Este es el blog. Y esta es nuestra web, está todo más ordenadito, mejor.

13 de junio de 2021

Música para camaleones (131) The Killers - Miss Atomic Bomb

You were standing with your girlfriends in the street Falling back on forever, I wonder what you came to be I was new in town, the boy with the eager eyes I never was a quitter, oblivious to schoolgirls' lies When I look back on those neon lights The leather seats, the passage rite I feel the heat, I see the light Miss Atomic Bomb Making out, we've got the radio on You're gonna miss me when I'm gone You're gonna miss me when I'm gone Racing shadows under moonlight Through the desert on a hot night And for a second there we'd won Yeah, we were innocent and young Cast out of the night, well you've got a foolish heart So you took your place but the fall from grace was the hardest part It feels just like a dagger buried deep in your back You run for cover but you can't escape the second attack Your soul was innocent, she kissed him and she painted it black You should have seen your little face, burnin' for love Holdin' on for your life All that I wanted was a little touch, A little tenderness and truth, I didn't ask for much, no Talk about being at the wrong place at the wrong time Miss Atomic Bomb Making out we've got the radio on You're gonna miss me when I'm gone You're gonna miss me when I'm gone Racing shadows under moonlight We're taking chances on a hot night And for a second there we'd won Yeah we were innocent and young The dust cloud has settled, and my eyes are clear But sometimes in dreams of impact I still hear Miss Atomic Bomb, I'm standing here Sweat on my skin And this love that I've cradled Is wearing thin (Miss Atomic Bomb) But I'm standing here and you're too late Your shock-wave whisper has sealed your fate It feels just like a dagger buried deep in your back (it's a proving ground) You run for cover but you can't escape the second attack (and you turn it to chance) Your soul was innocent, she kissed him and she painted it black (on a loser's game) You should have seen your little face, burning for love, (Miss Atomic Bomb) Holdin' on for your life But you can't survive (All that I wanted was a little touch) When you want it all (A little tenderness and truth, I didn't ask for much) There's another side (Talk about being at the wrong place at the wrong time)

7 de junio de 2021

Vocabulario Fundamental. Literatura y Escritores (26) Milan Kundera y la ciudad de Praga






En Praga, el laberinto de espejos es reflejo del alma de la ciudad: cada paso parece revelar medias verdades. Esta apariencia escurridiza se plasma en la obra de Milan Kundera. En su novela “La insoportable levedad del ser”, el escritor checo explora la búsqueda de la libertad. Nada mejor que la ciudad de Praga en el siglo XX para revelar las múltiples caras del alma humana.






3 de junio de 2021

Vidas Conspicuas (21) David Attenborough, una vida extraordinaria en nuestro planeta




“It seems to me that the natural world is the greatest source of excitement; the greatest source of visual beauty, the greatest source of intellectual interest. It is the greatest source of so much in life that makes life worth living.” ("El mundo natural me parece la mayor fuente de emoción, la mayor fuente de belleza visual y la mayor fuente de interés intelectual. Es la mayor fuente de tanto en la vida que hace que valga la pena vivirla.") 

"See the world. Then make it better." Sir David Attenborough


Amo con todo mi corazón a David Attenborough, sólo verle o escuchar su voz me conmueve por dentro. Él sustituyó la trágica pérdida de Félix Rodríguez de la Fuente en mi formación ecologista y animalista y ha sido a través de su presencia bonhómica, sus sempiternas camisas azules y su emocionada mirada al mundo natural que he ido construyendo mi propia educación sentimental profundamente conectada con la maravillosa y muy amenazada biodiversidad de nuestro planeta.

Sólo tuve una vez el placer de verle en persona y fue a finales de los noventa en una preciosa librería de Oxford. Él estaba rodeado por un grupo de personas con las que departía y circundado por la luz de una vidriera que le sumergía en una especie de aura de santidad. Yo, sobrecogido, no me atreví a acercarme a balbucearle mi admiración pero guardo ese momento (al menos así es como lo recuerdo) como uno de los highlights de mi vida. 

El pasado 8 de mayo, Sir David cumplió 95 magníficos años y a pesar de ello sigue activo, pletórico de vida y alma, sigue colaborando en documentales, en conferencias, en entrevistas, sigue aprendiendo y divulgando su inacabable sabiduría para seguir concienciando sobre la precariedad de la situación medioambiental en nuestro planeta. Pero llegará un día en el que se nos vaya y ese día lloraré como un niño y le echaré siempre de menos, pero me aferraré a seguir viéndoley oyéndole en su obra, en sus documentales, sus libros, sus conferencias, en su monumental legado, con su voz y su rostro iluminados por lo que más le emocionaba, el esplendor de la vida salvaje de nuestro mundo.

Pero por ahora sigue con nosotros y para celebrar estos 95 años de pura vida la BBC, la ejemplar cadena pública británica donde ha desarrollado casi toda su actividad profesional, ha publicado este video de 95 segundos, 95 momentazos Attenborough, que tenemos el placer de incluir en esta entrada-homenaje. 




A lo largo de los años David Attenborough ha ido construyendo (mayormente en la BBC pero no solo allí), un corpus de magistrales series documentales que a lo largo de cuatro décadas nos han mostrado las maravillas de la vida salvaje de nuestro planeta, al mismo tiempo que influenciando a sucesivas generaciones de documentalistas a entregarse a la bendita profesión de mostrar a la Humanidad la incomparable belleza de la Naturaleza. El efecto benéfico que su carrera profesional, que su inmenso legado, ha tenido en cómo millones de personas percibimos lo salvaje es incalculable. 

