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6 de junio de 2019

Porque están ahí (4) Colas, basura y muerte en la cima del mundo


Antes morías en el Everest como un héroe y ahora como un gilipollas, y eso es un poco el siglo XXI (...) El ego de la gente es, en realidad, la montaña más grande del mundo. Óscar Sipán

Periódicamente suelen aparecer noticias del circo construido alrededor de la ascensión a la cima más alta del mundo, un sueño para cualquier alpinista íntegro. Sin embargo, desde hace 20 años la laxitud de la normativa y el auge de las expediciones comerciales surgidas al calor del turismo descontrolado y estúpidamente snob de centenares de escaladores amateur que se creen capaces de la proeza, han hecho del Everest un destino mucho más accesible, tanto para expertos como para principiantes. Por eso, los profesionales se alejan cada vez más del Everest. Piden las autoridades que tomen medidas para evitar que el techo del mundo se convierta en un vertedero.

Las múltiples ofertas de tantas agencias irresponsables que han surgido al calor de la celebridad, sobre todo, en la parte nepalí de la cordillera prometen que cualquiera que tenga dinero podrá conseguir hacerse los deseados -y odiosos- selfies en la mítica montaña, aunque sea a costa del sacrificio de los sherpas o de ellos mismos. En esta temporada de escalada de primavera la séptima y por ahora última víctima ha sido un guía de montaña nepalí y van 83 muertos desde 2010. Un vídeo de La Sexta y un artículo de Sebastián Álvaro nos ayudan a profundizar en el tema. 

"Hay zonas que son un auténtico vertedero". Es la confesión de Sergi Mingote, alpinista español que relata la situación que se vive en la montaña más alta del mundo. "No son alpinistas, son turistas de altura que arriesgan su vida por una foto", asegura Mingote, que no quiere coincidir en el Everest con turistas por momentos como el de la foto del ascenso masificado a la cima.. 



Sebastián Álvaro: "Lo que pasa en el Everest se debe a las corruptelas"


Sebastián Álvaro, director durante 27 años del programa de TVE "Al filo de lo imposible", escritor y periodista, considera que las últimas muertes producidas en los atascos del Everest se deben a hechos "que nada tienen que ver con el alpinismo", con responsabilidad de las expediciones comerciales y del Gobierno de Nepal, que «mira hacia otro lado».

"Las fotos de la colas para llegar a la cima del Everest son deleznables. La primera reflexión tras conocer las muertes de las últimas horas es que todo eso no tiene nada que ver con el alpinismo y que el porcentaje de muertos se mantendrá si no se toman medidas, es más, creo que podríamos llegar a ver una gran tragedia por razones objetivas", alega.

Álvaro, presente en la V edición del Tenerife Walking Festival, se refirió a las avalanchas que se producen en el Everest y el peligro añadido de tratarse de una de las zonas con más frecuencia de temblores sísmicos. En su opinión: "Si se llega a juntar una tormenta con avalanchas y un temblor asistiremos a una gran tragedia"

Demasiados permisos para subir al Everest

El problema de las últimas muertes en el Everest, donde han fallecido demasiados montañeros en días de atascos para llegar a la cumbre, radica en las expediciones comerciales, "responsables de todo lo que está sucediendo junto al Gobierno de Nepal, que mira para otro lado ante este problema, es el que da los permisos y regula a su manera".

"El Gobierno de Nepal no regula el tema de las ascensiones y mira para otro lado. Desde mediados de los años 90 las expediciones comerciales han cambiado el alpinismo porque prevalece el negocio. Han secuestrado el Everest, que es una montaña patrimonio de la Humanidad, la mas alta del mundo, han cambiado las reglas. Todo se basa en la codicia. Está bien el mercado libre, que haya guías, pero lo que se hace en el Everest es una corruptela", añade Álvaro.

El himalayista madrileño, quien este viernes hizo cumbre en el Teide con las "Chicas de las cumbres" pakistaníes, detalló cifras que permiten entender la base del problema que provoca muertes como las producidas en los últimos días camino del techo del Mundo.

"El Gobierno de Nepal recauda 4 millones de euros al año con los permisos, y entre unas pocas empresas la recaudación oscila entre los 22 y 25 millones. Eso es una barbaridad en un país como Nepal, y todo se hace por encima del respeto debido a la montaña. El Everest está en un parque nacional, y es una montaña contaminada, sin posibilidad de que se limpie en siglos." Sebastián Álvaro explicó que "mientras la labor de limpieza podría mejorar el campo base del Everest –convertido en una ciudad con 1.500 personas-, en el resto de la montaña sería prácticamente imposible. Hay miles de toneladas de basura que nunca desaparecerá."

