Este es el blog. Y esta es nuestra web, está todo más ordenadito, mejor.

14 de agosto de 2016

Vocabulario Fundamental. Asesinato (15) 638 maneras de matar (o no) a Fidel Castro


Hoy que es noticia que el dictador cubano Fidel Castro ha cumplido 90 años publicamos el documental '638 ways to kill Castro', dirigido en 2006 por el británico Dollan Cannell, sobre la gran cantidad y variedad de las intentonas de asesinato que la CIA y los exiliados cubanos han tramado contra el líder cubano desde que la revolución que Castro encabezaba terminó con el corrupto gobierno de Fulgencio Batista en 1959. De hecho la muerte de Castro ha sido planeada hasta en ¡¡638!! ocasiones aunque, obviamente, ninguna tuvo éxito. Estos fueron algunos de los métodos ensayados:

El puro explosivo: El más conocido de todos los intentos, cuya misión era la de volar por los aires la cara de Castro. 

Moluscos explosivos: Conociendo la fascinación de Fidel por el submarinismo en las costas de Cuba, la CIA decidió invertir una gran cantidad de dinero en un inmenso número de pequeños moluscos caribeños, con una cáscara lo suficientemente grande como para contener una cantidad letal de explosivos. Estos serían pintados con colores llamativos para captar la atención de Castro. 

Traje de buzo infectado con hongos: Para provocarle una enfermedad crónica y debilitante. Bolígrafo-jeringuilla: Un agente de la CIA debía clavarle dicha jeringuilla, curiosamente, el día que murió Kennedy. 

Amantes 'a sueldo': La CIA contrató a una antigua amante del Comandante, proporcionando a la mujer unas píldoras venenosas que ésta debía ocultar el las cremas faciales que Castro se daba. Veneno de bacterias: La CIA trató de pigmentar las servilletas de té de máximo mandatario cubano con un veneno letal. Explosivos bajo el podium: El más reciente de los intentos, el que se produjo en 2000, durante la visita de Castro a Panamá, donde cuatro hombres, incluido el antiguo agente de la CIA Luis Posada Carriles, denunciado por el propio Fidel en 2001, tal y como publicó BBC , fueron detenidos por el equipo de seguridad personal del Comandante, cuando trataban de colocar 90 kg de explosivo bajo el podium donde el dirigente cubano iba a dar un discurso. Otros intentos destacados son, por un lado el de un antiguo compañero de clase de Castro, que planeó matarle al estilo mafioso, pegándole un tiro en plena calle, o la de un franco-tirador, que fue detenido en la Universidad de La Habana, cuando trataba de atentar contra Castro en una visita de éste a dicho centro.

El documental '638 maneras de matar a Castro' indaga en la relación entre Estados Unidos y Cuba durante las décadas siguientes a su toma de poder en La Habana a la vez que se van relatando los numerosos atentados contra el dirigente cubano, cada cual más estrafalario. Testigos presenciales de ambos bandos, tanto aquellos que intentaron materializar el magnicidio como los que se ocuparon de frustrar los atentados nos describirán estos complots y las torpezas y errores que los llevaron a fracasar uno tras otro. 

Un film que invita a la reflexión y revela mucho sobre los Estados Unidos contemporáneos y los del pasado y cómo distintas administraciones USA a lo largo de la segunda mitad del siglo XX llevaron a cabo, para proteger sus propios intereses, una intolerable e hipócrita guerra sucia en toda Latinoamérica para promocionar gobiernos títeres o deponer gobiernos legítimamente elegidos y cómo pergeñaron planes más o menos atinados para eliminar físicamente a los gobernantes considerados hostiles aunque con Fidel, parece claro, nunca pudieron. 


12 de agosto de 2016

Vocabulario Fundamental. Leopardo (12) Los leopardos de Sri Lanka


Una pareja querida por el Juez Roy Bean se va de vacaciones a Sri Lanka y una de sus visitas será al parque nacional de Yala, un paraíso natural hogar del leopardo de Sri Lanka (Panthera pardus kotiya), una de las subespecies más grandes de leopardo -junto con la del leopardo del Amur- y una de las cinco en peligro de extinción. En Sri Lanka el leopardo es el mayor depredador natural, en la cima de la cadena trófica. 

En el documental 'Nightstalkers leopards' (National Geographic, 2011) que publicamos seguidamente un grupo de científicos siguen la vida fundamentalmente nocturna (y también social) de estos espléndidos animales gracias a un sofisticado equipo de visión de infrarrojos, con lo que han podido observar su comportamiento en la oscuridad de la noche ceilandesa.

P.D. Suerte con los gatitos, chicos!