Durante todos estos años he podido ir viendo y coleccionando auténticas  obras maestras del cine documental que fueron escritos/dirigidos/presentados por Attenborough. Desde la seminal 'Life On Earth' (1979) a la que seguirían 'El planeta viviente' ('The Living Planet', 1984) y 'La vida a prueba' ('The trials of life', 1990) plasmada también en un magnífico libro, para componer la trilogía Life

A ellos siguieron, entre muchos otros, 'La vida secreta de las plantas' (The secret life of plants, 1994), 'La vida de las aves' (Life of birds, 1998), 'State of the planet' (2000), 'Planeta azul' (The blue planet, 2001), 'Life in the undergrowth' (2005), 'Planeta Tierra' ('Planet Earth', 2006), 'La vida a sangre fría('Life in cold blood', 2008), 'Galapagos' (2013), 'Africa' (2013), 'Planeta Tierra 2 ('Planet Earth 2', 2016) y 'Nuestro planeta' ('Our Planet', 2019). 

Mi intención es seguir publicando todas las que pueda en este blog (en la propia etiqueta que Sir David tiene), para ofrecer a todo el que quiera verlo este canon audiovisual fundamental que exhibe, con las más increíbles imágenes, el fascinante mundo natural de nuestro planeta, algo que en sí mismo debería ser patrimonio de la Humanidad.

Pero Attenborough no ha querido sólo mostrar los esplendores naturales de nuestro planeta sino también alertar de las consecuencias del impacto del ser humano sobre los ecosistemas salvajes y así lo ha ido reflejando también en su obra, reservando normalmente una parte final de los documentales para hablar de las amenazas que se cernían sobre ellos. 

Aunque siempre ha intentado dejar un mensaje positivo mostrando las oportunidades para revertir esas amenazas o al menos mitigarlas, la preocupación por la degradación de la Naturaleza se ha ido acentuando en sus trabajos de este siglo y más en la última década, según ese impacto, no sólo por efecto del cambio climático sino también por la depredación de los habitats y el tráfico de especies salvajes, se ha ido mostrando cada vez más dramático. 

Sin embargo, nunca había visto a Sir David tan abatido, tan triste, tan superado por la conciencia de la pérdida como en este extraordinario documental que hoy presentamos en nuestro blog, 'David AttenboroughA life in our planet' -David Attenborough: Una vida en nuestro planeta-, dirigido por Alastair Fothergill, Jonathan Hughes y Keith Scholey en 2020

Una vida en nuestro planeta

"El mundo natural se desvanece. Hay pruebas por todas partes. Ha ocurrido durante mi ciclo vital. Lo he visto con mis propios ojos. Este documental es mi testimonio y mi visión sobre el futuro."

Este documental ha sido concebido, efectivamente, como su testamento vital y en él Sir David nos va desgranando algunos de los viajes y expediciones que a lo largo de su carrera profesional de más de 60 años ha realizado por todo el mundo, conociendo algunos de sus más increíbles parajes naturales y los fascinantes seres que los habitaban. Pero también mostrándonos cómo a lo largo de los 93 años (en aquel momento) de su ciclo vital el planeta Tierra ha ido sumando varios miles de millones de habitantes humanos (y miles de eficientes corporaciones empresariales de la depredación natural, añadimos) que han devorado todos los años millones de hectáreas de Naturaleza por todo el mundo a mayor gloria del capitalismo neoliberal. 

Attenborough muestra su amargura al relatar cómo esa sobrepoblación, el desaforado desarrollo económico y la contaminación por plásticos e ingentes cantidades de gases de efecto invernadero han ido creciendo exponencialmente a lo largo del tiempo de su vida, invadiendo los ecosistemas naturales, devorando lo salvaje, diezmando la asombrosa biodiversidad que aún alberga nuestro planeta, esos maravillosos seres y parajes silvestres que él había conocido en su esplendor y que ahora ve amenazados por el colapso y la extinción. Así, nos va dejando algunos mensajes desolados en el que muestra su aflicción por todas las vidas perdidas, por tanta belleza destruida...

Sir David recuerda con gran tristeza hechos cómo cuando volvió algunas décadas después a un arrecife de coral en el Pacífico en el que había realizado su primer buceo, al comienzo de su carrera. Ese lugar que le había maravillado con su exuberante vida marina, con el colorido y las formas de multitud de animales, algunos a los que ni siquiera conocía le recordó, años después, a un cementerio. Los corales se habían blanqueado y habían muerto por el efecto del calentamiento global, los peces y otros seres marinos habían desaparecido por la sobreepesca y la visión de ese hábitat desolado le ofreció a Sir David un terrible ejemplo de lo que estamos haciendo al mundo natural.

Esto debería importarnos por el simple hecho de la incomparable belleza de cada especie, de cada uno de los milagros evolutivos que habita nuestra biosfera y su importancia mayúscula en el mantenimiento del intrincado entramado del equilibrio natural y deberíamos tener la sensibilidad de apreciar esa belleza. Pero si no la tenemos debería importarnos aunque fuera egoístamente porque ese equilibrio sostiene la existencia misma de las civilizaciones humanas y si la Naturaleza colapsa también lo haremos nosotros. 

Las inquietantes ruinas de Prypiat, con la destruida central nuclear de Chernobyl al fondo, sirven a Attenborough para enmarcar la evidencia de algo que sabemos pero que decidimos situar en esa frontera difusa entre obviar o desatender: que el ser humano es capaz de construir paraísos con la fuerza de su intelecto y destruirlos con sus errores. Y que la Naturaleza nos sobrevivirá y prosperará cuando ya no estemos.

