Este es el blog. Y esta es nuestra web, está todo más ordenadito, mejor.

19 de octubre de 2012

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (13) Diez años de la catástrofe del 'Prestige'

Prestige: ¿Qué hemos aprendido 10 años después? 

Blogpost por Tatiana Nuño 

Hoy 19 de noviembre se cumplen 10 años del hundimiento del Prestige. Aquel barco monocasco que operaba bajo bandera de Bahamas, y que dio lugar a la mayor catástrofe ambiental que ha sufrido España, dejando nuestras costas cubiertas de aquella pasta negra llamada chapapote.

Ya ha comenzado el juicio oral  por la catástrofe del Prestige con más de 290.000 folios, más de 2.000 partes personadas, más de 1.000 millones de euros en indemnizaciones, 133 testigos, 98 pruebas periciales y cuatro imputados que irán pasando por el palacio de congresos Expocoruña, en A Coruña.  Nosotros hoy presentamos el informe “La injusticia del Prestige", donde analizamos los aspectos más relevantes sobre las responsabilidades de la marea negra que se originó con aquel accidente.

Parece increíble que, después de una década, ninguna de las empresas implicadas esté sentada en el banquillo  y únicamente una persona representando a las instituciones hará frente a todas las responsabilidades de ámbito estatal. Aunque en nosotros retumba el eco de  frases como  "en  la catástrofe del Prestige sólo hay un culpable: el barco " o “No son más que unos hilitos de plastilina” o  "pensamos en bombardear el Prestige para hundirlo o hacer arder el fuel" y  "El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín".

Frases que salieron de los cargos políticos que gobernaban por entonces en nuestro país y que no fueron capaces de coordinase y tomar las medidas más acertadas para reducir los efectos de la marea negra.

Ahora nos preguntamos qué hemos aprendido desde entonces:
- Que un  juicio no puede retrasarse 10 años, y que una de las causas de este retraso es debido a que un procedimiento judicial de la complejidad y de las características del Prestige requiere una serie de medios humanos y materiales de los que no está dotado ningún Juzgado Instructor.

- Que las gravísimas deficiencias de las regulaciones internacionales, entre ellas, la utilización habitual de banderas de conveniencia; el empleo de verdaderos entramados de sociedades interpuestas, la insuficiencia de las indemnizaciones que limitan la responsabilidad, hacen que no se paguen las responsabilidades.

- Que  el Derecho penal en España limita, en casos como éste, que las responsabilidades puedan ser depuradas.

Por todo ello en Greenpeace consideramos que los responsables de la crisis del Prestige no han asumido sus responsabilidades, y por esto si se produjera otra catástrofe volvería a pasar lo mismo.

Pero aunque la justicia hubiera podido llevar al banquillo a todos los responsables y se hubiera dado una sentencia penal, y las exigencias de responsabilidades civiles fueran implacables con las empresas implicadas, todavía sería mejor que se abandonaran aquellas actividades cuyas consecuencias contra el medio ambiente y las personas son irreparables, dicho de otro modo abandonemos el petroleo por un sistema energético limpio, porque esto es posible.

Ayúdanos a difundir el mensaje: Evitemos otro Prestige, Evitemos a los irresponsables Evitemos el petroleo.

Tatiana Nuño (@t_nunho), campaña de Cambio climático de Greenpeace
 

Estupor y Temblores (21) “No tengo a nadie. Necesito a alguien. Me llamo Amanda Todd"


Estremecedor vídeo de la adolescente canadiense Amanda Todd que cuenta ante una cámara en apenas diez minutos su atormentada y triste historia de soledad y humillación que le llevó a acabar, un mes después, con su vida. 

17 de octubre de 2012

Vocabulario Fundamental. Extinción (18) ¿Ha comenzado ya la sexta extinción?

"Produce una inmensa tristeza pensar que la Naturaleza habla mientras el género humano no la escucha"
Victor Hugo

Publicamos un post que encontramos en la web Energy Puzzle sobre un artículo escrito en la prestigiosa revista Nature por un conjunto de 22 científicos internacionales de todo pelaje, (biólogos, ecólogos, climatólogos, bioquímicos...) sobre el más que probable colapso ecológico a nivel planetario que puede sufrir nuestro planeta en las próximas décadas de continuar las sociedades humanas ejerciendo su presión creciente sobre los ecosistemas naturales que rigen nuestro planeta. 


Observando los cambios que se llevan sucediendo en las últimas décadas en el sistema Tierra, sin precedentes en la historia de la humanidad, la presión que el desbocado crecimiento demográfico y el enorme consumo energético (en gran medida aún dependiente de los combustibles fósiles) ejercen sobre los recursos naturales, los virulentos efectos del cambio climático antropogénico que extreman la meteorología en todo el mundo, además de la degradación y fragmentación sufridas por los ecosistemas, pueden acelerar el progresivo agotamiento en la capacidad de creación y regeneración de recursos por parte de la Naturaleza. 

Si la humanidad no cambia de inmediato su consumismo voraz (y no parece que lo vaya a hacer), si no reducimos la natalidad, la deforestación de los pulmones del planeta, la emisión de gases de efecto invernadero, la presión sobre los menguantes recursos hídricos, el consumo energético y la depredación insostenible de los recursos naturales (y no parece que vayamos a reducir nada de todo eso, sino al contrario)nuestro mundo puede llegar a una "critical transition" sin retorno, como las alcanzadas en las anteriores cinco grandes extinciones sufridas por nuestro planeta. Según la ONU estamos experimentando el mayor ritmo de extinción de especies desde que los dinosaurios desaparecieron, hace 65 millones de años, de nuestro planeta. El futuro no pude ser menos halagüeño: La mayoría de los países del mundo, entre ellos España, carecen de planes nacionales adecuados para frenar la extinción de animales y plantas. 


