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15 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Corrupción y Fraude (5) 'Inside job', dentro del mayor fraude financiero de la Historia


Hoy se cumplen tres años de la mayor quiebra de la Historia, la de Lehman Brothers, la otrora poderosa corporación norteamericana que precipitó el colapso del sistema financiero mundial, marcando el comienzo de la actual crisis económica y que mostraba de forma flagrante el enorme fraude gestado en las tripas del capitalismo salvaje. Es por ello que les ofrecemos un gran documental, Inside Job, dirigido por Charles Ferguson y narrado por el siempre comprometido Matt Damon. Aunque este documental lleva circulando por la Red desde hace tiempo, estábamos esperando que lo retiraran de los cines, donde ha permanecido meses desde su estreno, algo sorpresivo para un documental socio-económico.

Pero es que tal como está la cosa, un documental como este era necesario para la correcta interpretación del tremendo quilombo en que anda metido el mundo de hoy por culpa de años de desregulación financiera y neoliberalismo desbocado, un mundo auspiciado por (no sólo por ellos) la infame presidencia de George W. Bush y las de sus adláteres preferidos, Tony Blair y José María Aznar.

Les ofrecemos este documental tan revelador como ameno que cuenta de forma didáctica y estremecedora el fraude masivo gestado por las grandes entidades financieras que petó en septiembre de 2008 y que ha colocado la economía mundial al borde del colapso.




Inside Job, documental de Charles Ferguson

Por Eva Pereiro López (Revista digital Ojos de papel)

El segundo documental de Charles Ferguson, Inside Job, Oscar al mejor documental 2010, es meticuloso, elegante, eficaz y riguroso. Expone cronológicamente la crisis financiera del 2008, partiendo de su origen, la desregulación del sector financiero que emprendió Reagan en los años 80, y que sucesivos gobiernos, republicanos y demócratas, incentivaron o simplemente dejaron hacer, incluido el de Obama. Inside Job, es tan escandalosamente indignante como necesario. No desvela nada que no supiésemos, pero traza las causas y consecuencias con una claridad cristalina, nombrando a todos los personajes clave responsables, altos ejecutivos, académicos, políticos y Secretarios del Tesoro que vergonzosamente han salido impunes de sus acciones y desidia.

De izquierda a derecha: Paulson, Bernanke y Geithner

¿Cómo pudo ocurrir?, se pregunta Ferguson, muy fácil, porque los que debían regular y controlar eran los que se estaban poniendo las botas. Hubo un fallo abismal pero consentido de todo el sistema: Bear Stearns, Lehman Brothers, AIG, Goldman Sachs, Citigroup, y las agencias de calificación señaladas como culpables por el congreso de EEUU, como por ejemplo Moody’s (de la que Warren Buffet es accionista mayoritario), que otorgaba máxima solvencia (la famosa triple A) a las entidades que se declararon en bancarrota poco después por las hipotecas basura, y cuyos ejecutivos han salido de la crisis con bonus récords mientras su presidente desde 2005 Raymond McDaniel apuntó hace unos días: “Los inversores no deberían confiar en las calificaciones para comprar, vender o mantener valores”. No está mal. O Goldman Sachs, que apostaba en contra de las recomendaciones que daba a sus clientes. Sin remordimientos, cual aves de rapiña, siguen repartiéndose el pastel tras mencionar ante la comisión investigadora, “lo siento, no lo volveremos a hacer, créanos".

Inside Job es un documental sobre el “todo vale”, sobre un atraco a nivel mundial cuyos protagonistas han salido impunes y todavía más ricos, si cabe. El film empieza de manera pausada y reflexiva – comenzando por Islandia, el país europeo que tenía mayor renta per cápita -, pero a medida que van desvelándose los entresijos de la locura y codicia exacerbadas de brokers y altos ejecutivos ciegos de cocaína a los que no les importa pasar gastos de prostitutas de lujo a sus respectivas empresas, el enojo va creciendo a la par que la incredulidad ante un sistema corrupto cuyo control ha fallado calamitosamente por inexistente.

Inside Job quiere ser punitivo. Profetas sin honor son entrevistados por Ferguson –muchos altos cargos declinaron la invitación -, arguyen que la complejidad de los mercados no permitía la previsión de las desastrosas consecuencias de sus actos cuando se les insta a reconocer su falta de profesionalidad y una voz sarcástica, la de Ferguson, el entrevistador, les espeta: “You can’t be serious!” - ¡No puede estar hablando en serio! - cuando se ignoraron sistemáticamente las voces de alarma que se dieron desde distintos ámbitos, incluido el FMI.

Nada era un secreto: la desregulación financiera, el riesgo de los derivados, la burbuja inmobiliaria, las hipotecas basura y, sin embargo, mientras los de Wall Street se enriqueciesen, los gobiernos no pusieron trabas porque muchos, apuntalados por aquellos en posiciones de alto nivel, eran los mismos peces gordos. El colapso del edificio especulativo era inevitable, con la consiguiente pérdida de empleos generalizada en todo el mundo, casas, pensiones y confianza política. Y el narrador Matt Damon exhorta a los espectadores a que pidan cuentas a sus gobiernos. Mientras, gente como Robert E. Rubin (en Goldman Sachs durante 26 años, posterior Secretario del Tesoro de 1995 a 1999 con la administración Clinton y finalmente Chairman de Citigroup), Alan Greenspan (ex-presidente de la Reserva Federal de 1987 a 2006), Henry M. Paulson (alto ejecutivo de Goldman Sachs y posterior Secretario del Tesoro de 2006 a 2009), Ben Bernanke (al frente de la Reserva Federal con Bush y ahora con Obama) y Timothy F. Geithner (actual Secretario del Tesoro), entre otros muchos, siguen tan tranquilos disfrutando de sus privilegios y desempeñando sus funciones sin haber sido ni siquiera amonestados.

Inside Job es imprescindible.