Previo pago, las expediciones comerciales no exigen aptitudes

Álvaro explicó que las expediciones comerciales "te garantizan llegar a la cumbre si pagas, pero no exigen aptitudes, por lo tanto te llevan a situaciones peligrosas como las que se acaban de vivir". Sobre las posibilidades de que pudiera suceder algo parecido en España, Sebastián Álvaro descartó ese riesgo, ya que "en nuestro país los ascensos están reglamentados. Por ejemplo en el Teide la ascensión está regulada, solo sube un número de personas al día, te apuntas, no pagas y subes. Si esto se hace en una montaña de 3.700 metros, ¿como no se va a hacer en Nepal con una montaña como el Everest?"

Álvaro recordó la basura que se acumula en el Everest en los campamentos de aproximación a 6.000 metros, 7.000 y en el Collado sur a 8.000. "Hay miles de botellas tiradas con plásticos que nunca se recogerán. Hay que tomar medidas. El Gobierno de Nepal mira a otro lado, dicen que van a imponer un reglamento pero nunca hacen nada y siempre lo denunciamos. La situación se agrava", concluyó. EFE

28 de mayo de 2019

Vocabulario Fundamental. Mujeres (21) Kurdistán, guerra de mujeres


El canal de televisión franco-alemán ARTE produjo en 2016 un documental titulado 'Kurdistán: chicas en la guerra’, dirigido por la francesa Mylene Sauloy. Se centra en la lucha militar e ideológica de las mujeres kurdas en Rohava, Shengal y Qandil, así como la historia del principio del movimiento de mujeres con el PKK. El documental siguen cómo bravas mujeres desde París a Sinjar tomaron las armas contra Daesh (Estado Islámico) para defender a su pueblo y han sido un elemento fundamental en la derrota de los yihadistas en la guerra siria. Un grupo de mujeres que se niegan a ser víctimas y se mantienen fuertes frente a otras mujeres que sí son víctimas.

22 de mayo de 2019

In Memoriam, Eduard Punset

Murió hace unos días el gran Eduard Punset y recordé cuando veía Redes en La2 durante tantos años (18 nada menos), siempre más allá de medianoche, para sumergirme junto a él en un mundo fascinante de sinapsis neuronales, bacterias, genes, evoluciones o capacidades cognitivas, para conocer lo que pensaban de las más diversas materias algunos de los mejores científicos y pensadores del mundo. Con él empecé a conocer a neurocientíficos como Oliver Sacks, científicos cognitivos como Steven Pinker, biólogos evolutivos y/o moleculares como Richard Dawkins, Javier Sampedro o Edward Osborne Wilson, antropólogos o primatólogos como Jane Goodall, entre otros muchos. Con todos ellos conversaba sobre el origen del universo y la vida, la evolución, la naturaleza humana y animal o el destino del Homo sapiens, la Tierra y el Cosmos. 

Su sabiduría y su capacidad comunicativa hacían accesible lo complejo, de él admiraba su inteligencia, su habla pausada, su inconfundible acentazo catalán, sus coletillas como 'Esto es fantástico' y su curiosidad inabarcable que me servía de ejemplo de comportamiento ante la vida. Grababa los episodios en cintas VHS que años después fui pasando a dvd -que aún conservo- y posteriormente a archivos mp4, intentando preservar unos espacios televisivos impagables en tiempos en los que escasean este tipo de formatos. 

De hecho algunos de sus programas los fui colgando en este propio blog, en la etiqueta 'Punset y Redes'Leí su libro 'El alma está en el cerebro', muy recomendable, pues incidía en las neurociencias y su íntima relación con nuestra conducta, pero en los últimos tiempos se acercó demasiado al proceloso género de la autoayuda, así como a una acentuada creencia en las 'soluciones científicas' que llegarían para arreglar los males del mundo que hemos creado entre todos. Pero entonces ya hacía mucho que le había perdido la pista, hasta que ahora, inopinadamente, nos hemos enterado de su muerte y eso siempre es de lamentar en personas así. Nos quedará siempre su legado de conocimiento, curiosidad insaciable y pasión por la ciencia. Descanse en paz, Eduard Punset. 

7 de mayo de 2019

Vocabulario Fundamental. Gatos (10) Duelo de miradas en el Gatipuerto


Fantom y Mancha se retan a un singular combate de miradas por quien toma el control de la Terminal 1 del Gatipuerto. Mientras, Mamágato observa expectante el resultado del enfrentamiento...

2 de mayo de 2019

Vocabulario Fundamental. Animales (56) Madre Coraje



Madre Coraje. Esto no es instinto, esto es mucho más que eso. Este ejemplar de avefría chilena (Vanellus Chilensis) muestra hasta dónde puede llegar el alma animal. Vídeo encontrado en en Instagram de Luis Miguel Dominguez.

