Este es el blog. Y esta es nuestra web, está todo más ordenadito, mejor.

10 de abril de 2014

Ciclo de cine europeo (31) 'El infierno de Henri-Georges Clouzot', la leyenda de un film inconcluso


“L’Enfer d’Henri-Georges Clouzot” es un documental sobre la obra inconclusa del director de cine francés Henri-George Clouzot, "L'enfer" que intentó rodar en el año 1964. Clouzot -maestro del suspense francés que influyó incluso a Hitchcock- terminó por obsesionarse él mismo con la película. 'L´enfer', debía convertirse en una obra de vanguardia, fruto de la innovación visual de un genio y terminó siendo, efectivamente, un infierno. 

Para tratar de transmitir las imágenes que tenía en la cabeza sobre la obsesión y los celos que el personaje masculino siente por su esposa (interpretada por una bellísima Romy Schneider), Clouzot llegó a rodar algunos planos hasta 70 veces.


Extenuado por el rodaje, el actor principal, Serge Reggiani, abandonó el proyecto a las pocas semanas. Los miembros del equipo también fueron marchándose uno a uno. Finalmente, Clouzot sufrió un ataque al corazón y fue hospitalizado. La película nunca se terminó y el abundante metraje rodado permaneció en sus latas durante décadas.

En 2009 Ruxandra Medrea y Serge Bromberg realizaron un documental que recoge parte de las 15 horas de material rodado por Clouzot junto a entrevistas al equipo y algunos diálogos reconstruidos con actores. La película fue estrenada en el Festival de Cannes y ganó en 2010 el premio César al mejor documental francés. 


9 de abril de 2014

Estupor y Temblores (33) Ruanda, ayer y hoy del genocidio



"Nos dábamos prisa porque se estaba acabando la temporada de matanzas. Prometía ahorrarnos el trabajo de una cosecha pero no el de dos. Sabíamos que en la siguiente temporada tendríamos que volver a empuñar los machetes para trabajos más tradicionales" Alphonse Hitiyarembe, en "Temporada de machetes"

El 6 de abril de 1994 el avión del presidente ruandés Juvénal Habyarimana (y el presidente de Burundi, también hutu) era derribado por un misil cuando se acercaba al aeropuerto de Kigali. Este magnicidio provocó que los extremistas hutus se hicieran con el control del país y comenzaran la represión sobre la minoría tutsi y los hutus moderados, cien días desplazamientos masivos de la población a los países vecinos, de violaciones, de matanzas sistemáticas, atávicas, brutales, muchas llevadas a cabo de forma artesanal, a puro machete -el arma que todo el mundo tenía- mutilando y segando la vida de centenares de miles de personas, vecinos y familiares. Y todo esto ante la inacción del mundo en general, la ONU en particular. En este sentido recomendamos la lectura del libro "Temporada de machetes", de Jean Hatzfeld, que recoge los estremecedores testimonios de los propios asesinos desde la cárcel de Rilima, cerca de Nyamata, el epicentro del genocidio tutsi.


Tras la guerra civil y el triunfo final del FPR (Frente Patriótico Ruandés) tutsi se impuso el discurso del vencedor y se instaló un régimen represor que sin embargo, ha hecho prosperar económicamente al país en la última década, ha forzado la reconciliación e incrementado la seguridad pero todavía vive quebrada por el recuerdo de aquellas masacres. 

El documental argentino "Ruanda, cien días que no conmovieron al mundo" nos traslada a aquellos cien días de locura homicida, a sus causas -que se hunden en el colonialismo belga que fomentó la división étnica- y sus consecuencias y el reportaje "El diablo anduvo suelto", de 'En Portada' busca, veinte años después, en los testimonios de víctimas y verdugos para comprobar si los ruandeses han superado o no una quiebra ética y moral tan destructora, si es verdad que en sus corazones ya no se sienten hutus o tutsis sino sólo ruandeses. 


En Portada - "El diablo anduvo suelto"

José Antonio Guardiola (Director de En Portada) 01.04.2014

En el memorial de Nyamata hoy se encuentran los restos de cerca de 45.000 víctimas, la mayoría de ellas tutsis


La última vez que estuve en Ruanda, aún se podía ver algún cadáver en los arcenes de las carreteras. Hoy, las aceras de Kigali lucen un césped impecable cuidado con esmero por brigadas de jardineros. Ésa es la Ruanda que se ve, la que crece a un ritmo desaforado; la que reduce poco a poco la desigualdad; la que te permite pasear seguro por cualquier rincón y a cualquier hora; la que te da cobertura 3G en cada una de sus mil colinas; la que se presenta como la Suiza del continente.

Un país quebrado por el recuerdo

Pero hay otra Ruanda que no se ve y a la que cuesta muchísimo acceder. Un país quebrado por el recuerdo del genocidio más brutal de los últimos decenios; un país gobernado por unos vencedores que han impuesto su relato oficial; un país en el que se confina en prisión a todo aquel que cuestiona esa versión de los hechos; o peor aún, en el que desaparecen o mueren los que renuncian a pertenecer al club selecto del poder.

José A. Guardiola charla con Valérie Bemeriki, locutora de la Radio Mil Colinas, en su celda de la prisión de Nyarugenge. De sus labios salieron mensajes que provocaron la asesinato de miles de personas

Preguntas y respuestas 20 años después

Creo que no es bueno recordar la brutalidad que sacudió Ruanda hace 20 años sin preguntarse al menos dos cosas ¿Podría repetirse? ¿Alguien se ha beneficiado de tanto horror? Hoy por hoy en Ruanda es difícil. El genocidio fue un terremoto moral para víctimas y verdugos y el régimen de Kagame ha tejido una densa malla para impedirlo. Pero, desgraciadamente, algo parecido sí se podría repetir en otros rincones de África. Y lo peor es que en estos 20 años, la llamada Comunidad Internacional no ha creado los mecanismos para evitar otro fracaso tan desolador como el de Ruanda.

¿Alguien se ha beneficiado? Sí. Maticemos, el país entero se ha beneficiado porque el progreso económico ha esparcido porciones de bienestar. Pero también hay una élite, compuesta en su mayoría por tutsis y también algunos hutus que han sabido instrumentalizar la tragedia y diseñar algo muy parecido a un régimen.

Preguntar a un ruandés si es hutu o tutsi está muy mal visto. Y cuando responden, la contestación siempre es la misma: Soy ruandés. Ésa es también parte de la versión oficial. Se acabaron las fracturas étnicas… Pero uno tiene siempre la sensación de que en su interior cada ruandés se siente –porque lo ha mamado o lo ha sufrido- hutu o tutsi. Preguntar a un ruandés si es hutu o tutsi está muy mal visto. Y cuando responden, la contestación siempre es la misma: Soy ruandés.

