10 de diciembre de 2020
Ciclo de cine europeo (41) 'Repulsión', de Roman Polanski
Gorriones (10) El declive de nuestros gorriones, según Jalis de la Serna
4 de diciembre de 2020
2 de diciembre de 2020
La condena del refugiado (14) Moria: la pesadilla de los refugiados, la vergüenza de Europa

El periodista Agus Morales, director de la revista 5W, publicó el 20 de septiembre el artículo "El derribo psicológico a los refugiados de Moria", en el explica cómo, lamentablemente, el incendio no sirvió para lograr un mayor compromiso de las autoridades con el bienestar de los refugiados. De hecho, sucedió más bien todo lo contrario:
"Quedará para la historia —la historia de la isla griega de Lesbos, la historia de la mal llamada crisis de los refugiados, la historia del fracaso de las políticas migratorias europeas— el incendio del campo de refugiados de Moria, el mayor de Europa, en el que malvivían unas 13.000 personas. Se dirá que la mayoría —9.000, según la última cifra ofrecida por las autoridades griegas— fueron realojadas en algo más de una semana en una nueva prisión al aire libre: un antiguo campo de tiro del Ejército pegado al mar, casi golpeado por las olas, donde se montaron tiendas de campaña a toda velocidad desde el primer día. Se dirá que la Policía no usó la violencia, salvo en las manifestaciones del 12 de septiembre, durante las cuales lanzaron gases lacrimógenos.
Se dirá que los refugiados se negaban a ir un Moria 2, que exigían ser reubicados en otros países europeos —y que no lo consiguieron, al menos a corto plazo. Pero quedarán en segundo plano, como tantas veces, las otras violencias que explican cómo se venció la voluntad de miles de personas envalentonadas e ilusionadas por un nuevo horizonte, por una vida sin Moria y todo lo que simbolizaba. La violencia del abandono humanitario, la violencia psicológica, la violencia que se sufre cuando te sientes tan pequeño y sabes que el otro es tan grande"
Estupor y Temblores (70) Ku Klux Klan, una historia americana

Una vez más volvemos a compartir por aquí un documental de la fabulosa ARTE TV, una de nuestras fuentes de referencia en este blog. En esta ocasión es para traeros un documental en dos partes sobre el siniestro Ku Klux Klan, el grupo racista estadounidense de los capuchones blancos. En los últimos meses, a raíz de las protestas del movimiento Black Lives Matter y la reacción a las mismas instigada por el ya expresidente Donald Trump, las ideas y las acciones violentas de este grupo han vuelto a estar tristemente de actualidad.
Este documental en dos partes recorre la historia del "grupo terrorista más antiguo de los Estados Unidos": el Ku Klux Klan. Desde 1865 hasta hoy, retrata la violencia impune con la que el KKK ha llevado a cabo sus objetivos racistas en nombre de la “supremacía de la raza blanca”.
1. El nacimiento del 'Imperio Invisible'
El primer capítulo del documental narra los inicios del Ku Klux Klan, a mediados del siglo XIX, hasta justo después de la Segunda Guerra Mundial.
2. Resurrecciones
En este segundo episodio se cuenta la evolución del KKK de los años 50 hasta la actualidad.
27 de noviembre de 2020
La condena del refugiado (13) Vocabulario Fundamental. Dolor (8) El dolor de Aya, la madre de Jusuf
En este blog somos muy de Open Arms y por eso no podíamos dejar pasar sin publicar este video terrible que nos muestra una vez más las tragedias de la migración. Sólo en este 2020 cerca de 900 migrantes han muerto en el Mediterráneo tratando de llegar a Europa. Hace unos días nos estremecimos con el video del rescate del naufragio de una patera a la deriva y los gritos desesperados de una mujer que sólo podía repetir "I lost my baby" (perdí a mi bebé), tras desaparecer su hijo en el mar.
De hecho, los rescatistas de Open Arms lograron encontrarlo y subirlo a bordo de su barco pero no pudieron reanimarlo y terminó falleciendo. La foto que encabeza este post es del momento en que se lo dicen y ella simplemente queda por los suelos, destruida, como una Pietá moderna desposeída de lo que más quiere. Nada en su vida volverá a ser igual después de ese momento. Ella es Aya, la madre de Yusuf, y ya está en nuestro país. Desde aquí esperamos que pueda continuar con una vida digna aunque nunca olvidará el momento en que el mar le arrebató una parte, quizás la más importante, de sí misma.
