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1 de octubre de 2010

Comer y cantar (1) Crema de calabacín

Saludamos la nueva incorporación al selecto grupo de nuestros colaboradores de un seguidor de este blog y comidista de pro, Papápop, que adheriéndose al caracter multifunción del espíritu corporativo de esta bitácora conjuga su (nuestra) pasión por la comida con su gusto por el pop-punk-rock anglosajón en una nueva sección, Comer y Cantar (Hazlo tú mismo) en la que nos ofrecerá recetas apetitosas y sencillas de hacer, ingredientes naturales para una comida sana a precios populares. Comienza con un clásico imprescindible de la comida casera de ayer y hoy, la crema de calabacín, cosa rica donde las hayas que conjuga con dos temas musicales ad hoc, de Belle & Sebastian y La Bien Querida.
Bon appetit!!


HAZLO TÚ MISMO: Esto es COMER Y CANTAR


¿Te gusta comer bien pero crees que no sabes cocinar? No importa, hazlo tú mismo. A mediados de los años ’70, surgió un movimiento musical que pretendió dar un puñetazo en la mesa y superar un panorama de supergrupos con músicos virtuosos, profesionales, de técnica refinadísima pero que habían convertido el pop en algo aburrido, denso, anquilosado e incluso elitista. Había nacido el Punk y con él las canciones volvían a los inicios: píldoras urgentes, jóvenes, rabiosas y divertidas. Pero el Punk aportaba además algo nuevo y que se reflejaba en un lema único para cualquier propuesta musical: “Hazlo Tú Mismo” o lo que es igual, el espíritu amateur. Ahora para tocar en una banda y hacer música ya no se necesitaba ser un guitarrista genial ni tener una voz increible; simplemente era cuestión de querer hacerlo y con eso valía.

Así surgieron grupos que con su amateurismo se convirtieron en clásicos que inspirarían a mucho de lo que hoy escuchamos: Ramones, Dead Kennedys, Sex Pistols, The Clash, Buzzcocks, The Jam, Joy Division y muchísimos más. En España el Punk fue introducido por Kaka de Luxe, Derribos Arias, los primeros Siniestro Total o Los Nikis.

P
ero ¿esto no iba de comida? Sí y también de música, porque el leit motiv de esta serie de posts gastronómicos pretende ser el mismo que el espíritu del Punk: Hazlo Tú Mismo. Esta serie de post va dirigido a todos los cocinillas como nosotros. Esos a los que nos gusta comer bien y no nos da vergüenza ponernos delante de unos fogones sin tener ni media gota de técnica culinaria. Gente amateur sí, pero con ganas de comernos -literalmente- el mundo. Y como además nos gusta la música, escuchamos nuestros temazos mientras cocinamos. Así que venga, a ponerse el delantal que esto va a ser Comer y Cantar.

Hoy, Crema de Calabacín

Sano, rico, barato y fácil de hacer. El mundo de los purés y las cremas es muy apañado porque además de su sencillez se hacen en un pis-pás y, sobre todo, están buenísimos.

Lo primero de todo, nos ponemos unos temitas para acompañar la elaboración. Yo creo que le va un rollo optimista como Belle & Sebastian o, por qué no, más sencillito como La Bien Querida a juego con la receta: algo ligero, agradable, fácil de escuchar.








Venga, al lío. Ingredientes: unos calabacines, una patata, un puerro, media cebolla, aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta negra molida y, para el toque final, leche, queso o nata para cocinar. Como veis nada extraordinario, cosas que podéis pillar en el súper o en el chino de la esquina.


Echamos un buen chorro de aceite en la olla y la ponemos a fuego medio bajo. Cortamos la cebolla en cuadrados ni grandes ni pequeños y lo echamos en la olla cuando el aceite coja temperatura. Esto que hacemos se llama sofreir o pochar.














Mientras, pelamos los calabacines, la patata y el puerro, los lavamos y lo cortamos todo en trozos. Cuando la cebolla esté
empezando a ponerse transparente es que ya está, así que echamos el calabacín, la patata y el puerro.

Subimos un poco el fuego y damos vueltas de vez en cuando durante unos 10 minutos. Pasado ese tiempo, echamos en la olla agua hasta casi cubrir.

Un poco de sal y cerramos. Ponemos el fuego a tope y esperamos a que suba el pitorro o empiece a sonar fuerte, dependiendo del tipo de olla que tengas.

¿Ya suena el vapor? Es el momento de bajar el fuego a un nivel medio-bajo, por ejemplo, yo tengo números del 1 (el más bajo) al 9 (el más alto); pues lo pongo en el 3. Dejamos pasar 10 minutillos.




Retiramos la olla del fuego y abrimos la tapa. Echamos un poco de pimienta molida y un chorro de nata para cocinar o de leche, dependiendo si te gusta más o menos cremoso. Un poco de queso le da un toque estupendo. Metemos la batidora en la olla y batimos un buen rato hasta que todo quede perfectamente triturado y cremoso. Servimos en un recipiente y a comer. Más fácil imposible y lo has hecho tú mismo.

Esto ha sido Comer y Cantar. Otro día, más y mejor.

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