A lo largo del documental Attenborough nos abre su corazón: 

"Tengo 94 años. He tenido una vida extraordinaria. Sólo ahora me doy cuenta cómo de extraordinaria. He tenido la suerte de explorar los lugares silvestres de nuestro planeta. He viajado por todo el mundo. He contemplado a los seres vivos de cerca en todas sus variedades y maravillas. La verdad es que no podía imaginarme mi vida de otro modo. Siempre me ha apasionado explorar, correr aventuras, aprender más de la fauna y la flora. Y sigo aprendiendo, tanto como cuando era niño. Cuando era joven sentía que estaba en la Naturaleza experimentando el mundo natural salvaje pero era sólo una ilusión (...) La gran tragedia de nuestro tiempo ha estado ocurriendo a nuestro alrededor, apenas perceptible día a día, la pérdida de nuestras tierras salvajes, de su biodiversidad. Yo he sido testigo de este declive. (...) "La humanidad se encuentra en una encrucijada, el mundo natural está seriamente amenazado y las consecuencias pueden ser apocalípticas", advierte Attenborough que, sin embargo, dedica la última media hora de programa a dar cuenta de las soluciones que ya están aquí para detener la emergencia climática: desde la agricultura urbana a las energías renovables, desde las zonas de exclusión de pesca en los océanos a la drástica reducción del consumo de carne, desde los proyectos de renaturalización hasta el reaprovechamiento total de los recursos.


"El futuro de la vida en la Tierra depende de nuestra capacidad para tomar medidas. Muchas personas están haciendo lo que pueden, pero el verdadero éxito sólo puede venir si hay un cambio en nuestras sociedades, nuestra economía y en nuestra política. He sido afortunado en mi vida por ver algunos de los mayores espectáculos naturales que el mundo ofrece. Sin duda, tenemos la responsabilidad de dejar para las generaciones futuras un planeta que sea saludable, habitable para todas las especies." (...) "Los periódicos sólo hablan del virus, y está bien porque todos queremos saber", se lamenta Attenborough, que prosigue: "El problema es que el cambio climático ha desaparecido de los titulares porque se percibe como un futuro distante. La temperatura de la Tierra ha aumentado un grado desde que yo nací, y puede aumentar entre tres y cuatro grados este siglo si no cambiamos de rumbo. El cambio climático está ya aquí: los jóvenes hacen bien en recordárnoslo". 

Vamos terminando este homenaje y nuestra felicitación
por su 95 cumpleaños (perdona el retraso, David) con otra de sus frases: "'Una vida en nuestro planeta' es mi declaración como testigo y mi visión para el futuro. Es la historia de cómo hemos llegado a hacer esto, nuestro más grande error, y cómo, si actuamos ahora, aún podemos enmendarlo. Tenemos una oportunidad final de crear el perfecto hogar para nosotros mismos restaurando el maravilloso mundo que hemos heredado. Lo único que necesitamos es la voluntad para hacerlo." 

Aunque me temo que él sabe que la creación de ese hogar común para todos (y con ello la salvación de la biodiversidad planetaria y, por ende, la nuestra) es prácticamente imposible por la gran cantidad y enorme poder de los factores en contra, entre ellos unos horizontes temporales de actuación que son sistemáticamente sobrepasados sin cumplir las promesas que albergaban. 

Sin embargo Sir David intenta mantener el optimismo, porque debemos seguir intentándolo, porque existen las alternativas a que el colapso termine sucediendo, o al menos poder mitigar las consecuencias. La lucha por la conservación natural es la mayor y la más perdida de todas las causas perdidas pero precisamente por ello no hay que dejar nunca de luchar por ella, por saber que al menos nosotros hicimos lo que pudimos. 

En fin, 'Una vida en nuestro planeta' es el colofón a la carrera de un hombre que ha dedicado su vida a la difusión de la naturaleza y a su conservación para placer y maravilla de varias generaciones de espectadores, entre ellos este viejo y melancólico juez que intenta imponer la ley a este lado del río Pecos. Esperemos que lo disfruten y que junto a nosotros luchen hasta el final por esta bella causa y por todo lo que representa.
 

Vocabulario Fundamental. Arquitectura y Vivienda (9) China, el Imperio del Centro (16) La lucha por la vivienda en China


De los 1.400 millones de habitantes que hay en China, alrededor del 60% vive actualmente en una ciudad; en 2030 será el 75%. La industria de la construcción está en auge y la codicia por los lucrativos terrenos edificables es inmensa. Sin embargo, en las ciudades de China no todos tienen derecho a una vivienda. Las ciudades modernas chinas están previstas exclusivamente para aquellas personas con buena formación, altamente calificadas o con buenos contactos políticos. Por eso, el derecho a la vivienda está sometido a varias condiciones que, al fin y al cabo, solo puede cumplir la clase alta política o económica de China.

Pero más de la mitad de los residentes en la ciudad son lo que se denomina trabajadores migrantes. Proceden de zonas rurales y no tienen permiso de residencia en la ciudad. Su presencia solo es tolerada, pero no tienen derechos propios. Con sus trabajos como vendedores, proveedores de servicios, camareros, personal de limpieza, obreros de la construcción o mecánicos, garantizan el adecuado funcionamiento de las ciudades. 

Sin embargo, con sus bajos salarios, los trabajadores migrantes no pueden pagar los exorbitantes alquileres de los modernos apartamentos de la ciudad. Este documental analiza cómo y dónde vive la masa de trabajadores con bajos ingresos que hace posible ese enorme crecimiento urbano. ¿Pertenecen las personas de clase media y baja a la visión china de las brillantes y gigantescas metrópolis de alta tecnología? ¿Y qué pasa con aquellos que molestan en la consecución de este plan o en el desbordante despunte de la construcción?

Globalización, capitalismo y otros resortes de poder (73) El turismo en tiempos de pandemia





En estas últimas décadas, el mundo se ha abierto al turismo con consecuencias positivas para la economía y negativas para el medio ambiente, entre otros. La pandemia de COVID-19 ha detenido de forma brutal este sector que representa cerca del 10 % de la economía mundial. Los expertos no se ponen de acuerdo en lo que nos espera tras la crisis sanitaria: algunos insisten sobre la necesidad de disminuir el número de vuelos; otros aseguran que el deseo de viajar no ha hecho más que crecer durante el confinamiento y se plantean cuestiones sobre el pasaporte sanitario.




