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15 de julio de 2019

Música para camaleones (116) Father John Misty - Things it would have been helpful to know before the revolution



It got too hot and so we overthrew the system 'Cause there's no place for human existence like right here On this bright blue marble orbited by trash Man, there's no beating that It was no big thing to give up the way of life we had Oh ho oh My social life is now quite a bit less hectic The nightlife and the protests are pretty scarce Now I mostly spend the long days walking through the city Empty as a tomb Sometimes I miss the top of the food chain But what a perfect afternoon Industry and commerce toppled to their knees The gears of progress halted The underclass set free The super-ego shatters with our ideologies The obscene injunction to enjoy life Disappears as in a dream And as we return to our native state To our primal scene The temperature, it started dropping The ice floes began to freeze From time to time we all get a bit restless With no one advertising to us constantly But the tribe at the former airport Some nights has meat and dancing If you don't mind gathering and hunting We're all still pretty good at eating on the run Things it would have been helpful to know before the revolution Though I'll admit some degree of resentment For the sudden lack of convenience around here But there are some visionaries among us developing some products To aid us in our struggle to survive On this godless rock that refuses to die

11 de julio de 2019

Un mundo mejor es posible (52) Mosul: Año II tras DAESH



Dos excelentes documentales de la productora ARTE nos muestran la situación actual en la ciudad iraquí de Mosul, que fue liberada el el julio de 2017 después de permanecer tres años bajo la ocupación del grupo terrorista DAESH que la conquistó en junio de 2014 tras una vergonzante huida de las fuerzas armadas iraquíes. El Estado Islámico la hizo su capital en Irak y sólo pudo recuperarse por el ejército iraquí (y el inestimable apoyo de las fuerzas de la Coalición que comanda Estados Unidos) tras nueve meses de encarnizados combates en la que ha sido descrita como la mayor batalla urbana desde Stalingrado.

Las instituciones civiles se encuentran con la ingente tarea de intentar devolver la ciudad (aún con zonas minadas y cuerpos en descomposición bajo los escombros) a la normalidad, viendo cómo empezar a reconstruir la parte occidental, que era el casco antiguo, la zona con mayor destrucción. Más de 300.000 mosulíes continúan sin hogar, dos años después, viviendo en campos de desplazados. Asimismo, las fuerzas antiterroristas iraquíes intentan garantizar la seguridad vigilando que no haya células durmientes de DAESH, con especial vigilancia en los barrios donde vivían con sus familias pues también existe el riesgo del regreso de algunos combatientes desde Siria.

Sin embargo desde la administración se está impidiendo que tanto las viudas como los hijos de los yihadistas puedan conseguir la documentación con la que poder encontrar trabajo u optar a ayudas para alimentación o escolarización, lo que deja a muchas familias en en los márgenes de la sociedad, con el peligro de que esos niños crezcan en la desesperación y abracen la radicalidad. Muchos son pues los desafíos que tiene por delante una de las mayores y más influyentes ciudades iraquíes, la gran metrópoli sunni del norte. 


Irak, a la caza de los últimos yihadistas de Dáesh (Gwendoline Debono, 2019)

¿Cómo luchan las fuerzas iraquíes contra la reorganización clandestina de Dáesh? ¿Cómo sobreviven y actúan los yihadistas tras perder su territorio? En este documental se nos muestra la especial vigilancia que las fuerzas especiales tienen sobre los barrios donde vivían las familias de los combatientes de las familias.




Mosul tras la guerra (Anne Poiret, 2019)

En julio de 2017, terminó la guerra urbana más brutal de nuestra época. El último combate contra Dáesh se libró en Mosul. Durante un año, la periodista Anne Poiret sigue a los supervivientes en su esfuerzo por reconstruir sus vidas y la ciudad devastada por el conflicto, en un contexto de seguridad aún precario.


10 de julio de 2019

Un mundo mejor es posible (51) Compañeros del metal: Alex Domínguez y la fraternidad


Una de las fotos más emocionantes del año es del fotógrafo Dani Cruz y se dio en el festival de música heavy-metal Resurrection Fest en Viveiro (Lugo) cuando los asistentes al concierto de Arch Enemy auparon espontáneamente a Alex Dominguez, un joven riojano con parálisis cerebral que había decidido salir de la zona reservada a la movilidad reducida para vivir el concierto donde el mogollón. Una imagen plena de felicidad, de éxtasis, de solidaridad y camaradería, una imagen para recordar. Gente que mola. 