11 de agosto de 2016

Creación audiovisual en corto (36) 'Hotel 22', de Elizabeth Lo







Estrenado en Sundance 2015, la realizadora chino-americana Elizabeth Lo muestra lo que ocurre cada noche en la línea 22 de autobuses. Cada noche en Silicon Valley esta Línea se transforma de facto en un no-oficial refugio para los homeless, los sin techo que allí abundan. Este corto documental captura una de las dramáticas noches en el bus llamado Hotel 22. Pura realidad, pura miseria, pura vida. 



2 de agosto de 2016

Ciclo de cine europeo (36) 'Hitchcock/Truffaut', cuando François encontró a Alfred


"Excelente documental (...) magistral lección de cine que esquiva toda tentación académica para reivindicar el análisis como prolongación del placer de espectador." Jordi Costa: Diario El País
"El valiosísimo material recopilado proporciona una mirada, a veces devastadora, sobre los fantasmas, sueños y realidades que anidaban en aquel irrepetible creador de imágenes y sentimientos" Lluís Bonet Mojica: Diario La Vanguardia
"Resulta un placer incontestable explorar el imaginario hitchcockiano a través de los reverenciales testimonios de algunas de las figuras más ilustres del cine contemporáneo (...)" Manu Yáñez: Fotogramas


En 1962, los cineastas Alfred Hitchcock y François Truffaut se encerraron para tener una larga conversación de cincuenta horas y quinientas preguntas sobre el cine del maestro del suspense. Hitchcock se encontraba en la cima de su creatividad, y Truffaut ya había hecho 'Los 400 golpes' y 'Tirad sobre el pianista'. El resultado fue el libro de Truffaut 'Hitchcock/Truffaut' (en España 'El cine según Hitchcock'), un texto imprescindible para los amantes y estudiosos del séptimo arte, considerado señera obra de referencia de la cinematografía en la que basaron su carrera muchos cineastas posteriores. 

Medio siglo después, el director Kent Jones recrea en este documental homónimo aquel célebre encuentro a partir de las grabaciones originales de la famosa entrevista, con las voces grabadas de Hitchcock, Truffaut -y la traductora Helen Scott-. El film rinde tributo a aquel texto preclaro y nos sumerge en el universo cinematográfico del autor de 'Psicosis'. 

Pero este lúcido film, tan didáctico como entretenido, además del impagable diálogo entre dos cineastas míticos nos muestra también el legado de Hitchcock mediante entrevistas a grandes directores contemporáneos como Martin Scorsese, David Fincher, Richard Linklater, Wes Anderson, Olivier Assayas etc, quienes cuentan cómo influyó el magistral director británico en sus carreras. Imprescindible para cualquier amante del cine. 

Vocabulario Fundamental. Justicias e Injusticias (16) 'The thin blue line', de Errol Morris



Hoy publicamos un clásico documental del subgénero rocambolescos juicios estadounidenses, 'The thin blue line' (La delgada línea azul) dirigido y guionizado en 1987 por Errol Morris y con una estupenda banda sonora de Philip Glass. 

Basado en hechos reales, relata el arresto y condena (en un juicio lleno de irregularidades) de Randall Adams, sentenciado a muerte por el asesinato de un policía de Dallas una noche de noviembre de 1976. Gracias al documental se consiguió reabrir el caso de Adams. 



La forma es que se van presentando los hechos recuerda al filme de Akira Kurosawa 'Rashomon', donde los implicados en un delito van contando cada uno la versión del mismo desde su punto de vista y sus propios intereses creados, con la diferencia que aquí son los testimonios de las personas reales relacionadas con aquel juicio por la oscura muerte del policía. 



De esta manera al espectador se le van presentando las distintas y contradictorias declaraciones de los acusados, policías y testigos del crimen para que vaya haciéndose su propia interpretación de lo que realmente ocurrió aquella oscura noche de invierno.




Documental Social – The Thin Blue Line de Errol Morris

Raquel Peralta - El documental y yo junio 18, 2009

Errol Morris nos presenta en este documental un nuevo género o estilo que es un Film Noir documental. En ella utiliza elementos de ficción combinado con el documental que resulta en un nuevo estilo. Randall Adams y David Harris son posibles culpables del asesinato de un policía. El caso está cerrado, Randall está en la cárcel. En los testimonios de la película se culpan uno al otro, pero ¿quién está diciendo la verdad?


Este documental utiliza varios recursos para lograr sus objetivos. Primero utiliza entrevistas, que son muy importantes porque la historia se cuenta a través´de estos testimonios. Es por eso que Morris tiene una técnica para entrevistar en la que no conoce al entrevistado para que no haya prejuicios.