Vocabulario Fundamental. Cerebro (19) El cerebro autista

Convivir con el autismo


El autismo es un trastorno del desarrollo que afecta a uno de cada 150 niños y se define más por los efectos que produce que por sus causas. Aunque todavía no existe un tratamiento efectivo, en los últimos 10 años se han desarrollado nuevas terapias que ayudan a tender lazos con estos niños. Para tratar de entender el funcionamiento de un cerebro afectado por el trastorno del espectro autista, seguimos la vida de Hugo, un joven con síndrome de Asperger, desde su infancia hasta los 22 años.

Coincidiendo con el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, La Noche Temática nos acerca nuevas terapias que albergan esperanza para quienes padecen esta enfermedad. La Noche Temática comienza con el documental francés de 52 minutos “Universo autista”, una producción de 2013 dirigida por Valéria Lumbroso y producida por Flair Productions, que se adentra en los nuevos tratamientos que se están probando para tratar el autismo en niños.

En los años 40, los autistas estaban considerados retrasados profundos pero estudios posteriores demostraron que, en la mayoría de los casos, la diferencia no estaba en la inteligencia, sino en la forma de percibir el mundo y comunicarse con el resto de la gente. Investigaciones recientes han demostrado que, en las personas autistas, las conexiones neuronales son diferentes a las que encontramos en un cerebro normal. Esta diferencia se produce por causas genéticas y viene determinada desde la concepción, aunque algunos factores ambientales también pueden influir en su desarrollo.

Hay tantas formas de autismo como niños que lo padecen pero todos tienen en común la dificultad para relacionarse con otras personas. Hoy las nuevas terapias están consiguiendo grandes avances en ese sentido, tratamientos como el intercambio y desarrollo, la reeducación o la imitación logran que estos niños empiecen a abrirse al mundo. El diagnóstico precoz y la formación especializada de médicos, padres y educadores ayudan a entender a estos niños y a hacer más fácil su inclusión en la sociedad.

La Noche Temática continúa su emisión con el documental francés de 100 minutos de duración “El cerebro de Hugo”, una producción de 2012 dirigida por Sophie Révil y producida por Kwanza. El síndrome de Asperger es una de las variantes del autismo, es lo que se llama “Autismo de alto nivel”. Los que lo padecen pueden llegar a tener una inteligencia excepcional pero sus limitaciones sociales les impiden llevar una vida como la del resto de la gente, las personas normales, a las que ellos llaman “neurotípicos”.

El documental trata de explicar cómo se comporta el cerebro de una persona con Síndrome de Asperger, para ello recurre a Hugo, un personaje ficticio al que vemos crecer y enfrentarse a todas las dificultades que implica su trastorno en las diferentes etapas de su vida. La contraposición entre el orden de su mente y el caos que supone el mundo real es una de las dificultades a las que se enfrenta Hugo cada día. La incomprensión de sus compañeros de colegio, las miradas de la gente, la dificultad para conectar con los demás, todo esto forma parte del día a día de la mayoría de los autistas.

Hugo es un personaje inventado, pero todos los detalles de su vida son reales, inspirados en personas autistas a las que se ha entrevistado. Esta vertiente, la de la entrevista, es otro de los puntos fuertes del documental, los testimonios de personas que sufren este mismo trastorno dotan de fuerza y emoción a la cinta, al tiempo que refuerzan la veracidad de la historia de Hugo.

Universo autista



El cerebro de Hugo

Campanadas de la Historia (40) Abril de 1609, la expulsión de los moriscos

(...) Después de la caída de Granada, los moros vencidos se habían ido a las Alpujarras, donde se les prometió respetar su religión y costumbres. Pero ya se lo pueden ustedes imaginar: al final se impuso bautizo y tocino por las bravas, bajo supervisión de los párrocos locales. Poco a poco les apretaron las tuercas, y como buena parte conservaba en secreto su antigua fe mahometana, la Inquisición acabó entrando a saco. Desesperados, los moriscos se sublevaron en 1568, en una nueva y cruel guerra civil hispánica donde corrió sangre a chorros, y en la que (pese al apoyo de los turcos, e incluso de Francia) los rebeldes y los que pasaban por allí, como suele ocurrir, se llevaron las del pulpo. Siguió una dispersión de la peña morisca; que, siempre zaherida desde los púlpitos, nunca llegó a integrarse del todo en la sociedad cristiana dominante. Sin embargo, como eran magníficos agricultores, hábiles artesanos, gente laboriosa, imaginativa y frugal, crearon riqueza donde fueron. Eso, claro, los hizo envidiados y odiados por el pueblo bajo. De qué van estos currantes moromierdas, decían. Y al fin, con el pretexto -justificado en zonas costeras- de su connivencia con los piratas berberiscos, Felipe III decretó la expulsión. En 1609, con una orden inscrita por mérito propio en nuestros abultados anales de la infamia, se los embarcó rumbo a África, vejados y saqueados por el camino. Con la pérdida de esa importante fuerza productiva, el desastre económico fue demoledor, sobre todo en Aragón y Levante. El daño duró siglos, y en algunos casos no se reparó jamás. Pero ojo. Gracias a eso, en mi libro escolar de Historia de España (nihil obstat de Vicente Tena, canónigo) pude leer en 1961: «Fue incomparablemente mayor el bien que se proporcionó a la paz y a la religión». 
Arturo Pérez-Reverte - Una historia de España (XXIX) XLSemanal 28/7/2014

Como bien introduce Pérez-Reverte, el 9 de abril de 1609 el rey Felipe III tomaba la decisión de expulsar a los moriscos de sus reinos, en una de las decisiones más polémicas en la historia de España, amputando una buena parte de su multiculturalidad, de su dinamismo económico y del alma civil de la sociedad española, un hecho lamentable que se convertiría, en las décadas siguientes, en uno de los determinantes de la decadencia del imperio español. Como dice mi amigo Ignacio López Calvo "otro craso error histórico de Felipe III, solo comparable a la ceguera nativista y al fanatismo religioso de la expulsión de los judíos de 1492."

En el documental que sigue podemos aprender más acerca de las causas y consecuencias de este éxodo, quiénes eran los moriscos y cuál fue su organización social, las zonas en las que estaban asentados, sus costumbres y hábitos, desde la religión a su forma de vestir o su alimentación. Hombres de campo, artesanos, médicos, traductores, científicos... el abanico de sus profesiones se ve reflejado también en el legado que dejaron tras ellos, y que aún perdura en nuestra sociedad e incluso en algunas de nuestras expresiones orales de hoy en día. 