Tras sobrepasar ciertos umbrales críticos a partir de los cuales las calladas y vitales funciones de aprovisionamiento y regeneración con las que nuestro planeta nutre a las civilizaciones humanas pueden sufrir cambios bruscos e irreversibles, será cuando nos golpeen las insospechadas consecuencias de todo ello y cuando nos lamentaremos del daño causado al macrosistema que sostiene la vida en la Tierra. Y lo sufriremos nosotros pero sobre todo nuestros hijos, que en sus vidas adultas pueden vivir la distopía planetaria perfecta. 

El artículo de “Nature” del que todo el mundo habla (o casi)

David Ruyet 27 de junio 2012

Definitivamente, se trata de un “must“. O mejor dicho, un “must read“. Tres semanas atrás se publicó en el número 486 “Nature” un artículo titulado “Approaching a state shift in earth’s biosphere“ y, sinceramente, si la temática ambiental, energética y social son de su interés no debería perdérselo. El estudio ha sido realizado por un conjunto de 22 científicos de renombre internacional: Anthony Barnosky, Elizabeth A. Hadly, Charles Marshall, Nicholas Matzke, Eric L. Berlow, Wayne M. Getz, Rosemary Gillespie, Justin Kitzes, John Harte y Neo D. Martinez de Berkeley; Jordi Bascompte y Eloy Revilla de la Estación Biológica de Doñana del CSIC; Mikael Fortelius de la Universidad de Helsinki; James H. Brown de la Universidad de New Mexico; Alan Hastings, David P. Mindell y Geerat Vermeij de la Universidad de California; Arne Mooers de la Simon Fraser; Pablo A. Marquet de la Universidad Pontificia de Chile; Peter Roopnarine de la California Academy of Sciences; John W. Williams de la Universidad de Wisconsin y Adam B. Smith del Missouri Botanical Garden. Además, es un equipo multidisciplinar: hay botánicos, ecólogos, biofísicos, bioquímicos… incluso expertos en management. Ha sido noticia en la prensa generalista (Forbes, Wired…), y tiene como referente inmediato otro artículo de Nature (en el número 471) con algunos de los mismos autores, y titulado con un inquietante: “Has the Earth’s sixth mass extinction already arrived?”.

(...) La conclusión de este estudio (que también ha pasado por el peer-review, claro) es la certeza de un cambio “abrupto e irreversible” de la Tierra. Los ecosistemas habrían superado diferentes umbrales críticos (“critical transitions caused by threshold effects are likely“), y la mano del hombre está en esa presión sobre el planeta. No hay fecha para el cambio. De hecho, sería bastante absurdo concretar una fecha (este tipo de cambios son fenómenos progresivos), pero se considera seguro durante la segunda mitad de este siglo.

Una ‘critical transition‘ es la que de producirse no permite volver al estado previo. ¿Eso ya ha pasado? Pues al final de la última glaciación, hará unos 14.300 años (y que duró… 3.000 años). El Holoceno (que así se llama ese periodo geológico) acabó con la extinción de la mayoría de mamíferos grandes, como el mamut o el oso cavernario. El hombre que, ya llevaba un montón de años por el planeta, también habría colaborado en esa extinción, cazando mamuts o similares y arrasando zonas de cultivo. Otras ‘critical transitions‘ habrían sido las “Big Five’ mass extinctions hace 450, 359, 251, 200 y 2 millones de años (por eso Barnosky habla de si esta será la sexta) que habrían acabado con el 75% de las especies. En la conocida como K/T, hace 65 millones de años, en la que se extinguieron los dinosaurios (parece ser que tras el impacto de un meteorito). Lo que plantean Barnosky y sus investigadores es una serie de ‘global scale forcings‘. En realidad, es otra versión de los modelos IPAT de los setenta de Ehrlich y Holdren. La ecuación explica que una población “P”, que consume “A” en función de la tecnología “T”, genera un impacto “I”: I=PAT. O sea, una reedición de la clásica trampa malthusiana.



Bueno, pues ahora resulta que la presión del crecimiento demográfico (9.000 millones en 2045-2050, a razón de 77 millones de nuevas personas al año) sobre los recursos, las transformaciones de los ecosistemas y su fragmentación, el subsiguiente consumo energético lleva como contrapartida el cambio climático. Todo esto, en su conjunto, habría superado la presión de la última era glaciar: entonces el 30% del planeta era hielo; hoy el 43% son terrenos agrícolas o urbanizados. Luego estaría también la apropiación de los humanos del 20-40% de la NPP (net primary productivity) de la Tierra. Esto sería la cantidad de materia orgánica que se produce por fotosíntesis y quimiosíntesis, o sea, los nutrientes básicos. El CO2 ha aumentado un 35% desde antes de existir los combustibles fósiles. Se han acificado los océanos (el pH ha bajado un 0.05) y la polución ha alterado la cadena de nutrientes en el mar,… ¿Seguimos?