13 de septiembre de 2011

Estupor y Temblores (15) Muerte, miedo y asco en Tordesillas

"Que nadie ose tratar mal al toro, ni vivo ni muerto, ni de palabra ni de obra"
"Ambos, toro y torneante, han de estar en igualdad de condiciones naturales"
"El que asistiere de otras partes del mundo o universo y quisiere ser torneante, tendrá derecho a ser informado muy cumplidamente; mas si su intención, Dios no lo quiera, fuera denostar e infamar este torneo, teniéndole por necio ante tal circunstancia, despídasele en mala hora" Patronato del Toro de la Vega 

Hoy 13 de septiembre, con un desdichado toro de profético nombre "Afligido" como involuntario protagonista, se celebra como cada año en el pueblo vallisoletano de Tordesillas una nueva edición del llamado El Toro de la Vega, consistente en el acoso, persecución y tortura a lanzazos de un toro por parte de una multitud vociferante y un numeroso grupo de jinetes. Van armados de lanzas y lo acosan y acuchillan a discreción hasta que, malherido, arrinconado y vomitando sangre, el animal recibe el lanzazo final, para regocijo de los allí congregados. Eso si tiene suerte y no tienen que descabellarle con cuchillos o destornilladores. Ascopena de gente, oiga.

El comportamiento rayano en la psicopatía de (casi) todo un pueblo que babea de excitación ante el sanguinario espectáculo de la larga agonía del astado, nos muestra cada año una de las más cafres y obtusas caras de nuestro país (aunque hay más, como en Algemesí o los correbous, o tantos miles de festejos), para más desgracia catalogada como
Fiesta de Interés Turístico Nacional. Si aún no lo han visto, aquí lo tienen, en toda su crudeza. Así se mata al Toro de la Vega en Tordesillas:





Pero hay otro punto que hace especialmente siniestra esta celebración, la ley del silencio que impide a cualquier tordesillano expresar en público su rechazo a este festejo cruel. A este respecto les ofrecemos un reportaje de El País y el estupendo reportaje de Gonzo, colaborador del Gran Wyoming en El Intermedio, de La Sexta realizado el año pasado en Tordesillas, intentando encontrar en el pueblo alguien a quien no le guste esta sádica celebración. No tiene desperdicio. Para intentar parar esta salvajada vergonzante, rompe una lanza contra el Toro de la Vega.


Tordesillas, otra vez

Carmen Morán Tordesillas El País 15/09/2010

Tordesillas. Otra vez. Año del Señor de 2010. Docenas de caballistas esperan al toro en el campo, al otro lado del Duero. Cientos de lanzas, miles de piernas. Hasta allí llega Platanito con su gallardía entera y el arenal descansa sus cascos, que ardían calle abajo, en el asfalto. 550 kilos de bravura y casta van a estrellarse aturdidos contra las picas de los feroces mozos. La mayoría luce palmito y botas encima de sus monturas enjaezadas. Todo lo más contribuyen a la inmensa polvareda que pone fin al espectáculo para los visitantes. Pero el toro sigue dentro de aquella nube, rodeado de acero, y en su piel negra se van abriendo grietas. La mortal la asestó este año Marcos Rodríguez, un tordesillano de 26 años, muy orgulloso de su hazaña. Lo mató de tres lanzadas y a caballo. Y a caballo, con el rabo de Platanito clavado en lo alto de su pica, volvió al pueblo. Como manda la tradición. La charanga le abría paso, paró la montura un momento delante de la Virgen, en la mitad del puente, y siguió calle arriba aplaudido desde los balcones. Apenas 20 minutos antes había bajado Platanito por la misma calle, ahora solo subía su rabo.

El muchacho, que se había "jugado la vida" hacía nada, no podía ahora contener la mandíbula y tenía los ojos húmedos. Más de media vida soñando con eso, decía después de que la alcaldesa le pusiera la insignia. Misión cumplida, ahora va "a ser papá en abril" y posiblemente abandone las actividades de riesgo. "Me faltan las palabras".


La fiesta, a pesar de que cada año arrecia la polémica, parece que va a más por el gentío que allí se congrega para ver un trozo de toro y largos minutos de polvo denso. La ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, se vio obligada ayer a pronunciarse sobre el asunto en el Senado, todo prudencia: la cosa está en manos de la Junta de Castilla y León y del Ayuntamiento de Tordesillas.

La alcaldesa, María del Milagro Zarzuelo (PP), dice que no se puede dulcificar más el asunto. Porque solo cabría ya dejar al toro vivo y no es el caso. Hace años se prohibió que le cortaran los testículos. Pero si se los cortan o no lo sabrán los hombres del camión, donde subieron a Platanito ya muerto. Nadie diría que es el momento más tenso. Pues lo es; para algunos incluso el más peligroso, porque ahí es donde los lugareños aúllan contra las cámaras de televisión, de fotos: "Fuera las cámaras, fuera las cámaras", gritan desde el remolque. Y uno de los subalternos se esmera en frotar con la arena los manchurrones de sangre que han quedado en la carrocería antes de arrancar.

Pero las cámaras cada año se empeñan en retratar la agónica muerte del toro en el campo. Y así seguirá siendo si persiste el respeto que, dice la alcaldesa, impera en el pueblo. Zarzuelo estaba feliz de que este año el torneo haya sido "fantástico, limpio y rápido". "Una lanzada de muerte", dijo. El propio matador habló de tres. Y hubo más. Platanito nació en 2005 y su muerte ha costado al Ayuntamiento "7.500 euros más IVA". El orgullo del matador no tiene precio: "No entro en polémicas, ellos no lo entienden".