15 de abril de 2019

In Memoriam, Neus Català

Un texto de Toni Álvaro y otro de Jacinto Antón (ambos autores muy recomendables) además de un reportaje de La2 nos ayudan a recordar y despedir a la también catalana Neus Catalá i Pallejá, una eterna luchadora que supo resistir y sobrevivir en las peores de las circunstancias que puede sufrir un ser humano, no sólo en los años que pasó en campos de trabajo y exterminio alemanes, particularmente Ravensbrück, donde intentaron suplantar, inutilmente, su identidad pétrea por un número 50446

Activista infatigable, luchó por los derechos de las mujeres, luchó por la República española, luchó en la Resistencia francesa, luchó por sus compañeros y por sobrevivir en los campos, donde se dedicó a sabotear maquinarias e inutilizar las municiones que se veían obligadas a fabricar, pero después de la guerra aún siguió luchando, para que no se olvidara lo que había pasado, para preservar la memoria de aquel horror. Una mujer formidable que se vengó de quienes quisieron acabar con ella viviendo 103 años, lúcida y digna hasta el final. Descansi en pau, Neus Catalá. 

Neus Catalá  (Toni Álvaro - Facebook)

Un grupo de 80 mujeres viajan hacinadas en un vagón que habitualmente transportaba a 4 caballos. Forman parte de un convoy con un millar de mujeres de distintas nacionalidades transportadas en las mismas condiciones. El tren se detiene. Una de las mujeres, menuda, decide abrir una de las minúsculas ventanas del vagón. Frente a ella ve otro tren, atestado de hombres que viajan en las mismas condiciones. Reconoce un rostro. Es su marido. Se miran, gritan sus nombres mientras el convoy de los hombres arranca. Es la última vez que se verán. Él morirá de extenuación en el campo de Bergen-Belsen, poco después de ser liberado.

El convoy de las mujeres finalizará su recorrido en Ravensbrück, de madrugada, a 22ºC bajo cero. Las mujeres son apeadas a golpes, insultos, culatazos, mientras los guardias azuzan a los perros. Las mujeres serán rapadas, desinfectadas, humilladas. Les dan un traje a rayas azules y calzado hecho con lona de camión grapada a una suela de madera. La mujer menuda que abrió la ventana del vagón intenta andar y mantener el equilibrio dentro de sus zapatos enormes, seis números más que su pie. Andando arriba y abajo por el barracón para habituarse al nuevo calzado realiza un bellísimo acto de resistencia: empieza a imitar los andares de Charlot, sus gestos. Las prisioneras del barracón prorrumpen en carcajadas y aplausos. La risa es una afirmación de la vida y una victoria sobre el horror.

La mujer menuda, Pulga la llamaban en la Resistencia, es Neus Català i Pallejà. Ganó una huelga con 14 años, consiguiendo equiparar salarios de hombres y mujeres; defendió la II República desde sus convicciones comunistas; pasó la frontera francesa a pie con 182 niños y niñas a su cuidado; ingresó en la Resistencia en funciones de enlace, llevando mensajes escondidos en su pelo y acogiendo maquis en su casa. Detenida por los alemanes y torturada en la prisión de Limoges sin delatar a nadie, será deportada a Ravensbrück primero y a Holleischen después, siempre bajo un cielo de plomo al que sobrevivirá.

Una mañana, terminada ya la II Guerra Mundial, Neus Català volvió a ponerse el traje a rayas de prisionera y fue a fotografiarse. Era una manera de constatar su renuncia al olvido, el firme compromiso a mantener encendido el recuerdo de todas aquellas mujeres masacradas en Ravensbrück.

Las olvidadas de los olvidados, republicanas españolas, mujeres de 40 nacionalidades gaseadas, muertas a palos, fusiladas, electrocutadas, esclavas de las grandes empresas alemanas (Mercedes Benz, Krupp, Siemens, IG Farbe...), madres de niños y niñas quemados vivos en los hornos crematorios, jóvenes polacas sometidas a atroces experimentos por el doctor Karl Gebhardt, presidente de la Cruz Roja alemana. Todas ellas, los nombres de las 92.000 mujeres asesinadas en Ravensbrück, a las que quisieron convertir en número y estadística, han vivido en la memoria de Neus Català. Ahora Neus Català debe vivir en la nuestra, solo la memoria nos salva del exterminio al que quieren condenarnos


La paloma de Ravensbrück


Con Neus Català aprendías lo que era la vida de verdad. Su mirada, ahora que se ha apagado, nos hacía más falta que nunca


Frente a los negros cuervos de Ravensbrück Neus Català alzó las alas de la humanidad y la esperanza. También las de la memoria. Sobrevivió al campo de concentración —“era también de exterminio”, sostenía siempre ella, y a ver quién se lo iba a negar si había estado allí y tenía ese carácter que cualquiera le llevaba la contraria—, y lo hizo sin perder la fe en la gente y en que el mundo era mucho más que aquel agujero negro inmundo al que la lanzaron.

Un largo día tuve el privilegio de acompañarla en una de las visitas que hizo al campo, al este de Berlín. La vi estremecerse en los barracones, en la plaza de recuento, junto al lago en el que las SS obligaban a trabajar a las deportadas hasta la extenuación y la muerte. Y le agarré la mano —más espantado que ella— ante los crematorios. Acabé el recorrido con temblor de piernas y lágrimas en los ojos. Pero Neus no dudó en dar una segunda vuelta por necesidades de un equipo de televisión. “Mi deber es testimoniar lo que pasó aquí”, me dijo antes de regresar a dar otra vuelta al molino del horror. Qué mujer. Recia y valiente. Siempre dispuesta a luchar contra el olvido y contra el regreso de los cuervos como había luchado contra los nazis y contra el hambre, la enfermedad y la agria desesperanza del campo.