26 de mayo de 2021

Vocabulario Fundamental. Basura y Contaminación (10) Zabbaleen, maestros del reciclaje en El Cairo


Los 'zabbaleen', unas 70.000 personas en Manshiyat Nasser, el mayor distrito de “traperos” de El Cairo, no solo eliminan casi la mitad de los residuos de la megalópolis, sino que han creado uno de los sistemas de clasificación y reciclaje más eficaz del mundo. Son maestros en convertir lo que otros tiran en una fuente de riqueza casi inagotable.

No hay otro lugar en el mundo que se recicle tanto. La “ciudad de la basura”, como se le conoce al barrio de Manshiyat Nasser, al este de El Cairo. Allí se clasifican 10.000 toneladas de basura, una ardua labor que hacen en su gran mayoría mujeres y niños. Entre plástico, cartón, vidrios y metal, unos 70.000 de estos recicladores llevan el producto a las centrales de reciclaje, que se cuentan por centenares. Ahí empieza otro proceso que involucra una importante fuerza laboral.

A pesar de lo duro del trabajo, Manshiyat Nasser es un ejemplo mundial de reciclaje: 90 % de la basura que llega se recicla, una cifra de la que se enorgullecen las partes involucradas en el proceso.

25 de mayo de 2021

Vocabulario Fundamental. Animales (59) Los animales y su ausencia 6 Afrontar la pérdida de nuestros animales

El gallo que no cesa - Afrontar la pérdida de nuestros animales

Conversamos con la veterinaria Pilar Muñoz Rascón, impulsora del primer Congreso Virtual sobre Duelo Animal, celebrado el pasado mes de marzo. Reflexionamos sobre el tabú que supone hablar del duelo cuando perdemos a nuestros animales. También destacamos el cariño inigualable que pueden dar a nuestras vidas y las ventajas que nos pueden aportar en el día a día. RTVE - El gallo que no cesa

22 de mayo de 2021

Vocabulario Fundamental. Lobos (24) Primeros aullidos de un lobezno de Minnesota

Afortunadamente lo salvaje, a pesar de todo, sigue sucediendo. La vida llama a la vida. Esto, querido lector, es el bien absoluto.


El adorable vídeo que recoge los primeros aullidos de un lobezno en pleno bosque

A sus cuatro semanas, el lobezno ha comenzado a aullar

Según explican los responsables de esta plataforma, encargada del estudio de los lobos en este parque natural, el lobezno es muy ruidoso para tener apenas cuatro semanas de edad. ¿Y cómo han llegado hasta él? Los investigadores tienden a adentrarse en las guaridas de los lobos para contabilizar el número de integrantes que tiene cada manada. Sin embargo, y dado que en algunas ocasiones resulta difícil acceder a sus guaridas, suelen poner cámaras de seguimiento por el bosque para identificar nuevos integrantes.

Al cabo de varios días, los investigadores analizan las distintas cintas en busca de hechos sorprendentes como el que han compartido hace unas horas en sus redes sociales. En este vídeo, de apenas 50 segundos de duración, podemos ver al pequeño lobezno emitiendo sus primeros aullidos. A pesar de que todavía es un cachorro, los responsables del parque aseguran que tiene un aullido muy potente que le permite comunicarse con terceros lobos.



El aullido de un lobo puede escucharse a kilómetros de distancia. Se trata de un sonido muy característico, que comparten con sus primos los perros, mediante el que estos mamíferos pueden unir a su manada, atraer a su pareja, marcar el territorio o incluso ahuyentar a los enemigos. En definitiva, una herramienta que les resulta muy útil en su día a día que les permite estar comunicados con los de sus especie y defenderse de cualquier peligro.

¿Alguna vez habías escuchado los primeros aullidos de un lobezno? Hace apenas unas horas, la plataforma Voyageurs Wolf Project compartía un vídeo captado por una cámara de seguimiento en el Parque Nacional Voyageurs en Minnesota (Estados Unidos), en el que se puede ver a una cría de lobo emitiendo sus primeros aullidos: "¡Escuchad algunos de los primeros aullidos de este cachorro de lobo de hace solo unas semanas!".

De hecho, el aullido de este pequeño animal es tan sonoro que llega a llamar la atención de otros lobos, quienes no dudan en responder al nuevo miembro de la manada. De esta manera, el lobezno consigue comunicarse con el resto de la manada. A pesar de que parece estar solo en este entorno natural, los aullidos le permiten localizar al resto de la familia en cuestión de segundos.

Por lo tanto, las cámaras de vigilancia permiten descubrir fenómenos muy especiales como el protagonizado por este pequeño animal. Hace apenas unos meses, estas mismas cámaras nos enseñaban por primera vez a varios ejemplares de lobo comiendo arándanos. Un hecho atípico que, gracias a esta técnica, ha quedado filmado para la posteridad. Por esa misma razón, y para seguir con su trabajo, los responsables de este proyecto piden ayuda para instalar todavía más cámaras por todo el bosque que les ayuden a descubrir nuevos secretos sobre el lobo.

Un mundo mejor es posible (61) Dejad que los frágiles se acerquen a mí


Dejad que los frágiles se acerquen a mí. Aquellos, aquellas, que al saber del sufrimiento ajeno de un niño o un anciano o un inmigrante descubrieron a qué querían dedicar sus vidas.
Ella, que se acerque ella, que lo vio salir del agua y dejó que se acercara y lo acompañó sin palabras, mirándolo como a un semejante, doliéndose de su miedo atroz, de su asombro horrorizado. Ella, que no sabe francés pero lo vio contar con los dedos y supo que revordaba los nombres de todos los amigos que se ahogaron por el camino. Un dedo por nombre, por muerte, por adiós sobrevenido.
Dejad que se acerquen los que entienden que somos frágiles y en parte ese es el encanto de nuestro breve paseo por la vida. Que vengan y se queden mucho tiempo, porque la ternura y la compasión son instrumentos de humanidad, escudos que previenen la crueldad gratuita, los deseos de someter al otro, esa ceguera infame del que mira y ve al invasor en el muchacho aterido y desconsolado que llegó a la orilla y no lo sintió como una victoria.

