Este es el blog. Y esta es nuestra web, está todo más ordenadito, mejor.

17 de octubre de 2011

Vocabulario Fundamental. Comida (7) Mil millones de hambrientos no son noticia

Por cuestiones de agenda no habíamos podido componer nuestra entrada sobre el hambre que aún asola demasiadas partes del mundo, en especial en el Cuerno de África, así que re-transmitimos el estupendo post multiformato de Ramón Lobo en El País sobre el inmenso sarcasmo que supone que ayer se celebrara el Día Mundial de la Alimentación del año 2011 y haya 1.000 millones de personas (a saber de animales) que viven con el fantasma del hambre comiéndoles el cuerpo y el alma.


Mil millones de hambrientos no son noticia


Ramón Lobo | 17 de octubre de 2011 El País











Ayer fue el Día Mundial del Hambre, que oficialmente se denomina Día Mundial de la Alimentación. Pese a la gravedad del problema apenas se encuentran noticias en los medios de comunicación internacionales. The New York Times publicó este fin de semana un artículo de Holly Epstein Ojalvo junto a un dibujo demoledor de Matt Rota y The Independent títula: "Viven en un mundo de abundancia pero uno de cada siete se irá esta noche a la cama con hambre". En Twitter (#WorldFoodDay) solo fluyen mensajes de ONG, organizaciones humanitarias y algunos blogs.


Los datos de 2011, que ofrece la FAO, no son trending topic: cerca de mil millones de personas pasan hambre cada día. El aumento de los precios de los alimentos, debido a la crisis económica y a la especulación. condena a millones a la pobreza extrema. UNICEF recuerda que 22.000 personas mueren diariamente de hambre o de enfermedades relacionadas con él. En cuatro días los muertos podrían llenar un estadio de fútbol. En 10 días habrán muerto casi tantos como en el tsunami de 2004.
Pese a la magnitud de la catástrofe son invisibles. Médicos Sin Fronteras ha lanzado una campaña de firmas bajo un título contundente: "Hambrientos de atención".
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La ONU asegura que en los países donde el hambre es mayor, peor resulta el trato a la mujer. En el blog La pobreza importa, del diario The Guardian, se informa de los efectos en la población: descontento y estrés. Según Oxfam, los precios alimentarios se duplicarán en 2030. Un tercio de los alimentos que se producen cada año en el planeta acaban en la basura, cerca de 1.300 millones de toneladas. En el mundo desarrollado se desperdicia el 40% de la comida después de la cosecha, es decir, en nuestras neveras.
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Vocabulario Fundamental. Comida (VII) Planeta en venta

12 de octubre de 2011

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (6) Jóvenes españoles: ¿una generación perdida?



Hoy publicamos el interesante documental ¿Generación perdida? (emitido por
Documentos TV) sobre la primera generación de jóvenes españoles nacidos en democracia que han visto como el desempleo galopante provocado por las terribles crisis económica, política, financiera -sistémica en definitiva- zarandean nuestra sociedad y tiñen de incertidumbre y precariedad su presente y su futuro.

Desde este blog confiamos en que la desesperanza no les haga perder las riendas de su propio destino y que a base de talento, conocimiento, esfuerzo y esa palabra tan de moda, la resiliencia, logren superar estas amenazantes circunstancias y salir adelante
.



Documentos TV -
¿Generación perdida?

05.10.2011


Son los jóvenes con más formación académica de toda la historia de España, aunque también fueron muchos los que dejaron los estudios en busca de unos ingresos inmediatos. Ahora, gran parte de éstos, viven con trabajos cada vez más precarios o sufren un desempleo, que duplica la media europea.
Después de haberlo tenido todo, se encuentran con que una crisis global hace tambalear las bases del sistema, y con ello su futuro. Los expertos anuncian que, si no hay un cambio drástico, sus condiciones de vida irán empeorando progresivamente y algunos alertan de que se pueden convertir en una generación perdida.

Retrato de una generación

El documental ¿Generación perdida? es el retrato de una juventud tachada por algunos de ‘ni-nis’ y de apáticos. Un equipo de ‘Documentos TV’ ha entrado en sus vidas para escucharles y verles de cerca. Ocho jóvenes de entre 20 y 30 años hablan sobre trabajo, paro, política o educación, pero también confiesan sus miedos, sus frustraciones y sus esperanzas en el futuro. Cada uno con una situación, desde el que se estrelló en el espejismo inmobiliario que vivió el país hace unos años, el ingeniero que se va al extranjero en busca de una oportunidad; la portavoz de una plataforma reivindicativa, un joven emprendedor, un ambicioso que ha invertido todo lo que tenía en un máster que para llegar a cumplir su sueño de ser operador de bolsa o una madre parada de larga duración.

Forman una generación que afronta el reto de aprender a vivir en un mundo marcado por la incertidumbre económica y vital, pero también intenta alzar la voz y crear un espacio en mitad de una crisis que ha movido los cimientos de su existencia. Además de los protagonistas indiscutibles, el documental cuenta con opiniones de expertos que analizan el fenómeno y con voces tan autorizadas como la de José Luis Sampedro, quien asegura: "Hay quienes dicen que otro mundo es posible. Yo digo más, yo digo que otro mundo es seguro. Éste no seguirá permanentemente".

