Visita nuestra web. Todo más ordenadito, mejor.

11 de marzo de 2009

Cinco años para olvidar

Quizás da en la clave Alfredo Relaño en su artículo Cinco presidentes y siete entrenadores al referirse a todos los que han pasado por los dos puestos más vitales del Real Madrid mientras llegaba Benítez al Liverpool, hace cinco años. No sé si tanto por lo que éste podría haber hecho si hubiera recalado en el Madrid o sólo al ilustrar el formidable descalzaperros institucional y deportivo en que lleva convertido el Madrid en este lustro horribilis que comenzó cuando a Florentino se le empezó a ir la pinza. Y como no podía ser menos, ese caos institucional ha traído el fracaso más absoluto, tan sólo maquillado por las dos últimas Ligas ganadas desde el coraje y no desde la calidad, como en el Madrid se exige.

Porque donde realmente se ve la grandeza de los equipos es en la Champions y ha sido ahí, en ese campeonato que hasta hace no mucho el Madrid proclamaba como suyo, donde se ha mostrado estos cinco últimos años como un equipo menor, ha sido ahí donde el emperador ha lucido sus miserias y sus costurones, donde se ha visto desnudo y abochornado ante todos.

De esta forma, tal y como sucede a otra escala en el mundo, una profunda crisis se ha instalado en el club, crisis provocada por la ineptitud, la incompetencia y la arrogancia de los últimos dirigentes -mención especial del jurado al Bush del madridismo, el nefasto Ramón Calderón-, por la ineptitud de los directores deportivos y entrenadores que, llevados de la autocomplacencia de las dos últimas Ligas no han sabido configurar una plantilla competitiva y equilibrada desde hace no sé cuanto y por la clamorosa falta de calidad de bastantes jugadores.

Así pues, sólo queda acabar esta temporada dignamente, clasificándonos directamente para la próxima Champions, intentar estorbar algo al Barça para que no bata todos los récords -y rezar a todos los dioses del Olimpo para que no ganen la Champions de este año- y sobre todo, echar al bocazas de Boluda en la próxima asamblea y que se convoquen elecciones como mucho para el último partido de Liga. Y dar carpetazo definitivo a un ciclo lamentable. Y que el próximo presidente empiece uno nuevo y que tenga sentido común, comprenda la importancia de su cargo y actúe en consecuencia.

Es fundamental una nueva directiva que emprenda una necesaria y profunda renovación de la plantilla, dando la baja a jugadores que no dan la talla para el Madrid, como Heinze, Drenthe, Cannavaro, Metzelder, Javi García, Saviola, Van der Vaart, Salgado, Diarrá el malo o esa broma de mal gusto llamada Faubert. Y que traiga talento, al menos tres cracks (Cristiano Ronaldo, Cesc y Benzemá, silvuplé) y algunos grandes jugadores más, porque fondo de armario sí existe.

Europa es la que da y quita a grandes clubs como el Real Madrid y ahí el Madrid ha demostrado ser y comportarse como un equipo menor. Ha sido en esa batalla primordial donde el viejo león ha sido batido sistemáticamente por otros más jóvenes, con más hambre y más calidad. Y sólo le queda batirse en retirada, humillado, lamiéndose las heridas, mientras escucha las risas de las hienas que lo acosan, cada vez más audaces, cada vez con menos respeto hacia aquel que una vez los aterrorizaba sólo con su nombre y su leyenda.