Gracias, Luna. (Patricia Esteban Erlés)

Vocabulario Fundamental. Animales (58) Luchando por los animales 6 Al borde del abismo


El escarabajo verde - Al borde del abismo: Episodio 1

RTVE 30 abr 2021

Al borde del abismo es un evento paneuropeo sobre historia natural. Un programa de una hora, que se emite en dos partes y que quiere celebrar el duro trabajo, dedicación y compromiso de muchos seres humanos para salvar especies amenazadas europeas en tiempos de pandemia.

 

En esta segunda parte veréis como Suiza se esfuerza por oscurecer sus calles para crear pasillos para el vuelo de su colonia de murciélagos. Eslovenia quiere conservar un pequeño pez nativo en peligro por las transformaciones modernas de los ríos y la introducción de especies invasoras. Noruega protege a su escasa población de zorro ártico de la competencia de otro invasor: el zorro rojo. Barcelona ha tenido este verano la primera nidificación de tortuga boba de que se tiene constancia. Los veterinarios y biólogos del Centro para la Recuperación de Animales Marinos (CRAM) se han encargado de datar, medir y ayudar que estas primeras tortugas lleguen al mar sin incidentes. Un fenómeno creciente en todo el mediterráneo español. Y para acabar en Irlanda del Norte se está controlando la población de la voraz ardilla gris americana introducida a principios del siglo XX y ayudando a la autóctona ardilla roja gracias al cuidado de su depredador natural la marta.


20 de mayo de 2021

Estupor y Temblores (75) Covid-19: La India se ahoga


"El viernes recibimos 6.000 peticiones de oxígeno en nuestro teléfono de asistencia, pero solamente teníamos 1.000 bombonas" Taha Mateen (Mercy Mission)

Hoy nos desplazamos al subcontinente indio para abordar la situación límite que se vive en ese país en los últimos meses, con una segunda ola de covid-19 que está dejando miles de muertos y decenas de miles de contagiados diarios y sus hospitales colapsados y literalmente sin oxígenoEllo está provocando auténticos dramas cuando tanto en los hospitales privados como públicos la gente esté muriendo no sólo en las habitaciones sino también en ambulancias, pasillos, o en coches particulares en los que llegan y permanecen ante la inexistencia de plazas disponibles en los centros sanitarios.

El gobierno de la India encabezado por Narendra Modi comenzó con un negacionismo similar al de Trump y Bolsonaro (o Boris Johnson hasta que sufrió el Covid en propias carnes), que intentó no hacer mucho más que confiar en una ficticia "inmunidad de rebaño" que sólo retrasó la explosión de la enfermedad. Las bajas cifras de contagios y muertes en los primeros meses de la pandemia instalaron en la mente de gobierno y población
 una falsa sensación de normalidad que hizo que se relajaran las restricciones. 

Hoy, el subcontinente lleva días superando el récord mundial de contagios un día tras otro (se han superado los 350.000 diaros) y las autoridades sanitarias han declarado que el pico de contagios se ha previsto para finales de este mes de mayo.

Como explica Paloma Almoguera en El País, el segundo país más poblado del mundo "transitó sin muchos sobresaltos durante la primavera pasada, sufrió una primera ola que se desarrolló durante el verano y alcanzó su pico en septiembre, y llegó a un nuevo mínimo a mediados de febrero. Cuando algunas autoridades y científicos del país daban lo peor de la crisis sanitaria por controlado, una nueva onda comenzó a crecer, primero a un ritmo suave y luego de forma desbocada."

India es un país clave para el futuro del desarrollo de la pandemia no sólo por la movilidad de su inmensa población sino porque la ya célebre doble mutación de la "variante india", más contagiosa, hace temer que su virulencia sobrepase la eficacia de algunas vacunas. De hecho esa variante ya ha sido detectada no sólo en naciones vecinas como Nepal, Singapur o Corea del Sur sino también en destinos tan lejanos como el Reino Unido. 

Esto coincide con que en otras naciones asiáticas que meses atrás parecían haber manejado de forma modélica la pandemia como Vietnam, Corea del Sur o Taiwan están registrando preocupantes repuntes en los contagios que les ha obligado a imponer de nuevo directrices más restrictivas con limitaciones al movimiento de la población. Esto también es debido a que las vacunaciones aún van por detrás de lo anticipado, bien por falta de interés entre la población o bien por escasez de medicamentos y problemas de abastecimiento.

Focalizando ahora en la problemática en India, un país productor de vacunas pero incapaz de vacunar a su población, consecuencia de, según escribe Lluís Bassets en El País, "un Gobierno populista y ultraliberal, que debilita la asistencia sanitaria y carece de voluntad y de medios para combatir la corrupción y el mercado negro que parasitan el sistema de salud, los suministros de oxígeno y de respiradores, la provisión de camas, e incluso las cremaciones rituales de los cadáveres". 

Un país con unas muy particulares condiciones de vida, con una tremenda densidad de población y un gran porcentaje de economía irregular que se realiza en gran parte en las calles, que complicaron desde el principio las medidas de alejamiento social. 

Un país cuyas incineraciones oficiales se han visto desbordadas y han sido sustituidas por masivas cremaciones exteriores que están contaminando el aire de las grandes ciudades y devastando los bosques en busca de una madera que cada vez escasea más.

Fervor religioso, aglomeraciones y pandemia.. ¿qué podría salir mal?

A ello se le añaden las también muy particulares actividades culturales de la multitud de creencias religiosas que se profesan en el país. Una de ellas, la festividad del Kumbh Mela o de la Jarra Sagrada es uno de los eventos religiosos hindúes que congregan el mayor número de personas en el mundo y en su celebración promete la salvación a sus devotos, quienes se han de sumergir o bañar en las aguas de ríos sagrados de ese país. 