11 de octubre de 2011

Vocabulario Fundamental. Gorriones (3) La señora de los gorriones

Encontramos en el blog de Luis Miguel Domínguez "La tierra que nos parió" un post suyo de hace unos meses en el que cuenta la entrañable historia de una señora (a la que no ha vuelto a ver) que daba de comer a los gorriones en el parque del madrileño Palacio de Oriente cuando filmaba una de sus primeras series documentales de Naturaleza, "Fauna callejera", en la que nos mostraba las especies animales que, a pesar de nosotros, siguen poblando nuestras ciudades. Unos amantes de los gorriones como somos en este blog no podíamos dejar pasar esta oportunidad de recoger este momento mágico, aunque lamentablemente perdido en el tiempo, de epifanía entre una mujer y los pajarillos que amaba.

La señora de los gorriones - Luis Miguel Dominguez

Han pasado muchos años y no he vuelto a saber nada de esta mujer diez. Hoy en el mismo lugar en el que ella cada día se ganaba la confianza de miles de gorriones se extiende la alfombra roja de la Gala de los Goyas. La plaza de Oriente en el centro de Madrid, fué el teatro de operaciones de Fauna Callejera, esa serie de televisión que con tanta ilusión afronté. Allí compartí mañanas, pájaras y pájaros con Magda, toda una señora que llegó a entablar una relación tan estrecha con estas aves libres como yo no he visto nunca a ningún ser humano. Un dia desapareció y nunca mas supe de ella.

Lo malo es que con su marcha se fué un tiempo de luz y frescura que aún ando buscándo. Sumergiros en el video y os prometo que vereís volar a los gorriones como colibríes. ¿Hablamos en gorrionés?
Vocabulario Fundamental. Gorriones (II) Miguel Hernández y los gorriones

7 de octubre de 2011

Vocabulario Fundamental. Puta guerra (4) Diez años de guerra en Afganistán

Se cumplen en estos días diez años desde que las tropas norteamericanas invadieran Afganistán prometiendo la caída del régimen taliban y la llegada de la democracia al país asiático. Una invasión que fue bien acogida tanto por la comunidad internacional como por una mayoría de afganos hartos de los rigores fundamentalistas de los talibanes.

Sin embargo esa invasión fue mal pensada, librada y liderada por la obtusa Administración de Georges W. Bush, lo que permitió que los líderes talibanes y del Al Queda pudieran escapar a la escarpada área de Tora-Bora y después a Pakistán. El nefasto empeño personal de Bush y Blair de enfangarse en la guerra de Irak restó los recursos de tropas y soldados necesarios para haber conseguido una victoria fundamental sobre los talibanes y el resto de grupos extremistas donde realmente estaban. Los norteamericanos cometieron múltiples errores por su arrogancia al minusvalorar al enemigo y su desconocimiento del carácter y la realidad socio-política afganos, lo que permitió el resurgimiento de la insurgencia a partir de 2006 a través de la porosa frontera con Pakistán.



Tras estos diez años, los liberadores de entonces son vistos como invasores, la situación apenas ha mejorado y la inestabilidad y la corrupción continúan presentes cada día en un país dividido. La violencia sigue cobrándose víctimas, la penúltima el que fuera Alcalde de Kandahar, Ghulam Haider Hamedi, asesinado poco después de ser entrevistado por el equipo de Televisión Española que hizo el reportaje que les ofrecemos más abajo.

Los grupos terroristas resisten con la determinación y pocos escrúpulos que les da su fanatismo y continúan financiándose con la producción y el tráfico de opio. Sus coches-bomba y sus cuasi-artesanales artefactos explosivos camineros (IED) siguen causando muchas bajas y quebraderos de cabeza a unas tropas internacionales equipadas con la mejor tecnología militar, mientras se
llevan por delante miles de víctimas civiles, aunque eso no parezca importarles.

El tour de force de Obama poniendo 50.000 soldados más sobre el terreno para recuperar la iniciativa en la guerra afgana y arrinconar a la insurgencia no ha dado todos los resultados esperados, al mantener los extremistas el pulso a las tropas internacionales con el apoyo desde sus bases en Pakistán, además del que directamente les ofrecen los servicios secretos de este país.

La ilusión de una isla democrática en Asia Central se esfumó hace tiempo. En E.E.U.U. ya nadie se acuerda de las mujeres afganas a las que iban a liberar, pero como parece que Al Qaeda (sustituida por la red Haqqani) ha desaparecido prácticamente del país asiático, los norteamericanos pueden mirar a otro lado. En el horizonte está la fecha de retirada marcada para 2014, cuando se supone que las fuerzas armadas y la policía afganas se habrán de hacer cargo de la seguridad del país, fecha en principio inamovible para unas fuerzas internacionales con ganas de salir de ese avispero que desangra sus tropas y sus economías.

L
a guerra cuesta al contribuyente estadounidense es de unos 9.000 millones de dólares mensuales y se calcula que el coste de mantener un soldado durante un año desplegado en Afganistán es de un millón de dólares. Para Obama, que en el 2008 llegó a la Casa Blanca repudiando la mala guerra de Iraq frente a la guerra buena de Afganistán, la prioridad ahora es una retirada lo más ordenada posible, que evite a la superpotencia perder la cara y garantice una estabilidad mínima en un país que ya venció a los imperios británico y soviético.


Les dejamos con el reportaje "Afganistán: Esperanzas quebradas" de Informe Semanal, sobre estos diez años de guerra en un país que desde hace más de treinta años (cuando fue invadido por los soviéticos) no conoce otra forma de vida y muerte.