12 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Fantasmas (5) Temporada de fantasmas




No vienen a buscar pareja, ni para desovar. No necesitan reproducirse. Tampoco es posible cazarlos. No tienen entidad suficiente para caer en las redes de la lógica, los atraviesan las balas de la razón. Breves, esenciales, despojados de su carne, vienen aquí a mostrarse, vienen para agitar ante los observadores sus húmedos sudarios. Y sin embargo, no se exhiben ante los ojos de cualquiera. El experto observador de fantasmas sabe que debe optar por una mirada indiferencte, nunca directa, aceptar esa precepción imprecisa, de costado, sin tratar de apropiarse de un significado evanescente que se deshace entre los dedos: textos translúcidos, medusas del sentido.
Se abre la Temporada de Fantasmas.

Su viuda y su voz
De las cañerías provenía un ruido fuerte y triste al que ella suponía la voz de su marido muerto. Todas las cañerías hacen ruído, argumentaban sus amigos. En todas las cañerías se manifiesta su espíritu, decía ella. Todas las cañerías hacían ruído cuando él estaba entre nosotros, argumentaban sus amigos. Pero solamente ahora me hablan de amor, decía ella.
Ana María Shua. Temporada de fantasmas (2004)

Entradas relacionadas:
Vocabulario Fundamental. Fantasma (IV) Xapiripë y Utupë

Vocabulario Fundamental. Periodismo y Periodistas (3) Mara Torres

Para nuestra tercera entrada sobre algunos de los periodistas de cabecera hemos elegido, tras Ana Pastor, a otra de los magníficos profesionales de la información que forman parte de RTVE, en este caso Mara Torres, la ejemplar presentadora de La2 Noticias, un informativo moderno, humanista y concienciado con las nuevas tecnologías y el medio ambiente.

Durante años conductora del programa de radio "Hablar por hablar", ha escrito dos libros y lleva desde 2006
presentando el informativo más premiado de la historia de la televisión (con más de 150 galardones desde que en 1994 comenzara su emisión). Y además hace otras cosas, como escribir en el blog del programa. Les dejamos con la última entrada del blog de La2 Noticias donde se marca un relatito a cuentas de un fragmento del libro Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (del escritor japonés Haruki Murakami) inspirando a quienes la escuchan y leen a escribir otros trocitos de su imaginación al respecto. Lean si no los comentarios de la gente que respondió a su reto. Grande Mara Torres.

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Relatos La2 Noticias / Mara Torres. 20 jul 2011
"Desde una arboleda cercana llegaba el chirrido regular de un pájaro, un ric-ric, como si estuviera dándole cuerda a algún mecanismo. Nosotros hablábamos de él como del pájaro-que-da-cuerda. Fue Kumiko quien lo llamó así. No sé cúal es su auténtico nombre. Tampoco sé cómo es. Pero, se llame como se llame, sea como sea, el pájaro-que-da-cuerda viene cada día a la arboleda que hay cerca de casa y le da cuerda a nuestro pequeño y apacible mundo."

He pensado que este fragmento de una de las obra emblemáticas del japonés Murakami podría abrir la veda de los relatos que cada verano hacemos en este blog de La2N. Se trata de abrir la caja de la imaginación y echarla a volar para que nos lleve a lugares distintos. Las opciones son múltiples: seguir el relato, inspirarse para escribir uno nuevo, dejar una reflexión, recomendar otros fragmentos de otras obras que nos den pistas para nuevas lecturas, vínculos a músicas, sugerencias de películas... El abanico de posibilidades es ilimitado.

Dicho esto, siguiendo la tradición y con cierto pudor porque siempre me toca la primera, empiezo:


"Sonó el despertador. Se dio la vuelta en la cama y vio el espacio revuelto y vacío del otro lado. Acarició las sábanas despacio y las olió. Inspiró profundamente. Era incapaz de saber qué sentimiento le provocaba aquel olor. Ya no acertaba a definir si era ternura o hastío, ni siquiera sabía si era su olor o era su olor. Giró hacia su propia almohada, clavó la mirada en el techo blanco de la habitación para quedarse un rato escuchando a la mañana colarse por la ventana y al cabo de unos minutos, se inquietó. No se oía nada. Cerró los ojos para concentrarse bien, agudizó los oídos y buscó. Nada. El ric-ric también había desaparecido."

11 de septiembre de 2011

Campanadas de la Historia (7) El instante en que cambió el mundo


Nos sumamos en esta bitácora a las conmemoraciones del décimo aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y nos fijamos en un instante, cuando a las 15.03 del día 11 de septiembre el segundo avión secuestrado enfilaba la torre sur del World Trade Center. En ese momento, el mundo se dió cuenta de que, de repente, los tiempos habían cambiado. Porque el segundo avión disipaba las dudas de qué estaba pasando. Estados Unidos estaba siendo atacado y esta vez el terror ocurría en su propia casa.

Porque lo cierto es que los Estados Unidos llevaban décadas creándose enemigos con sus turbios manejos políticos y actuaciones bélicas por el mundo, desde el Plan (u Operación) Cóndor que distorsionó a la medida de Washington la política iberoamericana durante la segunda mitad del siglo XX a las manipulaciones políticas, guerras declaradas y operaciones encubiertas realizadas en el sudeste asiático, Oriente Medio e incluso África durante décadas.

Pero fueron sobre todo la arrogancia e incompetencia criminal de la Administración Bush antes y después de los atentados y la flagrante incomunicación, errores de interpretación e incluso celos entre la C.I.A. y el F.B.I., los que propiciaron que los ataques se llevaran a cabo. Desde la Casa Blanca que tenía que tomar decisiones hasta los que debían haber atado los numerosos cabos que circulaban en los informes y bases de datos, todos subestimaron el peligro del integrismo islámico e ignoraron todas las alarmas y avisos de que algo así podía ocurrir.

Les dejamos con un buen análisis de Marc Bassets sobre la decadencia de E.E.U.U. en este comienzo de siglo XXI desde esta funesta fecha y la mirada de Michael Moore sobre los hechos caecidos antes y después de los atentados, recogidos en su película-documental Fahrenheit 9/11. Éste, al recoger la Palma de Oro del Festival de Cannes del año 2004 se la dedicó "a mi hija, a los niños y niñas estadounidenses, y a Iraq, y a todos aquellos que en el mundo entero están sufriendo por nuestras acciones."