En estas mismas fechas (y en un claro efecto Rio+20), Naciones Unidas (por vía de la UNEP, o PNUMA, si quiere) también ha advertido sobre ese “colapso inminente” o menor dicho “inevitable“. Y lo ha hecho con un informe de 525 páginas donde también advierte que nuestro planeta está experimentando cambios sin precedentes al acercarse a sus “límites biofísicos“. Es el GEO-5 Report (el informe estrella del PNUMA) también llamado “Global Environmental Outlook” La primera sorpresa es que hay puntos de vista coincidentes con el articulo de Barnosky & Co.. Dice el GEO-5: ”a medida que las presiones humanas sobre el sistema Tierra se aceleran, varios de los umbrales críticos a nivel mundial, regional y local están cerca e superarse o se han superado” Añade: “Los cambios que actualmente se observan en el sistema Tierra no tienen precedentes en la historia de la humanidad“; y es totalmente deprimente cuando dice: “En los últimos cinco años no han disminuido ni la escala de los cambios ni su velocidad“. Toma castaña.

¿Y qué dice en realidad Barnosky? Que hay evidencias científicas de que la Tierra está a punto de pasar un punto sin retorno en que no podremos volver atrás. Pero no sabemos el estado nuevo del planeta. Sí que será muy diferente, y seguro que los climas serán muy distintos: eso afectará, por ejemplo, a cómo producimos los alimentos (piense en los cereales)… La cosa favorecerá a unos y perjudicará a otros. La vida seguirá ahí, y el planeta seguirá ahí. Los humanos no están en riesgo de extinción; no se trata de eso. Pero lo que es seguro es que (una vez más) eso perjudicará a los más pobres y vulnerables: ¿Políticas? Ese es un juego a corto plazo. Los políticos no piensan en nuestros hijos (a veces, ni en los suyos): piensan en las próximas elecciones. ¿Qué será clave? Primero, reducir la natalidad (basta con invertir en educación y sanidad, y no nos engañemos) y sobre todo reducir el consumo energético, reduciendo los recursos que consumimos (es decir, hay que consumir menos per cápita: reducir la huella ecológica, vaya).

Pero ahora la cosa va de economía, ya sabe. Hemos de salvar los bancos, deudas y deudores con cantidades que causan sonrojo (¿sabía que el coste de erradicar la pobreza en el mundo es de 40.000 millones de dólares al año? Eso es la tercera parte del rescate la banca española). ¿Por qué cuesta tanto entender que Economía y Medio Ambiente es lo mismo? La economía depende de la energía y de los recursos naturales de forma directa. ¿Y qué es eso sino medio ambiente? ¿No está claro? ¿Y de dónde sale eso sino del planeta? La concepción economicista clásica del mundo entiende el planeta como una serie de economías de frontera, que asumen los recursos como ilimitados. Pues no es así. Seguimos creciendo explotando territorios y recursos remotos, pero para Barnosky y su equipo de investigadores es como si le hubiésemos dado la vuelta al planeta: back where we started. Cada vez queda menos. O nada. Dice el GEO-5: “si la humanidad no cambia de inmediato sus hábitos, se puede llegar a sobrepasar umbrales críticos, a partir de lo cual las funciones vitales del planeta pueden sufrir cambios bruscos e irreversibles“. Hay que cambiar, y cambiaremos: por las buenas, o por las malas.

Estupor y Temblores (20) La crisis de los misiles cubanos


"No quiero especular sobre lo que hubiéramos hecho, pero sí sé que al salir de la Casa Blanca aquel sábado por la noche sentí el temor de no vivir para ver la siguiente noche del sábado" 
Robert McNamara 



Hoy volvemos la mirada a la llamada Crisis de los Misiles -o Crisis de Octubre, como es conocida en Cuba- ocurrida hace 50 años y que tuvo al mundo en vilo durante trece tensos días en los que estuvo a punto de desatarse un conflicto nuclear de impredecibles resultados. Esta crisis, junto al Bloqueo de Berlín son las mayores crisis entre ambas potencias durante la Guerra Fría y en la de Cuba es donde más cerca se estuvo de una guerra nuclear.

Los orígenes de este conflicto residen en la decisión del Partido Comunista soviético de apoyar más directamente al gobierno de Cuba al mando de Fidel Castro, debido al antecedente que se creó con la operación fracasada de Bahía de Cochinos y otras medidas hostiles de la Administración Kennedy, que mostraban el hecho de que los Estados Unidos no iban a permitir un gobierno pro-soviético en su backyard, a escasos kilómetros de sus costas. 


Por ello, el líder soviético Nikita Khrushchev y su gobierno decidieron aprovechar la hostilidad cubana tras la fallida incursión y asegurarse una base en el patio trasero USA para la instalación de bases de misiles capaces de alcanzar casi todas las grandes ciudades de Estados Unidos. La URSS vio en Cuba la base necesaria para el apoyo a nuevas oleadas revolucionarias pro-soviéticas en países americanos, así como por su cercanía a Florida, una base militar desde donde poder amenazar a los Estados Unidos con misiles sin que éstos tuvieran tiempo de reacción, igualando así la amenaza que significaba para los soviéticos los misiles estadounidenses emplazados en Turquía, estado fronterizo con la URSS, y la República Federal alemana.

El 15 de octubre de 1962 una serie de fotografías aéreas de Cuba obtenidas por aviones-espía norteamericanos U2 revelaban que los soviéticos estaban construyendo en la isla caribeña lanzaderas de misiles con capacidad nuclear que podrían alcanzar gran parte de los Estados Unidos.

Empezaba una crisis silenciosa en las entrañas de la Casa Blanca en la que halcones y palomas rodearon a JFK poniendo a prueba su prudencia y sentido de Estado. Los debates se multiplican en la Casa Blanca, y los generales abogan por ataques aéreos, e incluso por la invasión de Cuba, mientras que el secretario de Defensa, Robert McNamara, y los diplomáticos prefieren el bloqueo de la isla para impedir que las naves soviéticas sigan entregando armamento.