Seguidamente podrán ver dos magníficos documentales sobre los soldados que han luchado en esta guerra. Uno, el premiado Restrepo,
dirigido por Tim Hetherington (muerto recientemente en Libia) y Sebastian Junger en 2010, la crónica de las vidas de un pelotón de soldados estadounidenses que combaten en el valle del Korengal, donde se produce una quinta parte de los combates que ocurren en todo el país. El segundo, Afganistán: detrás de las líneas enemigas, que durante unas semanas hace el seguimiento de un grupo de los muyahidines que combaten a las tropas internacionales en el norte del país.

2011 - Afganistán, esperanzas frustradas


Restrepo, de Tim Hetherington y Sebastian Junger (2010)







Afganistán: detrás de las líneas enemigas




Así ha cambiado Afganistán (o no) en 10 años 

Laura Riestra 07.10.2011
  
Aproximadamente 33.000 víctimas mortales, atentados casi a diario, negociaciones de paz fallidas, una insurgencia cada vez más poderosa y una violencia que ha aumentado en un 40% en lo que llevamos de año. Es la cara más visible de un Afganistán que, tras diez años de guerra, se prepara para la salida de las tropas internacionales el próximo 2014. Con un contexto así, la pregunta que surge una década después del comienzo del conflicto es la misma para muchos: ¿Está realmente preparado el país para funcionar por sí mismo?

En los tres años que faltan hasta que se cumpla el plazo dado por las potencias internacionales los retos que aún quedan pendientes son muchos. Se ha avanzado, sí, el gran objetivo con el que se empezó esta guerra ya se ha cumplido: el de encontrar al autor del 11-S, Osama Bin Laden, pero aún quedan asignaturas pendientes. Y no es un secreto. "Todavía queda mucho trabajo por hacer", aseguraba el jefe de las tropas de EE.UU. y de la OTAN en Afganistán, David Petraeus, en un discurso durante una ceremonia militar en Kandahar hace ahora un mes. Aún así, la fecha está clara: el 2014 las tropas se habrán replegado y al gobierno afgano le corresponderá asumir la dirreción de un país que para muchos aún no es capaz de funcionar independientemente, aunque también haya mejorado muchos aspectos. 

Lo que ha cambiado para bien...
 "

Afganistán es uno de los países donde se dan la mayoría de violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos. En este sentido, nos enfrentamos a una situación igual que hace diez años o incluso peor. Aún así, es cierto que hay elementos positivos que han mejorado desde el 2001, principalmente entre las mujeres y niños, en materia de educación y de libertad de expresión", explica a RTVE.es la portavoz de Amnistía Internacional en España, Olatz Cacho.

En este sentido, el gobierno afgano ha llevado a cabo la promulgación de leyes relativas a los derechos humanos, también se ha reducido la discriminación contra las mujeres y ha mejorado el acceso a la educación y atención médica.

"En 2011 siete millones de niños pueden ir a la escuela mientras que en 2001 solo podían hacerlo 900.000. En cuanto a las niñas, hace diez años estaban escolarizadas 5.000 y ahora lo están 2,5 millones", explica Cacho.
 En estas mejoras tiene mucho que ver la nueva Constitución redactada por el gobierno afgano en la que se otorga una condición de igualdad a hombres y mujeres y, además, designa un cupo de un cuarto de los escaños del Parlamento a las mujeres.

También se ha creado un ministerio de ayuda a las mujeres en el que pueden denunciar cualquier tipo de agresión, así como en las casas de acogida que se han instalado con este fin por múltiples puntos de Afganistán. Pero aún no es suficiente.
 "La parte buena de los avances tiene también otro lado menos positivo porque mientras el Gobierno afgano hace avances de este tipo aprueba leyes que suponen un retroceso, como la Ley Shia, de estatuto personal y aprobada en 2009, que formaliza la discriminación a la mujer", asegura Cacho....

y lo que sigue igual o peor
  
El principal escollo que queda en Afganistán ante la salida de las tropas internacionales reside en el futuro que va a quedar diseñado. Las negociaciones de paz, que hasta ahora encabezaba el expresidente afgano Burhanuddin Rabbani, deben dejar definido cómo enterrar la violencia de los insurgentes, cuya fuerza parece ser ahora mayor que nunca, como han puesto de manifiesto con los recientes asesinatos de Rabbani y del hermano del presidente Hamid Karzai, entre otros. 

Staffan De Mistura, jefe de la misión de la ONU en Afganistán (UNAMA), presentó el pasado mes de septiembre al Consejo un informe del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en el que agregaba que tras el asesinato de Rabbani, "es el momento de que los afganos se replanteen que hay que pedir la unidad nacional entre los líderes y el pueblo".
 Sin embargo, precisamente esa implicación que De Mistura pide a los afganos es la que algunos analistas echan de menos en las negociaciones de paz. No porque no quieran, sino porque no se les permite: "Ninguna potencia internacional ha mostrado un verdadero interés en la expansión del diálogo nacional.

Con el gobierno de Karzai en caída libre, la insurgencia que va ganando terreno y las divisiones étnicas en aumento, parece que el conflicto se está reactivando y en ese contexto de retirada de tropas en 2014", recoge el analista sobre Afganistán Candace Rondeaux en Foreing Policy.
 "Las potencias extranjeras están muy interesadas en salir pero deben aclarar qué panorama van a dejar. La fecha clave es el 5 de diciembre, en la conferencia de Paz en Bonn en la que unos y otros dejen confirmar que lo que nunca va a ser una moneda de cambio son los derechos humanos. Sin derechos humanos no hay paz posible", defiende Cacho.
  