No dudó en enfrentarse a Enric Marco, el impostor de Mauthausen, que la temía. Tan pequeña y tan íntegra y corajuda Neus. Hecha de tesón y hierro viejo, de principios y de valores de la mejor especie. No se fabrica ya gente como ella. Una tarde de invierno en su casa hablamos durante horas de su vida. Cómo pasó a Francia tras la Guerra Civil, cómo la detuvo la Gestapo cargada con armas para la Resistencia, los interrogatorios y Ravensbrück. Cayó la noche sin que ella encendiera las luces. Apenas nos veíamos de un lado al otro de la mesa. Y me dijo “te quedarás a cenar”. No era una pregunta. Sacó unas rodajas de fuet, un poco de pan y dos vasos de agua. Y siguió hablando mientras dábamos cuenta del frugal ágape y las presas rebañaban sus cuencos y gemían por media patata o los restos de la sopa aguada de col y tifus.


Con Neus aprendías lo que era la vida de verdad y lo que valía y lo que tenemos en cada mañana de estos tiempos que nos parecen problemáticos. Y a apretar los dientes. Su mirada, ahora que se ha apagado, nos hacía más falta que nunca. Era también poeta. De versos sencillos y directos que recogían el tuétano de su experiencia. Vuela libre vieja amiga, valerosa paloma a la que jamás darán alcance los cuervos de este mundo. Ojalá fuéramos capaces de seguir el ejemplo de tu compromiso y de tu coraje.

13 de marzo de 2019

Vocabulario Fundamental. Memoria (29) 80 años lo es todo: Gonzo y la memoria del exilio republicano

Este marzo se cumplen los 80 años del comienzo del exilio republicano tras nuestra infausta guerra civil y el indispensable programa El Intermedio (un fijo para el Juez Roy Bean) nos ofreció un reportaje de Gonzo (ahora en Salvados) entrevistando a familiares de algunos de los 500.000 republicanos que, tras huir de las tropas franquistas por los Pirineos fueron a parar a las playas de Argelés, en el sur de Francia, como primera etapa de su exilio. 

Luego muchos de ellos escaparían a países sudamericanos pero otros se alistarían en el ejército francés para seguir combatiendo el fascismo. Tras la derrota francesa de 1940, bastantes acabarían en Mauthausen aunque algunos lograron sobrevivir, gracias fundamentalmente a la solidaridad y la ayuda mutua que los españoles se brindaban unos a otros en aquel infierno. Ahora es Francia quien ha homenajeado a aquellos combatientes y también, por primera vez, representantes del gobierno español se han unido a ese homenaje, empezando a pagar la inmensa deuda de España con ellos. 

Memorias de los huídos de la dictadura franquista: retrato del exilio republicano en España 80 años después

Se cumplen 80 años del exilio republicano y Gonzo homenajea a sus víctimas con un reportaje en El Intermedio en el que habla con personas que conocen de cerca lo que supuso. En este vídeo puedes conocer sus impactantes testimonios

laSexta.com | Madrid 06/03/2019

Se cumplen 80 años del exilio republicano. A principios de 1939 cuando el ejército franquista tomó Cataluña y ya estaba claro que la guerra estaba perdida, medio millón de españoles huyeron a Francia en un movimiento conocido como 'La retirada'. Muchos de ellos cruzaron los Pirineos a pie, entre ellos había soldados, políticos, científicos, campesinos, artistas, civiles de toda clase y condición, y muchos niños.

Aunque gran parte de ellos se quedaron en Francia, donde al llegar sufrieron todo tipo de penalidades, otros se marcharon desde allí a otros países como México, Venezuela, Colombia o Cuba. Algunos regresaron cuando se acabó la dictadura, pero gran parte de los exiliados se quedaron a vivir en el extranjero.

Ahora, 80 años después, se empiezan a dar pasos para intentar reparar la memoria de estos exiliados republicanos. Pedro Sánchez ha homenajeado a Azaña y Machado y he pedido perdón "tarde, pero con orgullo" a todo el exilio español. Desde El Intermedio, Gonzo va hasta Perpiñán para estar en el homenaje a ese medio millón de españoles que huyeron. Además, el periodista habla con mucha gente que conoce de cerca lo que supone el exilio. Aurelia y Ana, hijas de exiliados, y Luisa Miralles, memoria viva de 'La retirada'.

La vida de Lluisa Miralles se vio truncada por las tropas franquistas, tras la guerra y con tan solo diez años tuvo que abandonar España junto a su familia para evitar que fusilaran a su padre.


Argelès, al sur de Francia, fue otro de los lugares a los que más de 100.000 republicanos huyeron hasta que fueron trasladados a otros lugares o algunos regresaron a España. Ahora sus familiares vienen a conocer por primera vez este lugar.