El 22 de octubre, JFK anuncia por televisión la situación a los estadounidenses, ordena el bloqueo total de la isla y pone a las fuerzas estadounidenses en estado de alerta máxima. La mayoría de los buques soviéticos da media vuelta y el mundo suspira aliviado. Pero entre bambalinas el drama continuó. Kennedy y Khrushchev intentan hallar una salida pero no se pueden comunicar directamente y los mensajes a veces parecen ambiguos y contradictorios.


El 26 de octubre por la noche los soviéticos proponen retirar sus misiles a cambio de garantías de Washington de que no invadirá Cuba. Al día siguiente exigen además públicamente que Estados Unidos retire sus misiles de Turquía. Sin embargo, el sábado 27 un avión U2 es derribado mientras sobrevolaba la isla lo que hace que la tensión crezca y la situación parezca descontrolarse. El Pentágono comienza los preparativos para bombardear masivamente la isla a partir del martes siguiente e invadirla luego con 120.000 hombres.

El miedo a la represalia nuclear achanta a todos y Kennedy acaba concediendo que no invadirá Cuba y que retirará, de tapadillo y meses después, sus 56 misiles instalados en Turquía, cercanos a la frontera sur de la URSS, mientras que Khrushchev promete sacar los 42 misiles de alcance medio de Cuba. Este pacto fue (y sigue siendo) muy contestado por el otro actor principal de este drama, Fidel Castro, quien lo consideró una traición por parte de los soviéticos, pues veía en los misiles una forma de que Washington temiera y respetara a su pequeño país. Los estadounidenses se enterarían más tarde de que la Unión Soviética tenía decenas de misiles tácticos en la isla, equipados con cabezas nucleares que hubieran podido pulverizar a cualquier fuerza invasora.

50 años después de aquella crisis Cuba sigue siendo un país comunista a los pies de EE.UU., con el tumor que le supone la polémica base estadounidense de Guantánamo y aún vive sometida al bloqueo económico estadounidense. La Habana acusa a Washington de seguir cometiendo terrorismo de estado contra la isla y Fidel Castro es el único líder superviviente de los tres líderes que llevaron al mundo al filo de una guerra nuclear. En el documental que les ofrecemos podrán regresar otra vez a aquellos trece días de agosto en los que la guerra fría pudo acabar abruptamente en un apocalíptico amanecer atómico.

 

11 de octubre de 2012

Vocabulario Fundamental. Lobos (8) Matar al lobo, matar el lobo

Del blog Cantabricus importamos su entrada Matar al lobo, matar el lobo sobre las recientes cacerías de lobos en el parque nacional Picos de Europa, donde muchos ganaderos de sofá dejan al ganado pastando sin protección, en tierras públicas, y luego si el lobo lo ataca no tienen más que poner el grito en el cielo y la mano cobrando la indemnización. Mientras, claman por continuar el acoso al gran pedrador ibérico donde éste se haye, se la tienen jurada desde tiempos ancestrales y quieren perseguirlo incluso dentro de lo que se supone últimos refugios legales de la vida salvaje, los parques nacionales. Y las administraciones, claro, lo siguen permitiendo. El gobierno asturiano ha propuesto matar hasta ¡¡80 lobos!! hasta finales del próximo año. La atávica guerra contra el lobo continúa. 

Les dejamos primero con una pequeña entrevista al gran Luis Miguel Domínguez en la que nos habla del lobo Marley, uno de los lobos asesinados en Picos de Europa y en cuyo honor ha creado la plataforma Lobo Marley, en defensa de nuestro querido lobo ibérico y su coexistencia con el mundo rural. 




Matar al lobo, matar el lobo

Mario Quevedo 8 Oct 2012

Esta historia empieza una tarde-noche de octubre, en la que un biólogo acepta la premisa de que, por daños al ganado, hay que matar lobos. Le cuesta, porque al fin y al cabo lleva un par de años estudiando los movimientos del bicho. Si, M12 es un macho subordinado de uno de los 5 grupos controlados por el proyecto de investigación, pionero en la Europa suroccidental, llevado a cabo en estrecha colaboración con las autoridades medioambientales.

Pero M12 se ha metido en problemas.

No es 100% seguro que él sea responsable de los recientes daños al ganado, denunciados fuera del Parque Nacional donde, según los datos del emisor GPS, pasa la mayor parte del tiempo. Para estar seguros habría que haberle visto en acción, o bien haber sido capaces de identificarle geneticamente a partir de muestras tomadas en la victima, un potro. Esto quizás ocurra, pero les lleva tiempo a los chicos del laboratorio, y ya se sabe que la Biología de la Conservación es "una disciplina de crisis". Como la cirugía a la medicina, sí, que decía Soulé.  

No es seguro, pero el emisor GPS dice que M12 estaba por allí, en mal momento. Y la guardería ha confirmado que efectivamente ha sido un lobo el que mató al potro. De acuerdo con el protocolo de acción, redactado hace años y por el que se guían administraciones y científicos, si un lobo identificado causa daños fuera del parque nacional más de una vez, ha de caer. Tomaron como ejemplo en este caso la gestión del lobo en alguno de los grandes PPNN de Norteamérica. Y un protocolo está para cumplirlo, que para eso existen los acuerdos, órganos de gobierno y comités consultivos en democracia.