Otro recurso importante y efectivo son los reenactments. Formalmente es como un programa. Estos se enfocan en detalles, cosas, objetos que funcionan como un recuerdo visual que va de la mano con el momento del que se está dando testimonio. Por ejemplo, si el entrevistado dice, estaba fumando, la primera imagen que viene de ese recuerdo probablemente no es un full shot de esa persona fumando, sino el cenicero. Durante el reenactment evita mostrar las caras. Esto es muy efectivo porque no hay distanciamiento de si se parecen o no los actores. Los reenactments cambian con cada testimonio. También funcionan porque dan veracidad, están hechos como ficción, tienen una buena foto y es buen material visual para intercortar a las entrevistas. La única toma que me salta es una foto de una pistola que gira, la hubieran filmado, ya que sale del discurso. Una ventaja o desventaja es que se nota que hay un gran presupuesto detrás.



La estructura es casi de ficción. Se vuelve muy dramática porque los entrevistados y testigos se contradicen, provocando constantes contrapuntos. La película no es didáctica, no empieza con un argumento, el espectador lo va concluyendo. Va cambiando el punto de vista del espectador, pasa de culpar uno a culpar al otro. El espectador va viendo la película como un investigador o detective que va descubriendo la verdad.



Las voces principales son Randall Adams y David Harris. Randall actúa, sabe que se tiene que presentar de una forma. Es agradable a la cámara, pero también está resentido, ya que estaba sentenciado a muerte. David se muestra carismático. Es muy listo y cuida lo que dice. Es un personaje que no horroriza, por lo que es más impactante que sea el culpable. Cuando confiesa en la grabación, no lo hace directamente, lo dice dándole vueltas. La película no nos muestra más porqués sobre la relación entre los dos, ya que se vuelve un poco extraño su episodio, sin embargo, el género que maneja, Film Noir, el principal objetivo es resolver el misterio del crimen, por lo que no sale de su discurso.


El documental nos refleja que un sistema judicial no puede ser perfecto. Es por eso que al ayudar la película a salir a Randall de la cárcel, se volvió un activista en contra de la pena de muerte.

1 de agosto de 2016

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (55) 'Cuando los elefantes luchan': RDC Congo, nuestras pantallas y la 'maldición de los recursos'




"¿Qué valor tiene la vida de un congoleño comparado con un nuevo teléfono móvil o una televisión? El negocio de los minerales no entiende de responsabilidades. Como dice un proverbio congolés: 'Cuando dos elefantes luchan, la hierba es la que sufre sin ningún motivo'". 


'When elephants fight' es un magnífico documental dirigido por el realizador estadounidense Michael Ramsdell (quien invirtió todo su patrimonio para hacerlo) en 2015 en el que se hace un recorrido por la turbulenta historia del Congo desde finales del siglo XIX hasta nuestros días y el saqueo del país por parte de grandes corporaciones mineras occidentales, funcionarios corruptos y políticos locales. Desde la colonización europea por parte de Bélgica hasta su independencia en 1960 y desde entonces hasta nuestros días el país centroafricano ha tenido que padecer innumerables y terribles sufrimientos a causa de sus codiciados recursos naturales, sobre todo en la rica región de Katanga.

Antes era trabajo esclavo, marfil y caucho pero en las últimas décadas la lucha de las grandes corporaciones mineras occidentales es por el control de algunas de las mayores reservas mundiales de minerales armamentísticos y tecnológicos como uranio, cobalto, cobre, coltán etc, recursos estratégicos imprescindibles para sostener la potente industria armamentística y tecnológica global

La pobreza, la explotación y la muerte persisten en la actualidad en R.D.C. Congo, un país como tantos otros africanos, consumido por la 'maldición de los recursos'. Pero recordemos que esta maldición la hemos conjurado entre todos nosotros, mientras miramos a nuestras pantallas. Las empresas cambiarán cuando las hagamos cambiar nosotros, los consumidores. No podemos permanecer ajenos a esta flagrante injusticia de nuestros días, a este resorte de poder que activamos cada día, cuando hacemos 'click'
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Cuando los elefantes luchan

La historia del Congo arrastra desde sus orígenes páginas de miseria, explotación y muerte por albergar las mayores reservas del mundo de minerales tecnológicos. Desde 1996, los conflictos en El Congo han costado la vida a más de cinco millones de congoleñosInformes internacionales denuncian, que los líderes congoleños han vendido concesiones mineras, mediante contratos opacos, con los que habrían robado al pueblo miles de millones de dólares en ingresos públicos

RTVE.es 21.06.2016

“El Congo es muy rico. Tenemos muchos minerales… Nosotros no los necesitamos. Si los extranjeros están interesados pueden venir a por ellos, pero la cuestión es, ¿sí vienes a coger minerales, necesitas derramar sangre?” afirma un congoleño en “Cuando los elefantes luchan”, este impresionante documental, en el que se hace un recorrido por la sangrienta historia de Congo, desde finales del siglo XIX hasta hoy, a causa de sus codiciados recursos mineros, valorados en cientos de miles de millones de dólares. La pobreza, la explotación y la muerte persisten en la actualidad en un país, que ha tenido la maldición de albergar las mayores reservas del mundo de minerales, como el cobalto o el coltán, imprescindibles para sostener la potente industria armamentística y tecnológica global.