Este año la celebración se llevó a cabo en el río Ganges a su paso por la norteña ciudad de Haridwar y fue tan multitudinaria como de costumbre. Según el Washington Post
alentados por "el dirigente del estado donde celebró el Kumbh Mela y miembro del gobernante partido nacionalista hindú Bharatiya Janata, Tirath Singh Rawat, llamó a todos los devotos del país para que asistieran a esta celebración diciendo que “nadie será detenido en nombre del covid-19. (...) Estamos seguros de que la fe en Dios superará el miedo al virus".. 

De esta forma tan absurda, miles de los asistentes al Kumbh Mela contrajeron la enfermedad y la llevaron a sus hogares, en una tormenta perfecta de superstición, estupidez e incompetencia que aportó lo suyo para la dramática contingencia que vive ese país hoy por hoy.

En fin, una catástrofe de dimensiones bíblicas en la que profundizamos con dos breves documentales de ARTE.tv y un artículo en 5WEl primero de los documentalesdel año pasado, vemos cómo mientras el gobierno indio intentaba la misión imposible de confinar a 1.300 millones de habitantes la epidemia se expandía rápidamente. Pero en los suburbios, donde viven hacinados los más pobres, el riesgo no eran sólo los contagios, sino la hambruna provocada por el paro forzado. En Sangam Vihar, un barrio marginal en Nueva Delhi, las restricciones parecían muy difíciles de implementar...

En el segundode este mismo año, nos muestra un país en alerta máxima, megaurbes como Bombay y Nueva Delhi confinadas y con un toque de queda y restricciones en todo el territorio. Ante el miedo a otro bloqueo generalizado, miles de personas migran de las principales ciudades al campo. 

Con todo ello les dejamos. Cuídense ahí fuera, el virus sigue acechando. 

India, el confinamiento imposible (Mathilde Cusin y Mandakini Gahlot, 2020)

 India, miedo a la doble mutante del COVID-19 (Antoine Védeilhé, 2021)

La India se ahoga

5W - 3 de mayo de 2021 Shilpi Singh Nueva Delhi, India

El futuro de la pandemia se decide en la India. Y la India necesita ayuda de forma urgente.

Cuando el virus puso de rodillas a Occidente en 2020, la India contuvo el aliento. Cuando los hospitales se desbordaron en Bérgamo, Madrid o Nueva York, la India tembló. El segundo país más poblado del mundo (casi 1.400 millones de personas, solo por detrás de China) presentaba las condiciones idóneas para que el virus se propagara y matara: densidad de población, grandes aglomeraciones, medidas higiénicas inadecuadas y un sistema de salud que no merece ese nombre.

Pero el Gobierno reaccionó rápido y, de forma casi preventiva, ordenó un confinamiento nacional que en general funcionó, aunque centenares de miles de personas que se quedaron sin trabajo en las ciudades volvieron a sus casas en las zonas rurales. Los casos fueron aumentando —no puede ser de otra manera en un país de esa magnitud—, pero la hecatombe no llegó. Se hicieron muchas cábalas sobre por qué no sucedió. Y se cayó en el triunfalismo. 

Después de semanas y meses de discursos políticos irresponsables, de festivales religiosos congregando a millones de personas, de mítines y campañas electorales, de desafiar la lógica sanitaria, de relajación social, la India, mi país, se ahoga en esta segunda ola de la pandemia. Se ahoga literalmente: las redes sociales están llenas de mensajes de ciudadanos desesperados pidiendo oxígeno. La India superó el 1 de mayo por primera vez los 400.000 contagios en un solo día, después de diez días consecutivos registrando más de 300.000 al día, casi la mitad de los casos diarios del mundo. Los hospitales están colapsados y no hay camas de uci. Escasean los medicamentos. Las autoridades tuvieron tiempo para preparar al país para esta segunda ola, pero no lo hicieron. 

Tras superar a Brasil, la India es el segundo país con más casos del mundo, solo por detrás de Estados Unidos. Solo en la semana entre el 18 y el 25 de abril, registró 2,24 millones de casos y 16.257 muertes. A finales de abril se rozaban los 18 millones de contagios y más de 200.000 muertos desde el inicio de la pandemia, aunque cada vez más voces cuestionan esos datos: la catástrofe es incalculable. 

Un familiar de una persona fallecida por covid-19 se desmaya durante la ceremonia de cremación en Jammu, en el noroeste de la India, el 25 de abril. Channi Anand/AP

Lucha por el oxígeno

En las grandes urbes de la India, las familias luchan para conseguir camas en hospitales, botellas de oxígeno, medicinas como el Tamiflu (un antigripal) o inyecciones del polémico Remdesivir para algún pariente, amigo o conocido. Las redes sociales y los grupos de Whatsapp están inundados de peticiones de ayuda. 

“La tía de mi colega de trabajo se encontraba muy mal y no se pudo encontrar cama para ella en ningún hospital”, explica Harish Mehta, un trabajador informático de Gurgaon, en las afueras de Nueva Delhi. “El médico recomendó entonces que al menos comprara un tanque de oxígeno y que convirtiera la casa en una uci casera. Él buscó en muchas páginas web, llamó a muchos números, pero el suministro del oxígeno era muy limitado. Al final encontró un agente que le cobró 150.000 rupias (unos 1.700 euros) por un tanque de entre 16 y 20 litros. No tuvo otra opción. Su tía, igualmente, no sobrevivió”.

Nos ha tocado a todos. Mi familia no es una excepción. Mi cuñado, su esposa y mi suegra llevaban más de una semana con fiebre alta y síntomas obvios de covid-19, pero no hubo forma de hacerles un test. Mi marido, Paramjeet Singh, llamó a más de diez centros y no hubo manera. En muchos lugares, según le dijeron, la mitad del personal estaba de baja por coronavirus. 

Así lo explica mi marido: “Al final, a mi hermano, que es diabético y paciente cardiaco, se le infectaron los pulmones y pasamos por un infierno durante dos días para conseguirle cama en un hospital. Lo intentamos en 40 ó 50 hospitales, y lo digo sin exagerar. La mayoría de los hospitales no tiene camas, y ninguno tiene oxígeno”.

