreas de orientación.

...
Para decir "sí" les indicamos que jueguen al tenis y para decir "no", que recorran su casa. Y demuestran con sus respuestas que piensan y, sin embargo, ellos no usan el lenguaje. De algún modo, piensan sin palabras.

¿Qué utilidad tiene saberlo?
Así obtenemos valiosos datos para, por ejemplo, diseñar sillas de ruedas que conectan directamente con el cerebro del paciente y pueda conducirlas, literalmente, con el pensamiento, sin llegar a formular la orden.

¿Cómo se puede ordenar sin hablar?
Es posible porque, antes de hablar, nuestro cerebro es una máquina de anticipar el futuro. Genera continuamente mapas de cualquier situación y, con los datos que percibe de los sentidos, los va adaptando a la realidad, para intentar anticiparse -aunque no siempre lo logra- a lo que va a suceder.

Por ejemplo.
Ahora mismo usted está generando mapas mentales sobre mí y la charla para anticipar lo que va a ocurrir y mejorar su conducta.

¿Y cómo consigo predecirle?
Nuestro cerebro lanza una nube de hipótesis de las almacenadas en la memoria a cada instante y las contrasta con las percepciones que obtenemos de los sentidos; después elige la más parecida a lo real; ajusta el mapa y sigue avanzando sobre el nuevo mapa.

¿Cómo me ajusto a usted en la charla?
Componemos una sutil coreografía de gestos casi simultáneos gracias a nuestras neuronas espejo: cuando funcionan bien en una charla, la comunicación es muy fluida.

¿Hay otras maneras de pensar?
Vivir es adaptarse, y esta es la mejor estrategia posible de adaptación. Es la misma de los programas simuladores de vuelo, que, conectados a un avión, son eficaces pilotos automáticos: almacenan los planos de rutas posibles y lanzan una nube de hipótesis en cada momento sobre dónde está el avión...

Da un poquito de miedo pensarlo.
Luego eligen la más parecida a la real según los datos que van recibiendo de sus sensores: altitud, presión, lectura de imágenes...

La máquina pilota el avión.
Pero no sobre la realidad, sino sobre su modelo. También nosotros creamos modelos de predicción mentales similares. Y existen los meteorológicos, que predicen el clima; los econométricos, que anticipan el comportamiento de las economías, y muchísimos otros sobre sistemas complejos.

Los económicos se equivocan más aún que los del tiempo.
En el laboratorio copiamos las estrategias de los programas de vuelo para navegar por las cartografías del cerebro -son como la geografía de la Tierra- y tratar de anticipar así disfunciones como el parkinson para aplicar electroestímulos que las eviten.

¿Cómo logran que una orden del cerebro llegue a realizarse sin lenguaje?
Trabajamos en grabaciones directas de la actividad cerebral con órdenes de movimiento que podrían implantarse después en prótesis robóticas que las obedecerían.

¿La música del cerebro no tiene letra?
No le es imprescindible para pensar.

¿Aplica estos hallazgos en medicina?
La navegación -simulada como la aérea- en cartografía neuronal permite nuevas intervenciones de la epilepsia en niños.

¿Por qué empezó a investigar?
Yo era neurocirujano infantil en el hospital de Washington y me resistía a admitir que, para mejorar algunos síntomas de enfermedades cerebrales, tuviera que aplicar ciertos protocolos de cirugía destructiva.

La cirugía es el fracaso de la medicina.
La investigación es la puerta al éxito en medicina. Por eso me negué a seguir aceptando lo menos malo y comencé a investigar.

¿Espera nuevos avances pronto?
Usted está grabando esta conversación con un smartphone que tiene 22 veces más capacidad de procesar información que el primer superordenador con el que investigué.

¿Tan importante es ese poder?
Hoy esa capacidad procesadora permite a un avión volar, maniobrar y aterrizar sin piloto del mismo modo que nos permite empezar a cartografiar el cerebro de los pacientes: exactamente con la misma estrategia.

¿Esa capacidad no tiene límites?
Lo fundamental es que usted y ese ordenador que lleva en el bolsillo ya están evolucionando juntos: todos evolucionamos con las inteligencias artificiales. Uno de mis colaboradores conectó el cerebro de un primate a un brazo robótico. Y el brazo fallaba.