El proceso de paz iniciado a principios de 2010 supuso el primer paso hacia la reconciliación con los talibanes y otros grupos insurgentes. Sin embargo, el denominado "Alto Consejo para la Paz", compuesto por 70 miembros, solo tiene entre sus filas a 9 mujeres y los afines a ellas ya han manifestado su preocupación a que los avances que han logrado hasta hora sean una moneda de cambio para negociar un alto al fuego en el futuro. Es más, según un reciente estudio de Action Aid, de cada 10 mujeres, 9 temen por su derechos en el caso de un eventual acuerdo de paz que implique un regreso de los talibanes al gobierno. "Además, también es necesario como salvaguarda de los derechos humanos que se termine con la impunidad total que parece que hay en Afganistán. La CPI debe investigar los crímenes de guerra cometidos por talibanes e insurgentes pero, además, debe analizar las muertes provocadas entre civiles por la OTAN. Y debe hacerlo la CPI porque está claro que hoy en día es imposible que un tribunal interno investigue estos crímenes", explica Cacho.

Vocabulario Fundamental. Animales (10) Los animales y su ausencia 2


Primera ausencia: (dedicado a Yesa, siento tanto haberte dejado tan sola...)
 
Ya tratamos en una anterior entrada (en la que publicábamos el cuento El canario, de la escritora norteamerica Katherine Mansfield) el enorme agujero que se abre en nuestro alma cuando los animales con los que compartimos nuestras vidas, juegos y soledades nos dejan. Son esos momentos de inconsolable desolación cuando sólo nos queda esperar que eso de la reencarnación de las almas sea verdad y la nuestra se pueda encontrar en otro momento con las suyas, afectuosas, nobles e inocentes, transmigradas en otro de nuestros futuros amigos del alma.


Segunda ausencia

Comenzamos con el recuerdo agradecido y canonizante de un blogger al ya desaparecido burro de su familia, ese inteligente animal de mirada dulce y resignada que siempre me ha conmovido y cuyo secular padecimiento al servicio del hombre tanto ha ayudado al progreso de las civilizaciones humana.

Recordando a mi burra

En realidad no era mi burra, era la burra de mi padre o más bien la burra de la familia. Comparada con otros burros del pueblo era pequeña aunque bien proporcionada; de pelo negro con algunas canas más debidas a la edad que a la genética. La parte inferior de la barriga era blanca y blanca era una pequeña estrella que adornaba su negra frente, lo mismo que sus belfos poblados por sensibles pelos duros y largos.

Cuando yo era chaval no tener un burro era casi como ahora no tener un vehículo de transporte. El borrico era el animal más socorrido y más utilizado. Al campo se iba cómodamente aposentado a lomo del rucio y a la vuelta se le cargaba con un feje de trébol para los conejos o con lo que se terciara. A veces se le utilizaba como bestia de tiro como podía ser aricar o incluso tirar del carro y cuando ya estaba viejo solía terminar acompañando a los jamones y chorizos del cerdo en el mismo humero.

Prácticamente todas las familias tenían su borrico o borrica y cuando los dueños llegaban a la jubilación era el último animal del que se deshacían, sobreviviendo a veces el jumento a sus amos. Recuerdo al tío Miguelín Burgo, hombre jovial y de poblado bigote blanco, llevando en una mano el barril de vino (recipiente de barro forrado de esparto ya en desuso) y con la otra tirando del ramal de su borrica blanca, siempre dispuesto a parar a pegar la hebra con cualquiera para hacer su pronóstico del tiempo o contar sus aventuras en la guerra de Cuba o Marruecos donde peleó como soldado. O al tío José, (creo que hermano del anterior y a quien llamábamos el "Bobo", mote que no le hacía precisamente justicia porque indicaba todo lo contrario de lo que era, un hombre muy inteligente y sin duda el más ilustrado del pueblo) siempre acompañado de una burra grande y cana, noble animal que le acompañó siempre en su soltería, no se si elegida o forzada por los prejuicios de una asfixiante comunidad que condenaba a los desertores del seminario casi al ostracismo.

También perduran en mi recuerdo las hermanas Ángela y María, a quienes llamábamos "Las Niñas", quienes siendo ya ancianas y liberadas de las labores del campo seguían manteniendo a su burro como uno más de la familia. Que decir de Manuel Molero, a quien he visto hasta hace pocos años tirando del ronzal de su borrica de casa a la cueva y de la cueva a casa como si el jumento fuera una prolongación de si mismo. Podría citar a otros muchos, pero recuerdo a estos paisanos porque llegaron a viejos y siguieron conservando como compañero a ese noble animal que es el burro.

Creo que ya no queda en el pueblo ni un solo burro (de cuatro patas), incluso hay una justificada alarma por la posible desaparición de esta magnifica especie. La tecnificación del campo ha barrido de sus pastizales y praderas a caballos y mulos, los otros dos animales de tiro que junto con el burro hacían las tareas más ingratas. Aunque de los tres el burro es, de lejos, el animal más noble e inteligente y, paradójicamente, siempre el peor tratado. Los castigos más crueles eran siempre para el pobre burro, tuviera o no la culpa. A quien se le restaba el pienso era al burro. El lugar peor situado en la cuadra era el del burro. Las cargas más pesadas y extenuantes siempre caían sobre las espaldas del burro.

Hace ya tiempo que he canonizado a mi burra, que por cierto no tenía nombre, y la mandé directamente al paraíso de los burros, que para purgatorio e infierno ya tuvo el suyo mientras estuvo entre los humanos. Habrá quien se escandalice porque haya santificado a aquel buen animal, pero no tuve más remedio en atención a los milagros preventivos que hizo en vida. A saber: me libró de agotadoras caminatas por caminos tortuosos y llenos de barro que de haberlos transitado en lugar de ir cómodamente sobre su lomo me habrían causado lesiones y enfermedades que probablemente me hubieran mandado al otro mundo. Tiró con ímprobo esfuerzo de los cangilones de la noria de la "Veiga" y otras norias con cuya agua regábamos las patatas y alubias que nos libraron de una hambruna segura.