Con una cuidada puesta en escena, este documental nos ayuda a comprender mejor a "esos cristianos nuevos", que fueron expulsados por "ser diferentes en sus creencias". También descubriremos cómo fue posible una expulsión de esas proporciones; no hay que olvidar que cerca de trescientas mil personas fueron obligadas a abandonar su tierra y fueron embarcadas y enviadas a diferentes puntos del Magreb, donde les esperaba un futuro muy incierto... 



La expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII es un episodio trascendental en la historia de España. En 1609 el rey Felipe III firmó el decreto de expulsión de todos aquellos españoles conocidos como moriscos. Descendientes de los andalusíes musulmanes que los Reyes Católicos forzaron a la conversión cristiana para poder seguir viviendo en su país, esta minoría fue siempre vista con sospecha y definida como “inasimilable”. Los moriscos se consideraban españoles en un sentido amplio y profundo, pero la sociedad hizo de ellos una minoría marginada y perseguida porque se dudaba de su fidelidad hispana y sinceridad cristiana. La pervivencia de costumbres, tradiciones, modos lingüísticos y una literatura aljamiada (castellano escrito con grafía árabe), en lugar de considerarse como uno más de los ricos regionalismos culturales existentes en los diversos reinos españoles, se valoró como la expresión de una “quinta columna” amenazadora y extraña a una españolidad liderada por un aparato represor religioso inquisitorial.

La expulsión no fue un hecho exigido por la dinámica interna de nuestra historia, ni ocurrido por ninguna presunta fatalidad histórica, fue un acto de odio civilizacional y religioso, liderado por la propia esposa del monarca, Margarita de Austria, algunos consejeros del rey que les consideraban un peligro militar y para la seguridad, por los fanáticos de la pureza de sangre y por ciertas personalidades eclesiásticas, como el arzobispo de Valencia Juan de Ribera (si bien el Papa, Paulo V, no aprobó la expulsión y aconsejó que se continuase su catequización). 

Entre las exageraciones de la escuela minimalista y maximalista, la opinión historiográfica más consensuada habla de 300.000 expulsados, más unos diez o doce mil muertos en el proceso de destierro, lo que equivalió a un 4% de la población total. Este porcentaje tenía, además, un gran valor cualitativo porque en su mayoría constituía una muy trabajadora población activa que dominaba como ninguna otra las artes agrícolas, el uso del agua y aportaba importantes dividendos a las arcas del estatales y los nobles terratenientes. De ahí que las consecuencias demográficas y económicas de su expulsión fueron graves y en algunos casos catastróficas (como en los reinos de Valencia y Aragón donde constituían la tercera y sexta parte de la población respectivamente), y en general una pérdida sustancial de vitalidad económica y demográfica para España. Fue, sin duda, un factor de peso, aunque no el único, en la aguda recesión española del siglo XVII. Esta preocupación material y práctica, junto a otras circunstancias de tipo humanitario, motivó resistencias y desacuerdos con la decisión de la expulsión, dándose intentos de evitarla o no cumplirla.

Calcular cuántos se quedaron, o incluso volvieron clandestinamente tras la expulsión, ha sido muy difícil de evaluar. No obstante existen fuentes documentales suficientes para considerar que el componente morisco no desapareció en España a consecuencia de la expulsión. Los moriscos españoles se desperdigaron por el Mediterráneo, e incluso por Africa subsahariana (como Yuder Pachá, originario de Almería, y cuya influencia política y cultural llegó hasta Tombuctú) y el continente americano, pero donde sin duda se instaló la mayor parte fue en la costa magrebí (Marruecos, Argelia y Túnez). Allí llevaron su rico componente cultural español, su sabiduría agrícola y ganadera, su patrimonio artístico, sus apellidos hispanos, y sus huellas quedan hasta hoy día visibles. Sin embargo, su adaptación no fue fácil. El desarraigo y las dificultades para acostumbrarse a un mundo muy distinto del que venían les llevó tiempo y esfuerzo. Y no siempre fueron bien recibidos. Ellos eran españoles, y su lengua, costumbres, modo de vida e incluso práctica religiosa (unos se habían convertido en verdaderos cristianos y los que habían conservado secretamente su vínculo con la fe islámica la practicaban de manera más simple o imperfecta) distaban mucho del medio norteafricano al que llegaban deportados.

Esta experiencia de intolerancia, fanatismo y racismo sociocultural y religioso está muy escasamente presente en la memoria colectiva e histórica de la España actual. Junto a la de los judíos, esta es la otra expulsión (cuantitativamente mucho mayor) menos conocida, publicitada y denunciada como algo que nunca deberá volver a ocurrir. En este año, 2009, se cumple su IV centenario y ha de ser la ocasión para crear una nueva conciencia y sensibilidad sobre esas otras oscuras páginas de nuestro pasado. Como decía recientemente el escritor José Manuel Fajardo “el Cuarto Centenario de la expulsión de los moriscos debería jugar el mismo papel que desempeñó en 1992 la conmemoración de la expulsión de los judíos: una ocasión para reconciliar a la sociedad española con su propia Historia” (El País, 2 de enero de 2009). Y más aún cuando en los momentos actuales se experimenta un proceso creciente de islamofobia en las sociedades occidentales, que a su vez está alimentando el anti-occidentalismo musulmán. Nuestros moriscos, y su tragedia, pueden aún rendir un inapreciable servicio simbólico a favor de la reconciliación.

Por todo ello Casa Árabe ha querido contribuir a ese reencuentro con la historia, a esa recuperación de la memoria contra la intolerancia y para el aprendizaje del valor de la interculturalidad, llevando a cabo un proyecto de gran divulgación social con la producción de un documental-ficción que narra aquel trágico acontecimiento, y que su difusión televisiva y cinematográfica sirva para tomar ampliamente conciencia de lo que ocurrió en el pasado y su necesaria lectura actual.

Gema Martín Muñoz Directora general de Casa Árabe

6 de abril de 2014

Ciclo de cine europeo (30) 'La Brujería A Través De Los Tiempos (Häxän)' de Benjamin Christensen



Película danesa del año 1922 que mezcla el documental y la ficción dramática para desvelar la relación de los hombres de la Edad Media (su actitud y la proliferación de brujos y brujas) con algunas situaciones actuales. Un repaso al mundo del ocultismo, la magia negra y la brujería, a través de varios siglos, para dibujar un panorama fascinante y estremecedor. Película parcialmente basada en un manual alemán para inquisidores del siglo XV.