¿Qué le pasó al pobre mono?
Su cerebro aprendió a corregir el error robótico del brazo. Ya le digo que todas las inteligencias del planeta, artificiales o no, evolucionamos juntas.

26 de diciembre de 2012

Campanadas de la Historia (24) Waterloo, la última batalla de Napoleón

Un estupendo artículo de Jacinto Antón, que viaja junto al escritor Ildefonso Arenas, nos lleva al campo de batalla de Waterloo de la mano de Miguel de Álava, militar y diplomático español y única persona que estuvo en Waterloo y en otra batalla crucial de nuestra Historia, Trafalgar. Álava fue ayuda de campo del célebre Arthur Wellesley, duque de Wellington y comandante de las fuerzas aliadas en Waterloo, hecho fundamental del mundo moderno que acabaría con la derrota total de las fuerzas napoleónicas y el segundo y definitivo exilio de Bonaparte (uno de los grandes mass-killers de la Historia) en la remota isla de Santa Elena, de donde ya no saldría vivo. Tras el artículo les adjuntamos un buen documental que muestra todo lo que ocurrió en las jornadas del 15 al 18 de junio de 1815 cuando se decidió el destino de Europa tras el ciclón destructivo -e ideológico- que para nuestro continente supusieron los tres lustros en el poder del pequeño y belicoso corso. 


Nuestro hombre en Waterloo

Ildefonso Arenas revive la decisiva batalla en una novela monumental centrada en el general español Miguel de Álava, ayuda de campo de Wellington


Piso en este día gris el embarrado campo de batalla de Waterloo y la tierra parece rezumar sangre bajo mi bota. Hasta donde alcanza la vista estamos solos a excepción de una bandada de cuervos que aparecen en nuestro flanco izquierdo como un remedo de los negros jinetes de Blücher, los húsares de la muerte, llegando a tiempo aquel 18 de junio de 1815 para el festín de la victoria al grito de “¡keine gefangenen!”, (¡sin prisioneros!). Impasible entre la ventisca, con las espesas cejas que le dan un aire de mariscal ruso casi heladas, Ildefonso Arenas revive el combate, la carga devastadora de Ney contra los cuadros ingleses, el ataque final de la Vieille Garde, y el aire se llena del ensordecedor tronar de los cañones, el chasquido de los fusiles y el retumbar de la caballería. Le pediría al escritor que nos refugiáramos bajo el célebre olmo de Wellington, pero él árbol ya hace mucho que no está.

El escenario bélico de Waterloo: La defensa de La Haye-Sainte por la legión alemana del Rey, de A. Northern. 

Desde ayer recorro esforzadamente con Arenas, autor de una novela monumental sobre Waterloo, los escenarios, algo dejados de la mano de Dios, de la batalla que desbarató a Napoleón y cambió el destino de Europa. Hemos visitado, en una galopada digna de Si hoy es martes esto es Bélgica tantos parajes, pueblos y monumentos (a veces camuflados cerca de un Media Markt o discutibles como el de la caballería holandesa en Quatre-Bras) que hasta durante una parada piadosa en el Museo Hergé de Louvain- la-Neuve, que nos pillaba de paso, me ha parecido escuchar entre las viñetas de Tintin el temible fragor de los coraceros. En el museo Wellington de Charleroi (antiguo cuartel general del duque), agotado, he estado a punto de echar una cabezadita en una cama, pero Arenas me ha advertido de que en ella expiró el coronel sir Alexander Gordon tras parar con la pierna en Waterloo un proyectil francés de ocho libras y quedarle el fémur saliéndole por el calzón...

Ildefonso Arenas (Madrid, 1947), una figura prácticamente desconocida hasta ahora de nuestras letras pero que cuenta ya con Carmen Balcells como agente, ha alumbrado una novela extraordinaria: por el tamaño (1.214 páginas: imaginen lo que es llevarla en Ryanair y arrastrarla por media Bélgica, lloviendo), el asunto (la última campaña de Napoleón y el antes y el después de la misma) y la calidad literaria. Es Álava en Waterloo(Edhasa) una novela histórica de las importantes, grandísimo fresco de toda una época, en la que caben sutilezas políticas, escenas de cama (o bañera: ¡Talleyrand y su sobrina!) y bailes, junto a grandes maniobras, sanguinarias acciones bélicas y salvajes amputaciones. Pese a todas las atrocidades que, al cabo relato de una guerra, no puede evitar, el libro está atravesado por una fina ironía y un gran sentido del humor.