La obsesión del declive lastra a EE.UU.

La Vanguardia Marc Bassets. 04.09.2011


Washington Estados Unidos conmemora en una semana el décimo aniversario de los atentados del 11-S ensimismado, dividido y crispado, y obsesionado con el declive como potencia mundial, mientras el presidente Barack Obama abre una era de repliegue y multilateralismo.

El país asustado del 2001, que por primera vez en décadas se sintió vulnerable pero convencido de que su poderío militar y económico podrían con todo, flirtea ahora con la recesión, duda de su posición en el mundo, a días parece ingobernable, y está atrapado en un pesimismo que desmiente el tópico del optimismo estadounidense.


La década arrancó con un atentado terrorista y una respuesta militar en Afganistán e Iraq. Diez años después, los efectos del atentado terrorista se diluyen y es el golpe de la crisis del 2008 lo que sienten los estadounidenses, y lo que, según los agoreros, precipitará el ocaso del último imperio.

Muerto Osama bin Laden, el enemigo ya no es tanto Al Qaeda como el déficit presupuestario y el paro. Y Washington, donde los demócratas controlan la Casa Blanca y el Senado, y los republicanos la Cámara de Representantes, no encuentra soluciones para relanzar la primera economía mundial. Ensayos recientes como El mundo postamericano, El síndrome de Ícaro o La superpotencia frugal, leídos y estudiados en la Casa Blanca de Obama, definen el espíritu de la época. El autor de La superpotencia frugal, Michael Mandelbaum, argumenta que EE.UU., obligado por las restricciones presupuestarias, será más modesto en sus ambiciones globales.

"Nada dura para siempre, pero los inminentes límites económicos en la política exterior norteamericana durarán un tiempo, porque las obligaciones económicas que estos límites impondrán, como el alto coste de la sanidad y las pensiones para los estadounidenses mayores, continuarán durante décadas", dijo Mandelbaum tras publicarse el libro.

La década del 11-S ha modificado el lugar en el mundo del país que Madeleine Albright, secretaria de Estado con Bill Clinton, llamó "la nación indispensable". La arrogancia imperial de George W. Bush en Iraq ha cedido el paso a la prudencia de Obama en Libia, ejemplo de multilateralismo en tiempos de fatiga bélica.

Esta ha sido, también, la década de China. Ascenso económico, y militar. También político: una parte de las élites occidentales ve con envidia la agilidad en la toma de decisiones del autoritarismo chino respecto al contraste con los bloqueos de las democracias.
"Más que impedir el ascenso de competidores, las intervenciones de Estados Unidos en el extranjero, sumadas a los males presupuestarios y económicos en casa, han colocado a Washington en clara desventaja respecto a sus rivales, notablemente Pekín", escribe el historiador Melvyn Leffler en el último número de la revista Foreign Affairs.
 
Fareed Zakaria, autor del El mundo postamericano, habla del "ascenso del resto". En un artículo en Time, publicado en marzo, recordaba que, en el ranking educativo de la OCDE, los adolescentes estadounidenses ocupan hoy el decimoquinto puesto en ciencias y el 25.º en matemáticas, que la infraestructura de este país es sólo es la 23.ª mejor del mundo, que EE.UU. es el 27.º en esperanza de vida y el número uno en obesidad. "Hace sólo unas décadas, EE.UU. estaba arriba en estos rankings. Ya no", escribe.

La Rand Corporation, el laboratorio de ideas californiano cuyo primer cliente es el Pentágono, acaba de publicar un libro en el que evalúa los éxitos y fracasos de EE.UU. en los últimos diez años. Entre los éxitos, cita el debilitamiento de Al Qaeda, la mejora en los servicios de espionaje y la preparación de los estadounidenses ante un eventual ataque. Entre los errores, "la excesiva confianza en la reconstrucción de Afganistán, el lanzamiento de una guerra en Iraq que hizo poco para debilitar a Al Qaeda, y muchas acciones que ayudaron a los yihadistas a reclutar al fomentar el resentimiento contra Estados Unidos, como los abusos cometidos en la prisión de Abu Graib".
 
"Iraq y Afganistán han sido experiencias muy muy difíciles para Norteamérica. Y espero que hayamos aprendido de ellas. Mi punto de vista es que Estados Unidos debe ir con mucho cuidado con las futuras intervenciones", dice el veterano Lee Hamilton, ex congresista, vicepresidente de la comisión de investigación del 11-S y copresidente del Grupo de Estudios sobre Iraq que en el 2006 propuso una estrategia para acabar la guerra.

Pero Hamilton, como otras personas consultadas, no cree en el declive de EE.UU. "En este país tenemos problemas muy severos pero también tenemos un sistema muy resistente. Y la energía, el genio, la capacidad de emprender del pueblo estadounidense es un factor poderoso. No conozco ningún país del mundo que sea más fuerte que nosotros hoy. Creo que en términos relativos EE.UU. en muchos aspectos sigue siendo preeminente", dice.

La economía norteamericana sigue siendo hegemónica: aunque el producto interior bruto chino supere al estadounidense en los próximos años, en ingresos per cápita puede tardar décadas en igualarlo. Y militarmente ningún país hace sombra a EE.UU., cuyo gasto militar multiplica por seis el de China.
James Thomson, presidente de la Rand Corporation, recuerda que "el sentimiento de declive es una historia muy antigua en EE.UU.". "En los ochenta, Japón era el futuro", dice. Y añade: "Los norteamericanos siempre estamos muy preocupados por ser el número 2, 3 o 4, pero no hay pruebas de que esto vaya a ser así".