Desde que en 1996 comenzara la guerra, impulsada por Occidente a través de los dictadores impuestos, estas riquezas han ayudado a financiar uno de los conflictos armados más mortíferos desde la II Guerra Mundial. Cinco millones de congoleños han muerto, en el afán de gobiernos y multinacionales por conseguir importantes beneficios. En 2001, el año en que Sony lanzó la Play Station 2 y ganó 250 millones, un millón setecientas mil personas murieron en el Congo a causa de la guerra.

Un informe del Panel del Progreso de África denunció en 2014, que los líderes congoleños habían vendido concesiones mineras mediante contratos opacos, con los que se había robado al pueblo, miles de millones de dólares en ingresos públicos. “Es lo que hacen las multinacionales. Tratas con el poder o con quienes crees que conseguirán el poder”, asegura un ex alto cargo de la administración estadounidense.

Vocabulario Fundamental. Fundamentalismo (17) 'Going Clear: la Cienciología y la Prisión de la Fé', de Alex Gibney



Documental de HBO sobre un delirante culto pseudo-religioso surgido alrededor del escritor de ciencia-ficción L. Ron Hubbard. La Cienciología tiene uno de sus pilares mediáticos en las celebridades que ha logrado atraer a sus redes, como John Travolta o Tom Cruise, quienes se han implicado personalmente en su difusión de esta creencia que en Estados Unidos es reconocida como una religión. 

Como cuenta el documental, este reconocimiento fue logrado tras una masiva campaña de presión contra la IRS, la agencia gubernamental estadounidense que debía (o no) determinar ese reconocimiento, del que dependía la supervivencia económica de la Cienciología.

En 2013 el escritor Lawrence Wright, premio Pulitzer, publicó 'Going Clear: Scientology, Hollywood and the prison of faith', un libro en el que revelaba los pecados que la Cienciología cometía. En él, numerosos testimonios relataban las inquietantes malas prácticas que llevaba a cabo esta Iglesia. Manipulaciones psicológicas, chantajes personales o trabajos forzosos son sólo algunos de los aspectos de los que se hablaba en el libro y que ahora son recogidos en este documental, dirigido en 2015 por Alex Gibney.

El documental narra la historia de esta inquietante secta a través del testimonio de varios ex-miembros que pasaron muchos, demasiados, años de su vida dentro de la organización y la amplia variedad de manipulaciones y torturas psicológicas que allí practicaron y experimentaron en carne propia y cómo una vez lograron salir de su nefasta influencia fueron presionados y coaccionados para no testificar contra ella. 

Puro, tóxico y muy peligroso fundamentalismo que se va extendiendo por el mundo y que ya ha llegado a España, concretamente a Madrid, a cuya sede acude una periodista de Vice y cuya experiencia de un día publicamos después del docu. Vean y estremézcanse. 


En la iglesia española de la cienciología


“Si quieres hacer poco dinero, escribe un libro. Si quieres hacer millones, funda una religión”. Se rumorea que esta frase es de Ron Hubbard, el escritor de ciencia ficción que antes de morir nos dejó la cienciología y la dianética; y con ellas la solución a los problemas de todas las personas con crisis de autoestima.

No pasaron ni dos minutos desde que entré en la sede de la Cienciología en Madrid, y una señora pelín demacrada y con anillos de oro me estaba adulando. En un edificio del barrio de Las Letras casi más imponente que el Congreso de los Diputados al que losscientologists llaman “la org”. Les dije que iba a por información de la iglesia, porque tenía una depresión grave y mi psicólogo me había recetado medicinas para controlarla. “¡Ni se te ocurra!”, respondieron, porque la única solución está en mí misma, a través de la dianética -un método que indaga en la mente- y ellos son los únicos que me pueden ayudar.

Las siguientes tres horas las pasé enterrada bajo exámenes psicológicos, vídeos introductorios, imágenes que lavarían el cerebro de cualquier desequilibrado mental; y muchos halagos de mis capacidades, virtudes y personalidad, que aquella mujer que acababa de conocer se sabía al dedillo. El test de personalidad fue lo que me garantizó que estaba adentrándome en algo muy raro. Entre las doscientas preguntas había unas cuantas que me llamaron la atención por su especificidad. Tipo ¿Tienes un timbre que varía cuando hablas o es estable?. ¿A dónde querrían llegar con esto?

Más ejemplos en esa línea: ¿Sientes espasmos musculares repentinos? ¿y cuándo sufres disgustos? ¿Piensas que la gente habla mal de ti a tus espaldas? ¿Temes perder tu dignidad? Si estás invadiendo un país ¿sentirías empatía por sus ciudadanos si se rehúsan a pelear la Guerra contigo? ¿Temes hacerle daño a los animales, animalitos o peces por medio de la caza o pesca? ¿Si hay un animal sufriendo le aliviarías ese dolor? ¿Te sientes insegura al hablar? ¿Participas en las conversaciones en grupo? ¿Hay cosas que te produzcan odio y tensión? ¿Estás cómodo cerca de niños?