Además, se centra en un personaje sensacional de nuestra historia al que resucita y reivindica: el militar y diplomático español “injustamente olvidado” Miguel de Álava (Vitoria, 1772-Barèges, 1843), que no sólo fue la única persona que estuvo, agárrense, en Trafalgar (como capitán de corbeta en el Príncipe de Asturias) y en Waterloo, sino que en la segunda batalla, agregado al Estado Mayor británico, lo hizo (ataviado con uniforme de general inglés) en calidad de ayuda de campo y amigo del gran vencecedor de la jornada, Wellington, al que ya había asistido en la campaña de la Península. Si Álava fue como lo pinta Arenas —él asegura que sí—, valiente, leal, efectivo (“decisivo en Waterloo, Wellington le debe parte de su gloria”) y simpático, vive Dios que habría valido la pena conocerlo. “Era como Gutiérrez Mellado, esa clase de hombre”, afirma el escritor, que considera a Álava “el militar más internacional que hemos tenido”. Liberal, ilustrado y sospechoso de masón, Fernando VII lo hizo encerrar aunque luego se lo cedió a Wellington, al que no podía negarle nada.
El itinerario con Arenas, tras encontrarnos en el aeropùerto de Charleroi, comienza de manera bastante poco prometedora en Fleurus, donde nos perdemos en busca del molino Naveau desde el que Napoleón oteó a los prusianos el 16 de junio, antes de pegarles una paliza en Ligny (“en realidad Waterloo son cuatro días y seis batallas”). Al final damos con el dichoso molino. “Ahí arriba, en una plataforma que le montaron, se situó el Emperador con el catalejo mientras las pasaba putas a causa de un cólico nefrítico. Ligny podría haber sido una batalla decisiva, pero Napoleón dejó escapar luego a los prusianos. Ahí empezó a perder la batalla de Waterloo”. Arenas, que manifiesta una curiosa predilección por los prusianos (“fueron los verdaderos vencedores de Napoleón, pero Wellington era un genio del marketing”) quiere que sigamos la ruta de retirada de éstos. Lo hacemos, en coche, al pass de charge de los grenadiers-à-pied, mientras el escritor va brindando informaciones. “Napoleón tenía el ejército lleno de prima donnas, hasta 25 mariscales en 1815; piensa que los prusianos, gente seria, tenían solo dos”. “Aquella fue una campaña de locos, todos cometieron errores, los franceses y la Séptima Coalición de los Aliados, aunque al final pasó lo que era lógico: el ejército de 220.000 hombres derrotó al de solo 125.000”. En Ligny —lugar de la derniere victoire de Bonaparte—, el museo dedicado a la atroz batalla está cerrado, pero paramos en una curva para retratar un cañón de 12 libras (“Napoleón los llamaba belles filles, este se le conoce como Le Formidable) en la cuneta. Le pregunto a Arenas, para calentarme, por ese mundo de la alta sociedad que retrata en su libro, lleno de aristócratas rijosos y duquesas y princesas casquivanas. “Si no fuera inmoral no sería interesante, en todo aquello había intereses y política, pero también mucho vicio”.

Más tarde, precisamente mientras comemos unas boulettes à la liégeoise en Lasne, Arenas explica lo de la herida de Álava. “En la campaña de España, recibió un tiro en un mal sitio, malo de verdad, y quedó averiado para procrear”. Cambio de tercio y le pregunto por la aportación de su libro a la infinidad de relatos sobre Waterloo. “He explicado la campaña en tramos horarios, algo que es original y la hace muy comprensiva, aparte de devolver a Álava su importancia en los acontecimientos”, dice. De vuelta a la batalla, admiramos en el Museo Wellington la prótesis de Lord Uxbridge, sables hallados en el campo de batalla, y el uniforme de un Royal Scot Grey, entre otras maravillas.
Al día siguiente, tras dormir entre pesadillas de dragones y lanceros, ascendemos la vertiginosa escalera del monte artificial de la Butte du Lion para ver el campo de batalla, entramos en el tan grandioso como hoy naíf panorama y nos pateamos todos los monumentos conmemorativos vecinos: a la legión alemana, a Gordon, a los belgas muertos aquel 18 de junio, al último cuadro de la Garde Impériale —ditde l'Aigle Blessé—... Pero es frente a la Haye Sainte, la granja ensangrentada clave de la posición de Wellington y que vivió uno de los combates más feroces, donde la historia, pese a los automóviles que discurren velozmente ante el edificio, parece materializarse con mayor fuerza. A los pies de los muros el ladrillo desencalado presenta un siniestro tono rojo oscuro. Es fácil evocar los “miles y miles de cuerpos, de hombres y de caballos, retorcidos en posturas imposibles” de los que habla Arenas. En la iglesia de Saint Joseph, en el pueblo de Waterloo, leemos con emoción las estelas conmemorativas de los caídos, como Alexander Hay, de 18 años, corneta del 16º de Light Dragoons. 

