China en el Ártico
Después del ascenso del poder de China en África, ¿estamos a punto de ver un Ártico chino? Con el calentamiento global afectando a los polos más rápidamente que al resto del planeta, el hielo se está derritiendo a un ritmo acelerado. Durante la última década, Shanghái ha invertido más de cinco mil millones de euros para protegerse del aumento de las aguas. Pero con el derretimiento del hielo surgen nuevas oportunidades. Se abren nuevas rutas de navegación, provincias mineras y caladeros.
En enero de 2018, China describió sus ambiciones de desarrollar rutas de navegación abiertas por el calentamiento global. El proyecto, que ampliaría la Iniciativa de la Franja y la Ruta del presidente Xi Jinping hasta el Ártico, ha sido denominado "la Ruta de la Seda Polar". Es una política que China ha estado desarrollando silenciosamente durante varias décadas. A pesar de ser un estado no ártico, China es cada vez más activa en la región polar. Ha invertido en yacimientos de gas en la Rusia ártica, ha desarrollado un puesto avanzado de investigación en Svalbard, ha hecho nuevos aliados en la Laponia noruega y ha creado el primer rompehielos construido en el país, el Xuelong.
China también se convirtió en miembro observador del Consejo Ártico en 2013 y ahora se refiere a sí mismo como un “Estado cercano al Ártico”. Pero los desafíos de seguridad tradicionales permanecen. Existen preocupaciones sobre sus objetivos estratégicos a largo plazo, incluido el posible despliegue militar. ¿Qué quiere China en el Ártico? ¿Y cómo ven las potencias árticas tradicionales las acciones de China?















Es posible, como demuestran estos testimonios, aunque eso no significa que sea fácil. Protegerse de los depredadores, tomar medidas como tener mastines de protección o encerrar al rebaño por las noches, implica un sobrecoste y una carga extra de trabajo para un sector que ya está al límite. “El ganadero en extensivo, sobre todo el pastor tradicional, es una especie en peligro de extinción”, aseguró durante la presentación del vídeo en Madrid el coordinador de conservación de WWF España, Luis Suárez.
Medidas como la contratación de pastores para cuidar los rebaños en la montaña durante los meses de verano -como ha comenzado a financiar el Gobierno de Navarra en los valles pirenaicos donde ronda el oso-, entregar y cubrir el coste de mantenimiento de los mastines, o la compra de vallas electrificadas para proteger al ganado. “Cada explotación y cada tipo de gestión del ganado es diferente. No hay una receta mágica”, explicó durante la presentación Yolanda Cortés, de WWF, bióloga experta en la conservación del lobo ibérico y en coexistencia.