La situación en las grandes urbes es tal que muchos, para conseguir una cama con oxígeno, tienen que viajar a otras ciudades. Mi marido ya se había preparado para llevar a su hermano a Chandigarh, a cinco horas de Nueva Delhi, cuando por suerte logró una cama en un hospital público cercano. Pero no todos tienen la misma suerte. Debido a la falta de recursos en ciudades como Delhi, los hospitales de Agra, la ciudad que aloja el famoso Taj Mahal, y de otras localidades cercanas a la capital se están llenando. 

¿Qué se puede ver en las calles? Hay cremaciones al aire libre a toda velocidad, algunas en aparcamientos o en lugares improvisados. Ante las farmacias hay largas colas de gente desesperada buscando medicamentos. Hay que recorrer varias farmacias con la receta médica para encontrar lo que se busca, y el tiempo de espera en cada una es fácilmente de media hora. El volumen de pedidos a los repartidores a domicilio ha subido tanto que estos servicios, habituales en la India, también se han desbordado: no solo los de medicinas, sino también los de suministros básicos. Esto obliga a personas infectadas a salir a la calle, alimentando así un círculo vicioso.

La escasez ha fomentado el mercado negro. Las familias desesperadas están dispuestas a pagar precios desorbitados por productos básicos normalmente disponibles a precios muy bajos. Por una botella de oxígeno, que costaba unos 90 euros, se cobra ahora entre 550 y 1.600 euros, según la zona. Una dosis de Remdesivir, que antes estaba disponible por unos 50 euros, ahora puede llegar a costar 1.600 euros en el mercado negro. Los precios de otros medicamentos y de los servicios de ambulancia privados también se han disparado.

Un paciente respira, en el interior de su vehículo, con la ayuda de oxígeno suministrado desde un templo sij en Nueva Delhi el 24 de abril de 2021. Ante la escasez de oxígeno, este lugar ha comenzado a ofrecer sesiones respiratorias con tanques compartidos a pacientes de covid-19 que se encuentran a la espera de una cama en un hospital. Altaf Qadri/AP

Médicos y variantes

El personal sanitario trabaja entre 16 y 22 horas diarias casi sin descanso, bajo la presión de decenas de personas que buscan auxilio para sus seres queridos. 

“Esta es la peor semana que he vivido desde que trabajo en el ámbito sanitario. El personal hospitalario en todo el país está luchando para tratar al máximo número de pacientes posible, con las ucis llenas de personas ahogadas y las salas de urgencias inundadas. Hay escasez de personal formado, de suministros y de oxígeno”, escribió Anil Vinayak, el jefe de operaciones de una de las mayores cadenas de hospitales privados en la India, Fortis Healthcare, en un mensaje desgarrador que publicó en su cuenta de LinkedIn. 

¿Y qué pasa con la variante llamada “doble mutante” aparecida en la India? ¿Es la culpable de lo que está pasando? En el ámbito científico y sanitario del país hay bastante consenso en que es un factor fundamental. “Es muy agresiva. Dos mil veces peor”, dice usando una hipérbole la directora regional de negocios del conglomerado Apollo Spectra Hospitals, Sarika Kwatra. El doctor Narayanaswamy, de otra gran cadena hospitalaria, Columbia Asia, explica en un vídeo oficial que la variante B.1.617 es más común en las zonas urbanas de estados como Maharashtra, Gujarat y Delhi. Es la variante “más virulenta y contagiosa” y que “puede afectar a gente mayor y a jóvenes igual”, según él. Pero también hay científicos extranjeros que aseguran que los datos disponibles aún no son concluyentes para afirmar que esta variante sea decisiva en la severidad de esta segunda ola. Hay confusión. Una confusión que a todos nos resulta familiar.

Los hospitales, en todo caso, se están llenando de pacientes de todas las edades, particularmente de entre 30 y 50 años, y con necesidad de oxígeno. “La situación en los hospitales es muy mala. Los pacientes no encuentran cama de uci, ni médico, ni medicamentos, ni oxígeno. Es una situación muy comprometida para los trabajadores sanitarios”, dice Kwatra.

Pacientes afectados por la covid-19 reciben tratamiento en la sala de emergencias del hospital Holy Family de Nueva Delhi el 29 de abril de 2021. Danish Siddiqui/Reuters

El Gobierno indio, bajo la mira

¿Por qué esta segunda ola es tan virulenta? Hay muchas causas al margen de la aparición de una variante. De hecho, quizá lo más difícil sea identificar lo contrario: medidas oficiales, actitudes públicas o factores externos que no contribuyan a la propagación del virus. 

A partir de septiembre de 2020, el Gobierno indio, capitaneado por el primer ministro, Narendra Modi, relajó las restricciones y, sobre todo, adoptó un discurso triunfalista. Modi es el líder del derechista Bharatiya Janata Party (BJP), un partido hinduista que ha enterrado políticamente al histórico Partido del Congreso de la dinastía Nehru-Gandhi, lastrado por la corrupción y la ineptitud. Las buenas perspectivas del país tras la primera ola y la aparición de la primera vacuna india (Covaxin, de la empresa Bharat Biotech) hicieron que las proclamas nacionalistas se impusieran en el seno del Gobierno. Y eso envió un mensaje de falsa inmunidad muy peligroso para la sociedad. 

“Un país que alberga un 18% de la población global ha salvado a la humanidad de un gran desastre al contener el coronavirus de forma efectiva”, dijo Modi cuando la segunda ola llegaba a Europa. 

Los hoteles y restaurantes empezaron a abrirse a partir de octubre de 2020, y en los meses sucesivos se dejaron de pedir test como prerrequisito para viajar dentro del país y alojarse en hoteles en la mayoría de estados. La India empezó a celebrar las fiestas religiosas con su habitual fervor, particularmente las hindúes, algo favorecido por el Gobierno, acusado de castigar a otras minorías como la musulmana. La estampa más clara de este clima de euforia fue la celebración en abril del Kumbh Mela, una de las fiestas hindúes más importantes y también una de las mayores aglomeraciones religiosas del mundo. Millones de devotos hindúes acudieron al río Ganges para sus abluciones sagradas. Aunque de forma algo más contenida, Holi, el festival de los colores, también se celebró a finales de marzo. 