A mi vera un hombre angustiado se quejaba de que su mujer no quería hacer el curso que le había recomendado el auditor (el que dirige una de las técnicas que llaman auditación o terapia de reparación de vida). En cuanto acabé mis deberes, otro miembro llevó mi test a analizar, mientras me paseaban por salas con pantallas. Tuve que tragarme muchos vídeos. De cómo una parte de mi cerebro guardaba mi dolor y desesperanza, de mis traumas de pequeña y mil cuentos más que decían afectaba mi comportamiento. Prometían que con sus técnicas podría ser más feliz, inteligente, amable, creativa y si hacía más preguntas me garantizaban ser más poderosa. Admito que empecé a valorar unirme a ellos.

Lo estaba considerando sí, pero entonces me dieron los resultados. Al parecer sufro de altibajos emocionales, irresponsabilidad aguda e incertidumbre constante. Pero, losscientologists saben cómo curarme. De pronto la señora me abraza y, con mucha tranquilidad, dice: “Aquí no prometemos nada que no podamos cumplir. Tenemos las herramientas y la tecnología para aliviar esto que vives. Tú tienes que hacerdos terapias de auditación. Las vendemos cada una en un pack de doce horas y media intensivas por 1.500 euros.” Han visto todo lo que hay en mi interior pero se les ha pasado un detalle: sólo soy una estudiante y becaria de la redacción de Madrid y tendría que ahorrar un año para conseguir esa suma.

La mujer insiste. “Hoy puedes pagar un cursillo más barato, que también tienes que hacer, sobre los altibajos. Así entiendes qué tienes para poder analizarlo tú. Los scientologists nos enfocamos en el ser, porque somos thetan. Pagas hoy esto que son 45 eurillos y ya mañana las sesiones de terapia”. Eurillos, ¿eh? Lo siento pero esto huele demasiado a chamusquina y no soy Jon Sistiaga. Amo el periodismo de investigación pero casi mejor me invento una excusa para pagar “otro día”, recojo mi análisis y me largo. Lo más rápido que pueda.

22 de julio de 2016

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (28) 'Apocalipsis: la Primera Guerra mundial'


Hace un par de años publicamos un post dedicado a los orígenes y desarrollo de la Segunda Guerra Mundial con dos series documentales de la saga franco-canadiense 'Apocalipsis'. Su rasgo característico son coloreadas y poco conocidas escenas de los dos grandes conflictos mundiales del pasado siglo para contar, desde el punto de vista bélico (táctico y estratégico) pero también a través de las personas que las vivieron, cómo se gestaron y se desarrollaron estas hecatombes humanas en las que murieron más de 70 millones de personas, cayeron dos imperios y comenzó a cincelarse a sangre y fuego el mundo contemporáneo.

Hoy volvemos a recurrir a la serie 'Apocalipsis' para mostrar, en cinco episodios, la primera de ellas, la Gran Guerra, ese conflicto que surgió inopinadamente, casi de la nada, con el asesinato de un príncipe austro-húngaro en Sarajevo por el nacionalista serbio Gavrilo Princip. 
 
A los 37 días que pasaron entre este magnicidio y el comienzo de la guerra también les dedicamos un post, con la excelente serie documental británica '37 days', que de esta forma introduce los cinco capítulos de 'Apocalypse: la 1ère Guerre Mondiale' (dirigidos por Isabelle Clarke y Daniel Costelle en 2014) con los que ya les dejamos. 

Sinopsis: ¿Pudo ser evitado el sacrificio de una generación entera? ¿Como un conflicto tan cruel fue posible? ¿Como, hombres y mujeres, pudieron afrontar este horror durante cuatro largos años? La serie responde a estas cuestiones fundamentales a través de un aporte estratégico y global, aunque también y en especial a través de una mirada intima y sensible. 'Apocalipsis: la I Guerra Mundial', la serie de Isabelle Clarke y Daniel Costelle realizada a partir de más de 500 horas de archivos cinematográficos, la mayoría inéditos y con imágenes coloreadas que nos llevan al campo de batalla pero también a la vida cotidiana de los civiles.




Capítulo 1 - Furia

El origen de la 'furia' que inundó el mundo y durante cuatro años provocó el choque de imperios y el hundimiento de países. Los soldados marcharán a la guerra en un acto de inconsciencia colectiva, con el empuje de pensar que será una campaña corta y gloriosa.