Ana Bogani también ha viajado a Argelès, Francia, donde estuvo su padre exiliado, para visitar uno de los homenajes del país vecino a los republicanos. Además, otros 500.000 españoles huyeron a Francia cuando las tropas franquistas alcanzaron Cataluña. Tras ello, la lucha incesante de los soldados republicanos y toda una población civil se vio truncada en el país vecino.

8 de marzo de 2019

18 de febrero de 2019

Vocabulario Fundamental. Extinción (51) La desaparición de los insectos, una catástrofe silenciosa



Todo el que haya viajado por carretera en coche hace treinta años sabe de qué estamos hablando, de cómo quedaban nuestros parabrisas con los impactos de decenas de insectos y cómo quedan ahora, siniestramente limpios. Pero también puede verse claramente andando por el campo, donde la cantidad y diversidad de insectos ha descendido dramáticamente aunque parezca que a casi nadie le importe. 

Y eso que, así por decir cuatro cosas, polinizan las plantas, dispersan sus semillas, desintegran los residuos orgánicos incorporándolos otra vez al ciclo de los nutrientes y forman los cimientos de la cadena alimentaria que sustenta la vida del planeta en el que todos vivimos. Y una vez más la causa de este acentuado declive, ocho veces más alta que la de los mamíferos, aves y reptiles, absolutamente aberrante en términos evolutivos, la tiene el ser humano. El cambio climático, la pérdida de habitat, la adopción a gran escala en las últimas décadas de la agricultura intensiva que elimina la vegetación original para crear campos de suelo desnudo, los putos monocultivos, la contaminación y el uso masivo de pesticidas sintéticos son algunas de las causas de su extinción.


En la actualidad el 40% de especies de insectos está en claro declive y un tercio está en peligro de extinción. Huelga decir que la desaparición de esta maravillosa biodiversidad artrópoda, aunque no fuera total, generaría un catastrófico colapso de los ecosistemas naturales. Y nosotros iríamos detrás, claro. 

En este reportaje de ARTE del año 2018 el realizador alemán Torsten Mehltretter indaga en las causas y las consecuencias de su desaparición de estos pequeños seres tan fascinantes como vitales para el planeta.

Música para camaleones (113) Yann Tiersen - Koad

7 de febrero de 2019

Vocabulario Fundamental. Revolución (3) 'Lo and Behold', la revolución digital según Werner Herzog


Werner Herzog examina el pasado, presente y futuro en constante evolución de Internet en 'Lo and Behold: Reveries of the Connected World'. NetScout, líder mundial en ciberseguridad y servicios de protección en tiempo real, se subió a bordo como productor e introdujo en un nuevo mundo a Herzog, que llevó a cabo una serie de originales entrevistas con pioneros y profetas del ciberespacio como Elon Musk (cofundador de PayPal y Tesla), Bob Kahn (inventor de la IP o protocolo de internet) o el afamado pirata informático Kevin Mitnick. Estas provocadoras conversaciones revelan la forma en que el mundo digital ha transformado la manera en que funciona prácticamente todo en el mundo real, desde los negocios a la educación, los viajes espaciales, la asistencia médica o el cómo gestionamos nuestras relaciones personales.




Aviso: Para reproducir online este vídeo es necesario clicar sobre las letras azules, y te redirigirá al reproductor ok.ru

11 de enero de 2019

Ciclo de cine clásico USA (29) 'Alguien voló sobre el nido del cuco', de Milos Forman


Después de mucho tiempo retomamos nuestro ciclo de cine clásico estadounidense con 'Alguien voló sobre el nido del cuco' (One flew over the cuckoo's nest) dirigida en 1975 por el realizador checo Milos Forman. Una película maravillosa sobre la locura, la libertad y la dignidad humanas, sobre la eterna lucha entre la libre voluntad del individuo y el despotismo institucionalizado, que fue protagonizada por un enorme Jack Nicholson en uno de sus papeles que le catapultaron a ser uno de los mejores actores de su generación. 

Este film recibió los 5 Oscars principales en 1975, entre ellos los de mejor película, mejor director, mejor guión adaptado, mejor actor (Nicholson) y mejor actriz (Louise Fletcher, como la gélida enfermera jefe que se convierte en Némesis del gran Randle McMurphy. En fin, una master piece del gran cine estadounidense de los setenta para volver a disfrutar. 