Vocabulario Fundamental. Dolor (6) El dolor del pingüino

Creación audiovisual en corto (30) 'Depak Ine', de John Talabot (The ode to raval video)





Video no oficial de Hannes Andersson, Luis Simón y Mateo Ávila creado sobre 'Depak Ine' de John Talabot, para este juez una de las obras fundamentales de la electrónica contemporánea. Talento nacional imbricado para construir una obra audiovisual energética y punkarra que homenajea el barrio barcelonés del Raval. 

3 de abril de 2014

Música para camaleones (57) Husky Rescue - New light of tomorrow


You gave me hope amidst my sorrow May it be tomorrow, that I can love again And in return for what I've borrowed Be with you tomorrow and until the end You gave me hope amidst my sorrow May it be tomorrow, that I can love again And in return for what I've borrowed Be with you tomorrow and until the end I know the road we're on is narrow Along comes tomorrow, we're gonna see the sun And with the wings of the first sparrow New light of tomorrow, we're gonna be as one We're gonna be as one We're gonna be as one We're gonna be as one We're gonna be as one

31 de marzo de 2014

Vocabulario Fundamental. Odio (5) La América del odio


Prepararse para un ataque de Corea del Norte, saber qué hacer ante un apagón producido por una tormenta solar, entrenarse para una posible invasión alienigena, de zombies... lo que sea. Viajamos, de la mano de Jon Sistiaga y Hernán Zin, a la América conspiranoica, una América enferma, violenta, racista, integrista, supremacista, loca por las armas, odiosa y llena de odio. Una América profundamente convencida de que Obama les quiere quitar las armas, de que ese presidente negro, de apellido extranjero y padre musulmán va acabar con la nación, de que es un caballo de Troya de una gran conspiración mundial. ¿Quiénes son estos tipos capaces de manipular a futuros lobos solitarios? ¿Quiénes son los jefes de esa América del odio, los que mandan, los que adoctrinan? No hay héroes detrás de esas ideologías del odio, sino tipos vulgares, fracasados, que se creen poetas o visionarios, o guerreros, y que no son más que perdedores proyectando violencia en su área de influencia o a través de Internet. White trash for real



Vocabulario Fundamental. Mujeres (10) Gala, mucho más que una musa










Recorrido por la vida de Elena Diakonova, “Gala”, desde su nacimiento en Kazán (Rusia) hasta su muerte el 10 de junio de 1982 en el castillo medieval de Pubol, en la provincia de Gerona que el pintor le regaló en 1968. Se hace un seguimiento con bastantes puntos de vista, e incluye entrevistas y grabaciones de época, así como las opiniones del grupo de rodaje, mostrando las interioridades de este.

Su casamiento con Paul Éluard siendo musa de los surrealistas de la época, sus amorios con Marx Ernst (trios en realidad), el abandono de su hija y otros pasajes de su biografía hasta llegar a Dalí, del que es musa y excusa para vivir. Su temor a envejecer y a morir...También aparecen Jeff Fenholt, joven amante de Gala cuando esta era una anciana; o Amanda Lear, joven pagada por la misma Gala para Dalí (conocida tanto por su labor de modelo como por su controvertida transexualidad). O las impagables palabras de los vecinos y personal de servicio de Cadaqués. En definitiva un buen trabajo de Silvia Munt, muy interesante con testimonios de primera mano acerca de la vida de esta mujer desconocidos para el gran público.

29 de marzo de 2014

Vocabulario Fundamental. Bosques (9) La gente del bosque 3 'Pigmeos, la agonía del dios verde'




Mucho antes de la llegada de los pueblos negro bantúes hacia el año 1000 a.C., en lo más profundo de los bosques ecuatoriales, vivían los primeros habitantes del continente africano: los pigmeos. Ellos son un testimonio vivo de nuestra propia prehistoria. 

Estos pueblos siempre fueron nómadas selváticos, no conocieron otro mundo fuera de las selvas centroafricanas. Son pueblos felices que siempre han vivido en armonía con su entorno, uno de los pueblos más longevos del mundo gracias a la farmacopea de la selva, su propio dios que les observa y protege, quien vigila que su comportamiento sea armónico con los seres que la conforman

Sin embargo desde la llegada del colonialismo europeo en la forma del infame Leopoldo II de Bélgica (sobre el que tenemos un post pendiente) la vida de muchos de ellos comenzó a cambiar, a peor. A pesar de que aguantaron mejor los embates del esclavismo que los pueblos indígenas que vivían fuera de los bosques, su habitat y su divinidad lleva décadas siendo devorado por las madereras, especialmente desde los años noventa. 

No lo entienden, nada pueden hacer, y aunque aún quedan unos 5000 se han convertido en un pueblo sin esperanza, sin futuro. Este documental de José Manuel Novoa realizado en 2011 recoge la impactante historia y costumbres de los últimos pigmeos, acorralados en su propio hogar a causa de la tala indiscriminada que depreda su hogar y su modo de vida.


28 de marzo de 2014

Música para camaleones (56) Beach House - Irene



Bufff... Impresionante 'Irene', de Beach House, una canción sobrecogedora. De su magnífico album 'Bloom'



Vocabulario Fundamental. Literatura y Escritores (14) Nadie escribe como Lobo Antunes. Ni él mismo.

"Quizás usted y yo, todos, nacemos con una idea que no nos abandona nunca. Yo no tengo certidumbres, ni respuestas. Sólo escribo libros. Me gustaría que cambiaran el mundo, pero no van a cambiar nada. Aunque tal vez sean una compañía, un placer para algunas gentes. Yo solo soy un chico que escribe libros y espero morir con la misma inocencia."

Publicamos una entrevista a António Lobo Antunes en su casa de Lisboa en la que el autor portugués expresa su convicción de ser de alguien que no se concibe sino como escritor, un narrador poseedor de un lenguaje y universo únicos, minucioso hacedor de una narrativa prodigiosa donde la memoria, la infancia, la enfermedad, la familia, la muerte acechante, la amistad, los demonios interiores, la guerra (como la de Angola, dónde estuvo quince meses que le marcarían para siempre), la melancolía, el amor o el paso del tiempo son temas seminales. Como relataba en un antiguo post, a Lobo Antunes tuve la fortuna de verle hace un par de años en una charla que dio en Madrid. Me coloqué sentado en el suelo, delante, a unos cuatro metros de él y mira que creo que no soy mitómano, pero viendo su cara un poco rosa y un poco triste y oyendo su voz monocorde desgranar algunas de las anécdotas sobre las influencias fundamentales (en el artículo relata cómo algunas fueron un loco, una enferma terminal y un niño moribundo) que forjaron su condición de escritor que siempre escribe libros sobre su alma, sobre todas las almas, me pareció ver a un tipo que, a pesar de sobrarse en algunos tramos de sus libros deliberadamente cacofónicos y confusos, se podría sentar en la misma mesa que Shakespeare, a charlar de sus cosas de genios.