Claro que ahora falta salir al monte con el rifle, a quién le toque, y encontrar a M12. Y acertarle. A él, no a otro. Esa es otra. Pero el emisor ayuda, así como los crotales. 

Otro gallo cantaría si no hubiese cierta evidencia de qué lobo fue el responsable. ¿Por? Pues porque a pesar de la formulación típica de batallitas "fue el lobo, que bajó del monte", la realidad es que cuando un lobo baja de un monte, baja ese lobo, no cualquiera. Baja  M12, no toda la estirpe lobuna de la faz de la Tierra. Y si sube, lo mismo. Y cuando un oso entra en un cortín en Degaña, o tumba un contenedor en Brasov, no lo hace "el oso", sino "un oso".

Es una simplificación cómoda a veces asumir que en las poblaciones de animales todos los individuos son iguales. Por esa regla de tres, yo soy igual que... prefiero no pensarlo. Y no me hace falta el mal trago, porque no tiene ni pies ni cabeza, y hay kilos de literatura científica al respecto (e.g., Bolnick et al 2003). Más aún en vertebrados superiores, inteligentes y con estructuras sociales complejas, como los lobos.

No, en ese caso ni el biólogo encargado del seguimiento, ni la responsable científica del proyecto, aceptarían la premisa. Sin entrar en los conflictos éticos que les supondría, saben que sin saber qué individuo "hizo el estropicio", los intentos de control son sólo cosméticos, y ya se sabe que la cosmética va por gustos. Saben además que si matas un lobo al azar, tienes muchas posibilidades de matar al que no atacó al ganado. Tienes posibilidades de matar a un lobo dominante, macho o hembra alfa, los que más cazan, que nunca haya elegido ganado como presa. Tienes por tanto posibilidades de debilitar un grupo que se dedicaba a las presas naturales, poniendo en apuros a los subordinados.

Y mientras además M12, posiblemente el que "se pasó de frenada" sigue sin ser consciente de que no, que eso no se vale. E igual la prepara otra vez.Y vuelta la burra al trigo.

Espera; ¿cómo?
¿Que el daño ocurrió dentro de un Parque Nacional?
¿Que no hay protocolo de actuación?
¿Que no saben qué lobo fue, ni de cerca, porque no hay tal proyecto ni tal colaboración?
¿Que van por tanto a matar al primero que pase?
¿Que es sólo para conseguir un puñado cutre de votos, que ni siquiera así se garantizan?

No hay premisa que valga. Espero que acaben despedidos, por corruptos e incompetentes. Ya, es que estoy hoy de historias fantásticas. Será por esto.

10 de octubre de 2012

Creación audiovisual en corto (11) 'Conceptos clave del mundo moderno', de Elías León Siminiani




Incorporamos a nuestra web la serie de microdocumentales 'Conceptos clave del mundo moderno' ('Key concepts of the modern world series') del director Elías León Siminiani. El talentoso realizador español comenzó esta interesante serie de microdocumentales en 1998 y en 2009 produjo su cuarta entrega, siempre con el trasfondo de la ciudad de New York. Esta serie documental ha obtenido más de 50 galardones internacionales en distintos certámenes y quiere conformar, a modo de ensayo y a través de sucesivas entregas, un decálogo conceptual para poder entender y definir el mundo moderno en el que todos estamos sumergidos.





1 - La oficina (The office, 1998)



2 - El permiso (The permit, 2001)



3 - Digital (Digital, 2004)



4 - El tránsito (The commute, 2009)

9 de octubre de 2012

Vocabulario Fundamental. Agua (1) El agua como recurso estratégico global


Un artículo del escritor e historiador Paul Kennedy sobre la geopolítica del agua dulce nos advierte del peligro que aguarda al mundo de aquí a 2050 procedente de la lucha por este recurso que todos damos por descontado hasta que empieza a faltar. Kennedy asevera que la lucha que llevan a cabo las naciones y pueblos por los recursos hídricos se acentuará  en las próximas décadas convirtiéndose, con mucho, en la mayor amenaza para la seguridad de las sociedades y la conservación de los ecosistemas naturales. Con él comenzamos nuestra serie de entradas sobre este recurso indispensable para prácticamente todo y cada vez más escaso, auténtica fuerza motriz de la vida natural y el desarrollo de las civilizaciones humanas que sin embargo aún nos permitimos el lujo de derrochar y contaminar con la insensatez que caracteriza a la raza autodenominada Sapiens.


Agua, agua en todas partes 

Paul Kennedy El País - 10 Sep 2012 

Rápido! ¿Qué es lo peor que podría pasarle al mundo de aquí a 2050? ¿Un enfrentamiento nuclear entre Israel e Irán? No, diría un realista implacable, porque esa sería una disputa regional, con escasas consecuencias para la mayor parte de los países, del sureste asiático a Latinoamérica.



¿Una confrontación entre China y Estados Unidos por dominar el Pacífico occidental? Peligrosa, sin duda, pero poco probable; a los dos bandos les da miedo el uso de armas nucleares, los dos perderían buques de guerra (quizá muchos) y, si se produjera la guerra, Estados Unidos seguramente frustraría las ambiciones marítimas de China, pero su esencia permanecería intacta y resentida. Así que ¿para qué molestarse?