Expertos como George Friedman, de la consultora Stratfor, sostienen que es precisamente este estado de alerta permanente lo que le permite prosperar y mantener la hegemonía.
Según Thomson, de la Rand Corporation, el declive, si llega, no llegará por un ataque terrorista sino por el endeudamiento, la recesión y las divisiones políticas. "El gran tema –dice– es el dinero. Lo que está debilitando a EE.UU. es la deuda y el bloqueo político. El partidismo extremo está haciendo que sea muy difícil gobernar EE.UU.".

















Fahrenheit 9/11, de Michel Moore (2004)



Vocabulario Fundamental. Puta guerra (2) Adiós a las grandes guerras

Les ofrecemos un estupendo artículo del corresponsal de La Vanguardia Marc Bassets en Washington, repasando la evolución de las guerras libradas por Estados Unidos en esta primera década del siglo XX tras los atentados del 11-S y cómo los analistas militares prevén se realizarán las guerras futuras de la gran superpotencia. Éstas habrán de ser más baratas, serán cada vez menos letales (al menos para los soldados norteamericanos), más tecnológicas (los éxitos de los drones están siendo reveladores) y serán soportadas cada vez más por fuerzas especiales y mercenarios privados. Es de destacar el distanciamiento de una gran parte de la sociedad estadounidense respecto a los sacrificios en vidas humanas propias (y por supuesto) ajenas que provocan los conflictos que libra su país.
Fotos: Big Picture

"Adiós a las grandes guerras"


Marc Bassets | Washington 05/09/2011

Una década de conflictos irresueltos deja paso a operaciones secretas | Libia, la muerte de Osama bin Laden y los 'drones' señalan la vía futura | El gasto militar se ha doblado, y la factura bélica supera el billón de dólares | EE.UU. tiene un ejército secreto y de élite formado por 25.000 soldados | Los gran mayoría de estadounidenses ha vivido estos años sin sacrificios | "Al final deberás tener a gente sobre el terreno", afirma un historiador militar.
La década del 11-S empezó con una exhibición de fuerza abrumadora de las fuerzas armadas más poderosas de la historia. Y termina con un país en el que la distancia entre la sociedad y los militares se ahonda y sin apetito para más conflictos. Estados Unidos, reacio a volver a enviar decenas de miles de tropas a lugares remotos e incomprensibles, opta con la Administración Obama por un nuevo tipo de guerra secreta con bombardeos con aviones sin piloto y operaciones con fuerzas especiales que escapan al escrutinio público.
En conversaciones con historiadores y expertos en seguridad en EE.UU., emerge un diagnóstico: para la inmensa mayoría de los estadounidenses, más del 90% de la población que no es militar ni tiene vínculos familiares con los militares, las guerras de esta década han sido guerras invisibles, lejanas. Hay una desconexión. No hubo, tras los atentados del 11 de septiembre del 2001, de los que el domingo se cumplirán diez años, un discurso de sangre, sudor y lágrimas. Al contrario: el entonces presidente George W. Bush animó a sus compatriotas a consumir.
"Excepto para las familias de los soldados que han servido varias veces en ultramar y que han realizado sacrificios enormes, para el resto de norteamericanos no ha sido una ocasión para el sacrifico. No hay un sensación de participación universal", constata Brian Michael Jenkins, que lleva cuatro décadas estudiando la amenaza terrorista en la Rand Corporation, el laboratorio de ideas de referencia en materia de seguridad, cuyo primer cliente es el Pentágono. Esta ausencia de sacrificio, en opinión de Jenkins, se disfrazó de alardes hiperbólicos de patriotismo.
Un motivo de este distanciamiento es que, para EE.UU., Afganistán e Iraq han sido mucho menos letales que guerras anteriores como Vietnam. En Vietnam murieron unos 60.000 estadounidenses. En Afganistán, una guerra más larga que Vietnam, han muerto unos 1.600. En Iraq más de 4.000. En Vietnam, además, el reclutamiento era obligatorio, lo que socializó el dolor. Todas las familias conocían a alguien que estaba en la guerra, o que había muerto. Ahora no. La superpotencia ha externalizado la guerra a los voluntarios, un segmento que no llega al 1% de la población.
"Nunca diría que el país no se preocupa. Pero la gente sigue con sus vidas –dice John McManus, historiador militar en la Universidad S&T de Misuri–. A veces me pregunto si este es el motivo por el que estas guerras hayan durado tanto. Sólo afectan una parte muy pequeña de la población, muy respetada, pero la mayoría de los americanos no tienen ningún vínculo con las fuerzas armadas y quizá no conocen a nadie que esté en ellas". La escasa implicación social en las guerras reduce la presión política para terminarlas.
Pero la ausencia de victoria en Iraq y Afganistán y el coste han hecho mella. Ambas guerras han costado 1,3 billones de dólares, según cálculos recientes. En estos diez años el presupuesto militar casi se ha doblado. Hay fatiga bélica, entre los ciudadanos y los gobernantes. "Esto puede hacer que Gobierno y población sean muy reticentes a ir a guerra y usar fuerza militar en grandes proporciones. Pero no creo que sea porque estas guerras no hayan tenido éxito, sino porque estas guerras han durado tanto y no se han decidido", dice Richard Kohn, profesor emérito de historia militar en la Universidad de Carolina del Norte.
En febrero, el entonces secretario de Defensa, Robert Gates, dijo que "cualquier secretario de Defensa que aconseje a un presidente volver a enviar un gran ejército terrestre a Asia, a Oriente Medio o a África debería hacérselo mirar". Hace unos días, su sucesor, Leon Panetta, presentó la intervención en Libia, en la que EE.UU. ha sido fundamental pero ha estado en un plano secundario, como un modelo para intervenciones futuras. Gates y Panetta resumían el arco que va de 2001 a 2011, de las intervenciones terrestres en Afganistán y, sobre todo, Iraq, a Libia y la muerte de Osama bin Laden en mayo.
El número de fuerzas especiales ha pasado de 1.800 antes del 11-S a 25.000 ahora, según ha revelado The Washington Post, que las define como "el ejército secreto de EE.UU." Bajo la dirección del Mando Conjunto de Operaciones Especiales, este ejército, que incluye a los Navy Seals, el grupo de élite que mató a Bin Laden, actúa no sólo en Iraq y en Afganistán sino en países con los que EE.UU. no está en guerra como Yemen, Pakistán, Somalia, Filipinas, Nigeria y Siria. En paralelo, la CIA ha desarrollado un brazo militar que, entre otros cometidos, controla los bombardeos con aviones no pilotados –zánganos, o drones, en inglés– que han liquidado a más de 2.000 supuestos terroristas desde el 2001.
La guerra secreta plantea problemas legales y éticos. Las muertes de civiles en operaciones nocturnas o en bombardeos, además, son contraproducentes para los intereses estadounidenses. Y algunos dudan de su efectividad. "La tecnología es importante, pero los drones sólo te llevan hasta cierto punto. Al final deberás tener a gente sobre el terreno que alcancen tu último objetivo, sea cual sea. Es muy difícil hacerlo usando sólo drones", dice McManus, autor un libro sobre los soldados rasos desde la Segunda Guerra Mundial hasta Iraq.
El profesor Kohn prevé que la fatiga bélica propicie cambios en las fuerzas armadas similares a los que ocurrieron tras la desmovilización posterior a guerras pasadas. Un precedente, añade, son los años veinte y treinta. El tamaño de las fuerzas armadas se redujo pero adoptaron nuevas tecnologías como tanques, camiones, aviones y submarinos. Kohn recuerda que también fue la época de las pequeñas guerras en países como Nicaragua o Haití. "Y en cierto modo –concluye– se luchaban del mismo modo que ahora luchamos contra los terroristas en distintas partes del mundo como el Cuerno de África y el sudeste asiático". En las guerras futuras resuenan ecos arcaicos.