Mientras cae la tarde visitamos el monumento a los prusianos en Plancenoit, que es el lugar favorito de Arenas, y el cementerio de la iglesia del pueblo donde la Jeune Garde masacró a un centenar de prisioneros (“Hago la guerra”, decía Napoleón, “no sin horror”). Con el ánimo ya muy sombrío llegamos a Genappe y en el pequeño puente sobre el río Dyle, hoy junto a una mercería, el escritor revive magistralmente el terrible embotellamiento de los franceses en fuga, incluida la comitiva imperial —Napoleón abandonó aquí sus carruajes para montar uno de los caballos de sus lanceros rojos y huir— perseguidos por los prusianos tras Waterloo. Fue una debacle. “Aquí desaparece la Gran Armée. Aquí acaba en realidad Waterloo”. Las vecinas Galeries du Meuble ponen una nota premeditadamente escalofriante con su letrero de Liquidation totale. Y se hace de noche.

21 de diciembre de 2012

Vocabulario Fundamental. Invierno (5) Llega el invierno

Invierno

Carlos de Hita 21.12.2012

12 horas 10 minutos del viernes 21, cuando faltan dos minutos para la hora oficial de entrada del invierno.



Peña de la esfinge, en Valsaín (Segovia)


Estamos en los montes de Valsaín, en la ladera de Peñalara; muy cerca de casa. El lugar es un robledal abierto, despejado, con algunos rodales de pinos silvestres salpicados por todas partes. Un arroyo, una cacera artificial en realidad, baja de la sierra, nieve recién fundida, y corre por la curva de nivel con todo el valle del Eresma aguas abajo. Grandes piedras berroqueñas, en equilibrio inestable, amenazan con rodar por la ladera.

Un silencio matizado se extiende por el bosque. Matizado por algunas voces casi imperceptibles: el trino agudo de un agateador, la llamada repetida de un trepador azul, los silbidos de un carbonero garrapinos y la áspera protesta de un chochín. Cuatro tenaces pájaros forestales.

En estos bosques de bruma no podían faltar los graznidos de las cornejas, como jirones de voces desgarradas envueltas en la niebla. No hay tiempo para más. Dos minutos después, a las 12 y 12, una ráfaga sacude las ramas de los robles, todavía con las últimas hojas secas adheridas. Cae la lluvia. Se pasa la hora y llega el invierno.

Campanadas de la Historia (23) El asesinato de Carrero Blanco


20 de diciembre de 1973. Franco acaba de cumplir 81 años. Los rumores sobre su sucesión circulan por todos los estamentos del franquismo. En el mes de junio, el almirante Carrero Blanco ha sido nombrado presidente del Gobierno, convirtiéndose en el hombre fuerte del régimen y principal candidato para perpetuarlo tras la eventual muerte del dictador. Carrero sale de la iglesia a la que va todos los días y sube al coche oficial para dirigirse a su despacho. Al pasar junto al número 104 de la calle de Claudio Coello, ETA hace saltar por los aires el vehículo, que vuela por encima del edificio y cae en el patio de un convento sito en la citada calle madrileña.

Este magnicidio constituyó un gran golpe de efecto de repercusión internacional por parte la banda terrorista aunque los historiadores coinciden en señalar que una vez muerto Franco, el almirante a pesar de  habría presentado su dimisión al Rey y el proceso habría seguido pautas análogas a las descritas conforme a las demandas sociales y a las reclamaciones de las fuerzas políticas.



Les ofrecemos una vigorosa recreación de este atentado -dirigida por Miguel Bardem y ofrecida por La2- que reconstruye todos los detalles que lo rodearon, la actividad de los etarras en Madrid y las pesquisas policiales. Está protagonizada por José Ángel Egido en el papel de Carrero y de Unax Ugalde interpretando al etarra Arriaga, cerebro de la operación que dirige al grupo de etarras desplazados a Madrid para acabar con el "Ogro".

