En mayo de 2009 Florentino Pérez empezaba su segunda etapa como presidente del Real Madrid y en este blog saludábamos su llegada con un post titulado "Florentino Pérez, ¡vivan las caenas!" (recordando aquel hecho de nuestra Historia que tan bien definió una de las Españas) pues pensábamos que habría aprendido de los errores cometidos en su primera etapa y sobre todo creíamos que sacaría al club del escándalo y la mediocridad de la etapa Calderón.
Y del equipo de basket pues qué decir. Que se ha hundido en los momentos importantes cuando había conseguido llegar bien situado a las grandes competiciones de la temporada, añadiendo otra decepción más de las que se acumulan desde hace años. Aunque se tiene una buena plantilla base de jugadores jóvenes y con talento, hacen falta (al menos) un par de jugadores exteriores determinantes y que el club apueste con decisión por el futuro de la sección dotándola de un presupuesto con el que pueda competir en igualdad de condiciones con el Barça y otros grandes clubes europeos.
Sin embargo (y volvemos al fútbol) es un hecho que el Madrid ha aumentado su potencial este año, vapuleando a muchos rivales que otros años se resistían, se han consolidado en el equipo jugadores como Benzema y Marcelo, parece que el club se mueve más ágil en el mundo de los fichajes, el pasado verano se ficharon jóvenes cracks como Di Maria o Özi que antes tardaban siete años y muchos millones más en llegar al equipo.
A este redactor le pone bastante una línea medular con jugadores como Sahin, Borja Valero, Xabi Alonso, Özil, Di Maria y Lass como centrocampista más físico (o Khedira, si el francés, como parece, se marcha) y arriba el arsenal que ya hay, Cristiano, Benzema, Higuaín más por ejemplo Negredo. Kun mola mucho pero es caro y supondría que la mayor inversión económica se haga en un puesto bien cubierto. El Madrid tiene la oportunidad de terminar de depurar y potenciar una de las mejores plantillas de su Historia, sin las flagrantes carencias que se arrastraban de la época Calderón (y que estos años le han pasado factura) para poder competir de igual a igual con el Superbarça de Guardiola.
La carrera de armamentos entre los dos grandes de la Liga española ha supuesto la creación de dos equipos superlativos que prometen duelos apasionantes en los próximos años. Florentino y una parte de la afición madridista han decidido jugarse el todo o nada a la carta de José Mourinho, con todo lo que tiene de riesgo la apuesta. Un segundo año con el Barça ganándolo (casi) todo y con el ruido y el desgaste de imagen que ocasiona el técnico portugués podría volverse en contra del presidente madridista. Y de su Criatura.