8 de septiembre de 2011

Creación audiovisual en corto (3) 'En agosto', de Andrés Barrientos (2010)

El fin del mundo según Andrés Barrientos


El final de los tiempos siempre ha sido una inquietud humana, y su resultado siempre lleva al pánico y la histeria colectiva. El hombre generalmente es víctima de las creencia religiosas, las supersticiones y los últimos chismes. Esto es lo que refleja Andrés Barrinetos en su película ‘En Agosto’.

La historia fue escrita por Andrés Barrientos y Carlos Andrés Reyes, quienes ambientaron la trama en Bogotá en dos espacios temporales distintos: El presente actual y un distante futuro. Los recuerdos llevan a los personajes a principios de los años cuarenta e incluso viajan a un tiempo más distante hasta la época de la conquista.

Según Andrés, su corto animado busca mostrar nuestros temores del pasado, presente y futuro de Bogotá: “La idea de ‘En agosto’ nació de la intención fundir los mundos artísticos personales (de los guionistas). El primer proceso, fue poner sobre papel todas nuestras obsesiones sobre las ciudades, sobre Bogotá, sobre el comportamiento humano, sobre los pequeños detalles, sobre los ritos, sobre las rutinas que a veces son también ritos, sobre pequeños momentos que pueden ser mágicos si se les observa con atención, como poner un mantel en una mesa y quitarle las arrugas.”


Todo pasará en Agosto

Pedro, el personaje principal del corto, es un anciano que espera la llegada del fin del mundo, un 15 de agosto en la Bogotá actual. En el futuro aparece Verónica, una joven indígena que camina por una ciudad totalmente diferente con enormes rascacielos, y Transmilenios voladores, una Bogotá parcialmente inundada. Ella intuye que algo malo va a ocurrir y acelera su paso.

Simultáneamente, aparece el mundo pasado indígena que, según Andrés, “fue determinante para la construcción de la historia y para esto se utilizó una de las leyendas más emblemáticas de Bogotá: El mito de Bochica. La leyenda cuenta cómo la sabana de Bogotá estuvo inundada por una lluvia que solo se detuvo cuando intervino un anciano que liberó el agua con su bastón, formando una cascada conocida como “el salto del Tequendama”.

De vuelta en el futuro, Verónica realiza una ceremonia ancestral. Mientras tanto, una gigantesca ola se cierne sobre la ciudad. En el presente, Pedro recuerda la hora señalada por su esposa y ve en el reloj que falta menos de un minuto para que su profecía se cumpla.

Sobre la realización 


Los realizadores se inspiraron en obras de artistas como Rembrandt, Turner, DeChirico, entre otros, y en películas de animación como ‘El monje y el pez’ de Michael Dudok de Wit, ‘Las trillizas de Belleville’ de Sylvain Chomet, y especialmente en el cortometraje de Animatrix ‘A Detective Story’ de Shinichiro Watanabe. Todas son cintas en 2D con algunos elementos 3D.

Andrés Barrientos y Carlos Andrés Reyes escribieron los guiones y dirigieron la película, y contaron con la producción de Daniel García. ‘En Agosto’ es un proyecto que duró más de dos años de realización y cuenta con animaciones en 2D y 3D. Además involucró la participación de Día-fragma Fábrica de Películas en sociedad con Oruga Animation Studios y Laboratorios Black Velvet.

Recientemente, ‘En Agosto’ se presentó en el Festival de Cine Latino de Los Ángeles, después de participar en más de una veintena de encuentros cinematográficos, obteniendo buenos comentarios de la crítica especializada.

7 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Animales (9) Los animales olvidados



(Subtítulos pulsando sobre CC) Original spot premiado en el festival de Cannes 2010 que cuestiona nuestra relación con los animales no humanos y las maneras que tenemos de condenarlos a una vida esclava, de explotarlos, hacerlos sufrir, sacrificarlos y olvidarlos en nuestras conciencias.