Llevó sobre sus costillas las más pesadas cargas que de haber tenido que soportarlas cualquier miembro de la familia le hubiera causado serios problemas físicos. Hay un largo etcétera de servicios milagrosos, pero con solo los citados ya es más que suficiente para santificarla, que por mucho menos hemos visto hacer santo a cierto cura de la Santa Mafia. Cierto que, y haciendo de abogado del diablo, he de poner de manifiesto que me causó algunos contratiempos que me pudieron costar caros, pero estos fueron debidos más a la propia estulticia humana que a la maldad de la noble bestia.

(...) Cierto que mi burra no tenía maldad, pero andaba sobrada de inteligencia y de una astucia que los seres nobles se ven obligados a desarrollar para sobrevivir en un mundo hostil y en este caso por las putadas que yo maquinaba. En las cuadras de ahora cada animal tiene su bebedero, pero cuando yo era chaval no había agua corriente en las casas así que había que llevar a los animales a los abrevaderos que entonces eran la laguna de Tres Corrales (o Tras Corrales) que era de agua estancada de lluvia (situada en el lugar que hoy ocupa el deposito de agua) o la laguna de La Puente (situada donde está el instituto) que estaba a alimentada por una pequeña fuente, hoy cegada, que llamábamos "El Cañín". Yo llevaba el ganado a beber a esta última laguna y las vacas, sedientas, bebían aquel agua estancada, grisácea y medio corrompida sin ningún problema, pero la inteligente burra no quería saber nada de aquella infecta charca y sin hacer caso de palos o tirones del ramal se me escapaba corriendo hasta donde manaba el agua fresquita y cristalina. Más de una vez nos quedamos en el campo sin el pan de la merienda porque tenía una portentosa habilidad para meter el morro en las bolsas de las alforjas y merendar ella primero.


Cuando pacía por los caminos mientras le quitábamos las hierbas a la remolacha sabía perfectamente cuando tenía que atacar a las hojas o roer los nabos sopesando el peligro que corría de recibir unos cuantos palos en función de la distancia a la que se encontrara de nosotros. Si estábamos cerca no osaba tocar el fruto porque sabía que los palos eran seguros; a media distancia se arriesgaba un poco más aunque le podía caer una pedrada de propina o todo lo más algunos bocinazos que solían sonar algo así como "¡Burra, hija putaaa.!" Con el bocinazo se retiraba discretamente a pastar las hierbas del camino esperando otro descuido para volver a atacar la remolacha. Sería una bestia, pera era una verdadera gourmet de las buenas hierbas. Si había abundancia no comía sino las más suculentas y exquisitas, pero si había escasez y hambre no tenía reparo en engullir los cardos a los que trababa entre sus belfos con una delicadeza prodigiosa y sin que jamás le hicieran ninguna herida en la boca.

Cuando había poca faena en el campo la paseaba por los caminos para que pastara hierba primaveral y en mi ignorancia no acertaba a explicarme porque había hierbas aparentemente hermosas que no osaba tocar. Para ponerla a prueba de lo que a mi me parecía una manía le arrancaba de entre los trigos algún manojo de hierbas que a ella le gustaban mucho y en el medio le metía una cuantas hierbas de las que evitaba, poniendo todo el manojo en el suelo del camino. Por supuesto siempre quedaban allí las malas hierbas. Pero mi malvado afán por putearla iba más lejos. Tomaba un puñado de exquisitas hierbas, no muchas para que las pudiera tomar de un bocado, y en medio le metía una hierba mala. Era un espectáculo ver como con sus elásticos belfos iba colocando las buenas hierbas hasta engullirlas y dejando en último lugar a la mala hasta dejarla caer al suelo. No la pude engañar si una sola vez y mejor así porque de haber ingerido una de aquellas malas hierbas le hubiera costado un grave percance de salud o quizás le hubiera causado la muerte.

Sabía perfectamente, según el camino tomado, cual era el lugar de destino y una vez llegado a él se paraba sin necesidad de ninguna orden. Para entrar en casa yo no me bajaba de su lomo para abrir la puerta que estaba siempre entornada y sin llave. Bastaba con que le diera la orden de "abre" para que el animal empujara con su morro la puerta y los dos fuéramos camino de la cuadra tan campantes.

Mi burra, lo mismo que la bíblica burra de Balaán (Los Números 22.21), se dirigió a mi muchas veces aunque yo en mi necedad ni la escuché ni la entendí, por entonces me faltaba la sensibilidad para comprender que ella y yo estábamos hechos del mismo barro, con la única diferencia que ella se había encarnado en burra y yo en humano. Tuvieron que pasar años para que se me abrieran las entendederas. Nunca me hizo reproches por los malos tratos recibidos aunque aún veo en sus grandes ojos dulces un interrogante de asombro por la irracionalidad de mis reacciones. Y ese es el castigo que me persigue por haber hecho sufrir gratuitamente a aquel noble e inteligente animal. No me cabe ninguna duda de que estará pastando suculentas hierbas en los verdes prados que hay en el paraíso de los burros. Amén.

J. Villadangos (Alias "Percha")



Tercera ausencia

Encontramos en el blog Labana una emocionada evocación de su perro de la periodista de RTVE Mara Torres cuando encuentra un proustiano rodillo para quitar pelos que le trae el recuerdo de su compañía, de los viajes realizados juntos, de su alegría de vivir y claro, de su ausencia.