"¡He perdido a mi bebé! ¡He perdido a mi bebé!". Ese es el grito desgarrador de una madre que acaba de perder a su hijo en el naufragio de una patera en el Mediterráneo central. El vídeo lo ha compartido en Twitter la ONG Open Arms, que ayer rescató a la embarcación, aunque no pudo evitar la muerte del bebé y de otras cinco personas.
Vocabulario Fundamental. Sexo (6) Otro mundo mejor es posible (59) La lucha por la libertad sexual en Polonia
En Polonia, el aborto es casi ilegal, a pesar de la oposición de cientos de miles de personas que han salido a las calles desde 2016. Viajamos a Varsovia para entrevistar a mujeres que trabajan en la encrucijada del arte y el activismo. Presentación : Bianca Hauda y Romy Straßenburg. (Contraseña para ver el vídeo Dailymotion: Roybean)
20 de noviembre de 2020
Vocabulario Fundamental. Revolución (9) Campanadas de la Historia (75) Descolonizaciones, aquel grito de libertad

19 de noviembre de 2020
Vocabulario Fundamental. Puta guerra (29) Armenia y Azerbaiyán: la guerra por Nagorno Karabaj
Juan Pablo Artimian, doctor en historia por la State
University of New York at Stony Broo, escribió un artículo para la Revista
Bordes de gran interés para comprender la gestación y naturaleza del conflicto.
Sobre las consecuencias de aquella primera guerra y del referéndum
de independencia:
“Artasj [así se llama la república establecida en la
región] quedó bajo el control de facto de sus pobladores armenios, pero sin
formar parte de la República de Armenia. Desde el fin de la guerra se ha
tratado de forma infructuosa de llegar a algún tipo de solución diplomática
entre Armenia y Azerbaiyán bajo los auspicios de Francia, Estados Unidos y
Rusia. Sin embargo, en 2016 hubo, una vez más, enfrentamientos militares, así como
en julio de este año cuando Azerbaiyán no sólo atacó Artsaj sino también a la
república de Armenia”
En la mañana del 27 de septiembre Azerbaiyán lanzó una
ofensiva terrestre con formaciones blindadas, apoyadas por artillería y drones. Del relato que han transmitido los grandes medios se extrae fácilmente la conclusión de que "los dos bandos son igual de culpables", "ambos son responsables", y nada más lejos de la realidad. No se trata simplemente de que fuese Azerbaiyán quien tirase la primera piedra, que es algo casi anecdótico. Lo relevante es tener presente el trasfondo geopolítico y entender la situación en que se encuentran ambos países. Una vez más, el profesor Juan Pablo Artimian explica:
“Es importante destacar algunas diferencias claves. En primer lugar, la narrativa de los medios que busca equiparar dos ex republicas soviéticas, perdidas y alejadas de nuestra realidad, como aparentemente equilibradas se derrumba ante una simple comparación. La población de Azerbaiyán es de más de 10 millones de personas. A ello debemos sumar el apoyo de Turquía cuya población es de más de 80 millones de personas y cuya frontera también limita con Armenia. La república de Armenia, que limita también con Azerbaiyán apenas cuenta con menos de tres millones de habitantes. En términos armamentísticos el presupuesto de Azerbaiyán, cuyos recursos económicos son superiores, producto de sus pozos de petróleo, supera ampliamente al de Armenia. Además, los azeríes cuentan con el apoyo activo de Turquía cuyo ejército es uno de los más importantes de la OTAN“
El siguiente vídeo de VisualPolitik es de gran utilidad para comprender cuáles son los intereses y los motivos ocultos que están detrás de esta guerra:
Más allá de las causas políticas inmediatas y los intereses estratégicos en juego, echar la vista atrás y conocer la historia de la región nos da una perspectiva más amplia de lo que está sucediendo. Entre 1915 y 1916, otros historiadores lo alargan hasta 1923, tuvo lugar el genocidio armenio promovido y ejecutado por el grupo nacionalista Jóvenes Turcos. Aproximadamente un millón y medio de armenios, ciudadanos del Imperio Otomano, fueron asesinados en el empeño de crear una Turquía étnica y religiosamente homogénea.
La propaganda del nacionalismo turco mostraba a los armenios como saboteadores al servicio de Rusia, país que en ese momento se enfrentaba a los otomanos en la I Guerra Mundial. Su objetivo era "limpiar" la patria de poblaciones minoritarias que eran utilizadas como chivos expiatorios de todos los males del país.