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6 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Extinción (7) La última danza de los akuntsu


En una pequeña zona de la menguante selva del estado brasileño de Rondônia, rodeados de plantaciones de soja y explotaciones ganaderas, los últimos seis supervivientes del genocidio ejecutan una de sus danzas tribales, exterminio llevado a cabo por facenderos y ganaderos que  masacraron a la tribu de los akuntsu y deforestó su selva. En la actualidad quedan apenas quedan cinco. En sólo algunos años este pueblo indígena habrá desaparecido y nuestro planeta habrá perdido un pueblo, un lenguaje y una cultura únicos, un invaluable pedazo de Humanidad. Tristeza de la tierra. 

Hoy presentamos el documental "Akuntsú, el fin del mundo" de Luis Miguel Domínguez sobre una tribu amazónica tristemente casi extinta debido a la amenaza del hombre blanco. En su presentación en 2004 el realizador madrileño comentaba: "La película explica a los brasileños lo que ocurre dentro de sus fronteras para que presionen a su gobierno. También intenta llamar la atención a la comunidad internacional para que conozca la situación de extremo peligro de estos pueblos".

Asimismo destacaba el carácter reivindicativo de su filme y su intención de "hacer justicia a través de un trabajo decente y comprometido. Hablamos de pueblos y culturas que se están pisoteando. Los indios no quieren compasión, sino que se reconozca su autoridad en el territorio en el que habitan".

El pueblo de los akuntsú ha sido exterminado por latifundistas y madereros del estado brasileño de Rondonia, un lugar peligroso en el corazón del Amazonas. Los supervivientes de esta tribu habitan en el río Omêre, en el último pedazo de selva virgen de ese estado. Cinco seres humanos en una isla verde sitiada por extensiones devastadas para el pasto de miles de vacas. Su idioma, mundo espiritual y cosmogonía se desconocen. Su concepto de libertad está vinculado a las aves y a la música. Cuando se trasladan, los llevan con ellos, dentro de unos recipientes hechos con palmeras. Los Akuntsú son el símbolo de la resistencia pacífica de los pueblos indígenas ante el avance del ‘desarrollo’ insostenible.

CIPÓ Company llevó a cabo el diseño de producción de este documental. El equipo de CIPÓ trabajó con Sydney Possuelo, responsable del Departamento de Indios Aislados de la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) del Gobierno de Brasil. En este documental se ofrecían al público por primera vez imágenes de pueblos indígenas que apenas han tenido contacto con nuestra civilización y que mantienen formas de vida intactas desde hace miles de años. Sus cámaras fueron las primeras en viajar a esta zona de Rondonia. En este escenario asistiremos al conflicto sangriento entre indígenas y terratenientes por la propiedad de la tierra. 

De la mano de un pequeño grupo de seis miembros de una de las etnias implicadas, los Akuntsú, el equipo realizó una profusa labor de investigación, desvelando el entramado de intereses políticos y económicos de este conflicto. En definitiva un documento de valor periodístico y antropológico que profundiza en el presente de los Akuntsu del río Omere, en Rondonia. Cuando los visitaron en 2004 solo quedaban seis, ahora quedan cinco. Los hacendados de la región saben por qué han muerto, las autoridades también pero nadie hizo nada. Así, los akuntsú afrontan su trágica extinción como pueblo en los años venideros y con ellos desaparecerá una parte del alma humana de la selva amazónica ante la indiferencia de casi todos, desde luego no la del Juez Roy Bean.

En este artículo de Survival International podemos conocer la historia de este crimen de lesa humanidad. 


Survival - Los akuntsu

Hoy en día, los akuntsus ocupan una pequeña parcela de bosque. Ha sido reconocida legalmente y demarcada por el Gobierno brasileño, pero se encuentra rodeada de enormes haciendas de ganado y plantaciones de soja. Éstas reemplazan a las que fueran extensas selvas de Rondônia, que un día constituyeron el hogar de numerosos pueblos indígenas.

Viven en una comunidad en dos pequeñas malocas (casas comunales) hechas de paja. Son cazadores aficionados – el jabalí, el agutí y el tapir son piezas muy apreciadas -, y cultivan el maíz y la mandioca en pequeños huertos. También recolectan frutas del bosque y a veces pescan peces de pequeño tamaño en los arroyos. Los akuntsus fabrican flautas de madera que utilizan en danzas y rituales. Llevan pulseras y tobilleras hechas de fibra de palmera. Los collares de conchas han sido sustituidos por otros de plástico brillante que los akuntsus recortan de contenedores de pesticida desechados por los terratenientes. Para las ceremonias se pintan el cuerpo con bija (tinte de annato).

Konibu, el mayor de los dos hombres akuntsus, es chamán. Fabrica rapé a partir de hojas de tabaco, lo inhala para comunicarse con el mundo de los espíritus y lo exhala sobre su familia y visitantes para alejar a los malos espíritus y para purificar el cuerpo.

Genocidio

En 1995, trabajadores de campo contratados por la FUNAI, el Departamento gubernamental de Asuntos Indígenas, contactó con un grupo de cinco indígenas kanoês, un grupo que vive en la misma zona que los akuntsus. Los kanoês informaron a la FUNAI de que habían visto huertos y viviendas pertenecientes a otro grupo aislado cercano, al que conocían por el nombre de akuntsu. Ese mismo año, pocos meses después, contactaron finalmente con los akuntsus. De forma alarmante, su número ascendía a tan sólo siete individuos. Una de las hijas de Konibu ha muerto desde entonces en el año 2000 tras la caída de un árbol sobre la casa durante una tormenta y Ururu, la mujer más anciana, murió en octubre de 2009. La FUNAI tenía evidencias de la existencia de indígenas aislados en Rondônia desde los años setenta. La construcción de una carretera de gran envergadura, conocida como la BR-364, trajo consigo oleadas de ganaderos, madereros, especuladores de tierra y colonos que fueron ocupando el Estado.

A medida que se destruía más y más bosque, los grupos aislados se iban viendo forzados a escapar de las excavadoras y a buscar refugio en áreas menguantes de bosque. Jamás sabremos cuántos murieron a causa de la enfermedad y la violencia. En la década de los ochenta, a pesar de que los terratenientes argumentaban que no quedaban indígenas aislados, un grupo de decididos investigadores de la FUNAI continuaron su búsqueda de grupos aislados, que sabían que se encontraban bajo una peligrosa amenaza.