“Vi a un compañero, que hizo un gesto, me di la vuelta y no lo pensé mucho: vi a Álex, subí a la valla y disparé. Fue una reacción automática… No me paré a pensarlo”. Dani Cruz es un fotógrafo que este fin de semana, en el Resurrection Fest, captó una de las imágenes más emocionantes de esta temporada musical. En su instantánea se ven riesgo, pasión, euforia, respeto, fraternidad y asombro. “Viendo la repercusión que ha tenido, sí me planteo presentarla a algún concurso fotográfico”, comenta el fotógrafo a El Confidencial. De momento, en la red está arrasando y mediáticamente —de puertas hacia fuera del festival— la imagen ha superado a lo vivido sobre el escenario, en el que Slipknot fue la mayor atracción.

Álex Domínguez es un metalero más que acudió este pasado fin de semana a la decimocuarta edición del Resu (en Viveiro), estudiante de Derecho por la Universidad de La Rioja y con movilidad reducida. Durante el concierto de Arch Enemy pidió a los asistentes que tenía a su lado si le podían levantar para vivir más intensamente el concierto y así lo hicieron. En ese instante coincidieron la euforia del fan y la cámara del profesional para dejar una fotografía magnífica.

“Luego hablé con él para saludarle y pedirle su 'e-mail' para enviarle la foto. Me dijo que estaba contento con la foto y que quería intentar hacer lo mismo con Lamb of God. Y lo hizo [también con Trivium], pero con Arch Enemy fue la vez que más se acercó al escenario y coincidió que ocurrió durante las tres primeras canciones, cuando los fotógrafos podemos estar en el foso para realizar las fotos al grupo”, señala Dani, que por primera vez acudía como fotógrafo oficial del Resu.

Lo que hizo Álex, pedir al público que le levante y le lleve en volandas hasta el foso de delante del escenario, es una práctica habitual en este tipo de festivales, lo que hace especial el momento fue que no era normal ver a una persona en silla de ruedas… Por supuesto, el Resu tiene zona de movilidad reducida, pero Álex quiso implicarse y vivir el momento más intensamente, algo para lo que no todos están preparados...

La imagen llena de orgullo al organizador

El caso de Álex es un ejemplo más que demuestra que el público que asiste al Resurrection se siente como una gran comunidad, donde priman el compañerismo y la solidaridad entre sus asistentes. Gracias una vez más por dar una lección de comportamiento y civismo durante todo el festival, por otro año más con cero incidentes, y ya van 14. Sois el mejor público del mundo”, añade Iván Méndez, uno de los organizadores de este multitudinario evento que comenzó siendo la fiesta de un pueblo y ha terminado en uno de los gigantes de España… y Europa.

Vocabulario Fundamental. Humor (22) Los Zanguangos de Joaquín Reyes en El Intermedio IV



Cuarta entrega de los desopilantes Zanguangos de Joaquín Reyes en El Intermedio, uno de los programas de cabecera del Juez Roy Bean. A disfrutarlos!!

Santiago Abascal



Pedro Sánchez



Papa Francisco





Juan Carlos I


Pablo Casado



Puigdemont



Juanma Moreno

5 de julio de 2019

Estupor y Temblores (65) Europa 1945: la venganza de los vencedores, la paz salvaje

Cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, la gente de la Europa liberada celebró su libertad de la tiranía nazi. Pero para millones de alemanes, el final del conflicto abrió un capítulo terrible en una de las mayores limpiezas étnicas de la historia europea. Sufrieron una tremenda violencia, especialmente aquellos alemanes que habían vivido pacíficamente durante siglos en los países vecinos. Dirigido en 2015 por el británico Peter Molley, 'La paz salvaje' (The savage peace) usa archivos de películas nunca vistos y testimonios de los testigos oculares para narrar una historia desgarradora de violencia contra civiles alemanes, que a veces eran un espejo de algunas de las peores crueldades de los ocupantes nazis durante los años de la guerra. Esta historia hasta ahora no había sido contada, 70 años después de que ocurriese. Como reconoció el escritor George Orwell "el trato a los alemanes derrotados fue un terrible crimen que ha quedado impune".

Debajo del documental hemos añadido una entrevista de Jacinto Antón a Keith Lowe, autor del muy recomendable libro 'Continente salvaje', un impactante texto que recorre la geografía de deportaciones, violaciones, pogroms, ejecuciones sumarias y represalias de todo tipo que no sólo hubo sobre los alemanes sino también sobre otras minorías o etnias en lugares como Prusia Oriental, Polonia, Checoslovaquia, Ucrania, Rumania etc Era un continente sin instituciones, sin ley ni orden ni fronteras ni moralidad, ni propiedad privada, en el que sólo la supervivencia y la venganza de los vencedores prevaleció, extendiéndose durante cinco largos años de conflictos de posguerra. De aquellos espantos nació la Europa moderna aunque, afortunadamente, el paso del tiempo fue disipando el odio para dar paso a la unidad y la solidaridad entre los pueblos que, al menos en teoría, es la Unión Europea de hoy. 