Mi perro y yo (por Mara Torres)

He subido al coche para ir a hacer la compra, y al abrir la guantera para buscar no sé qué papel, he empujado sin querer el rodillo ese que tiene una pega para quitar las pelusas de la ropa y que para nosotros siempre ha sido el ‘rodillo de los pelos del perro’. Ha rotado por la guantera y lo he pillado al aire. Y me he quedado así, quieta, con el rodillo en la mano sin saber muy bien qué hacer con él porque tú ya no vas a volver.

Eras un perro gigante. En casa llevaban doce años tomando decisiones en función a ti: ‘Al final, ¿qué?, ¿nos vamos de viaje este puente?’. ‘Pues es que las niñas (las ‘niñas’ por nosotras, qué risa) también se van fuera y no puede quedarse nadie con el perro’. Los viajes, la fiesta que hace no sé quién fuera de la ciudad, que si la cartilla del veterinario, que si no te olvides de traer el saco de pienso, que vigiléis que el cacharro del agua esté lleno, que dice papá que si le acompañas a dar una vuelta con el perro, que si dónde hemos dejado la correa, que si otra vez está malo de los oídos. Y el coche. Nosotros siempre tuvimos uno familiar no porque fuéramos numerosos, sino porque éramos una familia con perro. De hecho, controlábamos cómo estabas por cómo te subías al maletero: ‘Mami, ¿qué tal está el perro?’. ‘Fenomenal, se sube al coche de un salto’.

Cuando íbamos a la playa te tirabas toda la mañana inquieto, te ponías al lado de donde estaba tu correa y mirabas a la correa y nos mirabas a nosotros. A nosotros y a la correa. Y hasta que no decíamos lo de ‘tranquilo, que no te vamos a dejar aquí‘, no parabas de mirar. En los trayectos, te acoplabas en la parte de atrás hecho un ovillo y apenas te movías, pero en cuanto notabas el olor del mar, te volvías loco... Te levantabas tan excitado que te dabas con la cabeza en el techo del coche y nosotros nos partíamos de risa de lo torpe que eras y de lo contento que te ponías. Luego sacabas el hocico por la ventanilla de atrás y te quedabas con los ojos semicerrados durante un buen rato.

Me acuerdo del último viaje que hicimos juntos. Yo ya no vivía en casa y me había tocado quedarme contigo el fin de semana, así que nos fuimos a la casita que tenemos cerca de un pantano a las afueras de Madrid. Y no veas cómo lo pusiste todo de pelos. Había bajado los asientos traseros para que cupieras en mi maletero y los pelos llegaron hasta el salpicadero. La tapicería negra se puso blanca y los cristales de atrás perdidos de babas porque anduviste olisqueándolo todo. Llovía a cántaros, pero dio igual; nos pasamos horas caminando por el pinar que hay detrás de la casa. Yo te gritaba: ‘¡Que no te metas en los charcos!’, pero como tú a esa frase siempre le hiciste oídos sordos, esperabas a que te tirara otra vez la pelota, salías corriendo a por ella por la parte más embarrada, profunda y blanda del camino y volvías cubierto de fango hasta las cejas, con la bola en la boca y con cara de ‘aquí no ha pasado nada’.

Y sólo ha pasado que ya no estás. Que tengo un rodillo en la mano que es tuyo, de tus pelos. Que los cristales de mi coche están limpios, pero yo querría que tuvieran babas, y que la tapicería me parece hoy más negra que nunca.

Mara Torres para la revista Autoclub (julio 2008)

 
Última ausencia - Fry y su perro







Para terminar les ofrecemos el conmovedor episodio "Ladrido Jurásico" de la serie Futurama, de Matt Groening, en el que conocemos qué ocurrió con el perro de Fry cuando éste cayó dentro del futuro. No dejar lejos los pañuelos.

Futurama - Ladrido jurásico

Vocabulario Fundamental. Mares y Océanos (4) Pesca de arrastre, el crímen perfecto

En las profundidades de los océanos, invisible a nuestros ojos, se está comentiendo el crimen perfecto. Nadie lo ve, pero se están destruyendo los fondos marinos con las redes de arrastre. Por eso hemos salido a la calle, para hacer esto visible e informar a los consumidores y a los supermercados de la destrucción que causa este método de pesca y pedirles que no sean sus cómplices”
Paloma Colmenarejo, responsable de la campaña de Océanos de Greenpeace.
Grandes barcos utilizan inmensas redes cónicas, algunas del tamaño de un campo de fútbol y una altura de hasta tres pisos, trampas letales que se posan y se arrastran por el fondo gracias a enormes y pesadas puertas metálicas.
Las redes de pesca de arrastre no discriminan entre las especies marinas que capturan. Muchas de las especies atrapadas son devueltas al mar muertas o moribundas al no tener interés comercial. Por ejemplo, por cada kilogramo de camarón se capturan de forma accidental (by-catch) hasta 20 kilogramos de otras especies marinas que se devuelven al mar y mueren, incluida la captura de muchos ejemplares jóvenes de especies cotizadas antes de que tengan oportunidad de reproducirse.