Capítulo 2 - Miedo

Millones de hombres vivieron atrapados por la maquinaria de una guerra que según sus dirigentes iba a ser breve y gloriosa, pero que se convirtió en una guerra de desgaste y miedo. El enfrentamiento de los ejércitos ruso y alemán en Tannenberg fue el más decisivo de toda la guerra. Es el momento de las grandes batallas, como la del Marne. Francia y Gran Bretaña reclaman la ayuda de sus colonias: canadienses, australianos, neozelandeses, senegaleses, marroquíes y argelinos entran en la guerra, el conflicto ya es mundial.












Capítulo 3 - Infierno

Europa entera está en llamas. Los combaten alcanzan una violencia desconocida hasta entonces. En Francia los alemanes lanzan una gran ofensiva en Verdún. Después vendrá la batalla del Somme, la más sangrienta desde el comienzo de la guerra.







Capítulo 4 - Rabia

Ya hay cinco millones de muertos. Crece la 'rabia' entre los soldados, que necesitan que esta masacre termine. El estado mayor alemán tomará una decisión que cambiará el curso de la guerra. Dentro de su guerra submarina, decidirá atacar a todos los barcos en el Atlántico, lo que incluirá los americanos. EEUU entra en la guerra.








Capítulo 5 - Liberación


En 1917, el estadounidense general Pershing desembarca en Francia en un nuevo golpe de efecto hacia la 'Liberación'. Con el refuerzo norteamericano, las fuerzas aliadas irán de victoria en victoria hasta la rendición alemana el 11 de noviembre de 1917. Europa comienza a cerrar sus heridas y a construir su futuro, pero la derrota alemana y la conferencia de Versalles . Pero las cicatrices tardarán apenas veinte años en abrirse de nuevo.


19 de julio de 2016

Creación audiovisual en corto (34) 'Los perfeccionistas', de Tucker Dávila Wood



"La mirada más personal entre todos los cortometrajistas pertenece a Tucker Dávila, que en 'Los perfeccionistas' sigue fiel a su humor absurdo y poderosísimo sentido visual al descubrir a un grupo de teatro cafre -algo así como los nihilistas de 'El gran Lebowski'-, que lleva el método Stanislavski hasta las últimas consecuencias." (Oscar L. Belategui, Diario El Correo, 16/11/2012)

The Perfeccionists

Sinopsis: “La alquimia del arte es un experimento inútil. La vida también.” Y con estas palabras, Isaías se construyó un bote. weblink: mankuso.com


18 de julio de 2016

Un mundo mejor es posible (38) Dinamitar el Valle de los Caídos

Este 18 de julio más que nunca el gran Jon Lee Anderson (La caída de Bagdad', 'La herencia colonial y otras maldiciones'...) nos ha quitado las palabras de la boca. 

Dinamitar el Valle de los Caídos

Jon Lee Anderson  Eldiario.es 17/07/2016

Un 20 de noviembre, hace algunos años, visité el Valle de los Caídos en las afueras de Madrid. No esperaba ver lo que encontré allí. Un recinto sepulcral y silencioso enclavado en un bosque, resguardado por discretos policías. Dentro había un puñado de sombríos visitantes, incluyendo dos hombres de bigotes cortos y largos chaquetones de cuero negro, quienes, de pronto, delante mío, dieron saludos fascistas al unísono ante las tumbas de los hombres allí enterrados. Al hacerlo, intercambiaron miradas cuasi clandestinas, y salieron a una gran terraza que hay afuera, presidida por la gran columna de piedra y la cruz que se alza al cielo azul. Ahí se encontraron con sus miradas de complicidad para caminar juntos. Por un rato les observé deambular con un aire de propiedad y de pertenencia. Me di cuenta de que allí yo era el forastero, y que ellos estaban en su lugar. Es más, quedó claro que era un sitio exclusivamente reservado para ellos, los últimos fascistas, protegido por un Estado inexplicablemente complaciente.Sentí que estaba en un lugar maldito, y que ese lugar debía ser destruido, que mientras existiese, fascistas como esos hombres podrían reunirse y sentirse de alguna manera reivindicados en sus ideologías nefastas, e inclusive soñar con la posibilidad de un retorno al poder. Me parecía una ofensa a la conciencia humana que ese monumento siguiera en pie y protegido inclusive por el Estado español mientras que el cuerpo del poeta Federico García Lorca, víctima de los mismos hombres allí enterrados, está todavía tirado en un barranco anónimo, en lugar de tener una sepultura digna. Él y unas decenas de miles más, claro.

Como hijo de un país que tuvo su propia guerra civil hace siglo y medio, en el que se pueden visitar museos dedicados al tema desde ambos bandos e incluso alguno de los principales campos de batalla -conservados y protegidos como monumentos históricos- siempre me había extrañado que en España no hubiera un lugar oficial en donde ir a recordar la cruenta contienda que desangró al país de 1936 a 1939, y que fue la antesala de la mismísima Segunda Guerra Mundial. Al visitar el Valle de los Caídos, dejé de extrañarme. Entendí que en España nunca hubo una reconciliación nacional, sino una victoria aplastante de unos en contra de los otros, y fue a esa realidad a la que se adaptó la gran mayoría de la gente.