Callaron las armas y fue un infierno

Keith Lowe describe en ‘Continente salvaje’ el horror en Europa tras la II Guerra Mundial


Bajó el telón de la II Guerra Mundial, pero los cuatro jinetes del apocalipsis no dejaron de galopar. En Europa, en un mundo devastado por cinco años de contienda, la gente se las prometía muy felices al firmarse la paz y sin embargo lo que siguió fue un espanto. En un continente devuelto a una condición casi medieval, inmerso en un completo caos, con destrucciones sin cuento, las instituciones colapsadas y la sed de venganza a la orden del día, el desastre humano y moral era absoluto. 

A mostrar ese siniestro panorama que fue el envenenado legado de la contienda ha dedicado Keith Lowe (Londres, 1970), uno de los más destacados de la nueva generación de historiadores británicos, su libro Continente salvaje, Europa después de la Segunda Guerra Mundial(Galaxia Gutenberg), un libro que se lee con el corazón en un puño especialmente ante la suma de nuevos horrores y vejaciones que tuvieron que aguantar los supervivientes en una cruel nueva vuelta de tuerca de la historia sobre sus víctimas.

¿Fue peor la posguerra que la guerra? “No llegaría yo tan lejos como a afirmar eso”, responde Lowe. “En algunas áreas quizá, aunque en general no. Pero mientras en algunos lugares el fin de la guerra se celebraba con fiestas, en otros continuaba la violencia, e incluso eran parte de las celebraciones la muerte y la vergüenza de otros. Cientos de miles de personas fueron asesinadas o se las dejó morir después de la guerra”. El historiador recalca que es una falsa idea la de que en 1945 todo volvió a la normalidad. “Hizo falta una transición que estuvo llena en muchos sitios, cuanto más al Este peor, de injusticias, atropellos y crueldad, fue una época sin ley”.

Refugiados de la II Guerra Mundial

El libro muestra que las democracias podían ser muy vengativas. “No tanto como los regímenes totalitarios pero sí, la venganza forma parte de la naturaleza humana, es algo innato y difícil de controlar, y hubo una gran ola de venganza en toda Europa”. Continente salvaje presenta casos —menos conocidos que los de las acusadas de colaboracionismo en Francia rapadas (¡20.000!)— como el de las mujeres y niños marginados y privados de derechos en Noruega, las primeras por ser parejas de soldados alemanes y los segundos por ser el fruto de esas uniones. Lowe explica que el 10 % de las noruegas de entre 15 y 30 años tuvieron novios alemanes durante la guerra. Se tachaba a esas mujeres de traidoras a la nación, aunque ellas y otras en su mismo caso en otros países de Europa consideraban sus relaciones un asunto privado, como la actriz francesa Arletty que, cuenta el historiador, durante su juicio en París por su affaire con un oficial alemán exclamó: “Mi corazón pertenece a Francia, pero mi vagina es mía”.

En cuanto a los niños, Lowe apunta que los soldados alemanes engendraron entre uno y dos millones en la Europa ocupada. En 1945 un diario noruego consideraba a los del país escandinavo “una minoría bastarda peligrosa” susceptible de convertirse en el futuro en “una quinta columna entre la población noruega pura”.

Lo que ocurrió con los judíos fue terrible. “Sobre todo porque tenemos la idea de que el Holocausto generó una gran empatía con los judíos tras la guerra y ese no fue el caso. En muchos lugares se reavivó el antisemitismo. Los judíos supervivientes volvían a sus casas sin nada y tuvieron que luchar para recuperar sus propiedades. En ese conflicto, no hubo compasión con las víctimas". Lowe recoge casos como los de la judía holandesa superviviente de los campos a la que un conocido la recibió diciendo: "Tienes suerte de no haber estado aquí, ¡no sabes el hambre que hemos pasado!". 


En Hungría, Eslovaquia y Polonia hubo verdaderos pogromos. Al menos 500 judíos fueron asesinados en Polonia entre la rendición alemana y el verano de 1946”. Una de las tragedias que sobrevino con la paz fue la de la deportación forzosa de poblaciones desplazadas a lugares en los que les aguardaban duros castigos. “Los británicos y estadounidenses entregamos a los soviéticos a millares de refugiados y prisioneros de guerra procedentes de Europa oriental, como 70.000 cosacos y al ejército de Vlasov, sabiendo que les esperaba en muchos casos la muerte (los que caían en manos del Ejército Rojo tenían 90 veces más probabilidades de morir que los que apresaban los aliados occidentales)”.