26 de diciembre de 2018

Música para camaleones (112) Rosalía - Malamente (Cap. 1: Augurio)


 Ese cristalito roto Yo sentí cómo crujía Antes de caerse al suelo Ya sabía que se rompía (¡uh!) Está parpadeando La luz del descansillo Una voz en la escalera Alguien cruzando el pasillo Malamente (eso es) (así sí) Malamente (tra, tra) Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal (mira) Malamente (toma que toma) ('amonó) Malamente (eso es) (¡'illo!) Malamente Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal Malamente (¡uh!) Se ha puesto la noche rara Han salí'o luna y estrellas Me lo dijo esa gitana (¿qué?) Mejor no salir a verla (no) Sueño que estoy andando Por un puente y que la acera (mira, mira, mira, mira) Cuanto más quiero cruzarlo (¡va!) Más se mueve y tambalea Malamente (eso es) (así sí) Malamente (tra, tra) Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal (mira) Malamente (toma que toma) ('amonó) Malamente (eso es) (¡'illo!) Malamente Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal Malamente Aunque no esté bonita La noche, ¡Undivé! Voy a salir pa' la calle En la manita los aros brillando En mi piel los corales Me proteja y me salve Me ilumine y me guarde Y por delante No voy a perder ni un minuto en volver a pensarte Malamente (eso es) (así sí) Malamente (tra, tra) Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal (mira) Malamente (toma que toma) ('amono) Malamente (eso es) (¡'illo!) Malamente Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal (¡'illo!) Malamente (Toma que toma) Malamente (¡'illo!) Malamente (tra, tra) Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal ('amonó) Malamente (Toma que toma) ('amonó) Malamente (eso es) ¡'Illo! Malamente Mal, muy mal, muy mal, muy mal, muy mal Malamente

Vocabulario Fundamental. Gatos (9) Animales (55) Los animales y su ausencia 5 Cristina y el cielo de los gatos

Afortunadamente también existen animales que pueden vivir toda su existencia junto a personas que los respetan y cuidan como miembros de su propia familia, una de ellas nuestro admirado Alfonso Armada, de cuyo blog en Fronterad importamos su último post, una hermosísima elegía por la muerte de su gata Cristina. Esa felinilla estará siempre en su corazón, ahora también para siempre en nuestro blog.

Cristina y el cielo de los gatos

Alfonso Armada - FronteraD 21 de diciembre, 2018

viernes

El desconcierto es lógico. Como para no saber en qué ciudad dormiste anoche. De qué hablaste con Helena Maleno esta mañana. Cómo conseguiste embarcar en el tren de las 16.45 siendo el último pasajero y recorriendo el andén a la carrera.

Pero también escuchando atentamente el impacto del iris de Isabel sobre cada letra, para provocar un relámpago de lucidez que nos permite comunicarnos con ella, que sigue despidiéndose.

Como Cristina, que languidece, va perdiendo peso, ronronea en el pasillo cuando me acuesto junto a ella. Y no le decimos nada a la niña de que sangró esta noche cuando le dimos la medicina. No hay salvación, y acaso ella ya lo sepa, como lo sabemos nosotros, aunque apenas hablemos de ello.

sábado

Adormecida en mi sofá, donde suelo leer, esta noche no la despertaré. Cristina se muere lentamente. Resulta doloroso ver cómo contempla el agua y la comida, y ni lo intenta. Cada vez está más delgada. Nos mira perpleja. 

domingo

Recuento. De días cuya huella es tenue, se desdibuja. Mientras la gata nos dice que, en silencio, sufre, va perdiendo la batalla, ha empezado, inexorablemente, a despedirse. 

lunes

Nos vamos adaptando al cambio de temperatura, de humor, de luz, de episodios que van configurando el tiempo que, si tenemos suerte y conciencia, podemos llamar vida. En realidad, no debería quejarme. Aunque todo se terminara súbitamente esta noche, o mañana. Como la vida de Cristina, que nos ha acompañado durante cerca de veinte años y ahora nos mira sin entender qué o quién la está llamando. Porque creo que la gata presagia su propia muerte. Cómo no darle cariño después de tantos años de convivencia entre Nueva York y Madrid. No se trata de humanizarla ni de equiparar su dolor al de los humanos. Se trata de reconocer a cada ser vivo en su circunstancia, en qué medida saca nuestros sentimientos menos mezquinos, nos interpela acerca de nuestra condición aquí, en este planeta que se mueve por la Vía Láctea sin que sepamos a ciencia cierta cuál es nuestra misión, nuestro destino. Pero yo creo que de nuestro comportamiento hacia los otros, incluidos por supuesto los animales y las plantas, y hacia nosotros mismos, depende el sentido profundo de la existencia.

martes

De madrugada, me asomo al patio de luces. Veo mi sombra, agigantada, borrosa, contra la pared de enfrente. Hay ropa tendida: el vestuario de una compañía de fantasmas. Ropa aterida de frío, planchada por la baja temperatura. Y el alféizar iluminado de un piso inferior, donde no conozco a nadie.

La gata se está apagando. Y nosotros con ella. ¿Cómo no entristecerse?

miércoles

Los tres sabíamos, aunque no nos lo dijéramos, que el de las tres menos diez de la tarde iba a ser el último viaje de Cristina, que ya no volvería de la clínica, que regresaríamos con el transportín rojo que le compramos en Nueva York para las visitas al veterinario… vacío.

Los tres sabíamos que nuestra gata, que nos ha acompañado en Nueva York durante casi un tercio de nuestras vidas (hablo de C y de mí) y buena parte de la vida de Ana María, estaba pasando sus últimas horas en este mundo, no iba a poder superar ese cáncer que la devoró en menos de quince días.