Los barcos arrastreros son capaces de pescar en cañones abisales y en escarpados lechos marinos, lugares de gran biodiversidad (se calcula que las zonas abisales podrían albergar entre 500.000 y 10 millones de especies, cantidad comparable a la de las selvas tropicales más ricas del mundo) que en el pasado evitaban por temor a dañar las redes. Para capturar las especies que son el objetivo de su actividad como camarones, fletanes, gallinetas y rapes, desplazan por el fondo marino redes inmensas equipadas con grandes placas de acero y pesados rodillos que destruyen todo a su paso. Los frágiles ecosistemas abisales son arrasados de manera similar a lo que sucede con la tala de las selvas tropicales.


Una vez lanzada al fondo arrastra camarones, estrellas de mar y demás moluscos, así como las formaciones coralinas y praderas submarinas que encuentre a su paso, dejando los fondos marinos completamente devastados. Es tan poco selectiva que se compara con la deforestación de un bosque entero para la utilización de unos pocos árboles. Este arte de pesca se lleva a cabo entre 400 y 2.000 metros de profundidad, en la oscuridad del fondo de los océanos. Las especies abisales son muy vulnerables a la sobrepesca ya que vivien en ambientes con pocas alteraciones y tienden a tener un crecimiento lento y maduración tardía.

Once son los principales países implicados en este destructivo tipo de pesca, Dinamarca (Islas Feroe), Estonia, Islandia, Japón, Letonia, Lituania, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal, Rusia y cómo no, España.

Desde organizaciones como Greenpeace se trabaja para que en la reforma de la Política Pesquera Común se incluya la eliminación de la pesca de arrastre de profundidad y se eliminen las fuertes subvenciones con la que se sostiene, pues
este tipo de pesca tan perniciosa (que sólo produce el 0.95% del empleo) ha recibido en 15 años 142 millones de euros, una media de nueve millones y medio por año.


Y como no parece que a nuestro gobierno, el de ahora y el que viene, se le vaya a caer la cara de vergüenza por ello, menos aún a los grandes grupos pesqueros industriales que las realizan, es por ello que también el consumidor final (nosotros) debería reaccionar. Ya sabemos lo que hay detrás de cada acto de compra de especies capturadas con estas redes letales que devastan nuestros océanos. En nuestras manos está comprar o no.

6 de octubre de 2011

Vocabulario Fundamental. Planeta Tierra (5) El mundo es donde vivimos



Hay muchas maneras de vivir en este planeta. ¿Quién dice que la nuestra sea la mejor?


Absurdeces, bocachanclismos y otros extravíos (16) Intereconomía y los regímenes totalitarios

Uno creía que de las cadenas de extrema derecha de la TDT (o de autonómicas como Telemadrid o Canal 9) nacidas a dedo por el gobierno de Aznar en el 2000 o el de Esperanza Aguirre en 2005 había visto toda clase de barbaridades pero parece que la espiral de mentiras que estos apóstoles del odio y la manipulación usan para descalificar a sus detestados enemigos no para de crecer.

Hace unos días, en la tertulia política del programa Dando caña, comparaban, entre otras lindezas, a Rubalcaba con Stalin, asociando de forma directa (ya ni siquiera de forma subliminal, para qué andar con sutilezas...) una victoria del candidato socialista con la reapertura de rencillas guerra-civilistas, la instauración de la censura, el adoctrinamiento ideológico, la policía de pensamiento, la delación entre amigos y vecinos, el delito de odio, el cierre de medios comunicación, la erradicación de organizaciones, partidos o personas molestas etc. Todo esto literalmente.

Lo malo de las falacias e insensateces de estos fascistillas es que, a base de repetirlas, la gente que ve esas cadenas renuncia a un mínimo pensamiento crítico y entra en una realidad paralela que les hace creerlas (y repetirlas) a pies juntillas. En fin, les dejamos con un video de El Intermedio que desmonta, utilizando el humor y la inteligencia, este último desvarío de Intereconomía, ese modelo de periodismo.
Ascopena de gente.

In Memoriam, Steve Jobs

Hoy, 6 de octubre de 2011, ha muerto Steve Jobs, creador de Apple en 1976 y uno de los grandes innovadores de los últimos 75 años, transformador y visionario de la industria del conocimiento, el entretenimiento y la tecnología haciendo lo que mejor sabía, siendo fiel a sí mismo. Les dejamos con su célebre e inspirador discurso en la Universidad de Stanford el 12 de junio de 2005 en el que recorrió su vida y su amor por su trabajo. Merece la pena. Grande Steve Jobs.


"Encontrad lo que amáis"

El discuso de graduación que Steve Jobs impartió el 12 de junio de 2005 en la Universidad de Stanford está considerado como ejemplo de oratoria, por su estilo pero sobre todo por la carga emocional de su contenido, lleno de humildad, nada que ver con la pomposa presentación a la que recurría en el lanzamiento de cada uno de sus productos tecnológicos. En él habló de la muerte, tras haber sido diagnosticado un año antes con una rara forma de cáncer de páncreas.

"Me siento honrado de estar con vosotros hoy en esta ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me licencié. La verdad, esto es lo más cerca que he estado de una graduación universitaria. Hoy deseo contaros tres historias de mi vida. No es gran cosa. Sólo tres historias. La primera trata de conectar puntos. Me retiré del Reed College a los seis meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses más antes de abandonar los estudios. ¿Por qué lo dejé? Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una joven estudiante de universidad, soltera, que decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: "Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?". Ellos contestaron: "Por supuesto".