A Lowe le cuesta decir qué es lo que le conmueve más de todos los dramas de su libro. "Pero con lo que tengo pesadillas es con lo que se hizo a los civiles alemanes en los campos de prisioneros. Algunos guardias trataron de imitar lo que habían hechos los nazis en nombre de la venganza. No digo que algunos alemanes no merecieran castigo pero eso no es excusa para la brutalidad que se ejerció sobre ellos, lo que les hicieron”. Lowe, que inauguró en Barcelona el proyecto Espacio de Humanidades. Mediterráneo y Europa, en el Palau Macaya de la Obra Social La Caixa, está de acuerdo en la comparación de la Europa de 1945 con la de la Guerra de los Treinta Años. “Todas las estructuras de la sociedad cayeron, las cosechas se perdieron, incluso las que pudieron recogerse no había manera de transportarlas, todo estaba destruido: el hambre fue peor que durante la guerra”.

Había huérfanos por todas partes, señala el historiador, cientos de miles sino millones que se habían quedado sobre todo sin padre. Y muchos niños perdidos; 35.000 solo en Berlín en verano del 45. "Los niños eran el futuro para construir una nueva sociedad pero muchos estaban profundamente traumatizados. Hay muchos testimonios de niños a los que aterrorizaba la simple visión de un hombre en uniforme. Toda una generación se quedó sin referentes masculinos, con los padres muertos o prisioneros durante largos años". Muchos pueblos se quedaron sin hombres, lo que tuvo un efecto traumático en toda una generación de mujeres. "Los hombres se convirtieron en un bien muy preciado". En la URSS había al final de la guerra 13 millones más de mujeres que de hombres.

Para el historiador lo más importante es que la nueva Europa, la nuestra, se forjó en medio de "esa época violenta y vengativa", y fue entonces cuando "muchas de nuestras aspiraciones, de nuestros prejuicios y rencores cobraron forma”.

3 de julio de 2019

Vocabulario Fundamental. Viajes y Migraciones (12) Los migrantes invisibles


Parece que sólo cuando se produce algún hecho trágico que impacta viralmente en las redes sociales, en este caso una imagen un padre abrazado a su hija en un último e inútil abrazo final con el río Bravo metido en sus pulmones. No es sólo el símbolo de un drama colectivo sino ante todo una tragedia familiar, una monumental tragedia humana. Óscar Alberto Martínez Ramírez, salvadoreño cuyo cuerpo fue encontrado en el Río Bravo, junto a su hija Valeria de casi 2 años de edad ejemplifica el destino de tantas personas anónimas muertes. Como relata su madre su último mensaje a 2000 kilómetros de donde se dejaron la vida fue "Mamá te amo. Cuídense"...

Cada año, decenas de miles de familias, de personas desesperadas dejan atrás sus hogares en Centroamérica y atraviesan México como migrantes irregulares con la esperanza de llegar a Estados Unidos y de ver cumplida allí el sueño americano de un nuevo trabajo y una nueva vida. Pero con demasiada frecuencia ese sueño se convierte en pesadilla al afrontar uno de los viajes más peligrosos del mundo.

El director británico Marc Silver y el actor y productor mexicano, Gael García Bernal en colaboración con Amnistía Internacional mostraron en 2010, en el cortometraje documental 'Los Invisibles', este viaje lleno de peligros acechantes en forma de abusos, secuestros, violaciones e incluso asesinatos, en cualquier caso una experiencia traumática, en boca de unas personas que no se juegan la vida por capricho, sólo quieren poder vivir sin miedo, como cualquiera de nosotros. Respecto al tema migratorio, independientemente de lo que hagan los gobiernos, creo que las personas individuales sólo han de hacerse una pregunta: ¿cómo me gustaría que me trataran en un país extraño si donde siempre he vivido hubiera guerra, si me persiguieran o si la miseria acosara mi vida y la de mi familia? Pues eso. 

Documental dividido en cuatro partes, que muestra la verdad que hay detrás de una de la odiseas más peligrosas del mundo. Las historias se relatan a través de testimonios de personajes que emprendieron este recorrido que puede empezar en Nicaragua, El Salvador, Honduras o Guatemala, y que incluye el paso obligado por México, un territorio plagado de peligros. Miles de migrantes siguen emprendiendo este viaje de manera indocumentada con el apoyo de traficantes de personas o, incluso, solos. Secuestros, violaciones, trabajo forzado para grupos del crimen, discriminación racial o la muerte son los peligros que a diario enfrentan los centroamericanos en búsqueda de trabajo en Estados Unidos, los episodios son:


- Seaworld (Seaworld): Personas con la esperanza de llegar a los Estados Unidos; una joven viajando con su familia sueña con visitar Seaworld. Filmado en un albergue para migrantes en el sur de México, este documental revela los peligros que les esperan.