Esta producción sigue la controvertida teoría de la conspiración que sugiere que hubo funcionarios de la CIA detrás de la primera información que puso a los etarras sobre la pista del almirante Carrero y que incluso pudieron llegar a potenciar la explosión que catapultó su coche por los aires.

La miniserie descarta el "plan conjunto", pero abre la puerta a que la banda terrorista tuviera un "ángel de la guarda" sin saberlo. Es decir, los etarras robaron, vigilaron, excavaron e hicieron volar por los aires el coche, pero la CIA actuó en la sombra. De hecho, señala que los estadounidenses, acostumbrados a este tipo de operaciones, pensaron que ETA no conservaría en condiciones la bomba: por eso, actuaron y colocaron minas antitanques bajo el túnel subterráneo, que sería lo que realmente explotó.


Seguidamente podrán ver el documental "Carrero Blanco, el consejero fiel", que responde a preguntas como quién fue Carrero Blanco, cómo se ganó la confianza de Franco, qué ocurrió con la política española tras su muerte, cuál fue el contexto social y político del atentado, cómo planearon esta operación los terroristas... El trabajo abunda en detalles menos conocidos del que fuera presidente del Gobierno en los últimos años del tardofranquismo, como su faceta de prolífico escritor o su afición al dibujo.



Carrero Blanco, el consejero fiel


Vocabulario Fundamental. Evolución (8) 'Historia del mundo en dos minutos'




Brillante trabajo de edición y montaje de un estudiante estadounidense, Joe Bush sobre la historia del mundo y la de su país, claro. Música, Mind Heist de Hans Zimmer. 


17 de diciembre de 2012

Vocabulario Fundamental. Basura y Contaminación (6) El aire que respiras

El aire que respiras


Una gran parte de los españoles respiramos un aire que incumple los límites legales marcados por la Comisión Europea. La causa es la combustión de los motores Diesel que llevan la mayoría de los automóviles que circulan en España. Desprenden óxido de nitrógeno, un gas que provoca enfermedades pulmonares, cardiovasculares e incluso cerebrales. Una solución inmediata sería limitar la entrada de coches al centro de las ciudades, como ya hacen 159 ciudades europeas, pero las autoridades se resisten.

El Escarabajo verde evalúa la contaminación en la ciudad de Barcelona que tiene la mayor densidad de coches de Europa. Los responsables de controlar la calidad del aire son las autonomías y los ayuntamientos, pero por ahora no han atacado el problema de una manera decidida. La contaminación es tan alta que la Comisión Europea ha denegado las moratorias para aplicar las medidas contra la polución solicitadas por la Generalitat de Catalunya, les exige decisiones inmediatas.

En el programa, el investigador del CSIC, Xavier Querol, defiende que para limitar el impacto de la polución atmosférica se deben aplicar medidas estrictas. En Europa, 190 ciudades han creado las zonas de baja emisión que prohíben entrar en ellas a los vehículos más contaminantes. Se aplica en Estocolmo, pero también en ciudades muy parecidas a las nuestras como Nápoles o Palermo.

El reportaje 'El aire que respiras' habla con personas que corren en Barcelona y entrevista a un investigador que cuenta los efectos de la contaminación sobre quienes practican deporte urbano. También explica una investigación que se desarrolla en cuarenta colegios para verificar la hipótesis científica de que la contaminación atmosférica afecta el rendimiento escolar e incluso provoca hiperactividad.

El escarabajo verde también visita Montcada i Reixac, una ciudad que atraviesan cada día trescientos mil coches que van y vienen de Barcelona. Pero en Montcada i Reixac, padecen además una contaminación industrial que provoca numerosas enfermedades pulmonares a sus habitantes.

España es uno de los países europeos donde circulan más vehículos con motor Diesel. La decisión europea de apoyar el diesel fue como alternativa a los vehículos de gasolina que emiten CO2 y provocan el efecto invernadero. La opción de la industria automovilística europea por el diesel y el precio más barato del gas oíl respecto a la gasolina han disparado las ventas. La consecuencia es que la combustión de los motores Diesel emite óxido de Nitrógeno que se concentra en las ciudades y provoca miles de muertes prematuras y graves enfermedades.