Cuando pregunto a españoles cuál es el monumento nacional a la Guerra Civil, me dicen que no existe o, después de pensar un momento, sugieren que es el Valle de los Caídos. Yo les pregunto: ¿Acaso no es ese lugar la tumba de Francisco Franco y de Jose Antonio Primo de Rivera? Sí, me dicen. Y además, pregunto, ¿no fue mandado construir por Franco con la mano de obra forzada de prisioneros de guerra de la vencida República? Sí, me dicen. Entonces, pregunto, ¿no es el Valle de los Caídos un monumento a la victoria de Franco? Pues sí, me dicen, casi siempre algo incómodos. Casi todos me aseguran que ellos personalmente nunca han visitado el Valle de los Caídos, y que es un punto nulo para ellos, porque ya no tiene ninguna relevancia en sus vidas, ni tampoco para la España moderna. Que lo han consagrado al olvido junto con todo lo demás –monjas, la cruz, las iglesias a donde solo van las viejas, junto con las familias numerosas, el servicio militar obligatorio y la tauromaquia–. "Tomate otra caña, Jon Lee", me dicen, "y deja de joder".

Pero no puedo. Siempre me ha inquietado la tendencia española a la amnesia colectiva y también su tolerancia a convivir con lugares temibles como el Valle de los Caídos. Comenzando con el pacto del olvido que fue el eje de la la famosa Transición post franquista, me parece que este empecinamiento español en negar la verdad de su propia historia es la gran flaqueza de su precaria democracia. Esta amnesia hacia lo propio también se extiende a la Segunda Guerra Mundial, –ya que Franco simuló neutralidad en la contienda– y ha hecho posible que los españoles se sientan libres de toda responsabilidad moral en aquello. Esto es extremadamente ofensivo y de hecho se asemeja a la actitud de los turcos con su obstinada negación histórica de la carnicería a la que sometieron a los armenios, y que es de alguna manera la piedra fundacional del Estado turco que vemos hoy en día –tan intolerante, tan poco dispuesto al debate civil, tan poco democrático–. España y Turquía tienen algo fuerte en común: la negación de su propia historia.

La derrota de Alemania, en cambio, obligó a los ciudadanos de ese país a enfrentar los horrores que habían cometido en nombre del Tercer Reich. Decidieron borrar de la faz de la tierra el lugar exacto de la muerte de Hitler, su búnker en Berlin, justamente porque no quisieron legar a sus nefastos discípulos un lugar de peregrinaje. A través de los años los alemanes también han podido enfrentar sus demonios y hoy en día, en debate abierto y consciente, asumen su responsabilidad ante el genocidio que cometieron.

La pequeña vecina nación de Portugal también tuvo su dictadura fascista pero, aunque fuera tardía, los portugueses tuvieron su Revolución de los Claveles, y se sacaron algunos clavos. En España, en cambio, los españoles se quedaron acurrucados durante cuarenta largos años con su dictador, excusando su comportamiento con la supuesta dictablanda de los últimos años (que incluía ejecuciones con garrote vil hasta meses antes de su muerte), y cuando les tocó la hora de buscar un cambio, optaron por la paz de los muertos y una amnesia artificial a cambio del advenimiento del turismo, del bikini, y de un paísBenidormido, en donde no pasa nada porque todo pasa.

Hoy, cuando se cumplen 80 años del "levantamiento" que lideró Franco en el verano de 1936, que provocó la Guerra Civil y terminó con las vidas de por lo menos medio millón de españoles y el exilio de otros tantos –además de alentar a Hitler en su invasión de Checoslovaquia y a emprender la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto– sería conveniente reconciliarse con la historia, y, en un acto solemne, con la aprobación del Parlamento, volar con poderosos explosivos ese monumento a la brutalidad que se llama Valle de los Caídos.

Allí, entre los escombros de ese lugar tenebroso, España finalmente podría tener su monumento nacional: un sitio en donde no sólo los verdugos serían recordados, sino también sus víctimas.

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Apoyan este artículo de Jon Lee Anderson los periodistas Martín Caparrós,Gumersindo Lafuente e Ignacio Escolar. 


La lista de adhesiones está abierta.

Campanadas de la Historia (60) Madrid, 18 de julio de 1936

Hace 80 años en la capital española el día se sucede con normalidad y es solo cuando termina el día cuando la noticia comienza a propagarse... España comenzaba el peor periodo de su historia moderna como nación, una pesadilla de muerte, represión y fascismo que no murió con el tirano. Ocho décadas después sus sucesores ideológicos aún nos gobiernan, nos parasitan, medran y se multiplican, nos mienten y se corrompen, tan encorbatados y dignos ell@s, revestidos de un impostado manto de democracia. 