Comencé a leer a Lobo Antunes en los relatos breves que se publicaban en el Babelia, historias que luego formarían sus Libros de Crónicas, quizá lo más accesible para introducirse en su a veces exigente literatura (con algunos pasajes deliberadamente confusos y cacofónicos), aunque como él dice en esta misma entrevista respecto a esta obra breve suya: "Eso solo lo hago porque pagan bien. A la gente le gusta porque son como piscinas para niños. Es imposible ahogarse. Los libros, en cambio, están hechos para que se ahoguen". Tiene razón, aunque también en breve desborda talento. Luego vinieron las novelas, 'El orden natural de las cosas', 'Fado alejandrino', 'En el culo del mundo' y 'No entres tan deprisa en esa noche oscura' pero creo que podría volver a sumergirme en ellos sin recordar nada de su argumento -porque éste es lo de menos- y volvería a disfrutarlos igual, a perderme (a veces literalmente) en esos párrafos abismales en los que hilvana con tacto de minucioso orfebre personajes y situaciones que desnudan la condición humana. Grande Lobo Antunes. 


António Lobo Antunes: “Nadie escribe como yo. Tampoco yo”

El más importante de los autores vivos en lengua portuguesa publica en España ‘Sobre los ríos que van’
Es un trasunto literario, tierno y terrible como toda su obra, de la enfermedad que hace unos años le tuvo al borde de la muerte


Afuera, la tarde en Lisboa es gris y fría, con un aguacero feo que parece no cansarse nunca de ladrar. Dentro, en su casa de barrio pobre, como él dice, António Lobo Antunes (Lisboa, 1942), rodeado de libros por todas partes, de frases de escritores anotadas en la pared, fuma sin parar, sonríe a menudo, bromea, invita a grappa y echa la ceniza, invariablemente, en la cajetilla vacía del Marlboro light. Se nota que está contento. Hace dos años, el escritor portugués, candidato eterno al Nobel y autor de un puñado de obras maestras por las que cualquier novelista mataría —Fado Alejandrino, Esplendor de Portugal, El orden natural de las cosas, Manual de inquisidores, En el culo del mundo...— recibió a este corresponsal en la mesa pequeña del rincón donde se sienta a trabajar día tras día con el ánimo por los suelos, debido a que, según él, probablemente no iba a terminar ningún libro más. Desde entonces ha escrito dos novelas o, como él dice con su sonrisa irónica, “dos cosas”. De ahí la sonrisa de quien no se concibe sino escribiendo. En España se publica ahora Sobre los ríos que van (Random House), en la que narra su paso por el hospital en 2007 para operarse de un cáncer que superó. La experiencia, eso sí, está descrita a la manera alucinada, intensa y poética de este escritor dueño de un universo propio. Por eso, además de enfermeras, médicos, aparatos, pastillas y un paciente llamado Lobo Antunes a merced del destino y del tic-tac del reloj de la muerte, el protagonista soberano es la infancia.

António Lobo Antunes se enciende un pitillo en el salón de su casa de Lisboa, durante la entrevista. / FRANCISCO SECO

Pregunta. Así que acabó superando usted la crisis creativa.

Respuesta. Es que los comienzos de los libros son terribles. Recomenzar, recomenzar… A veces me entretengo escribiendo a la manera de Scott Fitzgerald o Gómez de la Serna o copio páginas de otros para aprender. Copio, qué sé yo, de Balzac. Así aprendo.

P. ¿Pero aún necesita aprender? ¿Todavía no está seguro de su escritura?

R. Mire: yo después de los cánceres ya no miento. Yo sé que nadie escribe como yo. Tampoco yo. El reto es llegar cada día más lejos, cada día hacerlo mejor, llegar más cerca. Observe el teatro de Chejov: asombra que en unas pocas frases aparentemente sencillas como “tengo frío” o “por fin he llegado”, pueda transmitir tanta gama de sentimientos. Todo a base de trabajo: tengo fotocopias de sus manuscritos, y están llenísimos de correcciones.

P. En este Sobre los ríos que van aparece, a la par que la enfermedad y la sombra de la muerte, la infancia. ¿Por qué?

R. Mi intención era… Bueno, no tenía ninguna intención, solo que no me apetecía hablar de la muerte. Me apetecía hablar de la vida. Yo no soy crítico, ni teórico de la literatura, así que no puedo responder bien a esa pregunta. Pero tal vez sea por eso. Para mí la infancia es la salud, la vida, la alegría, la esperanza… Pero no sé explicarlo bien. Simplemente tenía que ser así. Cuando escribes, tienes la sensación de que es inevitable que sea así.

P. Habla como si los libros ya estuvieran escritos antes de escribirlos…


El autor, con el manuscrito del libro que está acabando. / FRANCISCO SECO


R. Sí, como estatuas enterradas en el jardín que hay que desenterrar, y luego limpiar y limpiar. Quizá un libro sea una eficaz, sola y larga palabra.

P. Y usted, ¿salió distinto del hospital?

R. Seguí siendo el mismo. Pero hay cosas que de repente me empezaron a gustar muchísimo. El sol, por ejemplo, un día de sol, un día bonito, el hecho mismo de estar aquí, hablando los dos. Estar vivo es un privilegio, un azar y un privilegio. Aunque, ¿Sabe lo que más me impresionó del hospital?

P. ¿Qué?

R. La inmensa dignidad de la gente, de los enfermos de la planta de oncología. Todos eran príncipes. Era un hospital del Estado, así que había gente pobre, portándose con una dignidad de aristócratas, con coraje, nunca les oí una queja, a nadie oí rogar, o pedir “sálvame”. La gente aguantaba callada, sonriendo, saludándote, deseándote que mejoraras, muchos de ellos con metástasis por todas partes. Sabías que se iban a morir, y se morían sin quejarse, sin miedo. Yo he visto a gente borrarse de miedo en la guerra. Y el espectáculo de la cobardía es horrible. Vi a un teniente así: todos los oficiales le daban puntapiés y le insultaban, y el tipo no hacía otra cosa que llorar. La cobardía, físicamente, es fea. Te reduces a un ser miserable, despojado de toda dignidad de hombre.