Pese a todo, Turquía sigue sin reconocer oficialmente el genocidio de los armenios. No solo eso, sino que con frecuencia eleva enérgicas quejas cuando algún gobierno o institución califica de ese modo lo acontecido hace algo más de un siglo en los desiertos de Anatolia. En 2016, el presidente Recep Tayyip Erdogan retiró a su embajador en el Vaticano después de que el Papa Francisco dijese que el de los armenios había sido "el primer genocidio del siglo XX". Erdogan, nacionalista como los Jóvenes Turcos pero sustituyendo el kemalismo laico por un islamismo cada vez más descarado, no tolera el más mínimo cuestionamiento de la historia oficial de su país.
Y es precisamente Erdogan quien está ahora detrás de la agresión azerbayaní contra Armenia. Ante esa perspectiva, no es de extrañar que los armenios teman que puedan repetirse episodios similares a los de 1915-1918. No es descabellado sospechar que los azeríes, de etnia turca y musulmanes, tengan la intención de aniquilar o forzar a la huida a los armenios de Nagorno Karabaj para islamizar la zona. Y todo ello con la venia de Turquía y el armamento cedido por Erdogan. El tratado de paz que se ha firmado, siguiendo la política de los hechos consumados, ya ha forzado la huida de miles de armenios de sus casas ante el temor a las represalias azeríes.
Situación política en Azerbaiyán
El periodista Pablo González, que pasó varias semanas sobre el terreno cubriendo el conflicto para la Agencia EFE, da cuenta de la aplastante superioridad de los azeríes en esta cuestión. El aliado de Erdogan dispone de los drones suicidas israelíes Harop y otros modelos de la misma nacionalidad como el Orbiter y el Hermes, así como los propios turcos Bayraktrar TB12. El ejército armenio sólo dispone del Krunk, un dron de fabricación propia. Según fuentes consultadas por el periodista español, ese es un signo indudable de que Azerbaiyán se había preparado a conciencia para la guerra, comprando distintos tipos de drones tanto a Turquía como a Israel para distintas misiones tácticas.
El propio presidente de Azerbaiyán se congratuló de la eficacia de sus adquisiciones: "Gracias a los avanzados drones turcos propiedad del ejército de Azerbaiyán, nuestras bajas en el frente se redujeron".
También se han registrado estas semanas ataques azeríes con fósforo blanco sobre el Nagorno Karabaj. El fósforo blanco es un agente incendiario que puede causar quemaduras graves que producen una alta mortalidad debido a la absorción del fósforo en el cuerpo y el daño que producen en órganos internos. Este compuesto químico se utiliza para quemar los bosques en los cuales se esconden los civiles durante los ataques del ejército azerí.
El uso de municiones de fósforo está explícitamente prohibido por numerosos tratados internacionales. Su utilización constituye una violación del Derecho Internacional Humanitario, el derecho consuetudinario, las Convenciones de Ginebra y las convenciones pertinentes de las Naciones Unidas. “Estas municiones tienen claros efectos de destrucción masiva para el medio ambiente: ahora también se utilizan contra civiles por las fuerzas militares azerbaiyanas y en este contexto están prohibidas por el derecho internacional”, declararon los Defensores de los Derechos Humanos de Armenia y Artsaj.
Además de estas armas incendiarias, Amnistía Internacional y Human Rights Watch han denunciado el uso de municiones de racimo por parte del ejército azerí contra áreas residenciales. Estas municiones están prohibidas por un tratado internacional de la Convención sobre Municiones en Racimo, suscrito en 2008 por más de 100 naciones. Estas bombas de racimo suponen una grave amenaza para la población civil, ya que en su funcionamiento encadenan varias explosiones que pueden cubrir un amplio territorio.
“Los niños empezaron a gritar y todo el mundo entró en pánico cuando las bombas empezaron a caer. Abrimos las ventanillas y vimos que los coches se estaban quemando. Vimos que tenían cositas rosadas que las hacían arder, así que corrimos al sótano”, contó una mujer de 69 años, habitante de Stepanakert, a la ONG Human Rights Watch a propósito de los ataques con bombas de racimo.
Según Amnistía Internacional, también el ejército armenio habría recurrido a este armamento contra civiles azerbayanos. Fue el pasado 28 de octubre en un ataque contra la ciudad de Barca que habría causado 21 muertos y casi 80 heridos.