¿El empeño de Putin en reafirmar el poder imperial de Rusia a base de apoderarse de tierras? Eso dejaría al descubierto que las exhibiciones militaristas del Kremlin con su ejército regular no son más que una fachada de cartón piedra; en serio, ¿acaso su menguada población masculina iba a estar deseosa de ponerse el uniforme y volver al lejano Cáucaso, o de absorber una Bielorrusia en pleno declive? ¿Qué son los esfuerzos de Rusia para negociar la instalación de bases navales en Estados poco fiables del Tercer Mundo más que una forma de colocar a unos rehenes en manos de la suerte? 

De modo que, ¿por qué no ignorar esas longitudes de onda y distanciarnos de las especulaciones que hacen los estrategas de sillón, los expertos obsesionados con los conflictos regionales (Oriente Próximo, el fanatismo musulmán, Israel) y otros profetas de guerras militares de uno u otro tipo? ¿Por qué no fijarnos, en su lugar, en un peligro que aguarda al mundo, procedente de un recurso amable y tranquilizador que todos damos por descontado (hasta que escasea o deja de existir)? ¿Por qué no decir que la pérdida de agua potable garantizada es, con mucho, la mayor amenaza para la seguridad de los seres humanos a largo plazo? En comparación, los peligros políticos mencionados parecen pequeños.




El agua. Terriblemente abundante en esta bendita Tierra nuestra, y eso es lo que la distingue del helado Marte y el ardiente Venus; aquí puede haber vida. Sin embargo, el agua debe ser potable, y ahí está el principal problema, porque la mayoría del agua del planeta es agua salada, inutilizable para beber y (en la mayor parte de los casos) para regar cosechas y plantas. E inutilizable para el afligido Viejo Marinero de Coleridge, a la deriva en medio del mar, que se lamentaba en el famoso poema: “Agua, agua en todas partes, y ni una gota que se pueda beber”. En realidad, sólo el 2,5% del agua de la Tierra es agua dulce, pero casi toda está atrapada en enormes acuíferos subterráneos o en los casquetes de hielo de los Polos. Parece increíble para cualquiera que no sea científico del clima, pero el agua de nuestros lagos y ríos no representa más que el 0,01% de las reservas de agua del planeta.



El agua dulce y corriente —es decir agua que fluye en un río en el que se acumulan las últimas lluvias, la nieve derretida y el deshielo primaveral de gigantescos glaciares de montaña— es vital para nuestra existencia, para el medio ambiente, las culturas, incluso las naciones-estado. ¿Cómo sería Egipto sin el Nilo? ¿O Londres sin el Támesis? ¿Y no son algunas de nuestras principales civilizaciones, en esencia, “civilizaciones fluviales”? ¿Se pueden imaginar Viena sin el Danubio? ¿Pero qué Gobiernos piensan alguna vez en sus ríos, en lugar de sus sistemas de seguridad social o sus gastos de defensa? El próximo mes voy a asistir a una conferencia organizada por el Ministerio de Agua y Transportes de Corea del Sur, un organismo con visión de futuro, en la que participarán expertos destacados en hidráulica, gestión de los ríos, estuarios y otras partes fundamentales del rompecabezas. Ahora bien, ¿quién verá el rompecabezas entero? ¿Cuáles son las amenazas contra este bendito regalo del agua a nuestra Tierra? Son tres, que suelen estar relacionadas entre sí, pero son fáciles de identificar por separado.


La primera es la política internacional, es decir, las disputas entre los Estados y los pueblos por el control de las corrientes de agua dulce. Las naciones de las partes altas de los ríos desvían el agua para proyectos de regadío con el fin de impulsar la agricultura, como está haciendo Turquía con su famosa Presa Ataturk. Pero los países que están río abajo, como Siria e Irak, sufren por la reducción del volumen de agua que les llega y se indignan; de ahí puede surgir un conflicto. También pueden aparecer antagonismos cuando una sociedad de río arriba descarga elementos desagradables o peligrosos en el río y contamina las aguas que llegan más abajo. Holanda, que contiene la parte baja del gran río Rin, ha padecido muchos ejemplos de este tipo de contaminación transnacional. 

La segunda es totalmente distinta: se debe al tremendo aumento de la demanda mundial de agua dulce. En 1825, había alrededor de 1.000 millones de seres humanos en nuestro planeta, que en su mayoría sacaban y utilizaban el agua con métodos preindustriales. Hoy, nos aproximamos a un total de 7.000 millones de personas en el mundo, con necesidades diarias cada vez mayores y con industrias (cemento, acero, chips de silicio, hoteles) que consumen inmensas cantidades de agua dulce. El crecimiento de la economía mundial desde 1800 y el afortunado incremento del nivel de vida de tanta gente han ido acompañados de un aumento incontrolado y desproporcionado del consumo de agua. Cada uno de nosotros gasta muchísimos litros más que nuestros abuelos. Aunque no existiera ninguna amenaza de las que que se sugerían más arriba contra la seguridad de nuestras reservas de agua, la demanda total está ejerciendo más presión sobre las reservas normales.

Pero —y esta es la tercera amenaza— ¿y si además resulta que las reservas originales están agotándose? ¿Y si no podemos seguir contando con un caudal previsible en esos ríos que tanto significan para nuestra vida cultural y social pero, sobre todo, para nuestra vida física? Según muchos informes científicos, los mayores problemas actuales se producen en Asia, donde la población aumenta de forma increíble y la estación de las cosechas es cada vez más breve, porque las temperaturas son más elevadas y las precipitaciones, más escasas. Numerosas comunidades a los pies del Himalaya dicen que hay mucho menos deshielo. Ya no hay suaves pendientes nevadas que se derritan en abril; la temporada de los deshielos se acaba en febrero. Y no hay que olvidar que los glaciares de todo el mundo están derritiéndose de forma constante e insidiosa, en particular los gigantescos glaciares de Tíbet que alimentan tantos grandes ríos de India, China, Myanmar y Vietnam. Estamos hablando del futuro de 3.000 millones de personas. Y de unas sociedades que reaccionarán con furia a la pérdida del agua, y unos Gobiernos que quizá no respondan con prudencia sino de forma insensata, luchando por las reservas de agua en vez de negociar para encontrar una manera científica de compartir un recurso cada vez más escaso.

