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20 de enero de 2009

Paradojas, sarcasmos e ironías de la vida (3) Presidentes USA

20 de enero de 2009. Se marcha de nuestras vidas, esperemos que para siempre, ese lamentable error de la Naturaleza llamado George W. Bush y llega Barack Hussein Obama. De esta forma, Dios (o el Azar, que cada uno le ponga el nombre que quiera) nos muestra otro ejemplo palmario de su sentido del humor, sucediéndose en el mismo y fundamental cargo dos personas de educación, de talento, de oratoria, de extracción social, de modos y de formas tan diferentes, con personalidades tan completamente contrapuestas, con formas tan distintas de entender su país, la política y la vida, en definitiva. En fin, que no parecen de la misma especie.

Es curioso que, sin haberse estrenado como presidente, sea complicado decir algo de Barack Obama que no se haya dicho ya. En la redacción de "Vida y Tiempos..." nos da la impresión que se trata de un hombre extraordinario, inteligente, idealista y sin embargo parece dotado de un gran e imprescindible pragmatismo, con amor por la vida, por la gente en general y por su país en particular y dotado de un gran sentido común y un gran sentido de la realidad y la política. Y por eso le apoyamos en su campaña contra McCain con unos simbólicos 15 dólares (nada, 10 euros) en la primera aportación dineraria del Juez Roy Bean a un político y por lo mismo le damos la candidatura a los Premios Alfajor Glaseado a la Excelencia en el Desempeño.

Pero aún tiene que demostrar todo, tiene que demostrar que puede arreglar la inmensa catástrofe que ha dejado por todas partes el funesto legado Bush. Tiene que, primero parar la caída libre en la que se encuentra la economía de su país y luego intentar remontarla, aumentando el gasto público (y el déficit del estado, claro), invirtiendo en nuevas tecnologías, en investigación, en nuevas fuentes de energía sostenible, intentar sacar a los 35 millones de compatriotas suyos de la pobreza en la que viven, implementar una cobertura sanitaria universal que a nosotros nos parece tan normal pero que allí es inédita además de otro sinfín de problemas de índole interna.


Porque luego tendrá que afrontar el terrible panorama internacional del mundo actual, para lo que contará con la inestimable ayuda de su flamante y, creemos capaz, secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Contrarrestar el avance de Al Queda en los países del Sahel africano, cerrar esa vergüenza para su país que es Guantánamo, derrotar con mayor ayuda del resto de países de la coalición internacional (entre los que debe estar España, porque esa guerra SÍ hay que ganarla) a los talibanes en Afganistán, salir del avispero de Irak dejando un país democráticamente viable y políticamente estable, recomponer relaciones con Europa, persuadir y obligar, si es preciso, a israelíes y palestinos a sentarse a hablar para resolver su emponzoñado conflicto (y crear de una vez un estado llamado Palestina) y ya de paso las siempre tensas relaciones entre los países de Oriente Medio, restaurar el prestigio perdido de Estados Unidos como garante de libertad en el mundo, gestionar con eficacia las relaciones con las nuevas potencias emergentes mundiales como China, India y Brasil, aunar voluntades para intentar acabar con el retraso en el desarrollo y las inmensas bolsas de pobreza de América Latina, Asia y África, llevar con tacto y firmeza las siempre difíciles relaciones con una Rusia beligerante enriquecida por el petróleo y el gas y comandada por el peligroso Putin...

Por todo ello, por la magnitud de las expectativas mundiales en él puestas y por la imposibilidad manifiesta de cumplirlas todas, de contentar a todos, lo que se le viene encima es, sencillamente, la tarea más compleja y difícil que ha tenido que afrontar nadie en toda la historia de la Humanidad. Y desde "Vida y Tiempos..." le deseamos toda la suerte del mundo. Si la tiene, confiamos en que su inteligencia y su amor por la vida harán el resto.