- Seis de cada diez (Six Out of Ten): Gael García Bernal habla con tres mujeres de Honduras que están viajando en busca de una vida mejor para sus familias. Están corriendo un riesgo enorme. Seis de cada diez mujeres que intentan el viaje sufren abuso sexual.

- Lo que queda (What remains): Es posible que los familiares en Centroamérica nunca sepan lo que les sucedió a sus seres queridos. En El Salvador, una madre nos habla de su desesperación al no saber dónde está su hijo diez años después de que salió con destino a los Estados Unidos diciendo que llamaría a casa en doce días.

- ‘¡Gol!’ (”Goal!”): A pesar del peligro y los riesgos, seguirán llegando migrantes. Duermen en el suelo, piden comida y se aferran a los exteriores de los trenes de carga en movimiento para que los acerquen a su destino. Muchos sufren lesiones graves, pero siempre habrá quienes se preparen para enfrentar el viaje.


1 de julio de 2019

Un mundo mejor es posible (50) Madrid Fatal


Madrid Fatal

Se desconoce si mantener una medida como la de Madrid Central costará sangre y lágrimas, pero sudor ya ha empezado a costar bastante

Manuel Jabois - El País 30 Jun 2019

Durante unos minutos Madrid fue poesía. Sucedió cuando cientos de personas se echaron a la Gran Vía cortada para la ocasión a manifestarse por un tráfico restringido y entre las muchedumbres se quedaron atrapados varios coches, a los que hubo que hacer un pasillo de despedida casi a modo de homenaje. Lo más divertido fue que en algunos sectores de la manifestación, que arrancaba en esos momentos desde Callao, se creyó que quizá el Ayuntamiento no había cortado el tráfico a pesar de que la marcha estaba autorizada: la potentísima imagen de la sombra recortada del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, en su ventanal de Cibeles, con el aire acondicionado a todo trapo dando la orden de soltar a los coches como quien suelta a los leones, circuló brevemente. Un sonar de tambores, como quien anuncia un regreso, despejó las dudas: la Gran Vía volvía a ser de los manifestantes y el poder, de la derecha, como siempre. Y, como siempre, habían vuelto las batucadas.

Se desconoce si mantener una medida como la de Madrid Central, que ha rebajado la contaminación y conseguido algo tan valioso como incalculable, un aire más limpio, costará sangre y lágrimas, pero sudor ya ha empezado a costar bastante. Hay que querer mucho a una ciudad para salir con más de 40 grados a manifestarse por ella. Pero el motivo de la protesta es algo íntimamente ligado a ese calor, algo que va más allá de las cuitas de Madrid y su almendra central. No es fácil de ver, como ya anticipó aquel hombre del vídeo viral que decía dónde estaba la contaminación, que él no la veía, pero sí fácil de sufrir. Y el caso es que en Madrid se ve esa boina que por momentos, con imaginación, parece una difusa nave nodriza posándose sobre el pueblo, y la contaminación se sufre menos, al menos hasta ahora. Digamos que el PP es ese nuevo entrenador que se encuentra en su plantilla heredada a un jugador fantástico fichado por el míster anterior; su promesa fue venderlo, pero el tipo te mete 40 puntos por partido. Ese es Almeida viendo los índices de la calidad del aire de Madrid en una mano y sus mítines en otra. Joder el aire o satisfacer al ala dura de su partido: los dilemas del PP son parte de la historia de España.


“Nuestro mayor orgullo” son los carteles que cuelgan de las farolas de Gran Vía con motivo de la gigantesca reivindicación LGTBI que se celebra estos días en Madrid. “Nuestro mayor orgullo también es toda esta gente”, dice Juan Milleiro, un treintañero que, como muchos—va acompañado de su hermana, la conocida activista social Irene Milleiro, directora europea de campañas de Change.org—, decidieron sacrificar el sábado más caluroso del año en medio del asfalto de una ciudad sin mar, rodeados de paraguas, abanicos y gorros de paja. Una riada de gente que fue calle abajo dándose sombra, protestando por algo que hoy afecta y mañana destruye, hasta llegar al final de la metáfora: el Ayuntamiento y una fuente, la de Cibeles, que a más de 40 grados se mira pero no se toca.

23 de junio de 2019

China, el Imperio del Centro (12) Tiananmen 1989, la revolución que sí existió










En este blog ya habíamos tratado hace cinco años con el documental El hombre del tanque la revolución civil que, durante siete semanas en 1989 llevó a centenares de miles de chinos, centralizados en Pekin y la plaza de Tiananmen pero no sólo allí, a reclamar reformas democráticas en el régimen comunista dirigido por Deng Xiao Ping, en un intento de que el país se uniera a la ola de apertura que vivía entonces Europa del Este.