Regresemos, pues, a mi propuesta inicial. Los problemas que obsesionan a los analistas estratégicos contemporáneos, a los expertos de sillón en asuntos internacionales —cuestiones como Siria, las disputas entre China y Japón por unas islas, Israel e Irán—, por muy importantes que se crea que son, palidecen al lado de la crisis mundial del agua. Desde el río Colorado hasta el Brahmaputra, el caudal de los ríos disminuye. Díganme si hay algo que sea más importante que eso.

Paul Kennedy ocupa la cátedra Dilworth de Historia y es director de Estudios sobre Seguridad internacional en la Universidad de Yale; es autor y compilador de 19 libros, incluido Auge y caída de las grandes potencias.

© 2012, Tribune Media Services, Inc.

Vocabulario Fundamental. Felicidad (4) De la felicidad vivida y la recordada

Daniel Kahneman: El enigma de la experiencia frente a la memoria 


Utilizando ejemplos que van desde unas vacaciones a colonoscopias, el premio Nobel y fundador de la economía conductual Daniel Kahneman revela las trampas cognitivas que nos ponemos a nosotros mismos cuando pensamos en nuestra felicidad, cómo nuestro "yo que tiene experiencias" y nuestro "yo que recuerda" perciben la felicidad de manera diferente. Esta nueva revelación tiene profundas implicaciones para la economía, las políticas públicas - y nuestra propia conciencia de nosotros mismos.

 









8 de octubre de 2012

Vocabulario Fundamental. Evolución (5) 'Charlie Darwin', de The Low Anthem



Set the sails I feel the winds a'stirring / Towards the bright horizon set the way / Cast your reckless dreams upon our Mayflower / Haven from the world and her decay / Who could heed the words of Charlie Darwin / Fighting for a system built to fail / Spooning water from the broken vessels / As far as I can see there is no land / Oh my God, the water's all around us Oh my God, it's all around 

Who could heed the words of Charlie Darwin / Lords of war just profit from decay / And trade the children's promise for the jingle / The way we trade our hard earned time for pay / Oh my God, the water's cold and shapeless Oh my God, it's all around Oh my God, life is cold and formless Oh my God, it's all around 

4 de octubre de 2012

Vocabulario Fundamental. Cerebro e Inteligencia (12) De las inteligencias múltiples a la educación personalizada

Redes 114: De las inteligencias múltiples a la educación personalizada





Hace más de dos décadas, Howard Gardner revolucionó la psicología con su teoría de las inteligencias múltiples. Su trabajo repercutió en la mejora del sistema educativo y le valió un reconocimiento internacional y numerosas distinciones, entre ellas, el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales de 2011. En ocasión de la entrega de este galardón, Punset y Gardner protagonizaron un coloquio en Avilés y conversaron sobre las inteligencias múltiples, las nuevas tecnologías y el surgimiento de una manera nueva y personalizada de educar a los niños.

Concreciones (65) La contaminación mata























La contaminación mata al hombre y mata la Naturaleza.






3 de octubre de 2012

Estupor y Temblores (19) Treinta años de Sabra y Shatila







"No sé muy bien por qué, pero entramos en Shatila por su lado más terrible. De sopetón el olor del aire cambió. El hedor era insoportable. Ahí, a mi derecha, yacían los cuerpos amontonados de decenas de mujeres y niños, muchos de ellos bebés, tirados en el suelo. Les habían matado disparándoles o acribillados a navajazos. Antes de morir las madres habían intentado salvar a sus hijos. De ahí que algunos bebés estuviesen sepultados bajo el cuerpo de su progenitora o incrustados entre sus pechos como para que no pudiesen ver el horror." Ignacio Cembrero - El País 

Antes de que se nos vaya demasiado la efeméride queremos recordar los trágicos hechos sucedidos en los campos de refugiados beirutíes de Sabra y Shatila hace (poco más de) 30 años, entre el 16 y el 18 de septiembre de 1982, cuando las milicias de la Falange Libanesa -aliadas del ejército israelí en su invasión de Líbano de aquel año- sumergieron dichos campos en una vorágine de muerte y destrucción, torturando, acuchillando y fusilando a aproximadamente 2.000 palestinos en lo que se conocería como "la masacre de Sabra y Shatila".

Las fuerzas armadas israelíes -o IDF (Israel Defense Forces)- habían puesto en marcha la operación "Paz para Galilea", invadiendo el sur del Líbano en junio de 1982 con el objetivo de expulsar a la combativa OLP del pequeño país de los cedros y como respuesta al intento de asesinato del embajador israelí en el Reino Unido, Shlomo Argov, por parte del grupo terrorista palestino de Abu NidalLos israelíes se hicieron con el control de la capital libanesa, Beirut, tras sitiarla y bombardearla durante dos meses y consiguieron que los fedayines palestinos de la OLP aceptaran abandonar la ciudad. 

