Publicado en el blog Vocabulario Fundamental del Juez Roy Bean
Así, en su muy recomendable cómic Pyongyang el quebequés Guy Delisle relata la tragicomedia diaria en que se convirtió su estancia de dos meses en la capital norcoreana para colaborar en una serie de dibujos animados para los niños norcoreanos.
Es un país con autopistas completamente desiertas ya que no se permite el transporte privado, un país cuya capital luce en su skyline un delirio arquitectónico que sirve de perfecta metáfora del país, el Ryugyong Hotel, que con sus 105 pisos de altura y sus 3700 habitaciones fue diseñado para ser el más grande del mundo y recibir a los millones de turistas agradecidos que iban a llegar al paraíso del comunismo, pero nunca fue terminado, y languidece abandonado por la mala calidad de sus materiales de construcción, como una mueca cruel del destino, dominando monstruoso los cielos de Pyongyang.
Delisle también nos introduce en alguna de las aberraciones ideológicas del régimen como el Juche, una adaptación del leninismo a las necesidades norcoreanas en la que se pregona la autosuficiencia del país respecto de países extranjeros, el militarismo, el voluntarismo obligado de la población, un nacionalismo exacerbado, la exaltación de los símbolos nacionales y la defensa de la patria norcoreana ante la amenaza imperialista.Todo esto cierra al pueblo norcoreano a cualquier influencia externa, los únicos contactos con el exterior son dos vuelos semanales con Pekín y dos con Rusia. Y ya. Con una economía siempre al borde del desastre que provoca recurrentes hambrunas que asolan sobre todo las zonas rurales (la de mediados de los noventa se cree que causó un millón de muertes) y que provocaron que tenga que ser la ONU la que, de forma extremadamente vigilada, proporcione comida a un tercio de la población del país.
De hecho, el régimen utiliza el racionamiento para asentar su poder proporcionando comida según la fidelidad y la utilidad de las personas al régimen. Así,la población es dividida en dos clases básicas, "útil" (cuadros del partido y oficiales del ejército estarían en el primer nivel y los obreros especializados, soldados, diplomáticos y residentes en la capital en el segundo) que recibe la mayoría de los recursos alimenticios e "inútil", conformada por los 200.000 prisioneros políticos, los descendientes de padres "culpables", la mano de obra y otros 5 ó 6 millones de personas son simplemente ignorados por el régimen y abandonados a su suerte en el campo, en zonas remotas que los turistas no pueden visitar. Esta segunda clase social recibe 250 gramos de arroz al día, la mitad de lo que distribuye la ONU por persona en los campos de refugiados de todo el mundo.

Para ilustrar perfectamente el respeto del régimen comunista por la vida de sus ciudadanos, Delisle nos ofrece la frase que el Amado Líder dijo en 1996, al respecto de la muerte de centenares de miles de sus compatriotas de hambre, "para reconstruir una sociedad victoriosa sólo sería necesario que sobreviviera el 30% de la población".
Aquí al lado les ofrecemos la escena en que Delisle pregunta a su guía al respecto de la total ausencia de disminuidos físicos y mentales en las calles de pueblos y ciudades norcoreanas y su sorprendente respuesta
"No hay. Somos una nación muy homogénea y todos los norcoreanos nacen fuertes, inteligentes y saludables."Se sabe que estas personas son apartadas de las ciudades y recluidos en granjas de trabajo donde son utilizados como mano de obra defectuosa, al igual que hay evidencias de la existencia de campos de reeducación donde encierran -junto con sus familias, para evitar su fuga- a quien suponen espía o que simplemente se apartan o cuestionan un ápice los delirantes dogmas y doctrinas oficiales... En fin, un fiestón.
Para finalizar les ofrecemos, subido por el Departamento de Documentación y Pesquisas el estupendo reportaje de Jon Sistiaga "Amarás al líder sobre todas las cosas" ofrecido por Cuatro en julio de 2007. Parece evidente que Sistiaga ha leído el libro de Delisle, sin embargo su tono incide más en la denuncia, con estilo seco y preciso, de las flagrantes injusticias que le dejan ver y las que se intuyen, en la maldad intrínseca de este régimen y sus cínicos esbirros, con mención especial a Alejandro Cao de Benos, un catalán que es presidente de la Asociación de Amistad con Corea y delegado especial honorario de ese país y que provoca especiales ganas de darle un par de hostias.