P. En la guerra colonial usted estuvo quince meses ¿Qué significaron?

R. No sé decirle. Quizás usted y yo, todos, nacemos con una idea que no nos abandona nunca. Yo no tengo certidumbres, ni respuestas. Sólo escribo libros. Me gustaría que cambiaran el mundo, pero no van a cambiar nada. Aunque tal vez sean una compañía, un placer para algunas gentes. Yo solo soy un chico que escribe libros y espero morir con la misma inocencia. Al fin y al cabo, somos muy inocentes. Viene un médico, te dice que te vas a curar, que vas a mejorar, y te lo crees…

P. En este libro dice que su madre curaba todo con una aspirina

R. Ójala estuviera mi madre con su aspirina….

P. ¿No ha pensado alguna vez se acabó, ya no escribo más?

R. Pero ¿cómo voy a pensar eso? Si hay tanto por escribir…. De cualquier forma, esto quedará en algún momento interrumpido. Definitivamente interrumpido.

P. En Portugal es muy conocido también por sus crónicas en semanarios y periódicos…

R. Eso solo lo hago porque pagan bien. A la gente le gusta porque son como piscinas para niños. Es imposible ahogarse. Los libros, en cambio, están hechos para que se ahoguen. Comencé a hacer esas crónicas junto a mi amigo José Cardoso Pires, a quien extraño mucho.

P. Siempre habla mucho de sus amigos.

R. La amistad es como el amor: instantánea y absoluta. Conoces a alguien y te conviertes en su amigo suyo de la infancia, aunque ya tengas cuarenta años. Para mí es el sentimiento más importante.

P. ¿Más que el amor?

R. ¿Y qué es el amor? ¿Usted lo sabe?

P. Bueno, yo solo soy el que hago las preguntas.

R. Qué cómodo eso. ¿Por qué no cambiamos?

Música para camaleones (55) The War On Drugs - Red Eyes


Come and see Where are we This everything On my knees To beat it down To get to my soul I guessed my way Anyone can tell it's you coming But baby, don't mind Leave it on a lie Leave it your own way Come and ride away It's easier to stick to the earth Surrounded by the night Surrounded by the night And you don't go home But you abuse my faith Losing every time but I don't know where You're on my side again So ride the key wherever it goes I'll be the one, I can't, whoo! You're all I've got to wait You're running in the dark When I come to my soul Try and see it through the dark It's coming my way Well we won't get lost inside again babe Am I right? no one sees you, anyone, around here waiting They don't mind, they don't hear; I hear For the best way-oh, you're mine, against it I would keep you here, but I can't Oh, I am trying to see the right, right way, And I don't see it anywhere I go, yeah... woo! She's on my side again The easy way I come to my soul Walking in the downtown Talk to my soul They won't get lost inside again On my way I can see it the darkness coming my way Well we're here Don't get lost inside Yeah you won't get lost inside at all You're on my way Woo!


24 de marzo de 2014

Música para camaleones (54) Primal Scream - Some velvet morning




Nos contoneamos con el pop-rock psicodélico de la banda escocesa Primal Scream versionando, junto a la modelo Kate Moss, la canción Some Velvet Morning (compuesta en 1964 por Lee Hazlewood para Nancy Sinatra) en su album de 2003, Evil Heat. Temazo, oiga!



22 de marzo de 2014

Vocabulario Fundamental. Cambio Climático (3) 'La era de la estupidez', de Franny Armstrong


"Todas las personas en el país deberían ver esta película (a la fuerza si es necesario)" Ken Livingstone, ex alcalde de Londres.

"Una de las mayores dificultades con el cambio climático es que los efectos de nuestras emisiones de hoy en realidad no se notan en la temperatura hasta dentro de 30 ó 40 años por lo que es un sistema de tiempo de retraso. Lo que hace difícil que nosotros, los seres humanos, reaccionemos es porque estamos evolutivamente equipados para hacer frente a las amenazas muy inmediatas como ejércitos que avanzan o los animales peligrosos. No estamos tan bien preparados para tratar racionalmente con problemas de muy largo plazo como el cambio climático. Así que tenemos que actuar ahora para evitar que suceda algo en el futuro, si esperamos hasta que los efectos de las altas temperaturas estén ya entre nosotros será demasiado tarde para pararlo." Mark Lynas

El 7 de noviembre del año 2000 será uno de esos momentos que se recuerden para la historia. Ese día Bush Jr., ganaba una polémica elección presidencial al candidato demócrata Al Gore por 271 votos electorales contra los 266 de Gore (con un voto tránsfuga abstenido en el recuento oficial) tras serle otorgado los 25 votos electorales de Florida. Fueron días de interventores mirando al trasluz miles de papeletas electorales y maniobras republicanas conspirando en la sombra de forma decisiva. La controversia que supuso que se otorgaran esos votos decisivos al candidato republicano vino por el insólito proceso de recuento en ese estado y el caso de que el candidato perdedor había recibido más de medio millón de votos populares más que el ganador.

Si la elección hubiera sido al contrario Estados Unidos (y con ello el mundo) el puesto con mayor poder y capacidad de influencia del mundo hubiera tenido el primer presidente realmente concienciado del cambio climático antropogénico, en el momento y con los medios adecuados para hacerlo, en lugar de esa calamidad para su país y el planeta que fue Bush. Quizás aquella oportunidad perdida es la que hoy nos lleva a 'The age of stupid'.


El mundo está devastado en el 2055 debido a una crisis del clima que no pudo detenerse en el momento oportuno. En algún momento tuvimos la oportunidad de hacer algo (y eso pudo ocurrir en aquella elección) pero no se hizo. Un archivista anacoreta en una plataforma perdida en el mar de Noruega es quien se hace esa pregunta cuando ya, por desgracia, es demasiado tarde. 

Este es el planteamiento de este excelente sci-fi documental de la británica Franny Armstrong realizado en 2008, interpretado por el ya desaparecido actor británico Pete Postlethwaite y presentado en 2009 en premieres apoyadas por Greenpeace en 25 países. En él se planteaba la distopía definitiva sobre los colapsos que en nuestro mundo puede provocar el calentamiento global en las próximas décadas, la autodestrucción de las civilizaciones humanas por no haber sabido enmendar a tiempo los comportamientos que nos están llevando a crear nuestro propio armaggedon. Lúcido, incómodo y pesimista ante el futuro que nos espera. Sixth extincion is coming up

19 de marzo de 2014

Creación audiovisual en corto (28) 'Noah', de Walter Woodman y Patrick Cederberg






En la web de cortometrajes Cortosfera en su sección Corto del mes encontramos un artículo sobre "Noah", una excelente producción canadiense de dos directores noveles con mucho talento que cartografía con precisión las interacciones tecnológicas, sociales y emocionales del adolescente contemporáneo. Está en inglés sin subtítulos pero se entiende bien. 