Pero no nos lo dijimos. Aunque los tres pensábamos lo mismo. Que la gata que llenaba cada rincón de esta casa con su silencio, su misterio, sus exigencias, su escurridizo cariño, sus arrebatos esporádicos de furia cuando la importunaban, las batallas con su rabo, había agotado su tiempo.

Cuando el oncólogo la quiso examinar se revolvió con rabia, como la felina indomable que es. Saltó de la mesa de observación y se refugió bajo ella. Tuve que cogerla, con tanta firmeza como cariño, y envolverla en una manta, para que la examinaran. Y lo que nos dijo el veterinario no admitía ninguna esperanza. Por eso nos preguntaba en silencio qué le pasaba, por qué no podía beber, por qué no podía comer, por qué le costaba tanto conciliar el sueño.

Por eso, de común acuerdo, y mientras llorábamos los tres, cada uno a su manera, accedimos a que la durmieran para siempre.

Nos despedimos de ella. La acariciamos. C y Ana María la besaron como solían hacer casi todos los días. Ella nos miraba con ojos de pena, de incertidumbre, pero también de vacío. 

Se hace muy extraño llegar a casa y que no esté. No abrir la puerta del piso antes de acostarnos para que salga a afilarse las uñas, como hacía en Nueva York, como seguía haciendo aquí.

Como ocupaba cada rincón de la casa, su ausencia es inevitable. Demasiadas cosas nos recuerdan a ella.

Fuimos felices juntos. Ha sido una extraña, preciosa, poco dulce, hermética, listísima, compañera de viaje. Todos hablábamos con ella, y decíamos tener una relación especial, específica, distinta con ella.

La quisimos y la tratamos como a un miembro más de la familia. La echaremos mucho de menos. Tuvo una buena vida con nosotros, mucho mejor que en el sótano de aquel edificio en la esquina entre Park Avenue South y la calle 28, donde las hijas de Luigi, el portero, la bautizaron como Cristina Aguilera. A la hermana que no la dejaba comer, más mayor y abusiva, la llamaron Britney Spears. La adoptamos poco después del 11-S. Nunca la olvidaremos. 

Tiene toda la razón Olvido García Valdés: “Están muy solos también los animales”. El primer post de este blog, el 8 de febrero de 2012, se titulaba La gata Cristina y ChecoslovaquiaHoy, al llegar a casa, me encontré con el último número de The New Yorker:

22 de diciembre de 2018

Vocabulario Fundamental. Animales (54) El asesinato de Sota


El pasado día 18 de diciembre en Barcelona un agente de la Guardia Urbana le pegó un tiro en la cabeza a la perrita que era la única compañía de un chico estonio que se ganaba la vida vendiendo pulseras en la Gran Vía de Barcelona.

Varios policías se habían acercado al chico y uno de ellos, tras darle una hostia porque sí, porque no me gusta tu nombre, al ver que la perrita les ladraba (en ningún caso les mordió) decidió que el procedimiento adecuado era ejecutar al molesto animal. Las imágenes de la perra agonizando en la calle, desangrándose pero aún moviendo la cola, como no entendiendo que hace ella muriéndose ahí, cuando sólo quería jugar y que dejaran de pegar a su dueño, son de las que no se olvidan. A mí al menos se me han metido dentro y me están matando.


Dulce Sota, lo siento en el alma, siento que te hayas ido de este mundo de esta forma tan cruel, tan triste, tan sola, sin poder comprender a las personas. Al menos ésta que escribe ya te lleva en el corazón. Tauri, siento tu dolor como si fuera mío, siento que ni siquiera pudieras abrazarla mientras moría para que no lo hiciera sola, espero que puedas vivir con esta desgracia que tan injustamente te ha devastado la vida. 

Al menos la solidaridad con Sota y Tauri se ha desbordado en los colectivos animalistas Si alguien quiere firmar esta petición para exigir que se investigue y se juzgue este hecho de lesa Naturaleza, de lesa humanidad, en este enlace se puede.

P.D. En recuerdo a Sota, 'Dogsong', de The Be Good Tanyas



Out in the trees, dirt on our knees / We laid him down forever / And on that hill there it was still / As in the ever after / He lays his rest we knew it best / To lay him down so gently / And now he sleeps / where moss does creep / And no more is he with me / The birds did cry, and so did i / To think of life so lonely / And in their song i heard it long / What sadness, and what beauty / Your friend is gone, but / you live on / In life you loved him fully / But now little streams and forests / Dream / And all is made more holy

El amo de la perra abatida por un policía: “Sota no le mordió”

El joven estonio denuncia ante el juez a los agentes por agredirle tras la muerte del animal en plena calle

El País - Barcelona 21 diciembre 2018 - 20:24 CET

Minnesota es el nombre con el que se la entregaron después de ser abandonada. Pero él la llamaba Sota. "Dormía conmigo, se levantaba conmigo... Sota me ha demostrado más amor que mi familia", explica Tauri Ruusalu sentado en un banco de la Ciudad de la Justicia. A ratos, el joven estonio baja la cabeza, interrumpe su relato y se queda como en trance mientras recuerda a la perra que le ha acompañado desde que llegó a Barcelona, hace un año y cuatro meses, como mochilero. "Sota ha estado con niños y no les ha hecho ni un arañazo. No ha mordido a nadie. Tampoco al policía que la asesinó".