Madrid, 18 de julio de 1936




Día de San Camilo. Sábado. Mucho calor. Las 43 líneas de tranvía funcionan sin incidentes.


Los vecinos de Embajadores lloran a la niña muerta ayer. La Policía ha localizado al responsable de su atropello, Torcuato V., conductor de la camioneta con matrícula 3.236 de Zaragoza. El entierro es esta mañana. En otra iglesia, no lejos de allí, un grupo de mujeres enlutadas hace cola para poder ver al Jesús de Medinaceli, que ya se sabe que de tres cosas que se le piden, al menos concede una.

Confluencia de Alcalá con Gran Vía en una imagen tomada antes del inicio de la Guerra Civil. EFE

Hay muchos temas que tratar en la tertulia del café. Agustín de Foxá -aristócrata, cornudo y gordo feliz- llega tarde. Se ha acostado de madrugada celebrando la confirmación de su nuevo destino diplomático: Bombay, en la exótica India.

En la mesa todavía colean el funeral de José Calvo Sotelo y el atentado frustrado en Londres contra Eduardo VIII de Inglaterra. Entre tanto magnicidio, alguien menciona las piernas de la vedette Tina de Jarque, triunfadora en el Teatro de la Zarzuela, y el caso Sánchez Gallego, que ha puesto en jaque a la Brigada de Investigación de la Policía. Se desconocen todavía las causas del asesinato de este joven de 18 años conocido como Pepe el de los perros, encontrado muerto en la carretera que une Húmera con Pozuelo. La última pista policial es una carta acusadora. El sospechoso denunciado está siendo interrogado.

El conde de Foxá todavía huele a whisky y churros en una ciudad que hace unos días ha despedido la verbena de San Pedro con botijos, tiestos de albahaca y puestos de almendras garrapiñadas. Aún no sabe que la Historia no le dejará ir a Bombay y quizás sí sepa que lo que hoy vea lo describirá en su Madrid, de Corte a checa, una novela tan hermosa como parcial.

A pesar de la tensión política, Madrid se ha levantado con mejor ánimo que ayer. Dos huelgas se han desconvocado. Tanto los trabajadores del sector de la madera como los obreros de calefacción y ascensores han logrado sus reivindicaciones. El ministro se ha comprometido con los primeros a que la jornada laboral sea de 40 horas y los segundos fuerzan un acuerdo con la Patronal.

El día es de paseo. Son muchos los que buscan la sombra de los edificios de la Gran Vía. Otros prefieren los bulevares de la Castellana, rodeados por palacetes que van desde Cibeles hasta los terrenos del hipódromo, donde el Gobierno ha iniciado la construcción de los Nuevos Ministerios. Los únicos que no temen al calor son los niños. Se juntan en descampados y plazas para jugar al fútbol, cazar lagartijas y presumir de las cicatrices de guerra de sus rodillas desolladas. La bebida más cotizada por todos es la horchata.

Quienes se lo pueden permitir escapan a los cines refrigerados, que echan maratones de películas. En el Astur se puede ver el último estreno cinematográfico de Carlos Gardel, mientras que el Royalty proyecta Princesa por un mes, con Cary Grant. Por una peseta los amantes del boxeo disfrutan, en el cine Actualidades de Callao, de imágenes del combate celebrado entre el gran púgil negro Joe Louis y Max Schemeling, símbolo de la Alemania nazi, además de un resumen de la Vuelta Ciclista a Francia.

Cuando cae el sol, el rumor de la siesta ya es noticia confirmada en corralas y comercios: el ejército de África se ha levantado contra el Gobierno. Madrid mantiene la calma. Como cada día, sus vecinos salen a la fresca de la calle con su silla para charlar o ver pasar los pocos coches que circulan. Con las ventanas de las casas abiertas de par en par, la banda sonora de la ciudad son las coplas de Estrellita Castro y Concha Piquer.

Diplomático como Foxá, poeta y comunista, Pablo Neruda regresa de la embajada de su país, Chile, a su residencia, conocida como la Casa de las Flores, en el barrio de Argüelles. Tiene un par de entradas que le ha regalado su compatriota el locutor Bobby Deglané para presenciar mañana una pelea de wrestling (lucha libre casi teatral) en el Circo Price. No le entusiasma el plan, pero hace unos díasconvenció para que le acompañara a su amigo Federico García Lorca. Les espera una coreografía de mamporros con luchadores bautizados como el Troglodita Enmascarado, el Estrangulador Abisinio y el Orangután Siniestro.

Lo contará Neruda casi 40 años después en su libro de memorias Confieso que he vivido: «Federico faltó a la cita. Ya iba camino de su muerte. Ya nunca más nos vimos».