Fue entonces cuando el cristiano maronita y líder de la Falange Bashir Gemayel se postuló como único pretendiente a la presidencia del país, siendo elegido el 23 de agosto. Bashir había prometido a los israelíes firmar la paz y el inicio de relaciones diplomáticas. Sin embargo, el día 14 de septiembre un atentado con bomba acababa con la vida de Bashir Gemayel y de otros 26 políticos de su partido. A pesar de que las pistas apuntaban a la autoría del atentado por parte siria la venganza de la Falange cayó sobre los indefensos palestinos que malvivían en los campos de refugiados de Beirut Oeste. 


Para el mediodía del 15 de septiembre, las fuerzas del Tsahal habían rodeado por completo el campamento de refugiados de Sabra y Chatila y controlaban todas las entradas y salidas del campo. Asimismo, las FDI ocuparon un buen número de edificios como puestos de observación. Ariel Sharón y el jefe de Estado Mayor, Rafael Eitan, se reunieron con las unidades de la milicia cristiano-falangista libanesa, para incitarlos a entrar en los campamentos de refugiados de Sabra y Chatila. La reunión terminó las 3:00 de la tarde del 16 de septiembre. Una hora más tarde, 1500 milicianos cristianos se reunieron en el Aeropuerto Internacional de Beirut, ocupado por las fuerzas hebreas, bajo el mando de Elie Hobeika, sucesor de Gemayel y marcharon a los campos.  En el marco del plan israelí, los soldados israelíes tenían que controlar el perímetro de los campamentos de refugiados y prestar apoyo logístico, mientras que los milicianos falangistas debían entrar a los campamentos, encontrar combatientes de la OLP y entregarlos a las fuerzas israelíes.


De esta forma, durante 40 horas centenares de milicianos violaron y torturaron, mutilaron y dieron muerte a cualquier persona o animal que encontraron, con la complicidad pasiva del ejército israelí, cuyos carros de combate rodeaban los campamentos. Por la noche los soldados israelíes recibieron la orden de iluminar la zona con bengalas.

"Nos topamos con el horror nada más franquear la entrada de Shatila. Estaban allí los cadáveres de los palestinos descomponiéndose bajo un sol de justicia y nubes de moscas. Tapándonos la nariz nos adentramos por alguna callejuela del campamento con las paredes salpicadas de sangre y ahí sí que encontramos a un puñado de hombres, muertos, la mayoría ancianos. También sorteamos el cuerpo de algún burro despanzurrado. Recuerdo que conté más de sesenta cadáveres aunque el número total de muertos rondaría finalmente los dos mil, según las estimaciones más fidedignas. Eran casi todas mujeres algunas, las más jóvenes, con las faldas levantadas o desnudas de cintura para abajo porque probablemente habían sido violadas."

"En Shatila no judíos mataron a no judíos ¿qué tenemos que ver nosotros con eso?"

Estas palabras del primer ministro israelí de entonces, Menahen Begin, sintetizan cómo Israel siempre ha tratado de quitarse cualquier responsabilidad en la masacre pero los informes sobre la carnicería que se estaba llevando a cabo en los campos llegaron pronto a los mandos israelíes y a quien era por entonces ministro de Defensa, Ariel Sharon, quienes hicieron caso omiso de ellos y siguieron dejando hacer a los falangistas a su antojo.

Ante el escándalo internacional que supuso la matanza Israel creó una comisión independiente, encabezada por el magistrado Isaac Kahane, para investigar la tragedia. Esta comisión llegó a la conclusión, en febrero de 1983, de que la responsabilidad recaía sobre las milicias cristianas pero también, indirectamente, sobre Ariel Sharon, que fue relegado del cargo como ministro de Defensa, lo que no le impediría ser nombrado ministro de Exteriores en 1996 y primer ministro en 2001.

El director de cine israelí Ari Folman, autor de la novela gráfica y la magnífica película de animación "Waltz with Bashir", que publicamos en este blog hace ya un tiempo en el post "Israel y la culpa" y cuyas imágenes han prologado esta entrada, fue uno de aquellos soldados judíos que custodiaban los campos y quedó traumatizado por aquellos trágicos hechos. En su película cuenta cómo durante más de veinte años no logró recordar nada del horror de aquella noche ni de las semanas siguientes. Sin embargo, el sueño recurrente e inquietante de un amigo lo motiva para buscar la verdad sobre lo ocurrido en la guerra del Líbano y encontrar respuesta a una pregunta crucial: ¿qué hizo él durante las horas de aquella despiadada matanza? 


Desafiando la amnesia colectiva de sus amigos y camaradas de armas, Folman, con dolorosa franqueza, va uniendo las piezas del macabro puzzle y su participación en el mismo. Gradualmente, su mente en blanco se va poblando de alucinadas escenas de combate y patrullaje, sufrimiento y muerte. El resultado es una apasionante reconstrucción de una experiencia olvidada, una sagaz indagación sobre lo escurridizo y voluble de la memoria, y, por encima de todo, una valiente denuncia del sinsentido de las guerras.

La invasión del país de los cedros (donde tendría que salir anticipadamente en en el 2000) costó a Israel miles de bajas, catalizó el surgimiento del grupo islámico Hizbulá, contribuyó al estallido de la Intifada y su responsabilidad en esta matanza conmocionó al mundo y borró para siempre la autocomplaciente definición del ejército israelí de sí mismo como "el más moral del mundo". Les dejamos con el documental de la BBC "The Accused" sobre este terrible crimen de guerra, otro más en la larga serie de conflictos, afrentas y contraafrentas que mantiene Israel (y sus aliados circunstanciales) con los países y pueblos árabes que le rodean.

The Accused (BBC, 2001)