Ruusalu acaba de denunciar ante el juez al agente de la Guardia Urbana que, el pasado miércoles, sacó su pistola en plena Gran Vía de Barcelona y mató a Sota, un mestizo de labrador de unos dos años y medio, de un solo y letal disparo. Según la versión oficial, la perra le había mordido en el brazo y buscaba su cuello. El joven lo niega de forma rotunda y airada. Su abogada, Inés Guardiola -que le asiste de forma altruista- ha pedido al juez que impida la destrucción del cuerpo del animal y que obligue a un hotel cercano a entregar las imágenes de las cámaras de seguridad. El Ayuntamiento de Barcelona ya ha anunciado que investigará los hechos.


El joven, que vive en la calle y vende pulseras, también hace un llamamiento para encontrar testigos de lo ocurrido. Los hechos, que han indignado a las entidades animalistas, ocurrieron en pleno mediodía del miércoles. Ruusalu paseaba por la calle junto a Sota, que como siempre iba "suelta, sin atar", cuando un agente le tocó en el hombro y le pidió que se identificara. A partir de ahí, los relatos de la Guardia Urbana y del amo de la perra abatida difieren por completo y han dado lugar a denuncias cruzadas.

"Me ofrecí a escribirle mi nombre porque es complicado. El policía pensó que le tomaba el pelo", cuenta. El agente le dio entonces, siempre según su versión, un manotazo en la cara. Sota se interpuso entre los dos. "Subió sus patas delanteras al brazo del policía, pero no le mordió. Movía la cola todo el rato. Pensaba que estábamos jugando". Ruusalu dice que ordenó al animal colocarse detrás de él. Pero el urbano le gritó para que entrara en el coche y Sota ladró y se dirigió hacia el policía.

Una ejecución a sangre fría. Así describe Ruusalu la acción del urbano. El joven estonio se lleva las manos a los bolsillos, las saca simulando que lleva una pistola y reproduce de forma teatral lo ocurrido ante la mirada de los vigilantes de seguridad de la Ciudad de la Justicia, vacía y espectral a estas horas de la noche. "No dijo nada. Sacó su pistola y sin dudarlo apuntó directamente a la cabeza y disparó. La asesinó. Estaba a unos tres metros. Me quedé aterrorizado".

Ruusalu se queda otra vez paralizado, los ojos fijos en el suelo mientras rememora aquel momento. Más calmado, intenta buscar una explicación: "No sé si el policía se asustó o quiso probar su poder contra mí. No estoy en contra de los policías, pero tienen que saber controlar una situación. El policía que disparó a Sota tiene un problema mental, no puede llevar un arma".

Agresión tras el 'shock'

El nómada Ruusalu (antes de vivir en las calles de Barcelona recorrió otras en Francia, Suiza o Alemania para "entender nuevas culturas") acude a los juzgados, de entrada, para despedirse en condiciones de su compañera. "Quiero el cuerpo de mi perra. Quiero incinerarla y enviar sus restos al Mediterráneo. Le encantaba bañarse allí. Fuimos muchas veces al camping de Waikiki [en Tarragona] y Sotajugaba con los niños, que le hacían de todo", recuerda, y por primera vez su rostro deja de ser anonadado.

Pero Ruusalu también busca justicia por lo que, cuenta, le ocurrió tras el disparo. El joven quedó en shock y cogió un monopatín que llevaba para "defenderse", según su denuncia, que no entra demasiado en ese asunto aunque el joven admite que entonces estaba "muy enfadado". La Guardia Urbana, en cualquier caso, ha denunciado al mochilero estonio por atentado a la autoridad. Según la versión oficial, golpeó a uno de los agentes con el monopatín.

Otros agentes de la Guardia Urbana acudieron entonces al lugar y se abalanzaron sobre Ruusalu para reducirle. Esa escena sí fue grabada parcialmente en un vídeo difundido estos días, en el que también se ve a Sota agonizando en la acera, rodeada por un charco de sangre en torno a su cabeza mientras aún mueve la cola.

La denuncia interpuesta por Inés Guardiola, del bufete Del Castillo, relata que fue agredido "brutalmente" por cinco policías. "Un agente con la bota policial me pisó expresamente y sin justificación la mano izquierda". En el coche, Ruusalu dice que también fue agarrado por el cuello y golpeado en el diafragma. Por la noche, en el hospital, solo recuerda que le sedaron para calmarle y que se despertó varias veces llamando a Sota y buscándola, en vano, debajo del colchón.

14 de diciembre de 2018

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