Sin embargo, el brutal aplastamiento a sangre y fuego de la revuelta el día 4 de junio por parte del ejército además de la represión que sobre los participantes en las protestas siguió en las semanas siguientes, sirvieron no solo para conmocionar a los manifestantes sino a todo el país, dejándole en una sumisión total. El propio régimen comunista se encargaría en los años siguientes de crear el gran tabú, el ocultamiento y olvido forzado de lo que allí ocurrió. Aquellos hechos mostraron al mundo los excesos del comunismo chino e hicieron temblar los cimientos del régimen, haciéndole aún más cerrado y paranoico.

Ahora, tres décadas después, con China convertida en una de las grandes potencias mundiales nada en la plaza de Tiananmen recuerda aquellos acontecimientos. Los chinos han aceptado la falta de libertad a cambio del progreso económico, salvo en Hong Kong. Sus habitantes no quieren renunciar a su autonomía de pensamiento y acción, su rebeldía es el mejor homenaje a los miles de chinos que hace 30 años perdieron su vida y su libertad en la legendaria plaza pequinesa.

Un estupendo documental en dos partes dirigido por Ian McMillan (y emitido en La Noche Temática) nos lleva otra vez a aquellas semanas libertarias gracias a los testimonios de testigos presenciales y a la filtración sin precedentes de miles de documentos internos del Partido, conocidos como los Papeles de Tiananmen, para poder comprender la verdad sobre lo que sucedió en aquellas siete semanas de primavera.



Tiananmén: el pueblo contra el partido

La plaza de Tiananmen representa el poder absoluto. Todas las decisiones que afectan a la vida de 1.500 millones de ciudadanos chinos se toman aquí. En los años 80 la dictadura represiva del partido era cada día más cuestionada y en 1989, durante siete semanas, estudiantes de todas las universidades se manifestaron aquí, pedían reformas democráticas.





Tiananmén: el partido contra el pueblo

El 5 de junio de 1989, la imagen de un hombre deteniendo un batallón de tanques en Pekín, conmociona al mundo. 24 horas antes, la ciudad había sido testigo de escenas de un horror inimaginable. El Ejército Popular había rodeado la plaza de Tiananmen preparado para matar. Lo que había comenzado como una protesta pacífica de los estudiantes pidiendo libertad, había terminado siete semanas después en una matanza.
 

18 de junio de 2019

El Crackómetro (71) Anatomía de un instante: el triple de Carroll


La fe madridista enciende el Palacio

Escrito por: José Luis Llorente Gento - 18 junio 2019

Una emocionante demostración de fe madridista sumió al Palacio en el éxtasis de lo imposible. El Madrid volvió al partido una y mil veces, las que hicieron falta, resistiendo los embates barcelonistas y sus propias carencias con una determinación ejemplar. Esta vez el equipo sí que fue Nadal, combatiendo contra un rival aguerrido que trató de acercar el baloncesto al rugby y contra su propia incompetencia, porque hay días que la niebla se espesa y se contagia de forma inevitable entre los cerebros de un equipo. Entonces, cuando los acontecimientos destrozan los planes, cuando la impotencia se apodera de la voluntad, sólo la fe incorruptible impulsa a los elegidos. La fe que ha convertido a este club en el paradigma del tesón, de la resistencia hasta el límite y de la victoria tan desesperada como esperada. Además, este Madrid de Laso tiene unos fieles que asisten a la ceremonia de cada partido con la misma inquebrantable creencia de que, aun en el último suspiro, el marcador será blanco. Ayer, de forma indesmayable, mostraron su comunión, los jugadores haciendo un alarde de irreductibilidad y los fieles jaleándolos con su ánimo hasta en los momentos más aciagos, cuando peor jugaban y más lejos estaban de su rival.


La emoción fue tan desbordante que ni siquiera Laso pudo contener su entusiasmo. Serio y recatado en sus apariciones públicas, apenas pudo reprimir un ataque de risa para explicar que “hemos jugado tan mal que me parece imposible que hayamos ganado. La fe nos ha dado la victoria”. Nunca habló con más acierto nuestro -¿maestro, obispo, pope, gurú?- Laso, que nunca perdió la calma en busca de la solución que los ayudara a salir del laberinto. El Madrid sólo encontró su ritmo en contadas ocasiones, enredado en una escena enmarañada de choques, golpes y manotazos en la que el encuentro se convirtió desde el salto inicial. Sin embargo, a empellones de voluntad y con la energía de un deseo inagotable, los madridistas volvieron a su esencia en el último instante del partido. Poco más de siete segundos en los que hicieron un encaje de bolillos para una liga.