Cuando mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado en la universidad y que mi padre tampoco tenía el graduado escolar se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres le prometieron que algún día iría. A los 17 años fui a la universidad. Ingenuamente elegí una casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres, de clase obrera, se fueron en la matrícula. Seis meses después yo no había sido capaz de apreciar el valor de su esfuerzo. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y tampoco sabia si la universidad me ayudaría a deducirlo. Y ahí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Decidi retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien. En ese momento fue aterrador, pero mirando hacia atrás es una de las mejores decisiones que he tomado. Prescindí de las clases obligatorias, que no me interesaban, y comencé a asistir irregularmente a las que sí consideraba interesantes.


No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el suelo de las habitaciones de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos de noche, para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayoría de cosas con las que tropecé, siguiendo mi curiosidad e intuición, resultaron ser posteriormente inestimables. Por ejemplo, en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Como había abandonado el curso y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación en el espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Era artísticamente hermoso, histórico, de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.


A priori, nada de esto tenía una aplicación práctica en mi vida. Diez años después, cuando estaba diseñando el primero ordenador Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en el Mac. Fue el primer ordenador con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, el Mac nunca habría tenido múltiples tipografías o fuentes proporcionalmente espaciadas. Y como Windows no hizo más que copiar a Mac, es probable que ningún PC la tuviese. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y los ordenadores personales carecerían de la maravillosa tipografía que llevan. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después. Reitero, no podéis conectar los puntos mirando hacia el futuro; solo podéis conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tenéis que confiar en que los puntos, de alguna manera, se conectarán en vuestro futuro. Tenéis que confiar en algo, lo que sea. Nunca he abandonado esta perspectiva y es la que ha marcado la diferencia en mi vida.

La segunda historia es sobre amor y pérdida. Fui afortunado, porque descubrí pronto lo que quería hacer con mi vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garaje, transformándose en una compañía de dos mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación -el Macintosh- un año antes y yo recién había cumplido los 30.

Luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que fundaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo. Los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un encontronazo. Cuando ocurrió, la Dirección lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta. Fue devastador. Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios, que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado todo a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle [del silicio, California]. No obstante, lentamente comencé a entender algo. Todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y decidí empezar de nuevo.
En ese entonces no lo entendí, pero ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado.

La pesadez de tener exito fue reemplazada por la iluminación de ser un principiante otra vez. Me liberó y entré en una de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, fundé una compañia llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por ordenador, Toy Story, y ahora es el estudio de animación de más éxito a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple.

Con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No perdáis la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tenéis que encontrar lo que amáis. Y eso es tan válido para el trabajo como para el amor. El trabajo llenará gran parte de vuestras vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creéis que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que se hace. Si todavía no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os detengáis. Al igual que con los asuntos del corazón, sabréis cuando lo habéis encontrado. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que seguid buscando. Y no os paréis.


La tercera historia es sobre la muerte. Cuando tenía 17 años leí una cita que decía algo parecido a "Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto". Me impresionó y en los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: "Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer?" Y cada vez que la respuesta ha sido "no" varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.

R
ecordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque casi todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solo aquello que es realmente importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón. Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un escáner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. ¡Ni sabía lo que era el páncreas! Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los seis meses. El médico me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para morir. Significa intentar decir a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.

Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego por la tarde me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja el páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien. Es lo más cerca que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más.


Al haber vivido esta experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era puramente un concepto intelectual: Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la muerte es muy probable que sea la mejor invención de la vida. Es su agente de cambio. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, vosotros sois lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, seréis los viejos. Y seréis eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es cierto. Vuestro tiempo tiene límite, así que no lo perdáis viviendo la vida de otra persona. No os dejéis atrapar por dogmas, no viváis con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitáis que el ruido de las opiniones ajenas silencie vuestra voz interior. Y más importante todavía, tened el valor de seguir vuestro corazón e intuición, porque de alguna manera ya sabéis lo que realmente queréis llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí, en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a finales de los 60, antes de los ordenadores personales y de la edición mediante microcomputadoras. Se editaba usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras Polaroid. Era como Google en tapas de cartulina, 35 años antes de que apareciera Google. Era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos. Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog y luego, cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de la última edición, había una fotografía de una carretera en medio del campo a primera hora de la mañana, similar a una en la que estaríais haciendo dedo si fuérais así de aventureros. El pie de foto decía: "Seguid hambrientos. Seguid alocados". Fue su mensaje de despedida. Siempre lo he deseado para mí. Y ahora, cuando estáis a punto de graduaros para empezar de nuevo, es lo que os deseo. Seguid hambrientos. Seguid alocados". Gracias"

4 de octubre de 2011

El perturbador arte de Olivier de Sagazan (1) Introducción a un artista extraordinario / 'Transfiguration'



Introducción a un artista extraordinario

Una colaboradora de este blog, Lucía Corral, nos pasa el chivatazo del inclasificable y bizarro artista, pintor, performancer y escultor francés (nacido en Brazzaville, Congo, en 1959) Olivier de Sagazan. Su arte tiene una marcada obsesión por lo grotesco, las metamorfosis, el horror y la muerte. Las transformaciones que realiza en directo varían según la intensidad y las emociones que maneje es esos momentos. Personajes angustiosos envueltos en metales y arcilla, fundidos en una extraña simbiosis apocalíptica con gesto desgarrado. Seres que parecen surgir de las entrañas del infierno y la locura. Y en medio de todo este caos y de todo este sufrimiento, gestos de ternura y de amor que contrastan el lado macabro aunque no por ello dejan de impresionarnos. Sus pinturas y esculturas consiguen despertar extrañas e inquietantes sensaciones, pero es en sus inquietantes perfomances donde Olivier de Sagazan nos arrastra a sus pesadillas. Un artista conspicuo e impactante que inaugura su propia serie en nuestro blog.



Transfiguration (short version)