El corto del mes - Noah

Walter Woodman, Patrick Cederberg (2013) Canadá 

Sin levantar la vista de la pantalla del ordenador, Walter Woodman y Patrick Cederberg se sumergen en el vertiginoso torrente de las redes sociales para confeccionar un vibrante retrato del universo adolescente que supera con mucho el ejercicio de estilo y acierta de pleno con su frescura. No es de extrañar que Noah, Mejor Corto Canadiense en Toronto, haya tenido un inusitado impacto en Internet dado su enfoque, en el que las redes sociales no son en sí mismas las protagonistas, pero sí el medio fundamental de conexión entre los personajes que iremos viendo (leyendo en muchos casos) y la verdadera esencia del dispositivo narrativo. Todos ellos son adolescentes y usuarios empedernidos de redes sociales, a los que accederemos precisamente a través de este entorno, del que Noah nunca sale. Realmente no lo necesita para cartografiar la destrucción de la relación que une a nuestro protagonista (el Noah del título) con Amy.


Que las redes sociales forman parte sustancial de la cultura y la identidad juvenil contemporánea ya no ofrece discusión a estas alturas, y sus aportaciones y maneras no han tardado en permearse a otros lenguajes artísticos; Room, del recientemente galardonado en San Sebastián Fernando Franco, o Me llamo Roberto Delgado, de Javier Loarte, son sólo dos de los muchos antecedentes que se pueden citar al caso. Sin embargo,Noah logra ir un paso más allá de ellos, explorando con más profundidad y audacia las posibilidades expresivas de las herramientas que pone sobre el tapete. 

Contra todo lo que pueda parecer a priori, nos encontramos ante un cortometraje terriblemente dinámico, por mucho que esté construido sobre dos únicos y larguísimos planos secuencia, a lo largo de los cuales se va desplegando un torrente de pantallas y conversaciones superpuestas en paralelo que inundan de frenética vitalidad la historia. La diversidad de formatos audiovisuales que salpica Noah refleja un mundo poliédrico inundado de imágenes, sonidos, textos, conversaciones, confidencias, canciones, sin que nada de todo esto sea cierto por sí sólo, ni tampoco falso en su totalidad a la hora de conocer a Noah. Nuestra visión de esa realidad y su personaje central surge precisamente de la acumulación de los perfiles y de sus fricciones internas, que se añaden, se restan o entran en contradicción. Las redes sociales, viene a ejemplificar Noah, han permitido construir diversas identidades, o en todo caso, escindir y compartimentar los diversos aspectos de una personalidad sin apostar sólo a un número.


Sólo así es como podemos conocer un poco a Noah y ese mundo adolescente del que emerge no se sabe bien si como ejemplo o como síntoma, pero en todo caso como el dibujo representativo de una inmensa minoría gris y acomodada de adolescentes a quienes se les han abierto nuevas puertas para explorar sus relaciones, expresar sus interioridades e interaccionar con el mundo gracias a la ventana de la pantalla del ordenador. También de crear un espacio propio, casi secreto, que a los adultos les resulta inaprehensible, cuando no sórdido y pernicioso. Y es que, por si no se han dado cuenta, una de las virtudes deNoah es codificar de otro modo, a través del tamiz de los nuevos lenguajes, usos y espacios de comunicación, las mismas obsesiones que han preocupado al cine adolescente de toda la vida. Noah refleja la búsqueda de la identidad, del afecto y el prestigio propias de la edad; lo que pasa es que la apuesta de Walter Woodman y Patrick Cederberg sobresale muy por encima de otras en frescura y precisión. Noah establece como axioma la identificación de su personaje protagonista con su ordenador. Sólo a través del segundo podemos penetrar en el primero. Evidentemente, Noah tiene un mundo aparte en el que vive y se mueve, pero que se elude en todo momento. El propio arranque de la película lo deja claro, con un primer plano que requiere la contraseña para entrar en el ordenador de Noah. A partir de aquí, lo que no ocurre en el contexto virtual es como si no existiese en realidad, invirtiendo los términos, del mismo modo que para otras generaciones lo que no sale en la televisión, la radio o los periódicos, no existe o carece de interés. Y al revés: todo lo que allí aparece es interesante por naturaleza.

Un buen ejemplo de esto es el eje sustancial de la trama, la relación de noviazgo entre Noah y Amy, que los directores van contando con distintos grados de sutileza (el contexto juvenil de las redes sociales no es precisamente muy dado a sutilezas). Una imagen de fondo de pantalla, restos de besos en una conversación anterior de WhatsApp, una frustrada charla de Skype en la que Amy se nos presenta grandiosa, ocupando todo el espacio; mientras que Noah es sólo un cuadradito abajo a la derecha. La conversación apenas da alguna pista. Más al contrario, anticipa un temor. Amy se ha mudado a otra ciudad, está muy atareada con los estudios, su nueva independencia, las nuevas amistades... La súbita interrupción deja a Noah sin saber a dónde lleva esta conversación, pero con una sospecha que se mudará en paranoia tras cambiar Amy su foto de perfil de Facebook, en la que sale junto a Noah, por una de ella sola. En esta situación, lo decisivo para nuestro protagonista no es la soledad, la distancia o la ausencia (motivos en sí más sustanciales a la hora de examinar su propia relación), sino este detalle. Parece que este noviazgo existiera sólo en términos virtuales, donde los episodios han pasado a ser recuerdos de una vida pasada más feliz, que ya sólo tienen fuerza y animosidad en eseotro plano al que realmente pertenecen y donde únicamente tienen importancia. Ese cambio trastoca a Noah, que descubre su impotencia: en el plano virtual las emociones se viven de forma unilateral y aislada. Ante esta frustración, Noah sólo puede recurrir a la violencia, al asalto, a la violación para conocer la verdad. Una verdad hecha de imágenes y microconverasciones sustraidas al recuerdo, que descontextualizadas se transforman en pruebas demoledoras.