Un suspiro en el que los cinco jugadores en juego tienen una importancia determinante. Primero, Thompkins -enredado en una instantánea de lucha grecorramana con Singleton- y Deck se imponen por milímetros a sus defensores para que el rebote del tiro libre de Llull caiga muerto bajo el aro y sin dueño. Entonces, aparece como un rayo el hombre que lee el baloncesto más rápido que nadie, que intuye antes que ninguno lo que va a ocurrir: Rudy, viniendo desde muy lejos, caza el balón sin dueño y en menos que abre el pico un gallo se abre buscando el triple. En esas centésimas de segundo, mientras detectan que el mallorquín se va a adueñar del rechace, el resto de los jugadores comienza a maniobrar para abrir el campo y las líneas de pase. De forma instintiva, como si fueran un solo ser, los tentáculos de una hidra que siempre levanta su cabeza, Llull busca la esquina izquierda y Carroll su diagonal. Ni Aníbal hubiera soñado con tanta reacción milimétrica y maquinal en su ejército. El impulso de Rudy en la captura le dirige hacia el Increíble, a quien cede el balón con presteza. Cuando todos pensamos en otra de sus hazañas, Sergio ve lo que no vemos nadie, hace una pausa en el vértigo, finta y mira hacia el otro segmento de la cancha, donde Carroll se desgañita en silencio -para no llamar la atención de la defensa- saltando y moviendo los brazos. Apremiados por el reloj, los espectadores contenemos el aliento cuando el balón vuela hacia donde ninguno esperamos. Jaycee apunta, pero Claver, rápido y enorme, se aproxima. El francotirador del Madrid que pone el balón donde pone el ojo, termina la faena con la frialdad de un ejecutor. Finta, da un bote a su izquierda, el balón describe la parábola perfecta y el público salta. Una pequeña obra de arte baloncestística por su sincronía, su aplomo y el impulso de la fe en una victoria que nunca estuvo más lejos y nunca disfrutamos tanto. El Barcelona quiso y pudo con el partido, aunque no pudo con las creencias de una tradición, con el poder de un escudo, con el anhelo de unos jugadores y el empuje de unos fieles que, al término de la ceremonia, cantaban y se abrazaban durante minutos ante la última revelación de la fe madridista.


12 de junio de 2019

Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (40) '3 cámaras robadas', grabar la represión policial en Sahara Occidental


Cortometraje documental grabado por Equipe Média que ilustra la vida cotidiana de los periodistas saharauis y los riesgos que asumen para mantener sus cámaras documentando la represión que el gobierno marroquí sobre la disidencia saharauí.

Los miembros de Equipo Mediático de Sahara Occidental luchan por mantener sus cámaras. Las usan para documentar las violaciones de derechos humanos del reino de Marruecos en la última colonia africana – Sahara Occidental.

Marruecos no deja que periodistas extranjeros entren en el territorio ocupado y las únicas imágenes que logran salir son las que Equipe Media captan en secreto, escondidos en azoteas tomando grandes riesgos. Esto es una historia sobre romper la censura con imágenes únicas de un área donde las autoridades marroquíes han logrado implementar un bloqueo mediático casi total.

Graban demostraciones pacíficas que son violentamente reprimidas por la policía y las fuerzas armadas. También graban testimonios de la violencia que los Saharauis enfrentan en su vida cotidiana. Esto es una historia sobre romper la censura absoluta con imágenes únicas de un área donde las autoridades marroquíes logran implementar un bloqueo mediático casi total.



Palabras del director: Este proyecto es el resultado de la colaboración entre dos grupos, Equipo Mediático y RåFILM. Para enfatizar la importancia del trabajo colectivo no nombramos individuos sino vemos los grupos como los creadores de la película.

Equipo Mediático trabaja en Sahara Occidental bajo constante opresión ya que sus actividades son consideradas illegales y hay un riesgo constante de ser encarcelado. Como grupo tienen algunas personas que ocupan roles públicos de representación y otros que trabajan de manera escondida. De tal manera el grupo se vulve menos vulnerable a la represión Marroquí. El objetivo del grupo es distribuir sus películas rápidamente a través de los medios de comunicación social.

RåFILM trabaja en Suecia basados en la idea de que los miembros se apoyen mutuamente y compartan sus conocimientos. Normalmente trabajan en proyectos y procesos largos con mucho tiempo para distribuir las peliculas a un público amplio.