Aunque son los casos más llamativos, sería un reduccionismo achacar la transmisión del virus tan solo a los eventos religiosos. La relajación fue general. El Gobierno habló pronto de “brotes verdes” en la economía y de una recuperación en forma de V. Los mercados, las oficinas, el metro y los autobuses se fueron llenando poco a poco. Era como volver a 2019.

“Todo ha pasado tan de repente…”, dice Amardeep Singh, dueño de tres restaurantes en la ciudad sureña de Bangalore. “En la primera ola se controló bien la pandemia y la gente dio por hecho que lo peor había pasado. Todo esto nos ha pillado por sorpresa. No había nada que recordara la existencia de la covid-19. Había encuentros sociales por todos lados, se había acabado el miedo. Actividades comerciales, clubs, fiestas… todo había vuelto a ser normal, como en tiempos precovid”. 

Muchos ciudadanos culpan a las autoridades de este clima que ha facilitado la explosión de casos en la segunda ola. “El Gobierno debería ser más responsable”, dice Mahima Arora, una joven residente de Nueva Delhi que muestra su preocupación por el “colapso total” del sistema sanitario. “No hay camas, la gente va corriendo de un hospital al otro. Se están muriendo por falta de recursos. Cada día nos enteramos de una o dos muertes de personas que conocíamos”.

Modi recibió severas críticas en 2020 cuando anunció el confinamiento nacional, tanto por el impacto en la economía como por el éxodo de trabajadores de la ciudad al campo. Esta vez parece escarmentado y no quiere repetir el movimiento: “El confinamiento total será el último recurso”, dijo. Ni siquiera la alarma que ha causado la nueva variante o la aceleración de los contagios ha hecho que su Gobierno dé su brazo a torcer. Estados como Maharashtra (oeste) y Karnataka (sur) han decretado restricciones en grandes urbes como Bombay o Bangalore, pero el Gobierno central se niega a cerrar el país.

Miles de devotos congregados en las orillas del río Ganges durante el Kumbh Mela, una de las fiestas hindúes más importantes, el 11 de abril de 2021. Danish Siddiqui/Reuters

“Los casos se están multiplicando día tras día, y nosotros no tenemos los recursos para tratar a una población tan grande. Creo que el Gobierno debe imponer un confinamiento estricto en el país, pero por motivos políticos no lo está haciendo”, dice Mahima.

Como siempre, hay cálculos electorales de por medio. En abril se celebraron elecciones en cuatro estados indios en los que hay cerca de 186 millones de votantes. Pese a la emergencia sanitaria ya imposible de ignorar, las campañas electorales se llevaron a cabo con normalidad y con mítines multitudinarios, y los comicios tuvieron lugar. Modi y su BJP se han volcado sobre todo en las elecciones de Bengala Occidental, un estado clave en el que querían desplazar a la gobernadora, Mamata Banarjee, del All India Trinamool Congress. Esas elecciones, además, se han celebrado por fases, y eso ha dado más oportunidades a que el virus se propague. 

Mientras, los episodios traumáticos se suceden. El 24 de abril se supo que 25 personas habían muerto en el hospital Jaipur Golden de Nueva Delhi por falta de oxígeno. Dos días después se reabrió un hospital con 500 camas que se había cerrado en febrero de este año. En Maharashtra, una fuga en el tanque de oxígeno del hospital interrumpió el suministro a los pacientes. Murieron 22 personas. La televisión mostró imágenes de familiares llorando en los pasillos del centro y personal sanitario intentando reanimar de forma desesperada a los enfermos. 

El Gobierno, sin embargo, no acepta las críticas: ya ha ordenado que se eliminen algunos mensajes en diferentes redes sociales que denuncian la falta de recursos y la gestión de esta crisis. 

La fábrica del mundo

La emergencia ha hecho que el Gobierno prohíba que el Serum Institute of India, que produce 2,4 millones de dosis diarias de la vacuna AstraZeneca, detenga sus exportaciones, que tenían como destino, sobre todo, países africanos. Pese a este movimiento, a la existencia de la vacuna india y al acuerdo que las autoridades han logrado para fabricar también la vacuna rusa Sputnik, no hay suficientes dosis. La India es el mayor fabricante de vacunas del mundo, pero no podrá vacunar a su población este año. Hay cálculos que apuntan a que solo un 30% de los indios estará vacunado a finales de 2021. Además del peligro epidemiológico en el Sur de Asia, esto supone que otros países sin recursos tendrán menos acceso a vacunas.

Un hombre recibe la vacuna Covishield contra la covid-19 en un centro de atención primaria en Srinagar, Cachemira, el 28 de abril de 2021. Dar Yasin/AP

De momento, el Gobierno ha decidido extender la vacunación a personas mayores de 18 años (antes estaba restringida a los mayores de 45 años), pero, al igual que otros líderes regionales, el jefe del Gobierno de la región de Delhi, Arvind Kejriwal, ya ha dicho que el proceso va a retrasarse por falta de dosis. Los problemas en los pagos de las autoridades por las dosis será otro de los obstáculos en la carrera hacia la inmunización del país. 

Los pronósticos epidemiológicos dicen que el pico aún no ha llegado. Angustiada, la India se aferra a sus virtudes: su músculo industrial, su sector tecnológico y su fuerza humana serán fundamentales para intentar dar un vuelco a la situación, pero ahora mismo necesita ayuda para seguir adelante. 

La India contuvo el aliento cuando el coronavirus se desató en Occidente. Ahora el mundo contiene el aliento, porque la India sufre, y lo que pase en la India será decisivo en la historia de la pandemia.