Y para finalizar, un epílogo. Noah regresa semanas después. Walter Woodman y Patrick Cederberg, dos estudiantes de la Ryerson University que debutan en la dirección con este primer y excepcional corto, nos han restringido la visión de Noah, nos han frustrado la imagen de Amy y Kayne, el amigo de Noah, es apenas una entidad abstracta a la que ni siquiera podemos poner rostro. Ahora estamos ante un Noah que se ha vaciado. La imagen de fondo de escritorio ha desaparecido, fondo de serie (territorio virgen a conquistar y rellenar); fotos y canciones son engullidas por el cubo de la basura (los recuerdos virtuales son más fáciles de eliminar que los otros); un cursor dubitativo moscardea sobre el acceso al Facebook de Amy...

Y aquí es donde llega otro de los hallazgos del corto: un carrusel de personajes solitarios, pervertidos, exhibicionistas, entrañables, alegres, enfadados que brota de un programa de chat aleatorio nos abre una mirilla a distintos Noahs en encuadres del mismo tamaño, mirándose de igual a igual; todos particulares y concretos, pero todos unidos por el mismo deseo de conectar con un mundo exterior, mayor que la habitación que cada uno ocupa. Un mundo extenso, anónimo, impune e imprevisible al que huir cada noche y donde, tal vez, se pueda hallar escondida la felicidad.

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (21) Guerra sucia en Irak


La Noche Temática de este fin de semana nos sumergió con dos interesantes documentales en la guerra sucia que la Administración Bush creó en las guerras de Irak y Afganistán para según sus propias palabras "combatir el terror con el terror". 

El primero, 'En busca de Steele" es una producción de la BBC del año 2013 que muestra cómo el gobierno estadounidense financió, a través de un oscuro hombre, el coronel James Steele, batallones de muerte paramilitares chiíes para combatir la insurgencia suní, lo que exacerbaría la guerra civil que siguió a la invasión estadounidense. Steele reprodujo el mismo modelo de guerra sucia que anteriormente había desarrollado en El Salvador y otros escenarios bélicos estadounidenses, incluyendo asesinatos injustificados, detenciones arbitrarias, brutales interrogatorios, torturas y otras violaciones de los derechos humanos. 

El segundo, 'Médicos del lado oscuro', es del año 2008 y nos lleva a conocer más sobre los misteriosos médicos militares que traicionaron su juramento hipocrático para supervisar la salud de los prisioneros torturados en las prisiones de Irak, Afganistán o Guantánamo, convirtiéndose en elementos fundamentales de esos abusos.

La Noche Temática - Guerra sucia en Irak


Han pasado más de diez años desde que Estados Unidos invadió el territorio iraquí. Ante el levantamiento de los insurgentes, los norteamericanos crearon comandos policiales. La persecución de los suníes se convertiría en un proceso sangriento y brutal. Un régimen de torturas aplicado también en lugares como Guantánamo donde médicos y psicólogos del Ejército norteamericano y de la CIA están involucrados en el abuso de las técnicas de interrogatorio. Esta Noche Temática incluye los siguientes títulos:

“En busca de Steele”

Durante la guerra de Irak la administración estadounidense financió comandos paramilitares, una fuerza letal para luchar contra los insurgentes suníes. Decisión que ayudó a provocar una guerra civil sectaria que asola Irak. El coronel James Steele, un veterano de las llamadas guerras sucias norteamericanas como Vietnam y El Salvador, fue el hombre que el Pentágono envió para organizar y entrenar a estos comandos. Milicias Chiíes que actuaban como escuadrones de la muerte.

Vietnam, el conflicto en el que más de 58.000 soldados estadounidenses murieron, fue donde James Steele conoció por primera vez la contrainsurgencia como método alternativo para combatir una revuelta guerrillera. Steele sirvió en la Guerra de Vietnam en el regimiento Black Horse, de 1968 a 1969. El General George Patton Jr lo describió como el mejor comandante de tropas de su regimiento. Pero si Vietnam moldeó su carrera militar, fue en la guerra contra los insurgentes de izquierda de El Salvador, donde James Steele forjó su reputación como especialista de la contrainsurgencia.

En Irak, por primera vez los norteamericanos podían trabajar con una fuerza significativa iraquí, que conocía el país y dónde encontrar a los insurgentes. Los altos consejeros Steele y Coffman dirigieron la búsqueda de los insurgentes. Con James Steele a su lado, los comandos policiales llegaron a 5000, una fuerza imponente con una aterradora reputación en las calles de Irak. El General Muntadher al Samari es un antiguo General del ejército Iraquí. Después de la invasión trabajó con los norteamericanos para reconstruir la fuerza de policía. Pero a Muntadher le perturbaba mucho el maltrato y la tortura, ejercidos por los comandos policiales, de los que fue testigo. Intentó detenerlos en varias ocasiones.
 
“Médicos del lado oscuro”

El submarino, la privación del sueño, la albañilería o la humillación sexual, son las herramientas utilizadas en las prisiones militares controladas por Estados Unidos para torturar. Después del 11S se convierten en una práctica habitual para la CIA, las horribles fotografías de Abu Ghraid son un ejemplo de las prácticas más extremas. En la sombra están los hombres que han ejecutado y encubierto estas prácticas, los médicos y psicólogos.

La experiencia de los prisioneros de guerra estadounidenses en Corea llevó a Estados Unidos a crear un programa para entrenar a los soldados en técnicas de supervivencia a la tortura si eran capturados. El programa se llamaba “SERE”. Dos psicólogos contratados por la CIA fueron de los primeros en introducir técnicas de interrogatorio abusivas. Los doctores James Mitchell y Bruce Jessen eran expertos en el entrenamiento de supervivencia “SERE”. Fueron quienes adaptaron el régimen de torturas del programa para aplicarlas a detenidos.

En los memorandos del gobierno, las técnicas mejoradas de interrogatorio se dividen a grandes rasgos en tres grupos: los métodos que comportan agresión física los que pueden provocar niveles peligrosos de tensión física y los que son capaces de debilitar psicológicamente al prisionero. Los métodos se combinan para incrementar la presión. Lo cual también aumenta la gravedad de los abusos. La CIA aprendió, de las torturas y los experimentos de control mental usados por los regímenes totalitarios, que privar del sueño durante varios días es un medio eficaz de hacer que el prisionero se derrumbe.

Numerosas organizaciones de derechos humanos y de atención a la salud han protestado por el papel de los médicos en el programa de tortura. En 2005, el doctor Stephen Sharfstein, recién elegido presidente de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, escribió al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld para expresarle su preocupación por la participación de psiquiatras en los interrogatorios de Guantánamo.