Juntos, los grupos usan el poder del trabajo colectivo para crear cambio social. En 3 Stolen Cameras han usado material único de Sahara Occidental para hacer un documental que puede alcanzar un público amplio. El objetivo es concientizar el público sobre la situación en Sahara Occidental y la ocupación ilegal en el cual los países mas ricos del mundo son cómplices. 

El documental 5 Broken Cameras, sobre la lucha en Palestina hecho por Emad Burnat y Guy Davidi, ha sido una inspiración para el tema de la película. La ocupación de ambos paises son similares con la gran diferencia que la ocupación de Sahara Occidental es mucho menos conocida y casi ausente en los medios de comunicación.

Los creadores de 3 Stolen Cameras exigen que las autoridades marroquís inmediatamente liberen los tres miembros de Equipo Mediático que se encuentran encercelados. Banbari Mohamed sentenciado a seis años de prisión, Bachir Khada sentenciado a 20 años de prisión y Lekhfaouni Abdaiahi sentenciado a cadena perpétua.

9 de junio de 2019

El Crackómetro (70) Nadal es eterno


Roland Garros. Nadal es eterno: ¡12 títulos en Roland Garros!

Rafael Nadal, triunfador ante Dominic Thiem por 6-3, 5-7, 6-1 y 6-1, en 3 horas y 1 minuto.

Texto: Juanma Trueba A La Contra 09/06/2019


Rafa Nadal se encuentra tan cerca que tendrá que alejarse para que seamos capaces de apreciar su dimensión como tenista y deportista, quizá también como símbolo de una época. Lo de Rey de la Tierra se ha quedado corto, aunque no sea mentira. Nadal es mucho más que eso. Tendemos al reduccionismo, tal vez porque nos faltan palabras, y es habitual que proclamemos a Nadal como un luchador incansable y olvidemos su genialidad y su talento desbocado. Y no hay leyendas que lo sean únicamente por voluntad propia. Es necesario, además, un don y una protección especial del destino para no enfermar durante doce primaveras, o para sobreponerse a todos los imprevistos que caben en doce años, incluyo rivales, lesiones y conflictos personales.


Su 12º triunfo en Roland Garros es un récord que no encuentra referentes en el deporte de máximo nivel. Muy atrás quedan ya las ocho victorias de Federer en Wimbledon o los siete títulos de Schumacher y Rossi, incluso los siete Tours fraudulentos de Lance Armstrong. El mérito es todavía mayor si pensamos que Nadal ha coincidido con los que son, junto a él, los mejores tenistas de la historia, Federer y Djokovic. Valga una prueba, minúscula, de su superioridad cumplida todos la treintena: los últimos diez Grand Slams han sido vencidos por Rafa (4), Federer (3) y Djokovic (3).


Hasta hace poco tiempo (o no tan poco), era costumbre que los más grandes campeones se alternaran a lo largo de la historia. En el tenis se han concentrado en quince años. Y en esas condiciones de máxima rivalidad Nadal ha ganado 12 veces Roland Garros, un total de 18 victorias en Grand Slam, solo dos menos Roger Federer. Quizá nos hayamos apresurado al designar al suizo como el mejor de todos los tiempos. Los tiempos son maravillosamente cambiantes y turbulentos.

Nadal venció a Dominic Thiem, el único jugador con condiciones específicas para sucederle algún día como dominador de la tierra batida, con un marcador de 6-3, 5-7, 6-1 y 6-1, en tres horas de partido. El marcador está lleno de significados. La primera lectura es que Thiem no se rindió y cualquier otro lo habría hecho después del primer set. Su reacción en el segundo fue una demostración de carácter y de excelencia tenística. También de su extraordinaria condición física, de esa frescura que solo se tiene a los 25 años. 

La segunda lectura tiene relación con Nadal: nunca se sintió en problemas, ahora lo podemos decir. Por eso no se vio ni mínimamente afectado con el set de Thiem, seguramente porque lo tenía todo previsto. De modo que sin alterar el gesto se lanzó al cuello de su rival al inicio del tercer set. Thiem disfrutaba de esa felicidad que atonta un poco (o bastante) después de los placeres máximos y cuando quiso reaccionar ya estaba con desventaja de 3-0, 6-1 poco después.

Para entonces, Thiem ya había comenzado a flaquear, a fallar lo que no fallaba y nadie albergó la menor duda de que ya estaba muerto, también él lo sabía. El resto fue desangrarse y conceder tiempo a los cronistas, los aficionados, los admiradores y los ventajistas. Estaba claro que Nadal iba a ganar y ganó. Después de doce años victoriososlo único que se le puede reprochar es que no sea capaz de recitar los versos de Cyrano en perfecto francés, tarea para la que necesitará algún triunfo más, nada parece imposible esta tarde.