Visita nuestra web. Todo más ordenadito, mejor.

31 de diciembre de 2009

Annus horribilis

Termina 2009, para la Redacción de Deportes de "Vida y Tiempos..." el año en el que el Barça recogió los frutos de su apuesta durante años por los jugadores de calidad, en el que la excepcional camada del 2000 de su ejemplar cantera (Xavi, Iniesta, Messi...) le han hecho firmar espectacularmente la mejor temporada de su historia, siendo campeón de todo en fútbol y (casi todo) en basket.

El año en que muchos de sus futbolistas alcanzaron su madurez como tales, el año en que todo les salió y las pocas veces en que su calidad y determinación no les llegó para ganar algunos partidos fundamentales y necesitaron ayuda de los árbitros o la suerte, también la obtuvieron.

También ha sido el año en que el Real Madrid recogió el legado de la lamentable etapa Calderón, inestabilidad institucional y una plantilla descompensada y vulgarizada (también en basket) a la que no le salió nada y que fue humillada por los culés en España y el Liverpool en Europa. Estas rémoras deportivas y morales fueron heredadas por el segundo mandato de Florentino Pérez en la presidencia de un club que necesitaba rápidamente de generosas descargas desfibrilatorias para recuperar su ritmo cardíaco, sabiendo que había que apostar, y fuerte, por la calidad y talento futbolístico. Y que saldría caro. Pero era la única posibilidad de alcanzar al enorme rival que tantos años de estulticia e incompetencia en los regidores de club blanco habían alimentado, con una política de cantera patética de la que Florentino también es culpable.

Entonces llegaron las críticas fariseas desde la prensa culé más recalcitrante y otros advenedizos como el tontolhaba del arzobispo de Barcelona, aunque l
as mayores demagogias y gilipolleces salieron, as usual, de la boca de un Laporta desatado y cada vez más crecido ante la falta de respuesta, conocedor de que la distancia (a su favor) entre ambos clubes, a todos los niveles, nunca había sido mayor y sabiendo que el único que podría ejecutar con eficacia y seriedad las operaciones necesarias para rearmar al club madridista que pudiera impedir la consolidación de una época histórica y duradera, una pax blaugrana de dominio del club barcelonista en España y Europa, sería el actual presidente blanco.

A pesar de que grandes equipos como Valencia, Sevilla, Deportivo y alguno más puedan poner en dificultades a los dos grandes, a la hora de los títulos y la atracción de medios y seguidores, desde hace mucho tiempo la Liga española se interpreta en binario y para el madridista ellos son el reverso tenebroso de la fuerza y viceversa y, por definición, cuando a uno le va bien el otro se tambalea de inestabilidades institucionales y fiascos deportivos.

Así pues, este annus horribilis será por muchos madridistas recordado como en el que la crisis nos golpeó con fuerza, los líderes mundiales fueron incapaces de alcanzar un acuerdo sobre el cambio climático y en el que el Barça lo ganó todo. Pero el Madrid ha recobrado músculo y talento y después de muchas dudas generadas tras algunos golpes en el mentón importantes (antes en fútbol, después en basket) que nos recuerdan las rémoras de un lustro desperdiciado, en este 2010 que casi amanece el Real Madrid se ha levantado de la lona y puede mirar a la cara a este Barça descomunal, porque ahora sí tiene calidad y tiene orgullo y tiene ganas de revancha.