Se descubrieron señales de la presencia de los indígenas. En 1984, flechas golpearon a un tractor maderero. Se encontraron casas comunales y huertos abandonados que demostraban que los indígenas se habían marchado de forma apresurada. Por la región de Corumbiara circulaban rumores acerca de la masacre de indígenas aislados a manos de pistoleros contratados por los ganaderos. 

En 1985, la FUNAI encontró evidencias de la masacre: una maloca indígena fue completamente demolida y enterrada por los terratenientes, en un intento de ocultar el ataque. Se desenterraron trozos de cerámica y flechas que más tarde Konibu confirmó que pertenecían a los akuntsus. Nombró a muchos familiares que habían sido asesinados por los pistoleros. A Pupak, el segundo hombre akuntsu, le dispararon por la espalda mientras huía de los asesinos a sueldo. Las cicatrices aún son visibles. El trauma que el grupo ha sufrido se aprecia en el miedo que sienten hacia los terratenientes que aún ocupan sus tierras y hacia el ruido de las motosierras que trabajan en las inmediaciones.

Invasión

Aunque su tierra ha sido reconocida legalmente y la FUNAI está presente de forma permanente en la zona, los akuntsus están rodeados por terratenientes hostiles. Alguno de ellos aún tiene edificios, empleados y rebaños de ganado en territorio akuntsus. La FUNAI está intentando expulsar a los terratenientes, y el caso está actualmente en los tribunales. Habiendo presenciado el genocidio de su pueblo y habiendo sufrido la violencia extrema de los pistoleros contratados por terratenientes, los akuntsus se muestran temerosos y desconfiados con la mayoría de los foráneos, especialmente hacia los empleados de las haciendas.

Futuro

Los lingüistas trabajan ahora con los akuntsus para registrar y entender su idioma. Se espera que un día este pueblo tenga la oportunidad de relatar toda su historia al resto del mundo. Al tratarse de un pueblo muy aislado, los akuntsus son extremadamente susceptibles a enfermedades de foráneos. A menos que decidan unirse a miembros de otros grupos indígenas, lo que parece poco probable, este pequeño pueblo desaparecerá de la faz de la tierra para siempre, y se completará así el genocidio de los akuntsus.


3 de septiembre de 2011

Vocabulario Fundamental. Droga (7) Breaking Bad, pura adicción

Parece que esta edad dorada de las teleseries que estamos viviendo no deja de darnos gratas sorpresas. Series hechas para la televisión (mayormente norteamericanas) que en su mayoría retratan de forma impecable el mundo en mutación que estamos viviendo en general y las miserias de la vida norteamericana en particular. Pensábamos que las magníficas The Sopranos, Mad Men, Boardwalk Empire y The Wire (sobre todo ésta última), tenían, cada una en su estilo, un nivel difícil de alcanzar, pero de repente entramos en Breaking Bad y volvemos a disfrutar del puro goce de estar viendo en nuestros televisores un producto de ficción extraordinario.

Es una historia creada por el hasta ahora desconocido Vince Gilligan que comienza cuando a Walter White, un profesor de química de instituto en Alburquerque (Nuevo Méjico) le diagnostican a sus 50 años un cancer de pulmón que está acabando con su vida. Entonces decide liarse la manta a la cabeza, acabar con su mediocre vida y aprovechar sus vastos conocimientos de química para cambiar su destino (y el de su familia) fabricando la más pura de las metaanfetaminas para así reunir el dinero suficiente que permita a su mujer y sus hijos (uno un poco impedido, otro al llegar) poder vivir sin él en sus vidas. Para ello se junta con un antiguo alumno y traficante de medio pelo, Jesse Pinkman, que le introducirá en los manejos de la distribución de droga. A lo largo de los episodios se van presentando los distintos e impagables personajes que comienzan a orbitar alrededor de la nueva y secreta ocupación de Walter, interpretado por Bryan Cranston, actor al que hasta ahora no conocíamos.

Por qué Walter White delinque es una cuestión, en realidad, menor, una mera justificación o detonante. Lo transgresor aquí es ir descubriendo cómo en realidad disfruta corrompiéndose”, cómo se convierte en un hombre nuevo, más feliz, más completo, más vivo, gracias a la violencia y al poder que le confiere su nueva careta de “Heinsenberg”, el traficante de anfetas más peligroso de la ciudad. Walter White comprende capítulo a capítulo que en realidad era un hombre castrado, anulado por su trabajo, su familia, por la enfermedad y la abulia vital.

Ésa revelación radical le convierte en un personaje único. La cercanía de la muerte, la necesidad de contrarrestar la decepción provocada en sus seres queridos y el deseo de redención de lo que él considera una vida fracasada, le llevan a recorrer un camino del que ya no podrá regresar y que, para su desgracia, acabará poniendo en peligro precisamente todo aquello que trata de proteger. Breaking Bad es una fábula moral que nos habla del destino, del autoconocimiento, del poder del dinero, de la familia y del amor, del crimen y la muerte, mientras nos muestra las sombras de sus personajes colocándoles en situaciones límite que cuestionan las difusas fronteras de la ética personal.


En sus capítulos todo aporta y nada sobra, en ellos se suceden los sorprendentes puntos de giro, los detalles significativos y los dobles significados, las ironías, los sarcasmos y un humor tan negro como un tumorY para homenajearla les ofrecemos una de las grandes escenas que conforman estas aprox. 30 horas del mejor cine, cuando Jesse Pinkman intenta cocinar metaanfetamina por libre mientras su atolondrado colega Badger no dejar de dar por saco y suena 'Uh', de Fujiya & Miyagi. Vean Breaking Bad, una serie cojonuda y tan adictiva como la mejor metaanfetamina.